July 26, 2023

Cómo pensar como un emperador romano

Cómo pensar como un emperador romano
Cómo pensar como un emperador romano
Ideas para vivir mejor
Cómo pensar como un emperador romano

El emperador romano Marco Aurelio fue el último filósofo estoico famoso del mundo antiguo. Las Meditaciones, su diario personal, sobreviven hasta nuestros días como uno de los clásicos espirituales y de autoayuda más queridos de todos los tiempos. En...

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El emperador romano Marco Aurelio fue el último filósofo estoico famoso del mundo antiguo. Las Meditaciones, su diario personal, sobreviven hasta nuestros días como uno de los clásicos espirituales y de autoayuda más queridos de todos los tiempos. En Cómo pensar como un emperador romano, el psicoterapeuta cognitivo Donald Robertson entreteje a la perfección la vida y la filosofía de Marco Aurelio para ofrecer una guía moderna de la sabiduría estoica seguida por innumerables personas a lo largo de los siglos como camino para alcanzar una mayor plenitud.

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En ideas para vivir mejor. Ayudamos a personas que no tienen tiempo a descubrir las claves de los libros sobre bienestar físico, mental y financiero, que les gustaría leer resúmenes prácticos, concisos y amenos que puedes escuchar en cualquier lugar. Hola a todos y bienvenidos a ideas para vivir mejor. Soy Eugenio Palla, ruiz, lector, empedernido y amante del desarrollo personal. En los próximos minutos descubrirás las ideas principales de cómo pensar como un emperador romano. Un libro escrito por dos Robertson. Antes de empezar, quiero recordarte que tienes a tu disposición una recopilación de las ideas y de los consejos más relevantes sobre desarrollo personal. En mis tres libros propios, ya los conoces libre, saludable y feliz treinta y uno días para mejorar tu vida y minimalismo para gente normal. Los tres están disponibles en Amazon y te dejo su enlace en las notas del episodio y ahora sí vamos con las ideas principales de cómo pensar como un emperador romano. El libro nos dice que las opiniones sobre las diferentes figuras históricas, pues suelen ir cambiando de una generación a la siguiente. Hay muy pocas personas en la historia que hayan logrado superar la prueba del tiempo y ganarse una admiración más o menos universal y transversal a las difieras generaciones. Y, sin embargo, Marco Aurelio, el emperador romano, podría ser una de estas personas. Siempre ha sido considerado como uno de los más grandes emperadores romanos, pero también se le conoce por ser un notable pensador y una de las mentes clave de la escuela filosófica del estoicismo. Hemos hablado del estoicismo muchas veces en este podcast. Si tuviéramos que resumir los principios de esta filosofía en una sola idea, esta idea sería vivir una vida satisfactoria, es vivir en armonía con el orden natural de las cosas. Para los estoicos, vivir de acuerdo con la naturaleza, con ese orden natural es lo lógico y es lo razonable, porque a fin de cuentas, uno viene de la naturaleza y acabará volviendo a ella. Para un estoico, una parte importante de vivir de acuerdo con la naturaleza es aceptar el destino tal y como eso no como debería ser o como podría ser o como podría haber sido? Aceptar el destino tal y como es Y esto no significa que los estoicos vayan por la vida sin tener preferencias. Un estoico, como cualquier otra persona, prefiere estar sano antes que estar enfermo, prefiere ser rico antes que ser pobre. Sin embargo, los estoicos pensaban que cada persona da igual que sea rica, da igual que sea enferma, da igual que sea pobre. Todas las personas tienen la misma naturaleza en ellas y por eso tienen que vivir virtuosamente, sin que importen sus circunstancias externas. De hecho, muchas veces son las personas ricas o demás éxito social las que no viven de una manera virtuosa porque muchas veces veces mal gastan sus vidas persiguiendo placeres mundanos que en última instancia solamente les hacen más desgraciados. Marco Aurelio, por ejemplo, no era lo que se dice un hombre sano. Durante la mayor parte de su vida sufrió muchísimas enfermedades y ya al final de su vida incluso tenía unos dolores crónicos de pecho y de estómago que le obligaban a guardar cama y había muchos días que no se podía ni levantar. En fin, era un emperador romano frágil, digamos físicamente, pero como era estoico, en lugar de estar en conflicto constante con ese dolor y permitir que ese dolor le controlara, lo que hacía era aceptar las circunstancias sobre las que no tenía control, es decir, sus enfermedades, y así podía decidir cómo reaccionaba ante esas condiciones que le habían tocado vivir. No dejaba que esas dolencias afectaran a su relación con el mundo que le rodeaba. Esto tiene mucho que ver con la relación con el dolor epicuro, que es otro filósofo griego. Resume bastante bien la relación que tienen los estoicos con el dolor y dice que el dolor siempre siempre es soportable, porque o bien, es agudo o es crónico, Pero nunca ambas cosas. No se tienen enfermedades crónicas con dolor agudo ni se tienen digamos, y ni lo contrario, verdad, nunca ambas cosas es agudo o es crónico. Por tanto, el dolor siempre es soportable o es temporal y soportable o es duradero y controlable. No importa qué dolor experimentes, siempre puedes soportarlo. Y hoy en día a menudo se compara la vida con una montaña rusa. Algunos días estamos en lo más alto y nos sentimos imbatibles. Otros días estamos tristes o deprimidos o enfadados. Y Marco Aurelio, como la mayoría de estoicos, se negaba a pasar su vida entre esos altibajos en una Montaña rusa. Entonces, cuanto más se adentraba en el estoicismo, más posible era para Marco Aurelio ejercer control sobre sus emociones. Realmente, la práctica estoica de controlar las emociones es similar a lo que los psicoterapeutas modernos llaman distancia cognitiva, que básicamente consiste en separarte conscientemente de tus emociones, en dar un paso atrás para que puedas ver tus respuestas emocionales desde fuera, desde una perspectiva externa, porque una vez que lo haces, una vez que ya lo ves desde desde fuera y y no te tens ciegan las emociones, entonces puedes empezar a utilizar la razón y la lógica para tomar mejores decisiones. Así que, por ejemplo, la próxima vez que sientas que la ira se apodera de ti reconoce esa emoción y apártate de la situación para poder observarla como un tercero de forma desapasionada. Cuando veas tu ira y cualquier otra emoción, como si perteneciera a otra persona, entonces podrás dejar de reaccionar de manera impulsiva y empezar a responder de una manera más racional. Y esto no significa que los estoicos oculten sus sentimientos. No se trata de eso. De hecho, los escritos personales de Marco Aurelio, a su familia y demás son escritos bastante divertidos y con bastantes sentimientos. Lo que pasa es que los estoy ecos no se dejaban llevar ni controlar por esos sentimientos. De hecho, los estoicos todo lo contrario, Sabían lo mismo que los psicólogos modernos de hoy en día, que es psicológicamente perjudicial reprimir los sentimientos. No se trata de reprimir los sentimientos, sino más bien de aceptarlos y de no dejarse llevar ni controlar por ellos. Verlos desde una perspectiva externa como si fueras un observador externo. Y los estoicos, incluido, por supuesto, Marco Aurelio, sabían que está en la naturaleza humana el desear cosas, placenteras, cosas fáciles de conseguir, el estar digamos en posición horizontal. Verdad, nuestra naturaleza nos impulsa estar en posición horizontal. Esto ya sabes que es una cosa evolutiva. Se trata de ahorrar energía para tener más disponible de cara a sobrevivir. Vale. Sin embargo, lo que dicen los estoicos es que es es algo insostenible e irreal el pensar que las cosas siempre deberían ser placenteras, convenientes, fáciles, etcétera. Y entonces ellos lo que proponen es una práctica, que es la práctica de las privaciones voluntarias, que se llama también la premeditación de la adversidad. Es una manera de prepararse para lo peor, es una manera de condicionar tu mente para las dificultades. Algunos ejemplos, la comida, el agua caliente, tener una cama blanda, un techo, todos estos elementos que damos por sentados en nuestra vida. Imagínate que puede puede pasar que no existan mañana. Puede ser que mañana no tengas un techo, no tengas comida, no tengas agua caliente, etcétera. Y esta es una de las razones por las que los estoicos, pues aún estoico moderno podría elegir, pues, por ejemplo, ducharse con agua fría aunque tenga agua caliente. Es verdad que pasar penurias cuando no hay necesidad o cuando se dispone de comodidades parece algo muy poco razonable, pero para los estoicos es algo muy sensato, porque el placer y la comodidad es probable que no estén siempre disponibles, así que más vale acostumbrarse a las penurias antes de que las penurias sean inevitables. Este sufrimiento voluntario, nos dice Marco Aurelio, es una de las formas más sencillas para cultivar la virtud y para fortalecer nuestro carácter. Y luego también trata el tema del entorno. Desde muy joven, Marco Aurelio se rodeó de personas que le hacían críticas constructivas y utilizaba a esas personas cada día para asegurarse de que se comportaba bien y de que nunca se alejaba de sus ideales y de sus objetivos fundamentales. Y el resultado de esta práctica, el hecho de tener esa tribu que le hacía críticas constructivas a su alrededor, pues fue una vida llena de decisiones tanto morales como políticas racionales y coherentes. Y otra técnica que tenía también Marco Aurelio, sobre todo al final de su mandato, es la del mentor imaginario. Cuando pensaba qué debía hacer cuando tenía que tomar una decisión, Marco Aurelio se preguntaba qué dirían, qué le aconsejaría, qué harían sus virtuosos mentores imaginarios si estuvieran en su lugar. Así que, si tienes una persona a la que admiras, a la que consideras virtuosa, piensa qué te aconsejaría hacer esta persona en esa situación o directamente, qué es lo que harían ellos en esta situación, Y así podrás tomar mejores decisiones. Sabes rodéate de una tribu que te haga críticas constructivas y si no, si no puedes físicamente tener esa tribu a tu alrededor, plantéate lo que harían aquellas personas a las que tú admiras. Y el libro también trata sobre el tema de la mortalidad, que es algo bastante asociado con los estoicos. No tiene sentido para ellos desear la inmortalidad, porque es algo lógicamente imposible. Todo en la historia, lo grande, lo pequeño, lo mediano, todo acabará siendo olvidado y no podemos detener las manecillas del tiempo nunca por mucho que intentemos evitar a la muerte, todos nos dirigimos hacia ella. Es un final inevitable de una manera o de otra, Y esto a algunas personas les genera una gran ansiedad y se llegan a comportar de una manera irracional y llegan a extremos insensatos en un esfuerzo inútil por dejar una huella permanente en la historia por convertirse de alguna ur manera en inmortales. Esto le pasa mucho a la gente, los políticos, a la gente con mucho poder, grandes empresarios. Para Marco Aurelio y para los estoicos, el enfoque correcto es exactamente el opuesto. Los estoicos comprendían que la vida es algo no permanente, algo que está condenado a extinguirse, y no luchaban contra esa realidad. La aceptaban. Si uno toma decisiones impulsadas por el ego para alcanzar la inmortalidad, está garantizado que va a acabar decepcionado. Eso es imposible. Y lo irónico es que aunque Marco Aurelio no tenía ningún interés en ser recordado más de o casi dos mil años después, pues es uno de los grandes ejemplos de líderes de la historia que ha llegado hasta nuestros días. Por tanto, esto nos demuestra que son los líderes menos movidos por el ego los que destacan entre la multita en el largo plazo. Y, por último, y no por ello menos importante, el libro también nos elabora el tema de la comunicación. La comunicación es un aspecto de la vida cotidiana con el que todos tenemos que lidiar de una forma o de otra. Y como muchos otros grandes líderes, Marco Aurelio, pues era un gran orador, era una persona muy persuasiva, etcétera. Pero hay algo que le diferencia de los grandes líderes. Cuando estaba estudiando antes de su coronación, lógicamente estudió el arte de la retórica. El arte de la retórica consiste en utilizar palabras y expresiones muy floridas, muy emotivas, que te permiten ganar discusiones y que te permiten encender las pasiones de la multitud. Sin haber dicho nada sustancial. En realidad, esto es muy propio de los políticos, ya en la aquella época, pero en esta quizá todavía más, es decir, mover a la gente, mover los sentimientos y las pasiones de la gente para hacer quedar mal al otro y realmente sin decir nada importante o nada sustanciar. Pues Marco Aurelio, a pesar de que estudió estas técnicas, la rechazó, la rechazó y, en cambio, se centró en un aprendizaje llamado la contrarretórica o la antirretórica, que es básicamente la práctica de utilizar un lenguaje llano, un lenguaje sencillo, algo que sea fácil de entender para la mayor parte de las personas. Claro qué pasa que la retórica es perfecta para crear conflictos. La contrarretórica, por el contrario, calma a la gente crea una atmósfera neutral en la que los hechos mandan y en la que se intenta encontrar puntos en común. Por eso, un estoico se esfuerza por hablar con objetividad, se esfuerza por hablar sin fuegos artificiales, por no utilizar un lenguaje académico o un lenguaje que exagere o que oculte la verdad. Se trata, en definitiva, de utilizar palabras que resuelvan los conflictos en lugar de crearlos. Así que ya lo sabes, a pesar de tener fama de sombríos de desapasionados, los estoicos no son lo contrario al pensamiento positivo. Los estoicos lo que pasa es que creían en la virtud que significa controlar los impulsos emocionales que pueden llevar a la gente a elegir el placer, por encima de otras cosas, de otras actividades que fortalecerán su carácter y que estarán en consonancia con la naturaleza la vida. Y los escritos de Marco Aurelio nos demuestran que la práctica del estoicismo, la práctica cotidiana de esta filosofía, puede conducirnos a una capacidad de liderar algo que eventualmente puede ser legendaria como la suya. Y hasta aquí las ideas principales que he encontrado en cómo pensar como un emperador romano un libro escrito por Donald Robertson. Espero que te haya gustado. Si es así, por favor, echa un visto a mis libros, suscríbete al podcast dale A me gusta y comparte en redes sociales o por whatsapp con esa persona que quieras que mejore su vida y sin más me despido. Muchas gracias. Como siempre y hasta la próxima