Nov. 13, 2023

Hablando de: Lograr la armonia

Hablando de: Lograr la armonia
Hablando de: Lograr la armonia
Ideas para vivir mejor
Hablando de: Lograr la armonia

En la sociedad actual, muchas personas experimentan una desconexión entre lo que piensan, sienten y hacen, lo que lleva a un estado de desasosiego. Esta desconexión se relaciona con la neurosis, un fenómeno psicológico presente en diferentes grados en...

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En la sociedad actual, muchas personas experimentan una desconexión entre lo que piensan, sienten y hacen, lo que lleva a un estado de desasosiego. Esta desconexión se relaciona con la neurosis, un fenómeno psicológico presente en diferentes grados en todos.

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Hola a todos y bienvenidos a ideas para vivir mejor. Hoy os quiero hablar sobre la importancia de conectar el cuerpo, la mente y las emociones, por qué para evitar tensiones y para vivir en armonía. Antes de empezar, recordarte, como siempre, que tienes a tu disposición, una recopilación de las ideas y de los consejos más relevantes sobre desarrollo personal. En mis tres libros propios, ya los conoces libre, saludable y feliz treinta y uno días para mejorar tu vida y minimalismo para gente normal. Los tres están disponibles en Amazon y te dejo su enlace en las notas del episodio y ahora sí vamos a hablar sobre cómo lograr la armonía. Hoy en día. Seguro que te suena familiar mucha gente siendo piensa y hace de manera incoherente muchos estamos desconectados. Lo que sentimos no tiene nada que ver con lo que pensamos y tampoco tiene nada que ver con lo que hacemos. Y eso, a la larga nos termina provocando desasosiego. En psicología, esta desconexión tiene un nombre, se llaman neurosis y, efectivamente, todos la sufrimos en cierta medida. La mayoría de nosotros, como digo, pensamos una cosa, sentimos otra y hacemos lo que podemos mayormente cómo tomamos consciencia de esa desconexión. Cómo sé yo si estoy desconectado, normalmente estarás desconectado si caes en la divagación mental, si tienes ruido mental. Cuanto más divagues, cuanto más ruido mental tengas significa que más desconectados están tu cuerpo, tu mente y tus emociones. Es posible reconectarse? Si es posible reconectarse? Y alcanzar esa coherencia entre pensamientos, sentimiento y acción. El problema es que desde pequeños se nos ha obligado a reprimir reacciones corporales que deberían ser naturales. Por ejemplo, piensa en el niño al que le dicen que no llore o que está mal llorar. Incluso a ese niño, lo que hace es ponerse una correa invisible alrededor de los ojos y apretarla y entonces así reprime el llanto y sus padres están contentos. Ese niño aprende a no llorar y a lo largo de nuestra vida, esto se repite no solamente con el llorar, Se repite con muchas partes de nuestro cuerpo. Tensamos muchas partes de nuestro cuerpo para no expresar una emoción determinada. Pensamos no respiramos y ya está. Nos dedicamos a otra cosa y pensamos que ya está, que ya hemos reprimido la emoción y que eso está bien. Pero eso no está bien. Cuando tensas tu cuerpo para reprimir una emoción, no estás siendo ni siquiera tú mismo. Te estás convirtiendo, pues en un personaje que es todo lo contrario a lo que le pasa a una persona que, por ejemplo, está haciendo deporte. Cuando alguien hace deporte, se conectan su plano mental, su plano físico, su plano emocional y entonces experimenta su esencia, se relaja y evita esa tensión. Tensiones corporales las tenemos de dos tipos. Podemos tener tensiones por inhibición, que son las que surgen cuando reprimimos algo que queremos hacer, un abrazo, un grito, llorar. Cuando reprimimos surgen esas tensiones y luego tenemos las que surgen por esfuerzo sostenido, que son aquellas que surgen de manera física cuando pasamos mucho tiempo haciendo la misma tarea o en la misma postura, etcétera. Claro necesitamos de esa tensión por inhibición, porque vivimos en sociedad y porque somos adultos, pero a lo mejor no tanta como la que tenemos. No hace falta inhibir tanto nuestras emociones, tensionar nuestro cuerpo para inhibir nuestras emociones, no hace falta hacerlo tantas veces como lo hace la mayoría de la gente A día de hoy. Hay cinco vías para eliminar estas tensiones, cinco vías principales. Podemos hacer posturas de yoga que nos ayudan a conectar el cuerpo con la mente. Podemos meditar, podemos hacer deporte, como decía antes, podemos darnos un masaje y podemos dormir también cualquiera de estas cinco actividades te va a ayudar a reconectar esos tres aspectos de tu existencia. Piensa que la neurociencia hoy en día ya está descubriendo cosas impresionantes. Está descubriendo que ni siquiera pensamos solamente con el cerebro. Entonces empiezan a hablar ya de que el corazón piensa empiezan a hablar también de que tenemos neuronas en el intestino, que de que hay una inteligencia digestiva. Se empieza a asociar cada vez más el estado de la flora intestinal con la evolución de las depresiones. Hay cosas que están apareciendo como muy revolucionarias. Claro esto significa también en el aspecto práctico, que cualquiera puede cambiar sus emociones a base de cambiar su expresión corporal. Sabemos que la postura corporal genera una actividad cerebral determinada y, si no me crees, prueba a, por ejemplo, dejar caer los hombros, agachar la cabeza y ya verás como en un rato te vas a sentir más triste al final. La idea es que la mente, el cuerpo y las emociones son un equipo, un equipo de tres y de alguna manera, ese equipo tiene que estar conectado entre sí. Muchas veces no lo está. Piensa que el tono muscular, el tono emocional, el estado mental, todo eso forma parte de tu vida y por eso, a lo largo de tu día, sí o sí, vas a tener que hacer tres cosas. Vas a tener que mover tu cuerpo, vas a tener que expresar tus emociones y vas a tener que practicar la atención plena, Tomar consciencia del cuerpo, lo primero es algo que nos transforma. Toma conciencia de tu postura, de tu respiración, de las tensiones que estás provocando, por esa inhibición o por ese esfuerzo sostenido. También sé consciente de tu forma de caminar. Cuando tomas consciencia de tu cuerpo, lo que va a pasar es que vas a generar conexión entre ese equipo, entre esos tres dominios físico, emocional y mental, y también incluso vas a generar conexiones nuevas a nivel del tejido neuronal, te vas a transformar. Vamos a poner un ejemplo de conectar los tres dominios. El mejor ejemplo es la música. La música, al final es una expresión de lo físico, de lo emocional y de lo mental. La música está hecha de la misma manera que funciona nuestro sistema nervioso. Y por eso quizás es es está importante. La música tiene ritmo, tiene melodía y tiene armonía. El ritmo conecta con lo físico si bailas al ritmo de la música, pues obviamente vas a generar una fuerza que te va a acelerar el ritmo cardiaco, te va a acelerar la respiración. Por eso, también a una persona que está triste o está deprimida, le conviene ponerse una música animada y moverse y empezar a bailar. El ritmo conecta con lo físico. Después tenemos la melodía. La melodía conecta con la parte mental. A una persona que rumia, que está preocupada, le viene bien centrarse en la melodía de la música y luego tenemos la armonía, que es lo que conectaría con nuestras emociones. Ya sabes que la música nos puede llevar a cualquier emoción de las que podés sentir un ser humano. Así que, de la misma forma que pasa con la música, el ritmo o orden y regula nuestra vida. Es la base de todo. El ritmo es la base de todo. Y cómo marcamos el ritmo en nuestra vida, pues lo marcamos en base a las secuencias de trabajo y descanso, las secuencias de vida laboral y vidad personal. Pero cuál es un ritmo óptimo de vida, cuál es un buen ritmo de vida, pues un ritmo que alterna los tres dominios físico, mental emocional. Ese debería ser el ritmo y la base de nuestra vida. La clave es la regulación, el balance, transitar de un Estado a otro. Por ejemplo, después de haber trabajado todo el día en una oficina sentado sentada, tienes que cambiar de dominio. No puedes irte a otra actividad mental directamente, tendrás que irte a una actividad física o a una actividad emocional. Otro ejemplo, después de una discusión. Vas a estar en un dominio emocional, que es lo que te ha llevado o lo que has activado en esa discusión y te tienes que regular Entonces te vas a regular o bien con el dominio mental o bien con el dominio físico. Puedes ponerte a leer un libro, puedes irte a hacer deporte. Esa alternancia entre los tres centros es lo que regula el sistema nervioso, es lo que nos ayuda a llevar un buen ritmo en la vida. Al sistema nervioso del ser humano necesita hacer curvas de actividad, curvas de relajación y alternar para regularse entre esos tres, entre esos tres sistemas. Estar todo el día en un dominio, por ejemplo, el dominio mental, o el dominio físico o el dominio emocional. Es malo. El sistema nervioso necesita el equilibrio, necesita pasar por los tres dominios a lo largo del día e irlos alternando. Eso sería el ritmo. Después tendríamos la melodía. La melodía al final. Son las historias que nos contamos, las historias que llevamos por dentro, son las creencias, son el ruido interior, son las grabaciones. Esa es la melodía de nuestra vida, esos mensajes cómo hablamos a los demás y cómo nos hablamos a nosotros mismos internamente. Y esa melodía muchas veces inconsciente. Te puede ayudar o te puede boicotear. Si tu melodía habitual es juzgar, criticar, tener expectativas muy altas, creer cosas limitantes, tener creencias limitantes es mucho más difícil que crezcas y es mucho más difícil que fluyas cómodamente por la vida. Y luego tendrías la armonía. La armonía en el caso del ser humano es el equilibrio entre el ritmo y la melodía. Cuando llevo un ritmo de vida adecuado en el que se alternan los tres dominios, recuerda físico, mental y espiritual y además, consigues un diálogo interior y exterior positivo, entonces viene la armonía. Esa es la clave de la armonía. Somos como la música. Es un equilibrio entre el ritmo que llevas y la melodía. Así que ya lo sabes, es importante lograr una conexión entre el cuerpo, las emociones y la mente que conseguimos vivir una vida coherente. Cuando no hay esa conexión, qué es lo que nos pasa, que caemos en la neurosis, en la divagación mental, en la tensión corporal. Así que te animo a que establezcas esa conexión a través del yoga o de la meditación, del deporte, del masaje del sueño. Toma conciencia de tu cuerpo físico, toma conciencia de tu estado mental, toma conciencia de tus emociones. Y la clave, sobre todo es que vayas alternando los diferentes dominios, el físico, el mental y el emocional a lo largo del día y que mejor es tu diálogo interior y exterior. Esa es la clave para lograr una vida llena de armonía. Y ahora me despido, como siempre, deseando un buen día invitándose a pensar sobre el contenido, pero, por supuesto, a ponerlo en práctica. Si te ha gustado este episodio, te animo a que eches un vistazo a mis libros o a que te suscribas al podcast o lo compartas por redes sociales o por whatsapp con esa persona que quieras que mejore su vida. Y sin más me despido. Muchas gracias. Como siempre y hasta la próxima