Brujos Y Brujería Indígena Mexicana Historias De Terror - REDE

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Nota de Ramiro Contreras. La influencia de la magia fue crucial en la cotidianidad de la comunidad náhuatl de manera similar a su impacto en otras culturas antiguas. Este fenómeno complejo propició el surgimiento de personas especializadas en diversas prácticas que se consideraban fuera de lo ordinario en esta sociedad. Individuos con habilidades sobrenaturales desempeñaban múltiples roles sociales. No era raro que aquellos dotados de una personalidad con caracterÃsticas mÃsticas llevaran a cabo diversas funciones en la Comunidad. Estas personas no sólo eran reconocidas por sus habilidades mágicas, sino que también desempeñaban un papel significativo en la estructura social, contribuyendo a aspectos variados de la vida comunitaria. La magia entendida como un fenómeno complejo y arraigado en la vida diaria no sólo era una práctica individual, sino que también tenÃa una conexión intrÃnseca con la dinámica social. AsÃ, la presencia de individuos con habilidades sobrenaturales no sólo añadÃa un elemento intrigante a la vida cotidiana, sino que también enriquecÃa la complejidad de las interacciones sociales en la comunidad náhuatl. En el vÃdeo de hoy vamos a hablar de todas las variantes de brujos, hechiceros, chamanes, magos y sus contrapartes femeninas que habÃa en aquellos tiempos de antes de que llegaran los españoles, los trece tlalacatecolo, en las normas establecidas por nezahualcoyotl de Texcoco y en las descripciones de la suerte que les correspondÃa a los hombres según su nacimiento se observa una distinción entre aquellos que empleaban la magia en beneficio de la comunidad y aquellos que, con una pasión verdaderamente destructiva, se entregaban a las artes o s odas naturales, perjudicando a la sociedad. Aunque inicialmente sus métodos y poderes podÃan ser similares, los magos maléficos, conocidos como nahuales, lectores de los libros, de los destinos y poseedores de facultades sobre los fenómenos atmosféricos, entre otros, tomaron una dirección antisocial, desarrollando medios exclusivos para quienes practicaban la magia en detrimento de los hombres. El término genérico más común para referirse a estos individuos es la catecolo, tal que se traduce literalmente como hombre búho, más allá de la asociación del búho, con lo funesto para los Nahuas y su consideración como mensajero del mictlan o región de los muertos. La etimologÃa de su nombre incluye el verbo coloa, que significa perjudicar o dañar. Esto, unido al prefijo indefinido, t proporciona una significación precisa de la naturaleza del búho y del tlacatecólotal. Ambos se caracterizan por su labor de de hacer daño a la gente. Otros nombres genéricos refuerzan esta naturaleza perjudicial. El tlacatecolot también es conocido como Taipitzani, el que sopla maleficios sobre la gente, tex Oxani, el que hechiza a la gente, tetla chihuiani, el que embruja a la gente y muchos más todos resaltando su capacidad para causar daño a la gente. Sus acciones incluÃan invocar maleficios sobrenaturales, atontar a la gente, alterar el corazón y el rostro de la gente, entre otras manifestaciones dañinas. Existen dos vÃas que se consideran como fuentes de los poderes de los tlatlacatecolo. En primer lugar, el nacimiento bajo un signo propicio, ya sea c ehecatl o c quialmitl. En segundo lugar, el aprendizaje de las artes oscuras, donde se menciona la existencia de comunidades enteras de brujos, algunos de ellos reconocen por sus conocimientos mágicos. Una tercera posibilidad, aunque no del todo clara, no se aplica a los tlatlacatecolo, sino más bien a los curanderos. En este caso, un defecto fÃsico adquirido después del nacimiento o incluso antes, confiere a ciertas personas un poder sobrenatural. Este fenómeno se atribuye a la protección de cholot la deidad asociada a las transformaciones brujos y monstruos. La noción de predestinación, es decir, la influencia de una fuerza sobrenatural que determina el destino de las personas antes de su nacimiento, podrÃa parecer ajena al pensamiento de los pueblos nahuas. Esto se debe a la idea constante de que el individuo está sujeto a la influencia del signo bajo el cual nace y que es posible eludir esta influencia postergando la ceremonia de ofrecimiento al agua por unos dÃas. Sin embargo, la presencia de curanderos con defectos corporales innatos y la manifestación anticipada de la de la los poderes futuros de los tlatlacatecolo antes del nacimiento, donde aparecen y desaparecen cuatro veces en el seno materno sugieren la existencia de la predestinación Esta se presenta no sólo vinculada al dÃa de nacimiento y a la ceremonia de ofrecimiento al agua, sino también como una influencia prenatal que otorga virtud al tlacatecolot gracias a fuerzas sobrenaturales. Dada la naturaleza de estos dones, desde una edad temprana, el tlacatecólotl exhibÃa señales de su esencia, destacando al autodenominarse conocedor del Reino de los Muertos, conocedor del cielo. En otras palabras, afirmaba tener conocimiento de todos los secretos y posiblemente mostraba habilidades transformándose en animales como fiera, coyote, lechuza, mochuelo o búho. Durante su infancia, estas habilidades estaban intrÃnsecamente vinculadas al flujo temporal de las influencias sobrenaturales, ya que ejercÃa su maleficencia en dÃas especÃficos es ilmente a aquellos cuyo numeral era el nueve. Por otro lado, sus facultades se desvanecÃan si su tonalli su destino se separaba de él, lo cual ocurrÃa cuando se abrÃa una conexión externa en el lugar donde residÃa dicha conexión en su cuerpo. Zaagún menciona que al capturar a uno de estos malhechores, se le cortaban los cabellos de la coronilla, privándolo de su fuerza y llevándolo a fallecer poco después. A pesar de sus poderes, los brujos maléficos no disfrutaban de una vida próspera ni cómoda. VivÃan en la pobreza, la infelicidad, sin paz ni un verdadero hogar y con frecuencia terminaban siendo ajusticiados por la comunidad. Eran personas desafortunadas que subsistÃan contratándose para causar daño, mientras que los brujos dedicados a beneficiar a la población lograban amasar riquezas incluso después de la conquista. Los trece primeros practicantes de magia en esta lista son los Tlatlacatecolo uno tepan Missani. Este individuo, cuyo nombre significa el que se sangra sobre la gente según los textos, ejecutaba su acción cuando deseaba la muerte de alguien. No está claro si siempre dejaba caer su sangre maléfica sobre la persona odiada o sobre su representación, pero se aprovechaba de encontrarse casualmente con su vÃctima en el camino. Su poder afectaba a las cosas que resultaban dañadas y perecÃan al entrar en contacto con su sangre dos el que ve fijamente las cosas, aunque no se proporciona su nombre en náhuatl podrÃa llamarse Thlatstini. Su método era similar al del primero. Si deseaba que las cosas perecieran, las miraba fijamente tres. El que toca las cosas, aunque su nombre no está especificado, podrÃa ser llamado flamato Khan al tocar con su mano algún objeto que le causara molestia. Este objeto se perdÃa cuatro. El que pinta las paredes de las casas, su nombre, que serÃa caltechtlatla Kuilloani, no aparece en el texto. La consecuencia de su acción era la muerte del dueño de la casa. Posiblemente la pintura que usaba era su propia sangre. Y respecto a los dibujos que realizaba, el códice Carolino insinúa que eran simples rayas cinco Tetlepancltetski. Su significado etimológico es el que prepara el fuego. Para la gente se registran dos procedimientos diferentes. El primero involucra el contacto fÃsico entre el objeto afectado y la persona a dañar, mientras que el segundo es inverso. En el primero, el brujo decoraba un palo con papel mortuorio, ofrecÃa alimentos runs funerarios durante cuatro noches y finalmente incineraba la efigie del difunto. Al dÃa siguiente invitaba a las personas a las que deseaba dañar, ofreciéndoles la comida que habÃa destinado al palo amortajado y pronunciando quizás en secreto las palabras de deseo que mueran pronto. Se creÃa que la conexión entre los alimentos y las personas provocarÃa un ritual mortuorio real en el futuro cercano. El segundo procedimiento era más simple. El brujo cortaba los cabellos de la persona a la que querÃa dañar y los quemaba simbolizando la incineración deseada del cadáver de su enemigo. Quizá en este apartado deba incluirse el llamado te willot Latiani, nombre que se mencionó anteriormente como genérico de los tlatlacatecolo y que posiblemente acepte la interpretación de el que excita la cremación de la gente. Seis Teyoyokani Tekotscuani. La traducción de estos términos es el que come los corazones de la gente y el que come las pantorrillas de la gente. Ruiz de Alarcón los considera sinónimos de Texovski tet la Chihuiani, que significan el que hechiza a la gente y el que embruja a la gente. Los dos primeros parecen referirse a metáforas. El primero indica una acción que perturba las facultades mentales de la vÃctima, mientras que el segundo alude a un posible mal muscular. Se ha registrado sólo un procedimiento posterior a la conquista. Algunos hechiceros enterraron cenizas que obtuvieron de búhos en una ermita en el pueblo de Coyuca. Esta acción desencadenó una terrible enfermedad que provocó la rápida muerte de quienes fueron a rezar a ese lugar. Los informantes de Sahagún indican que esta brujerÃa se practicaba tanto con el objetivo de matar a los enemigos como de apoderarse de sus bienes, ya que los enfermos tenÃan que recurrir a los Tekotscuani que los habÃan daño para recuperar la salud a cambio de considerables pagos. Parece que en los tiempos prehispánicos, algunos teyoyo Kuanim tenÃan protección oficial, ya que se menciona que maxtla. El señor De Azcapotzalco contaba con brujos de esta clase a su servicio siete Momelscopinki, el significado de este nombre es oscuro cerna. Lo traduce como a la que se arrancaron las piernas garibai Ka sugiere que se da golpes en las piernas, mientras que Ki y Richi dan al verbo Metzcopina. El significado de desarticularse los huesos de los pies. Etimológicamente se podrÃa interpretar como el que se saca molde de sus piernas. Además, el códice florentino sugiere que la acción asociada con este nombre es propia de las mujeres, aunque no la describe detalladamente. Se menciona que las mujeres que practicaban esta acción se contaban entre las perjudiciales y su poder estaba vinculado al nacimiento bajo los signos checatl y c xiats Title, otro nombre relacionado y con el mismo significado es Momets Copigniani ocho Clawi Fruchtley. Su significado es el sahumador luminoso. Fray Juan Bautista lo define como un brujo que se desplazaba de noche por las montañas, exhalando fuego por la boca para asustar a sus enemigos, quienes enloquecÃan o morÃan a causa del susto torquemada. Lo incluye entre los nahuales que tenÃan la capacidad de transformarse no sólo en animales, sino también en fuegos. Sin embargo, el autor del códice Carolino, adoptando una postura más racional, duda de su existencia y sugiere que estos brujos no eran más que luciérnagas nueve no notsale pixe te yo el pachuani. Estos nombres se traducen como el poseedor de conjuros, el dueño del depósito y el opresor del corazón de la gente. Aunque estos términos tienen poca relación con las actividades de este tipo de brujo, se describen acciones que corresponden a otros magos. Según Sahagun, los nonotzale eran asesinos a sueldo vestidos con pieles de oselote diez te Macpalitoti, Momac Palitotti, te Hipopotza, Quahu y Kuk. Los significados de estos nombres son el que hace danzar a la gente en la palma de la mano, el que danza con la palma de la mano y con reservas, el que tiene el madero que ha sido muy compuesto como persona. Este último término se refiere a la imagen que estos brujos hacÃan de Quetzalcoatl antes de iniciar sus actividades mágicas. Con esta imagen y el brazo de una mujer fallida durante el parto, visitaban las casas de sus vÃctimas. Allà mediante métodos mágicos, adormecÃan a las personas, robaban sus pertenencias, violentaban a las mujeres y disfrutaban de una cena tranquila en el lugar del crimen Once moy uwalito Annie. Este nombre corresponde a una deidad Shippettotech y su significado es el que se acomide en la noche. En un sentido francamente erótico. El hecho de que estos nombres se mencionen en los conjuros de Magdaalito Tikuk puede indicar que estos brujos son los mismos señalados en el apartado anterior. El códice Carolino los describe como brujos que atacan sexualmente a sus vÃctimas, ya sean mujeres u hombres. Doce Ziwanotski Sochihua Zihuatlatole. Estos nombres pueden traducirse como el que llama a la mujer, el que posee en brujos para seducir y el dueño de palabras para la mujer posiblemente sean una variante del moyo Walito Annie utilizaban el conjuro como medio, invocando at las Solteotol y a chochiquetzal divinidades del amor trece el que trueca sentimientos. Su nombre nuatl no se menciona. Se le considera atlacatecólotl por atentar contra la voluntad de las personas. El procedimiento mágico requerÃa ciertos granos de maÃz, a veces ubicados en la base de la mazorca y caracterizados por las puntillas contrarias al nacimiento. Estos granos se usaban para preparar una bebida que, combinada con conjuros, inducÃa un cambio de sentimientos, pasando del odio al amor y viceversa. Los nahually Se trata de aquel individuo con la capacidad de cambiar su apariencia y cuya influencia en la Comunidad puede ser tanto positiva como negativa. Tanto Ruiz de Alarcón como Jacinto de las Cernas se enfrentaron a la difÃcil tarea de encontrar la etimologÃa del nombre de esta categorÃa de hechiceros. Ambos sugieren que el sustantivo Nahualli proviene del verbo nahualtÃa, el cual significa esconderse u ocultarse. No obstante, Ruiz de Alarcón añade su opinión sobre la posibilidad de que el término se derive de una raÃz que denotemandar o hablar con el imperio. Por su parte, Gary bai Kah considera que la etimologÃa es un problema, proponiendo tres posibles orÃgenes. El primero Nahui, que significa cuatro número con alto valor simbólico en el mundo náhuatl y que podrÃa sugerir la idea de alguien astuto o con una personalidad cuádruple El segundo de Nahuali o Nahuala, un verbo arcaico que significa engañar o disimular, aunque también sugiere la posibilidad de que este verbo sea tanto o primitivo como derivado del sustantivo Nahuali. El tercero de un mayismo derivado de la raÃz mayaquichena nao Nahua, que significa sabidurÃa, ciencia, magia. La sugerencia de ruiz de Alarcón ni serna resulta insostenible, ya que NahualtÃa es un verbo formado por el sustantivo Nahualà y el sufijo efectivo TÃa con un significado original de actuar como nahual y, por extensión, esconderse u ocultarse. La primera propuesta de Garibaica parece lógica, aunque carecemos de suficientes elementos de juicio. Su segunda propuesta, según reconoce, es más débil. La tercera propuesta, que menciona un origen maya quiché de la palabra presenta dificultades, pero no es completamente descartable. A estas teorÃas se suma una perspectiva adicional. Las raÃces ejua y agua, afectadas por prefijos posesivos sugieren una relación de unión, revestimiento, contorno, superficie y vestidura. Ejemplos de estas raÃces incluyen palabras como náhuac, que significa junto a mà o como sufijo cerca alrededor, yegua, que significa hace poco tiempo, yagua loa que significa rodear e watl, que significa piel cuero, cáscara, nahuateki qué significa abrazar, y la palabra náhual en el náhuatl hablado en tlaxcala, qué significa gabán kapa. Si esta interpretación es válida, nwaltl podrÃa traducirse como lo que es mi vestidura, lo que es mi ropaje o lo que tengo en mi superficie, en mi piel o a mi alrededor. Si esta palabra se ha utilizado desde sus inicios para describir la relación mágica de la transformación de un hombre en otro ser, es plausible que de ellas se derivan todo o los verbos compuestos con la radical náhual, proporcionándoles matices de disimulo, cautela, secreto, malicia, engaño, acechanza, mote, fingimiento, nigromancia, trampa y cifra. El nahualtel es aquel que posee la capacidad de transformarse en otro ser. Esta facultad es conocida cuando se trata de dioses quienes adquieren formas humanas y animales. Los hombres, por su parte, pueden convertirse en diversas criaturas, desde fieras como leones, tigres y caimanes, hasta animales más pequeños como perros, comadrejas, zorrillos, murciélagos, búhos, lechuzas, pavos y serpientes. Incluso algunos pueden transformarse en elementos como el fuego, como se mencionó anteriormente, o desaparecer por completo para evitar peligros. Un solo brujo puede cambiar su forma en varias ocasiones, como lo ilustra el caso de Thutsumatzin Platoani de Coyohuacán. La presencia de estos seres es una constante en la cosmovisión antigua, ya que se espera encontrarlos en cada esquina en el viaje. Si un penitente se encuentra con animales, debe introducir la mano en sus hocicos para discernir su naturaleza. Animales con hocicos babosos se consideran deidades del monte inofensivas, mientras que aquellos con grandes hileras de dientes deben ser eliminados, ya que son nahuales que buscan perjudicar. Incluso si se topa con una serpiente metlapilcoatl se entiende que no es un animal real, sino un brujo transformado en serpiente. Ahora bien, surge la incógnita de si todos los nahualtin tienen la capacidad de transformarse en cualquier ser o si existe alguna distinción entre los buenos y malos, los nobles y plebellos. Algunos textos sugieren que los tlatlacatecolos son aquellos que adoptan formas de búhos, lechuzas y fuego, pero no hay información suficiente para afirmar con certeza que las posibilidades de los buenos nahualtÃn estén restringidas de alguna manera. Respecto a la posición social, se observa una posible limitación que carece de total claridad. En la actualidad, en el mundo maya se sostiene la creencia de que el animal asociado a cada individuo como tona de alguna manera condiciona su posición social. De acuerdo con esta creencia, un hombre destacado tiene desde el inicio de su vida uno se lote como su tona, mientras que aquellos de estatus más común están vinculados a animales considerados menos significativos. Es crucial distinguir entre tonalismo y nahualismo antes de continuar con la siguiente sección. Una confusión inicial, quizás originada entre los mismos nahuas que interactuaban con comunidades de otras culturas y que se propagó principalmente a través de las obras de ruiz de Alarcón y cerna, ha llevado a que el nahualismo se ha entendido como la relación entre un hombre y un animal especÃfico. La palabra tona proviene de tonalli, que significa suerte o destino adquirido por el signo de nacimiento de un individuo o por el dÃa en que es consagrado al agua. En comunidades mayas, zapotecas y náhuatl Existe y ha existido la creencia en una conexión mÃstica entre un hombre y un animal, que implica compartir tanto los infortunios como las fortunas. En este contexto, el tonalismo implica que cada individuo tiene su tona. Estableciendo una relación mÃstica entre un hombre y un solo animal compartiendo su destino. Es importante destacar que no hay un poder para que uno se transforme en el otro en el tonalismo. Por otro lado, el nahualismo es una facultad de metamorfosis, un poder que poseen unos pocos individuos considerados sobrenaturales. Implica la capacidad de transformación de un solo individuo en diferentes seres sin necesidad de una relación con un animal especÃfico. Además, el mago incluso puede transformarse en elementos no vivos, como el fuego. Aunque es esencial señalar que esta confusión entre tonalismo y nahualismo parece haber existido desde épocas remotas, como se evidencia en las figuras de animales que portaban los dioses en la espalda, conocidas como náhuales Teutlipan Mocketzani. El término se traduce literalmente como el que encarna a un dios según los relatos de Sahagún. Este individuo era apreciado y respetado por la comunidad. VestÃa las prendas del dios al que representaba y ofrecÃa a sus seguidores a cambio de ropa y alimentos, beneficios como salud y una confianza notable en sà mismos, lo que les permitÃa enfrentar incluso los peligros más grandes. Se podrÃa pensar que este personaje era en parte un visionario y en parte un hombre sometido a una estricta disciplina religiosa dotado de una gran fuerza carismática, resulta comprensible encontrar ciertas similitudes con el joven cautivo que desempeñaba el papel de Tezcatlipoca durante un año y era honrado por ello. También se puede establecer una conexión con otro personaje que lo acompañaba, vestido, como Huitzilopochtli. Además, el valor mágico asociado a los atuendos divinos evoca la memoria del tintorero o por Tzin en la defensa de la ciudad de México, Tenochtitlán contra los conquistadores o Porozin se vistió con los emblemas conocidos como ketzalth Colottle para enfrentar a sus adversarios. Los dominadores de los meteoros, los nahuas, cuya subsistencia dependÃa en gran medida de la agricultura, se enfrentaban a una preocupación constante proteger sus cultivos de los estragos causados por el granizo. Aunque los agricultores empleaban prácticas mágicas, como colocar hojas de madera sobre la tela o el majadero del mortero en los campos que necesitaban protección, esas medidas no siempre resultaban suficientes. En tales circunstancias, era común recurrir a magos especializados que trabajaban en grupos que podÃan llegar a tener hasta diez miembros dependiendo de la gravedad de la amenaza. Esto se debÃa a que la labor de un solo mago podrÃa no ser eficaz para disipar las adversas nubes. En épocas posteriores a la conquista, estos grupos de magos contaban con una organización bien estructurada. Su función incluÃa la recolección de contribuciones por parte de los agricultores para financiar los servicios destinados a proteger los cultivos. Esta colaboración organizada permitÃa a los magos enfrentar de manera más efectiva los desafÃos relacionados con fenómenos meteorológicos adversos, asegurando asà la prosperidad de las cosechas y la estabilidad en la economÃa agrÃcola de la Comunidad Brujos del clima, Los encargados de lidiar con el granizo, conocidos como Tekautlaski y Tesiupetki, desplegaban diversos métodos para enfrentar este fenómeno. Sus prácticas incluÃan peticiones fervientes a las nubes, movimientos enérgicos de cabeza acompañados de intensos soplos dirigidos hacia la región que buscaban proteger la utilización de un palo con una serpiente viva enrollada amenazadoramente y después de la conquista la invocación a la Virgen y a los santos, se sugiere que muchos de estos magos, con el objetivo de mejorar su eficacia, mantenÃan una conexión especial con la lluvia o el ocelote. Estas asociaciones podrÃan haber sido fundamentales para su desempeño, ya que la lluvia y el oelote eran vistos como entidades poderosas y significativas en el contexto de protección contra el granizo. El individuo encargado de dirigir los vientos y las nubes, posiblemente denominado ejektlaski y mixtlaski, o más precisamente cocolisée katlaski y kokolismixtlaski, no tenÃa como propósito principal proteger las cosechas, sino más bien preservar la salud de los niños. Se creÃa que algunas enfermedades infantiles estaban vinculadas a la influencia de los vientos y las nubes. El método utilizado por este mago era similar al empleado por aquel que alejaba las nubes de granizo, los doce telesiuke. El término tlaszuki, según Molina, se traduce como astrólogo o estrellero. No obstante, esta interpretación puede distorsionar el verdadero significado semántico y alejarse de la comprensión cultural precisa. Molina, influenciado por la concepción medieval europea, asocia al auténtico adivino con aquel que busca secretos en los movimientos celestiales. Sin embargo, la etimologÃa náhuatl no sugiere que las estrellas sean portadoras del mensaje deseado. El verbo si huÃa, según Simeón, implica buscar, pretender, perseguir excitar. AsÃ, classijuya significa buscar las cosas acelerar el conocimiento de eventos futuros y Tlatyuki se refiere a quien se dedica a esta práctica adivinatoria. Aunque el verbo la sijuya no aparece directamente en los vocabularios, se encuentra en composición en palabras que indican adivinación. Notablemente, el sustantivo Tlassibuistli, que podrÃa traducirse como mensaje adivinatorio, tiene una curiosa relación con lunar o señal en el cuerpo. Este detalle resalta la importancia de las marcas corporales como indicadores de destinos. Según la cosmovisión Náhuatl, otro nombre para el adivino es Tlachiksky, que significa el que mira las cosas. Además, se autodenominaba tixomoko, ni huehue, ni zipac ni tonal, expresando Yo soy oxomoko, yo soy el anciano, yo soy zipactonal, haciendo referencia a la primera pareja humana y sus conocimientos adivinatorios. Los poderes del tlaszuki incluÃan el conocimiento de lo distante, lo presente, oculto y lo futuro. AccedÃan a esta sabidurÃa a través de la observación e interpretación de señales evidentes viajes a un mundo sobrenatural. La práctica de sortilegios y la interpretación de libros sagrados eran personas respetadas especialmente por los gobernantes, quienes buscaban constantemente sus consejos. A s nudos. Se les asociaba con los papahuake, sacerdotes célibes que vivÃan en austeridad, encerrados en templos y segregados socialmente. Aunque no todos los tlaszuki adoptaban este estilo de vida. Entre los tlaszyuki que se mencionaran se incluyen algunos que desempeñaban labores como curanderos. No obstante, es importante separar su labor curativa de la que realizaban para descubrir las enfermedades de sus pacientes. Esto se debe a que los métodos mágicos empleados no eran exclusivos de la investigación de las causas que afectaban a quienes solicitaban su ayuda. Por ejemplo, el método del PIINI servÃa no sólo para determinar enfermedades, sino también para encontrar objetos perdidos. Uno el que revela fuerzas contrarias a este mago se le conoce genéricamente como tla Chivsky y tlac Yuki. Su labor principal era descubrir posibles calamidades futuras, como granizo, escasez de lluvias, hambrunas y enfermedades. Su propósito era advertir a la población para que almacenara alimentos y cuidara de su salud. También se encargaba de identificar qué divinidades o fuerzas estaban descontentas y necesitaban ser propiciadas. Entre estas entidades se encontraban los dioses plantas sagradas. Y después de la conquista la Virgen y los Santos Dos Paine. Este nombre significa el mensajero. Este mago era el viajero por excelencia que se aventuraba en busca de secretos en un sobremundo. Lo hacÃa a través de la ingestión de sustancias como el peyote, el tlitlilzin y el tabaco. Bajo los efectos de estas sustancias se encontraba con sus personificaciones como un negrito, en el caso del clit liltzin, venerables ancianos que representaban el peyote Y a veces, después de la conquista con Cristo y los Santos, estas entidades le revelaban el origen y la causa de las enfermedades de sus pacientes, el destino de objetos robados y la ubicación de mujeres que habÃan abandonado a sus maridos. Aunque no hay elementos para ubicar geográficamente el lugar de los misterios, el Tlaucalco o región de la Casa de la Luz, se especula que era un lugar al que se creÃa posible llegar fÃsicamente mediante la magia. No sólo las drogas eran utilizadas para alcanzar este estado, sino también los duros ejercicios de penitencia, que provocaban pérdida de sangre y sumÃan al mÃstico en un estado de éxtasis donde creÃa estar frente a las divinidades y podÃa incluso conversar con ellas. Tres mattla Pauki, su nombre significa el que cuenta a través de los antebrazos. El procedimiento comenzaba con la compostura meticulosa de sus ropas, indicando que se preparaba para realizar una labor de gran impono. Colocaba tabaco con cal en la palma de su mano izquierda, deshaciéndolo con el pulgar de la derecha. Luego se frotaba ambas palmas con el tabaco. Invocaba al tabaco al cielo y a la tierra. Besaba sus pulgares y solicitaba a todos sus dedos que consultaran al objeto revelador del misterio. Buscaba conocer el tiempo de vida restante del enfermo, la ubicación de personas y objetos perdidos o la medicina aplicable al caso. Comenzaba midiendo el antebrazo izquierdo del paciente con la palma de su mano, derecha, del codo a la mano y viceversa. Varias veces concluÃa con el resultado que proporcionaba la última unión de su mano con la del paciente o con la del individuo que habÃa perdido, seres queridos o bienes. En el caso de que ambas manos coincidieran, señalaba una muerte próxima. Si la mano del mago sobresalÃa ligeramente de la del paciente, la muerte se retrasarÃa un poco. Si la diferencia era considerable, la enfermedad serÃa prolongada y existÃa la posibilidad de recuperación. A primera vista, este procedimiento podrÃa parecer similar a la quiromancia. Sin embargo, hay elementos que sugieren que el Matlapaoki es una especie de paine cerna. Cuestiona si el resultado de la matlapa Ucalisle servirÃa para algo más que conocer la duración de la vida del paciente. Además, plantea la incógnita de cómo se podrÃan encontrar cosas perdidas. Dado que la respuesta de la comparación de manos es puramente cuantitativa, no se debe limitar el medio del supuesto conocimiento a su fase final. El Matlapaugi invoca al cielo y a la tierra, Se frota las manos con alguna droga y utiliza términos simbólicos al medir sugiriendo que su mano es el mismo bajo el efecto de una droga, viajando a las regiones de misterio, ascendiendo o descendiendo por el camino que representa el antebrazo del paciente pop, posible nmente mediante una verdadera autosugestión. Cuatro Claulciniani su nombre significa el que desbarata los granos de maÃz, aunque la acción también se denomina claoli kitepeua esparcir los granos de maÃz. Se dice que su método fue uno de los primeros utilizados por los hombres para conocer el misterio, ya que Huitzilopoctli y Ketzalkoatl le dieron a la primera mujer zipactonal los granos que debÃa arrojar para conocer el destino de las personas. El procedimiento varÃa según las fuentes. Según informantes indÃgenas de Sahagún, el mago derramaba los granos en el suelo para leer la suerte del enfermo. Si los granos caÃan en hileras o pilas, el enfermo vivirÃa. Si caÃan dispersos, era señal de muerte próxima. Gariba y Ka interpreta acertadamente que los granos representaban la vida del enfermo y una dispersión indicaba la disgregación de la vida. MotolinÃa y torquemada mencionan que el mago arrojaba los granos siete u ocho veces al suelo. Si uno de los granos quedaba enhiesto, el enfermo morirÃa pronto. Ruiz de alarcón y Serna describe en un procedimiento más complejo útil, no sólo para determinar la duración de la vida del enfermo, sino también para saber si se logrará lo que se pretende. El adivino tomaba los granos más grandes y hermosos de una mazorca. Cortaba las puntas con los dientes para que sirvieran como dados y los colocaba en un lienzo blanco en el suelo. Simbolizando el plano horizontal del mundo. Colocaba algunos granos en cada esquina representando los rumbos del universo. Luego realizaba un juego de manos, arrojando y tomando los granos y los pasaba rápidamente por los bordes del lienzo. Después los arrojaba al centro y leÃa la buena fortuna. Si caÃan con la cara hacia arriba. Si mostraban la parte cortada, indicaba mala suerte. La caÃda en el rumbo del norte podrÃa haberse considerado como un mal presagio, aunque no se menciona explÃcitamente en las fuentes cinco Atlan, Teitaki, Atlan, Tlak Bigsky Ketla. Su nombre significa el que ve en el agua a la gente. Los nombres de atlant la Chiksky el que mira las cosas en el agua, y Atlante y Taki el que ve en el agua a la gente se usaban para designar a dos tipos diferentes de adivinos, aquellos que utilizaban granos de maÃz para su sortilegio mencionados en este apartado y aquellos que no lo usaban, de los que se hablará a continuación. El primer procedimiento servÃa tanto para conocer la futura suerte del enfermo como para saber si habÃan perecido los animales perdidos según torquemada. También permitÃa ver las casas en las que se encontraba lo perdido. El adivino cortaba la punta de los granos de maÃz aproximadamente siete según ponce de león y los echaba en un recipiente de madera de color verde azulado lleno de agua. Conjuraba el agua para que revelara el misterio, tapaba y destapaba el recipiente y observaba al final el resultado según la posición de los granos. Si el maÃz se iba al fondo, el enfermo sanarÃa. Si se encontraba en la superficie o no caÃa completamente al fondo, el enfermo morirÃa seis Atlan Teitaki Atlan Tlachiksky, que no usa granos de maÃz. Por uno de los métodos, el adivino determinaba si un niño habÃa perdido su tonalli haciendo que la criatura reflejara su rostro en el agua. Si el rostro aparecÃa luminoso, el niño sólo necesitaba un sahumerio, ya que conservaba su tonalle. Si se reflejaba oscuro. Era señal de que lo habÃa perdido un caso grave que se trataba de curar mediante los medios que se señalan más adelante al hablar del tetón Almacani en la sección de los titiel El segundo procedimiento consistÃa en poner el recipiente en la cabecera del enfermo y observar los cambios que en el agua se producÃan. Si el agua se movÃa circularmente hasta consumirse, la enfermedad no tenÃa remedio y el enfermo morirÃa pronto si tomaba un color de sangre. Indudablemente, existÃa un hechizo. Si el agua se ponÃa amarilla, era señal de enfermedad que Dios le habÃa dado a aquel paciente, es decir, sanarÃa pronto siete. La que adivina con conchas no aparece su nombre en Náhuatl, aunque pudiera dársele el de tlapach Tlapauki. Sólo se sabe que las conchas que utilizaban esta clase de adivinas recibÃan también el nombre de tisicaxitl, escudillas de curandera ocho mecat la ponky, el que cuenta el significado de los cordeles. El adivino ataba sus cuerdas en presencia del enfermo y luego tiraba fuertemente de ellas. Si las cuerdas se desataban, era señal de que el enfermo sanarÃa. Ya comenzaba el enfermo a extender los pies y las manos. Como dice Torquemada. Si se hacÃa nudos, la muerte estaba próxima nueve, el que mide con pajas. No aparece su nombre en náhuatl aunque pudieran darse lelos de pollogat, la poupti o sacat la ponky. El adivino medÃa con una paja al enfermo desde la sangrÃa hasta el dedo cordial. El procedimiento parece similar al del Matlapouki. Diez coatl Kiyolitiani no aparece este nombre como participio, sino como verbo. Coatl qui Yolitia significa el que hace vivir a la serpiente. Cuando alguna persona era robada y sospecha que el autor del delito era uno de sus propios vecinos, acudÃa a este adivino para que determinara quién era el ladrón, el cohetel Quillolitiani reunÃa a los vecinos, pedÃa la confesión del que fuese culpable con la amenaza de utilizar las serpientes. Si nadie confesaba y en caso de que nadie se declarara autor del robo, destapaba el recipiente en el que llevaba el reptil. La serpiente miraba a todos los congregados y si alguno era culpable, iba sobre él y lo rodeaba con sus anillos. Este método debió de haber sido muy efectivo en su primera etapa. Once claponqui tonal puki. Su nombre es el que cuenta las cosas, el que cuenta el destino. Es sin duda alguna, el adivino de mayor importancia, puesto que su labor está relacionada con todos los actos importantes de la vida del hombre. Ante todo, es un sacerdote poseedor de los libros sagrados del destino, los los tonalá matil. Describir sus funciones estarÃa fuera de lugar en este breve trabajo. La literatura al respecto es abundantemente amplia, tanto por lo que se refiere a la vida de esta clase de religiosos como por lo que toca a los libros de los destinos Doce Temikishimati, Temitsmsmiktianie. Sus nombres significan el conocedor de los sueños, el intérprete de los sueños. Su importancia era casi tan grande como la del tonalbuki y frecuentemente aparece en la historia interpretando los sueños de los señores. La interpretación se hacÃa con base en los libros de los sueños, los de Mikamatl, los diez Titi. Si la literatura del siglo XVIII utiliza los términos ticitle, tepatiani y similares de manera equivocada al considerar los sinónimos de hechos, esto es injusto. El ticitl o tepatianis se refiere al médico, independientemente de los métodos que emplee, ya que pueden ser tanto aquellos obtenidos empÃricamente mediante procedimientos genuinamente médicos como los propiamente mágicos. El médico podÃa aprovechar todos los recursos que la experiencia le habÃa proporcionado y, siendo un hombre de su época, posiblemente considerara que la inclusión de una oración podrÃa coadyuvar a la recuperación de la salud de su paciente. No obstante, se observó una separación entre distintos tipos de médicos, aquellos dedicados a descubrir y tratar afecciones con origen en influencias sobrenaturales, haciendo uso, por supuesto, de métodos mágicos, los que practicaban la curación a través de enfoques empÃricos, independientemente de la posibilidad de incorporar oraciones, aquellos que fusionaban estrechamente ambos enfoques y los que procuraban sanar exclusivamente mediante métodos mágicos, aunque las enfermedades no tuvieran un carácter predominantemente sobrenatural. Es relevante señalar que estas últimas se consideraban como manifestaciones de la voluntad divina. Sólo interesan en esta sección los titiel que utilizaban medios mágicos, entre los ejemplos citados a continuación que, por cierto, son muy pocos, podrá percibirse la diferencia de matices uno te tonal macani tetonaltiki tetonaya ki. Estos términos se traducen como el que otorga el tonalle a la gente, el proveedor del tonalla a la gente y el que establece el tonal y en la gente. El tonalli, como se ha mencionado previamente, es la influencia que una persona recibe de las fuerzas sobrenaturales en el dÃa de su nacimiento. Esta influencia, en caso de ser desfavorable, puede evitarse mediante el cambio oficial de la fecha de nacimiento, ofreciendo al niño al agua en un dÃa auspicioso que esté próximo. Se conceptualiza como algo similar a un aliento. El asiento principal del tonalli se encuentra en la cabeza del individuo y existe el riesgo de que salga accidentalmente para vagar en el aire. La falta de Tonalli provoca un malestar grave que puede llevar a la muerte, por lo que los padres evitaban cortarle a sus hijos la guedeja detrás del cogote, ya que serÃa como abrir una peligrosa puerta por donde escaparÃa dicho aliento. Como se mencionó anteriormente, al capturar un tlacatecólot le cortaban inmediatamente los cabellos protectores para liberar el Tonalli, que le proporcionaba poderes sobrenaturales. Ponce de león relata que los tetón al macani curaban a los niños levantándoles los cabellos de la mollera. Luego pedÃan al sol la restitución del Tonalli y trazaban una lÃnea con tabaco o tlacoopatli desde la nariz hasta la comisura de la cabeza, posiblemente para sellar la abertura realizada para la entrada del aliento ruiz de Alarcón y Serna proporcionan descripciones más detalladas. El curandero recitaba un conjuro invocando diversos nombres de Tonalli. Utilizaba una escudilla con agua para recoger el Tonalli perdido y, una vez depositado en el lÃquido, el curandero lo tomaba con la boca y lo rociaba sobre la cabeza y la espalda del niño enfermo. Este ritual esperaba traer de vuelta el tonalla el enfermo y se anticipaba una mejora consecuente. Dos te Apatiani. La interpretación de este término presenta ciertas dificultades. Antes de proponer una explicación más detallada, es importante explorar los métodos curativos empleados por este individuo. Según informantes indÃgenas de Sahagún, el Tepatiani realizaba procedimientos como colgar a los niños cabeza abajo, sacudirles la cabeza de un lado a otro, apretarles el paladar con algodones, aspirar su aliento, frotarles con sal o tomate e incluso llegar a punzarlos. Como se mencionó previamente, el Tonalli tiene su ubicación principal en la cabeza y puede entrar y salir por la coronilla. En este contexto, el códice carolino describe un procedimiento curativo opuesto a la precaución de no trasquilar la guedeja detrás del cogote mencionada en los tetón Almacani. Los padres creÃan que sus hijos podrÃan curarse de ciertas enfermedades si se les trasquilaba enrededor en rodezuelos, coronillas o cerquillos. Además, cerna relata la opinión de una curandera sobre hechizos que se ubicaban en el pecho y actuaban por la boca, asà como otro que se situaba en la espalda y actuaba por la parte inferior. Tanto el tonalà como los hechizos tienen una ubicación material en el cuerpo, influyendo en una región especÃfica y pudiendo entrar y salir por los conductos adecuados. La acción del tema Batiani parece dirigirse a provocar la salida del tonalli o de un hechizo. Coloca el niño cabeza abajo para que por gravedad el tonalli salga y, si esto no es suficiente, sacude la cabeza de la criatura, Aprieta el paladar para presionar la salida de la sustancia nociva, Aspira para extraer el aliento, Frota el cuerpo con sal y tomate y punza para provocar que la fuerza contraria escape de la tortura a la que se le somete el verbo pawa, que significa curar se utiliza en un sentido más amplio para referirse a administrar sustancias o realizar acciones que alteran la salud, ya sea para beneficio o perjuicio de alguien. El término compuesto de Patiani, que se deriva de Patley, se podrÃa traducir literalmente como el que administra medicina a alguien, pero su interpretación más precisa aquà serÃa el envenenador. En este contexto, de Apatiani puede entenderse como el que anula la curación a la gente o el que contrarresta a la gente un veneno que se le ha dado. Los métodos que emplea parecen dirigirse tanto a expulsar un hechizo como a extraer un tonalli inocivo que pudo haber sido introducido en el niño por un tetón almacani inexperto. Aunque me inclino por la segunda interpretación, no descarto la posibilidad de que el tepatiani pudiera desempeñar ambas funciones tres. El que pinta figuras en el cuerpo. El nombre en náhuatl para esta clase de tititil no se proporciona serna. Presenta dos ejemplos de este tipo de curandero. En el primero, el médico realiza sangrÃas en el enfermo y, antes de llevar a cabo el procedimiento, pinta algunos caracteres en el brazo del paciente. En el segundo caso, el tatuaje tiene efectos suficientes para curar la disenterÃa sin necesidad de otro tratamiento. El el curado dibuja en la cabeza del enfermo con pequeñas navajas unos cÃrculos serpenteados, como si estuviera una culebra enroscada. Posiblemente haya una relación entre este procedimiento mágico y el género del curandero, ya que las sangrÃas eran practicadas exclusivamente por hombres, mientras que el dibujo de la serpiente debÃa realizarse por un hombre en el caso de una paciente y por una mujer si el paciente era varón. Cuatro tetla cuicui liqui, literalmente traducido como el que extrae algo a la gente. En este caso, el ticito el masticaba i stauyat el conocido hoy como estafiate y con este ungüento rociaba y frotaba al enfermo. Luego palpaba las áreas doloridas y simulaba extraer de ellas papel obsidiana, pedernal, trozos de madera, piedras llamadas ascachalli y otras pequeñas cosas que simbolizaban las enfermedades materializadas. Cinco techichinani. Su traducción serÃa el que succiona a la gente y su procedimiento es similar al del tetla cuiquiiliqui. El curandero también empleaba Istauyatl y succionaba la parte dolorida extrayendo sangre, pus o fingiendo extraer piedras, cabellos, huesos y objetos similares. Seis, el que reduce fracturas de huesos. Aunque su nombre en Náhuatl no se proporciona, podrÃa llamársele Tepostecpatiani. Este es un ejemplo destacado de un tiicitl que utiliza tanto un enfoque médico como uno mágico. Mientras entablillaba al paciente, el médico recitaba fórmulas mágicas, incluyendo una hermosa narración en la que cuestionaba al acodorniz macho por romper el hueso, Haciendo referencia a la leyenda en la que Quetzalcoatl desciende al mundo de los muertos, obtiene los huesos de los hombres de soles anteriores, tropieza y los quiebra los codornices atacan los huesos y quetzalcoatl las ahuyenta las fracturas en varios pedazos explican la diversa constitución y altura de los hombres actuales siete El que cura piquetes de Alacrán. Su nombre náhuatl no se proporciona. Este es otro ejemplo donde se mezcla la intervención médica aplicando una liga para evitar que el veneno se propague y la intervención mágica. En esta última, el curandero hace referencia al mito de Japan, un personaje castigado y convertido en Alacrán por romper su voto de castidad con la diosa Chochiquetzal. El curandero, en este caso no sólo menciona las palabras del conjuro, sino que también representa con diálogo y mÃmica, el papel de la diosa para mitigar la fuerza agresiva del veneno del alacrán ocho. El que cura por Tait Salistli Teihalistli significa a la acción de pisar a la gente un hombre muy adecuado para el procedimiento. Era indispensable que el tisit tuviera gruesos callos en las plantas de los pies, ya que los pasos para aliviar el excesivo cansancio y el dolor de espalda incluÃan mojar los pies, colocarlos en un comal o piedra expuesta al fuego hasta que el calor traspasara los callos y causara dolor alticital. Una vez que los pies estaban calientes, el curandero pisaba la espalda del paciente que estaba boca abajo mientras recitaba fórmulas mágicas. Sin duda, la presión sobre la espalda y el calor transferido a los músculos adoloridos proporcionaban al paciente una sensación de alivio nueve. El que cura por Pacholisli. Paciolisli significa acción de presionar y el procedimiento curativo consistÃa en apretar con las manos el pecho del niño enfermo. Es posible que el curandero que utilizaba este método estuvieran más cerca del Teapatiani que del que curaba por Tates Alisle Diez, el que cura con su aliento. Su nombre Nuatl no se proporciona entre los Nahuas. ExistÃa la creencia de que el aliento humano transmitÃa cierto poder vital, asà como el aliento del tlacatecolot le era extremadamente perjudicial. El aliento de un buen mago podÃa aliviar al paciente. Los taitt a través de su aliento trataban el dolor de cabeza y refrescaban las llagas. Para hacer este método más efectivo, invocaban la ayuda de Eecatl, el señor del viento, los no brujos, uno el que se vale ocasionalmente de la magia. En varias ocasiones encontramos relatos de individuos que no se dedican de manera exclusiva a realizar prácticas mágicas, pero que poseen suficiente conocimiento de fórmulas y s métodos para utilizarlos en su propio beneficio. Dos. El sacerdote en la época posterior a la conquista, enfrenta a un escenario dramático. La autoridad polÃtica, antes considerada uno de sus principales pilares, ahora le es hostil. El culto público brillante se vuelve secreto y una nueva concepción del universo rivaliza con la suya, respaldada por una legitimidad que se le niega a la antigua religión. Su único apoyo. La población indÃgena, que comparte sus creencias en diversos grados, se convierte en un semillero de informantes con pocas armas para defenderse. El sacerdote adquiere fama de sedicioso y alborotador, siendo percibido como un personaje marginado y perjudicial para los intereses sociales. Sus funciones se reducen a ceremonias privadas como ofrendas agrÃcolas, inauguraciones de pulque y educación de jóvenes religiosos, con el tiempo su prestigio disminuye y hasta equipararse a un brujo, siendo confundido con él y, en el mejor de los casos, reconocido como maestro de ceremonias tres. El ilusionista, que simula incendios de casas, marca el inicio de aquellos que entretenÃan al público a través de métodos desconocidos, lograba que la audiencia percibiera el fuego consumiendo una vivienda. Su actuación puede indicar el conocimiento entre los nahuas de la sugestión colectiva y recibÃa un modesto pago en maÃz. Cuatro motetequi, cuyo nombre significa el que se destroza. Era otro ilusionista que aparentaba Mutilarse cubrÃa los restos con un manto rojo y luego se presentaba al público con su cuerpo aparentemente restaurado. Cinco, el que hace que el maÃz se tueste en su manto, realizaba un truco donde colocaba granos de maÃz sobre su manto y sin fuego presente, lograba que los granos reventaran, llamando la conocida golosina momotli o palomitas de maÃz. Seis, El prestidigitador, también llamado el que transforma las cosas, realizaba trucos que incluÃan convertir un palo en serpiente o una piedra en alacrán, entre otros actos asombrosos. Siete, El que daba vueltas al agua. ExhibÃa habilidad y fuerza centrÃfuga al atar una cazuela con un cordel llenarla de agua hasta el borde y hacerla girar rápidamente sin que una sola gota se derramara ocho. El que hace saltar a los dioses era esencialmente un titiritero cuyos servicios eran recompensados por la nobleza. Aunque persistió esta actividad después de la conquista, los muñecos ya no representaban a los dioses. La palabra tÃtere era literalmente diosescito, pero esta naturaleza profana llevó a representaciones de sonete lamentadas por el autor del códice Carolino. Conclusión, las prácticas sobrenaturales presentan una notable diversidad de métodos y el terreno de posibles especializaciones es extenso. Lo que observamos en el ejercicio de estas habilidades mágicas. Es un fenómeno paralelo a lo que sucede en diversas organizaciones, ya sea militar eclesiástica, escolar, burocrática, mercantil o artesanal. Todas estas entidades evolucionan hacia una creciente complejidad con la delimitación de actividades y el progreso hacia funciones individuales únicas, aunque este proceso no llega a completarse debido a la llegada de la conquista. En esta etapa, los individuos destacados aún asumen la responsabilidad de múltiples funciones, pero se vislumbra el inicio de una era de actividad especializada. Este cambio aleja gradualmente a la población de la participación en ciertos ámbitos, aunque la magia persiste en niveles más simples entre las masas, los procedimientos más complicados y la resolución de casos graves recaen en manos de profesionales. Este desarrollo da lugar al mismo tiempo al desmembramiento y la separación de las esferas de comprensión cosmológica. A medida que aquellos con poderes y conocimientos mágicos se distancian del resto de la sociedad para formar comunidades, llegando incluso a utilizar una jerga común llamada Nahuayatoji, y adquiriendo una posición social especial. El mundo mágico se vuelve más preciso, pero al mismo tiempo pierde la comprensión de quienes no participan en estas comunidades. Aquellos que carecen de la capacidad para comprender el mundo desde una perspectiva mágica se ven obligados a adquirir y fortalecer otra esfera de comprensión. En consecuencia, en la cultura general, la magia pasa a desempeñar un papel simplemente a Ouns exiliar. Relato escrito y adaptado por Ramiro contreras








