Sept. 10, 2026

Sara Escudero - Padres médicos

Sara Escudero - Padres médicos
Sara Escudero - Padres médicos
Comedy Central Stand-Up
Sara Escudero - Padres médicos
Sara Escudero es un poco celosa, pero es que siempre sale escaldada de las relaciones por buscarse novios raros: magos, guardias civiles, argentinos…

0:02 Comedy Central Podcast. ¡Gracias! No, es que tú no sabes lo que es subir aquí, tú no sabes lo que relaja que recibáis así, con este calor, con este cariño, que una sale tensa. Que aunque parezca mentira, hoy tengo un día además de estos, porque hoy ha sido mi primer día de ginecólogo y ahí también he ido tensa, como antes de salir aquí, pero no os imagináis cuánto, hasta que la enfermera me ha relajado con esa gran frase, quedes en pelota picada y con calcetines. Y yo, joder, qué sexy. Digo, bueno, la española. Total. Lo hago y me coloca las piernas así.

0:44 Que al verme la cara me vuelve a relajar con otra gran frase. Tranquila, que no te va a doler. Claro, yo la miro y digo, pero qué amargura. Digo,¿ qué pasa? Se lleva mal lo de no haber sacado nota para medicina, ¿verdad? Soy Sara Escudero. Antes de dedicarme a esto he sido camarera de discoteca. Ya sé lo que estáis pensando porque os habéis puesto así todos con la cara. Estáis como diciendo esta, camarera de discoteca, sin tetas. Pues sí, pues sí.¿ Sabéis qué pasa? Que en España juzgamos por las apariencias porque no podemos evitarlo. Tú vas andando, te encuentras a un heavy que sabemos que se visten con el pelo largo y los pantalones estos estrechucos y nuestro primer pensamiento es mira este, marcando paquete, error. Esos son los gemelos que por algún lado se les tienen que recolocar. Es verdad. No.

1:41 Yo no sé, pero yo solo conozco un caso en el que las apariencias concuerdan con lo que tú ves. Tú ves a alguien con rastas, piercing, ropa de colores muy, muy, muy ancha y sabes que es un hippie. Pero aún así, un hippie chico o hippie chica. ¿Eh? Perdona, levanta el brazo. Tiene pelo. En la chica. Hay que darle. Claro. No, pero... Nos pongamos como nos pongamos, en España somos malpensados de pro. Porque yo voy andando por la calle y hoy mismo me he encontrado al típico morenazo engominado con traje blanco, cadenorras de oro, botas de punta, que sorprendentemente son más caras que feas. Y mi primer pensamiento,¿ cuál ha sido?

2:21 Mira qué chulo. Pero si al lado lleva dos rubiacas, digo, mira qué chuloputas. Bueno, hablando de los banqueros. Da igual, la cogéis cuatro, yo la dejo caer, a mí me gusta. No os agobiéis, no pasa nada. No, es que yo no sé vosotros, pero yo estoy notando la crisis una barbaridad. Yo vivo aquí en el centro de Madrid y ahora todo el mundo pide en la calle. O sea que es que pones un pie y ya hay uno con un cartelón lleno de faltas de ortografía a la a pedir. Digo, coño, yo también soy de la LOCSA y no me lucro. No voy ahí marcando. No, te vas al parque, te pide el músico del parque, toma. Te vas al metro, te pide el músico del metro, toma. Oye, tú eras el del parque y antes no eras cojo. Por Dios. No, yo es que ya voy aprendiendo a decir que no.

3:13 Porque ya bastante tuve, que tuve un novio mago y todas las noches. Sarita, dame un billete, que lo necesito para el truco de hoy. Y yo, jo, pero el que te dejé ayer, uuuh. Ese aparece mañana. Digo, ah, vale. Total, que un día hablando con mi padre me dijo, pero hija,¿ y este novio tuyo que apenas trabaja, de qué vive? Y yo, joder, papá, pues de hacer sus... O sea, de estar con... Digo, hostias, de mí. No, no... Reíros, pero yo ni puta gracia. Ese día me di cuenta, vamos a ver, había estado saliendo con un mago, que la palabra magia suena muy bonita, pero mira cómo en Galicia prefieren decirles brujos, las meigas, y si lo dice un gallego será por algo, que son gente prudente y precavida como ella sola, que aunque tengan delante el certificado de defunción del pulpo, le meten una mano antes de cocerlo y otra buena manita después de cocido pa' por si acaso. O sea, yo había estado saliendo con un tío que se viste a oscuras para hacer el truco y que no se le vea mientras se pimpla una copa tras otra con la excusa de que lo necesita para la inspiración y la concentración porque es un artista. Pero, señor dueño del local, piense un poco.¿ Qué inspiración?¿ Qué artistas?¿ Ni qué cojones?¡ Un borracho! Si por menos copas por noche han traído grandes clásicos en este país como Loquillo, Manolo Tena o Maciel. Por Dios, si esto lo llega a buscar en un diccionario, a mí esto no me pasa.

4:29 No me pasa. No, no, no, no, no, no, no, no. Al diccionario. Buscad las cosas en el diccionario. A mí esto ya no me pasa de entrada porque es que ya rechazo a cualquiera que se me acerque con procesión dudosa, tipo, hola, soy torero, mec. Hola, soy ufólogo, mec. Hola, soy cómico, mec, mec. Al diccionario. Que si lo hubiera buscado, otro gallo me hubiera cantado. Que bien clarito te advierte. Mago, aléjate de ese hortera con chaleco de lentejuelas que se va escondiendo palomas en la pechera y sacando conejos de los escotes mientras hace gracias fáciles como el fálico símil palonabo porque confunden cómico con payaso. Oh, Dios mío. Mira a ver si me haces caso que al fin y al cabo yo soy solo un diccionario al que la gente normalmente usa para medir niveles rasos de cultura entre colegas, en plan, hey, tío,¿ sabes lo que es una vegagrópila? Claro, colega, es una vega que hace el nido con lo que come y vomita.¿ Qué dices? Que sí, que lo he buscado en el diccionario, que no, que sí, que no, que nunca te he decido.¿ Veis cómo he sido camarera? El pachangueo hace mucho daño Resumiendo, conclusión, mago, caca. Tenía razón mi padre, dice, hija, si es que déjate en paz de faranduleros y mira a ver si te buscas alguno con un trabajo formal, honrado, decente.

5:39 Y yo, jolín, papa, si es que me gustan los menores de 60. Aparte, que no, que no tengo suerte y mi siguiente novio también fue vago, guardia civil. No, pero yo me enamoré de él porque era un guardia civil de corazón. A mí me gusta que la gente sienta pasión por su trabajo y este chico lo era. Yo estaba actuando en un bolo y hablaba al fondo, le mandé callar y me dijo, ¡eh! Que tú no sabes con quién estás hablando. Que soy guardia civil. Digo,¿ y yo qué culpa tengo?¿ Haber estudiado? Veo por ahí... No...¿ Sabéis qué pasa? A ver, que siempre hay alguien que se ofende. Por favor, que nadie se ofenda, que yo no pretendo ofender a nadie, que yo cuento mi historia y es que no, no, no quiero herir. Ya me ha pasado alguna vez que el otro día se me acercó un chico al acabar el bolo con la cara toda larga, toda tensa y me dice todo serio, oye,¿ se te olvida que nosotros también nos jugamos la vida por la gente? Digo, ostras, eres el guardia civil de hoy.

6:42 Y hace, no, yo soy municipal. Digo, entonces tranquilo, yo hablaba de los polis de verdad. Pero mi mala suerte es mi mala suerte. Hoy en día mi estado emocional viene siendo en stand-by, o lo que es lo mismo, canina. Te vas a mi pueblo y me dicen, tú lo que estás es en catering erótico festivo, o lo que es lo mismo, perrilla. Digo, bueno por alusiones me compré un perro, bueno, una perra, porque dicen que se liga. Y es verdad, por lo menos tú te piensas que liga, porque el cachorro cuando es chiquinino vas por la calle y todo el mundo se para a decirle cositas y, qué guapa, y tú, gracias. Oye, qué cariñosa, ¿eh? Y tú, pues si la tocas el lomito... Claro, pero luego se te olvida que vives en Madrid, el perro crece y tienes que cruzar todas las calles con el perro con la correa que la gente se te para, te empieza a teclar ahí y es un estrés porque tú no avanzas, te trabas con la correa y terminas desquiciada diciéndole al perro cosas como... Venga, cariño, di adiós. El perro te mira como diciendo...

7:49 Como raro. Pero es que, jo, andar por Madrid tiene sus peligros y más si le pones un perro, ¿no? Ya lo pasas mal cuando vas con la compra que te vas chocando con todo el mundo y yo no sé vosotros, pero yo pido perdón por cada choque que tengo y a mí en Madrid nadie me contesta más allá de un ¡Oh! ¡Blo! ¡Ay, perdón! ¡Oh! ¡Blo! ¡Ay, perdón! ¡Blo! ¡Blo! Digo, ¡ay, perdón, perrito! Digo, por fin un madrileño educado. ¡Coles! Claro, Eso si no te pasa por la típica calle estrecha que se te bloquea cuando tienes delante las típicas tres abuelas que van agarradas en plan melé de rugby entre ellas y a sus bolsos. Tú ahí no consigues adelantar a las supremas de Móstoles 2 por mucho que las insistas sutilmente en plan...

8:44 No vale nada hasta que rompas la barreta de lo físico, les pongas la mano en el hombro, la otra en la cintura y les digas perdone, me deja y te hacen ¡Ay, Virgen Santísima! Y se agarran al bolso como si la fueran a robar, que ya la última la dije, pero señora,¿ para qué quiero yo su bolso si encima es de imitación? ¡Ay, imitación! Digo de imitación y mala, que de lo grandes que tienen las letras, para enterarme de la marca he tenido que leerlo en balleno. ¡Dolce! ¡Gobona! ¡Gobona! Me gusta ver que habéis visto Nemo. Bien. No, en fin. Lo del perro... Se te olvida. Se te olvida que tu perro crece. Luego tienes tu factor de relación, ¿no?

9:27 Le tienes que sacar al parque a que haga sus cosas. Y ahí, bueno, hay un punto a favor y un punto en contra. El punto en contra es que al perro le sacas para que haga sus cosas, ¿no? Entonces, hacerlo en Madrid es ser valiente. Porque es poner un pie en el parque y que todo el mundo se te gire, abra la boca y se te quede mirando como diciendo... Lo recogerás. Y que hay auténticos sensores antimierda que son los abuelos que brotan en el parque y ya el perro no ha hecho ni el circulillo y ya están agobiando. Vamos, vamos. Tú, bueno, espere. Vamos, vamos. Y tú, bueno, espérese. Vamos, vamos. Digo, se quiere esperar a que toque suelo. Por favor,¿ qué hago?

10:07 Y aparte, hay un día que la ley de Murphy no falla y tu perro se va a parar a hacerlo donde hay más gente y tú ese día no tienes bolsas. Entonces, le ves que empieza y tú... A mirar al mundo. Tengo... No tengo bolsas. Le miras y en ese momento tu vergüenza es directamente proporcional al tamaño del regalo del perro Que no para, que no para. Y tú, por favor, no me has oído que no tengo bolsas. Para ya. Y te dice, tú paras cuando no hay papel en el baño, pues me dejas. Esto me contestó a mí la mía, claro. Yo soy de Ávila, he venido aquí. La mía nació en Madrid. Es chula de nacimiento. Mi perra es lo que tiene. No, pero... Hay algo bueno...

10:51 Hay algo muy, muy bueno y es que tú sacas al perro y ya juega cuando crece, juega con otros perritos y eso es precioso. Y además tú ya tienes relación con los dueños, ¿no? Aunque hay veces que parecemos madres a la puerta de un colegio. El otro día están jugando y me dice uno, oye Sara, qué grande está la tuya. Y yo, progresa adecuadamente, José. Dice, ay,¿ y te come pienso? Digo, sí. Dice, mmm... Mi Pancho. Solo me come salchichas y más salchichas. Digo, coño, José, los perros se parecen a los dueños. Claro, el pobre se picó, pero es verdad. No sé si os habéis parado a pensar qué perro se compra últimamente un macarra.¿ Un bulldog francés? Por si alguien no sabe lo que es un bulldog francés, lo explico. Es un perro chiquitito, comprimido, que de puro feo es monísimo, que también tiene problemas con el tabique y que van los dos a juego.

11:45 Esto es así, pero no, yo era fuera de coña, siempre llevo un montón de bolsas y al perro atadito para que no moleste, que ya tuve un día un capítulo bastante desagradable. El perro echó a correr y se quedó oliendo la entrepierna de un hombre, que esto es muy típico en los perros, pero es que era un cura. Entonces el hombre empezó, corre hija, que tu perro me está oliéndolo. Y yo, tranquilo padre, no se asuste. Dice,¿ cómo no me voy a asustar si me está gustando? ay claro encima el cura de tu pueblo que siempre hay una relación los que somos de pueblo siempre hay tres figuras dicen el cura el médico y el maestro yo en este caso el que me toca de cerca es el médico mi padre es médico mi madre también es médico cuando lo digo la gente pone cara de ah que guay pues no no mola tanto esta gente no me abraza me palpa que luego te echas a un novio y empiezan a ver cuando te lo traes que lo reconozcamos y yo bueno será que lo conozcáis eso eso jajaja No, para colmo son sexólogos, ¿no? Y, hombre, también tiene su ventajilla. Por ejemplo, hoy cuando he ido al ginecólogo me dicen, padre, luego me llamas. Digo, claro, papa, le llamo. Digo,¿ qué tal, hija?¿ Quién te ha tocado? Digo... Digo, pues mira, el doctor Tarancón. Dice, ¿Trancón? Digo, Tarancón, papá. Tarancón. Dice,¿ te fijaste si se puso guantes? Digo, claro, de cuero y se los lavó. Dice, ¿qué?¿ Que no se estrenó unos contigo? Digo, papa, calma, yo tampoco he ido de estreno.

13:00 ¿Eh No te agobies, por Dios. Tiene ventajillas, pero también tiene cosas que no molan. Ahora me da igual decir que mis padres son sexólogos. Los dos lo son. De pequeña lo pasaba mal. Por ejemplo, en el colegio un día, la típica profesora cotilla empezó, Escudero, tus padres son sexólogos, ¿verdad? Y yo, no, señorita. Mis padres son ingenieros de tubos fluidas con puertas y postes. Dice, vale, pues dile a tu madre que venga a darnos una charla sobre el trasvase seguro. Y fue... No lo entiendo. No. A ver, os podéis imaginar.¿ Cuál fue mi primera orden a mi madre? Tú como si no me conocieras. La dio igual. Llegó todo el salón de actos junto ahí. Hola, buenas tardes. ¡Hola, Cuchi! ¡Dios!

13:46 Ese Cuchi me puso una especie de neón aquí que me tuve que sufrir dos semanas al repetidor por los pasillos. Eh, escudero, dile a tus padres que me receten algo. Que me pican los trabículos. Digo trabículos. Se dice testículos. Dice, ay, la Cuchi, cómo se lo sabe. Los trastículos, digo trastículos. Y yo preguntándome qué hacías en primaria con 18. Pues me lo encontré hace poco por aquí por el barrio. Se hizo picoleto. No, lo mejor de tener a mis padres es por cómo son ellos, no porque sean médicos ni tal. Por ejemplo, con mi padre, que tengo mucha confianza. Mi padre es un señor de 56 años, más majo que nada.

14:27 Y es un padre abeja. Mucha tripa y las patinas colgando. Seguro que aquí más de uno duda si es un padre abeja su padre o no. Bueno, os digo. Todo padre abeja cumple tres características. La primera, el lenguaje. No saben pronunciar la palabra búrguer. Te van a decir,¿ has venido ya del brúnger? Estaba abierto el brujer, pero luego llaman zamarra al abrigo y se quedan tan panchos. Esto es así. La segunda característica común es que como toda su vida han usado calcetín de hilo, el pelo de las piernas les nace a media tibia. De media tibia para abajo, ni un puto pelo. Ni uno, ni uno, de verdad. Yo pienso, joder, si algún día tengo hijos, les planto un panty sobaquero hasta los 20 y adiós depilación.

15:15 No me complico. Pero la tercera característica es la peor, la más desagradable. Esta gente, para rascarse la espalda, todavía usan un instrumento, que es un palo, tiene una manita en un extremo, Y un calzador en la otra, que digo yo que será que el tío que lo inventó se estaba calzando cuando le picaba, que menos mal que no se estaba dando una alegría porque qué me habría puesto ahí. Pero es que la postura es acojonante. Joder, que yo cuando veo a mi padre digo, papá,¿ no te da vergüenza? Y siempre me contesta lo mismo. Está para arriba. En fin. Pero detrás de todo padre, abeja, hay una madre, abeja o no, pero hay una madre que es la que fomenta esa actividad del padre, ¿no?

16:03 Ya lo habéis visto, en vez de la dije no me saludes, la dio exactamente igual. Pero no me voy a poner a criticar a las madres solamente en una cosa.¿ Por qué niegan lo evidente?¿ Por qué?¿ Pero por qué lo niegan así de bien? Si esto lo hacemos todas las mujeres, negamos lo natural, pero una madre lo hace con clase. Por ejemplo, de todos he sabido que una madre cuando cocina se tira peos.¿ Para qué está el extractor? ¿Eh? Pero tú llegas a tu casa y empiezas, mamá, Y empieza, anda, anda, que no andan nada. Que eso es la coliflor. Y tú, pues explícamelo.¿ Por qué estás guisando pollo? Que es que como no lo entiendo. Pero nosotras somos iguales. Somos mujeres. Y hay dos cosas que yo no puedo bajarme de aquí sin decir. Y por favor, chicas, mujeres jóvenes, a ver si aprendemos de la madre. De esa calma de la madre. A una mujer hay dos cosas que aunque neguemos...

16:49 Es evidente, nos gusta sacar granos y somos celosas. Empiezo por lo fácil, somos celosas. Por mucho que nos empeñemos en disimularlo,¿ quién no ha sufrido alguna situación de este estilo donde se nos pilla? Estás en tu casa y te dice tu chico, Sarita, mira que esta noche voy a ir a un congreso, me voy dos días, ¿vale? A Mallorca. Y tú, ¡ay, genial!¿ Con quién? Eh... Con Almudena. ¡Uh! Almudena. Sí, es una compañera de la oficina.¿ Está buena? No, has dudado. Yo no he dudado. Vaya que no. Que no, que no he dudado. Ah, ¿no? Y ese... Buscando mal reflejo. Ya lo sabes, sí, para lo que quieres. Anda, no te pongas tonta. Me pongo tonta si me da la gana. Vale, pero no te enfades.¿ Cómo quieres que no me enfades si no la he visto? Mira, una foto. Es la del jersey a rayas.¿ Y tú qué haces con una foto suya? Pero, chocho, si es una foto de toda la plantilla. Te he dicho mil veces que no me llames chocho y menos cuando estamos discutiendo. Vale, pero no te enfades.¿ Cómo quieres que no me enfades si es lesbiana? ¿Eh? ¿Lesbiana?¿ Pero mucho? No cuadra. Y la segunda cosa que hay que comentar es lo del grano. Yo no vengo a descubrir nada nuevo aquí, sino a lanzar un consejillo a vosotros, poseedores de tesoros. ¿Vale? A ver. Mirad, una mujer joven se activa cuanta más vergüenza le pueda dar al dueño del grano en el momento en el que se lo saca.

18:15 Por ejemplo, estar tranquilamente en una cafetería y podemos empezar... Y el otro, que mira, si tú tienes un punto negro. No puede ser, si me los has quitado todos el otro día. Te están haciendo en pómulo derecho. Coño, pues se están haciendo, no lo mires. No puedo, me mira él a mí. Y nos ponemos como de parto. ¡Ay, aguanta, aguanta! ¡Uy, mira! Y se pone a llorar, que luego tú dices, lo que no entiendo es por qué sangra y él, porque era una puta peca. Esto es ley. A ver si aprendemos de las madres que cuando hacen esto, en la intimidad de la casa, bueno, donde haya intimidad de luz, porque es llegar a tu casa, apagan la luz y ya se pone la madre a escarbar. Yo he visto a mi madre hacer esto hasta en el cine. Llegan, tráiler y hace ¡pum! Digo, mamá, el de la izquierda no es tu marido, me da igual. Se pone ahí, dale, dale, dale. Que, por cierto, yo, antes de irme, no sé si vais mucho al cine o no, tener cuidado, ¿vale? Porque a mí alguien me dijo que el cine era terapia, que tú vas al cine dos horas y te olvidas de tu vida porque, bueno, pues te relajas, te metes en otra historia porque bla, bla, bla, bla. ¿Eh? Bla, bla, bla, bla.

19:35 Por lo menos, según con qué películas, vigilad bien dónde vais. Porque yo fui al cine el otro día con mi mejor amiga y según salí, salí afectada. Digo, oh, Dios mío, Mari. Digo,¿ tú has visto a este hombre? Digo, es mi hombre. Lo bueno que coño es el hombre. O sea, no, no hay derecho. Estas películas deberían estar prohibidas porque yo ahora he quedado con mi novio y es que no es por comparar, porque las comparaciones son odiosas, pero es que no me jodas, es que no hay color. Es que después de ver a este Johnny con esa boca, esa mirada, esa sonrisa, esos músculos, lo más bonito que me va a salir cuando vea a mi Paco es...¿ Qué haces eso? Y luego, además, comedia romántica. Pero¿ quién dice que esto es una comedia romántica? Si vamos a ver pastel, era un rato. Y yo encantada, porque soy de una especie de diabética emocional. Pero risa, risa, lo que se dice risa, pues con perdón. Ni puta gracia, ¿eh?

20:15 Pero es que además luego te lo crees. Y tú piensas que esto te va a pasar en realidad y que vas a estar, pues que vas a encontrar el amor, qué sé yo, en el supermercado comprando toda feliz, trasladada, trasladada, cuando de repente ¡pop! se te va a caer un bote de cebollitas en vinagre al suelo y al ir a recogerlo, ahí está él, cogiéndote las cebollitas. ¿Qué, Johnny?¿ Por qué también quiere un bote? Porque son tiernas y delicadas como el paseo que os vais a dar 20 minutos después así a cámara lenta por la arena de la playa. Aunque bueno, si te pilla por Madrid, te lo da por la Gran Vía que también tiene su punto. Ey, las cosas como son. la luz de las tiendas de los teatros, los mendigos, los escupitajos de los mendigos que reflejan las luces de las tiendas y de los teatros tienen su punto. Si aquel que no se consuela es porque no quiere, Mari, pues no ves que yo he de consolarse un rato, no ves que Paco terminar, terminar, nunca termina, y que hemos ido al médico, y que nos ha dicho que lo que tiene es un problema de falta de atención porque piensa 20.000 cosas pero que no acaba ninguna, que le va a poner tratamiento, digo, muy bien, póngale lo que quiera, pero yo que me como, que me sale la líbido por las orejas, doctor, porque esa es otra. Las escenas de cámara de estas películas son de ciencia ficción, que si un mimo, una rumaco, ahora te la meto un poquito, pero no, no sigo porque como dice el Johnny, nena, yo contigo no chingo, yo hago el amor. ¡Joder! Si lo más bonito se me ha dicho a mí ni Paco, ¿eh? No dejas que te la meta por detrás y estamos en plena reconciliación.

21:15 Muchísimas gracias. ¡Gracias!