July 20, 2026
Cuando Alemania ganó el Mundial de 2014, el gasto de sus aficionados subió un 75% al día siguiente de cada victoria. Con ese dato, cualquiera firmaría que el fútbol es un motor económico. Pero hay otro dato que lo desmonta todo y que apenas se cita: dos horas. Exactamente lo que duró, medido por investigadores, el subidón de felicidad de los alemanes tras cada triunfo. España acaba de ganar su segunda estrella y, como en cada Mundial, ya suenan las promesas de siempre: que si el consumo, que si...