Papas Fritas (Los Mochis Sin.) La Florería Del DIABLO Historias De Terror - REDE

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Y ya la la última de las últimas veces que pajo un desmadre dicen que el el diablo estaba saltando por por los lados, pero arriba de la de la de la pared de lado a lado llegaron o le están disparando y se fueron. Hay video de eso, pero no se ve el diablo por ser cuando le están disparando y cuando se van todos por el miedo a la venta. Este relato solo es una recopilación de diversas fuentes públicas. No se busca afectar ni ofender a nadie y se realizó con mucho respeto a todos los afectados. La siguiente investigación que van a escuchar hubiera sido imposible de presentar sin el apoyo y colaboración oportuna de las personas que aceptaron dar su testimonio. Su acertada contribución es fundamental para arrojarlo sobre el do siguiente caso. Cabe aclarar que los sucesos narrados son sumamente delicados y anónimos. Algunos de los nombres han sido cambiados y nuestra intención no es poner en riesgo a quienes colaboran con nosotros. Reconocemos al periodista Ernesto Torres, cuyas imágenes enriquecen este relato aportando seriedad a la investigación que presentamos. También damos un especial agradecimiento al medio informativo Luz Noticias, quienes nos dieron la autorización de utilizar las notas que realizaron sobre este caso para armar los hechos y colocar comentarios adicionales. También agradecemos a Luis Flores y Angélica Estrada por su aporte a este relato. La FiscalÃa de Sinaloa, dirigida por la licenciada Sara Bruna Quiñones Estrada tiene pleno conocimiento de gran parte de lo que vamos a mencionar en este vÃdeo. Sin embargo, hemos incluido información que fue omitida deliberadamente por la f ICIN debido a su carácter paranormal y esotérico, aspectos que dan otra perspectiva a todo lo acontecido. Al final dejaremos un debate en audio de un grupo de estudiantes los hechos. Hace pocos meses ocurrió una balacera frente a una florerÃa en los Moches, que pertenece al municipio de Ahome. Cabe mencionar que existe una serie de videos de las cámaras de seguridad de la misma florerÃa. En esos videos se puede observar cómo sujetos armados arribaron y se metieron al negocio y mientras intentaban llevarse al empresario, comenzó la agresión cuando él repelió el ataque a balazos los presuntos y salieron corriendo del lugar. Al verse superados por los disparos de rifles de grueso calibre. Como dato, curioso es que en el inmueble solamente estaba el dueño de local. En los videos no se alcanzaba a ver quién es la otra persona que también le dispara a los hilos. En las mismas grabaciones también se alcanza a observar el momento en el que arribaron policÃas municipales, pero al percatarse que habÃa sujetos armados en el lugar, se retiraron justo en el momento que comenzó el tiroteo. Un detalle no menos importante es que en los videos se alcanzó a observar que antes de que se desatara todo el conflicto, el dueño del local y los se saludan. Luego de que los salieron huyendo del lugar al no poder hacerle frente a un solo hombre a los dos minutos regresaron con otro grupo de signos. No hay videos que dejen saber con claridad lo que ocurrió después. Existe la posibilidad de que esos videos sà existan, pero que estén en propiedad exclusiva de la fiscalÃa y que por eso no hayan sido vistos por el público en general. La cuestión es que al dÃa siguiente, personas del mundo del narco dejaron afuera de la florerÃa una corona de flores como las que se utilizan en los funerales. Esa corona tenÃa escrito por extorsionador asaltante y secuestrador. Se desconoce si el mensaje se dejó para que se supiera por qué habÃa pasado eso o si el mensaje era para el hijo, poniendo los motivos por los cuales se habÃan ido sobre su padre. Después de ese incidente, la florerÃa permaneció cerrada durante un breve periodo de tiempo, pero volvió a abrir seguramente bajo el cargo del hijo del señor del dueño se supo muy poco. Algunos decÃan que habÃa salido de la ciudad para esconderse por el atentado. Otros decÃan que ya lo habÃan levantado. Menos de dos meses después, personas del arco levantaron a la hija de una de las trabajadoras. Se desconoce si y ese lamentable suceso estuvo relacionado con el ataque al dueño de la florerÃa. Al dÃa siguiente, por la mañana, les marcaron a todas las empleadas para decirles que por ningún motivo debÃan pararse en la florerÃa porque ya habÃan matado al dueño y que habÃan levantado a todos los que trabajaban en la bodega. Esa misma mañana. Horas después, personas desconocidas fueron a dejar afuera de la florerÃa una pequeña caja con un contenido desconocido. Horas más tarde, fueron a dejar una corona fúnebre. Al igual que la vez anterior, el mensaje que tenÃa la nueva corona era el reflejo de tus actos para que te eduques y le vajes de humos. Al lugar arribaron elementos de la secretarÃa de la Defensa Nacional y llevaron a cabo un protocolo de emergencia, precisamente porque se desconocÃa cuál era el contenido de dicha caja. Lo que querÃan era descartar que se tratara de cualquier tipo de explosivo. Finalmente, comprobaron que no era explosivo. Al abrir la caja, descubrieron que se trataba de unos genitales. Presuntamente pertenecÃan al propietario del negocio. Elementos de la policÃa de investigación y servicios periciales se encargaron de la diligencia en el lugar de los hechos para integrar los datos a una carpeta de investigación y posteriormente ordenaron el traslado de los restos encontrados dentro de esa pequeña caja. Hasta el momento se desconoce a quién o de quién corresponden los genitales y es evidente que no se darán a conocer los resultados de la investigación al público en general. Pero la conclusión generalizada a la que se llega es que, efectivamente, se trata de partes del cuerpo del propietario. Lo poco que se supo por parte de la familia era aquel señor. Efectivamente habÃa salido de la ciudad luego del ataque, pero que habÃa regresado justo el dÃa que levantaron a la hija de una de las empleadas la familia. Lo último que supo de él fue que llegó a la ciudad, pero nunca lo vieron, No pasaron ni cuarenta y ocho horas cuando se empezó a desmantelar el lugar. Se presume que la extracción de todo lo que se encontraba al interior sucedió durante la madrugada para evitar que se viera que en la bodega habÃa paquetes de mercancÃas ilegales. Por alguna razón, las personas que se llevaron todo dejaron en la banqueta varias estatuas de la Santa Muerte y una del diablo. Eso fue descubierto por los transeúntes en la mañana. No pasó mucho tiempo para que las mismas personas empezaran a comentar que esas figuras habÃan estado en el interior del inmueble, que eran parte de altares que el señor habÃa tenido dentro de su propiedad, por porque él realizado s s s s s ns Ãndole oscura con finalidades desconocidas. Las cuatro figuras de la Santa Muerte y la figura del Diablo eran del tamaño de una persona adulta. Una de las estatuas de la Santa muerte sostenÃa con sus manos múltiples escapularios y ofrendas, lo que también llamó mucho la atención y acaparó la mirada de quienes por ahà transitaban. Fue el diablo que estaba junto a las figuras de la Santa muerte, lo que llamó tanto la atención de quienes pasaron por el lugar no fueron los cuernos de la estatua, sino un detalle para nada discreto, ubicado debajo del vientre de la figura. Un detalle por lo menos curioso sobre todo este asunto es que la familia se negó a levantar una denuncia. Las investigaciones que estuvo haciendo la FiscalÃa General de Sinaloa se hicieron bajo el rigor de por oficio, lo que quiere decir que, debido a la naturaleza del del delito, no importa lo que la familia quiera. El delito se debe investigar tan solo cuatro dÃas después un martes de que se inició la investigación. El local fue puesto en renta. Muchas de las cosas ya habÃan sido extraÃdas, pero al paso de esos cuatro dÃas se concluyó completamente el desalojo y se pintó toda la fachada de blanco, borrando el caracterÃstico color rosa que tenÃa la florerÃa. Fue durante ese proceso que se pudo comprobar la veracidad sobre la presencia de los altares, porque tuvieron que ser desmantelados. Por esas mismas fechas. Se realizó el hallazgo de un hombre en descomposición dentro de las aguas del Canal Lateral dieciocho. En las inmediaciones del ejido veinte de noviembre nuevo, varias familias acudieron para tratar de identificar a la vÃctima y reclamar el cuerpo. Entre ellas la familia del propietario de la ya desmantelada Florera. Sin embargo, al final resultó que el hombre encontrado no coincidÃa con las caracterÃsticas del señor, sobre todo porque el cuerpo encontrado no tenÃa ningún tatuaje. Lo que se acaba de mencionar son los hechos comprobables. Todos los testimonios que escucharon con anterioridad quedan en eso en simples testimonios. La FiscalÃa de Sinaloa es la única que puede dar conclusiones correspondientes al caso. Nosotros simplemente hemos cubierto un suceso bastante curioso e intrigante en el que cómo podrán escuchar durante los diversos testimonios. Hay mucho ocultismo involucrado Nosotros, como rede. En ningún momento pretendemos darle peso de la verdad a los testimonios. Nosotros confiamos en quienes nos proporcionan sus comentarios sobre el caso pero depende de ustedes si creen o no. Primer testimonio. Mi hermana trabajó en esa florerÃa el año pasado. Desde el primer dÃa que regresó a casa, la notamos como rara. Durante la cena, nos dijo que el señor y su negocio eran peculiares en el mal sentido de la palabra. Mamá le preguntó a qué se referÃa ella. No quiso hablar del tema. Solamente dijo que no estarÃa mucho tiempo trabajando ahÃ, que aprovecharÃa los bonos para juntar un dinero para pagar las deudas y que saliendo de deudas dejarÃa el trabajo. Mamá un poco confundida le preguntó de cuánto eran esos bonos. Mi hermana, de nuevo no quiso hablar del tema. Solamente dijo que con que se ganara tres bonos saldrÃamos de deudas. El resto de la cena transcurrió en silencio. Aquà es importante dar contexto. Mi padre siempre fue un alcohólico y un apostador. Durante años, de alguna manera se las arregló para llevar dinero a la casa y pagar su vicio, pero un dÃa eso cambió. HabÃa acumulado una gran deuda, asà que para salir de ese problema le pidió dinero a alguien que estaba metido en el negocio del poco. Esa persona le dio un plazo para pagar y mi padre pudo haber juntado el dinero y pagar, solo que su vicio desmesurado no se lo permitió, asà que lo mataron. Tiempo después nos dijeron que nosotras debÃamos saltar la deuda de mi padre, la cual tenÃa intereses el que nos fue a dejar el mensaje. Dijo que yo, con catorce años podÃa ofrecerme como pago y asà saldrÃa de la deuda, pero mi hermana y mi madre se opusieron y le aseguraron a esa gente que ellas cubrirÃan la deuda de mi padre. El problema era que con lo que ganaba mi mamá jamás podrÃamos juntar Ese dÃa, asà que mi hermana dejó la universidad y empezó a buscar trabajo. Una vecina que era amiga de mi hermana le dijo que la prima de una conocida suya trabajaba en una florerÃa y que ganaba buen dinero que podÃa acomodarla si estaba interesada. Fue asà que mi hermana entró a trabajar a esa florerÃa. Fue debido a la situación en la que nos encontrábamos que mi hermana tuvo que soportar todo lo que voy a narrarles, porque no tenÃamos otra opción por culpa de mi padre. Una noche que mi hermana y yo estábamos en nuestra habitación ya para dormir ella. Me mencionó que el señor, aparte de la sala donde atendÃan a los clientes y también aparte de la bodega, que en su propiedad tenÃa otros dos cuartos, que en uno de esos cuartos era un altar para la Santa muerte y que el otro era un altar para el diablo. Para nosotras, esas cosas eran muy feas porque, a pesar de que nunca Ãbamos a la iglesia, crecimos en una familia muy católica. De hecho, un pariente de segunda lÃnea, es decir, un tÃo segundo era sacerdote. Por eso siempre vimos con malos ojos todas las cosas que tuvieran que ver con brujerÃa y similares. Asà que el hecho de que en esa florerÃa hubiera dos altares A esas cosas le pesaba mucho a mi hermana. Yo le dije que mientras no se acercara a esos altares, no le pasarÃa nada. Entonces ella suspiró como sintiéndose desanimada y me dijo que ese era el problema, que ella y las demás trabajadoras tenÃan que estarse rotando para limpiar las figuras de ambos altares, que a ella todavÃa no la habÃan mandado, pero que inevitablemente en algún momento la iban a mandar. Yo todavÃa tratando de aligerar las is, le dije a mi hermana que entonces se apurara para ganarse los bonos antes de que la mandaran a limpiar esas porquerÃas. Ella volteó a verme y me dijo que los bonos que daba el dueño del negocio no era por la venta de flores, sino que el bono era por limpiar el altar del diablo, que, a pesar de que tenÃan que hacerlo a fuerzas si querÃan trabajar ahà como era una tarea complicada. El dueño les daba un bono para que además lo hicieran con gusto. Antes de dormirnos. Me pidió que no le dijera nada a mamá. Pasaron veinte dÃas cuando mi hermana me comentó que le habÃa tocado ir a limpiar el altar de la Santa Muerte. Me dijo que dentro de ese cuarto habÃa más de cien imágenes de la muerte dentro de lo mal que se sentÃa por haber hecho eso. Me dijo que estaba un poco aliviada de que al menos no tuvo que tocar las imágenes para limpiarlas. Yo no entendÃa que qué cómo podÃa limpiar figuras sin tocarlas. Mi hermana me dijo que no era una limpieza fÃsica, sino una especie de limpia energética que el dueño le entregó un recipiente de barro con una planta salvia que a esas plantas les prendió fuego y con el humo limpió las figuras. Solamente tenÃa que asegurarse de que el humo de la salvia tocará a todas y cada una de las cien figuras y que con eso era suficiente. Yo me quedé impactada por la cantidad de figuras que mi hermana dijo. Obviamente, yo habÃa visto altares a la Santa Muerte Son algo comunes acá en Sinaloa, pero como mucho habÃa visto dos o tres figuras por altar, mi mente no alcanzaba siquiera a imaginar cómo se verÃa un altar con más de cien imágenes. Mi hermana me contó que habÃa imágenes de todos tamaños desde unos pocos centÃmetros hasta imágenes del tamaño de una persona adulta, y que todas eran diferentes entre sÃ, ya fuera por la vestimenta o por algún otro detalle. Aparte de las figuras. HabÃa una mesa con varios objetos como botellas de bebidas, alcohólicas, cigarros de los normales y de los otros, paquetes de pan dulce y de fritos o dulces. También habÃa una copa de cristal que contenÃa dijes de oro y plata que iban a dejar los creyentes de la Santa Muerte, porque resulta que el señor le permitÃa entrar al altar todo aquel que quisiera hacer una ofrenda. En varios lugares de la habitación habÃa flores inciensos y velas de diferentes colores, púrpura, azul, rosa, café y amarillo. En ese cuarto también habÃa una pecera que, en lugar de las tÃpicas piedritas decorativas, habÃa cuarzos color turquesa el pez que tenÃan en esa pecera era de color negro. En una de las paredes de ese cuarto es te estaban dibujados siete cÃrculos con sÃmbolos Dentro cada cÃrculo tenÃa sÃmbolos diferentes entre sÃ. Todo lo que me contó mi hermana me pareció muy feo yo, con todo respeto de verdad, no puedo entender cómo hay personas que pueden creer en esa clase de cosas adorarlas y todo eso. Yo creo que esas personas van a terminar yendo al infierno. Pero si eso no les asusta haya ellos. Pasó un mes más. En una ocasión, mi hermana llegó directo a bañarse y de ahà se fue a su cuarto. No quiso cenar ni nada. Mi madre y yo supusimos que simplemente habÃa tenido un mal dÃa en el trabajo, asà que no quisimos molestarla. Más tarde, luego de lavar los trastes sin limpiar la mesa, me fui al cuarto para Dormirme entré sin hacer mucho ruido porque supuse que mi hermana estaba descansando. Pero pero inmediato me di cuenta que mi hermana estaba llorando. Yo me senté en su cama. Le pregunté qué era lo que estaba pasando. Ella me respondió. Hoy me tocó ir a atender al diablo. No hablamos nada más esa noche. Al dÃa siguiente, mi hermana no fue a trabajar porque amaneció muy enferma. Murió a los nueve dÃas. El dueño de la florerÃa cubrió los gastos de un funeral modesto. También nos dijo que él hablarÃa con la persona a la que mi padre le habÃa quedado a deber para que dejara ese asunto por la paz. Nosotras no sabÃamos que el señor estaba metido en todo aquello. Los doctores del Hospital General nunca nos dieron una razón lógica para la muerte de mi hermana. Yo no sé por qué, pero estoy segura que su muerte tuvo algo que ver con el altar del Diablo que estaba en esa florerÃa. Segundo testimonio, papas fritas. Asà les decÃa el dueño a la figura del Diablo que tenÃa en el altar. Sinceramente, no tengo ni la más mÃnima idea de por qué le decÃa asÃ, pero ese era su apodo. Nunca se referÃa a él como el Diablo ni como Lucifer, tampoco como Satanás, siempre que hablaba de la figura era como papas fritas. Yo prefiero no revelar cuál era mi relación con esa florerÃa para no meterme en problemas. Lo que sà puedo decir es que, como tal, yo no trabajaba directamente ahÃ. Yo trabajaba con el dueño en otras cosas. Por eso yo iba a la florerÃa y de repente ayudaba, pero en sà no trabajaba en ese negocio. ConocÃa al dueño de varios años atrás, porque de vez en cuando hacÃa una que otra chamba para él, pero eso no significaba que yo lo conociera a nivel personal. Por dar un ejemplo muy sencillo, yo no sabÃa que el señor era adorador de la Santa Muerte y del diablo. Yo me enteré hasta después que le quemaron el anterior negocio, cuando vi que estaba montando los altares. No estoy diciendo que se volvió creyente de esas cosas. Después de que le quemaron la florerÃa porque a lo mejor, esos altares los tenÃa en su casa. Uno nunca sabe. Otra cosa que también pudiera haber sido es que fuera el hijo, el primero que se metió en todas esas creencias raras. Y después de que le quemaron el negocio, el hijo convenció al señor de que si montaba los altares en la nueva florerÃa, ya no le pasarÃan esas cosas. Eso pudo haber sido, pero son ideas mÃas. Nada más. Hay un detalle bastante curioso. El dueño tenÃa dos trabajadores externos a los que les pagaba muy bien. Eran un estilolino y un sastre. El estilista se encargaba de las pelucas, de las figuras más grandes de la Santa Muerte, y el sastre se encargaba de los vestidos de esas mismas figuras, pero también el traje que tenÃa el papas fritas. Y aunque ese asunto del sastre y del estilista pudieran parecer algo menor, lo cierto es que, tomando en cuenta todas las cosas que decÃan otros trabajadores como yo, es decir, que sà hacÃamos uno que otro jale para el señor sin estar directamente trabajando en la florerÃa, bueno y tomando en cuenta comentarios sueltos de los muchachos de la bodega y trabajadoras de la florerÃa. Juntando todos esos pequeños detalles, yo llegué a hacer varias conjeturas que, ciertamente son algo siniestras. Les comento primero lo referente a las figuras de la Santa Muerte, a las figuras grandes que tenÃan tamaño real, por asà decirlo, todo lo que voy a decir. La parte de ese punto va a ser con otro tono de afirmación, no porque las cosas sean tal cual como yo las voy a decir, sino que las voy a afirmar porque yo creo que es verdad esas figuras grandes de la Santa Muerte. Las pelucas que usaban eran cabello real. No era cabello donado por mujeres, tampoco era cabello que le compraban alguna estética para poder hacer las pelucas el señor llevaba al estilista cabelleras completas y él las arreglaba con extensiones y cosas de esas. Cuando las cabelleras llegaban a manos del estilista todavÃa tenÃan sangre. Desconozco si el estilista también era adorador de la Santa Muerte y por eso aceptaba trabajar con una cabellera ensangrentada. O simplemente lo hacÃa porque el señor le pagaba muy bien. En cuanto a los vestidos, eran prendas extraÃdas de ataúdes. El señor pagaba a los trabajadores de algún cemento para que profanaran tumbas. Esas personas extraÃan la ropa de la difunta y se le entregaban al señor. Ãl le llevaba la prenda al sastre y éste hacÃa los arreglos necesarios para que le quedara perfecto a la figura correspondiente. La historia detrás del traje que usaba el papas Fritas es un tanto más fuerte, porque el traje le pertenecÃa a uno de los hombres que estuvieron involucrados cuando le quemaron. La anterior florerÃa todo ese asunto con que le quemaran. El negocio tiene que ver directamente con el arco y yo la verdad de eso no me atrevo a hablar aquÃ. Lo importante es que le dieron un levantón a ese hombre saliendo de una fiesta. Lo llevaron hasta el altar del papas fritas y ahà le quitaron la vida. Luego el sastre confeccionó el traje que llevaba puesto el hombre ya muerto y desde ese dÃa la figura del Diablo llevaba puesto el traje. El señor recibÃa a jel gente que quisiera visitar el altar de la Santa Muerte para dejar ofrendas, pero no dejaba que cualquier persona entrara al altar del papas fritas el por qué la verdad lo desconozco. Yo no quiero adjudicarle milagros ni a la Santa Muerte ni al diablo, pero lo que sea de cada quien. Desde que el señor puso sus dos altares, su negocio empezó a dejar mucho dinero. A mà se me hace que vendÃa el doble que antes de que le quemaran la florerÃa. Todo le estaba yendo muy bien al señor, pero pues le pasó lo que le pasó. Una noche llegaron unas gentes armadas con toda la intención de llevárselo. Yo me imagino que era debido a problemas ya fuera de él o de su hijo, que, al parecer, también estaba metido En todo eso. Se supone que esa gente llegó calmada. Le pidieron que los acompañara, pero el señor se las olió. Algo sabÃa hizo como que sà iba a ir con ello que nada más iba a dejar unas bolsas en la bodega. En eso, el señor sospechando que si subÃa con ellos ya no la iba a contar, agarró su arma y se empezó a dar de balazos con esa gente. Yo no sé qué arma traÃa al señor, porque los hizo correr, pero la libró nada más por un rato, porque no tardaron en regresar y llegaron con más gente. Se volvió a armar la balacera. El señor terminó acorralado en la bodega de su negocio. Esa gente entró por él y se lo llevaron. Creo que todos podemos imaginarnos qué fue lo que le pasó sobre el motivo del porqué se lo llevaron. Hay varias versiones. Todo depende de a quién le preguntes. DÃas antes habÃa mandado a quemar una florerÃa que era de la hija de un hoco y que por eso se lo llevaron? Otros dicen que él no estaba metido en eso, que por eso se lo llevaron porque no le quiso entrar. Y hay otro que dicen que lo levantaron para sacarle dinero a su familia. Tercer testimonio. Yo tenÃa una amiga que trabajaba en esa florerÃa y ella me contó varias cosas muy feas, comenzando con lo más leve ese señor aparte de adorar a la Santa muerte y al diablo, además practicaba la santerÃa. Una de las cosas que tenÃan que hacer las trabajadoras era asegurarse de que en cierto lugar, cerca de la entrada siempre hubiera velas encendidas y cáscara de coco. Cuando mi amiga recién entró, le preguntó al señor cómo, por qué o cuál era el motivo de tener esas cosas en el local. Lo que el señor le dijo fue que habÃa mucha gente con la que él tenÃa problemas, ya fuera por envidias o por otras cosas, y que alguna de esa gente hacÃa brujerÃa. Entonces, las velas y la cáscara de coco ayudaban a que los trabajos de brujerÃa no surtieran efecto dentro de la florerÃa. El señor les pedÃa que cada tres semanas fueran a tirar las cáscaras de coco y las velas a la basura de otras florerÃas. La justificación del señor para mandar a sus trabajadoras a hacer eso era que los propietarios de otras florerÃas siempre estaban intentando hacerle trabajos de brujerÃa a él y a su negocio. Y lo que él estaba haciendo al mandar a sus trabajadoras a hacer eso era darle a esos otros negocios una probada de su propia medicina. Lo que pasaba según las propias palabras que el señor le dijo a mi amiga era que las malas energÃas absorbidas tanto por las cáscaras de coco asà como las que absorbÃan las velas, se quedaban en esos negocios hasta que la basura era retirada del lugar y mientras tanto, todas las malas vibras empezaban a afectar a todo aquel que estuviera cerca. Mi amiga nunca fue muy creyente de san ni nada de esas cosas, pero a pesar de su incredulidad, lo que me afirmó fue que, de hecho, varias florerÃas en las que dejaban las velas y las cáscaras de coco les empezó a ir tan mal que tuvieron que cerrar. Voy a contar otras dos cosas. Lo que voy a decir es sumamente delicado. Debe tomarse con total discreción y si hay niños oyendo mi testimonio, les recomiendo que los manden hacer otra cosa, porque lo que voy a contar está bastante fuerte. En una ocasión habÃa entrado un trabajador nuevo a la bodega. Era amigo de uno de los que ya trabajaban ahÃ. Los dos eran satánicos. Por lo menos eso era lo que decÃan a todos. El nuevo no llevaba ni un mes trabajando ahÃ. Cuando le preguntó al señor si podÃa entrar al altar del diablo para darle un obsequio, ese dÃa le tocaba una de las muchachas entrar a hacer limpieza del altar como el señor casi nunca debÃa que entraran tus personas. El mismo dÃa le dijo el muchacho que sà y fue decirle a la compañera de mi amiga que le tocaba la limpieza que ya limpiarÃa en la próxima ocasión. Ese dÃa hubo un poco más de gente que lo normal, asà que mi amiga ni sus compañeras supieron en qué momento aquel muchacho entró al altar del diablo. Lo raro fue que al dÃa siguiente no se presentó a trabajar tampoco los demás dÃas, a las trabajadoras se les hizo raro, pero no quisieron ir a preguntar a los de la bodega, porque tampoco era algo importante. Pasaron las semanas. Entonces una de las compañeras de mi amiga le tocó ir al altar, hizo lo que tenÃa que hacer saliendo. Les contó a las demás que la estatua tenÃa algo nuevo que en una de las manos tenÃa una navaja. Tiempo después, en un pequeño convivio que hubo en la florerÃa, uno de los de la bodega, que ya andaba un poco alcoholizado, hizo un comentario que a mi amiga y a sus compañeras las dejó pensando. No recuerdo las palabras exactas que me dijo mi amiga, pero ese de la bodega dio a entender que la navaja que tenÃa la figura del diablo habÃa sido la ofrenda que el muchacho le quiso entregar, pero que el diablo quiso otra cosa. Lo otro que dijo que ya no quedó del todo claro, porque otro de los trabajadores se dio cuenta de lo que estaba hablando y fue a callarlo. Pero lo poco que entendieron fue aquel muchacho que fue a dejar la navaja ya no salió vivo del altar. Dejé lo más fuerte para el final, y es que una de las cosas que mi amiga y las otras trabajadoras tenÃan que hacer en ese local no era a la fuerza. Nunca obligaron a ninguna muchacha, pero la que no querÃa hacerlo no podÃa seguir trabajando ahà cada x cantidad de semanas. Una de las trabajadoras tenÃa que ir al altar del diablo limpiar el lugar con un como de una hierba de la que no recuerdo el nombre y después tener relaciones con la estatua de la manera que quisiera. Pero tenÃan que hacerlo. El dueño del negocio le daba un dinero extra a la muchacha que le tocaba hacerlo. A mi amiga le tocó hacer eso unas ocho veces antes de renunciar. El motivo por el cual decidió salirse de ahà fue porque en una ocasión le tocaba ir a una muchacha que tenÃa pocos meses de haber entrado a trabajar. Era la primera vez que le tocaba ir a esa muchacha. De hecho, mi amiga me dijo que en la cara se le notaba que ella no querÃa hacerlo, pero necesitaba el dinero. Asà que fue. No pasaron ni treinta segundos. Cuando la muchacha regresó asustada, decÃa que ahà no estaba la figura del diablo, sino que estaba el diablo mismo caminando en la habitación, mi amiga y las demás trabajadoras intercambiaron miradas confundidas, sin saber cómo real En eso. Se acercó el dueño y le dijo a la muchacha que podÃa regresar a la habitación o podÃa irse de la florerÃa. El señor como intentando tranquilizarla le dijo que ahà dentro sólo estaba la figura del diablo, que el miedo la hacÃa ver cosas que no eran. Asà que la muchacha entró. Mi amiga y sus compañeras pudieron escuchar golpes cosas cayéndose gritos sordos como si le estuvieran tapando la boca. A la muchacha, inclusive la perilla se movió mucho como si estuviera intentando salir algo muy malo. Estaba pasando dentro, pero nadie se atrevió a entrar para revisar luego de un buen rato salió la muchacha en un estado terrible. En su rostro se notaba que habÃa sufrido como nunca en su vida. La tuvieron que ayudar para sentarse, porque casi no podÃa caminar, no sangraba, no tenÃa moretones, pero aún asà era evidente que la habÃan maltratado muy fuerte. El problema era que dentro de ese cuarto no habÃa ninguna persona. Era un altar donde estaba una figura sin vida, o eso era lo que todas habÃan creÃdo hasta ese momento. La muchacha nunca regresó a trabajar. Después de eso, mi amiga y otra muchacha se salieron de la florerÃa porque tenÃan mucho miedo. Cuarto testimonio, sólo para aclarar algunas cosas sobre la llamativa figura del diablo. Es una imponente figura de yeso o tal vez de cerámica. Tiene el tamaño de una persona adulta cuenta con unos cuernos pronunciados filosos y también tiene garras y un rostro macabro. El señor de la florerÃa le apodaba el papas fritas. Según lo que yo tengo entendido, ese apodo y variando de ese mismo apodo son algo comunes dentro de ciertos grupos que practican el satanismo. No sabrÃa explicar el por qué, pero ese apodo y sus múltiples variaciones se utilizan como referencia del amo y señor del infierno. Es una manera de dar a entender decirle que él es el patrón el que las puede todas el machón y otras frases que son un poco más fuertes. A mà me consta que ese señor se juntaba con otras gentes ahà en el local y se ponÃan a hacer rituales que sà estaban muy macabros. Esto lo puedo afirmar porque yo soy vendedor ambulante y muchas veces llegué a pasar por ahà en la madrugada y podÃa escuchar cosas. Las juntas no las hacÃan todos los dÃas, pero a lo mejor, si mi memoria no me falla, esa gente se reunÃa para hacer rituales por lo menos una vez cada dos meses. No voy a exagerar diciendo que me consta que hacÃan sacrificios, porque la verdad nunca escuché gritos ni nada de eso, pero sà habÃa cantos música rara detalles que hacÃan evidente que allà estaban haciendo algo que no era normal. Siendo honesto, a mà nunca me cayó bien ese. Señor hay mucha gente que dice que era muy buena gente. A mà siempre me pareció déspota. No por eso me alegró de lo que le pasó, porque uno nunca debe alegrarse del dolor ajeno. Unos dicen que estaba metido en el narco y que por eso lo mataron. Yo pienso que, a lo mejor se metió con gente de una secta diferente, pero quién sabe. Quinto testimonio. Mucha gente no lo sabe. Pero todo lo que se remonta al año pasado, cuando al señor le quemaron su florerÃa inesperadamente, No tengo del todo claro si era otra florerÃa o era la misma. La cuestión es que gente del narco le prendió fuego a su negocio y aquello fue perdida. Total de bienes. Los dueños y trabajadores de los negocios cercanos a esa florerÃa que se quemó daban versiones diferentes. Algunos alegaban que el señor del negocio era el que tenÃa problemas con el narco, pero otros afirmaban que el hijo del señor era el que andaba metido en ese negocio que el hijo cometió un error y se escondió como no lo encontraron, decidieron tomar represalias, quemando el negocio del señor. Después de eso fue que puso el negocio, que se terminó convirtiendo en el centro de todo lo que pasó. No sé si era el mismo local que le quemaron y que nada más lo remodeló o si era otro lugar, pero creo que eso no importa para la historia en cuestión. Lo único verdaderamente relevante es que le quemaron su anterior florerÃa, y eso cobró una mayor relevancia, porque es precisamente por eso que el señor montó dos altares en el nuevo negocio, el altar a la Santa Muerte para protección y el altar al diablo para ataques y defenderse de aquellos que lo amenazaba. Ya con la nueva florerÃa, hay que dar un salto en el tiempo hasta hace unos meses, que fue cuando llegaron a querer darle un levantó. Eran varios los sicarios que se lo quisieron llevar, pero el señor se agarró a balazos con ellos y los sicarios salieron corriendo. Después regresaron con más gente y se lo llevaron. Pero está el detalle curioso de que los primeros huyeron del lugar. Es ilógico que si lo superaban en número se fueran por cierto. La noche que se desató la balacera, andaban cerca del lugar unas patrullas de la policÃa municipal y en cuanto oyeron los balazos, en lugar de acercarse para hacer algo, salieron huyendo como unos cobardes. Pero aquà ya estamos acostumbrados a que la policÃa no sirva para nada. No quiero sonar a favor de los pocos, pero la verdad ellos nos cuidan más que los inútiles de los policÃas y de los polis. En fin, regresando a la balacera aquà en la ciudad, todo mundo tiene un amigo que trabaja en la zona centro de la ciudad, que es donde está la florerÃa, especÃficamente en Morelos Esquina con Zapata. Yo también tengo un amigo que trabaja en la misma cuadra de esa florerÃa. Y lo que él me dijo fue que los primeros sicarios salieron corriendo porque vieron que detrás del señor estaba el diablo, que eso los asustó y que por eso se fueron. Y mi amigo no es el único que contó eso. Mucha gente de ahà de los alrededores dijo lo mismo Sinceramente. Yo no sabrÃa qué creer, pero lo que yo aprendà de mi abuela es que cuando uno le tiene fe a algo, ya sea bueno o malo, ese algo lo ayuda y lo protege. Por eso todos los narcos son creyentes de algo, ya sea de san Judas o de Malverde. Por eso yo pudiera llegar a considerar que si es posible que el diablo le ayudara a ese señor a defenderse si el diablo lo ayudó o no. Es algo que la verdad no me consta. Pero lo que sà puedo asegurar con firmeza es que ese señor, independientemente de si estaba metido o no en el narco, él no era una buena persona, era un desgraciado, un envidioso y egoÃsta. Por eso le pasó lo que le pasó. Uno siempre cosecha lo que siembra. Yo me atrevo a describir a este señor de esa forma porque la mamá de la novia de mi hijo tenÃa una florerÃa y le iba bastante bien. No voy a decir el nombre para evitarme problemas. El punto es que el señor mandaba a sus trabajadoras a dejar trabajos de brujerÃa en el basurero de la mamá de mi nuera. La señora sabÃa que eran trabajadoras de ese señor porque las conocÃa de tantos trabajos que le iban a dejar. Al negocio de la pobre señora fue decayendo hasta que quebró y tuvo que cerrar. Su local. Fu Ue ry raro, porque la señora no vendÃa caro y su flor era, sinceramente, de muy buena calidad. Lo más raro de todo fue que las personas que eran clientes frecuentes de ese local se volvieron clientes de la florerÃa del otro señor. Asà de la nada, sin ninguna explicación lógica, pero andar con eso de la brujerÃa, no nada más se la aplicó a ese negocio. El señor intentó ofrecerse a varios locales de su competencia cuando apenas estaban empezando las ventas por aquello del dÃa de San ValentÃn. Varias florerÃas de ahà del centro tuvieron problemas y pasaron por situaciones que le significaron unas ventas no tan buenas. La única florerÃa que no se vio afectada fue la de ese señor. Los vendedores ambulantes de flores también tenÃan una mala opinión de ese señor. No lo tragaban ni tantito. A lo mejor. Nadie se atreve a comentarlo, pero la verdad es que mucha gente se alegró cuando le pasó lo que le pasó, porque él hacÃa muchas cosas malas. Y eso es todo lo que yo puedo comentar sobre lo sucedido. Sexto testimonio. Desde hace nueve años tengo una tienda en la que vendo todo aquello que esté relacionado principalmente con santerÃa, brujerÃa y satanismo. En menor medida vendo objetos del patrón Jesús Malverde, de San Judas, Tadeo, de espiritismo y de Ãngeles. Yo en realidad jamás tuve tratos con ese, señor, pero puedo aclarar algunas dudas. Podemos empezar por aquello que resultó más llamativo, que es la figura del Diablo, no tanto porque fuera de tamaño real y estuviera vestido con traje, sino porque la figura tenÃa incluido un miembro masculino viril. Si bien la venta de las figuras del diablo con esa particularidad comenzó a hacer relativamente poco, la práctica para la que utilizada se originó hace más de setecientos años en Europa. En aquella época, las mujeres buscaban obtener sus poderes directamente del diablo. Ahora se sabe que hay otras maneras que no involucran al infierno, pero en aquella época la brujerÃa estaba pasando por una fuerte cacerÃa, asà que muchos textos fueron destruidos y ese conocimiento se perdió. Por eso las nuevas brujas tuvieron que recurrir al diablo. Ellas debÃan entregar su cuerpo al diablo, no de forma metafórica literal. TenÃan que entregarse al diablo. Para eso fabricaban un objeto fálico. Lo hacÃan de un material especial que sólo las brujas podÃan crear. El objeto fálico ya terminado era frÃo como un pedazo de hielo. Con ese objeto hacÃan lo que se pueden imaginar, y asà era como obtenÃan sus poderes. Con el pasar de los siglos. Aquello fue evolucionando hasta que se comenzaron a vender figuras del diablo que ya incluÃan el falo. Ahora la figura completa del diablo tiene tres funciones. La primera, por supuesto, es la de adoración, rendirle tributo, mostrarle obediencia y respeto. Todo eso queda dentro de una sola función. La otra función es utilizarla para lo que le utilizaban las brujas, es decir, entregarse a cambio de poderes. Y la tercera función es casi idéntica a lo que hacÃan las brujas, pero con una diferencia significativa. Funciona de la siguiente manera. Quien tiene la propiedad de la figura obtiene beneficios del diablo sin entregar su cuerpo, sino entregando regalos carnales de otras personas. Este método lo desarrollan los brujos, quienes, evidentemente, no iban a ser lo mismo que las brujas para obtener poderes. Entonces, lo que hacÃan los brujos era entregarle mujeres a la figura del diablo para que ellas satisfagan las necesidades de la figura. En la actualidad, ese método no es utilizado solamente por brujos. Cualquier hombre que tenga una imagen del diablo puede ofrecerle mujeres a la figura para que el diablo le dé algo o le ayude con algo. Cuando esto se va a realizar con cierta frecuencia es importante realizar una limpieza. Antes Se debe bañar a la figura con un trapo mojado con agua de salvia para expulsar las vibras de la anterior mujer, ya que las energÃas de diferentes mujeres nunca deben mezclarse ahora no siempre. Las personas que compran estas figuras lo hacen para darle el uso para el que fueron creadas, ya que no es obligatorio utilizarlas. Para eso se pueden comprar y simplemente tenerlas en su altar. Desconozco cuál haya sido la finalidad por la cual ese señor tuviera esa imagen del diablo. En el mejor de los casos, él simplemente le tenÃa su altar y le rendÃa tributo, pero en el peor de los casos, él pudiera haber estado ofresciéndole mujeres a esa figura. Comentarios finales. Enrique López Miranda, cabeza de la Dirección de Inspección y Normatividad del Ayuntamiento de Ahome, comentó que la clausura del local se dio debido a quien cumplÃa con varios permisos, entre ellos el permiso de suelo. El funcionario explicó que se trataba de la segunda ocasión en que se clausuraba este local comercial por incumplir las normas, pero que en un inicio se dio un plazo de cuarenta y cinco a cincuenta dÃas para su regularización y, al no tener respuesta favorable, se optó por volver a colocarlos sellos Esto resulta curioso, porque si el local operaba de forma irregular, lo pudieron haber cerrado antes del trágico suceso, pero el hecho de que se hayan esperado date que pensar. Por otra parte, el alcalde de Ahome, Gerardo Octavio Vargas Landeros, comentó que el local habÃa sido cerrado el diez de mayo, pero que volvió a estar en funcionamiento porque cumplieron con la documentación requerida para operar, lo que contradice completamente el comunicado oficial de la Dirección de Inspección y Normatividad. El Alcalde también comentó que Ahome es un municipio seguro y tranquilo gracias al trabajo de los elementos de cada una de las corporaciones encargadas de la seguridad, asà como la estrecha coordinación con todos los sectores, por lo que hizo hincapié en que la población debe permanecer tranquila y confiada. Este comentario del Alcalde contradice lo que anteriormente dijo Cristóbal Castañeda Camarillo, que es el Secretario de Seguridad Pública en el Estado de Sinaloa, ya que él recalcó que, por instrucciones del Gobernador del Estado de Sinaloa, Rubén Rocha a Moya, hubo que reforzar la seguridad en el municipio de Ahome. Claro que también hay que tomar con pinzas lo que dijo el Secretario, porque resulta que, cuando se le pidió dar una opinión sobre los videos que dejan en evidencia que la policÃa salió corriendo del lugar, lo que el Secretario respondió al respecto fue que no estaba enterado de la existencia de esos videos. Cómo podrán darse cuenta todo este asunto va mucho más allá de los altares que estaban dentro de la florerÃa, A pesar de que, por supuesto, la verdad nunca saldrá a la luz. Ya cuenta que la muchacha dijo cuando llevaban a florales otras partes ahà o y después dijo que esa muchacha de tantas veces le tocó ir arriba a limpiar el almacén. Y ahà es cuando se dio cuenta que que tenÃan un pentagramas y cada vez quien estaba un soplo de eso y todo asà con flores un altar y que eran yo pensé que eran unas cosillas asÃ, pero ya después de mà y l de cuenta que dice que asà las tenÃa que limpiar. Y pues y que al dÃa siguiente, cuando después le volvió a tocar chia, pero le dijeron pera cuando igual el último escalon dice que que miró a una a un mondo señor hombre noso, con la misma forma de una de las Estados y las otras de novela, pero no sabe si era alguien disfrazada o bajó corriendo y llaman qué te reÃ, pero al dÃa siguiente suben las fotos de que Estados se encuentran ahÃ, O sea, yo me quedé en qué peor nos acabas de contar es que el dueño de de la florerÃa, cuando se enterró en desmadre, que se habÃa hecho con los traste Güey, sacó las estatuas y sacó todo. Pero sà real porque como si nosotros sin nada el salón y la maestra, sabÃamos de las etapas que nos constundÃa antes y de las notas todos mos ay no vale ser algo y al dÃa siguiente sale la camisa, se encontraba ese platos, se las desaparecieron, las statuas no seperon, no se las llevó, que habÃa hecho Güey, pero aquà el dueño era era c fue lo que, según algo de que me ponÃa bombas fuera de las glorerÃas, antes de que antes de que fueran fÃces importantes como un amalent para vender más. Ãl pues y cerraba nosotros un local. Pero de quién eran los distÃsmos. Eran del dueño de la florerÃa wey la dueño de la florerÃa las estatura. Pero dicen que también un dÃa llegaron y lo balaciaron y que, según algo lo estaba defendiendo al banco, según era la estatua. No sé qué pedo ahà que porque eran un chicos como ninguna chavala le va a dar según el banco adoraba el diablo y este es el todo lo defendÃa para be mis sabes y ya la última de las últimas veces que pasó un desmadre. Dicen que el diablo estaba saltando por los lados, pero arriba de la la la pared de lado a lado y llegaron o le están disparando y se fueron. Hay vÃdeo de eso. No se ve el diablo pro se ve cuando le están disparando y cuando se van todos por el miedo a la venta o sà como que si son o. Quién les decÃa a las trabajadoras qué masturban iba al diablo, pero te avergüenza que tenÃa mucho que se le haya ido al jefe es que también trabajaba, es que no sabÃa si era el hijo el que acaba malos pasos por el papá por qué tenÃan esos dos desaparecidos. Se fueron relato escrito y adaptado por Ramiro Contreras. Si te gustó este vÃdeo, apóyanos suscribiéndote activando la campanita de notificaciones para que no te pierdas lo mejor de red. Gracias por escucharnos








