023. La pulga y el buey Plácido Audiocuento con valores

La pulga y el buey plácido, una pulga pequeñita, pero muy inquieta y parla en China vivÃa ociosamente en los establos de una granja. A diferencia de los otros animales, ella no hacÃa nada de provecho y no tenÃa mayor ambición que pasar el dÃa con el mÃnimo esfuerzo y lo más divertido posible. Y como de acá para allá andaba y a todos daba parloteo no perdÃa noticia, rumor chisme ni cotilleo se sentÃa superior por su forma de vivir. Cuando veÃa a los demás trabajando, se burlaba y les obligaba a escuchar su monserga y no dudaba en inventar, exagerar o menospreciar alguno para darse importancia, sobre todo si ese alguno no estaba presente, le gustaba meter las narices en todas partes y habÃa causado ya más de un conflicto con su falta de discreción. Si subÃa a Lomos de una vaca muy buena, señora vaca, cómo va todo. Se rumorea que el humano va a vender. Algunos animales no le han comentado nada vaya. Eso no es buena señal. Si visitaba el gallinero, qué pena os han metido en un sitio feÃsimo, cuánto polvo y que mal huele el perro guardián ese sÃ, que vive bien, entra y sale cuando quiere dos comidas diarias caseta propia de allà iba a chinchar un poco al perro SPSS. Le susurraba desde el interior mismo de su oreja peluda. Yo no digo nada, pero me han informado de que algunas gallinas están descontentas. PodrÃa haber una sublevación. Vas a quedarte ahà de patas cruzadas o vas a hacer algo claro. Qué si tienes miedo, por cierto, qué me cuentas de la casa mucho gento entrando y saliendo. No tú sabes algo. Todos en la granja consideraban que su conversación era superficial y ella ún presumida, asà que nunca le contestaban. Se limitaban a quitársela de encima con una enérgica sacudida de orejas, pata cola o plumas. Si fuera el caso. Una tarde en la que el buey plácido regresaba al establo tras haber estado arando los campos, notó un picorcillo en el pescuezo hola Güey me ha parecido que tenÃas ganas de conversación. Oye qué lástima que tengas que trabajar tanto y no puedas venir a jugar conmigo. Yo me divierto muchÃsimo. Hago siempre lo que quiero sabes tengo todo a mi alcance y tú pobrecito mÃrate. Qué tienes tú sometido, explotado, feo y despeinado plácido que no perdió en ningún momento la compostura. A pesar de toda la charlatanerÃa que estaba soportando, decidió que era ahora ya de explicarle algo a aquella. Pulga impertinente, pues te diré en lo que tengo yo para que no te preocupes. Tanto dijo tengo la satisfacción de mirar atrás y ver que he realizado una buena labor que será beneficiosa para muchos y que he logrado con mi esfuerzo y mi saber. Hacer eso yo es importante para mÃ. Pero además, a cambio de mi trabajo, recibo alimentos cuidados y respeto. Dime haces tú algo de lo que te sientas orgullosa. Bueno, yo balbuceo la pulga algo con lo que te ganes el respeto de tus vecinos. Respeto, pues lo cierto es que espera interrumpió el buey yo que hablamos de esto, tengo el cariño de mis vecinos. Mantengo buena relación con todos los animales. Disfruto de su compañÃa y ellos parecen disfrutar también de la mÃa. Te pasa a ti lo mismo claro, puedes verme con cualquiera dijo con fingida seguridad, pero alguien te habla, alguien busca tu compañÃa, pues am a medida que la pulga iba captando la idea de lo que el buey trataba de explicar. Iba palideciendo enrojecÃa un poco y volvÃa a palidecer. Fue un momento extraño, pero por primera vez, ella la pulga más locuaz de los alrededores, se quedó sin palabras, permaneció un instante pensativa y cabizbaja y sintió vergüenza de su conducta. No habÃa sido ni honesta ni respetuosa con los demás y por su actitud se habÃa perdido muchas cosas. Buenas que ellos disfrutaban y compartÃan plácido. Al notar el abatimiento de la pulga, no quiso hacer leña del árbol caÃdo y ser demasiado duro, Asà que intentó dejarle un mensaje positivo, pues él creÃa que todo el mundo merece al menos una segunda oportunidad. Te diré algo más. Amiga mÃa, algunas veces envidio tu libertad lo dices en serio, por supuesto, la de cosas que podrÃa hacer yo con todo ese tiempo del que dispones a cuántos podrÃa echar una mano eres una privilegiada. Sólo debe reorganizarte y establecer tus prioridades. Esfuérzate en algo bueno y obtendrás tu recompensa. Sé prudente, respeta a los demás y recuerda que el ocio en exceso te llevará finalmente al aburrimiento colorÃn colorado. Este cuento Se ha acabado








