La Enigmatica Historia De Jacobo Grinberg: Más Allá De La Ciencia Historias De Terror - REDE

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Jacobo Greenberg. Jacobo Grimberg fue un estudiante destacado en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde inicialmente se sumergió en el estudio de la fÃsica, con una sólida base matemática. Sin embargo, su rumbo cambió al sentirse atraÃdo por la psicologÃa durante su tiempo en la Universidad. En su travesÃa psicológica, Jacobo se sintió particularmente intrigado por la psicofisiologÃa, una rama de la neurociencia que explora la interacción mente materia y los procesos psicológicos, incluyendo la conducta, la experiencia y la conciencia. Su interés creció a tal punto que decidió continuar sus estudios en los Estados Unidos, donde completó una maestrÃa y un doctorado con una investigación de fondo impresionante, ganándose múltiples reconocimientos. Jacobo regresó a México en los años setenta y traspartir en la Universidad Anáhuac, fue llamado a la Universidad Nacional Autónoma de México. Algún tiempo después conoció a la hermana del entonces Presidente de México, José López Portillo, la señora Margarita López Portillo. Dicen que se entendieron demasiado bien, pero esa es otra historia. Lo importante es que la señora Margarita, al saber que Jacobo exploraba fenómenos de la mente más allá de los lÃmites de la ciencia tradicional, quedó en mantenerse en contacto con él. Mientras tanto, Jacobo, intrigado por los chamanes mexicanos y consciente de que habÃa espacios no explicados por la ciencia convencional, decidió emprender investigaciones por cuenta propia. Su inquietud intelectual lo llevó a conocer a personalidades como Carlos Castaneda, que era un escritor, pero también un brujo que tenÃa aún ahual como maestro. Jacobo también conoció a MarÃa Sabina, la señora de los Hongos en Oaxaca. Ella fue una curandera y hia y una chan n nara Mazateca. Jacobo era un hombre que habÃa tenido una primera esposa con la que tuvo su única hija. Jacobo solÃa ser cercano a la niña. Eso no queda duda, y aún cuando se habÃa separado de su primera esposa, era cercano a su hija. A veces nadie sabÃa dónde estaba, porque se iba a una meditación o alguna cosa, pero sin importar que se fuera al rincón más alejado del planeta. Cada cierto tiempo iba a ver a su hija. No importaba si la investigación que estaba realizando era la más importante de su vida. Siempre se daba el tiempo de ir a visitar a su hija. Mientras Jacobo estaba realizando una de sus investigaciones, la señora Margarita López Portillo lo invitó a los pinos diciéndole que le tenÃa una sorpresa que serÃa de su agrado. Cuando Jacobo tuvo el tiempo de visitar la Casa presidencial en la Ciudad de México, la hermana del Presidente le presentó a una mujer de nombre Bárbara Guerrero, que era mejor conocida con el nombre de pa Che. Jacobo estuvo platicando con Pachita y con la hermana del Presidente durante horas. En esa conversación, él escuchó toda la historia de Bárbara Guerrero. Les cuento ella era una poderosa chamana nacida en mil novecientos en un apartado rincón de Chihuahua. Forjó una reputación de prodigiosa curandera, capaz de obrar milagros en la salud de los necesitados. Pachita creció bajo la tutela de un brujo africano, un mentor que le enseñó el arte de la curación, permitiéndole dominar la sanación. Comenzó ejerciendo su arte con sus allegados, a quienes, equipada con un simple cuchillo de monte, lograba invocar a los espÃritus para asà poder sanar cualquier dolencia, cualquier anomalÃa, cualquier mal. Pachita sostenÃa que era el receptáculo del espÃritu de Quautemoc, el último monarca de la gloriosa Tenochtitlán. Para ella, Cuautémoc no era un invasor en su cuerpo, sino un invitado con quien compartÃa su existencia. Cada viernes, Pachita transformaba un edificio emblemático en la colonia Roma de la Ciudad de México, en su sala de operaciones. Aquellos que acudÃan en busca de sus habilidades tenÃan que llevar lo necesario para el procedimiento. Los objetos que debÃan llevar eran una sábana blanca, un litro de alcohol, un paquete de algodón y seis rollos de vendas. Durante las operaciones, Pachita abrÃa el cuerpo de sus pacientes y, según afirmó la hermana del Presidente, Pachita extraÃa los órganos enfermos para sustituirlos por órganos nuevos y completamente sanos. Su capacidad para sanar iba más allá de cualquier conocimiento médico convencional. Con un poder que parecÃa casi divino, Pachita tenÃa la capacidad de generar vida donde antes habÃa enfermedad y decadencia. En cada uno de sus rituales se decÃa que tenÃa la capacidad de invocar a la existencia misma. Pachita levantaba la mano en un gesto casi celestial y entonces, ante los ojos asombrados de los presentes, comenzaba a ocurrir lo impensable de la nada. Un nuevo órgano pulsante y lleno de vida se materializaba entre sus manos. Estos órganos eran de origen mÃstico, tejidos por los hilos invisibles de lo sobrenatural como una tejedora de la vida misma, Pachita los creaba con su propia voluntad y poder, A medida que el órgano aparecÃa gradualmente en su mano. Los presentes eran testigos de un milagro en acción de un misterio que se desplegaba ante sus propios ojos. A través de sus actos, Pachita desafiaba la realidad y demostraba que en sus manos lo imposible se convertÃa en imposible. Una vez finalizado el procedimiento, los pacientes sólo debÃan reposar durante unos dÃas para recuperarse completamente. Jacobo Greenberg quedó tan impresionado con la historia de Pachita que unos dÃas después fue a la casa de la Curandera. Esa casa todavÃa existe a dÃa de hoy. Es una casa común y corriente, sin nada de espectacular, al menos en apariencia. Cuando Jacobo llegó, lo primero que notó fue que afuera de la casa habÃa varias personas formadas, algunas sobre la acera, otras sencillas y algunas se apoyaban en muletas para caminar. Entró a la casa, donde habÃa masillas que estaban siendo ocupadas por personas cuyas apariencias hacÃan evidente que estaban enfermos. Sus rostros reflejan visible dolor, mientras que los familiares muestran preocupación. Continuó caminando hasta llegar a una habitación casi totalmente oscura, iluminada sólo por un par de velas. El ambiente estaba impregnado de un olor fétido y penetrante, mezcla de materia orgánica en descomposición, sangre, cualquier cantidad de lÃquidos desagradables y alcohol utilizado para curaciones. En este espacio oscuro habÃa una mesa de madera o l r n lata con una colchoneta de espuma y un plástico transparente de polietileno que sirve como quirófano. En el fondo, hay otro espacio libre con una silla vieja donde está sentada pachita vistiendo un delantal clásico de cuadritos con bolsas al frente. En cuanto ella ve a, Jacobo, le da la bienvenida y le dice que lo estaban esperando para comenzar acto seguido entra el primer paciente. Es un muchacho joven. Lo traen en silla de ruedas porque está totalmente inmovilizado. Un accidente le ha fracturado las vértebras, rompiendo la médula espinal y desconectando la conexión neuronal entre el cerebro y las extremidades. A pesar de algunas operaciones y barras metálicas en su espalda, no ha mejorado. Lo acomodan. Boca abajo en la mesa de madera que sirve como quirófano pachita, solicita algodón y alcohol. Luego toma un cuchillo. El mismo cuchillo que lleva utilizando desde que comenzó a realizar curación, lo coloca sobre la espalda del joven y realiza un corte de unos veinte centÃmetros, lo cual, por supuesto, provocó un brotadero de sangre. Esto lo hizo sin limpiar el cuchillo, sin ponerle anestesia al paciente. Todo fue asà A la brava. Jacobo observa cómo la piel se abre revelando las vértebras y la fractura. Ver una escena de esa naturaleza debe de ser traumática. Sin embargo, lo que a Jacobo le impresiona más es la rudeza con la que Pachita hace todo. Ella le pide a un asistente que le traiga un objeto raro, lo coloca sobre la columna del paciente y con el mango del cuchillo lo presiona para que entre después realiza un movimiento extraño con la mano y la herida se cierra prácticamente por arte de magia. No pasa ni siquiera tres minutos cuando el muchacho logró mover una pierna. Fue un movimiento ligero, pero fue suficiente para saber que aquel procedimiento tan bestial habÃa resultado con éxito. El familiar que ha venido con el paciente le dice que no puede comer que tiene una obstrucción, que los médicos no pueden tratar acto seguido lo recuesta en la misma mesa, sin haber cambiado el plástico ni hecho nada. Simplemente lo pone ahà en esa misma mesa, con aquellas veladoras que escasamente iluminan un poco de nuevo aparece el enorme cuchillo con el que abre al paciente desde la base del cuello hasta prácticamente el esternón, al igual que con el paciente anterior. Esto se hizo sin anestesia y sin ninguna medida de higiene. Aquello hace que la sangre salpique en todas direcciones. De hecho, Jacobo terminó con la cara manchada de sangre. Exhibe el tubo esofágico y acto seguido. La mujer mete la mano forzosamente ahà como buscando algo. Después de unos momentos saca lo que estaba buscando y lo arroja en una cubeta. Luego, con el mismo movimiento extraño de manos, la herida se cierra casi por gracia divina. Apenas se puede observar una especie de pequeño rasguño donde deberÃa estar una brutal herida abierta. El anciano se incorpora un poco y Pachita, con una voz de mando muy clara, pide un bolillo duro, pero el anciano se niega a morderlo. Si no podÃa comer cosas blandas debido a una obstrucción enorme por pura lógica, era evidente que serÃa incapaz de tragar un pedazo de pan duro. Pachita, con la misma voz de mando, lo regaña y le ordena que le dé una mordida al bolillo. El anciano, tembloroso y con la mirada desorbitada, es obligado a comer mientras lo sujetan. Para que no ponga resistencia. Alguien arranca un trozo del bolillo y se lo mete a la boca. Pudo tragarlo. Los presentes están muy asombrados porque, además, el señor de Edad avanzada toma otro pedazo y asà hasta que se lo termina. Luego lo envuelven en la sábana y lo llevan a que se siente en lo que toma en el en él. Después viene el caso más grave, una niña de cinco años. Según sus padres, la niña ha quedado en estado vegetativo debido a un error en la administración de la anestesia durante una operación de amÃgdalas. A diferencia de lo que dijo con los otros dos pacientes, a los familiares de la niña no les asegura que lo va a poder arreglar, pero que lo intentará. La acomodan sobre la mesa en medio de la oscuridad. Nuevamente, el cuchillo aparece y pachita lo utiliza para cortar todo el cuero cabelludo de la niña. Acto seguido con una vieja sierra oxidada y sin ningún tipo de higiene comienza a cortar el cráneo de la niña, ya con el cerebro expuesto algo hace cosas raras que Jacobo no alcanza a comprender. Luego cierra el cráneo de la niña, hace su movimiento mÃstico. El cráneo queda fijo. Luego pone el cabello y con otro de esos movimientos, el cabello de la niña queda sujeto al cráneo como si no le hubiera hecho nada. Pachita le dice a los padres de la niña que habrá que repetir el procedimiento por lo menos otras doce veces antes de que se fueran, la niña pudo sonreÃr un poco, cosa que es imposible porque estaba en estado vegetativo. Llegado este punto, yo entiendo perfectamente que varios de ustedes puedan pensar que lo que estoy diciendo son puras tonterÃas, absurdas y ridÃculas. Pero les aseguro que todo es verdad. Jacobo era un hombre de ciencia, si bien no era escéptico, tampoco era un fanático. Además, esos tres pacientes sólo fueron los del primer dÃa. Jacobo estuvo presenciando todo tipo de operaciones imposibles durante muchos meses hasta llegó a haber operaciones de tumores cancerosos. Pudo confirmar cosas increÃbles. Por ejemplo, dos hermanas procedentes de Nueva York habÃan escuchado acerca de la fama de Pachita y viajaron hasta la ciudad de México. Ambas tenÃan una serie de tumores espantosos que ya les habÃan considerado como terminales incurables. Tras la operación de Pachita se habÃan recuperado asombrosamente sin ningún tipo de repercusión era real. Jacobo era consciente de que las cosas sà estaban sucediendo. Pero al mismo tiempo, él sabÃa que no tenÃa mucha lógica, nada de eso y para cualquiera resultarÃa increÃble que algo asà sucediera. Pero sucedÃa a los ojos de un cientÃfico con un grado de doctorado de un instituto en Nueva York. Después de la muerte de Pachita, Jacobo abrió el laboratorio número veintitrés, donde consiguió equipos sofisticados para la época. Necesitaba esos aparatos para medir lo que él creÃa que ocurrÃa en la mente de personas como la fallecida Pachita. Es decir, él querÃa averiguar qué habÃa dentro del cerebro de los curanderos chamanes brujos y ese tipo de personas pudo concretar la realización de estudios a diversos chamanes. En esa época habÃa laboratorios importantes en todo el mundo que estaban estudiando la parapsicologÃa desde los años cincuenta y sesenta. Se habÃa estado trabajando en Estados Unidos, en los laboratorios de la conciencia. En Europa, en Friburgo tenÃan toda una gama de investigadores que estaban trabajando en los estudios de la percepción extrasensorial. Por supuesto, también en la Unión Soviética. Los experimentos que realizaba Jacobo eran demasiado complicados. Lo revisé varias veces tratando de entenderlos. Uno me pareció muy interesante. Se los voy a explicar de la manera en la que yo lo entendÃ. En el experimento en cuestión, dos personas se encuentran dentro de una estructura conductora diseñada para bloquear campos electromagnéticos externos. Ambas personas participan en una meditación mientras están conectadas a electrodos que registran la actividad cerebral. Después de un tiempo, una de las personas es llevada a otra vita aún anormal, mientras la otra permanece en la estructura y es bombardeada con luces y sonidos controlados. Durante todo ese tiempo, ambas personas están siendo monitoreadas mediante electroencefalogramas. Lo sorprendente es que, a pesar de estar en entornos diferentes, los electroencefalogramas de ambas personas muestran la misma actividad cerebral. Parece que las sensaciones y emociones del individuo que está dentro de la estructura se transmiten al que está en la habitación normal. El experimento plantea preguntas intrigantes sobre la capacidad que tiene una persona de influir sobre otras de manera indirecta, estando a distancia. Si yo entendà bien los datos que arrojó el experimento, todo parece sugerir la posibilidad de alguien que, de alguna manera pudiera establecer una conexión cerebral con otra persona, podrÃa influir en esa otra persona lo suficiente como para inducirle la actividad neuronal necesaria para aliviar ciertas dolencias. Pero, de ser el caso, entonces también habrÃa que considerar de que se pudiera hacer lo contrario, es decir, que mediante esa presunta conexión se pudiera causar daño a otras personas sin necesidad de tener ningún contacto fÃsico. Entiendo si lo que les estoy contando comienza a tornarse más complicado de lo que deberÃa, pero es importante para que entiendan cómo es que termina todo esto. Otro de los experimentos serÃa con un chamán mexicano de jalapa. Rodolfo López era un chamán muy reconocido cuando Jacobo lo contactó ya tenÃa cuarenta y cinco años, siendo un chamán de su localidad muy apreciado por la gente. HabÃa participado en conferencias internacionales sobre el naturismo y todo este tipo de curaciones alternativas. Rodolfo podÃa saber lo que una persona tenÃa sólo con verla era instantáneo y podÃa dar soluciones increÃblemente acertadas. También sabÃa cuando ya no podÃa hacer nada, Jacobo logró convencerlo de llevar hasta su laboratorio para hacerle un experimento y poder monitorear su actividad cerebral. El chamán fue inducido a una meditación profunda, tan profunda que prácticamente no tenÃa conciencia del entorno. Cualquier ser humano, al entrar en una fase tan profunda de meditación tendrÃa unos niveles cardÃacos, pulmonares y cerebrales similares a estar en el sueño rem pues de manera inexplicable, la actividad cerebral del chamán se salÃa por completo de los parámetros. Los términos que voy a utilizar no son médicos, pero es para poder explicarlo de forma clara. Una persona normal en ese estado mostrarÃa una actividad cerebral de cero punto cinco, con un pico mÃnimo de cero tres y un pico máximo de cero nueve, pues el pico mÃnimo del chamán era de dos siete, Es decir, que el nivel más bajo de actividad cerebral del chamán era el triple que el nivel más alto de una persona normal. No voy a mencionar más experimentos, porque esto se volverÃa demasiado largo, pero es importante saber que Greenberg tenÃa una idea muy compleja, explicada en términos cientÃficos, que significaba algo, asà como que todos tenemos contacto con todo y que existe una especie de red, una especie de malla donde todo está interconectado y que era nuestra mente la que deformaba esa red, de tal manera que se creaba la realidad una especie de variante de la matrix y que personas como los chamanes como Pachita, lo que hacÃan era que de alguna manera conectaban su mente de forma directa con ciertos puntos de esa red, lo que le permitÃa modificar y alterar la realidad individual de sus pacientes. Por eso podÃa sanarlos. No era que en realidad los estuviera curando como tal, sino que lo que estaba haciendo era modificar su realidad. De esa manera eliminaba sus afecciones. Es una teorÃa muy complicada. Para entender todo con lujo de detalle, hay que leer más de cincuenta libros, lo cual es una tarea bastante ardua. En fin, mientras Jacobo hablaba con más chamanes hacÃa más experimentos, escribÃa más libros, su laboratorio ganaba más renombre. Ãl era cada vez más solicitado para dar conferencias alrededor de todo el mundo. Fue invitado a paÃses como TurquÃa, Mongolia, China y Nepal. Pero aquà es donde debemos recordar que ese mundo es controlado por personas a quienes no les conviene que se sepan ciertas cosas. Vivimos en un mundo en el que Stanley Mayer fue desvivido por inventar un motor que permitÃa que los automóviles funcionaran sin gasolina. Aaron Traywick fue desvivido por desarrollar un tratamiento que curaba el ve vih Vingliu fue desvivido por saber el origen del covid Lo mismo le pasó a William Cooper, tras decir que lo sucedido con las Torres Gemelas, fue orquestado por el mismo Gobierno. Asà que un doctor que andaba por ahà haciendo estudios a chamanes, cuyos resultados dejando claro que sà ocurre algo anómalo con ellos, pues era un estorbo para los poderosos. Asà que el ocho de diciembre de mil novecientos noventa y cuatro fue la última vez que fue visto. Desde entonces hasta hoy no existe ninguna noticia de él. Les cuento. Jacobo tenÃa planeado para el dÃa catorce de diciembre hacer un viaje a Nepal junto con su esposa. Era un viaje muy ansiado, en parte cientÃfico, pero también un viaje personal, algo asà como unas vacaciones. Era algo que habÃa planeado mucho tiempo atrás, pero desapareció seis dÃas antes de realizar aquel viaje. El dÃa diez de diciembre, la segunda esposa de Gremberg se comunica con la persona que les ayudaba con la limpieza de una de las casas que tenÃan para decirle que no era necesario que fuera en esos dÃas, que podÃa tomarse un mes de vacaciones porque su esposo se habÃa ido a Guadalajara cuatro dÃas después de la desaparición de Grimberg. La esposa no la mujer con la que habÃa tenido a su hija n n o n o s R. O segunda esposa. Ella fue cuestionada al respecto, a lo que ella respondió que Grimberg estaba en Campeche, que algo le habÃa surgido y que se habÃa tenido que ir casi de emergencia por aquel asunto tan importante, del cual nunca especificó exactamente de qué se trataba. Pero ninguno de los muchachos del laboratorio, ni su asistente personal ni su secretaria sabÃan que hubiera ido a Campeche ni tenÃa ninguna cita agendada. Eso era una enorme contradicción, porque la mujer le dijo a la persona que les ayudaba con la limpieza de la casa que su esposo se habÃa ido a Guadalajara. Eso no es todo. La mujer le dijo a los trabajadores de Grimbergh, la gente que lo ayudaba en el laboratorio, que se fueran de vacaciones porque su esposo regresarÃa directo para el viaje a Nepal. Llega el dÃa catorce de diciembre y aún no aparece. Pero, como todos sabÃan del viaje que estaba planeando, no se preocupan porque piensan que sencillamente se fue la Nepal. Pero pasan muchos meses sin tener noticias de él y es entonces cuando comienza la investigación. Como dije al principio del video, Jacobo siempre fue muy cercano a su hija. La visitaba varias veces al año. Cada ciertos meses. Por eso fue tan raro que ni su hija supiera nada de él. Desde el ocho de diciembre, cuando la policÃa comienza a indagar, se dan cuenta de que nunca llegó a Nepal. Es más, ni siquiera habÃa llegado al aeropuerto, pero no sólo él. Su esposa tampoco habÃa viajado a Nepal. Por lo tanto, saltan las alarmas y la policÃa empieza a llevar la investigación como si se tratara de un crimen. La investigación comienza por los interrogatorios obvios, es decir, entre su gente cercana para saber quién lo habÃa visto por última vez. Y mientras más investigan, las cosas se van torciendo cada vez más. A partir del dÃa de la desaparición, la primera pista arroja una enorme duda sobre su segunda esposa, MarÃa Teresa mendó con la que habÃa contraÃdo matrimonio más o menos un año atrás. Hay que recordar que ella dijo que su esposo habÃa tenido que viajar a Campeche siguiéndole el rastro. Sale que el dÃa veinticuatro de diciembre la mujer viaja a Morelos a una casa que greengerb tenÃa ahÃ. Ella llega acompañada de una mujer rubia extranjera y de alguien que parece militar. A la casa de Morelos, recoge a su perro algunas cosas personales, ropa algunas cosas de la cocina y se marchan. Cuando va a Morelos el veinticuatro, la persona que les ayudaba con la limpieza está ahà y es quien les ve sacar las cosas. Hay que recordar que la mujer le habÃa dicho que no era necesario que estuviera lo que parece sugerir que ella tenÃa todo planeado desde antes para el dÃa veintinueve de diciembre regresa a la Ciudad de México al departamento que compartÃa con Jacobo. Obviamente, ella sabÃa algo más. SabÃa que Jacobo ya no iba a aparecer. Hay un testigo de la de de que que ella se llevó todo lo que pudo del departamento. Ese testigo notó que la mujer iba acompañada de individuos de apariencia inusual. A partir de ese momento y durante los siguientes cinco meses no se sabe nada de ella. El Comandante Padilla, quien se harÃa a cargo de la investigación por parte de la ProcuradurÃa de la Ciudad de México, lograrÃa ubicar a MarÃa Teresa Mendoza hasta el mes de mayo, casi seis meses después de que Jacobo fuera visto por última vez. La mujer fue encontrada en Rosarito Beach, en Baja California, cerca de dónde vivÃa una tÃa suya con la que llevaba quedándose un par de semanas. Desde ahà hizo varias llamadas a su madre en Ciudad de México y la felicitó por el diez de mayo. Es por eso que la policÃa logra ubicarla, pero antes de que vayan a detenerla, la mujer abandona el lugar sin decir a dónde va y nunca más vuelve a ser vista. A dÃa de hoy no se tiene ninguna noticia de ella, como se hace evidente que ella se está escondiendo. La policÃa hace más grande la investigación y es asà que se dan cuenta de varias cosas muy inusuales. Por ejemplo, en la boda de Jacobo y MarÃa no invitaron a ningún familiar de ninguno de los dos. En los documentos matrimoniales. La información de MarÃa Teresa Mendoza era falsa. Los documentos que ella aseguraba tener para acreditar su profesión como psicóloga. HabÃan sido emitidos desde tepito. No se encontró información verÃdica de ella que pudiera acreditar quién era y qué hacÃa. Cuando finalmente la policÃa localiza a los familiares de ella, se dan cuenta de que los familiares no sabÃan que ella habÃa contraÃdo matrimonio, no tenÃa ni idea de que se habÃa casado y, por supuesto, no tenÃan ni la más mÃnima idea de que ella andaba diciendo que era psicóloga. Los problemas siguieron creciendo. Las autoridades, en busca de alguna prueba, catean el de pas de la ciudad de México, que fue el último lugar donde se le vio con vida a Jacobo, pero no encuentran nada. Interrogan a los colaboradores, pero no consiguen ninguna información que sea de utilidad. Un dato curioso que descubren es que la mujer, al dÃa siguiente de que se vio por última vez a Jacobo, cambió un cheque de mil dólares. Tomando en cuenta el tipo de cambio y toda la inflación, ese dinero a dÃa de hoy serÃa el equivalente a ciento setenta y dos mil dólares. La cantidad de dinero era mucha exagerada. El cheque era de la editorial que le publicaba los libros a Jacobo, lo que levantó muchas sospechas sobre por qué lo cambió ella y no él. La policÃa también cateó la casa de Morelos, pero estaba limpia. No habÃa ninguna evidencia por ninguna parte. Al paso del tiempo se emite una orden de búsqueda. Por lo tanto, se solicitó cierta información a Estados Unidos, pero el Gobierno estadounidense, de forma completamente deliberada, entregó información incorrecta. Fue tan obvio que no les interesaba cooperar que los investigadores de la procuradurÃa se las tuvieron que ingeniar para conseguir la información que estaban buscando, ya que consiguieron la información. Se supo que Jacobo Grimberg entraba con regularidad a los Estados Unidos, pero cada que lo hacÃa se movÃa en unas rutas anómalas bastante extrañas. Por ejemplo, para ir a Colorado viajaba a Carolina del Sur y luego tomaba vuelos intermedios o volaba a Los Ãngeles y de ahà ya se iba a Colorado. Nunca viajó de forma directa en territorio estadounidense. Esa misma información arrojó que una de las universidades más prestigiosas de Colorado habÃan realizado conferencias en las que Greenberg habÃa sido parte importante del podio en México no se sabÃa absolutamente nada de esas conferencias. En especÃfico, claro que se sabÃa que viajaba por el mundo dando conferencias, pero de esas quedaba en aquella prestigiosa o universidad de Colorado. Nadie sabÃa nada. Es bastante probable que esa universidad estaba dando cierta cantidad de dinero a Greenberg y que por eso no querÃa que nadie supiera, porque, como el Gobierno mexicano estaba financiando de forma importante las investigaciones que hacÃa sobre los chamanes, a lo mejor, lo que no querÃa era que si el Gobierno mexicano se enteraba que estaba recibiendo dinero de Estados Unidos, pues el Gobierno mexicano posiblemente hubiera dejado de financiarlo. Esa es una explicación bastante coherente. Claro que en realidad, la respuesta no puede ser asÃ. De sencilla, porque resalta mucho el hecho de que el Gobierno estadounidense dio información falsa a la procuradurÃa mexicana, lo que hace evidente que estaban tratando de ocultar que Greenberg daba esas conferencias en la prestigiosa Universidad de Colorado. Otra cosa que también hace que forzosamente se tenga que buscar una respuesta mucho más compleja es la manera en la que Jacobo se movÃa territorio estadounidense. Digo yo, si estaba siendo financiado por esa universidad. Era tan sencillo como que el instituto le proporcionara vuelos directos. Al menos a mà no me hace ningún sentido que RODEARA tanto, me da la impresión de que se estaba escondiendo de alguien. Mientras toda esa información traÃa de cabeza a las autoridades mexicanas, HabÃa gente buscando el cuerpo de Grimberg en las morgues, pero nunca apareció el cuerpo. Todos los autos en los que Jacobo pudo haberse movido fueron analizados, pero no encontraron manchas de sangre ni restos de ningún tipo que pudieran proporcionar alguna dirección para continuar con la investigación. Esto puede sonar contradictorio, pero el no tener ninguna pista parecÃa sugerir que Jacobo no habÃa sido asesinado ni en su casa, ni en su departamento ni en sus autos. Ya estando a punto de rendirse a la policÃa, se le ocurre una cosa poco ortodoxa. Le piden algo a la hija de Grimberg, que en aquel entonces era una cantante con algo de fama. La policÃa mueve sus influencias para aquel programa de Televisa que tenÃa el mayor alcance a nivel Mundial de aquella época. Invite a la hija de Greenberg a que cante una canción y, ya estando ahÃ, ella mostró una fotografÃa de su padre y pide la ayuda para localizarlo. Inmediatamente. Comienzan a llegar miles de llamadas de todas partes. Muchas de ellas son llamadas falsas. No tienen nada, no arrojan ninguna información, no tienen ningún sentido. Asà es la gente en México. Era algo que la policÃa ya se esperaba. Pero entre tantas llamadas hay una que resulta inusual por lo que dice. La llamada era de un hombre llamado Luis Carlos. Revela que él, en algún tiempo atrás, habÃa visto algo que le llamó la atención. Ãl era empleado despachador de una gasolinera. Su trabajo era básicamente cobrar cuando las personas llenaban sus tanques. Ãl conocÃa a las personas que iban ahà porque era una gasolinera en un paraje solitario. La gente que iba era la misma de siempre obvio. De vez en cuando habÃa alguien diferente. Muchas veces, las personas que iban eran agentes del Gobierno norteamericano que iban a unas instalaciones que estaban algunos kilómetros adelante. El que hizo aquel llamado dijo que un cierto dÃa escuchó el sonido de una avioneta. Cuando salió a ver de qué se trataba, observó que la avioneta aterrizaba en la carretera cerca de donde estaba la estación de combustible. Al momento en que la avioneta aterrizó llegaron dos vehÃculos, de los que descendieron agentes del Gobierno, que él reconoció porque los habÃa visto muchas veces y pues les habÃa cobrado el combustible. De hecho, hasta sabÃa los nombres por las tarjetas con las que siempre pagaban. Uno era agente del servicio secreto y otro era agente del FBI de la avioneta. Bajaron dos personas. Un hombre de estatura media, un poco corpulento de cabello muy negro de unos cuarenta o cincuenta años, con una barba tupida que caminaba lentamente acompañado de una mujer morena. El hombre de cabello negro subió a uno de los vehÃculos acompañado de la gente del servicio secreto y la mujer subió al otro junto a la gente del febe acto seguido, ambos autos arrancaron a toda velocidad y la avioneta despegó y se fue el sujeto de la llamada asegura que el hombre de la fotografÃa que mostraron en el programa de televisión es el hombre que él vio llegar en la avioneta e irse con el agente del servicio secreto. El hombre de la llamada no puede dar una fecha exacta porque no le es posible recordarlo bien, pero sà da un rango de fechas. Ese rango es entre los dÃas dos y nueve del mes de enero, es decir, un mes después de la desaparición de Jacobo. Esa llamada hace que todo el asunto de Grimberg se vuelva mucho más complicado. Pero bastante sobre todo porque después de que la policÃa recibió aquella llamada, el comandante Padilla fue despedido. El que tomó su lugar cerró el caso y a Jacobo se le dio por muerto, lo cual ciertamente era de esperarse en un paÃs como México, donde por veinticuatro años fuimos gobernados por agentes de la CIA, Asà que lo más lógico es suponer que se hizo una llamada desde la casa blanca a los pinos para que le dieran carpetazo al asunto. Aquà hay que acordarnos de aquel chamán de Veracruz Rodolfo, del que les mencioné que Jacobo le realizó un experimento cuyos resultados fueron increÃbles. Luego que el caso fuera cerrado, dos personas que habÃan trabajado con Jacobo, dos muchachas, fueron hasta Jalapa para ver a ese chamán. Ellas le expresan su gran preocupación. El chamán las tranquiliza y les dice que no se deben preocupar que él va a buscarlo. Las muchachas le aclaran que la policÃa ya buscó por todas partes. Entonces el chamán les dice que él lo va a buscar del otro lado de la lÃnea, que no no importa si está vivo o muerto, que buscando del otro lado él puede encontrar su cuerpo fÃsico, pero que eso le tomará trece dÃas. Las muchachas no pueden volver a los trece dÃas, sino que regresan hasta que pasan quince dÃas, pues cuando ellas van se encuentran con que el chamán está muerto. La gente les dice que sà logró encontrar a Jacobo, pero que no pudo decir nada porque antes de hablar murió. Esa fue la cereza del pastel. Entonces, como ya, no queda más información que la que le he mencionado. Sólo queda hacer teorÃas y extracciones. Lo primero, por supuesto, y lo más lógico, es pensar que su segunda esposa lo mató. Muchos aseguran que eso fue lo que ocurrió, que en un arranque de celos probablemente lo mató. Se sabe por mismos conocidos de Grimberg que ella estaba Y esto no lo digo yo, sino que son palabras del propio Gremberg. Loca como una cabra a tal punto que él preferÃa no compartir cáma con ella. Y el problema no era él, porque jamás se le pudo comprobar una amante. Por lo tanto, el problema era ella y sus celos enfermizos, productos de inseguridades que iba arrastrando porque nunca tuvo la atención de sus padres. Por supuesto, esa es la explicación con la que se quedan las personas que buscan una solución simple. Por supuesto, la evidencia realmente no es suficiente para que esa sea la respuesta. Ella podrÃa ser una persona extraña, una persona a veces un poco agresiva, incluso atemorizante, pero no habÃa ninguna evidencia sólida que sugiera que ella estaba planeando un asesinato. Por sus contradicciones, por el cambio del cheque y por la visita al Departamento de Morelos. Es obvio que ella habÃa planeado algo, pero no un asesinato. La segunda posibilidad era que hubiera sido asesinado por alguien más Grimberg, a pesar de ser alguien muy respetado aquÃ, en México, también tenÃa enemigos, porque, asà como le dio mucha credibilidad a ciertas personalidades, también expuso a muchÃsimos charlatanes. Llegó un punto en México que si un chamán brujo lo que sea, si alguien que se dedicaba al esoterismo no tenÃa la aprobación de Jacobo, automáticamente estaba fuera del negocio, porque la gente creÃa en Greenberg claro que no hay un sospechoso concreto. También se postuló la posibilidad de que fuera cierto que habÃa viajado en busca de algo y en ese viaje se hubiera perdido, por ejemplo, haber viajado a Campeche a buscar a alguien para interrogarlo, para hacer algún experimento y ahà hubiera encontrado la muerte. Pero, como ya se dijo, la única que mencionó algo de viajes fue la segunda esposa, porque nadie más sabÃa nada al respecto. Claro, tampoco nadie sabÃa sobre las conferencias en aquella universidad y aún asà las daba. Asà que la idea de que si hubiera realizado un viaje del que ya no pudo volver tiene cierta p posibilidad de ser factible. Pero está el hecho de que hubo una llamada de alguien que aseguró haber visto a Jacobo en Estados Unidos un mes después de su desaparición. Y es por eso que muchas personas, yo incluido, tenemos la idea de que, detrás del caso de Greenberg hay algo secreto. Tenemos que tener muy en claro que él estaba trabajando en investigaciones de los poderes de la mente. HabÃa descubierto cosas asombrosas que iban más allá de lo que cualquiera esperarÃa. HabÃa descubierto el poder de una mujer que podÃa materializar órganos que funcionaban en un ser humano. HabÃa descubierto que esta mujer podÃa intervenir quirúrgicamente a alguien utilizando sólo un cuchillo y asà curaba cualquier cosa que la medicina no podÃa. HabÃa descubierto que las personas podÃan sentir lo que otra persona estaba sintiendo sin necesidad de tener contacto. Si nos ponemos a pensar y llevamos sus descubrimientos a un extremo, podrÃamos decir que él habÃa descubierto herramientas suficientes como para saber qué está pensando a alguien del otro lado del mundo, por decir, los rusos. Y llegado a este punto, debemos remontarnos al año dos mil diecisiete, fecha en la cual, por cuestiones de ley, la CIA desclasificó millones de documentos secretos y entre tantos habÃa varios que mencionaban algo llamado proyecto Stargate. El proyecto Stargate fue una unidad secreta del ejército de los Estados Unidos que comenzó en mil novecientos setenta y ocho para explorar fenómenos psÃquicos y su utilidad en la inteligencia militar y doméstica se enfocó principalmente en la visión remota, la capacidad supuesta de ver eventos o información psÃquicamente desde lejos. El proyecto, que involucraba a unas quince a veinte personas, estaba bajo la supervisión del teniente Frederick Holmes ot Water hasta mil novecientos ochenta y siete. Sin embargo, en mil novecientos noventa y cinco el proyecto de Stargate fue c n RLR lado y desclasificado. Un informe de la CIA concluyó que no fue útil en operaciones de inteligencia, ya que la información proporcionada era vaga, incluÃa datos irrelevantes y erróneos y los resultados eran poco confiables. Este hallazgo llevó al cierre del proyecto. En resumen, el proyecto Stargate exploró la visión remota y otros fenómenos psÃquicos para propósitos de inteligencia, pero fue cancelado en mil novecientos noventa y cinco debido a la falta de utilidad y la poca confiabilidad de los resultados, según un informe de la CIA. Pero si hay algo que he aprendido en tantos años de investigación es que nunca hay que confiar en lo que dice la CIA, sobre todo cuando sus palabras no hacen sentido con los hechos. Por ejemplo, es ridÃculo que el Gobierno de Estados Unidos tardara diecisiete años en darse cuenta que el proyecto Stargate no funcionaba, sobre todo porque seis años antes la misma s habÃa financiado un proyecto de la misma naturaleza. Para mà es evidente que el proyecto de mil novecientos setenta y dos dio resultados. Por eso iniciaron el proyecto Stargate en mil novecientos setenta y ocho, asà que no hace ningún sentido que si el primer proyecto funcionara, el segundo fuera un fracaso. Ahora las fechas son curiosas. Los documentos que fueron desclasificados en el dos mil diecisiete indican que para finales de mil novecientos noventa y cuatro el proyecto se habÃa quedado estancado porque, a pesar de que a nivel teórico, tenÃan resultados. Los cientÃficos que estaban a cargo del proyecto no tenÃan ni idea de cómo llevar esos resultados a la vida real. Curiosamente, es a finales de mil novecientos noventa y cuatro que Jacobo Greenberg desaparece. Los mismos documentos desclasificados parecen indicar que él hacÃa. Lo que hizo fue fingir que el proyecto era cerrado para continuar con los experimentos bajo otro nombre. Ahora ya especulando, podrÃa ser que la segunda esposa de Jacobo fuera una espÃa de la CIA enviada para monitorear de cerca sus experimentos. También siguiendo con la especulación, pudiera ser que los experimentos del proyecto Stargate hayan continuado de forma secreta bajo otro nombre desconocido y que la persona que estuviera a cargo de ese proyecto de la CIA hubiera sido Jacobo Gremberg. Tal vez por eso desapareció de forma misteriosa. Por eso el Gobierno de Estados Unidos no quiso colaborar con la investigación. Por eso aquel chamán de Jalapa murió justo cuando encontró a Greenberg mediante procesos psÃquicos, porque si la hacia necesitaba a greenbergera porque tenÃan a personas con poderes mentales, esas personas se habrÃan dado cuenta que el chamán habÃa localizado a Jacobo y esas personas con poderes mentales habrÃan hecho algo para matar a distancia al chamán. Relato escrito y adaptado por Ramil Lo contreras








