Salomón, gaditano de metro noventa con voz aguda, nos cuenta con su humor negro las historias más inverosímiles: sus opiniones sobre los ginecólogos, el repertorio de novias locas que le ha tocado sufrir y esas pequeñas cosas que cada día nos hacen un poquito más infeliz.
Alfredo Díaz lleva la comedia a un nuevo nivel con un monólogo cargado de rabia en el que habla de la crisis, pone nombre a los culpables y también propone polémicas soluciones.
Vivir los 80’s te da una perspectiva especial de la vida. Recuerdas esas frases de madre o esa mortadela de Popeye. Manu siente nostalgia y asco a partes iguales.
Haciendo uso de su particular sentido del humor, Dani López nos relata cómo ha llegado a la conclusión de que a medida que te haces mayor, tus gustos cambian.
En este monólogo, Diego Peña se adentra en un tema "muy gracioso", la muerte y todo lo que la rodea; como por ejemplo, el cristianismo y su gran fallo: la poca emoción con la que transmite su mensaje.
Charly Taylor es un inglés afincado en Zaragoza y, como tal, tiene mucho que decir respecto a nuestras diferencias con los anglosajones. Una cosa tiene clara, nosotros hablamos de más y decimos más tacos.
Juan Solo nos da su particular visión sobre la televisión. Sacará tajada de lo más típico de la pequeña pantalla, las series y culebrones, el 24h, Friends, CSI…
Con su particular sentido del humor, Manu Badenes analiza los inicios de la crisis, las divergencias entre los planes con su mujer y con sus amigos, para terminar hablando de fútbol.
La gente lo está pasando mal en estos tiempos de desengaño con la política nacional. Para Denny, el problema está claro: ahí arriba no manda quien tiene que mandar.
En este monólogo, Álex Clavero nos habla de muchas cosas: de los extranjeros, de las relaciones y su novia fan del horóscopo o de cuando sus padres le llevaron a un internado de niño.