Sept. 11, 2023

Tatuador De Brujas - Recopilación De Brujería (1/2) Historias De Terror - REDE

Tatuador De Brujas - Recopilación De Brujería (1/2) Historias De Terror - REDE

¡ Rápido ! Suscríbete y activa la campanita.
Se parte de la comunidad REDE.
ENVIAME TUS HISTORIAS A: relatosdesclasificados@gmail.com
SÍGUEME EN FANPAGE: https://bit.ly/33H3Og3
SÍGUEME EN INSTAGRAM: https://bit.ly/3dgiBmd

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon
¡ Rápido ! Suscríbete y activa la campanita.
Se parte de la comunidad REDE.
ENVIAME TUS HISTORIAS A: relatosdesclasificados@gmail.com
SÍGUEME EN FANPAGE: https://bit.ly/33H3Og3
SÍGUEME EN INSTAGRAM: https://bit.ly/3dgiBmd

La curandea. Mi niñezla vivía en un pueblo recóndito de San Luis Potosí durante la década de los ochenta. Los niños de antes no éramos como son los niños en estos tiempos. Proponer un ejemplo, yo me despertaba alrededor de las seis de la mañana para ayudar a mis padres con las tareas del hogar. A veces me ponía a recoger los huevos de las gallinas, o alimentaba a los marranos y a la vaca. También ayudaba yéndome todos los días a la ciudad a vender un pan que preparaba a mi madre. La educación no estaba disponible para todos en esa época y muchos niños no tenían la oportunidad de asistir a la escuela, precisamente porque, como era mi caso, teníamos que trabajar para aportar en la casa el camino que tenía que recorrer para llegar hasta la ciudad era largo y difícil. Le calculó unos seis kilómetros en el trayecto pasaba por un río y un arroyo el ir hasta la ciudad para vender pan. Yo no lo veía como una carga, todo lo contrario. A mí me gustaba porque mi madre se despertaba a las cuatro de la mañana para prepararlo y luego se iba caminando a venderlo y no me gustaba verla tan cansada. Cuando regresaba al pueblo. Luego de vender el pan, me ponía a jugar con los otros niños. La cena Era mi momento favorito, porque en la mañana mi padre no estaba, ya que se iba al trabajo. En la tarde yo estaba en la ciudad vendiendo pan. Entonces en la noche ya estábamos todos en casa. Como yo era el único de mis hermanos que trabajaba. Mi madre me preparaba la cena igual a la de mi padre. Ella y mis hermanos cenaban otra cosa. Mi padre y yo siempre cenábamos un poco de pollo o carne, ya fuera en guiso o en tacos. Ninguno de mis hermanos se quejaba porque sabían que si querían carne, tenían que ser ir a trabajar. Ni siquiera mi hermano mayor se quejaba porque él estudiaba así que no podía exigir nada, porque ya se le daba para la escuela. La vida que llevábamos antes dista mucho de lo que hoy se acepta como normal, sobre todo aquellos a quienes nos tocó vivir en un pueblo. Pero las personas que vivían en los pueblos también eran diferentes. Había gente que a día de hoy no existe. Por ejemplo, ahí en el pueblo había una anciana que podía curar todo tipo de males, desde la adicción al alcohol hasta comportamientos violentos e inclusive hasta una amplia variedad de enfermedades. Ella era conocida como una verdadera curandera, con un conocimiento ancestral y habilidades únicas para sanar a la gente. Ese fue un secreto muy bien guardado del lugar donde crecí. No se le permitía a nadie hablar del tema porque nos daba miedo que hasta nuestro pueblo llegaran personas con malas intenciones buscando aprovecharse de la curandera. Éramos muy desconfiados. Ya pasaron muchos años desde que murió, pero sí alcancé a conocerla. De hecho, mis padres me llevaron a que me curara una vez. Creo que fue de neumonía. Recuerdo que su casa estaba llena de plantas y objetos curiosos que parecían tener un propósito especial. Me curó en un santiamén. Simplemente me preparó una infusión a base de hierbas y raíces que olía fuerte y tenía un sabor amargo. Nadie sabía realmente cuál era el origen de sus místicos conocimientos, pero se tenía la creencia de que posiblemente los ancestros de la curandera venían de alguna parte de Europa. Debo aclarar que ella no podía curar todo cáncer, por ejemplo. No nunca lo intentó. Por eso primero había que ir a consultarla si podía ayudar. Cuando ella decía que sí podía curar, era porque así era no cobraba nada. Decía que no necesitaba dinero, que los espíritus le proveían de comida. Un día se presentó en su casa un hombre con su pequeño hijo de nueve años. El infante estaba padeciendo de algo que ahí en el pueblo conocíamos como la enfermedad de los mosquitos. Los síntomas de lo que nosotros llamábamos enfermedad de los mosquitos son una fiebre muy fuerte, anemia, problemas para respirar con normalidad, dolor de cabeza y dolor en los riñones. Como se podrán imaginar, el niño estaba muy mal, ya se estaba muriendo. La curandera ya había sanado antes a varias personas de la enfermedad de los mosquitos, pero el niño llegó con la enfermedad muy avanzada. Eso complicó mucho la sanación. Dicen los que estuvieron ahí que la doña no pronunció ninguno de sus conjuros. Se mantuvo en absoluto silencio, que puso sus manos en su propia cara durante varios minutos y luego le impuso ambas manos al niño en la frente. Cuentan que en ese momento el niño comenzó a respirar con normalidad. Era la primera vez que la curandera hacía algo por el estilo. Todas las curaciones que había hecho antes habían sido con conjuros y con hierbas. Suponemos que el niño estaba tan delicado que se vio obligada a utilizar otro método con tal de salvarlo. Pero esa no era la única habilidad secreta que la curandera tenía. Recuerdo bien que hubo un caso. Un día mientras varios jugábamos, uno de mis amigos se encontró tirado una piedra bastante peculiar. Era de un color rojo muy intenso y brillante, como si fuera una roca que contuviera fuego en su interior. En cuanto mi amigo tocó esa piedra, su rostro se puso pálido y los ojos se le pusieron en blanco. También empezó a temblar violentamente fue como si algo hubiera entrado en su cuerpo y tomado el control. Intentamos ayudar, pero era como si estuviera poseído por un demonio o alguna entidad, y eso salió de la piedra. Lo sabemos porque la roca se volvió gris en cuanto mi amigo la tocó, Nosotros fuimos corriendo a hablarle a los papás de mi amigo y ellos lo primero que hicieron fue llevarlo con la curandera. Le explicamos lo que había pasado. Ella nos preguntó dónde estaba la piedra la necesitaba para volver a encerrar al demonio en su interior. Tuvimos que ir a buscar esa piedra. No fue tan fácil encontrarla porque se había quedado entre ramas y hojas secas, pero sí la encontramos. Nadie quería tocarla, ya que temíamos que algo malo sucediera. De nuevo Finalmente decidimos tomar la decisión lanzando una moneda varias veces y le tocó a otro amigo. Por suerte, yo me salvé. Le llevamos la roca. Nos estábamos retirando de su casa para dejarla trabajar, pero ella nos dijo que nos teníamos que quedar para que viéramos todo, y así entendiéramos lo peligroso que era agarrar cosas que no sabíamos qué eran o para qué servían. Para sorpresa nuestra y también de los papás de mi amigo, la curandera empezó a trabajar sobre la piedra y no sobre mi amigo. A él sólo los dejó ahí acostado. La curandera nos explicó que sacara la entidad de su cuerpo sería el menor de los problemas, que lo más complicado era volver a encerrar a la entidad dentro de la roca, porque Sólo las rocas purificadas podían almacenar seres en su interior. Por lo tanto, primero tenía que purificar la piedra. Sumergió la roca en agua dentro de un recipiente, llenándolo hasta cubrir completamente la roca. Luego vertió sal en el agua mientras movía su mano derecha en sentido contrario a las manecillas del reloj, decía algunas palabras en voz baja. Después tomó un poco de romero y la banda seca y las esparció por encima del agua en el recipiente. Con su mano izquierda, agarró un puño de tierra y también lo agregó al recipiente. Mientras seguía murmurando oraciones. La curandera continuó rezando y, de repente, las hojas de romero y la banda comenzaron a arder dentro del agua. El fuego desprendió humo y un fuerte aroma copal que llenó la habitación. La curandera tomó con mucha delicadeza a los trozos de madera que había preparado previamente y con ellos empezó a mover el humo de tal forma que dibujó símbolos con el humo. Luego, la curandera se dirigió hacia un estante cercano que tenía dibujados el sol y la luna en las puertas y tomó dos pequeños jarrones. Uno de ellos contenía un líquido de color lila y el otro de color dorado con cuidado. Vertió un poco de cada uno de los líquidos en la mezcla que estaba en el recipiente. El humo se intensificó, adquiriendo una un aroma de agradable y una tonalidad más brillante. La curandera continuó moviendo los palos de madera, creando formas cada vez más complejas con el humo, mientras seguía rezando en voz baja. Luego se quitó las pulseras que llevaba en ambas manos. En cada pulsera llevaba dos cuarzos. Una de las pulseras tenía un cuarzo azul y otro era amarillo. La otra pulsera tenía un cuarzo verde y uno morado. Las pulseras también las metió al recipiente. En ese momento, la piedra se volvió Cristalina. La curandera se acercó al lugar donde mi amigo se encontraba acostado, colocó sus manos sobre los pies de mi amigo. Luego pidió a los padres que se situaran en el otro extremo junto a su cabeza. Les pidió que colocaran su mano izquierda en la frente de mi amigo. Con los ojos cerrados, la curandera comenzó a entonar un cántico muy rápido. Las palabras que decía eran incomprensibles, pero la manera en la que estaba hablando me dejó aterror Nunca había escuchado una melodía que diera tanto miedo. A medida que continuaba, el cántico se empezó a enfriar la habitación. En eso mi amigo abrió la boca de una manera extraña, como si estuviera tratando de vomitar algo. De repente se vio un hilo de humo negro que salía de su boca. Eso definitivamente fue lo más espeluznante que he visto en mi vida. La curandera extendió su mano izquierda hacia el humo negro, moviendo los dedos de uno en uno hasta cerrarlos todos. Luego, con un movimiento rápido de su mano, envió el humo hacia el recipiente con agua y sal que había preparado anteriormente. Todos ahí pudimos ver cómo el humo se deslizó hacia el interior del agua y la piedra recuperó su intenso y brillante color rojo. Esa fue la experiencia más impactante que he tenido en mis casi cincuenta años, y después de eso jamás he tocado ningún objeto que no sea mío por miedo a que me vaya a pasar algo como lo que le pasó a mi amigo, el Tatuador de las Brujas. El origen exacto de los tatuajes es desconocido, ya que los seres humanos han estado tatuándose desde tiempos prehistóricos. Se han encontrado restos momificados en diferentes partes del mundo que sugieren que los tatuajes ya se realizaban hace más de cinco mil años. Se cree que los tatuajes se originaron como una forma de expresión artística y cultural, así como para indicar la pertenencia a un grupo social o tribal. Los antiguos egipcios, por ejemplo, utilizaban los tatuajes para indicar la jerarquía social y también para protegerse contra enfermedades. En los tiempos remotos, los tatuajes eran utilizados por los guerreros japoneses para simbolizar la fuerza y el coraje, así como para indicar la pertenencia a la a una determinada familia o clan. En otros lugares del mundo, como Oceanía, América del Sur y África, los tatuajes eran utilizados con fines ceremoniales y religiosos. Los nativos americanos, por ejemplo, utilizaban los tatuajes para honrar a sus dioses y para protegerse contra los espíritus malignos. En la Edad Media, los tatuajes eran utilizados para marcar a criminales y esclavos, y su uso era considerado inmoral y bárbaro. Sin embargo, a partir del siglo XVIII, los tatuajes empezaron a adquirir un significado más personal y estético. Los marineros y los soldados comenzaron a tatuarse como símbolo de valor y coraje, y los tatuajes se convirtieron en una forma de expresión personal. A mediados del siglo XX los tatuajes empezaron a popularizarse en la cultura occidental y se convirtieron en una forma de expresión artística. En la actualidad, los tatuajes son cada vez más populares y aceptados en las s sociedad, y los avances en la tecnología y las técnicas de realización han permitido la creación de diseños cada vez más intrincados y detallados. A día de hoy, los tatuajes se han convertido en una parte medianamente importante de la cultura popular, como una forma de autoexpresión y es considerada por muchas personas alrededor del mundo como arte corporal y bajo el contexto contemporáneo. Los tatuajes reflejan la creatividad y la individualidad de cada persona, Pero el tatuaje también tiene su lado místico. Por dar un ejemplo. En la cultura hindú los tatuajes son conocidos como llantras y se utilizan como amuletos para proteger contra energías negativas y para ayudar en la meditación. En la cultura de los tailandeses, los tatuajes sagrados, conocidos como sakyang, se realizan utilizando agujas y tintas sagradas y se cree que ofrecen protección, buena suerte y poder espiritual. En la cultura china, los tatuajes se han utilizado como parte de la medicina tradicional durante siglos y se cree que tienen propiedades curativas y protectoras en algunas formas de magia. Los tatuajes se utilizan como símbolos para representar la conexión con un determinado poder o energía y se cree que los tatuajes tienen el poder de canalizar esa energía. Por ejemplo, las huicas utilizan los tatuajes para representar los elementos de la naturaleza, los símbolos de los dioses y diosas y los signos astrológicos, como una forma de conectarse con esas energías. En otras formas de magia, los tatuajes se utilizan como parte de rituales específicos, como un acto de compromiso o devoción con un determinado dios o deidad. En la magia celta, los tatuajes se utilizan como una forma de invocar el poder de los dioses y diosas y se cree que los tatuajes eran una forma de marcar a los guerreros para que fueran reconocidos como seguidores de una deidad específica en s s o runs las formas de magia oscura. Los tatuajes se utilizan para marcar a las personas como parte de un culto o grupo específico y se cree que tienen el poder de proteger a los miembros del grupo de los enemigos y de las energías negativas. Y llegando al lado más oscuro del esoterismo y del ocultismo, está la brujería donde los tatuajes pueden tener varios significados y funciones según la práctica y creencias individuales de cada bruja. En general, pueden ser utilizados en la brujería como símbolos para representar la conexión con un determinado ser de bajo astral, ya que ellas consideran que los tatuajes tienen el poder de canalizar la energía que obtienen en esos seres. Muchas brujas se tatúan un pentagrama para obtener la protección que necesitan para que las energías oscuras no terminen por consumirlas. Esto lo sé porque yo soy tatuador y mujeres que han venido aquí conmigo me piden que le estatúe un pentagrama en la espalda. Siempre he tenido la costumbre de preguntar a mis clientes sobre el significado detrás de sus tatuajes. Me parece interesante saber lo que les motiva a hacerse un diseño. Además, cuando una persona te explica su sentir y lo que lo llevó a hacerse determinado diseño genera un ambiente agradable que permite que el cliente sienta menos dolor cuando uso la aguja. Esas mujeres que han venido aquí para que le estatúe un pentagrama todas me han dicho que es porque se están iniciando en la brujería y el pentagrama es una medida preventiva. Yo he hablado con amigos que tienen sus propios estudios de tatuaje y me comentan que nunca han tatuado a una mujer o un pentagrama en la espalda y que mucho menos han conocido brujas. Para ser honesto, no entiendo por qué tantas vienen conmigo. Tampoco sé si pertenecen al mismo culto o como se llame, si las cuentas no me fallan. He tatuado como a treinta mujeres que dicen estarse iniciando en la brujería l u s o s o l o o o o o menos de cinco años tatuando. He hecho más de mil quinientos tatuajes de todos tamaños, colores y diseños. Pero el tatuaje que más he repetido es ese el del pentagrama en la espalda. Si bien, es cierto que he tatuado unas trescientos rosas o más, pero todas esas trescientos rosas tienen algo que las distingue de las demás. Puede ser la cantidad de pétalos, la posición de la flor, las espinas, una infinidad de detalles que el cliente puede pedir. También he tatuado muchas veces el nombre María y el nombre Juan Gatos Perros, el Jing Yang Ojos, pero todos los diseños siempre varían en algo. No hay dos tatuajes iguales, pero esas treinta mujeres que afirman ser futuras brujas, se han tatuado el mismo pentagrama, del mismo tamaño en la misma zona de la espalda y siendo exactamente el mismo diseño. Es por eso que me tomo el atrevimiento de decir que las brujas se hacen ese tatuaje, porque yo mismo lo he tatuado muchas veces. El año pasado tuve una clienta que se hizo un proyecto en todo el cuerpo de mis mejores trabajos, la verdad, pero el motivo por el cual recuerdo a esa mujer era porque tenía una muy mala vibra, además de que los diseños que conformaban el proyecto eran muy de bruja. Para empezar, estaba el pentagrama de la espalda. Cuatro de las puntas se desprendían las cuatro fases de la luna. De la quinta punta se desprendía un eclipse lunar alrededor del cuello. Le puso una serpiente de dos cabezas. Las cabezas se deslizaban por ambas clavículas. Pidió una tormenta de cuervos para cada uno de sus brazos. Conforme el tatuaje bajaba del hombro hacia las muñecas. Los cuervos se iban mezclando mientras formaban rostros de bebés. También le puse un baphomet que le cubría desde el pecho hasta el vientre bajo y en las piernas pidió ciertos diseños religiosos con unas modificaciones bastante grotescas después de varias sesiones, ya que terminé el proyecto cuando la vi me dio una mala vibra, no por los tatuajes como tal. Yo no juzgo eso. A mucha gente le he tatuado al diablo. A mí me da igual. Yo no creo en nada, pero ver ese proyecto en el cuerpo de esa mujer específicamente un poco de miedo. Yo no tengo ningún problema con las brujas vengan a tatuarse. Mi pequeño estudio es mi trabajo y yo lo hago con mucho gusto. Sin mentir. La última vez que taté a una mujer que dijo estarse iniciando en la brujería fue hace poco. Fue el tercer domingo de abril. Quise compartir mi relato porque, aunque no es de miedo, creo que resulta bastante interesante. Relatos escritos y adaptados por Ramiro contreras