Cómo vivir


La Regla de San Benito surgió en una época en la que una gran civilización se veía amenazada por la violencia, las fuerzas económicas que favorecían a los ricos, unos líderes políticos que carecían de la confianza del público y una xenofobia rampante....
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En ideas para vivir mejor. Ayudamos a personas que no tienen tiempo a descubrir las claves de los libros sobre bienestar fÃsico, mental y financiero, que les gustarÃa leer resúmenes prácticos, concisos y amenos que puedes escuchar en cualquier lugar. Hola a todos y bienvenidos a ideas para vivir mejor. Soy Eugenio Palla, ruiz, lector, empedernido y amante del desarrollo personal. En los próximos minutos descubrirás las ideas principales de cómo vivir. Un libro escrito por Judith Valente. Antes de empezar, quiero recordarte que tienes a tu disposición una recopilación de las ideas y de los consejos más relevantes sobre desarrollo personal en mis tres libros propios, ya los conoces libre, saludable y feliz. Treinta y uno dÃas para mejorar tu vida y minimalismo para gente normal. Los tres están disponibles en Amazon y Te dejo su enlace en las notas del episodio y ahora sà vamos con las ideas principales del libro Cómo vivir. El libro nos dice que lo creamos o no. Hay muchos aspectos en los que el siglo VI se parece al nuestro. Al siglo XXI. En aquella época, la sociedad romana estaba inmersa en un gran cambio. La gente estaba perdiendo la fe en los lÃderes polÃticos y la preocupación por la red religión, por los extranjeros que llegaban a la tierra, etcétera, dividÃa a la opinión pública. Y en medio de este clima convulso hubo un hombre que creyó que habÃa una mejor manera de vivir. Ese hombre fundó su propio monasterio y estableció en él una serie de reglas para construir una comunidad armoniosa. Esa regla es la regla de San Benito. Cuando San Benito fundó su monasterio, lo que intentaba hacer era, de alguna manera, escapar de toda esa codicia y de toda esa injusticia que él veÃa en el mundo, en esa sociedad del siglo VI en la que vivÃa, y construir una comunidad ideal, una comunidad feliz. Y para ello, obviamente, necesitaba establecer una serie de principios que fueran los que guiaran el funcionamiento de esa comunidad ideal. Y asà nació la regla de San Benito, que es la pieza sobre la que pivota todo este libro. Los pilares de la regla de San Benito eran la sencillez, la humildad, la hospitalidad y la gratitud. Pero para que todo eso se cumpliera, para que se pudieran aplicar esos cuatro pilares, habÃa uno que él puso por encima de todos los demás, que es el arte de escuchar. San Benito animaba su comunidad a escucharse mejor, a comunicarse claramente y a intentar entenderse entre sÃ, porque San Benito creÃa que sin esas tres cosas, escuchar mejor, comunicar claramente e intentar entenderse, cualquier comunidad estarÃa condenada a desmoronarse. Por eso, cuando conocemos a gente nueva, cuando nos encontramos con gente que es distinta a nosotros, que piensa diferente, necesitamos recurrir a estas mismas habilidades. Es muy tentador bloquear a todos aquellos que no piensan como nosotros, a todas aquellas voces que nos resultan extrañas. Pero si queremos vivir bien y si queremos prosperar, necesitamos no solamente escucharlas, sino, tal y como nos dice San Benito, escuchar con el oÃdo del corazón. Hoy en dÃa, todos nos debatimos entre querer abrazar la vida y funcionar con el piloto automático. Pero cuando cada uno, tan todos nuestros dÃas nos exigen tanto cuando entramos en esa rueda de funcionar con el piloto automático, a pesar de que, en el fondo, lo que quisiéramos es abrazar la vida, mucho más, pues tendemos a caer en una rutina insulsa y vivir. Asà pues, obviamente pasa factura a nuestro bienestar. Por eso, a lo largo de toda la regla, San Benito nos ofrece una llamada urgente al despertar, una llamada urgente a abrir los ojos y a aprovechar al máximo el poco tiempo del que disponemos, porque de verdad que disponemos de muy poco tiempo. Asà que, para vivir plenamente nos dice que debemos despertar a todo aquello que nos rodea. Debemos abrazar cada uno de los momentos de los que podemos disfrutar y, por supuesto, también disfrutar y aprovechar todo lo que tenemos alrededor. Las vistas maravillosas, los sonidos agradables, los olores maravillosos, todo aquello que es positivo y que nos rodea y concentrarnos en eso y no en las cosas negativas. Y otra herramienta para vivir en paz que nos propone la regla de San Benito es la humildad. Y la humildad resulta difÃcil en un mundo en el que, bueno, nos han enseñado de alguna manera hacer audaces, a destacar, a ser un poco incluso egoÃstas e intransigentes para conseguir aquello que queremos. Pero la forma de ver la humildad que tiene San Benito es a través de la palabra paciencia. El llamamiento a la humildad se basa en tener más paciencia con los demás y, a la contra, pedir a los demás que sean también pacientes con nosotros, porque ninguno de nosotros es perfecto. Nosotros tampoco Sabennito era una persona muy inteligente y, por tanto, sabÃa que formar una comunidad de individuos, pues podÃa llevar fácilmente a peleas, a resentimientos, riñas, etcétera. Y, en particular, le preocupaba mucho el daño que causa a una comunidad, pues esto de los chismes, las quejas, las comparaciones y tal y por eso muchos capÃtulos de su red abordan directamente estos temas. Asà que, entre sus consejos, San Benito nos advierte de que no debemos hablar mal de los demás, punto primero y punto segundo, que no debemos quejarnos y de hecho, aconseja que es mejor morderse la lengua por completo. El silencio es una gran clave, un gran tema dentro de la regla de San Benito. Por qué, Porque, por supuesto, el silencio lleva a tener menos discusiones con los demás. Eso es obvio, pero también el silencio conduce a una mayor paz interior. Y ojo, el verdadero silencio no consiste solamente en callarse. Se trata de aquietar la mente y esto en nuestro mundo moderno significa alejarse del ruido de las redes sociales y guardar los teléfonos móviles, que no pasa nada por dejarlos en casa un dÃa o si no te atreves a der dejarlo en casa porque te parece muy arriesgado. Déjalo en la aguantera del coche y voy a dar un paseo. No pasa absolutamente nada y como probablemente ya sepas no siempre es fácil perdonar si hay alguna persona que te ha hecho daño, que ha traicionado tu confianza, pues puede parecer más sencillo directamente cortar con esa persona que encontrar un camino hacia el perdón. Pero el perdón es una de las claves que nos da San Benito para vivir en paz. Nos dice que el rencor es como cargar un pesado saco de piedras a todas partes, un pesado saco que pesa y que te nubla la mente la regla. También nos dice que seamos pacientes con la gente que nos ha hecho daño, que no devolvamos un mal gesto con otro. San Benito. En este sentido, pedÃa a su Comunidad que admitiera inmediatamente sus faltas, porque cuando admites tu falta, despojas a ese hecho de todo su poder. Y eso es algo que serÃa muy interesante que entendieran los lÃderes del mundo moderno. En el Monasterio, las decisiones eran un proceso en las que en el que todo el mundo podÃa opinar antes de tomarse una decisión definitiva, y esto para San Benito era un paso importante para mantener una comunidad sana. Los lÃderes del mundo moderno deben tener en cuenta que, en última instancia, un lÃder es una persona que trabaja para la comunidad. Un lÃder es un maestro, nunca un tirano. Los lÃderes no deben aceptar primas mientras recortan el sueldo de sus empleados. Los lÃderes no encubren delitos. Los lÃderes no culpan a otros de sus errores. Los lÃderes hacen lo que es mejor para quienes están a su cargo, porque entienden que su responsabilidad es para con los demás, no para consigo mismos. En este sentido, piensa en cómo te gustarÃa que te recordaran cuando ya no estés qué es lo que crees que va a acordar o qué te va a mantener en la mente de la gente. De qué se va a acordar? La gente que te ha conocido se va a acordar de tu sueldo se va a acordar de no sé de lo rico que eras del cochezo que tenÃas, de la casa en la que vivÃas. La gente que se acuerde de ti se va a acordar de ti por tus acciones son nuestras acciones lo que perdura en el tiempo. El libro también nos dice que algunas de las mentes más importantes del mundo. Hablamos de figuras como aristóteles, como platón, pues hablaban del trabajo, como algo que se interponÃa en el camino de la importante tarea de pensar, de filosofar. La autora dad el libro ha pasado por algo similar. Es una periodista que fue promocionando en su trabajo y que se dio cuenta de que la felicidad no llegaba. Cuando conseguÃa más importancia, más artÃculos, más trabajar en periódicos más grandes, conseguir más premios, consiguió todo eso y no le llegaba la felicidad. Trabajaba incansablemente, obtenÃa reconocimiento, pero siempre sentÃa que le faltaba algo. Y San Benito nos dice que lo que le faltaba era precisamente lo que él llama el trabajo con sentido. El trabajo con sentido nace de combinar la acción con la contemplación. El lema benedictino por excelencia es hora et labora, que significa reza y trabaja, y ambos se exponen de forma muy muy equilibrada a lo largo de toda la regla. Lo que está claro es que San Benito era consciente de que el trabajo sin contemplación no conduce a una vida plena. Era consciente de que necesitamos poner juntos la contemplación y el trabajo para poder alimentar una vida interior rica. Claro, si pasamos todo el tiempo contemplando, pues no vamos a estar satisfechos. Tampoco vamos a vivir una vida plena si pasamos todo el tiempo trabajando. Tampoco ni estar todo el dÃa trabajando, ni estar todo el dÃa sin hacer nada contemplando nos van a llevar a ningún sitio. Se trata de encontrar el equilibrio y san Benito quiso recordar a la gente la importancia de este punto. El trabajo no es algo que nos deba a causar angustia, No es algo en lo que debamos asumir más de lo que podemos manejar, asà como dedicamos tiempo a nuestras tareas diarias y a nuestro trabajo. También debemos reservar momentos para el descanso y para el ocio los monjes. Obviamente, en San San Benito no hablaba del ocio. Es un concepto bastante moderno. Los monjes esa contemplación la llevaban a cabo rezando tenÃan momentos de oración a lo largo de todo el dÃa. Pero la oración no tiene por qué ser algo estrictamente religioso. Muchas actividades no religiosas tienen un propósito similar al de la oración, ayudar a alejarse de las exigencias del dÃa y volver a centrarse en el mundo que nos rodea y en el lugar que ocupamos. En él. Podemos hablar de meditación, podemos hablar de lectura, podemos hablar de deporte, podemos hablar de un montón de cosas que tienen el mismo papel a dÃa de hoy que tenÃa la oración en la época de San Benito, y otro de los pilares de la vida benedictina es la sencillez. La mayorÃa de nosotros ya tenemos demasiadas cosas, demasiados demasiados bienes, ya gastamos mucho dinero en cosas que realmente ni siquiera necesitamos. Es muy importante encontrar modos de vivir más sencillos, modos de vivir que nos pongan en armonÃa con la naturaleza. En concreto, en el capÃtulo treinta y uno de la regla, San Benito nos dice considerad todos los utensilios y bienes del monasterio como vasos sagrados del altar. Todo es importante para San Benito. Cuando vemos nuestro mundo, nuestro planeta, como un conjunto de partes interconectadas, pues obviamente resulta más claro que cuando una de esas partes deja de funcionar. O si dañamos una de esas partes, toda la Comunidad se va a resentir todo el mundo se va a resintir, todo el plan se va a resentir. Es un poco la idea de si eliminas a una especie animal o vegetal, no solamente estás eliminando esa especie, Probablemente estás eliminando a sus depredadores también y a su vez, a esos otros depredadores. Es una cadena. Todos estamos conectados, somos parte tan solo una parte de una comunidad, una comunidad que tiene animales, que tiene plantas, que tiene un suelo, que tiene agua, que tiene aire. Asà que, por nuestro propio bienestar, debemos cuidarlo todo y no descuidar nada. Y San Benito también creÃa en otra clave para vivir la vida con plenitud, que es no rehuir a la muerte. Y esto no quiere decir que debamos añorar la muerte, que debamos esperarla con impaciencia. No simplemente quiere decir que debemos reconocer que está ahÃ, Tememos reconocer su presencia y debemos utilizarla, ya que es inevitable, como una motivación para abrazar la vida. Asà que ya lo sabes. Aunque se remonta al siglo VI, la regla de San Benito tiene todavÃa mucha sabidurÃa y mucha vigencia. San Benito querÃa dar a los recién llegados a su monasterio una serie de pautas para llevar una vida pacÃfica. Y esas pautas, pues, se pueden resumir en escuchar desde el corazón, no imponer tus opiniones a los demás, dejar el ego en la puerta del monasterio, encontrar un equilibrio entre el trabajo, el descanso y la contemplación. Y todo esto no para convertirnos en Santos Benedicto. San San Benito nos sugiere que la regla vaya a convertir a las personas que las siguen en seres santos ni seres perfectos. Lo que hace es simplemente ofrecer directrices que nos orientan hacia una mejor manera de vivir. Y hasta aquà las ideas principales que he encontrado en cómo vivir. Un libro escrito por Judith Valente. Espero que te haya gustado. Si es asÃ, por favor, echa un vistazo a mis libros, suscrÃbete al podcast Dale A me gusta comparte en redes sociales o por whatsapp con esa persona que quieras que mejore su vida y sin más me despido. Muchas gracias, como siempre y hasta la próxima








