Tras hacerlas en las principales emisoras de radio del país, Coco Pretel presenta las bromas telefónicas más salvajes sin censura. Cada día una nueva broma. ¡Suscríbete al podcast y no te pierdas ninguna!
Llamo a Laura haciéndome pasar por el área de gestión de cuentas de Verty y le digo que, después de devolverle 142 euros cobrados por error, ahora le vamos a pasar un pago anual de 380 euros por un supuesto cambio de póliza. La conversación se complica, se pone muy nerviosa y termina explotando.
Llamo a una mujer haciéndome pasar por el director de una tienda de muebles y le comunico que su sofá no llegará la primera semana de diciembre, sino a finales de enero. Como falsa solución, le ofrezco otro sofá de gama superior por 1.500 euros más. La reacción es una barbaridad.
Llamo a Leila desde un falso Ente Regulador de Autoescuelas de Alcalá de Henares y le comunico que no es apta para obtener el carné de conducir. Le digo que queda bloqueada durante cinco años y que además tiene que pagar una multa de 1.500 euros. La reacción es una barbaridad.
Llamo a una mujer para reclamarle una supuesta remesa de 20 gallinas ponedoras que, según yo, me envió la semana anterior. Le aseguro que los huevos están agrios y que el problema es que las gallinas están deprimidas. Ella insiste una y otra vez en que no vende gallinas, hasta que termina perdiendo completamente los nervios.
Llamo a Josefina haciéndome pasar por el concesionario donde entregó su coche antiguo y le digo que el nuevo comprador ha detectado problemas. Le reclamo 4.000 euros y después le hago creer que ya nos hemos llevado el coche con una grúa y que además está roto. La reacción es una locura.
Llamo a una mujer haciéndome pasar por un trabajador de Amazon y le comunico que, por un problema de stock, sus cuatro sillas blancas serán sustituidas por dos rojas y dos verdes. Cuando exige recibir su pedido original, le digo que deberá pagar 460 euros más y la conversación termina completamente fuera de control.
Llamo a una mujer por encargo de su marido y le hago creer que está comprando chapitas en un bazar para revenderlas y que trabaja en negro para ellos. La historia se vuelve cada vez más absurda hasta que pierde totalmente los nervios, me insulta sin parar y, al descubrir la broma, termina haciéndose pis de la risa.
Llamo a Alonso haciéndome pasar por el área de portabilidades de Vodafone y le comunico que debe pagar 200 euros por una supuesta penalización de permanencia de su anterior compañía. Cuando intento prorratearle la deuda y subirla a 240 euros, pierde completamente los nervios.
Con la colaboración de Iván y Efecto Pasillo, llamo a una persona y mantengo toda la conversación utilizando frases sacadas de sus canciones, especialmente “No importa que llueva”. La víctima intenta entenderme mientras yo sigo respondiendo únicamente con letras del grupo. Suscríbete porque voy a seguir recuperando mis mejores bromas. Puedes escucharlas en Spotify y seguirme en TikTok e Instagram como Las Bromas de Coco.
Una mujer recibe la llamada de un supuesto cliente que asegura que su compra del supermercado ha sido enviada a su casa. Todo empeora cuando él le exige que le guarde los congelados y, al llamar para quejarse, vuelve a ser atendida por la misma persona. Suscríbete porque voy a seguir recuperando mis mejores bromas. Puedes escucharlas en Spotify y seguirme en TikTok e Instagram como Las Bromas de Coco.
Luis recibe una llamada en la que le quieren cobrar un acarreo desde Pontevedra hasta Lugo. Se pone como una furia y todo empeora cuando Coco empieza a silbarle. Suscríbete porque voy a seguir recuperando mis mejores bromas. Puedes escucharlas en Spotify y seguirme en TikTok e Instagram como Las Bromas de Coco.