012. El tigre y el burro Audiocuento infantil

El tigre y el Burro, en una región remota de la India, en un pueblo de cierta importancia, un grupo de personas discutÃan sobre el aspecto que deberÃa de tener un asno. No era la primera vez que habÃa debate sobre la cuestión y, como siempre, se oyeron opiniones de lo más diverso y de lo más descabellado, pues en realidad y por extraño que parezca, nadie habÃa visto jamás un asno. El hombre más rico de aquella comarca, que sabÃa de la famosa polémica del asno pensaba que alguien de su posición estaba obligado a dar una respuesta a las inquietudes y dudas de sus vecinos antes de que alguna de las batallas dialécticas habituales terminara en algo peor. Y como él mismo, por extraño que parezca, jamás habÃa visto un asno, se hizo llevar uno desde unas lejos janas tierras donde habÃa asnos de sobra para todo el mundo. Pero casi llegando al pueblo, el burrito se asustó y huyó internándose en un bosque cercano un tigre que, por extraño que parezca jamás habÃa visto un asno. Al divisar tan extraña criatura, lo tomó por una divinidad y no se atrevió a atacarlo. Lo observó escondido en la espesura durante dÃas, hasta que el asno abandonó el bosque para pastar un rato en un prado. El as no iba de aquà para allá despreocupado, pues por extraño que parezca nunca habÃa visto un tigre y no sabÃa que era un animal peligroso. El tigre lo seguÃa siempre a distancia prudencial. Un dÃa, el asno rebuznó fuertemente y el tigre salió corriendo muerto de miedo. Pero tras unos instantes regresó y, después de acostumbrarse al r rebuzno del extraño ser, pensó que la divinidad no parecÃa ser tan terrible. Cada dÃa se le fue acercando un poco más, hasta que le cogió confianza y comenzó a tomarse algunas libertades, rozándolo, dándole algún empujón, molestándolo a cada momento, hasta que el Asno, en un arrebato furioso, le propinó una fuerte patada, dolorido pero rápidamente recuperado. El tigre se dijo asà que es esto lo que sabe hacer y saltando sobre él, lo capturó y lo convirtió en su almuerzo. El problema del Asno fue que parecÃa poderoso por su tamaño y temible por sus rebuznos si no hubiese soltado una coz innecesaria antes de tiempo, mostrando de ese modo todo lo que sabÃa hacer, el tigre, Nunca se hubiera atrevido a enfrentarse a él. ColorÃn, colorado. Este cuento se ha acabado.








