El Mayor Miedo De Todas Las Personas Historias De Terror - REDE

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Monstruos marinos. El miedo no es algo que nazca, sino que es algo que se aprende, No es algo que se elija, es algo que viene cargado dentro de nuestro adn. Todos los seres humanos del planeta le tienen miedo a algo Y el que diga que no es una persona patética que, de forma tonta y mediocre, piensa que el decir que no tiene miedo a nada lo hace ver superior. Ahora hay muchos miedos. Uno de los más comunes es tenerle miedo a algún animal, lo cual hace sentido. Teniendo en cuenta que, durante millones de años, el ser humano se tuvo que enfrentar a diversas especies de animales, donde si el encuentro era uno contra uno, el humano terminaba muerto. Asà como los animales evolucionan de tal manera que modifican su anatomÃa para adaptarse a su entorno. El ser humano evoluciona modificando lo que hay dentro de su cerebro en en en tondo, Entonces si durante millones de años el humano aprendió que debÃa tenerle miedo a ciertos animales, pues eso queda como huella en el ADN. Por eso hay tanta gente que no tolera ver sangre, porque desde siempre la sangre ha sido un sÃmbolo de muerte. Es algo que se tiene aprendido a nivel especie. El miedo a la oscuridad también es algo bastante generalizado en la población humana. El origen de este miedo también se remonta a millones de años en el pasado, porque era durante la noche cuando nuestros ancestros corrÃan mayor riesgo de ser atacados y devorados por los animales salvajes. Todos le tienen miedo a la oscuridad. Eso no significa que todos entremos en crisis cuando se apaga la luz, porque la intensidad del miedo a la oscuridad es variable en cada individuo. Hay casos extremos en los que personas entran en crisis si se quedan a oscuras, y hay casos más moderados en que ese miedo es tan Ãnfimo que no se siente como un miedo, sino que hay personas que simplemente lo interpretan como una especie de incomodidad. Esas personas pueden estar en un lugar oscuro sin sentirse asustados, pero que no estén asustados no significa que estén cómodos. Claro habrá quien diga que en su casa siempre tienes las luces apagadas de noche, por supuesto, en su casa, en un lugar que conoce a la perfección, pero el estar en un lugar completamente desconocido y a oscuras es algo muy diferente. Es algo que al cien por ciento de los seres humanos les genera como mÃnimo una pequeña incomodidad. La explicación es simple. Ese miedo está cargado en nuestro adne, pero hace muchÃsimos años hubo otro miedo que era más grande que la oscuridad. Me refiero al miedo a los monstruos marinos. Se trata de un miedo del que a dÃa de hoy ya no queda mucho. Si hay millones de personas que le tienen miedo al agua, pero eso se debe más al miedo de ahogarse que al miedo de que aparezca un monstruo. Los más escépticos dirán que los monstruos marinos jamás han existido, pero yo planteo algo muy simple. Si nunca existieron, porque en el noventa y nueve por ciento de las culturas antiguas habÃa historias sobre monstruos marinas. La respuesta es sencilla, porque hubo un momento de la historia en la que existieron monstruos marinos. Esos monstruos marinos, debido a su tamaño, debÃan habitar en las profundidades de las aguas y, de hecho, existe una fobia que precisamente se relaciona a temer a lo que hay debajo del agua. Se llama talasofobia, que vendrÃa a ser un pequeño remanente de aquel enorme miedo que hace miles de años los humanos le tenÃan a los monstruos marinos. En cada rincón del mundo habÃa una historia sobre algún monstruo marino. Con el pasar del tiempo, esas historias fueron evolucionando. Los monstruos pasaron de habitar únicamente en los océanos a también ocultase en rÃos y lagos. En la historia reciente aún quedan remanentes de todas esas historias. Claro que a nuestras generaciones ya no llegaron como enormes criaturas monstruosas que devoran personas, sino que, como el miedo, se fue reduciendo, pues la apariencia de tales monstruos también fue bajando de intensidad. Por eso, antes tenÃamos serpientes del tamaño de ballenas que salÃan de los rÃos para comer niños, y ahora tenemos a la Llorona, que es una mujer que se aparece en los rÃos porque ahà mató a sus niños. Podrán notar que, aunque ambas historias puedan sonar muy diferentes, conservan los mismos tres pilares, es decir, muerte de niños, un rÃo y algo que habita en el rÃo. Eso quiere decir que se trata de la misma historia, sólo que adaptada a los tiempos en que surgieron cada historia. Si antes los humanos eran devorados por enormes criaturas, pues de eso tratarÃan las historias. Si después los humanos serán asustados por fantas, pues de eso tratarÃan sus historias, pero siempre preservando esa relación entre algo que da miedo y el agua. Ahora vamos a ser bastante conservadores y consideremos que la gran mayorÃa de las historias sobre monstruos marinos simplemente se originaron porque se fueron pasando de boca en boca y que su origen no se deba a que la gente realmente vio a esas criaturas. Qué en realidad es probable que esa sea la explicación de que existan tantas historias de tantos monstruos marinos por cada rincón del mundo. Bueno, si ese fue el caso, queda una pregunta por responder a quién se le ocurrió la existencia del primer monstruo marino. La posible respuesta es que al menos sà existió en alguna parte del mundo un monstruo marino, causando a que su avistamiento fuera dando origen a todas las demás leyendas sobre monstruos marinos. El vÃdeo de hoy tiene dos motivos. El primero, y el más importante, es contar el posible origen del miedo que nuestros ancestros le tenÃan a los monstruos marinos. Es decir, que presentaré mi teorÃa sobre cuál pudo haber sido aquel monstruo marino primigenio que asustó tanto a quienes lo vieron, que hizo que ese miedo se esparciera por todo el mundo y que prevaleciera por miles de años. También hablaré de diferentes monstruos marinos que, según las leyendas, llegaron a habitar por las aguas del mundo. Comencemos con el que definitivamente es el monstruo marino más conocido, el leviatán, una criatura que ha trascendido las barreras de la mitologÃa y ha perdurado en la memoria colectiva de la humanidad. A través de los siglos, el leviatán ha sido retratado de muchas formas diferentes, desde un dragón acuático hasta una serpiente gigante que se retuerce en las profundidades. Algunas representaciones lo muestran como un dragón alado, mientras que otras lo retratan como una serpiente gigante con múltiples cabezas. En la Biblia, especÃficamente en el libro de Job se nos presenta una imagen detallada de esta criatura. Las palabras bÃblicas nos hablan de un ser imponente con escamas irrompibles y una boca llena de filas de dientes afilados como lanzas. Se dice que el fuego brota de su boca y su aliento mismo puede encender brasas ardientes. La descripción de Leviatán en el Libro de jobb guarda similitudes notables con la de otros dragones y monstruos en diversas culturas. Es importante destacar que el leviatán no está limitado a la tradición judeo cristiana. En otras religiones y culturas encontramos entidades similares como el Jormón gandr nórdico y el Apope egipcio, que comparten caracterÃsticas con esta criatura mÃtica y el hecho de que no sea exclusivo de la Biblia hebrea se debe a que, de hecho, su origen se remonta a tiempos antiguos. Hasta hace cinco cuatrocientos años, cuando los cananeos dominaban la región al sur de los montes Tauro, que es la región que está junto al mar Mediterráneo. Las las ta bs con uniformes de los cananeos mencionaban a dos entidades similares conocida como Lotán y rahab rahab Era un dragón marino que dominaba el mar. Cuando fue visto por primera vez, causó un gran escándalo un tumulto. Los cananeos creÃan que Rahab, desde la oscuridad y el caos, que reinaba en el abismo primordial de las profundidades, mientras que Lotán era una serpiente marina de siete cabezas que vivÃa en las ruinas de una ciudad que habÃa quedado sumergida después del diluvio. Los cananeos creÃan que Lotán estaba al servicio de Yam, el dios de las tormentas. Leviatán tiene dos formas de ser descrito. Una es como un monstruo marino y otra es como una serpiente de varias cabezas. Es decir, que Leviatán pudiera ser una simplificación de las criaturas de Rahab y Lotán. Se podrÃa entender que el mito de la criatura Leviatán nació al fusionar los mitos de Rahab y Lotán en una sola historia. O tal vez las cosas no son tan simples, porque, de hecho, Rahab y Lotan se derivan de una criatura de la civilización sumeria llamada Tha Matt, cuya descripción es tan ambigua que puede interpretarse como una serpiente y, al mismo tiempo, como un dragón marino. Lo que pasa con Tiamat es lo mismo que pasa con el dios católico, es decir, que podÃa ser bueno o malo con los humanos dependiendo de su humor. Asà que podrÃa decirse que tenÃa dos facetas. Cuando su descripción se inclina más a la de serpiente, se le refiere como una criatura que no representa ningún peligro para los humanos, pero cuando su descripción se inclina más a la de dragón, se le refiere como una criatura capaz de desatar el caos. Los cananeos interpretaron las dos facetas de Tiamat como si fueran dos seres distintos rahab y lo tan luego, los judÃos dejaron de lado, el concepto de la criatura rahab y sólo tomaron el concepto de la criatura Lotán y lo convirtieron en Leviatán, un monstruo marino destructor tan poderoso que sólo podÃa ser enfrentado por Dios. Es decir, que Leviatán debe su origen a las historias de cuando la criatura Tiamat se ponÃa de mal humor. Entonces ya tenemos que Tiamat fue aquel monstruo marino primigenio. Sólo nos queda intentar deducir que era ese tÃa Mat. Para eso debemos ver dónde vivÃan los sumerios. Si revisan un mapa, se darán cuenta de que ninguna ciudad de aquella civilización colindaba con el Mar. De hecho, ur que fue la primer ciudad en la que se hizo mención de Tiamat, está a unos cincuenta kilómetros del Golfo Pérsico. Esto tiene una explicación. Hasta hace unos ocho mil años, la zona que hoy es el Golfo Pérsico no estaba llena de agua, pero entonces el nivel del Océano Ãndico creció lo suficiente como para inundar todo el valle y el agua entró hasta donde hoy está ubicada la ciudad de Nacirilla en Irak, dando asà origen al Golfo Pérsico. Cuando la ciudad de Ur fue construida era una ciudad costera que estaba a orillas del Golfo Pérsico. Cuando Tiamat fue mencionado por primera vez, Ur todavÃa era una ciudad costera. Después el nivel del mar bajó y las aguas del Golfo Pérsico se alejaron de Sumeria. Entonces ya tenemos que Tiamad fue avistado por primera vez en el Golfo Pérsico, el cual tiene salida al Océano Ãndico. Asà que, por pura lógica, la criatura que asustó a los sumerios debió haber salido desde las profundidades de esas aguas. Asà que para tratar de entender qué era esa criatura, debemos revisar otras leyendas sobre monstruos marinos contadas por culturas cuyas ciudades son cercanas al Océano Ãndico, es decir, toda la costa este de Ãfrica, todo Oriente Medio, todo el sur de Asia y Australia. Vayamos primero a Japón, donde se habla de una criatura llamada ningen, el cual es descrito como una ballena gigante conforma la onda humanoide que puede medir entre treinta a noventa metros de largo. Su piel es suave y de color blanco, con una cabeza circular u ovalada, provista de grandes ojos y una enorme boca. Lo que serÃan sus aletas pectorales. Parecen grandes brazos, con cinco dedos y de apariencia similar a los de un ser humano. En cuanto a la parte posterior, algunos dicen que tiene una cola gigantesca. Como las ballenas, sube a la superficie preferiblemente durante la noche o la madrugada para tomar aire. El origen del mito sobre el ningen nace en la Antártida y como todos los océanos se conectan con el Océano Antártico. Hace más de veinte años, el Gobierno japonés tenÃa barcos en la Antártida para la investigación de ballenas. Al poco tiempo de que se habÃan comenzado las investigaciones, se habÃa identificado un objeto en esas aguas que ellos no querÃan hacer público. No le dieron un nombre, solamente se referÃan a él como objeto humanois. Ese objeto humanoide habÃa sido detectado por los radares. La cuestión es que dejó de ser un objeto. Cuando los marineros lo vieron salir del agua, al principio creyeron que se trataba de la ballena más grande que habÃan visto. Su cuerpo era de color blanco puro y su longitud total era de varias docenas de metros. Hay muchos otros datos que serÃa tedioso ponerlos aquÃ. La cuestión es que, tras analizar toda la información disponible sobre el ningen, yo teorizo que no se trata de una criatura como tal, sino que se tratarÃa de la parte dorsal de una criatura estando cubierta de hielo, debido a que esa criatura habrÃa estado hibernando durante demasiado tiempo en las frÃas aguas de la Antártida. Entonces, en caso de que tenga razón, si el dorso cubierto de hielo de ese monstruo era tan grande como para que los marineros creyeran que eso era una criatura. Imaginen el tamaño que debÃa tener, imaginen la impresión que los marineros se hubieran llevado de haber visto a semejantes monstruo, más aún imaginen lo que hubiera pasado si ese monstruo se ponÃa de mal humor y atacaba al barco. En teorÃa no existen registros de que el ningen haya sido visto alguna vez en las aguas Cercanas a Japón. Digo en teorÃa porque yo creo que sà hay registros, solo que esos registros se hicieron mencionando a la criatura con el nombre de umiboso. El Umibosu es un monstruo cuya descripción fÃsica tiene cierta similitud con el ningen, ya que al umibsu lo describen como un monstruo peludo que se parece a un cachalote. Una persona promedio ve a un cachalote y piensa que es una ballena y al ningen se le describe como similar a una ballena. Algo curioso del umiboso es que las leyendas dicen se manifiestan cuando el agua está calmada y su avistamiento presagia la aparición de remolinos tan grandes que engullen a cualquiera que esté cerca. También se dice que si el uniboso aparece es porque se acercan tormentas ti on o cualquier catástrofe relacionada con el océano puede sonar a superstición. Sin embargo, en junio de mil novecientos ochenta y seis se reportó que varias personas vieron al umibozu lo describieron de color marrón claro, con grandes ojos, boca de lagarto una gran cola de pez y dijeron que emitió un sonido parecido al que hacen las vacas. Ese avistamiento difiere un poco de la descripción tradicional del umiboso. Pero si quedamos en que el ningen fue el nombre que los marineros le dieron al dorso de Tiamat cubierto de hielo y que el umibozu es otra manera de llamar al ningen, entonces podrÃamos decir durante ese avistamiento de mil novecientos ochenta y seis, Tiamat no tenÃa el dorso congelado y, además, su cuerpo era más visible que cuando lo vieron en la Antártida. Tal vez sea coincidencia, pero menos de diez dÃas después de ese avistamiento, en junio de mil novecientos ochenta y seis ocurrió un terremoto de magnitud ocho tres, que provocó un tsunami de una altura de casi cuarenta metros que acabó con la vida de más de veinte cero personas. Tal como decÃa la leyenda, el avistamiento del unmiboso se dio poco antes de una catástrofe relacionada con el océano. Ese dato es importantÃsimo para comprender más a Tiamat, ya que si los sumerios decÃan que cuando estaba de mal humor se desataba el caos, tal vez no se referÃan a que Tiamat atacara a las personas, sino que, al ver la intranquilidad de Tiamat, sabÃan que iba a ocurrir un desastre. Ahora esto también es importante porque a dÃa de hoy sabemos que, antes de que ocurra un tsunami de magnitudes colosales, algunos peces que viven en lo más profundo de los océanos terminan llegando a la superficie por alguna razón. Entonces, tal vez los sumerios creÃan que Tiamat dormÃa cuando estaba de buen humor y que cuando despertaba era porque se habÃa puesto de mal humor. Al ser una criatura marina dormÃa debajo de él. El agua, por lo tanto no lo veÃa, asà que cuando no lo veÃan era porque estaba de mal humor y cuando lo veÃan, interpretaban que estaba de mal humor. Pero tal vez simplemente Tiamat salÃa desde las profundidades por la misma razón que otras especies de peces llegan a la superficie antes de un gran tsunami. Eso nos dice que Tiamat posiblemente provenÃa de las aguas abisales, tal y como contaban las leyendas. Ahora vamos a Sudáfrica, donde se habla de un monstruo marino llamado serpiente. Marina de Margate Fue en mil novecientos veinticuatro en la costa de Marguete, Sudáfrica, cuando ocurrió un avistamiento. Varias personas fueron testigos de una gran criatura similar a una ballena, pero con el cuerpo cubierto completamente de pelo blanco y una prominente trompa semejante a la de un elefante el detalle del pelaje blanco recuerda a las descripciones del lumiboso y del ningen. Este monstru visto en margate, se encontraba en aguas poco profundas, enfrentándose a dos horcas a las cuales atacaba o se defendÃa con la cola. La batalla entre las dos horcas y el monstruo se prolongó hasta perderse mar adentro. Uno de los testigos describió al animal como un oso polar gigante, tan gigante como catorce metros de largo y tres metros de ancho. La gente describió que la extraña trompa se conectaba con el torso de la criatura y que no pudieron distinguir una cabeza como tal piense en lo rara que debe ser la criatura, como para que en Japón digan que tiene hocico de cocodrilo y en Sudáfrica digan que tiene trompa de elefante. Quizás tiamat no sea una criatura única. Quizás se trate de una especie que tenga sus respectivas variaciones, igual que cualquier otra especie animal. De esa manera, existe la posibilidad de que thya mat y la serpiente marina de Margat sean dos variantes de la misma especie. Bajo esa lógica, deberÃamos considerar que cualquier cria tura de la anómala no descubierta que comparta descripciones similares, es potencialmente una variante de la misma especie de monstruos marinos. Una de esas criaturas podrÃa ser la serpiente marina de múltiples aletas. Este ser es descrito como un animal de cuerpo alargado, con longitudes que oscilan entre nueve y treinta metros. Su piel es suave y de color marrón, con manchas que varÃan entre amarillo y gris verdoso. El lomo de la criatura está cubierto de escamas o placas óseas que parecen formar una armadura a los lados de su cuerpo. Presenta varias proyecciones que se asemejan a la forma de aletas apuntando hacia adelante. Cuando la criatura emerge a la superficie, se pueden observar entre cuatro a doce de estas aletas azuladas, las cuales se mueven para mantenerse a flote. Su cabeza es redondeada, similar a la de una foca con ojos pequeños pero protuberantes. Posee una boca ancha y casi puntiaguda, similar a la de una tortuga. Las fosas nasales están rodeadas de pelos y al estar en la superficie, se puede ver cómo exhala vapores a través de ellas, al tiempo que produce un fuerte soplido. El cuello es corto y delgado, con una cresta cerrada que desciende a lo largo de la columna vertebral atravesando el blindaje de su lomo, Su cola es plana puede nadar a unos dieciocho kilómetros por hora. La primera mención de esta criatura se remonta al siglo III de Cristo. En un libro se le describe literalmente como el monstruo marino más grande, cubierto de pelo y con numerosas aletas a cada lado, como si fueran remos. El veintiocho de agosto del año mil ochocientos cincuenta y dos, un barco británico se encontraba cruzando el canal de Mozambique, que está cerca de la isla de Madagascar, cuando avistaron una criatura similar a una serpiente de cinco metros de largo, flotando con el cuello fuera del agua. La criatura presenta una cresta en forma de sierra que iba desde el cuello hasta el lomo y parecÃa tener varios pares de aletas a los lados. Al acercarse el barco, la criatura desapareció en el agua, dejando una gran turbulencia. Lo que pudo haber pasado ahà fue lo mismo que pudo haber pasado en la Antártida con el ningen, es decir, que lo que vieron los tripulantes de este barco sólo fue la parte superior de la criatura. Unos años después, el ocho de julio de mil ochocientos cincuenta y seis, cerca del cabo buena esperanza en las costas de Sudáfrica, la tripulación de otro barco fue testigo de la aparición de una extraña criatura. Flotando en el agua, la describieron como teniendo una cabeza similar a la de una morza y doce aletas, seis a cada lado que apuntaban hacia adelante otra de las criaturas no descubiertas, que comparte similitud con la especie de Tiamat podrÃa ser el monstruo de Birmania. El diez de mayo, alrededor de las cinco de la tarde, el capitán de un barco observó una gran masa que salÃa lentamente del mar. Permaneció quieta y parecÃa el lomo de una enorme ballena, al igual que todas las criaturas de las que ella hablamos antes. El capitán tuvo la idea de hacer que la criatura se alejara, asà que tomó su rifle y le disparó, Pero la criatura, en lugar de asustarse, se puso furioso y empezó a nadar a toda velocidad hacia el navÃo. Entonces el capitán le ordenó a todos los hombres que se levantaran y empuñaran cuchillos, hachas y machetes. Toda la tripulación pudo ver una enorme masa blanca moviéndose a toda velocidad, justo debajo de la superficie del agua tenÃa al menos la mitad del tamaño de la embarcación en longitud y era igual de grueso. La criatura tenÃa unos sesenta metros de largo. Antes de que los marineros lograran reaccionar, la bestia golpeó la embarcación sacudiendo el barco de forma muy violenta. Entonces, desde debajo del agua salieron enormes tentadaas culos cubiertos de algas que se aferraron al navÃo y lo hicieron inclinarse. Un poco estando inclinado salieron otros tentáculos que se extendieron hasta rodear el mástil. Los tentáculos tenÃan tanta fuerza que partieron el mástil a la mitad. Los tentáculos soltaron al barco y se hundieron en el agua, desapareciendo junto con la criatura. Esa historia proporciona un dato muy importante. La presencia de tentáculos no es posible afirmar que las otras criaturas que mencionamos con anterioridad tuvieran tentáculos, pero tampoco se puede descartar, ya que en todos los avistamientos anteriores sólo la parte superior de la criatura y poco más era visible. En ningún momento se menciona la parte baja de la criatura. Asà que asumiremos que si esta criatura tenÃa tentáculos, entonces las otras variantes de la especie de Tiamat también los tenÃan. Asà que, ya añadiendo la presencia de tentáculos, podemos ampliar el rango de búsqueda de criaturas anómalas. Por ejemplo, una que fue avistada en el año mil novecientos cincuenta y cuatro en Australia. Un hombre estaba tratando de cazar un tiburón punta blanca. Cuando tuvo uno a la vista, empezó a acortar distancia de forma prudente. De repente, el hombre se llevó una gran sorpresa al ver una enorme masa marrón que se acercaba al tiburón desde debajo. De pronto, el tiburón fue envuelto por unos tentáculos y fue jalado con extrema velocidad hacia el fondo. Hubo otro donde un buzo vio a una criatura similar de ese avistamiento. Hay un testimonio grabado en voz, evidentemente no está en español. Yo aquà les dejo la traducción. Durante todo el camino me siguió un tiburón de cuatro metros que dio vueltas lleno de curiosidad, pero no intentó atacar. El tiburón estaba a unos diez metros de mà y unos seis metros más arriba habÃa un gran abismo negro de enorme profundidad. Me quedé mirando el abismo mientras el tiburón esperaba mi próximo movimiento. De repente, el agua se volvió claramente más frÃa, mientras la temperatura continuaba bajando con sorprendente rapidez y en eso vi una masa negra que empezaba a emerger desde la oscuridad del abismo. No salió completamente, pero si fue lo suficiente como para que recibiera un poco de luz. Fue gracias a eso que pude ver que era de un color marrón opaco y de un tamaño tremendo, una cosa plana con bordes irregulares de unos cinco metros de diámetro. Por supuesto que esa no era la criatura completa, porque el resto se perdÃa en el abismo. Aquello era tan monstruoso que hasta el tiburón se quedó paralizado del miedo. En eso un par de tentáculos salieron desde el abismo. Pasaron relativamente cerca de mà y fueron directo hacia el tiburón, el cual fue jalado hacia la oscuridad sin poder hacer nada para defenderse. Me quedé completamente inmóvil sin atreverme a moverme. Mientras aquello se hundÃa en el abismo, con la misma malentitud con la que habÃa emergido hasta que se perdió en la oscuridad y el agua comenzó a recuperar algo de calor. Sólo Dios sabe qué era esa cosa. Ese testimonio es muy interesante porque, al igual que el caso anterior, menciona que la criatura de los tentáculos se alimenta de tiburones. Eso arroja una pequeña idea del tamaño mÃnimo que debe de tener la criatura, tanto para poder jalar a un tiburón con sus tentáculos y también para poder comérselo. En tiempos más recientes. Allá por el dos mil diecisiete. Una misteriosa masa apareció recientemente en las costas de la Lejana Indonesia. Se trataba de una gran masa de tejido, blando o cubierto de sangre. Toda la información al respecto es muy técnica, además de que no está en español. A lo que yo pude entender, se llegó a la conclusión de que esa masa era una especie de piel. Era como si una serpiente marina hubiera mudado de piel debido a que creció de tamaño la cu la s ti nun la que esa especie de piel medÃa más de quince metros de largo, asà que la serpiente marina que posiblemente hubiera dejado esa masa de piel era gigantesca en términos monstruosos. El hecho de que esta piel apareciera sugiere que la especie de tiamate está muy lejos de extinguirse, ya que significa que a lo largo de todos estos miles de años y por lo menos hasta el año dos mil diecisiete, un espécimen mudo de piel, lo que significa que era joven y en plena etapa de crecimiento. Eso no es todo. Llama mucho la atención que esa muda de piel haya aparecido en Indonesia, más porque fue en la zona sur del archipiélago de la Sonda, porque en esa zona se encuentra la fosa de Java, que es el punto más profundo de todo el Océano Ãndico, llegando a tener en su punto más bajo casi siete mil doscientos metros de profundidad. Para que se den una idea de que tan profundo es eso si en el punto más bajo colocan la montaña más alta de Argentina y encima de la punta de esa montaña colocan una de las torres que se cayó en el novecientos once aún asÃ, estando la torre arriba de la cima de la montaña, el último piso de la torre quedarÃa debajo del agua. Asà de profunda es la fosa de Java, el lugar ideal para que habiten monstruos tan grande como Tiamat y las otras criaturas que tentativamente serÃan variaciones de su especie. Bueno, si la fosa dejaba fue el hogar del monstruo o de los monstruos marinos que infundieron tanto miedo a los humanos durante miles de años, sólo nos queda tratar de discernir qué tipo de animal era. Para eso hay que regresar tanto en el tiempo como sea posible. Comencemos yendo unos doscientos millones de años hacia el pasado. En ese entonces sólo existÃan dos grandes masas continentales, una era Lauracia y la otra era Gondwana, pues entre esos dos continentes estaba el Mar de Tetis, el cual era el hogar del notosaurio, que era parecido a un lagarto o otro de la de los grandes monstruos marinos que habitó en el mar de Tetis. Era el extraño Tanistrofeus, un carnÃvoro cuyo cuello constituÃa más de la mitad de la longitud del animal por mucho tiempo. La criatura que dominaba esas aguas eran los ictiosaurios gigantes. Por ejemplo, estaba el talato archón, que alcanzó dimensiones de más de ocho metros, el sonisaurio, que medÃa a casi quince metros y el sastasaurio, con más de veinte metros de longitud. Esos enormes sictiosaurios, de una manera o de otra, guardan cierta relación con las ballenas y de los cachalotes, que son animales que guardan cierta similitud con tiamat. Pero los psictiosaurios no eran en realidad de predados los que sà eran depredadores. Eran los vacilosaurios, que ese monstruo fue el ancestro directo tanto de las ballenas como de los cachalotes. A diferencia de las especies actuales, el vacilosaurio carecÃa de grasa y estaba armado con dientes aterradores. Esos cetáceos primitivos podÃan alcanzar aproximadamente veintiuno metros de largo, un dato bastante curioso. Los primeros fósiles encontrados fueron identificados erróneamente como los de una serpiente marina, llegando incluso a asignarle un hombre que literalmente se traducÃa como rey de los reptiles. Digo que esto es curioso porque los expertos que encontraron sus huesos creyeron que era un reptil. La lógica dicta que si humanos de culturas de hace miles de años encontraron huesos de vacilosaurio, pues también los han de haber confundido con huesos de una gigantesca serpiente marina. El vacilosaurio tenÃa dos extremidades traseras que sobresalÃan de sus lados y que tenÃan el tamaño de la pierna de un niño. Esas pequeñas extremidades son una pista crucial para comprender cómo las ballenas modernas, máquinas nadadoras supremamente adaptadas, descienden de mamÃferos terrestres que una vez caminaron a cuatro patas. Fue uno de los animales más grandes del paleógeno, sino el más grande. Además, era el principal depredador de su entorno, alimentándose de presas que no habrÃan sido especialmente pequeñas como tiburones. Y es aquà donde vuelven a brotar las similitudes con las criaturas, con tentáculos que también comÃan tiburones. Evidentemente, el vacilosaurio no tenÃa tentáculos, pero a lo que voy es que tanto tiamat como criaturas similares pudieron haber vivido hace millones de años, ya que guardan muchas similitudes con criaturas de aquellas épocas. Los monstruos marinos de los que se hablan en las historias de las culturas antiguas no serÃan más que animales prehistóricos que lograron sobrevivir a las extinciones debido a que posiblemente habitaban en lugares tan profundos como la fosa de Java. Tal vez algún ictiosaurio o algún vacilosaurio que logró sobrevivir aislándose en los abismos marinos evolucionó de tal manera que terminó aumentando demasiado su tamaño y desarrollando tentáculos. Si decidimos sacar de la ecuación tanto a los ictiosaurios como a los vacilosaurios a una y otras opciones como el itzictis. Esa especie extinta de pez tenÃa todas las cualidades fÃsicas para ser considerado un monstruo marino. Su tamaño ha sido disputado cientÃficamente a través del tiempo, con estimaciones que han variado en gran medida. Esto se debe a que sus fósiles han sido difÃciles de interpretar, porque sus esqueletos no estaban constituidos completamente de hueso, sino mayormente de cartÃlago, el cual no suele fosilizarse. A finales del siglo XX se llegó a afirmar que Litzichtis medÃa entre diecisiete a veintiocho metros de largo. Los huesos craneales hallados indican que el idzictis tenÃa una enorme cabeza con protuberancias en la bóveda craneana también podrÃa considerarse a los preciosaurios. Los distintos grupos de preciosaurios vivieron entre doscientos veinte ses ns y cinco millones de años atrás, y sus fósiles se han encontrado distribuidos en todos los continentes. Aunque su origen es incierto. Se supone que los plesiosaurios provienen de reptiles acuáticos que usaban la cola como un propulsor, pero sin miembros muy especializados. Sus patas adoptaron una forma similar a remos, con una estructura de cinco dedos, pero con veinticuatro falanges en lugar de tres. Como los humanos. Existieron dos formas básicas de preciosaurios, unos que tenÃan una cabeza pequeña y cuello largo, conocidos como el preciosaurio y otros con cabeza grande y cuello corto. Los pliosaurios las aletas de los pleciosaurios tenÃan una forma convergente con la de los sitiosaurios, pero con una estructura que difiere en la cantidad de dedos y falanges. No es de extrañar la convergencia de forma, ya que fueron favorecidas por la selección natural en un medio donde realizaban la misma función la natación, eran nadadores de resistencia con una velocidad superior a los diez kilómetros por hora. En cambio, no tendrÃan una buena audición. Otros datos adicionales incluyen un cráneo triangular extremo en punta. Los dientes eran largos, curvos y muy robustos, lo que les habrÃa permitido la captura y apuñalamiento del cuerpo de la presa. La musculatura de las fauces ejercÃa la presión suficiente para sujetar a la presa viva. Sin embargo, la distribución dental es muy variada. Lo que sugiere que predaban sobre diferentes tipos de animales marinos, algo lógico en un linaje que vivió por ciento cincuenta millones de años. Una caracterÃstica frecuente de los preciosaurios es la presencia de piedras en el estómago. En un ejemplar recuperado en la antártida cerca de la zona donde fue avistado el ningen se encontraron más de dos mil seiscientos piedras. Sin embargo, en otros ejemplares el número es mucho menor y el peso es mayor. La utilidad de estas piedras está en discusión, aunque se ha dicho que podrÃan haber tenido relación con la capacidad de hundirse. Los hallazgos realizados en los últimos años parecen demostrar que los preciosaurios jóvenes vivÃan en aguas cercanas a las zonas continentales, lo que explicarÃa porque criaturas como Tiamat fueron avistadas a simple vista desde tierra, siendo que se trataba de un monstruo que provenÃa desde los abismos más profundos del océano. Eso significa que Tiamat, asà como todos los demás monstruos marinos que han sido vistos desde tierra, a pesar de ser de tamaños colosales, aún debieron haber crecido más, ya que eran jóvenes, lo cual se respalda con la masa de piel encontrada en las costas de Indonesia. Y este es el fin de la investigación. Ciertamente, no hay mucho más que se pueda llegar a deducir. Si acaso comentar que algunas personas sugieren que el famoso cre está emparentado con Tiamat, Leviatan y similares, pero la realidad es que no puede ser, porque los lugares donde el cracken ha sido visto no encaja con las aguas donde habitaron Tiamat y sus variantes. Quiero dejar en claro que yo no estoy afirmando que los monstruos marinos que aparecen en las historias antiguas sean dinosaurios. Lo único que digo es que existe la posibilidad de que esa sea la explicación, que es más creÃble, que el monstruo marino Leviatán haya sido creado por un dios o, que unos pocos dinosaurios de tal o cual especie haya logrado sobrevivir a la extinción y que su avistamiento haya dado origen al mito de Leviatán. Para mÃ, la respuesta es muy obvia. Yo respeto las creencias de la gente de todos. Sólo digo que deberÃan de considerar la posibilidad de que ese enorme monstruo, que se supone que será enfrentado por Dios durante el Apocalipsis, sea en realidad un simple dinosaurio relato escrito y adaptado por Ramiro Contreras








