Permiso para sentir


Permiso para sentir combina rigor, ciencia, pasión e inspiración a partes iguales. Demasiadas personas sufren; se avergüenzan de sus sentimientos y carecen de habilidades emocionales, pero no tienen por qué ser así. Hay que cambiar el rumbo, y este...
Permiso para sentir combina rigor, ciencia, pasión e inspiración a partes iguales. Demasiadas personas sufren; se avergüenzan de sus sentimientos y carecen de habilidades emocionales, pero no tienen por qué ser así. Hay que cambiar el rumbo, y este libro puede mostrarte cómo.
Si te ha gustado el episodio, puedes encontrar mis libros en Amazon:
- Libro 1: Libre, saludable y feliz
- Libro 2: 31 días para mejorar tu vida
- Libro 3: Minimalismo para gente normal
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Foto de Karolina Grabowska.
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Hola a todos y bienvenidos a ideas para vivir mejor. Soy Eugenio Palla, ruiz, lector, empedernido y amante del desarrollo personal. Y en los próximos minutos descubrirás las ideas principales de permiso para sentir un libro escrito por Mark Brackett. Antes de empezar, como siempre, recordarte que tienes a tu disposición una recopilación de las ideas y de los consejos más relevantes sobre desarrollo personal. En mis cuatro libros propios, ya los conoces Libre, saludable y feliz treinta y uno dÃas para mejorar tu vida, minimalismo para gente normal y el último, publicado esta semana, siete pasos para una vida con propósito. Los Los cuatro libros están disponibles en Amazon y te dejo su enlace en las notas del episodio Y ahora sà vamos con las ideas principales de permiso para sentir. El libro nos dice que las emociones influyen en todos los aspectos de nuestra vida, desde nuestras relaciones hasta nuestra capacidad para tomar decisiones. Y, sin embargo, todavÃa hay mucha gente, hay muchas personas que carecen de las habilidades necesarias para reconocer y para regular sus propias emociones. Bien, y por qué pasa esto, porque la sociedad nos ha enseñado a alejarnos de nuestros sentimientos y esto hace muy difÃcil que seamos capaces de expresar cómo nos sentimos en cada momento. Y lo cierto es que preguntamos compulsivamente a los demás que qué tal están. Pero muchas veces ni escuchamos las las son puesta de esas personas ni damos una respuesta sincera cuando nos hacen la misma pregunta. Cuando somos pequeños. Curiosamente, sà que expresamos libremente nuestras emociones, pero a medida que vamos creciendo, aprendemos de alguna manera a endurecernos y nos alejamos de esos sentimientos. Y el problema es que reprimir nuestras emociones tiene graves consecuencias. Cuando reprimimos nuestras emociones, esas emociones se magnifican, esas emociones se distorsionan, y eso nos lleva de cabeza a sufrir estrés, nos lleva de cabeza a la depresión, etcétera. Ignorar esas emociones que tenemos, aunque sean negativas, e ignorarlas solamente las va a hacer más fuertes y, a la larga, las va a hacer incluso más tóxicas. Entonces, la premisa del libro es que todos podemos aprender a identificar y a gestionar nuestras emociones que aprender a identificar y aceptar nuestras emociones puede transformar nuestra vida y todos podemos hacerlo. Todos podemos convertir esas emociones en nuestras aliadas, porque al final es lo que son de una manera natural, las emociones nos ofrecen una información que es vital sobre nosotros mismos y sobre el entorno que nos rodea. Para eso están hechas para eso las ha puesto la evolución ahà para darnos información sobre nosotros mismos y sobre nuestro entorno. Asà que nuestras emociones son aliadas, tanto las buenas como las malas, y las tenemos que ver de esa manera. Muchas veces oÃmos a la gente hablar sobre si debe seguir a su cabeza o a su corazón, como si fueran dos cosas completamente distintas. Esa idea de que las emociones y los pensamientos no están conectados. Es completamente errónea. Las emociones afectan a nuestros pensamientos. Las emociones afectan a nuestro sistema racional. No se puede elegir o con la cabeza o con el corazón. Tenemos que entender que los dos trabajan juntos, tanto las emociones, la parte emocional como la parte racional. Entonces, por qué estamos tan convencidos de que los procesos emocionales y los procesos cognitivos no tienen nada que ver y van cada uno por su lado. Pues porque eso es lo que nos han enseñado durante años. Hasta los años ochenta del siglo pasado mil novecientos ochenta, incluso los psicólogos trataban las emociones como si fueran una especie de distracción. Solamente en la década de los noventa mil novecientos noventa y algo se publica una primera investigación que apoya las emociones como una forma de inteligencia. Por primera vez en s l Svens noventa y tantos fueron los psicólogos Peter Sallovey y John Meyer los que formularon la teorÃa de la inteligencia emocional y la definieron como la capacidad de identificar sentimientos, identificar emociones en uno mismo y en los demás, y de utilizar esa información para guiar nuestro comportamiento. Desde ese momento ha habido una avalancha de estudios, experimentos cientÃficos, una avalancha de psicólogos que han demostrado, sin lugar a dudas que las emociones son una parte fundamental de nuestros procesos cognitivos. De hecho, solamente hace falta pensar en esto. Nuestros cerebros van recogiendo la información que le ofrecen nuestros sentidos y van procesando una respuesta a esos estÃmulos en forma de emoción, Y esa emoción nos dicta cómo pensamos, cómo actuamos e incluso cómo percibimos el mundo. Esto es lo que se llama un bucle cognitivo. Por ejemplo, cuando nos sentimos felices, es mucho más probable que veamos las cosas a nuestro alrededor o que percibamos cosas a nuestro alrededor que nos hacen sentir todavÃa mejor. Cuando estamos felices, también pasamos más tiempo pensando en cosas felices y ocurre lo contrario, cuando estamos tristes, somos mucho más propensos para fijarnos en las cosas que nos hacen sentir peor. También somos más propensos a estar rumiando pensamientos negativos que nos agobian asà que primero se recoge por nuestros sentidos un estÃmulo. Ese estÃmulo genera una emoción y esa emoción dicta cómo pensamos, cómo actuamos y cómo percibimos el mundo fÃjate. Qué importante es las emociones, qué importantes son para todo ese proceso, para todo ese bucle cognitivo. Pero, obviamente, tener emociones negativas no le gusta a nadie y por eso en sociedad solemos ocultarlas, solemos reprimirlas. Pero ya hemos dicho que eso solamente las agranda. Si no se resuelven esas emociones negativas, nos pueden provocar enfermedades crónicas, nos puede provocar depresión, ansiedad, etcétera. Por qué, porque las emociones hacen que nuestro cerebro libere ciertas hormonas, ciertos neurotransmisores que provocan reacciones en nuestro organismo, los arrebatos de ira, por ejemplo, pues pueden provocar enfermedades cardÃacas, porque al final, lo que estamos haciendo es inundar nuestro cuerpo con cortisol, con adrenalina, aumentando nuestro ritmo cardiaco de manera muy brusca, etcétera. Entonces, qué hay que hacer con esas emociones negativas, pues lo que hay que hacer es aceptar, porque cuando permitimos que esas emociones negativas existan en nosotros, entonces es cuando se van a convertir en herramientas útiles. Por ejemplo, cuando tomamos la decisión, una decisión importante, puede ser, por ejemplo, comprar una casa, pues es bueno tener una pequeña dosis de miedo. Ese miedo a corto plazo aumenta nuestra atención. Nos permite captar todos los detalles durante el proceso saca a ese perfeccionista que llevamos dentro y nos hace trabajar más, trabajar mejor, tener en cuenta todos los riesgos que no se nos pasen por alto detalles importantes. Ese puntito de miedo al tomar una decisión importante, como comprar un piso, comprar una casa, es fundamental. Incluso la IRA es una emoción negativa, pero que puede tener su parte buena. Es una emoción útil, como todas las emociones. La IRA es una emoción útil porque porque pone lÃmites, porque deja claro lo que es importante para nosotros y además, nos empuja a actuar para defender eso que es importante para nosotros. Entonces tenemos que valorar también las emociones negativas. Tenemos que permitir que trabajen a nuestro favor y no que trabajen en nuestra contra, que es lo que solemos pensar y por eso las solemos ocultar. Obviamente, los seres humanos no nacemos con habilidades emocionales, no nacemos con inteligencia emocional. No sabemos manejar nuestras propias emociones y lo vamos aprendiendo. Y la inteligencia emocional no está relacionada para nada con el coeficiente intelectual que pueda o no pueda tener una persona. De hecho, las personas con un coeficiente intelectual muy alto en muchas ocasiones tienen dificultades para comprender sus propias emociones y, sobre todo, para comprender las emociones de los demás. Pero, dicho esto todo, podemos aprender inteligencia emocional. Todos podemos aprender a identificar y a gestionar nuestras emociones. No tenemos que ponernos a pensar si una emoción es buena, es mala, es productiva, es perjudicial. Simplemente tenemos que identificarla y aprender a entender de dónde viene ojo. Adquirir habilidades emocionales no significa que de repente nos volvamos semidioses o personas totalmente zen Podemos tener ataques de ira perfectamente y todavÃa ser inteligentes emocionalmente. Sin embargo, la diferencia es que cuando tienes un ataque de IRA y no tienes inteligencia emocional, no sabes por qué pasa. La inteligencia emocional nos ayuda a saber por qué pasa ese ataque de IRA y a aprender a gestionar mejor los desencadenantes la próxima vez. Entonces el libro habla de cinco pasos que clas para gestionar mejor nuestras emociones. Esos cinco pasos son reconocer, comprender, etiquetar, expresar irregular. Vamos a ver los uno por uno. Lo primero es reconocer esa emoción para reconocer las emociones. Tenemos que utilizar todos nuestros sentidos para recabar información y plasmarla en una matriz que tiene dos ejes. En un eje de la matriz tenemos bienestar malestar y en el otro eje tendremos alta energÃa y baja energÃa. Intenta visualizar esa matriz dos ejes bienestar malestar, alta energÃa baja energÃa. Por ejemplo, la IRA se encontrarÃa en el cuadrante de alta energÃa y alto malestar. La depresión se encontrarÃa en el cuadrante de baja energÃa y alto malestar. Que reconoce qué emoción estás sintiendo y si túala en ese cuadrante en esa matriz antes de ponerle nombre, Simplemente si tú a tener el cuadrante y haz un puntito con esa emoción que estás sintiendo? El segundo paso del libro es comprender la emoción, y esto requiere que nos hagamos una pregunta fundamental. Por qué, por qué me siento asÃ, qué es lo que ha desencadenado esta emoción. EscrÃbelo. Una vez que hayas puesto el puntito en esa matriz, escribe el por qué crees que se está dando esa emoción en TI en este momento. El tercer paso es etiquetar. Poner una etiqueta a nuestras emociones va a reducir el impacto que tienen en nosotros. Si experimentas una emoción muy desagradable con un alto nivel de energÃa, tienes que saber exactamente de qué se trata. Tienes que saber si estás enfadado, si estás ro biendo, ocupado o si tienes miedo. Le tienes que poner una etiqueta. Pero muchas veces las personas tememos etiquetar nuestras emociones porque pensamos que si etiquetamos nuestras emociones las estamos haciendo más reales y es exactamente al revés. Etiquetar con precisión nuestras emociones es el primer paso para poder difuminarlas, para poder difuminar todo su poder. Y esto lo demostraron unos cientÃficos con un experimento muy curioso en el que colocaron a participantes que sufrÃan de aracnofobia que sabes qué es el miedo a las arañas, pues los colocaron, los dividieron en dos grupos, lo primero y los metieron en una habitación en la que habÃa arañas y les pidieron que fueran describiendo esa situación. Bueno, pues el grupo que al que se le pedÃa etiquetar sus sentimientos pudo acercarse más a las arañas, es decir, el etiquetar sus emociones hizo que esa fobia que esas personas sufrÃan fuera menos poderosa, pero no es la única utilidad de etiquetar nuestras emociones. Etiquetar las emociones también nos permite tener ayuda de otras personas. Si le podemos explicar a otra persona qué es lo que sentimos, pues obviamente, esa otra persona va a ser más empática y va a estar más dispuesta a apoyarnos. Asà que etiquetar bien las emociones rompe de alguna manera el aislamiento social y nos permite conectar mejor con nuestro alrededor. Bien una vez que están ya las emociones reconocidas, comprendidas y etiquetadas. El cuarto paso es expresarlas. Y aquà pasa una cosa muy curiosa. Cuando somos bebés, expresamos perfectamente nuestras emociones, pedimos comida, pedimos dormir, pedimos que nos abriguen y lo hacemos de una manera muy evidente, porque, como no podemos hablar, si no lo hiciéramos de esa manera, pues nos morirÃamos, no serÃamos capaces de sobrevivir. Pero a medida que vamos creciendo, nuestras necesidades emocionales se hacen más complejas y, al mismo tiempo, curiosamente, perdemos nuestra capacidad para expresarlas. Es verdad que tenemos un lenguaje más amplio que el de un bebé obvio, pero también ese lenguaje nos ha dado la capacidad de ocultar nuestros sentimientos. Entonces, por eso, aunque la gente esté sintiendo una emoción negativa, pues dice que está bien, qué tal estás bien y, en realidad, pues no estás bien, por qué ocultamos nuestros verdaderos sentimientos, generalmente por miedo. Pensamos que los demás nos van a juzgar pensamos que los demás no van a querer estar cerca de nosotros si conocen cómo nos sentimos de verdad, asà que no decimos nada o decimos que estamos bien. Entonces aprender a expresar nuestras emociones es una habilidad crucial. Expresar el cuarto punto y el quinto punto es regular y regular nuestras emociones. No consiste en reprimirlas regular nuestras emociones es aceptarlas plenamente y aprender a vivir con ellas. Cómo regulamos, pues el primer paso es identificando los desencadenantes de esa emoción. Por ejemplo, te enfada llegar a casa y que esté desordenada, pues tienes que identificar cuál es el desencadenante y crear estrategias para anticiparte a ese desencadenante en el futuro. Por ejemplo, si, en el caso de llegar a casa y inmediatamente enfadarte porque está desordenada, pues quizás lo que tengas que hacer es anticiparte a esa situación. No depende de ti que esté ordenado desordenada. Si es otra persona la que la has ordenado, entonces cuando salgas del trabajo, en lugar de ir directamente a casa, pues puedes irte a dar un paseo, puedes irte al gimnasio, puedes en el trayecto, en el coche, puedes cantar en voz alta con tu música preferida, Y eso te va a ayudar a regular esa emoción, porque cuando llegues a casa, probablemente ya no sientas la necesidad de explotar, porque esté desordenada, porque has liberado ya de alguna manera regulado tu tensión emocional haciendo una actividad relajante o una actividad que te gusta. Otra manera de regular las emociones, como siempre decimos, es la respiración consciente calmas tu cuerpo calmas tu mente y eso es fantástico para regular las emociones. Ya sabes que cuando experimentas emociones intensas, tu ritmo cardÃaco aumenta, el cuerpo, se inunda de hormonas, cortisol, estrés, etcétera. Entonces, si quieres calmar esa respuesta, si quieres regular esa respuesta emocional, pues la recomendación es que te sientes en un lugar cómodo, que cierres los ojos que empieces a respirar de forma natural por la nariz durante un par de minutos, concentrándote solamente en la respiración y verás cómo tu ritmo cardÃaco se ralentiza y verás cómo tendrás mucho más espacio mental para reflexionar acerca de esa emoción que estás sintiendo y, por tanto, regularla. Asà que ya lo sabes, las emociones tienen un impacto fundamental en nuestra vida, pero muchas personas carecen de las habilidades necesarias para reconocerlas y para regularlas. La sociedad nos ha enseñado, por desgracia, a distanciarnos de nuestros sentimientos, a no expresar nuestras verdaderas emociones. Y esto no es bueno. Esto solamente hace eso, solamente las magnifica, Esto solamente nos conduce a sufrir estrés crónico, a sufrir depresión, etcétera. Todos podemos aprender a vivir mejor identificando y gestionando nuestras emociones. Y para eso hay cinco pasos. Recuerda reconocer la emoción, comprenderla, etiquetarla, expresarla y regularla. Y hasta aquà las ideas principales que he encontrado en permiso para sentir un libro escrito por Mark Brackett. Espero que te haya gustado. Si es asÃ, por favor, echa un vistazo a mis libros, suscrÃbete, al podcast dale A me gusta o comparten redes sociales o por whatsapp con esa persona que quieras que mejore su vida y sin más me despido. Muchas gracias. Como siempre y hasta la próxima. Estas Estas, Estas? Estos? Estas? Estas








