Hablando de: Estar plenamente presente


El Mindfulness o Conciencia Plena implica prestar atención al momento presente de manera intencionada y sin juzgarlo. Este concepto contrasta con vivir en el piloto automático, desconectado de las rutinas diarias.
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El Mindfulness o Conciencia Plena implica prestar atención al momento presente de manera intencionada y sin juzgarlo. Este concepto contrasta con vivir en el piloto automático, desconectado de las rutinas diarias.
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Hola a todos si bienvenidos a ideas para vivir mejor. El mindfulness o conciencia plena consiste en prestar atención al momento presente de manera intencionada y sin juzgarlo. Por ejemplo, una persona que practica la conciencia plena cuando camina, estará atenta a lo que ocurre en su cuerpo. Estará atenta al entorno, a los olores, a los colores, a las sensaciones. Lo contrario de esa conciencia plena es el piloto automático, es decir, desconectar de las experiencias rutinarias y ocupar nuestra mente en otras cuestiones a la vez que vivimos, ser consciente en todo el momento de cómo estoy yo, de cómo está el entorno. Es eso va a hacer que tome mejores decisiones y me va a hacer más feliz. Una mente distraÃda, Es una mente infeliz. Claro tu pregunta será cómo alcanzo la conciencia plena. Lo primero que tengo que decirte es que nadie ni nada la puede alcanzar por ti. Debe ser tú el que asume la responsabilidad de conseguir la conciencia plena. Lo que te puedo dar hoy en este audio es algunos hábitos que te pueden ayudar en ese camino. Son quince. Vamos a verlos unos uno a uno. El primero es vive el momento, piensa que cada instante aporta algo distinto al instante anterior. Es único no los dejes escapar pensando en fantasÃas sobre el futuro o en recuerdos del pasado. Es verdad que la vida requiere planificar, pero a veces nos esforzas des de rs asiado por anticipar el futuro y entonces caemos en la ansiedad o en el estrés. El estrés ya sabes que es esa emoción que nos prepara para la lucha o para la huida y esa reacción nos saca de la zona donde funcionamos mejor. El estrés requiere mucha energÃa por nuestra parte. Cuando sentimos estrés, el cuerpo activa una serie de mecanismos, el aparato circulatorio, el respiratorio, los músculos y desactiva a otros. Desactiva, el sistema inmune, desactiva, el aparato reproductor, el aparato digestivo. El estrés no me interpretes mal. Ya sabes que es un invento magnÃfico de la naturaleza para mantenernos con vida. Lo que pasa es que antes sentÃamos ese estrés de una manera muy poco frecuente y muy corta cuando nos perseguÃa un depredador, por ejemplo. El problema es que hoy en dÃa, el estrés lo sentimos a todas horas porque nuestro cuerpo no distingue entre aquellas amenazas que son reales y aquellas amenazas que no lo son. Por eso lo sentimos a todas horas. Es verdad que una intensidad más baja no como cuando nos perseguÃa un depredador, pero ese estrés sostenido, aunque sea en una intensidad baja durante mucho tiempo, nos desgasta y nos hace, entre otras cosas, pues caer en hábitos que no son saludables. Ese estado de estrés casi permanente lo llamamos ansiedad y lo sufre muchÃsima gente cada vez más. Y lo mismo pasa cuando pensamos demasiado en el pasado. Pensar en el pasado está muy bien, porque nos va a permitir aprender de cara al futuro. Pero si lo hacemos de manera excesiva, si nos hemos quedado atrapados en el pasado, entonces estamos rumiando. Y esa rumiación continua del pasado a través de nuestros pensamientos. Es lo que lleva mucha gente a caer en otro problema, que no es la ansiedad, sino la depresión. El el exoce de futuro es ansiedad, El exceso de pasado es depresión. Segundo hábito que te ofrezco para esa vida con conciencia plena no juzgar, juzgar a los demás, juzgar las situaciones, juzgar a algo o alguien es posicionarnos frente a la realidad en uno de los tres sentidos, que es que existen. Podemos posicionarnos a favor o en contra o indiferente. Lo que hay que hacer no es posicionarse en ninguno de esos tres aspectos. Lo que hay que hacer es ser imparciales cuando eres imparcial conoces mejor la realidad sin vincularte emocionalmente con ella y cuando haces eso, ganas en libertad. Asà que la mejor manera para encarar el mundo, para encarar lo que te pase, para encarar a los demás es sin prejuicios, sin tener prejuicios. Y ojo, esto no significa que no tengas tu propio criterio, sino que sea seas consciente de ese criterio, porque ese criterio, si eres consciente de él, lo vas a poder cambiar en un momento determinado, vas a evitar que ese criterio tuyo propio te atrape. Tercer hábito, sé tú mismo. Nuestra tarea en esta vida es simplemente llegar a ser lo que en realidad somos. FÃjate, que es sencillo qué bonito y qué potente. Simplemente llegar a ser lo que en realidad somos. Y para eso tenemos que liberarnos de todo lo que no pertenece a esa identidad esencial. Recuerda que hemos hablado ya de esto, cuando en en episodios anteriores hablamos de creencias, de grabaciones, de rasgos, de personalidad, todas esas cosas no pertenecen a tu identidad esencial. Tienes que sacar esa identidad esencial y ser tú mismo para vivir con plena consciencia. Cuarto hábito cultivar una mente abierta. Todos los enfrentamos con situación difÃciles. La clave es que, en vez de preocuparte por esas situaciones difÃciles, cultives la curiosidad hacia ellas. Piensa que de todas las situaciones siempre se puede aprender algo. Lo que pasa es que estamos condicionados de cierta manera para percibir la realidad de una manera o de otra. No vemos el mundo tal y como es. Lo vemos tal y como somos. Y por eso es muy importante saber distinguir entre lo que son hechos y lo que son interpretaciones y saber que no existe una única manera de interpretar algo, que las percepciones son múltiples, que hay tantas percepciones como individuos. Te recomiendo que escuches el episodio donde hablábamos de que el mapa no es el territorio quinto hábito. No busques solamente los resultados. Céntrate en el proceso. Ojo, no te estoy diciendo que no tengas objetivos, que renuncias a tus objetivos. Sà que te estoy diciendo que pongas todo el esfuerzo, todos el énfasis en el proceso, porque es en el proceso donde se crean las causas que luego hacen que se cumplan los objetivos que queremos. Cada persona es responsable de sus procesos también de sus resultados. Pero en menor medida somos responsables de nuestros procesos más que de nuestros resultados, porque pueden pasar cosas que están fuera de nuestro control. Y, por otro lado, está bien tener resultados, pero vivir solamente pensando en ellos tampoco es bueno. La felicidad es un conjunto de cosas, como hemos visto en el episodio anterior, y los resultados son solamente una parte y una parte pequeña de esa felicidad. Sexto hábito aceptar la realidad, tal y como es. Solamente aceptando las cosas, podemos intentar cambiarlas, como dijo andiz Cell, cambio que quieres ver en el mundo y ojo aceptar no es conformarse, pero hay que saber que hay cosas contra las que no se puede luchar y otras cosas que solamente se pueden cambiar si primero se aceptan. Recuerda esa famosa oración, señor Dame, fuerzas para cambiar lo que se puede cambiar, paciencia para aceptar lo que no se puede cambiar y sabidurÃa para distinguir entre ambas. Séptimo hábito cuÃdate. Eso es la base de todo. Para poder practicar la conciencia plena y cualquier cosa, es necesario establecer una relación positiva contigo mismo, trátate con amor, trátate con cariño, porque una de las principales fuentes de ese estrés sostenido que hemos visto antes es la autoexigencia, esa autoexigencia que a mucha gente la está llevando al agotamiento. El ser humano es el único animal que se explota a sà mismo. Es absolutamente increÃble. Y esto no significa que no te levantes de la cama en todo el dÃa. Significa que, de vez en cuando te vayas a dar un paseo, que juegues con tus hijos o que cierres el ordenador antes de la hora prevista. Y si a eso le sumas hacer ejercicio fÃsico, una buena alimentación, el descanso adecuado, unas buenas relaciones afectivas. Todo eso te va a permitir estar en el buen camino octavo hábito que, como ves, es el más obvio, pero lo he dejado para la mitad de la lista medita. Cuando meditas estás activando tu corteza prefrontal, te vuelves más creativo. Dejas de reaccionar todo el tiempo a todo lo que sucede. Creas esa pausa entre el estÃmulo y la respuesta que es tan importante. La meditación es el ejercicio por excelencia para lograr la atención plena. Bueno hábito, tener buen talante, ser generosos, ser amables, ser positivos, ver las cosas buenas en los demás. Todo eso va a estimular los centros de placer del cerebro. Nos va a hacer sentirnos mejor con nosotros mismos, con los demás y con nuestra vida. Décimo hábito comunicarse de forma atenta la comunicación atenta es aplicar las bases de la atención plena al acto de comunicar, Y eso implica ser consciente de lo que estoy diciendo, de cómo lo estoy diciendo, de cómo me hace sentir aquello que estoy diciendo, de qué efecto tienen lo que estoy diciendo en los demás. Y esto es especialmente importante para saber cómo manejar situaciones en las que la comunicación es difÃcil. Quizás puedes hacer una pausa, quizás puedes valorar la situación y cambiar el rumbo. Si no estás atento a tu comunicación, si no estás atento a lo que estás diciendo, a cómo lo estás diciendo y a cómo reacciona a la persona a la que se lo estás diciendo, va a ser imposible que salgas airoso de una comunicación difÃcil, de una situación de conflicto siguiente hábito? No critiques, No critiques a nadie nunca. La crÃtica nace cuando juzgamos a la persona en vez de a las circunstancias. Asà que lo dejo aquà es muy sencillo. No critiques y ya está siguiente hábito. Gestiona bien el tiempo. Todos tenemos un gran potencial de simplificar nuestras vidas y encontrar tiempo. Plantéate si es necesario todas las cosas que haces a lo largo del dÃa. Plantéate si es necesario comprar tantas cosas de las que luego te tienes que ocupar y preocupar. Piensa en esa famosa metáfora en la que, si quiero meter piedras de distintos tamaños dentro de un bote, el orden lógico es empezar a meter primero las más grandes, colocarlas bien y luego ir poniéndolas más pequeñas. En los huecos que van quedando. Pues bien, la gestión del tiempo deberÃa seguir la misma lógica. Primero, deberÃas hacer las tareas más importantes y después, al menos importantes. Bastante lógico, verdad, pero lo que nos suele pasar es que lo urgente nos roba tiempo para lo importante, o nos roba el tiempo que deberÃamos dedicar a lo importante. Por eso, para gestionar bien el tiempo hay que establecer prioridades y ordenarlas en función de dos variables, su importancia y su urgencia. Si el grado de importancia de dos tareas es el mismo, nos ocuparemos de ellas según el nivel de urgencia. Pero el objetivo final es que ningún asunto importante se convierta en urgente porque no hemos actuado a tiempo y entonces tengamos que tomar acción de manera precipitada. Siguiente hábito es agradecer, agradecer tu realidad, agradecer lo que tienes y agradecer lo que te pasa muy sencillo y muy práctico cada noche. Agradece tres cosas que te hayan pasado en el dÃa y escrÃbelas importante lo de lo de ponerlas por escrito. Hay una aplicación me parece que se llama threewood Things, que puedes descargar para hacer este ejercicio. Escribe cómo te han hecho sentir esas cosas y pronto tu cerebro va a empezar inconscientemente a buscar y a poner el foco en las cosas buenas que te pasan durante el dÃa. Otro hábito decimocuarto. Pedir perdón. Pedir perdón no debe ser algo que hagas porque te sientes incómodo. Tiene que ser una respuesta genuina al sufrimiento que has provocado en otra persona y para pedir perdón. Hay tres pasos. Lo primero es reconocer lo que has hecho, aceptar lo que ha ocurrido, aunque no fuera tu intención. El segundo paso es conectar con el daño que has causado, con el efecto material o psicológico del acto en sà y aquà es donde entra en juego la empatÃa y, por último, asumir la responsabilidad. Si has provocado daños materiales, intenta ver cómo los puedes compensar o cómo los puedes paliar de alguna forma. No solamente sirve pedir perdón. El último hábito después del perdón de pedir perdón, es perdonar a los demás. Si alguien nos pide perdón, perdonarle recuerda que perdonar a alguien no significa que vayas a olvidar lo que te ha hecho, pero sà que vas a dejar de sufrir por eso que te ha hecho. Date cuenta de cómo te sientes sobre lo que ha ocurrido y articula lo vermalmente. Expresa qué es lo que te molesta, qué es lo que no te parece correcto de lo que te ha hecho esa otra persona. Perdonar es algo que haces para ti mismo, no para los otros. Tampoco implica que necesariamente te hayas tenido que reconciliar con esa persona que te ha hecho daño. Se trata de que perdones para recuperar tu paz interior y tu equilibrio interno. Asà que ya lo sabes, el concepto de mindfulness o de conciencia plena implica prestar atención al momento presente de forma intencionada y sin juzgarlo, aceptando la realidad. Tal y como es. Para lograr esa conciencia plena, hay hábitos que podemos adoptar, por ejemplo, cultivar una mente abierta, enfocarse en el proceso en lugar de solamente en los resultados cuidarse, practicar la gratitud, pedir perdón, perdonar a los demás. También podemos practicar la meditación, la comunicación atenta, podemos gestionar mejor el tiempo y, sobre todo, podemos simplificar nuestra vida. Recuerda que un vida más simple casi siempre es una vida mejor. Y ahora me despido como siempre, deseándose un buen dÃa, invitándose a pensar sobre el contenido, a ponerlo en práctica, por supuesto, y dando las gracias una vez más por hacer esto posible. Un fuerte abrazo








