Avistamientos Y Testimonios De Un Ser Aterrador Historias De Terror - REDE

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Ser alado. Flatwood, un pequeño pueblo que descansa en el condado de Braxton, Virginia Occidental. Se encuentra en el centro de una historia misteriosa que dejó su huella en la década de los cincuenta. El doce de septiembre de mil novecientos cincuenta y dos ocurrió un evento que aún se recuerda con asombro. Edward, fred May y Tommy presenciaron luces inusuales y avistaron una figura extraña en el bosque. La situación tomó un giro inesperado cuando alertaron a la Guardia nacional y Neill y Ronney se unieron al grupo en la propiedad de Baily Fisher. Una luz roja titilaba misteriosamente. A medida que se acercaban, una extraña niebla los envolvió provocando picazón y náuseas. En ese momento emergió un ser alto con ojos brillantes, piel de un tono verde y manos con garras. La escena se volvió aún más escalofriante cuando el ser emitió un silbido que generó pánico avanzando hacia el grupo sobrepasados por el miedo. Los testigos huyeron en busca de seguridad. La madre de Fred Catline desempeñó un papel crucial al contactar al alguacil local y su asistente. Cuando las autoridades llegaron al lugar, se encontraron con un paisaje sin rastros de luces ni criaturas. La niebla y los olores extraños habÃan desaparecido, dejando tras de sà un misterio palpable. Este incidente se inscribe como uno de los eventos más impactantes del siglo XX en Flatwoods, marcando un capÃtulo único en la historia de esta tranquila localidad. Katherine, al sentir la urgencia de esclarecer el misterioso evento, decidió contactar al periodista local Ley stew Wart Jr. Del Diario de Braxton. Juntos se reunieron con l jóven s ns testigos para documentar detalladamente lo ocurrido. Al explorar el lugar del avistamiento lea descubrió marcas en el suelo y una extraña sustancia gelatinosa de color negro. La situación no tardó en despertar la curiosidad de la Comunidad, dando pie a especulaciones sobre la posibilidad de que una nave desconocida hubiera estado involucrada. Los sÃntomas que los testigos experimentaron después del encuentro no pasaron desapercibidos. Irritación, convulsiones y malestar general se sumaron al misterio, dando lugar a diversas teorÃas, desde la exposición a gas mostaza hasta la posibilidad de que la histeria hubiera desempeñado un papel importante en estos eventos. La noticia se difundió rápidamente, atrayendo la atención de investigadores como Gray Barker y el criptólogo Sanderson, A medida que profundizaban. En el caso de Flatwoods, surgieron incidentes adicionales que alimentaron el aura de lo inexplicable. La casa de Lemón experimentó sacudidas misteriosas y avistamientos anteriores de criaturas similares salieron a la luz. Una mujer y su hija reportaron haber visto una criatura una semana antes, acompañada por un olor fuerte. La hija, afectada por el estrés, tuvo que ser hospitalizada. Incluso el director educativo local afirmó haber visto un platillo volador. Al dÃa siguiente del encuentro inicial, Flatwood se encontraba sumida en dÃas de eventos que desafiaban toda lógica. La trama misteriosa no se detuvo allÃ. En la noche del trece de septiembre de mil novecientos cincuenta y dos una pareja en Virginia del Oeste vivió un incidente peculiar. Su automóvil se apagó repentinamente, acompañado por un fuerte olor a azufre. Ante sus ojos asombrados. Una criatura similar al monstruo de flat Woods se materializó frente a ellos. La parte superior de la criatura exhibÃa caracterÃsticas sumanoides y reptilianas, mientras que la mitad inferior parecÃa estar envuelta en una especie de armadura metálica. La criatura desapareció de manera tan misteriosa como apareció. El automóvil volvió a encenderse y la pareja atónita emprendió una rápida huida. Joe Nickel, del Comité para la Investigación CientÃfica de Reclamaciones de lo paranormal propuso que el objeto avistado por los jóvenes fue un meteorito. La luz roja se debió a señalización aérea. El meteorito se vio en varios Estados y se confundió con un avión accidentado. Para el monstruo de Flatwoods, Nickel sugirió que era una lechuza confundida con un traje. La cara roja y el brillo de los ojos se atribuyeron al reflejo de la señalización aérea. Los movimientos y sonidos descritos eran de la lechuza y los brazos eran sus patas. A pesar de testimonios, la investigación arrojó explicaciones an alternativas. Según el investigador, todo podrÃa haber sido un efecto visual amplificado por el estado de ansiedad de los testigos, quienes estaban muy nerviosos por lo que podrÃan encontrar. Muchos adoptaron la teorÃa de Joe Nickel como la explicación oficial y más convincente del incidente. Especialmente los militares de la Fuerza aérea de los Estados Unidos, quienes también investigaron el suceso en Flatwoods a una a ciento veinticuatro millas al oeste de flatwoodh el doce de noviembre de mil novecientos sesenta y seis, catorce años después de lo sucedido en Flatwoods, en un lugar conocido como el cementerio de clen Denning, cinco hombres estaban trabajando en la construcción de una sepultura cuando apareció esta criatura desde la vegetación detrás de ellos. Al principio pensaron que era un ave. No obstante, al salir de la espesura notaron que no era un pájaro ni algo conocido, sino una especie de hombre con alas. Los cinco sus objetos lo observaron mientras desplegó las alas y salió volando para evitar problemas en una región tan religiosa evitaron mencionar el tema inicialmente, aunque lo vieron durante varios minutos, haciendo evoluciones tanto en tierra como en el aire, decidieron no hablar públicamente al respecto. Después de unos dÃas, en la oscura noche del catorce de noviembre, un residente vivió un episodio inquietante en su hogar. Mientras se encontraba en casa, notó la presencia de dos esferas rojas que parecÃan ojos brillando en medio de la vegetación afuera de su casa. Intrigado, abrió la puerta para investigar, caminó unos pasos y vislumbró algo, moviéndose entre los arbustos. La figura tenÃa una estatura imponente, como un hombre alto envuelto en algún tipo de abrigo que lo hacÃa ver voluminoso. PermanecÃa allà de pie y en ese momento el residente decidió regresar a casa para agarrar una linterna o algo parecido su leal compañero. Un enorme pastor alemán salió disparado en persecución de esa extraña figura y, lamentablemente, nunca regresó. Al dÃa siguiente. El quince de noviembre, cuatro jóvenes se aventuraron en un automóvil en busca de entretenimiento. La pequeña localidad carecÃa de emociones, por lo que dar vueltas en el auto se habÃa convertido en una rutina para los jóvenes locales. Correr y jugar carreras era parte de la diversión en la carretera, una actividad que disfrutaban con regularidad. En esta noche particular decidieron ir más allá del puente hacia la zona conocida como tente, buscando un cambio en la monotonÃa de sus actividades habituales. La oscuridad de la noche no los detuvo, ya que el misterio y la emoción los impulsaban hacia adelante. En su búsqueda de diversión, la carretera se extendÃa ante ellos, iluminada sólo por los faros del automóvil y la anticipación de lo que podrÃan encontrar más allá del puente cerca de la medianoche. Mientras estos jóvenes exploran la oscura carretera, divisan algo en la distancia que captura su atención. Una figura se alza en la penumbra como una persona parada allÃ, Sin embargo, lo que realmente destaca son los ojos que brillan en la oscuridad. Estos jóvenes, familiarizados con la vida salvaje de la zona, saben que los ojos de los animales a menudo brillan con la luz de los autos, creando ese efecto peculiar. Inicialmente piensan que es algo asÃ, una criatura del bosque, pero a medida que enfocan sus luces en la figura se dan cuenta de que es diferente. Es grande y extraña, como la silueta de un hombre extremadamente alto. Ante esta visión intrigante, los chicos deciden detener el auto en seco en una carretera solitaria, pero de repente, la cosa está más cerca de lo que esperaban. Está justo al lado de ellos de pie. Es algo de unos dos metros de altura, de un color grisáceo con ojos rojos. No pueden distinguir el cuello. Parece que la cabeza está pegada a los hombros y algo muy amplio. Cuando las chicas comienzan a gritar y el joven acelera, la cosa despliega unas enormes alas de tres o cuatro metros de envergadura y levanta el vuelo verticalmente. El caos se desata dentro del auto. Cuando las chicas, sintiendo un escalofrÃo recorrer sus espinas suplican que se alejen de ese lugar. El conductor, captando la urgencia en sus voces, pisa el acelerador y el auto avanza rápidamente. Al llegar a una curva, la sorpresa les golpea cuando se encuentran casi chocando con el cuerpo inerte de un enorme perro que yace en la carretera. La maniobra evasiva es crucial y el conductor hábilmente dirige el auto para evitar el obstáculo y salir ilesos. Aunque han superado el encuentro con el gigante ftesco perro, la tensión persiste. Las chicas, aún temblando por la experiencia anterior, observan con nerviosismo a su alrededor lo que han presenciado no encaja con nada que conozcan. La oscura noche parece encerrar secretos insondables, pero la historia no concluye ahÃ. De manera repentina. Las dos chicas en la parte trasera del automóvil estallan en gritos frenéticos. Afirman con certeza que algo los persigue en medio de la oscuridad. Imploran al conductor que acelere. Aunque el automóvil no es de los más modernos, está listo para alcanzar velocidades notables. Según los estándares de la época. El auto, con la capacidad de alcanzar hasta cien millas por hora, acelera al máximo mientras atraviesa las curvas de la carretera. La tensión se incrementa con cada giro y la presencia inquietante siempre está ahÃ. Justo arriba de las chicas a través de la ventana trasera, pueden observarla y escuchar un constante aleteo que se repite sin cesar la cosa Parece seguirlos siempre presente mientras avanzan por la sinuosa carretera. De repente, la entidad lo sobrepasa ligeramente y se coloca frente a ellos. Aunque intentan discernir cómo se mueve. La visión es borrosa y misteriosa. Sus alas impulsan el extraño ser acompañadas por un peculiar chirrido que resuena en la noche. La entidad gira, se posiciona de manera enigmática y se aleja un momento de silencio. Sigue como si el tiempo se detuviera y los ocupantes del auto notan algunos detalles desconcertantes. La radio ha estado completamente estática durante toda la persecución sin señal Deciden seguir conduciendo hasta llegar a un restaurante donde bajan del auto y piden ayuda. Algo extraño ha sucedido y el miedo se refleja en sus rostros. El encargado del establecimiento estaba a punto de cerrar, pero ante la situación decide llamar a la policÃa. El oficial Hall responde un conocido en el pequeño pueblo que está familiarizado con todos. Los chicos involucrados no son problemáticos. Por lo general pertenecen a familias religiosas y están casados después de esperar un rato. Finalmente llega una patrulla. Los chicos ansiosos por contar lo que han vivido, se suben a otro auto para guiar a la patrulla hasta el lugar de los hechos. En el trayecto se distancian un poco del vehÃculo policial y de repente se topan nuevamente con esa presencia. En la oscura carretera rural, los jóvenes se quedan paralizados al verla con esos ojos rojos que brillan bajo las luces del auto. La criatura se revela ante ellos con pelaje gris que se asemeja a un hombre con la cabeza cerca de los hombros. Las piernas son cortas, descartando la posibilidad de que sea un ave. La cara extrañamente achatada. Exhibe unos ojos peculiares y las alas permanecen plegadas. Al acercarse la criatura despliega sus alas y se eleva en el aire. Siguen avanzando hasta llegar a la curva, donde habÃan visto al enorme perro muerto. Pero ya no está el oficial desconcertado, pero decidido a investigar. Explora la zona inspeccionando cada rincón en busca de alguna pista. Sin embargo, no encuentra nada. A pesar de que nadie resultó herido. La tensión persiste entre los jóvenes, por lo que han presenciado deciden dirigirse al pueblo y redactar un informe en la ComisarÃa para documentar lo ocurrido. En el informe cada uno relata su experiencia detalladamente. La atmósfera en la ComisarÃa está cargada de nerviosismo, mientras comparten sus vivencias. Al amanecer del dÃa siguiente, la policÃa convoca a una rueda de prensa. El rumor de que algo extraordinario ocurrió en el pequeño pueblo se habÃa extendido rápidamente y todos estaban ávidos por conocer los detalles. Las madres de los jóvenes compartieron la noticia con sus amigas, desatando una ola de conversaciones que pronto alcanzó a toda la Comunidad. Pronto los periódicos locales publicaron detallados artÃculos sobre el sorprendente encuentro de los jóvenes y la noticia se volvió tan popular que incluso el centro de noticias a FEP redactó un artÃculo internacional sobre el hombre polilla. La descripción de la criatura podrÃa haber sido pasada por alto, pero el destino tenÃa otros planes. Ese mismo dÃa, después de la rueda de prensa, comenzaron a surgir más avistamientos, cada uno más inquietante que el anterior. Entre los testimonios destaca el de una mujer que se encontró cara a cara con una criatura colosal de dos metros de altura y una envergadura imponente. La señora sosteniendo a su pequeña hija, observa horror de la de la de la RDA cómo esta criatura grisácea se coloca justo frente a ella. El miedo, la abruma y en un instante de pánico grita y se desmaya cayendo al suelo con su niña en brazos. Las personas cercanas, también aterradas, en lugar de ofrecer ayuda, optan por salir corriendo, dejando a la mujer y su hija en medio de una situación aterradora. Aunque la mujer y su hija no sufrieron daños fÃsicos evidentes, la experiencia dejó secuelas profundas en la señora No sólo enfrentó problemas psicológicos, sino también problemas fÃsicos que la llevaron a ser internada en varias ocasiones. Algo en su ser se vio afectado fÃsicamente por lo que sea que encontró en ese encuentro, sumando al susto inicial el golpe al caer al suelo. Los dÃas pasaron, pero los avistamientos continuaron de manera constante. En los meses siguientes, la Comunidad se vio inundada por una oleada de informes de personas que afirmaban haber visto al hombre polilla. Las historias llegaban a la Oficina de Emergencias en forma de informes, cartas y llamadas, revelando que los avistamientos no se limitaban a la oscuridad de la noche o a lugares apartados. También ocurrÃan durante el dÃa y en ubicaciones más transitadas. Entre estos relatos, uno de los casos más extraños involucra a una joven de aproximadamente dieciocho años. Esta chica, una devota religiosa y trabajadora, estaba en los planes de casarse pronto. El domingo veintisiete de noviembre de mil novecientos sesenta y seis, a las diez y media de la mañana, Después de participar en el servicio religioso, la joven y sus amigos emprenden un viaje en su automóvil hacia las afueras del pueblo. Bajo la brillante luz del dÃa, avanzan por el camino que los lleva a un lugar más tranquilo. Al llegar a una zona apartada, algo captura la atención de la chica que conduce desde el lado izquierdo del camino entre la vegetación. Algo se mueve en un primer instante. Piensa que podrÃa ser un animal salvaje, por lo que reduce la velocidad para evitar impactarlo. Sin embargo, lo que emerge de la vegetación no es un animal común. Es el hombre polilla. A las diez treinta de la mañana en pleno domingo y sin haber consumido nada que alterar a su percepción, la joven, conocida por su confiabilidad, dedicación a los estudios y al trabajo, se encuentra cara a cara con esta misteriosa criatura, el seres de proporciones colosales con más de dos metros de altura, cubierto por un pelaje grisáceo y poseyendo alas y brazos notables. Esta descripción destaca por su cercanÃa, por ocurrir a plena luz del dÃa y por provenir de una persona cuya integridad y veracidad son indiscutibles. Cuando la sorprendida joven reacciona con gritos y haciendo sonar la bocina del auto, la criatura despliega sus alas con gracia y se eleva en el aire sin esfuerzo aparente, la chica presa del miedo corre velozmente hacia su hogar, constatando que la criatura la sigue en vuelo constante. Al llegar a casa y compartir lo sucedido, la joven se encuentra notablemente afectada. HabÃa tenido una visión clara del rostro de esta enigmática criatura, dejando una huella imborrable en su mente. Un detalle intrigante es que en los dÃas subsiguientes la joven desarrolló un problema ocular significativo, una conjuntivitis que, para quien no lo sepa, es una especie de quemadura que ocurre debido a la exposición a luces fuertes. Los informes continúan llegando uno tras otro, provenientes de diferentes personas con encuentros extraordinarios. Un marinero en el rÃo, un piloto en pleno vuelo y un vendedor en su automóvil se suman a la creciente lista. El vendedor en particular, quedó impactado al descubrir que la criatura volaba justo encima de él, emitiendo un chin el riido extraño, mientras su auto descapotado dejaba una conexión directa. Con el enigma perturbado, corrió hacia el pueblo y solicitó ayuda en la ComisarÃa. Otro incidente tuvo lugar en las afueras, donde una mujer se llevó una sorpresa al escuchar a su hijo corriendo hacia ella anunciando con alegrÃa, Mamá, hay un ángel en el patio. Intrigada, la mujer le preguntó si se referÃa a su ángel de la guarda, pero la respuesta del niño fue desconcertante. No, este es diferente. Es gris, tiene ojos rojos y pelo el niño sin saberlo proporcionaba una descripción precisa del hombre polilla, añadiendo un toque de asombro a la creciente serie de encuentros inexplicables. Con el paso de los dÃas, los informes se volvieron más consistentes y provenÃan incluso de otros condados. En muchos lugares cercanos. Los informes continuaron creciendo. Reportes periodÃsticos, notas de prensa e informes policiales DescribÃan encuentros con la criatura mientras patrullaban la zona de nt Paralelamente a los avistamientos del hombre polilla, también comenzaron a surgir informes de fenómenos ovni En gran cantidad personas reportaban luces en el cielo, objetos cilÃndricos, discoidales y aves extrañas que no siempre correspondÃan con el hombre polilla. A medida que los avistamientos del hombre polilla disminuÃan aumentaba el número de avistamientos de OVNI. En mil novecientos sesenta y siete, los encuentros con el hombre polilla prácticamente dejaron de ser tema de conversación. Pocos eran los informes esporádicos que llegaban sugiriendo algo relacionado con el hombre polilla. Todo esto sucedió hasta el quince de diciembre de mil novecientos sesenta y siete, algo más de un año después del primer reporte oficial, cuando el puente Silba Bridge, que conectaba ambos extremos a lo largo del rÃo OjÃo, colapsó. El antiguo puente de acero, afectado por la corrosión y la falta de mantenimiento, se derrumbó, provocando la muerte de cuarenta y seis personas que cayeron a las heladas aguas del rÃo Ohio. Los encuentros con el hombre polilla fueron disminuyendo. Después del colapso del puente silver Bridge. Hubo algunos informes aislados en los condados cercanos y en otros lugares, pero especÃficamente en Point Plessent tras la tragedia de diciembre, no hubo más incidentes. Pero aunque ese rincón de Estados Unidos quedó tranquilo, menos de una década después comenzaron a darse incidentes. Pero ahora en Inglaterra, especÃficamente en una villa llamada Cornwall. El primer encuentro ocurrió el diecisiete de abril de mil novecientos setenta y seis, cuando dos niñas de doce años estaban de vacaciones en la villa, se alejaron de sus padres y caminaron por el camino que llevaba a la iglesia en medio del bosque cerca de la iglesia. Notaron algo volando sobre la construcción. La criatura que vieron era una figura alada con plumas grises, cabeza grande, similar a la de los búhos, con ojos rojos brillantes. ParecÃa tener orejas puntiagudas sobre su cabeza. Lo más aterrador era que sus piernas parecÃan humanas. Calculaban que medÃa aproximadamente un metro y medio de alto y sus alas alcanzaban tres metros. Las niñas asustadas corrieron de vuelta con su padre. Al escuchar el relato de las niñas y verlo aterradas que estaban, decidió detener sus vacaciones y abandonar el lugar. Comunicaron el caso a un par de investigadores, a quienes les narraron todos los acontecimientos y dieron una descripción detallada de la criatura. Llamaron a la bestia el hombre búho y la historia fue publicada en la revista Fortin Times el dieciséis de de junio de mil novecientos setenta y seis, acompañada de un dibujo realizado por las niñas. Meses más tarde, en la noche del tres de julio de mil novecientos setenta y tres, dos jóvenes de catorce años acampaban en el bosque a las afueras de la villa cerca de la iglesia. No habÃa luna llena, pero su brillo iluminaba los árboles alrededor de la tienda cerca de las diez de la noche. Una de ellas tomó el brazo a la otra. Completamente aterrorizada, no podÃa hablar. Lo único que pudo hacer fue señalar hacia un árbol a unos veinte metros de distancia. Ahà sobre una rama habÃa un extraño ser con grandes ojos rojos y orejas puntiagudas. Su cuerpo estaba cubierto de plumas grises. Sus patas parecÃan las piernas de un ser humano, pero con la articulación de la rodilla doblada hacia atrás de manera anormal, y sus pies terminaban solo en dos dedos con garras negras afiladas. Después de unos segundos de observación, la criatura alzó sus brazos, que eran realmente unas enormes alas emplumadas de color gris plateado. Luego se elevó verticalmente y desapareció en la oscuridad. La historia de este segundo encuentro fue publicada en la revista el diecisiete de agosto de mil novecientos setenta y seis bajo el nombre de hombre pájaro del Apocalipsis, con dos dibujos realizados por las jóvenes. Los rumores sobre estos inusuales avistamientos se propagaron rápidamente por todo el pueblo, generando un temor generalizado entre los habitantes a salir durante la noche temiendo un encuentro con el misterioso hombre búho. Con el tiempo, la vida en la villa volvió a su rutina habitual. Sin embargo, dos años después, el dos de agosto de mil novecientos setenta y ocho, tres jóvenes franceses, en una excursión por Inglaterra y cruzando la región de Cornwall, se toparon con un un una experiencia desconcertante cerca de una iglesia. Describieron a la criatura como un pájaro gigante con grandes ojos rojos que brillaban como llamas. Este encuentro provocó un nuevo resurgimiento de avistamientos del hombre búho en una villa cercana a Corwall. Según los habitantes, tras estos avistamientos se desencadenaban eventos desafortunados, ya sea para los testigos o para la comunidad en general. Es imposible pasar por alto la llamativa convergencia de eventos y caracterÃsticas fÃsicas compartidas entre el hombre búho y el hombre polilla. Detrás de esta narrativa se entretejen detalles intrigantes que sugieren que hay más en juego de lo que se percibe a simple vista. Una revelación poco conocida es que esta enigmática criatura también hizo su aparición en Alemania el diez de septiembre de mil novecientos setenta y ocho. En ese dÃa, un suceso trágico marcó a Friburgo, cuando una mina colapsó de dejan a s s ns de veinte mineros atrapados. Lo peculiar es que, en lugar de encontrarse trabajando, estos mineros, al parecer fueron aterrorizados al avistar una criatura similar al hombre polilla justo en la entrada de la mina. Esta situación se vuelve aún más intrigante al considerar que después de una pausa en los avistamientos tanto del hombre polilla como del hombre búho. Saltamos a la segunda mitad de la década de los ochenta. En ese perÃodo, una nueva criatura humanoide alada fue vista justo antes de desencadenarse una de las mayores tragedias de toda la historia de la humanidad. La central nuclear de Chernobil, en pripiad Ucrania, tenÃa cuatro reactores de mil megavatios cada uno. El desastre ocurrió el veinticinco y veintiséis de abril de mil novecientos ochenta y seis. Debido a un experimento mal diseñado en el reactor cuatro se apagaron sistemas de seguridad, provocando explosiones y o s is fusión del núcleo, dos muertes directas y al menos cincuenta vÃctimas. En total, la radiación liberada fue mayor que las bombas de Hiroshima y Nagasaki se observaron deformidades en animales y se esperaban enfermedades y muertes por cáncer en humanos. Chernobil generó crÃticas a las prácticas y diseños soviéticos. Desalentando la construcción de más plantas. Establecieron una zona de exclusión de treinta kilómetros, que se amplió a cuatro ciento cuarenta y tres kilómetros, aunque sin residentes cientÃficos pueden ingresar con permisos limitados. Un detalle poco conocido, pero intrigante son los rumores que circulan sobre un evento peculiar ocurrido en los dÃas previos al desastre de Chernobil. Según los informes, trabajadores en la sala de control afirmaron haber avistado a una criatura misteriosa conocida como el Pájaro Negro de Chernobil. Las personas que aseguran haber presenciado este fenómeno relatan haber experimentado sueños aterradores y recibido llamadas amenazantes, añadiendo un elemento sobrenatural al contexto ya desolador. No obstante, la investigación de estos rumores se torna complicada debido a que se basa en historias de personas que, lamentablemente perdieron la vida debido a la contaminación radiactiva. Todo comenzó cuando cinco trabajadores afirmaron haber visto una criatura grande y oscura, aparentemente sin cabeza, con alas gigantes y ojos rojos como el fuego. A partir de este avistamiento, los trabajadores de Chernobil notaron que sus experiencias eran extrañamente similares. Estos encuentros misteriosos no se limitaron sólo a los trabajadores de Chernobil. Las personas que residÃan cerca de la central nuclear también comenzaron a experimentar eventos extraños relacionados con avistamientos de una criatura enigmática. Esta criatura era descrita como oscuro con alas grandes y ojos rojos penetrantes. Además de los avistamientos, aquellos afectados por estos fenómenos también sufrÃan de pesadillas intensas, sumando un componente sobrenatural al terror que ya rodeaba la zona. Algunos trabajadores valientes informaron sobre estas extrañas experiencias a los supervisores de las instalaciones, pero lamentablemente, poco se pudo hacer al respecto, incluso cuando estaban dispuestos a tomar medidas. La incertidumbre sobre la identidad de la criatura persiste, ya que algunos creen que el pájaro negro de Chernobil podrÃa ser tanto el hombre polilla como el hombre búho. Existe incluso la posibilidad intrigante de que estas tres criaturas sean seres diferentes, pero pertenecientes a la misma especie. Curiosamente, México también tiene sus propios relatos de humanoides voladores. Dejando de lado la conocida historia del hombre pájaro reportado en Monterrey, surge un caso menos conocido, pero igualmente fascinante, que tuvo lugar en las cercanÃas de esta ciudad. En enero de dos mil cuatro, Leonardo Samaniego, un policÃa en Guadalupe, vivió un encuentro extraordinario con lo que él describió como una bruja. Durante su rutinaria patrulla observó un objeto negro caer de un árbol y, para su sorpresa, resultó ser una mujer con enormes ojos negros y piel café oscuro. La figura flotó en dirección a la patrulla, sacudiéndola y arañando el vidrio mientras Amaniego intentaba desesperadamente huir. La tensión culminó en un choque al final de la calle, dejando a Samaniego inconsciente la escena, atrajo la atención de otras patrullas y una ambulancia que llegaron rápidamente. Cuando Samaniego recobró la conciencia, se encontraba en el hospital universitario sometido a evaluaciones médicas, incluyendo pruebas toxicológicas y psicológicas, todas las cuales arronjaron resultados negativos. Tanto el coordinador y secretario de la PolicÃa de Guadalupe, como el alcalde y el coordinador médico del hospital respaldaron la salud mental y fÃsica de Samaniego, reforzando la validez de su relato. Ante la gravedad del incidente, se implementaron medidas de seguridad en el lugar y se inició una exhaustiva investigación Sorprendentemente, otros policÃas y ciudadanos compartieron relatos similares de avistamientos, corroborando la historia de Samaniego. La noticia ganó gran atención mediática, generando debates y múltiples casos similares que se presentaron en la televisión y la prensa locales. A primera vista, todo lo relacionado con los humanoides alados podrÃa parecer desconectado de la historia de la supuesta Bruja. Sin embargo, hay un detalle crucial que vincula estos eventos. Varios meses después de los avistamientos, un investigador se puso en contacto con muchos de los testos que habÃan reportado encuentros con la presunta Bruja. A estos testigos se les pidió que plasmaran en dibujos lo que habÃan presenciado. Aunque cada dibujo mostraba diferencias. Todos compartÃan ciertos rasgos similares. Un experto se encargó de analizar detenidamente todos estos dibujos, tomando únicamente los trazos que se repetÃan en más de la mitad de las representaciones. Creó un único dibujo que encapsulaba las similitudes encontradas. El resultado fue sorprendente. La criatura representada aguardaba una notable semejanza con la entidad avistada en Flatwoods durante la década de los cincuenta cinco años Después, en marzo de dos mil nueve, Amberto, un joven de veintitrés años, afirmó haber tenido un encuentro cercano con el hombre polilla en la Junta Guerrero. Describió la criatura como similar a un ser humano sin cuello, con enormes alas que abarcaban dos carriles de la carretera. La noche era fresca y estrella, pero algo extraño enrarecÃa el ambiente. Al llegar al kilómetro ciento treinta y uno, notó un bulto extraño en la carretera, que luego levantó vuelo con cuatro alas, casi sin pelo. La criatura se emparejó al lado de su vehÃculo con una velocidad indescriptible y Humberto, horrorizado, pensó en las historias de Brujas, intentó alejarla con palabras groseras, pero la criatura continuó aleteando junto a él, Temiendo que fuera una encarnación del ángel de la muerte. Humberto se despidió de su madre por teléfono. La criatura de repente perdió interés y voló sobre los campos de la junta, dejando a Humberto solo y aterrado en medio de la carretera. Su relato fue publicado sugiriendo que la criatura es un emisario de la muerte. Más recientemente, en abril del dos mil diecisiete. Una criatura bastante similar a todos los humanoides alados que hemos descrito, fue vista en la ciudad de Chicago. Después, en el año dos mil veintidós, en varias ciudades de Chile ocurrieron varios hechos relacionados directamente con una de estas criaturas. Todo comenzó a principios del mes de junio, donde un joven trabajador forestal de la comuna de Yungay compartió su experiencia. Cuenta que todo empezó un viernes al anochecer, mientras estaba solo revisando maquinaria agrÃcola y forestal. Al finalizar su jornada laboral. En ese momento, a unos cien metros de distancia observa una figura con apariencia humana, lo cual le pareció extraño, ya que él era el único en ese lugar. Al principio no le dio mucha importancia, pero la silueta se acercaba cada vez más. Fue entonces cuando sintió un miedo abrumador, Dándose cuenta de que lo que veÃa no era real, comenzó a gritar, pero su voz no salÃa, no podÃa hablar ni moverse. Quedando inmóvil, observó que este ser parecÃa no ser de este luz. Con ojos rojos, grandes y brillantes, nariz pequeña, pelo gris o café y una altura de aproximadamente dos metros, describió una sensación de quemadura en la piel, lágrimas en los ojos y una mirada intensa. Aquella tarde, el trabajador forestal vivió un episodio aterrador. El ser, con sus alas extendidas, se esfumó entre los altos pinos del bosque, llevándose consigo el viento fuerte que acompañaba su presencia. Sólo cuando la criatura desapareció pudo recuperar la movilidad en su cuerpo. A pesar del tiempo transcurrido, el miedo aún se aferra a él cada vez que se aventura al exterior y las noches se tornan difÃciles. Con la pesadez de la experiencia marcada en su cuerpo, atemorizado por posibles burlas, ha optado por mantener su identidad en el anonimato, compartiendo su vivencia con la esperanza de encontrar a otros que hayan experimentado lo mismo. El dieciséis de junio, la inusual serie de encuentros continuó una familia que transitaba por una carretera tuvo un avistamiento que coincide notoriamente con las descripciones del trabajador forestal. El ser alado con rasgos similares, se manifestó ante sus ojos, pero todo cambió El veintiocho de junio, cuando los habitantes de un vecindario informaron que más de treinta gallinas, algunos patos y también gansos aparecieron muertos en circunstancias extrañas. Según las personas afectadas, esto fue obra de un animal desconocido que sólo se alimentó de la sangre de esas gallinas. Para terminar el vÃdeo, tenemos unos cuantos testimonios cortos que vienen directamente desde Chile. Primer testimonio todo pasó un dÃa que me levanté como siempre para darle sal de maÃz a las gallinas. Cuando abrà la puerta, me di cuenta de que ya habÃa varias gallinas muertas, algunas con señales de haber sido pisoteadas. Fui caminando y vi que tenÃan morderas duras en la espalda. HabÃa muchas más por allá. Después de un rato murieron más. Los perros no fueron la causa. Sólo mataron a tres de las catorce gallinas. El perro no pudo matar a tantas. No sentà nada durante la noche ni la mañana que pudiera indicar que pasó. Estamos preocupados, ya que otro vecino vivió una experiencia similar unos dÃas atrás en un bosque cercano. Nadie sabe qué tipo de animales, pero la preocupación persiste entre los vecinos, que también tienen gallinas. No sabemos si volverá a ocurrir lo mismo. Segundo testimonio quiero compartir una experiencia que vivà en la Quinta región. Sucedió durante una noche de noviembre alrededor de las diez y media, cuando la luna iluminaba todo con su resplandor. Nos dirigimos a un lugar cerca de un estero, en un potrero deshabitado, con la idea de pasar un buen rato. Encendimos una fogata y mientras buscábamos leña, notamos a alguien en camino llenando lentamente sobre el agua. Inicialmente pensamos que era alguien pescando y no le dimos mucha importancia. Sin embargo, a medida que se acercaba, nos dimos cuenta de que vestÃa de blanco, con el pelo largo y soltaba un grito extraño, como una mezcla entre el llanto de un bebé y el canto de un pájaro. Este misterioso ser saltó y se posó en un sauce a unos quince metros de distancia. Quedamos atónitos sin saber cómo reaccionar, hasta que finalmente decidimos correr abandonando todo en el lugar. Después de un tiempo, regresamos con precaución para recoger nuestras pertenencias, llevando piedras por si nos topábamos nuevamente con esa figura, recuperamos nuestras cosas y nos retiramos. Pasaron muchos meses y ninguno de los tres tuvo el valor de regresar al mismo lugar que solÃamos frecuentar que antes era un punto de encuentro para la juventud. Tercer testimonio esta historia la contó el esposo de mi prima hermana, cuyo papá es dueño de camiones, ya que ambos son camioneros. Sucedió cuando el esposo de mi prima estaba aprendiendo a manejar camiones con un chofer que trabajaba para su papá. Estaban haciendo una entrega en Arica y al regresar decidieron descansar en uno de los tÃpicos lugares de descanso en la carretera. En pleno verano con mucho calor. Mi primo decidió dormir abajo del camión porque hacÃa demasiado calor arriba. El chofer también optó por descansar debajo del camión. Sin embargo, durante la noche, mi primo sintió que el chofer intentaba abrir las puertas, pero al parecer no podÃa desesperado. Mi primo se levantó para abrir la puerta y el chofer le dijo que se fueran de ahà porque algo extraño estaba ocurriendo. Continuaron avanzando hasta llegar a otro lugar de descanso donde habÃa más camiones. Al llegar notaron que el chofer sudaba mucho. Mi primo le le preguntó qué pasaba y el chofer le contó que mientras dormÃa abajo del camión, sintió que algo olÃa mal, como cuando los perros huelen algo. Cuando se giró para golpear a mi primo, pensando que era él, se encontró con unos ojos rojos y se dio cuenta de que no era un perro normal, sino una criatura de estatura mediana que estaba debajo del camión con la mitad del cuerpo visible. Al intentar golpear con la mano, la criatura retrocedió, revelando su pelaje seguÃa caminando en dos patas, con las patas delanteras dobladas y sus pies eran extraños. Una mezcla entre patas y pies algo inusual. Mi primo salió corriendo al ver esta extraña criatura. El chofer nunca más quiso detenerse en un descanso sin más camiones. Incluso evitó uno donde la luz estaba apagada porque no era muy frecuentado. Relato escrito y adaptado por Ramiro contreras








