015. El zorro y la cigüeña Audiocuento con valores

El Zorro y la Cigüeña. Doña Cigüeña y Don Zorro solÃan verse de vez en cuando les gustaba hablar un rato y compartir historias. Pero al Zorro, Doña Cigüeña le parecÃa demasiado presumida y un dÃa pensó en gastarle una broma. Asà avisó de que irÃa a visitarla a su casa y después de charlar un rato, le dijo es estupendo poder hablar contigo Cigüeña. Estoy pensando que serÃa fantástico que vinieras mañana a comer a mi casa. Ah pues, yo encantada, contestó la cigüeña y asà quedaron en que Doña Cigüeña visitarÃa a Don Zorro. Al dÃa siguiente, Doña Cigüeña estaba muy contenta y acudió a comer con sus mejores galas a casa de Don Zorro. Allà estaba él esperando con la mesa puesta y una suculenta sopa servida en dos platos grandes. El Zorro disfrutó de la comida, lamiendo la sopa con la lengua. La pobre cigüeña, sin embargo, con su pico largo y estrecho, no era capaz de pillar nada de sopa y no pudo probar bocado, pero como era muy educada, no dijo nada y al final de la comida le dio las gracias a Don Zorro y le dijo que todo estaba delicioso. Don Zorro reÃa para sus adentros muy contento de que le hubiera salido bien la broma y Doña Cigüeña antes de irse invitó a Don Zorro a comer al dÃa siguiente en su casa como muestra de agradecimiento. Al dÃa siguiente, don Zorro fue a casa de Doña Cigüeña. El olor que salÃa de la cocina era realmente delicioso, pero al sentarse a la mesa, Don Zorro vio que la comida estaba depositada en lo más hondo de una botella alargada. Doña cigüeña no tenÃa ningún problema con su pico largo. ConseguÃa atrapar el más pequeño de los pedacitos de comida, mientras que Don Zorro, por más que lo intentaba, no conseguÃa comer nada. Estiraba y estiraba la lengua, pero sólo lograba lamer el cristal. Trata a los demás como a ti te gustarÃa que te trataran. Es importante usar la empatÃa en nuestras relaciones con los otros. A veces hacemos bromas demasiado pesadas. Imagina por un momento que estás en el lugar de esa persona y piensas si a ti te gustarÃa recibir la misma broma. Si alguien que conocemos ha sido amable y cordial con nosotros, debemos ser agradecidos y evitar burlas o comportamientos que puedan hacer que sufra o se sienta incómodo. ColorÃn colorado. Este cuento se ha acabado.








