Oct. 3, 2023

Elévate

Elévate
Elévate
Ideas para vivir mejor
Elévate

Este libro revela los principios para superar creencias limitantes, establecer hábitos positivos, encontrar nuesros valores y construir relaciones personales y profesionales más gratificantes. Cuando buscamos elevarnos, debemos hacer mucho más que...

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon

Este libro revela los principios para superar creencias limitantes, establecer hábitos positivos, encontrar nuesros valores y construir relaciones personales y profesionales más gratificantes. Cuando buscamos elevarnos, debemos hacer mucho más que vencer a la competencia. La clave está en elevarte más allá del límite de tus capacidades actuales. Desafíate a ti mismo, y el resultado inspirará a los demás a elevarse junto contigo.

Si te ha gustado el episodio, puedes encontrar mis libros en Amazon:



Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/ideas-para-vivir-mejor--5343176/support.

Hola a todos y bienvenidos a ideas para vivir mejor. Soy Eugenio Valla, ruiz, lector, empedernido y amante del desarrollo personal. En los próximos minutos descubrirás las ideas principales de eleva. Te un libro escrito por Joseph Dage. Antes de empezar, como siempre, recordarte que tienes a tu disposición una recopilación de las ideas y de los consejos más relevantes sobre desarrollo personal. En mis tres libros propios ya los conoces libre, saludable y feliz treinta y uno días para mejorar tu vida y minimalismo para gente normal. Los tres están disponibles en Amazon y Te dejo su enlace en las notas del episodio y ahora sí vamos con las ideas principales de elevate. Qué haces no tienes un problema. Muchas personas adoptan una actitud pasiva o se quejan otras personas sobre complican la situación y pasan horas dándole vueltas a la cabeza sin llegar a ningún sitio y muchos olvidan hacer algo que en principio es obvio. Tomarse un momento para pensar y preguntarse cuál podría ser la solución. Sería algo como qué tengo que hacer para conseguir lo que quiero, y esta es una actitud estupenda para afrontar los problemas que sin duda se nos van a presentar en la vida, en lugar de quejarnos por no tener lo que queremos, en lugar de darle demasiadas vueltas a la situación. Esta pregunta qué tengo que hacer para conseguir lo que quiero es la pregunta que te va a animar, a tomar las riendas y a resolver los problemas. Por ti mismo forma en la que pensamos, afecta y mucho a nuestra vida debemos pensar en el cerebro humano como si fuera una especie de ordenador que se puede programar. Ahora bien, nuestro ordenador o nuestro cerebro, a diferencia de un ordenador, no se programa con un código, no se programa con ceros y con unos, sino que se programa con el lenguaje que usamos todos los días cuando piensas o cuando hablas de ti mismo y usas términos negativos para hacerlo. Por ejemplo, la gente que dice yo es que no duermo por las noches, no puedo dormir, o yo es que haga lo que haga, no consigo adelgazar. Estás codificando esos mensajes en tu cerebro. Estás codificando tu ordenador de esa forma y cuanto más repites esos mensajes negativos, más cierto se vuelven te. Estás programando para ejecutar programas negativos. Por suerte, Esto es un problema que tiene solución. La forma de hacerlo. La forma de solucionar este problema es invertir el código, empezar a pensar y a hablar conscientemente de ti mismo en términos positivos, repetir ideas como que yo duermo como un tronco, puedo perder peso con un poco esfuerzo, etcétera. Es decir, hacer exactamente lo contrario. Programarnos en positivo y esa programación positiva va a hacer que sea más fácil que duermas toda la noche o que sea más fácil que consigas perder esos kilos demás. Las emociones también pueden manipularse de esta forma. Dicho de una manera muy simple, puedes elegir si te sientes bien o te sientes mal y si no te lo crees, pues prueba a, por ejemplo, a pagar la luz y a ponerte a pensar con toda tu atención durante diez minutos en una experiencia muy negativa que te haya pasado en tu vida. Seguro que te vas a sentir mal. Ahora prueba a encender la luz, prueba a adoptar una postura erguida, una postura segura. Concentra tu mente en un recuerdo agradable o ponte música y ponte a bailar por la habitación. Lo más probable es que te sientas mucho mejor. No somos conscientes muchas veces de hasta qué punto podemos influir en nuestras emociones y volviendo a la anterior a lo mejor. Eso que tienes que hacer para conseguir. Lo que quieres es aprender algo nuevo. Lo que pasa es que si quieres aprender algo nuevo, normalmente tienes que aprender primero a escuchar a los demás, escuchar a quién te está explicando ese algo nuevo así que, tanto si estás con tus amigos o con tu familia o estás en una reunión de trabajo, escuchar es la mejor manera de obtener información y de descubrir qué es lo que tienes que hacer para alcanzar eso que quieres. Cómo podemos cultivar nuestra capacidad de escucha, pues hay tres puntos principales. Lo primero es comprometernos a escuchar si tenemos la mala costumbre de interrumpir o de ignorar a los demás. Hay que reconocer que tenemos esa mala costumbre y tomar la decisión consciente de cambiar esos comportamientos. La segunda cosa que podemos hacer es entender que la escucha es un proceso activo. No es un proceso pasivo. No se trata simplemente de que te sientes y dejes que las palabras del otro te lleguen mientras estás pensando en no sé lo que vas a cenar esa noche. Escuchar de verdad significa darse cuenta de cuando uno se distrae y hacer un esfuerzo por volver a centrar la atención en eso que nos está diciendo la persona que tenemos delante. Y el tercer paso es entrar en una conversación con la mente abierta, dejar de lado los prejuicios que todos tenemos y escuchar hasta el final los argumentos de la otra persona y recuerda que siempre puedes expresar si estás de acuerdo o no estás de acuerdo. Pero, después de que la otra persona haya terminado, sea lo que sea, que quieras conseguir. Es fundamental que estructures tu actividad. Todas las estructuras tienen algo en común y es que ayudan a utilizar nuestro tiempo de una forma mucho más eficiente y también a evitar errores sin ir más lejos fíjate cuando un avión va a despegar. Los pilotos, pues tienen una lista exhaustiva, con un montón de puntos, un montón de controles de seguridad que tienen que comprobar antes de despegar, y los resultados parece que hablan por sí mismos desde que esas pruebas son obligatorias ese check list, pues el número de accidentes ha disminuido drásticamente. Los médicos tienen un planteamiento parecido también en los hospitales y utilizan checklist listas para estructurar los procedimientos y así evitar despistes, errores o misiones, etcétera. Piensa que se necesita una gran cantidad de energía para hacer despegar un avión, pero una vez que ese avión alcanza su altitud de crucero, pues va a poder volar a una velocidad muy alta consumiendo cantidades mínimas de combustible en nuestra vida ha sucede un poco lo mismo. Al igual que un avión, necesitamos mucha energía cuando queremos hacer despegar un proyecto. Necesitamos mucho a, mucha energía y mucho compromiso. Y esto es bastante obvio. Pero el problema con el que se encuentra mucha gente es de dónde saca el tiempo para ese compromiso y de dónde saca la energía. La energía viene con el tiempo y la cuestión es que todos tenemos más tiempo del que creemos. Y si piensas que no, en tu caso, no es así, porque a lo mejor tus circunstancias son especiales. Pues te invito a que hagas el ejercicio que nos propone el libro, que es básicamente analizar cómo estás empleando el tiempo coger una libreta o simplemente el blog de notas del móvil ir registrando tus actividades durante las próximas dos semanas. Vas anotando lo que estás haciendo cada seis minutos. Este es el tiempo que nos da el libro. Si lo registras cada diez minutos o cada media hora, tampoco pasa nada. Pero te pones una alarma cada seis minutos o diez o treinta minutos y anotas qué estabas haciendo en ese momento. Cuando la alarma ha sonado este ejercicio te va a dar una visión súper detallada de todo lo que haces durante el día y lo más normal y no pasa nada es que te sorprendas con la cantidad de tiempo que pierdes viendo la tele o en las redes sociales y si has solamente ser consciente de esto es la mitad de la batalla. Una vez que veas lo inútil que es gastar así tu tiempo, pues vas a poder empezar, a intentar centrarte en cosas que realmente enriquecen tu vida y te llevan a conseguir los objetivos que quieras conseguir que para para cada uno, pues obviamente serán distintos. Y cuando hablamos de estructuras, hay que hablar de un aspecto fundamental que a menudo es el gran olvidado dentro de cualquier estructura, que es el sueño, y es que, cuando estás cansado, no, no, no te tiene mucho sentido seguir trabajando. Vas a trabajar mal, vas a acabar haciendo algo que no va a llegar a tu nivel habitual y no tiene sentido. Simplemente date una cabezadita o vete a dormir, vete a descansar, repon fuerzas y después vuelves a la tarea que estás haciendo. La siesta, en este sentido es algo estupendo. Una siesta de veinte a treinta minutos, pues te va a hacer sentir muchísimo mejor, porque, fisiológicamente, esa siesta está compuesta por un tipo de sueño, que es el sueño rem que es ese tipo de sueño en el que se dan los movimientos oculares rápidos. Y ese tipo de sueño, pues es especialmente bueno para restaurar tanto la función cognitiva como la función biológica. En este tipo de sueño. No vamos a entrar en un sueño profundo. Así que tampoco te vas a despertar ni aturdido ni confuso. Y si aún dudas de la eficacia de la siesta, pues no me hagas caso a mí, hazle caso a Tomás Edison, a Leonardo da Vinci, a Rouse Bell, que eran todos ellos grandes aficionados a la siesta. Ojo que la siesta tampoco puede sustituir al sueño nocturno hoy en día y, por desgracia, pues sabemos que los trastornos del sueño valen aumentos, sabemos que hay mucha gente que tiene dificultades con este tema. Si es tu caso, el libro nos dice que la medicación debe ser siempre el último recurso, la última bala antes de ir al médico a por esa medicación. Prueba cosas como incluir mucho ejercicio en tu rutina diaria o utilizar remedios naturales, por ejemplo. Y el libro también nos dice que saber motivar a los demás es la mejor manera de alcanzar tus objetivos. Y, sorprendentemente, motivar a los demás es mucho menos complicado de lo que parece. Lo que pasa es que mucha gente todavía se aferra a esa idea anticuada de que la mejor manera de obtener resultados de los trabajadores es asustarlos aterrorizarlos. Y esto no es así. En realidad. El refuerzo negativo disminuye el rendimiento y lo hace simplemente porque anima a la gente a hacer lo mínimo necesario para evitar el castigo. En cambio, si eliges recompensar positivamente el trabajo, bien hecho, pues es mucho más probable que los empleados, pues lo den todo. Y esto es especialmente cierto cuando esas recompensas son inmediatas y fijas. Por qué, por la estructura de nuestro cerebro, todos trabajamos más cuando sabemos que vamos a ver los frutos de nuestro trabajo más pronto que tarde. Pero estos principios no solamente sirven para las empresas o no solamente sirven para gente que tiene a otras personas trabajando. Para ellos también los puedes utilizar para motivarte a ti mismo. Imagínate que quieres perder peso, pero no comer pan blanco. Te parece un castigo. Entonces, si añadimos ese castigo o eso que tú piensas que es un castigo, si le añadimos el hecho de que la recompensa, es decir, adelgazar, no es algo que vayas a tener ni de manera inmediata ni de manera segura, pues tu ansia de gratificación inmediata, porque eres un ser humano te va a llevar a comer pan blanco a los pocos días. Entonces la recomendación del libro para evitar esta situación es que hagas de la dieta una experiencia positiva. Cómo, pues, creando un sistema de recompensas que te dé pequeños placeres cada vez que alcances un hito, por ejemplo, recompénsate con un viaje, cada vez que pierdas cinco kilos ir poniendo un sistema de recompensas que sepas que se van a activar cuando llegues a un determinado momento. Así que ya lo sabes en la vida. No se trata simplemente de estar comprometidos, No se trata simplemente de hacer las cosas bien. Se trata de elevarse a niveles cada vez más altos de competencia para intentar alcanzar en última instancia la plenitud personal. Pero muchas veces no sabemos por dónde empezar este proceso y afortunadamente, no es tan difícil como pensamos. Afronta los problemas de manera activa y positiva, en lugar de quejarte o de buscar soluciones complicadas. Piensa y habla de ti mismo y de los demás en términos positivos para influir en tus emociones y en tus comportamientos. Aprende a escuchar de verdad a lo que los demás estructura tus actividades de manera eficiente para poder aprovechar tu tiempo recompénsate por el trabajo bien hecho y sobre todo, duerme y descansa, y hasta aquí las ideas principales que he encontrado en el ébate un libro escrito por Joseph Dage. Espero que te haya gustado. Si es así, por favor, echa un vistazo a mis libros, suscríbete al podcast dale A me gusta y comparte en redes sociales o por Whatsapp con esa persona que quieras que mejore su vida y sin más me despido. Muchas gracias, como siempre y hasta la próxima