Hablando de: Tomar las riendas de la vida


Hoy reflexiono acerca del liderazgo personal y la importancia de tomar el control de tu propia vida, establecer metas auténticas y vivir de acuerdo con tus valores y deseos en lugar de seguir los sueños y expectativas impuestos por la sociedad, los...
Hoy reflexiono acerca del liderazgo personal y la importancia de tomar el control de tu propia vida, establecer metas auténticas y vivir de acuerdo con tus valores y deseos en lugar de seguir los sueños y expectativas impuestos por la sociedad, los padres u otras influencias externas.
Cada individuo puede convertirse en el protagonista de su propia historia tomando responsabilidad por sus acciones y decisiones en cuatro áreas principales: el cuerpo, el intelecto, las emociones y el alma.
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Hola a todos mis queridos Mecenas. Muchas gracias. Lo primero por hacer esto posible. En este primer episodio me gustarÃa hablaros de la idea de tomar las riendas de nuestra vida. La mayorÃa de nosotros en algún momento nos encontramos navegando por la vida sin un propósito claro, sin un guión propio que seguir, un guión al que atenernos en nuestro dÃa a dÃa. Es como si estuviéramos en una pelÃcula sin tener un papel asignado, como si fuéramos actores que no saben realmente cuál es su rol, cuál es su papel en toda esta trama, qué es lo que hacen allÃ. Estamos como perdidos sobre un escenario, ese escenario que es la vida. Y esta es una situación muy incómoda, pero también es una situación mucho más común de lo que podrÃamos pensar y personalmente creo que es esa falta de dirección la que lleva a muchas personas a sufrir insatisfacción, a sufrir confusión, incluso a largo plazo, pues, a sufrir depresión, a sufrir ansiedad y todas estas cosas que vemos cada dÃa con más frecuencia a a nuestro alrededor. Una de las razones por las que nos encontramos en esta situación de falta de dirección es porque tendemos a asumir los sueños y las expectativas de la sociedad en general y de quienes nos han rodeado en nuestra vida en particular, especialmente nuestros padres y nuestros maestros. Cuando somos pequeños, se nos inculcan una serie de valores, una serie de creencias, incluso se nos impone en una serie de metas que la mayor parte de las veces realmente lo que están reflejando son los deseos, las las creencias y las aspiraciones de esas personas mayores que nos las tratan de inculcar. Lo que pasa es que nosotros, como niños pequeños, normales y corrientes, pues no nos importa si esas creencias son verdad o son mentira. Como simplemente buscamos la aprobación de la persona mayor, de la persona a la que admiramos, de la persona de la que dependemos, como buscamos su amor de manera consciente o inconsciente, seguimos el camino que esa persona considera que es mejor para nosotros. Y esta es una reacción normal y es una reacción, por un lado, muy cómoda, una reacción que te evita conflictos internos y conflictos externos, te ahorra problemas, pero también es una reacción que a largo plazo nos puede llevarnos, o puede llevar a que nos sintamos de alguna manera atrapados en una vida que en realidad no es la nuestra y no solamente está la influencia de nuestros padres y de nuestros maestros. La sociedad en su conjunto también ejerce presión sobre cada uno de nosotros para que sigamos ciertos caminos. No hace falta que te lo digan, nos bombardean a izquierda y derecha con mensajes sobre lo que deberÃamos considerar éxito. Que si una carrera profesional brillante, que si una familia determinada, que si una casa grande o un coche de no sé tantos metros o de tantos caballos o mejor aún un barco. Son muchas cosas las que nos dicen que nos deben importar verdad y lo queramos o no. Lo reconozcamos o no. La sociedad influye en la forma en la que definimos nuestras metas y en la forma en la que ordenamos nuestras prioridades y eso a menudo va en detrimento de nuestros propios deseos y de nuestros verdaderos sueños. Entonces, qué es lo que sucede cuando alguien despierta, toma conciencia y decide qué va a tomar a partir de ese momento las riendas de su propia vida. Cuando alguien toma esa decisión, esa decisión de ser protagonista de su propia historia, entonces sucede algo mágico. Entonces se da cuenta de que es el director de su propia pelÃcula, de que es el escritor de su propio guion se da cuenta de que tiene el poder de elegir cómo quiere que se desarrolle esta trama, que no es otra cosa que una trama que es su existencia, Y cómo cambiamos, cómo nos movemos hacia ese punto, pues la única posibilidad de cambiar, la única posibilidad de tomar las riendas de nuestra vida es tomar consciencia, es empezar a darse cuenta. Cuando eso pasa, cuando tomamos consciencia, cuando nos empezamos a dar cuenta, entonces es cuando comenzamos a cuestionar nuestras creencias y cuando dejamos de estar atrapados en un papel que no deja de ser algo predeterminado por otras personas. Cuando nos damos cuenta, nos damos también cuenta de que somos libres para diseñar nuestra propia vida de acuerdo con nuestros propios valores. Y claro esto da miedo, porque esto implica ser responsable. Cuando tomamos las riendas de nuestra vida, asumimos la responsabilidad de nuestros éxitos, pero también asumimos la responsabilidad de nuestros fracasos. Si llevamos las riendas, ya no podemos culpar a otros de las cosas que nos pasan, porque hemos pasado a ser arquitectos de nuestro propio destino. Asà que tomar las riendas de tu vida es un acto de valentÃa en última instancia, pero que hay que hacerlo. Yo, si os invito a hacerlo, por lo menos a tomar conciencia, porque la alternativa es deplorable vivirse en un propósito claro es como vagar por el desierto sin una brújula en la mano. Puedes avanzar, claro que sÃ, pero no sabes hacia dónde estás yendo. Y en el fondo, te da igual, porque tampoco sabes a dónde quieres ir. Y esta situación, que es, por cierto, la situación en la que muchas personas se encuentran a dÃa de hoy, es una auténtica pesadilla. No me extraña en absoluto que cada vez haya más problemas de salud mental, porque es que vagar por el desierto a la deriva y sin brújula es una experiencia muy dura tener una meta y un plan. Tener un propósito es tener esa brújula, es tener un mapa, es como encender una luz en medio de la oscuridad y empezar a iluminar el camino. Cuando tienes un propósito. Te despiertas cada dÃa motivado dejas de estar en piloto automático. Ya no te contentas simplemente con existir, sino que sabes que te estás esforzando por alcanzar algo que realmente es importante para ti, porque ojo, el propósito debe ser auténtico, debe representar tus deseos más profundos. No puede venir de imposiciones externas, no puede ser una moda, no puede ser el racional detrás de tener un propósito, No puede ser esto tiene salidas o esto le hace falta a la sociedad. Tiene que ser algo que tú profundamente quieras hacer y ya lo he dicho antes demasiadas veces asumimos el guión que nos han escrito. Otros pueden ser nuestros padres, nuestros profesores, la sociedad en general. Y lo hacemos porque queremos obtener su aprobación o queremos obtener su amor. Y esto nos puede llevar a una vida que no refleje nuestra verdadera esencia. Estamos destinados a ser mucho más que simples intérpretes de los sueños o de las expectativas de otras personas. Por eso, tomar la responsabilidad de liderar tu propia vida va a ser la decisión más valiente que vas a tomar durante toda tu existencia. Y aquà la pregunta clave. Estás dispuesto a tomar esa responsabilidad, Estás dispuesto a ser el protagonista de tu propia historia, en lugar de ser un actor en el escenario de otra persona. Cómo se hace esto, cómo se toman las riendas, El liderazgo personal es ser el capitán de tu barco y hay que empezar a ejercerlo de una manera que me gusta mucho contar y que cuento muchas veces que es la metáfora del carruaje o lo que es lo mismo, dividir tu vida en esos cuatro aspectos esenciales que todos tenemos. La metáfora del carruaje nos dice que todos tenemos un carruaje que es nuestro cuerpo. Imagina tu cuerpo como un carruaje, porque en realidad es que eso es lo que es. Es un vehÃculo que te va a llevar a través de la vida. Para poder liderar tu vida y para poder avanzar, obviamente necesitas cuidar de ese carruaje. Y esto va mucho más allá de simplemente preocuparte por tu apariencia fÃsica. No se trata de que el carruaje brille. Se trata de que mantengas o trates de mantener una salud óptima, al menos que hagas todo lo posible para que esto sea asÃ. Esto significa muchas cosas. Significa alimentarse bien con alimentos saludables, con comida y no con productos. Significa descansar bien, porque ese descanso va a ser el combustible que va a mantener al carruaje en marcha, le va a ayudar, a recargar energÃas, a renovarse y cuidar el carruaje. Puedes también hacer ejercicio de manera regular, que vendrÃa a ser un poco como el mantenimiento de ese carruaje. En definitiva, cuando cuidas de tu cuerpo, estás mucho más cerca de poder liderar tu vida, porque el cuerpo es la base de todo. Siguiendo con la metáfora. En esa metáfora del carruaje, el segundo elemento serÃa el cochero, el conductor, y este es nuestro intelecto. El cochero es la mente que controla el carruaje, controla el cuerpo, el cochero. Es esa parte de ti donde tomas las decisiones, donde haces planes, donde marcas objetivos y cómo cuidamos del cochero. Cómo cuidamos del intelecto, pues ejercitándolo de manera constante, marcándonos objetivos claros y especÃficos, creando planes de acción, tomando decisiones que estén realmente basadas en nuestros valores y en nuestros deseos, en los de verdad en los que hemos aprendido. Pero, pero lo más imponote para que ese cochero esté en forma es aprender a gestionar todas esas creencias limitantes que no dejan de ser más que obstáculos en nuestro camino. A las creencias limitantes hay que desafiarlas lo primero y, en último término, cambiarlas, porque es aquello que no te impide, que te está impidiendo avanzar que no te impide tener una vida plena y una creencia limitante. No simplemente se destruye una creencia limitante se reemplaza por una creencia empoderadora. Y veremos esto en detalle, posiblemente esta semana o la que viene, dependiendo del tiempo que pueda sacar para estos audios. Y el tercer elemento de la metáfora del carruaje es el caballo. El caballo son las emociones. Las emociones son ese motor, esa fuerza que impulsa nuestro carruaje a través de la vida. Entonces, tomar las riendas de tu vida implica también cultivar la inteligencia emocional, o lo que es lo mismo, comprender y gestionar tus emociones de manera efectiva. Ojo, no se trata ni de reprimirlas ni de ignorarlas. Se trata de entender cómo influyen en tus acciones y en tus decisiones y Luego hay un cuarto elemento y último dentro de esta metáfora, que es el pasajero. El pasajero serÃa el alma. El pasajero es tu esencia, tu conexión con lo que realmente importa en la vida. Cómo cuidas al pasajero. Pues se cuida al pasajero encontrando momentos para el silencio, para la reflexión, para meditar, para practicar la atención plena, que no es otra cosa que estar presente en el momento actual. También puede implicar rezar si es algo importante para ti, si crees en algo. Cuidar a tu pasajero te va a permitir tomar decisiones que estén alineadas con tus valores, en lugar de simplemente reaccionar a lo que el resto del mundo te pide en un momento determinar a lo que los demás o la sociedad quieren de TI a cada momento. Si haces que estos cuatro elementos funcionen juntos. Recuerda carruaje, cuerpo, cochero, intelecto, caballo, emociones y pasajero o alma. Si esos cuatro elementos funcionan juntos, si son como una sinfonÃa, te va a ser mucho más fácil tomar las riendas de tu vida. Si cuidas a tu carruaje, si tomas decisiones inteligentes y conscientes con tu cochero, si gestionas bien tus emociones, tu caballo, tu parte irracional, si conectas con tu verdadera esencia, con tu pasajero, es casi inevitable que te conviertas en el lÃder de tu propia vida. Por eso es importante que establezcas metas especÃficas para cada una de estas cuatro partes. Hazlas a corto cuáles son mis metas a corto plazo para mi carruaje, para mi cuerpo fÃsico. Puede ser perder peso, puede ser comer mejor, Puede ser ir al gimnasio. No sé cuántas veces a la semana. No sé cuáles son mis metas a largo plazo para mi intelecto, pues a lo mejor es estudiar la carrera de psicologÃa o a lo mejor es no sé según quién y según las circunstancias. A lo mejor es aprobar esa oposición. Es importante que tengas esos objetivos y que, sobre todo, los tengas para cada uno de esos cuatro aspectos de la vida. Y recuerda que estos cuatro componentes no operan de forma independiente, no van cada uno por su lado, están interconectados unos con otros y, por tanto, se van a influir mutuamente Cuando alineas tus metas en estas áreas, estás creando sinergia, estás creando una energÃa que te va a impulsar hacia adelante de una manera mucho más eficiente. En definitiva, pienso que el liderazgo personal es una de las claves para vivir mejor, una de las claves importantes. Además, no podemos permitir que otros escriban nuestro guion ni dicten nuestro camino. Asà que toma las riendas, asume la responsabilidad de llevar tu vida hacia un lugar que esté alineado con tus deseos y valores. No voy a decir que sea mejor o peor, porque lo que es mejor para uno será peor para otros. Hay gente que para la que leer es un infierno. Hay otros que a los que ir a una oficina les parece un infierno. En fin, hay gente para todo, asà que toma la responsabilidad de que tu vida se dirija hacia ese lugar que está alineado con tus propios deseos y tus propios valores. No hay mejor manera de alcanzar una vida plena y una vida significativa. Y ahora me despido, como siempre deseando un buen dÃa, invitando a pensar sobre el contenido y dando las gracias una vez más por hacer esto pos terrible, un fuerte abrazo








