Sept. 9, 2026

Delgadez a la carta: quién paga la factura

Delgadez a la carta: quién paga la factura

En 1943, una aseguradora de vida decidió qué peso era el correcto, y ese cálculo actuarial sigue detrás del índice de masa corporal que hoy aparece en cualquier revisión médica.Analizamos cómo la comisión de The Lancet liderada por Francesco Rubino separó en 2025 la obesidad clínica de la preclínica, y por qué ese giro clínico abre la puerta a que un sistema público o una aseguradora privada financien un tratamiento de por vida. Repasamos el precio de la semaglutida en Estados Unidos frente a los genéricos que ya circulan en India tras la caída de la patente en 2026, y una fecha que resume la desigualdad: Medicare amplió su cobertura para estos fármacos el mismo día en que Massachusetts la retiraba para las rentas más bajas.También entra Japón, donde desde 2008 una ley obliga a medir la cintura de cincuenta millones de personas por motivos fiscales, no estéticos, y datos daneses recientes que vinculan estos tratamientos con menos bajas laborales de larga duración. Y vemos hacia dónde se mueve el dinero cuando cambia el cuerpo: Weight Watchers, que vendió disciplina durante sesenta años, entró en concurso de acreedores en 2025, mientras el gasto en ropa de quienes toman estos fármacos sube casi un diez por ciento. El capital no desaparece. Cambia de bolsillo. El economista Thorstein Veblen ya explicó hace más de un siglo por qué los signos de estatus corporal cambian de sentido en cuanto dejan de ser exclusivos.

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