549 - El Principito: Una fábula filosófica
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0:01 Hola a todos y bienvenidos a Ideas para Vivir Mejor. Hoy vamos a recorrer juntos El Principito, el libro de Antoine de Saint-Exupéry, que es un libro que seguro que en algún momento has leÃdo y si no, te recomiendo que lo hagas inmediatamente. El libro nos dice que, bueno, érase una vez un niño que va enseñando un dibujo a varias personas adultas. ha dibujado una serpiente, se ha tragado un elefante, ha dibujado una boa en concreto, y él lo ve clarÃsimo. En cambio, las personas adultas con las que va hablando solamente son capaces de ver un sombrero.
0:44 Y esas personas adultas le recomiendan a ese niño que deje de dibujar y que se dedique a hacer cosas serias, que estudie geografÃa, que estudie historia, que estudie matemáticas... Y el niño les hace caso. Y con el tiempo ese niño empieza a hablar como hablan los mayores. Y cuando conoce a alguien que parece un poco más sensible, vuelve a enseñarle aquel dibujo de la boa para ver qué es lo que pasa. Y casi siempre recibe la misma respuesta. Eso que has dibujado es un sombrero. Asà que cambia de tema y empieza a hablar de polÃtica, de corbatas, de dinero... Y cuando lo hace, pues esos mismos adultos piensan que ese niño es una persona muy razonable. Este es el comienzo del principito. Donde el niño ve una historia, los adultos ven simplemente un objeto, una forma. Y quizá por eso este pequeño libro nos sigue acompañando tantos años después de su publicación. Porque nos hace preguntarnos qué parte de nuestra capacidad de mirar hemos ido dejando atrás cuando nos hemos ido haciendo adultos. Piensa que el libro fue escrito en un momento bastante oscuro. Saint-Exupery, además de escritor, era aviador. Y el libro lo escribió en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. De hecho, la primera edición
2:15 creo que es de principios de los años 40. Y en ese momento, pues, este autor francés estaba lejos de su paÃs natal que además estaba ocupado por los nazis. Entonces es un cuento que reacciona ante toda esa brutalidad de la época y en medio de todo ese caos mundial nos recuerda el valor que tiene una vida humana, el valor que tiene una amistad, el valor que tiene todas esas cosas que no se pueden contar ni se pueden poseer y que aún asà son importantes. Y también hay mucho en el libro de la vida del propio Sandex Superi. Años antes habÃa sufrido un accidente de avión en el desierto del Sáhara. HabÃa tenido una averÃa en mitad de ninguna parte, habÃa pasado sed, habÃa sentido ese silencio del desierto y por eso en el cuento el desierto pasa a ser un lugar interior. Nos habla de un piloto que intenta reparar su avión porque sabe que si no lo consigue reparar, pues puede morir en ese desierto.
3:23 Y en medio de esa situación tan urgente, pues escucha una voz que le pide algo increÃble. Escucha una voz que le dice que por favor le dibuje un cordero. Esto, por supuesto, desconcierta al piloto por completo. Tiene poca agua, nadie sabe dónde está, tiene una averÃa en el avión que le puede costar la vida y de repente aparece un niño... Rubio que quiere un dibujo. Aquà aparece la primera idea importante del libro. Lo urgente y lo importante no siempre hablan el mismo idioma. El piloto necesita arreglar un motor y el principito necesita que alguien entre en su mundo. Una cosa no elimina a la otra. El cuento no está despreciando las necesidades materiales. Por supuesto que si el avión no consigue el piloto arreglarlo, pues va a morir. Pero también nos recuerda que una vida que dedicamos solamente a reparar averÃas nos puede hacer olvidar para qué querÃamos seguir vivos. Entonces hay que combinar y gestionar las dos cosas juntas. Y no lo hacemos.¿ Cuántas veces respondemos a una petición de afecto con una solución técnica?
4:43 Normalmente las personas que tenemos cerca no necesitamos que le arreglemos la vida a su manera, muchas veces simplemente nos están pidiendo que les dibujemos un cordero. Este niño rubio es el principito. Y el principito viene, por lo que dice el libro, de un asteroide diminuto, apenas más grande que una casa. En ese asteroide tiene tres volcanes, tiene una rosa y tiene unas semillas que son peligrosas, las semillas de los baobabs. porque al principio un baobab se parece a cualquier brote. Si lo reconoces a tiempo, lo puedes arrancar sin demasiada dificultad, pero si lo dejas crecer, las raÃces del baobab van a terminar atravesando el pequeño planeta y pueden destruir ese planeta. Por eso el principito, en su asteroide, revisa el suelo todas las mañanas. Esto es otra metáfora. Los baobabs del principito... Están representando esas cosas que empiezan ocupando muy poco, pero que si no las atendemos acaban invadiéndolo todo.¿ Qué cosas? Pues un resentimiento, una mentira, un hábito que va dañando nuestra salud. Por el momento en el que el libro está escrito, quizás esos baobabs son una metáfora de ese mal... que se ha ido normalizando y que ha ido echando raÃces en todo el mundo y ha provocado una guerra. Pero todos
6:16 tenemos nuestros baobabs. Hay problemas que se vuelven inmanejables porque esperamos demasiado para afrontarlos. Entonces, la disciplina que nos propone el principito es, antes que nada, observar. Aprender a distinguir un rosal de un baobab cuando todavÃa se parecen. Preguntarnos qué merece que lo reguemos y qué merece que lo arranquemos. Y esto es una revisión que en nuestra vida a lo mejor se puede hacer en 10 minutos.¿ Qué estoy yo repitiendo que me está haciendo daño?¿ Qué pequeña conducta se está convirtiendo en algo estructural en mi vida? En ese planeta del principito también vive una rosa. Una rosa muy bonita, muy orgullosa y también bastante contradictoria. Pide que la protejan del viento... es muy exagerada, reclama demasiada atención y después actúa como si no necesitara a nadie. El principito quiere mucho a su rosa, pero no sabe entenderla.
7:20 Escucha sus palabras, pero no escucha el afecto que se esconde detrás de esas palabras. Y la rosa tampoco sabe pedir amor claramente. La rosa está utilizando la vanidad para proteger su fragilidad. Quiere sentirse importante y Y lo que hace es terminar confundiendo a quien intenta cuidarla. Los dos se quieren, pero ninguno sabe cómo vivir dentro de ese vÃnculo. Es la historia de dos seres que se necesitan y que aún no han aprendido a comunicarse. Entonces, cuando el principito decide marcharse de su asteroide, limpia sus volcanes, arranca los últimos baobabs y riega a esta rosa. Es una idea bastante adulta sobre el amor. Todas las relaciones incluyen malentendidos, incluyen dÃas malos, incluyen necesidades que no siempre coinciden. Nos invita el libro a abandonar la fantasÃa de que un vÃnculo valioso no va a tener nunca ningún tipo de fricción.
8:26 Eso es imposible. El principito se marcha porque todavÃa no sabe amar a su rosa. Y su viaje no va a consistir en encontrar una flor mejor, sino en descubrir qué hacÃa valiosa a esa rosa que ha dejado atrás en su asteroide. Entonces, en su viaje, el principito va a una serie de planetas y conoce a seis adultos. Cada uno ha reducido su vida a una sola obsesión. El primero es un rey que no tiene súbditos. Un rey que necesita mandar aunque no haya nadie a quien mandar. Entonces, para conservar esa apariencia de autoridad, lo que hace es dar órdenes que sabe que se van a cumplir sà o sÃ. Por ejemplo, si el sol se pone al atardecer, pues el rey ordena que el sol se ponga al atardecer y luego se atribuye ese resultado.¿ Qué nos muestra esto?
9:23 Nos muestra lo vacÃo que puede quedar el poder cuando ya no está al servicio de nadie. No quiere comprender el mundo esta persona. Quiere que el mundo simplemente confirme su importancia. Esto nos pasa a nosotros también. Nosotros podemos utilizar un cargo o nuestra edad o nuestra experiencia para evitar escuchar a los demás. Confundimos tener responsabilidad con tener siempre la razón. Y una autoridad sana tiene que conocer sus lÃmites. En este planeta el rey parece gobernarlo todo, pero está solo. Es decir, su corona... no le ha dado una relación verdadera con nadie en el segundo planeta que visita el principito vive un hombre vanidoso un hombre que solamente quiere que lo admiren que cualquier sonido le parece un aplauso para él que cualquier persona que lo visite le parece un admirador Y el principito le sigue el rollo durante algunos minutos, lo celebra, pero pronto se pregunta qué cambia realmente con todo aquello. Es una lección que nos dice que la vanidad lo que hace es convertir a los demás en espejos. Ya no los vemos como personas, los vemos como una superficie que deberÃa devolvernos una imagen agradable de nosotros mismos. Esto es lo que está pasando ahora mismo con las redes sociales. Por supuesto que no han inventado esto las redes sociales, pero sà que lo han intensificado. Podemos saber cuántas personas han reaccionado
10:57 a algo que hemos publicado y aún asà podemos seguir sin saber si lo que hemos hecho y hemos publicado a nosotros nos importa o no nos importa. Buscar reconocimiento es algo muy humano, pero el problema llega cuando ese aplauso se convierte en el único motivo por el que hacemos las cosas. Entonces, una experiencia no nos parece real hasta que no se la mostramos a los demás. Entonces, una opinión ya deja de interesarnos si no mejora la imagen que queremos proyectar a los demás. Eso es lo que nos está diciendo este segundo planeta. En el tercer planeta hay un bebedor. Un bebedor que bebe para olvidar que siente vergüenza de beber. Es un cÃrculo vicioso y no sabe salir de ese cÃrculo. El principito se marcha muy triste de ese planeta porque entiende que la vergüenza es capaz de mantener con vida aquello que en teorÃa quiere corregir. Cuando alguien se define como una persona indigna por lo que hace, el dolor de esa identidad puede empujarlo de nuevo hacia ese mismo refugio. Castigarnos sin comprender qué estamos intentando aliviar no va a cambiar nada. Esa es la lección de este planeta. El cuarto planeta que visita el principito pertenece a un hombre de negocios, un hombre que está tan ocupado contando estrellas que no hace
12:29 nada más. Y dice que son suyas porque, como fue el primero en pensar que podÃa poseerlas, pues son suyas. Asà que apunta la cifra, se guarda el papel y se considera rico. El principito compara esa forma de propiedad con lo que él hace con su rosa y con sus volcanes. Puede decir que son suyos porque les dedica tiempo y porque su presencia les resulta útil, pero se da cuenta que el hombre de negocios no hace nada por las estrellas. Cree que poseer algo significa simplemente poderlo contar. Y el principito se da cuenta que poseer algo significa tener una relación con ello. Podemos acumular libros y no leerlos.
13:16 Podemos acumular contactos y no conocer a nadie. Podemos acumular fotografÃas y no mirarlas nunca. Podemos acumular dinero y no saber para qué queremos usarlo. Medir las cosas que tenemos puede estar muy bien, pero cuando simplemente ese número sustituye a la experiencia, estamos empezando a contar estrellas sin ver el cielo. El quinto planeta que visita el principito es tan pequeño que el dÃa y la noche cambian cada pocos minutos. En ese planeta vive un farolero que enciende la lámpara cuando llega la noche y la apaga cuando amanece. Antes esa tarea tenÃa sentido, pero como el planeta va girando cada vez más deprisa, el farolero ya no puede descansar.
14:03 El principito siente simpatÃa por esta persona porque al menos su trabajo no está dedicado solamente a sà mismo, pero también comprende Lo absurdo que es obedecer una regla cuando ya han desaparecido las condiciones que justificaban esa regla. Y muchas veces de ahà nace nuestro agotamiento. Preparamos informes que nadie lee, contestamos de inmediato mensajes que podrÃan esperar, intentamos cumplir con estándares imposibles, llamamos compromiso a no parar nunca, a no pararnos a revisar cuál es nuestro propósito. Ese farolero de este planeta no necesita tener más disciplina. Simplemente necesita empezar a preguntarse para qué sirve ahora esta tarea que estoy haciendo y que me está agotando. Y en el sexto planeta vive un geógrafo rodeado de libros, un geógrafo que se dedica a registrar montañas, mares, desiertos, pero que no conoce su propio territorio porque dice que explorar es trabajo de otros.¿ Qué representa esto? Este geógrafo es el conocimiento separado de la experiencia. Y esto nos pasa también mucho. Podemos leer mucho sobre meditación y no ser capaces de pasar ni un minuto en silencio. Podemos estudiar mucho sobre la amistad y no llamar nunca a un amigo.
15:31 El geógrafo, además, dice que las flores no son importantes porque son efÃmeras y él solamente considera digno de estudio pues aquellas cosas que duran en el tiempo. Y el principito al escuchar esto piensa en su rosa y siente por primera vez el peso de haberla dejado sola. Porque que algo sea frágil no reduce su valor, sino que a menudo aumenta ese valor. De hecho, prestamos atención a una flor porque puede marchitarse. Prestamos atención a una conversación porque puede terminar prestamos atención a una persona porque sabemos que no va a estar aquà para siempre. Es decir, la impermanencia es una de las razones por las que cuidamos las cosas de la vida. Y es este geógrafo en este sexto planeta el que recomienda al principito que visite el planeta Tierra. Entonces, el niño llega al planeta Tierra, aterriza en el desierto y lo primero que ve es una serpiente. Una serpiente que le habla asà como con enigmas y le dice que puede devolverlo a su planeta con una sola mordedura. Esta es la manera en la que se introduce la muerte en el relato, como una presencia que va a acompañar al viaje del principito. Y nos recuerda que el tiempo que tiene el principito, como el tiempo que tenemos cualquiera aquÃ, es limitado, y que volver a casa siempre va a tener un precio. Cuando
17:03 el niño comenta que el desierto está muy solitario, La serpiente le responde que también se puede estar solo entre la gente. Es decir, la soledad no depende únicamente del número de personas que tenemos alrededor. Podemos pasarnos el dÃa hablando, podemos pasarnos el dÃa enviando mensajes y sentir que nadie nos ha visto de verdad. Más adelante, el principito encuentra un jardÃn que está lleno de rosas. Y eso le sorprende porque hasta ese momento... Ãl creÃa que la suya, su rosa, era única en todo el universo. Y ahora de repente descubre miles de rosas que son prácticamente idénticas. Y se siente muy mal, se siente engañado, se tira al suelo y empieza a llorar. Porque él pensaba que su rosa era valiosa porque no existÃa ninguna otra como ella. Entonces, si hay miles, su tesoro le parece menos tesoro. Y esto es algo en lo que caemos nosotros también. Una relación...
18:02 nos parece menos valiosa cuando imaginamos todas las relaciones posibles. Una vida cotidiana nos puede parecer insuficiente si pensamos en todo ese escaparate infinito de alternativas que tenemos en nuestra cabeza. El jardÃn representa ese momento en el que el mundo nos dice que aquello que amamos no es tan excepcional ni tan raro. Y en estas estaba el principito cuando aparece el zorro. Al principio el principito quiere jugar con él pero el zorro le responde que antes tienen que crear un vÃnculo. En el lenguaje del cuento dicen que antes tienen que domesticarse, crear lazos, permitir que alguien deje de ser uno entre miles y ocupe un lugar más o menos único en nuestra vida. Antes de conocerse, el principito es para el zorro un niño parecido a muchos otros y el zorro es para el principito un animal entre tantos otros. Pero después de compartir tiempo, cada uno se va a volver irrepetible para el otro. No porque hayan cambiado. El zorro no va a ser más bonito ni más inteligente. Simplemente porque se han convertido en amigos.
19:11 Y esa es la respuesta al jardÃn de rosas que os decÃa antes. La rosa del principito no es única porque haya un botánico analizándola que no pueda encontrar otra parecida. Es única porque es su rosa. Porque él la ha regado, porque él la ha protegido, porque él la ha escuchado. Y eso es lo que le enseña el zorro, que los vÃnculos necesitan rituales y necesitan paciencia. De hecho, al principio, el principito se tiene que sentar a cierta distancia de ese zorro y cada dÃa se puede ir acercando un poquito más. Las relaciones se sostienen gracias a esos rituales.
19:57 La llamada de los domingos, en fin, cada uno tiene el suyo. Pero es decirle al otro que has reservado para él un lugar dentro de tu tiempo. Cuando llega el momento de separarse, el zorro llora. Y el principito piensa que, oye, ese vÃnculo que hemos creado no ha servido de nada si al final te provoca tristeza. Pero el zorro sabe que ha ganado algo. Por ejemplo, el color del trigo que antes le daba igual, pues ahora le va a recordar al cabello dorado de su amigo el principito. Amar amplÃa el mundo, pero también nos vuelve vulnerables.
20:37 El precio de que algo nos importe es que podemos perderlo.¿ Qué podemos hacer? Evitar cualquier vÃnculo para no sufrir. Eso serÃa muy caro. Nos ahorrarÃa algunos disgustos, algunas despedidas, pero dejarÃa el paisaje completamente vacÃo. Entonces, antes de despedirse, el zorro le dice que lo esencial es invisible a los ojos. Y esto nos recuerda que lo más importante de una relación no siempre lo podemos ver desde fuera. Una foto nos va a mostrar a dos personas juntas, pero no va a mostrar la confianza que han construido. Y en ese momento es cuando el principito comprende por fin por qué su rosa importa. No es importante por el tiempo que le ha dedicado o a pesar del tiempo que le ha dedicado. Es importante porque le ha dedicado tiempo.
21:33 Y eso muchas veces no lo hacemos. Tenemos una obsesión por ahorrar minutos y por tratar el tiempo como si fuera dinero que guardamos en una cuenta pensando que cuanto menos gastemos, pues más tendremos. Pero lo que pasa con el tiempo es que el tiempo que no entregamos a nada valioso no se queda almacenado como el dinero. Simplemente pasa. Luego en el cuento aparece un comerciante que vende pÃldoras para no tener que beber. Y entonces, según sus cálculos, esas pÃldoras permiten ahorrar 53 minutos cada semana. Claro, el principito le responde que si tuviera esos minutos, lo que harÃa serÃa caminar tranquilamente hacia una fuente.¿ Qué quiere decir esto?
22:19 Que ahorrar tiempo solo tiene sentido si sabemos para qué queremos recuperar ese tiempo. Si comemos deprisa para contestar más mensajes o si evitamos dar un paseo porque estamos consumiendo contenido sobre bienestar, pues... Lo que está pasando es que la eficiencia nos está alejando de la experiencia que en teorÃa querÃamos proteger. Esa fuente representa el camino, la sed, la espera, el encuentro. Hay cosas cuyo valor depende del proceso. Por ejemplo, una amistad instantánea no serÃa una amistad. Aprender algo sin ser torpe al principio no serÃa aprender. Más adelante del cuento, el principito conoce a un guardagujas que envÃa trenes llenos de pasajeros de un lado a otro.
23:10 La gente va en esos trenes, va muy deprisa, pero no sabe muy bien qué es lo que está buscando.¿ Qué nos dice esto? Que moverse no es lo mismo que avanzar. Que podemos llenar una semana de actividad y que llegue el viernes y que no sepamos hacia dónde vamos. Mientras tanto, en el desierto... El piloto y el principito llegan a un momento en el que se quedan sin agua. Llevan varios dÃas perdidos y como no tienen agua pues salen a buscar un pozo que no saben si existe o no existe. Pero da igual porque cuando un cuerpo tiene sed las grandes teorÃas pues pierden importancia. Y en el camino el principito encuentra belleza en ese desierto simplemente porque en algún sitio puede aparecer un pozo. De la misma forma que las estrellas le parecen hermosas porque sabe que hay una de ellas que guarda su rosa.¿ Qué quiere decir esto? Que nuestros vÃnculos cambian el paisaje. Que una estación es solamente un edificio de hormigón hasta que esperamos allà a alguien importante. Bueno, el caso es que al final encuentran el pozo. Y ese agua les sabe diferente porque simbólicamente está hecha de la caminata que acaban de pegarse bajo las estrellas y del esfuerzo que han compartido para encontrar el pozo. Esto no significa que tengamos que complicarnos la vida de manera artificial para que las cosas sepan mejor. Por supuesto que hay avances que nos evitan sufrir y está muy bien y los celebramos todos.
24:39 Pero no podemos pensar que todo el esfuerzo es tiempo perdido. Hay recorridos que nos están preparando para recibir aquello que al final del camino encontramos. El piloto, si lo piensas, comienza esta historia preocupado porque tiene que reparar su avión. Y poco a poco, gracias a este niño, gracias al principito, aprende a escuchar. El principito no es capaz de solucionar la averÃa del avión, pero sà que es capaz de transformar la manera de mirar del piloto. Al final del cuento, el niño decide que tiene que volver con su rosa.
25:20 Pero como su cuerpo pesa demasiado para llevarlo tan lejos, acepta la mordedura de la serpiente y cae. Y al dÃa siguiente el piloto no encuentra su cuerpo. Este final deja abiertas las posibilidades de interpretación. Lo podemos leer como que el principito ha muerto o como que se ha transformado o como que ha conseguido volver. Lo importante es que el narrador queda cambiado por esa pérdida. El libro está utilizando la mortalidad para concentrar nuestra atención. Porque si las cosas y las personas fueran eternas, siempre podrÃamos cuidarlas mañana.
26:02 Pero como no lo son, el cariño tiene que convertirse en tiempo, tiene que convertirse en palabras, tiene que convertirse en actos, mientras todavÃa podamos.¿ Cómo llevamos esto a una semana normal? Déjame proponerte cinco preguntas inspiradas en este viaje que te acabo de contar en este libro maravilloso. La primera,¿ qué sombrero estás viendo? Piensa en una persona, en una situación, piensa en ti.¿ Estás mirando tu vida a través de una etiqueta que no te deja ver nada más?¿ Es un perezoso?¿ Soy un desastre?¿ Este trabajo no sirve para nada? Esas etiquetas pueden acabar con nuestra curiosidad. Prueba a descubrir el mundo sin esas etiquetas. En ese momento a lo mejor...
26:53 eres capaz de descubrir el elefante dentro de la boa en lugar de ver un sombrero como veÃa todo el mundo. Otra pregunta,¿ cuál es tu baobab? Elige una cosa pequeña que si sigue creciendo va a terminar ocupando demasiado espacio en tu vida. Puede ser una conversación pendiente que tengas, una compra impulsiva que repites y repites, puede ser que no duermas bien... puede ser una irritación que va aumentando poco a poco internamente y haz hoy una acción. Háblalo durante 10 minutos, pon un lÃmite, retira una aplicación, haz algo con eso antes de que ese baobab, esa semilla crezca y destroce tu propio planeta. Otra pregunta,¿ quién es tu rosa? No pienses únicamente en tu pareja, puede ser una amistad, un hijo, un proyecto, una vocación, una mascota...
27:50 un jardÃn, puede ser tu propia salud también.¿ Qué cosa se ha vuelto única porque le has entregado una parte de tu vida? Y ahora pregúntate qué cuidado concreto necesita, qué cosas necesita hoy esa rosa. Otra pregunta,¿ en qué planeta te has quedado atrapado? Quizás sea el planeta del rey y necesites escuchar más. A lo mejor estás buscando aplausos como el vanidoso. A lo mejor la vergüenza y las etiquetas te están manteniendo dentro de un hábito que es malo para ti. A lo mejor te pasas el dÃa contando estrellas, como el hombre de negocios. A lo mejor estás obedeciendo algo que ya no tiene sentido, como el farolero. O a lo mejor sabes mucho sobre la vida, como el geógrafo, pero no has llegado a recorrer la vida.
28:37 Todos visitamos esos planetas en algún momento.¿ Cuál es el peligro? cuando nos quedamos instalados allÃ, cuando fijamos allà en alguno de estos seis planetas nuestra residencia permanente. Y otra pregunta,¿ hacia qué fuente serÃas capaz de caminar esos 53 minutos que caminan el piloto y el principito? ImagÃnate que esta semana eres capaz de recuperar una hora, ¿vale? Se ha cancelado una reunión.¿ Qué harÃas si esa experiencia, si esa hora no pudiera servir para nada? Quizá la quieres dedicar a caminar, a cocinar, a escribir mal, a mirar el cielo, a sentarte con alguien. Tienes que reservarte tiempo para no hacer nada. Tienes que dejar de pensar en el tiempo como si fuera dinero, como si todo pudiera optimizarse. Asà que ya lo sabes, El Principito se suele presentar como un libro para niños. A lo mejor lo es, pero creo que también está dedicado a la persona adulta en la que se va a convertir cada niño y por supuesto también a esa criatura sensible que todo adulto lleva dentro y que estamos en permanente riesgo de olvidar vivimos mejor cuando conservamos la capacidad de preguntar para qué Vivimos mejor cuando arrancamos a tiempo las cosas malas que amenazan con destruirnos. Vivimos mejor cuando dejamos de confundir amor con perfección.
30:08 Cuando aceptamos que un vÃnculo nos trae alegrÃa y también despedida. Vivimos mejor, por supuesto, cuando dejamos que el tiempo sea tiempo y no una cifra que intentamos ahorrar, sino algo que ofrecemos a los demás. Mira a tu alrededor. Seguro que hay una rosa que necesita agua. Seguro que hay un baobab que está creciendo y que todavÃa es pequeño y puedes arrancar. Quizás hay alguien que intenta enseñarte un dibujo y tú sigues viendo un sombrero. La buena noticia de todo esto es que esa mirada infantil la podemos recuperar. Gracias por escuchar Ideas para Vivir Mejor. Si este episodio te ha gustado y te ha acompañado, compártelo con alguien al que también pueda ayudar. Y si quieres ampliar todas estas ideas, si quieres llevarlas a tu propia vida, te dejo en la descripción del episodio un enlace a mi página de Patreon y otro a mis libros. Nos escuchamos en el próximo episodio. Hasta entonces, te mando un muy fuerte abrazo. Adiós.
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