La historia de la calle de Tacuba (Primera parte)
Conferencia realizada virtualmente para Palacio de Mineria el 28 de octubre del 2020.
Fallas de origen. Próximamente disponible en YouTube.
0:00 Esta conferencia fue realizada de manera virtual para Palacio de MinerÃa el 28 de octubre de 2020. Buenas noches, buenas noches tengan ustedes. Maestra, de veras muchas gracias por su presentación, un abrazo bien fuerte, muchas gracias por la invitación que nos hacen al equipo de URUS Radio para estar aquà con ustedes en el Palacio de MinerÃa. Es un verdadero honor para nosotros, sobre todo por el nivel de la institución, y el nivel de nuestra máxima casa de estudios. Entonces, pues gracias. Vamos a iniciar entonces. Vamos a iniciar. Amigos que nos están escuchando, de veras, sean todos ustedes bienvenidos a este espacio. Y yo quiero, para iniciar, quiero proponerles algo. Igual no piensen que es una barbaridad lo que voy a decir, pero lo explico. Miren, yo no creo en fantasmas. De hecho, no forma parte de mi idiosincrasia. Sin embargo, sà creo en que se pueden ver cosas. Como decÃa la maestra que me hace el honor de hacer la presentación, soy gente de teatro.
1:11 Y ustedes pueden preguntar, amigos, el teatro tiene muchas tradiciones, muchas costumbres. Y una de ellas dice que un teatro sin fantasmas no es teatro. Es más, todos los teatros deben de tener una llamada vela, que es un anfoquito teatral. que se apagan todas las luces, se cierra el teatro y se queda la velita prendida, porque la tradición dice que se quedan los sonidos y se quedan las voces, los aplausos dentro de una sala de teatro. Por eso dicen, si no hay fantasma en un teatro, no es teatro. Bueno, refiriéndome a esto, yo les quiero decir que como no creo en fantasmas, pero sà creo que podemos ver muchas cosas. Sà creo yo cuando personas han caminado por nuestras calles, sobre todo en nuestro querido centro histórico, y que de pronto dicen, es que yo vi, vi a personas vestidas de sacerdotes, o vestidas de monjas, o vestidas de españoles, y los vi caminando, y me aterroricé, y salà corriendo. SÃ, sà creo que hayan visto cosas, les digo, esta suena como una barbaridad, no tengo ninguna explicación cientÃfica, ninguna, pero quiero pensar que asà como en el teatro se quedan guardados los sonidos, igual en nuestras calles, en las casas antiguas, se quedan grabadas las imágenes. lo que ahà sucedió y que cuando podemos ver o que cuando vemos algo no hay que tener miedo sino que estamos viendo una imagen del pasado insisto no tengo ninguna base cientÃfica para decirlo a lo mejor es mi manera de justificarme y no salir corriendo verdad pero bueno creo que podemos que podemos
2:45 ver entonces yo los invito amigos que hagamos un recorrido por la calle de Tacuba pensando precisamente en esto no en ver fantasmas sino que esas calles, ese ambiente, esas paredes, ese piso, guarda las imágenes de lo que ahà sucedió, imágenes verdaderamente impactantes, porque podemos caminar por esa calle viendo a paradores o a lo mejor vamos caminando muy rápido porque se nos hace tarde para el trabajo y no nos percatamos de todo lo que sucede alrededor. hay visitas nocturnas al centro histórico que ahorita están suspendidas por cuestión de la pandemia, pero que esperemos que muy pronto se puedan de nuevo realizar, donde no me extrañarÃa que de pronto viéramos la carretela o el carruaje de Benito Juárez que por ahà circulaba, o que pudiéramos ver cómo llegaba un carruaje muy discreto en la noche cargando un ataúd frente al Hospital de San Andrés, justo enfrente, justito enfrente del Palacio de MinerÃa, y llevaban el cuerpo de Maximiliano.
3:55 A lo mejor si alguien no entra en esta dinámica, yo veo eso y salgo corriendo, pero como alma que lleva el diablo. Pero si yo tengo la oportunidad de ver y pienso que es una imagen del pasado, les aseguro que la voy a disfrutar. Yo les invito, amigos, a que disfrutemos este paseo casi fantasmal por la calle de Tacubá. Vamos a dar primero algunos datos estadÃsticos y que creo son muy, muy importantes, porque esta calle no solamente pertenece al centro histórico o a la Ciudad de México, sino que nos pertenece a todos los mexicanos. Esta calle es nuestra, como es todo el centro histórico, que por cierto, vale la pena mencionar, está llena de museos y en proporción es la ciudad que más museos tiene, asà de plano.
4:44 Pero yo creo que no son muchos museos, es un solo museo, porque entrar al centro histórico, amigos, es repasar toda la historia de México. Y recuerdo aquel poema náhuatl que dice, mientras permanezca el mundo, no terminará la gloria y la fama de México Tenochtitlán. Y bueno, desde el inicio, desde que se funda nuestra ciudad, ese agosto, 13 de agosto del año de 1321, desde que se funda, y según el mito, que muchas personas dicen que no fue asà o que fue algo simbólico, no hay problema, no vamos a pelear por eso. Haya sido un mito o haya sido real, desde que aquella peregrinación llegó a esta zona, a estos lugares, y que vio una serpiente siendo devorada por un águila arriba de un opal, pues dijeron, aquà es, este es el lugar, el lugar señalado, y estamos hablando de hace 700 años. 700 años que comienza a formarse la enorme ciudad de México, que apenas era un islote pequeño. Pero aquà es donde entra nuestra querida calle de Tacuba. Y lo digo con mucho orgullo, nuestra querida calle de Tacuba.¿ Por qué? Porque la orilla más cercana al islote en el cual se asentó la ciudad de México... era la orilla que daba hacia Tlacopan, lo podemos ver en la imagen, y se
6:15 tiene que construir una rampa. Al principio llegaron los primeros pobladores a esta zona, llegaron en canoas o quizá en las zonas bajas, pantanosas, caminando, no lo sabemos bien, pero se tuvo que construir una calzada o un camino, que comunicara a tierra firme. Entonces se construye Clacopan, la calzada que mide 8 kilómetros, y es la primera que se construye de tres, porque posteriormente se construirÃa la que comunicaba con el cerro Tepeyacac, que ahora conocemos como el cerro del Tepeyac, donde se construye un adoratorio dedicado a la diosa madre Tonatzin.
6:57 Y después se construirÃa otro que llevarÃa hacia el sureste perdón, hacia el sur y que conectarÃa con Iztapalapa, pero que es bastante más largo. Entonces, la calzada más corta a tierra firme era la calzada o el camino a Tlacopan, que si ustedes lo notan, amigos, si ustedes lo notan, todavÃa el dÃa de hoy se sigue utilizando. Por lo tanto, podemos mencionar que es la calle más antigua de la Ciudad de México en uso actual. Porque yo sé que Teotihuacán es mucho más antiguo y está en la Calzada de los Muertos, pero estas son zonas arqueológicas, se visita únicamente de forma turÃstica. Entonces se trata de que tenga todavÃa un uso. Bueno, pues es la más antigua de México.
7:44 Pero vámonos más lejos, ¿sÃ? La más antigua de la ciudad y la más antigua de todo el paÃs. Pero vámonos más lejos. Si hablamos de las zonas arqueológicas en otros lugares de América, del continente, y asà hablemos de Cusco, de Machu Picchu, etcétera, ninguna ciudad tiene una calle que todavÃa se siga utilizando anterior a la conquista del continente. Por lo tanto, nuestra querida calle de Tacuba es la más antigua de todo el continente americano. Por lo tanto, nos tenemos que sentir orgullosos. Por eso les decÃa, esta calle es nuestra, totalmente nuestra. Entonces, hay que sentirnos orgullosos de nuestra calle, ¿sÃ? Porque, insisto,¿ cómo la trazarÃan nuestros antepasados?
8:27 Que sigue funcionando. Ahà está todavÃa. Pero bueno, vámonos ahora.¿ Dónde comienza la calle? La calle de Tacuba o de Tlacopan. Vamos a decirle, originalmente era Tlacopan, pero por una... un error en pronunciación ya castellanizado, se convierte en Tacuba, ¿sÃ? Bueno, esa calle comienza justo atrás o ese camino comienza justo atrás de lo que fue las casas del emperador o del platón Atzayácatl, ¿sÃ? Que estaban en frente, casi en frente de lo que era el templo mayor, del actual templo mayor, que afortunadamente, bueno, ya lo podemos visualizar. todos sabÃamos, yo me acuerdo cuando encontraron a la Coyolzauqui, yo me acuerdo, ese gusto de que haya sido personal de Luz y Fuerza, de la compañÃa de Luz y Fuerza, yo trabajaba en Luz y Fuerza, entonces ese orgullo de que compañeros de nosotros hayan encontrado a la Coyolzauqui, y de pronto dicen, aquà está, sabÃamos que estaba por aquà abajo, pero no sabÃamos exactamente dónde, y de pronto nombran a nuestro gran, gran maestro Eduardo Matos Moctezuma, para que haga las excavaciones relativas al templo mayor. Y ahà está, ya lo podemos ver y entendemos dónde estaba ahora el palacio de Atzayácatl, que es el predio que actualmente ocupa. el Nacional Monte de Piedad. En las imágenes que estamos viendo, vemos en la imagen de la izquierda, es como lo visualizaban los
10:00 cronistas hispanos, que decÃan era un palacio. Muchas de estas litografÃas, muchas de estas pinturas, Ni siquiera las personas visitaron estas tierras. Simplemente decÃan, ah, es que estaba el emperador mexicano, Motecuzoma, porque no lo pronunciaban bien, y estaba en un castillo. Bueno, pues ahà tenemos la imagen del castillo. No eran asà las casas de Atzayácatl, pero bueno, era como lo visualizaban en ese tiempo personas que ni siquiera estuvieron asÃ. Y vemos lo que es el Nacional Monte de Piedad actualmente, que está en un costado de la Catedral Metropolitana. Esas eran las casas de Atzayácatl. Y justo atrás o en un costado de las casas, ahà ya vemos en este mapa, el tamaño de las casas o del palacio de Atzayacat.
10:49 Ahà fue hospedado Cortés. Ahà fue hospedado, ahà se le dio la bienvenida. Cosa increÃble, ¿no? Cómo pagó estas atenciones Hernán Cortés. Y bueno, como ustedes vieron, era un predio bastante, bastante grande. Ahà tenemos dos placas que recuerdan el lugar del Palacio de Atzayácatl o las casas viejas de Moctezuma. Ahà es donde encontraron el famoso tesoro. Ahà fue donde se encontró. Vemos en estas fotografÃas excavaciones que se están haciendo actualmente. No se pueden derribar los edificios. Entonces, en la parte de los patios es donde se excava. y se construyen ventanas arqueológicas para que podamos ver lo que estaba abajo, y recuerden que la historia dice que encontraron un cuarto, pero al principio era una pared y estaba tapeada, se dieron cuenta de que ese tapeado, ese tapeado era reciente, lo tiran y encuentran el gran tesoro para ellos, justamente donde inicia la calle de Tacuba, pero posteriormente, siendo prisionero, siendo prisionero Moctezuma, y aquà hay muchas versiones, hay muchos historiadores, desde aquà amigos, se empieza a dividir la historia. Quienes dicen, es que es una mentira, fueron los mismos Mexica los que apedrearon a Moctezuma cuando salió a calmarlos, y los castellanos, acuérdense que todavÃa en ese momento no existÃa España, era Castilla, los castellanos decÃan, no, no, no, fue la piedra, lo descalabraron y se murió Moctezuma, pero los mexicanos, Dicen, no,
12:23 no fue asÃ, simplemente ya no le sirvió este Moctezuma como rehén porque vieron que ya no lo respetaban y simplemente fue asesinado. Y aquà tenemos nuestro primer fantasma, amigos, aquà tenemos nuestro primer fantasma, porque la noche de junio de 1520, 30 de junio de 1520, en que Cortés, sÃ, emprende la huida de de la ciudad de México al verse rodeado después de la matanza del templo mayor arrojan el cadáver de Moctezuma hacia la calzada de Tlacopan entonces amigos si un dÃa vamos en la noche y vemos un cuerpo ahà tirado igual puede ser un cristiano de este tiempo de todos modos hay que hablarle a una ambulancia o algo asà pero si no es asà amigos estaremos viendo el fantasma de el Tlatoani Moctezuma que fue arrojado por el techo de las casas de Tzayacatl, junto con otros personajes que ahà fueron muertos y que fueron encontrados con las huellas de que fueron traspasados por espadas. De hecho, se lleva en el cuerpo de Montezuma, hay varias versiones hacia dónde se lo llevan y desaparece este cuerpo. Probablemente fue incinerado, que era la costumbre con los tlatoanes. Pero aquà comienza nuestra historia realmente, que ya estaba construida esa ciudad, pero nuestra historia de ciertos sitios en particular. Entonces, lo que serÃa la primera esquina de la calle de Tacuba, podremos decir,
13:55 ahà terminó el cuerpo del último policÃa. Y lo digo asÃ, el último tlatoani, porque Cuauhtémoc y Cuitláhuac sà fueron entronizados, son considerados como tlatoanis, pero no se hizo todo el ritual, el ritual completo.¿ Por qué? Por la premura, ¿sÃ? La premura, estaban invadidos y habÃa que tener a un dirigente, pero asà rápido. Entonces, a ver, tú eres el tlatoani, ¿sÃ? Y adelante, pero no se hizo toda la entronización. que era un ritual fastuoso por completo. Entonces podrÃamos decir que el último que vive este rito es precisamente Moctezuma, aunque hubo dos tlatoanÃs asà emergentes. Y amigos, ahà ya podemos ver nuestra primera imagen. Nuestra primera imagen de ver un cuerpo o varios cuerpos ahà tirados y es probablemente una imagen del pasado. Pero a partir de ese momento, a partir de ese momento, Cortés iba a intentar el escape.
14:52 de la Ciudad de México. Ubiquémonos de nuevo en la calle de Tacuba, ¿sÃ? Lo que es actualmente la avenida, el eje central. Aproximadamente hasta ahÃ, aproximadamente, llegaba la Ciudad de México, Tenochtitlán, digamos la parte central, porque estaban pobladas las orillas. Hacia el lado norte estaba Tlatelolco, que ya formaba una sola ciudad, aunque divididos, pero era una sola ciudad, ¿sÃ? Entonces, Cortés sale junto con sus hombres en tres contingentes. Yo quiero que se imaginen que nos pudiéramos parar ahà en Palma Itacuba o en Isabela Católica Itacuba, o igual en la Plaza Manuel Tolzá, que de pronto pudiéramos ver, visualizar en la noche, con tormenta, guardando el mayor de los silencios posibles y salir miles, miles de hombres de las casas de Atxayacatl para intentar escapar, obviamente, por el lado más cercano a la orilla que era la calzada de Tlacopa. Entonces, por ahà por donde caminamos, viendo aparadores o comprando algunos enseres, por ahà donde caminamos, por ahà pasó Cortés, por ahà pasó Sandoval, Pedro de Alvarado, Narváez, Por ahà pasaron todos ellos en tres grupos. Pero la calzada, si ustedes ven
16:25 en la imagen de la izquierda, podemos ver que tenÃa unos huecos. Era precisamente para controlar el nivel de las aguas. Y bueno, estos huecos se habÃan abierto. Estos son los puentes que unÃan la calzada. Fueron rotos para evitar precisamente un escape. Entonces, Cortés habÃa ordenado a las caltecas que construyeran puentes... cargables, vamos, puentes que los pudieran ir cargando para irlos instalando en estos cuatro cortes que existÃan. El primero de estos cortes estaba justo al terminar lo que ahorita serÃa el Palacio de Correos o frente a nuestro Palacio de MinerÃa. Allà estaba el primer corte. Llegan en la noche, salen Obviamente va mucha gente, van los hijos, algunos de los hijos de Moctezuma, va Doña Marina, van los tlaxcaltecas que van en la retaguardia. Más de 3.000 tlaxcaltecas van en la retaguardia. Van con los caballos y aparte con las mulas que llevaban el tesoro. Y habÃa unas mulas que llevaban el quinto real, lo que se le iba a entregar al emperador o al rey de España.
17:41 eso iba aparte, y también Cortés llevaba su propia parte, pero los animales no alcanzaban, no alcanzaban para cargar todo esto, por lo que Cortés, después de que abren ese cuarto en las casas de Tzayacat, Cortés decide entregarles a todos, dice, llévense lo que puedan, se quedaron ahà muchas cosas, llévense lo que puedan, y lo que hicieron fue fundir, fundir rápidamente este oro, hacerlo en unas barras, más o menos redondas o circulares para podérselas meter dentro del cuerpo y que siguiera su anatomÃa para poder cargarlas y los conquistadores, que en ese tiempo todavÃa no conquistaban, pero bueno, los castellanos, iban cargados, iban sumamente pesados con las piezas de oro que se estaban llevando. A la altura del Palacio de MinerÃa es donde estaba el primer puente. Lo pasan, ponen, les digo, este puente móvil, lo cruzan, ¿sÃ?, Levantan ese puente y lo van cargando, cargando, cargando todo lo que es el costado de la Alameda hasta llegar al segundo puente que estaba aproximadamente, aproximadamente en lo que ahora es la iglesia de San Hipólito. Ahà estaba el segundo corte.
18:59 Cuando estaban llegando allá, entonces una mujer, dicen las crónicas, que una mujer que salió por agua se da cuenta de que están intentando escapar los invasores. Amigos, yo me quiero imaginar esto, me he parado en esos sitios y de pronto me imagino, insisto, de noche, lloviendo, ¿s� Y los gritos de guerra, los gritos de guerra de los mexicanos no eran gritos solamente de vamos a pelear, vamos a luchar. No, amigos, eran gritos de odio, eran gritos de rencor, eran gritos de rabia, eran miles, miles de guerreros, ¿s�
19:43 Que en lo que ahora es el cruce de reforma, ajá, con esquina con Puente de Alvarado, les digo, lo que es la iglesia de San Hipólito, ahà fue la gran batalla, la gran batalla donde miles de guerreros gritaban y se escuchaban los caracoles, y esto no lo estoy inventando como hacer una radionovela, no, están en las crónicas, Bernal DÃaz del Castillo lo platica, Cortés lo platica, de que era un ruido ensordecedor, entre los caballos desesperados, que también obviamente perciben el miedo, Los que estaban cayendo al agua, pidiendo auxilio, pidiendo ayuda, los gritos de los guerreros, todos alentándose. Y les digo, no era grito nada más de vamos a pelear, sino era de odio, por completo odio, porque venÃa la matanza del Templo Mayor, porque habÃan matado al emperador Moctezuma y lo habÃan arrojado. Entonces, imaginemos esa escena. Fue terrible para los españoles, bueno, los castellanos, y fue heroica para los mexicas. porque ahà derrotan por completo a las fuerzas de Hernán Cortés, en ese segundo puente. De hecho, los tlaxcatecas, cuando ven que no pueden pasar, intentan regresar al palacio de Achayacat, y ahà enfrente, enfrente del palacio de minerÃa, entre el palacio de minerÃa y Correos, el palacio de Correos, Ahà se da la gran matanza de tlaxcaltecas, porque venÃan los mexica y nunca los dejaron cruzar para que se regresaran a las casas de Azayacate. Entonces ahà los destrozaron
21:14 por completo a los tlaxcaltecas, en ese momento aliados de Cortés, mientras que Cortés apenas puede escapar. Y ahà él sigue por la calzada, sigue cruzando todo el lago, hasta que va a llegar a la otra orilla, esto es hasta Tlacopan, y cuenta la historia, cuenta la historia, cuentan algunos cronistas, no todos, no coinciden, de que Cortés lloró por la pérdida de tantos de sus soldados, de tantos de sus hombres. Perdón, a veces suelo ser un poquito sarcástico, yo creo que no le interesaba tanto, si era de haber dolido que mataran a su gente, yo creo que era el orgullo propio de Cortés, de que minimizó tanto a los pobladores de México, y pues le pasaron por encima, realmente le pasaron por encima a Cortés, y según dicen, abajo de una huehuete, se puso a llorar, se quedó varias horas ahÃ, eso sà sabemos por los cronistas, esperando a ver cuántos llegaban, cuántos habÃan podido pasar, Y después escuchaba los tambores, todavÃa rituales, desde México. No era la ciudad que es ahora con tanto ruido. Era un lago, ¿sÃ? Y al fondo la ciudad.
22:31 Y sabÃa que seguÃa muriendo mucha gente en ese cruce. Ahorita, bueno, yo me fui hasta el otro extremo. Regresémonos a la calle de Tacuba. Pero bueno, antes de entrar a la calle de Tacuba, pensemos en esto. Este, cuando se construye el estacionamiento, bueno, todas esas obras que se hicieron por bellas artes y todo esto, se encontró el llamado tejo de oro. El tejo de oro que demuestra que los cronistas lo habÃan expresado adecuadamente, de que se habÃan hecho barras, barras de oro, de manera asÃ, eh, improvisada, no estaban pulidas ni nada, y para verselas pegadas en el cuerpo, ¿sÃ?
23:12 Y bueno, se encontró una de estas que se exhibe en nuestro Museo Nacional de AntropologÃa e Historia, comprobando precisamente esta historia, y si alguien quiere buscar el tesoro, bueno, don Chavita Flores, perdón, yo estimo mucho a don Salvador Pérez Rivera, don Chavita Flores, pues lo decÃa él, deja el tesoro que Cuauhtémoc fue enterrar, y uno dice, no, no era Cuauhtémoc, era este, Moctezuma, No, porque el de Montezuma ya estaba enterrado. AllÃ, en esa zona, insisto, junto a la Alameda, a la altura de San Hipólito, ahà quedó ese tesoro. Aunque, les decÃa yo, mucho se quedó en las casas de Sayacar y dicen que Cuauhtémoc lo enterró.
23:54 Ese es el tesoro al que se refiere Chava Flores, ¿eh? Deja el tesoro que Cuauhtémoc fue enterrar, que por cierto, dicen que lo enterró en Azcapotzalco. Ya después, si quieren, les pasamos datos por si ustedes son buscadores de tesoros, amigos. Aunque no creo que los dejen escarbar en pleno cruce de Reforma y Puente de Alvarado, no creo que los dejen escarbar. Pero bueno, sabemos que allá abajo hay una gran, gran cantidad de oro, porque ahà quedó gran parte del tesoro que se llevaba Hernán Cortés. Entonces, ya sabemos... parte de la historia de la calle de Tacuba. Por ahà previamente habÃan desfilado los grandes ejércitos mexicas, Atzayácatl, el primer Moctezuma, etcétera. HabÃan pasado por ahà con sus guerreros cuando las campañas en Occidente, por ahà salÃan precisamente para guerrear, para guerrear con los otomÃes, con los purépechas, etcétera. Todo eso era un desfile. HabÃa muchÃsima, muchÃsima gente. era una ciudad muy importante, era la segunda ciudad más poblada del mundo en ese momento.
24:53 La Ciudad de México y el área alrededor, era alrededor, según los cronistas, entre 400 y 500 mil habitantes, sumando los pueblos que estaban alrededor y el centro, mientras que Madrid en ese tiempo tenÃa 4 mil habitantes, era una aldea de 4 mil habitantes. ImagÃnense cuando llegaron los españoles Se maravillaron. Era, les digo, la segunda ciudad más grande del mundo en ese tiempo. Se maravillaron de nuestra ciudad. Pero bueno, cae la ciudad de México y comienza el trazo de la ciudad. A hacerse una nueva ciudad. Por lo pronto, Cortés se fue un tiempo a Coyoacán. Allá hay una casa. Allá vivió con Doña Marina. Allá murió la esposa de Cortés. Que muchos han dicho que Cortés la mató a su propia esposa.
25:40 Se dicen muchas cosas. Entonces, mientras... se levantaban los escombros de la Ciudad de México, se limpiaba la ciudad, cadáveres, etcétera, y comienza el trazo de la ciudad. Yo quiero que vean este mapa, aunque es de 1793, pero aquÃ, aquÃ, 1793, aquà nos refleja ya perfectamente lo que es la calle de Tacuba. Ven un cuadrito claro en el centro con una manchita negra. Bueno, la manchita negra es catedral, ¿sÃ? Y el cuadrito gris es lo que serÃa el Zócalo Capitalino. Entonces, si seguimos la lÃnea de donde termina la manchita roja, o el retangulito, perdón, negro, y nos vamos hacia la izquierda, vamos a ver también otro retángulo gris, que serÃa la Alameda Central. Entonces, vean que ahà está la calle ya dibujada. Esa calle se respetó.
26:29 Lo mismo hacia el norte, vean que está perfectamente entendible, pues, lo que es la calzada de Tepeyac, lo que ahora es la calzada de Guadalupe, junto con la calzada de Los Misterios. Y hacia el sur no lo vemos en esta fotografÃa, pero bueno, lo que es Calzada de Tlalpan. Pero a la izquierda vean ustedes que ya está perfectamente dibujado. Se ven algunas casas ahÃ, algunas manzanas ya con habitantes. Eso es la Calzada de Tlacopan. Se conservó. Por eso decimos que es la calle en uso más antigua de América. Totalmente asà de América. Pero bueno, estamos hablando de la época virreinal. Tuvimos toda... se creó una nueva sociedad, una sociedad con los españoles peninsulares, los criollos que eran hijos de españoles pero nacidos en el virreinato, los mestizos, habÃa una serie de castas y entramos en la forma de vivir de los castellanos, de los españoles, ya les vamos a mencionar, Y aquà vamos a mencionar qué pasó con la calle de Tacuba. Bueno, habÃa muchas órdenes religiosas aquà en la Ciudad de México. Déjenme decirles que la calle de Tacuba muchas veces se le dijo la calle de los hospitales, porque ahà habÃa muchos hospitales, pero eran los hospitales de pobres. SÃ, los hospitales de pobres. Ahorita vamos a platicar de ese detalle, porque estaba San Andrés, Betlemitas, de los terciarios, etcétera. Era la zona de los pobres,
28:00 la calle de Tacuba. Eran dos entradas que habÃa hacia la Ciudad de México por el lado de occidente. La otra entrada era la calle de Plateros. Entonces, perdón que lo diga asÃ, pero asà está como que más definido. La calle de Plateros era la calle de los ricos. Ahà era donde deambulaban en sus carruajes la gente más adinerada, los mineros, los comerciantes. Ahà es donde estaban las platerÃas, donde se vendÃan muchos ornamentos, tiendas de telas que llegaban con la nau de la China, de marfiles. en fin, y muchas cosas llegaban al Parián, que estaba justamente en lo que ahora es el Zócalo, ocupaba una parte del Zócalo, el mercado del Parián, pero para llegar, pues era la calle de Plateros, la calle de Cinco de Mayo, no tenÃa entrada hacia el eje central, ahà estaba un hospital, el hospital de terciarios, abarcaba todo ese predio, y a espaldas estuvo el Teatro Nacional, que ahorita vamos a platicar de él, el Teatro Nacional, Por lo tanto, no tenÃa salida hacia el eje central. Después se tira el Teatro Nacional, el Hospital de Terciarios, y ya se hace la calle de Cinco de Mayo. Entonces, nada más tenÃamos dos, Tacuba y Plateros. Tacuba para los pobres y Plateros para los ricos.
29:28 Pero bueno, ya estamos en la época virreinal, finales de la época virreinal. Y yo quiero platicarles aquà ya historias un poquito más fuertes de nuestra calle de Tacuba. En la calle de Tacuba, amigos, se da la consumación de la independencia el 27 de septiembre de 1821 y el 28 se firma el acta de independencia. Don Juan O'Donoghue habÃa llegado en agosto a México firma los tratados de Córdoba donde reconoce el plan de Iguala y posteriormente llega quien gobernaba en ese momento provisionalmente era el general Novelo Mariscal Novelo le entrega el poder a Donoghue y a Donoghue se lo entrega a AgustÃn de Iturbide pero cosa curiosa esto estamos hablando del 28 28 de septiembre y resulta que el 8 de octubre O sea, apenas 12 dÃas después muere don Juan O'Donoghue. Entonces, él llegó como último virrey de la Nueva España y se hubiera muerto luego, luego. O sea, de todos modos estaba muerto, aunque, aunque, por ejemplo, Carlos MarÃa Bustamante dice que fue envenenado. SÃ, pero bueno, no lo sabemos. Mientras no se compruebe, pues no, no, no podemos afirmarlo. Yo les comento lo que dice Carlos MarÃa Bustamante, pero bueno, muere.
30:49 Don Juan Otonohu. Ãl llegó con su esposa, con su esposa Josefa Sánchez Barrija. A la muerte de Otonohu y posterior sube al poder AgustÃn de Turbide, cuando crea el imperio, deciden pagarle una pensión a la esposa de Don Juan, que no podÃa regresar a España. No podÃa.¿ Por qué? Porque Fernando VII estaba enojadÃsimo porque habÃan entregado el virreinato, entonces los hubieran condenado a muerte y no podÃa regresar Doña Josefa. Y le dan una pensión de mil pesos mensuales que solamente duró mientras estuvo en el poder AgustÃn de Iturbide. Sale Iturbide, cae el imperio y entonces ella regresa.
31:33 renta una casa en la calle de Tacuba. Ahà es donde renta una casa para poder vivir. Esta casa, que la podemos observar todavÃa, se encuentra en la esquina de Isabela Católica y Tacuba, y fue la casa de la última virreina. Pero amigos, Al momento de que ya surge la República, empezamos a tener muchos problemas. SabÃamos que venÃa la reconquista y posteriormente fue la invasión de Barradas, etc. Y el poco dinero que habÃa se consignó en armar un ejército para defender la nueva nación. De hecho, se formaron cinco ejércitos porque no sabÃan por dónde iban a llegar los españoles que venÃan desde Cuba. No habÃa dinero.
32:22 No habÃa dinero. Y entonces dejaron de pagarle la pensión a la virreina, ¿sÃ? Y se olvidaron de ella por completo. La virreina vivió en esta casa, ahà en Isabela Católica y Tacuba, ahà vivió la virreina. Posteriormente dejarÃa esa casa y se irÃa a una casa más sencilla, luego otra más sencilla, empezó a vender su ropa, sus joyas, sus pocos muebles que traÃa, empezó a vender todo hasta que se quedó sin un centavo. Posteriormente, Mariano Michelena, que formaba parte del gabinete de Anastasio Bustamante, se enteró de la tragedia de la Virreina y ya en la década de los treintas, le platicaron lo que pasaba con la Virreina y la historia dice que metió la mano a la bolsa, Mariano Michelena sacó seis pesos y se los entregó a un mensajero y dijo, llévaselos y yo voy a conseguir que se le dé una pensión, porque Odo Nojú reconoció nuestra independencia, es de los firmantes del acta de independencia, pero nunca se hizo el trámite o si se hizo no prosperó. Estábamos en México en serios problemas internos, estábamos en el tiempo de que se habÃa perdido Texas, se preveÃa una invasión norteamericana, etcétera, y jamás se le dio apoyo a la virreina y murió. Curiosamente, aunque anduvo de casa en casa, se le encontró muerta afuera de esta casa que ustedes están viendo, en Isabela Católica de Tacuba, ahà es donde quedó el cadáver de la última virreina.
33:50 de la nueva España totalmente olvidada totalmente olvidada y les digo ella no podÃa regresar a su patria y aquà falleció en la indigencia totalmente fÃjense que ironÃas el haber venido como virreina el haber llegado aquà como virreina y de pronto unos años después vivir en la indigencia y de la caridad pública por haber sido la última virreina entonces amigos Si de pronto vamos en la noche y vemos por ahà un cuerpo, igual hay que asegurarnos que no sea, les digo, alguien actual que esté necesitando ayuda, pero si vemos algo fantasmal, no nos espantemos de ver ahà a una mujer tirada, porque les digo, es la última virreina. Pero bueno, pasemos a otra historia de la calle de Tacuba. Vámonos al Palacio de MinerÃa, al Palacio de MinerÃa, enfrente del Palacio de MinerÃa, tenemos el Museo Nacional de Arte. Hay muchas historias alrededor del Museo Nacional de Arte, pero hay algo que lo representa actualmente, que es la estatua ecuestre de Carlos IV, mejor conocido como el Caballito. De hecho, hay una placa que dice ahÃ, este es un monumento al arte, o sea, aguas mexicanos, no estamos aquà adorando a Carlos IV, el padre de Fernando VII, sino que estamos reconociendo que es una obra artÃstica, entiéndase bien. Esta fue construida por Manuel Tolsa, de hecho
35:21 pesa 13 toneladas, el caballito está ahà justamente enfrente, la pose del estatua, si ustedes se fijan no tiene los estribos, esto es Carlos IV vestido como romano, Y está sentado sobre el caballo y no tiene los estribos. El caballo fue un caballo que se llamaba Tambor. era de un conde, y el caballo se llamaba Tambor, y fue el caballo que sirvió de modelo para estar la estatua del caballito, que estarÃa al principio de velada en el centro, en el zócalo, ahà fue de velada la estatua del caballito, posteriormente con la independencia y que la gente la querÃa destruir, fue llevada a la Universidad Pontificia, dos calles atrás del Palacio Nacional, y después fue llevada a Reforma, donde duró varios años con una cerca para que no la tiraran, y posterior a eso fue llevada a lo que ahora conocemos como la Plaza Manuel Tolsa, aunque en algunas maniobras que hicieron para supuestamente cuidarla, la dañaron terriblemente, es de una aleación de cobre. Pero hay una anécdota fabulosa de uno de los personajes más representativos del final del Virreinato, que es Anastasia RodrÃguez, nuestra querida, y sà lo digo, nuestra querida güera RodrÃguez. que causó un montonal de pasiones.
36:45 Se habla por ahà de que tuvo de enamorado a Simón BolÃvar cuando estuvo aquÃ. Simón BolÃvar llegó muy joven y conoció a la güera RodrÃguez. Se habla de que Humboldt también fue un enamorado de la güera RodrÃguez. Tolzano, se diga, que la eterniza en una imagen de una virgen que está ahà en la profesa. Manuel Tolzá es el constructor de esta estatua del caballito y también del Palacio de MenerÃa. Y se dice, se dice, ah, por cierto, se comenta mucho que tenÃa un amaciato con AgustÃn de Iturbide. De hecho, amigos, el ejército trigarante cuando iba a entrar, venÃa de Patera, cuando iba a entrar a la Ciudad de México, iban a entrar originalmente por la calle de Tacuba, por ahà iba a entrar el ejército trigarante. Pero desvÃa, desvÃa, supuestamente para ver un arco triunfal que estaba en la calle de Plateros, desvÃa Iturbide el convoy y de una vez se mete por Plateros.¿ Por qué? Porque ahà vivÃa la güera RodrÃguez y ahà estacionó un momento al ejército trigarante.
37:50 La güera estaba en su balcón, se baja Iturbide, se quita una pluma que traÃa en su gorra militar. Bueno, iba de civil, pero traÃa una gorra. y se le envÃa a la güera RodrÃguez, pero iba, originalmente iba a entrar por la calle de los pobres, por la calle de Tacuba, por ahà iba a entrar enturbido, pero lo digo, lo cambió, a lo mejor entró por, por Plateros, y cuando, años antes, cuando, cuando se descubre o se, se, se devela la estatua de Carlos IV, asà era la güera RodrÃguez, y perdón por las expresiones un poquito coloquiales que voy a decir, pero bueno, asà está consignado, don Artemio de Valle Arispe, asà lo consigna, ¿sÃ? de que cuando se devela la estatua, el agora RodrÃguez dijo en voz alta que ese caballo estaba mal hecho porque sus partes genitales no correspondÃan al tamaño del caballo. Y pues imagÃnense, estamos hablando de hace cuantos años la gente se persinaba, de hecho...
38:47 La güera llegó a la Inquisición y bueno, es todo un personaje. Entonces ver la estatua del caballito ahà frente al Palacio de MinerÃa, pues nos recuerda exactamente eso, esa anécdota de la güera que ella estuvo en la develación. Ahà estuvo Humboldt también y obviamente Manuel Tolzá y muchos personajes del Virreinato en aquel tiempo.¿ De qué más es testigo la calle de Tacubá? ya vimos que por ahà pasaron los ejércitos mexicas a las conquistas, ya vimos que por ahà también pasaron las tropas españolas en su huida, ya vimos que ahà murió la última virreina del Virreinato de la Nueva España, ya vimos, no digo que ahà estuvo la güera, pero vemos la estatua que tanto criticó la güera RodrÃguez, pero hay un hecho poco conocido en nuestra historia, que vivió la calle de Tacuba. Y poco conocido porque hay pocos historiadores que se han metido en este tema. Cuando la intervención norteamericana en 1847, 13 de septiembre de 1847, cae el castillo de Chapultepec y pensamos que ahà terminó, que ya sucumbió la Ciudad de México. No, amigos, no sucumbió ahÃ. Y es una batalla de las más olvidadas de nuestra historia, que es asÃ, la Batalla de la Ciudad de México. Cae el castillo de Chapultepec, conocemos toda la historia, Nicolás Bravo, Santiago Chicoténcatl, un gran héroe mexicano, las Calteca, fallecen en la intervención, pero después se dan
40:21 las batallas por la toma de la Ciudad de México en la Garita de Belén, que está en lo que ahora es el Metro Cuauhtémoc, y en la Garita de San Cosme, que está en el cruce del eje central con la calzada México-Tacuba ahà se dieron dos grandes batallas que por cierto ahà en la garita de San Cosme está el panteón británico y a un ladito frente al teatro Manolo Fábregas allà está el panteón norteamericano donde están los restos de más de 700 soldados que murieron en la intervención norteamericana y poco lo sabemos allà está el panteón y ahà están más de 700 restos de soldados que nos invadieron pero bueno¿ Cómo entraron a la Ciudad de México?
41:05 Pues por las dos entradas que habÃa. Se van caminando por todo Tlacopan. De hecho, hay alguna resistencia en San Fernando. Ahà va la acera, ahà en San Fernando. Y hasta ahÃ, digamos, llegó la resistencia. Avanzan por un costado de la Alameda y avanzan por el otro costado que nos lleva a la calle de Madero. O sea, lo que es Plateros, por las dos entradas a la ciudad. Esto lo platican muy poco los historiadores, amigos. La calle de Tacuba y la calle de Plateros estaban empedradas.¿ Para qué sirve el empedrado en una calle? Para que no se haga lodo. porque las calles eran de terracerÃa ahorita es asfalto pero antes era terracerÃa entonces para que no se hiciera lodo se le ponÃan piedras de ahà surge el empedrado pues bien se levantó todo el empedrado amigos todo el empedrado Y muchas piedras terminaron arriba del Palacio de MinerÃa, arriba del templo del convento de San Andrés y de varias casas, llenaron los techos de piedras porque recogieron el empedrado de las calles para recibir a los invasores apedradas, amigos, apedradas.
42:19 Se piensa, insisto, que cayó Chapultepec y se acabó la guerra contra los norteamericanos. No, no. Espérenme, la Ciudad de México se defendió, pero a más no poder, insisto, a pedrada se defendió contra la intervención norteamericana. Incluso en esa zona de la calle de Tacuba, ubÃquenla hacia el norte, ya encontramos el barrio de La Lagunilla, el barrio de Tepito, que ya existÃan para ese tiempo, y comentan los cronistas, los pocos que mencionan esa parte, que entraban los norteamericanos y que los mexicanos, que estaban escondidos en las esquinas o en casas, salÃan y les bailaban de frente. Esto es de manera retadora, ¿sÃ? O sea, a cierta distancia salÃan y les hacÃan señas, y les decÃan de leperadas, que a lo mejor no entendÃan, pero por la actitud sé que me están diciendo de cosas, ¿sÃ? Les gritaban, corrÃan los americanos, y estos se escondÃan, y de arriba empezaba la caÃda de piedras. Tan es asà que Santana...
43:18 que habÃa entregado la ciudad, que se fue a la garita de Peralvillo y de ahà hacia el norte, hacia la BasÃlica de Guadalupe, y luego se va más hacia el norte, le avisan que la Ciudad de México está levantada en armas contra los americanos y se regresa inmediatamente Santana. Cuando llega Peralvillo le dice, no, ya no, ya se rindió la ciudad. Ahà va otra vez Santana para arriba. Y le vuelven a decir,¿ qué crees? Que ya se levantó otra vez. Pues lo que pasa es que no habÃa parado la batalla. Lo que pasa es que los mexicanos se escondÃan entre las calles, en las azoteas, etc. Ahà se escondÃan. Y fueron muchos los que murieron, muchos norteamericanos que ahora están enterrados, ¿sÃ? Allá adelantito, les digo, en San Cosme, y que murieron por las pedradas. Insisto, muchas mujeres los mataron, ofrecÃan sus servicios sexuales, por asà decirlo, se llevaban a los americanos y los apuñalaban. El ejército norteamericano acampó en la Alameda Central. La Alameda Central estaba llena de carpas o de tiendas de campaña del ejército norteamericano. Ajá.
44:16 Y bueno, ahà acamparon, ¿sÃ? Y de ahà se los llevaron a la BasÃlica de Guadalupe para que la gente no siguiera matando norteamericanos, ¿sÃ? Esto es otra historia bastante, bastante fuerte. Pero bueno, eso también vivió la calle de Tacuba. contra los norteamericanos asà es que si un dÃa insisto vamos en la noche y vemos a muchos soldados corriendo cayendo piedras ninguna nos va a pegar a nosotros son fantasmas insisto y son imágenes del pasado que vamos a poder ver y vamos a escuchar los gritos y vamos a escuchar los cañonazos y vamos a escuchar los fusiles sà porque ahà enfrente era la entrada a la ciudad a la parte central de la ciudad ahà se dieron tremendos combates en lo que ahora es la plaza Manuel Tolsa que estaba el hospital de San Andrés en ese en ese lugar y y que platicaremos, ya casi se nos va el tiempo, platicaremos del Hospital de San Andrés, enfrente, les digo, del Palacio de MinerÃa, y ya lo voy a platicar bien rápido por el tiempo, ahà es donde se da el segundo embalsamamiento de Maximiliano. Maximiliano, que es fusilado allá en Querétaro, el doctor Licea hace un pésimo trabajo con el cuerpo de Maximiliano, lo envÃan a la Ciudad de México para hacerle un nuevo embalsamamiento, se les cae al agua, lo llevan a un ataúd, se les cae dos veces, rodó el ataúd de las malas carreteras que habÃa, o de terracerÃa, y cayó en arroyuelos, se mojó el cuerpo, y esto pues se echa a perder más rápido el cuerpo. Cuando llegó aquÃ, Maximiliano, llegó terrible,
45:48 el cuerpo estaba terrible, y lo meten al hospital de San Andrés, enfrente, enfrentito, precisamente, del Palacio de MenerÃa. Ahà le hacen el segundo embalsamamiento, ahà lo cuelgan, cuelgan a Maximiliano para que saque todos los lÃquidos que le habÃan inyectado e inyectarle nuevos lÃquidos. Y estamos hablando de septiembre de 1867. Pero una ocasión, amigos, una ocasión. Y por eso les digo, los fantasmas que vamos a ver, ¿sÃ? Una ocasión, en la noche, de pronto apareció un carruaje sobrio, muy sobrio, únicamente con una águila republicana en la puerta que traÃa al presidente Benito Juárez. Se bajó, entró al convento de San Andrés, que la capilla estaba en un lado, y va hasta la capilla donde tenÃan el cuerpo de Maximiliano, ¿sÃ?
46:43 Entra con Lerdo de Tejada, lo observa, según el mismo Lerdo cuenta, que lo midió con cuartas, ajá, Otros no lo menciona, pero bueno, el que estuvo ahà fue Lerdo y que dijo, no era tan grande como se decÃa. No sabemos si era un sarcasmo o realmente sà dio su estatura. Estuvo aproximadamente media hora conociendo a Maximiliano, viendo el cuerpo de Maximiliano y de ahà salió Benito Juárez. Fue la única ocasión que se encontraron. los dos, ¿sÃ? De ahà se llevarÃan el cuerpo de Maximiliano, se lo entregarÃan al embajador de Austria en México, que lo embarque en el Novara, el mismo barco que lo trajo, ¿sÃ?
47:26 Se lo lleva a Europa y bueno, ya allá es otra historia, pero no para ahÃ, resulta que se convirtió en un lugar de culto, en un lugar de culto, la capilla del convento de San Andrés, y una ocasión, Juárez agarra y le dice al general Juan José Vaz, que era terrible, terrible Juan José Váz, durÃsimo, y le dice, oiga,¿ no conocerá usted, general, que era jefe de la ciudad, general, no conocerá usted a alguien que pueda derribar esa capilla? Y nada más se rÃe Juan José Váz, dice, sÃ, yo conozco a alguien. En una noche derribó la capilla para que no fuera lugar de culto de los imperialistas y es actualmente la calle de Xicoténcatl. Ese pedacito que ustedes ven, que es casi como un andador, ahà estaba la capilla, precisamente donde estaban los restos de Maximiliano. Y bueno, ya asà bien rápido, en la calle igual de Tacuba, en Tacuba 48, a un ladito del metro Allende, podemos ver una casa que lo único que tiene es una pequeña placa allá afuera. Casi no se ve por los puestos ambulantes, por tanta gente que está ahà de compras, etcétera. Casi no se alcanza a ver esta casa, pero en esa casa vivió don Francisco González Bocanegra. Y ahÃ, ahà precisamente la historia, ahà sà es real la historia, amigos. donde
48:57 su novia, Guadalupe González del Pino, le dice, era un poeta, amigos, vivÃa en Tacuba,¿ quién vivÃa en Tacuba? Los pobres, ahà vivió Lizardi, y pues ahà vivió González Bocanegra, los poetas eran pobres, pues, es parte de su, como les dijéramos, de su espÃritu bohemio, de los poetas ser pobres, entonces pues vivÃan en la calle de Tacuba, entonces ahà llegó su novia, le enseña la convocatoria, le enseña la convocatoria del himno nacional que habÃa sacado Antonio López de Santana. Estamos hablando de noviembre de 1853, y le dice, Francisco,¿ qué esperas para hacer la letra de lo que va a ser el himno nacional mexicano? Ya habÃa habido varios himnos, y ninguno le gustaba a la gente. De hecho, en la Constitución del 24... no se menciona como sÃmbolo de la patria, se menciona la bandera, la concepción, pero no se hablaba de un himno, de un canto patrio. Entonces Santana, que fue el último periodo de Santana, del 52 al 54, fue su último periodo, que fue el más terrible. De ahà se ganó la fama Santana, precisamente en ese periodo. En los otros periodos, es más, ni gobernaba, todo se lo dejaba ValentÃn Gómez FarÃas, y él se iba a mangas de clavo, se iba... pues a dos haciendas, ¿no? A Lencero. Tuve oportunidad ya de conocer la hacienda de Lencero y saliendo de Jalapa y este precioso lugar. Tuve el gusto, déjenles presumo,
50:27 de que estuve solo. No habÃa nadie más en el Lencero más que los guardias de entrada y pagué mi entrada y pude caminar por todas esas piezas y les juro, asà con estos fantasmas que yo les digo, les juro que yo escuchaba el caminar una bota y un golpe de madera porque acuérdense que tenÃa una pierna de madera Santana yo les juro que yo sà lo escuché obviamente es imaginación pues lo comparto con ustedes decÃa es que aquà se escuchaba el caminar de Santana y de su segunda esposa la señora Tosta Dolores Tosta pero bueno Santana saca la convocatoria para tener un himno patrio una canción patria en 1853 y Llega Guadalupe y le dice, mira Francisco, escrÃbelo.
51:14 Y les digo, la anécdota es real. Y sucedió, les digo, en esa casa. Dice, no, pero¿ cómo crees que yo voy a escribir eso? O sea, no voy a hacerlo. Lo haces porque lo haces. Y se ve que Guadalupe González era tremenda porque agarra y que lo encierra en una habitación. Y le dice, y no sales, ¿eh? No sales hasta que no me entregues por debajo de la puerta el poema de... que vamos a escribir en el concurso. Pero Guadalupe, estamos hablando de la época del romanticismo, acuérdense. Pero Guadalupe,¿ cómo crees que lo escribes? Porque lo escribes. Y efectivamente, asà como se ve en esa pelÃcula viejita de Pedro Infante, de Mexicanos al Grito de Guerra, fue real, fue real la anécdota, hasta que escribe el poema, las diez estrofas y el coro, y se lo pasa por debajo de la puerta a Guadalupe, es el mismo que inscriben con un pseudónimo, bueno, el pseudónimo era un número, lo escriben, y resulta ganador, ¿sÃ? Entonces se invita a alguien para que lo musicalice, pésima musicalización, entonces hacen un concurso, dicen, no, vamos a hacer otro, ahora que musicalicen esta letra, ¿sÃ?
52:21 Y es un español radicado en México, Jaime Nuno, quien escribe la música del himno nacional mexicano que se viene a estrenar ahà en el teatro nacional que les digo ahora es la calle de 5 de mayo la desembocadura de la calle de 5 de mayo ahà es donde estaba el teatro nacional ahà es donde se estrena el himno aunque santana que es el que hizo la convocatoria no no estuvo en el estreno porque estaba preparando su último escape después del plan de ayutla que lanza juan álvarez en lo que dice el actual Estado de Guerrero, ya va de huida Santana, entonces ya qué himno, qué canto patrio, ni qué nada, lo que querÃa es escaparse, fue a ver hasta Jamaica y Colombia. Se estrena el himno, le gustó mucho a la gente el himno nacional, hay dos estrofas que se han modificado, una estrofa que habla de Iturbide y otra estrofa que habla de Santana, y asà se le conoció por mucho tiempo como el himno de Santana.
53:22 La pelÃcula de mexicanos al grito de guerra habla en la última escena de que gracias a que empezaron a entonar los heridos, el himno nacional es que se da valor el ejército de Zaragoza y derrotan a los franceses. Dicen nuestro ejército ha ganado, nuestro himno ha ganado su primera batalla. No fue asÃ, no fue como tal. De hecho, la canción preferida como Patria, y lo comento, estaba Juárez en un teatro allá en Veracruz en 1860, cuando de pronto llega un mensajero y le dice algo a Benito Juárez. Y de pronto todo el mundo volteó, voltearon al balcón presidencial y hacen silencio y la ópera que se estaba representando hace silencio y anuncia a Benito Juárez que se acaba de derrotar al ejército conservador de Miramont. con lo que se ganaba la guerra de reforma, 1860. Que yo lo comento luego, que digo, a veces me paso con los comentarios, pero curiosamente si uno ve las fechas de nacimiento de sus hijos, contando de esa noche, que ahà estaba Margarita, nueve meses después nace una de sus hijas, decimos, vaya que lo celebró don Benito, o sea, vaya que lo celebró, porque nueve meses después le nace una hija, entonces sà estaba muy contento don Benito Juárez de haber ganado la la guerra de de reforma.¿ Y qué creen que empezaron a cantar como himno? De pronto la ópera que estaba ahà abajo, la gente, y Benito Juárez, empezaron a cantar la Marselleza, amigos. que ya estaba el himno nacional, pero
54:55 era muy poco conocido, y empezaron a entonar la marselleza, asà que pues es el himno francés, y era el que más se utilizaba, de hecho, Juárez dice, porque dicen es que hay que cambiarle la letra, que no sé qué, y Juárez dice, al himno nacional no se le cambia ni una nota, ni una sola palabra, se llegó a tocar en algunas ceremonias con Juárez, pero realmente no tenÃa el arraigo, quien crea el arraigo del himno nacional mexicano, es Porfirio DÃaz, él es el que crea el arraigo, pero¿ qué pasó? Que cuando sale Santana, caen los conservadores y llegan los liberales, entonces se empieza a perseguir a los conservadores y se persigue a Francisco González Bocanegra, sale huyendo de su casa, esta casa que vimos ahà en la imagen, sale huyendo, va a dar con un tÃo, muere poquitos años después, él muere muy joven, muere de 37 años, en el 61, 7 años después de lo del himno, fallece González Bocanegra pero él se identificaba más con los conservadores entonces todo lo que olÃa era conservador pues era perseguido y les digo muere muy joven posteriormente se encontrarÃan a Jaime Nuno en Estados Unidos lo invitarÃa Porfirio DÃaz una vez estuvo aquà dirigió la orquesta tuvo la oportunidad de dirigir la orquesta entonando el himno nacional mexicano sé con su música posteriormente se fue otra vez a Estados Unidos regresa pero ya regresan sus restos actualmente descansan juntos en el Panteón Civil de Dolores, en la Rotonda. Bueno, yo les
56:28 sigo diciendo como antes, ¿no? De los hombres ilustres. Ahà están los restos de estos dos, pues, mexicanos tan representativos. Y fue en la calle de Tacuba donde se escribe el himno nacional mexicano. Y no sé, no sé, amigos, ojalá no me lo tomen a mal, pero digo... caray, que por lo menos se pudiera ver la casa. Yo sé, ya no existe nada, ni mobiliario, ni nada, son oficinas y bodegas. Pero digo, eso es lo que nos da identidad. Hay mucha gente que no le gusta el himno. El himno fue creado con ese espÃritu después de la intervención norteamericana, pero siempre vamos a encontrar mexicanos que estamos chocando todo el tiempo. Dicen, no, no, no, no, no. El himno fue creado porque fueron 25 años después de la batalla de de la batalla de Tampico, fueron 25 años después, y era lo que querÃa celebrar Santana. Y siempre estamos peleándonos con diferentes versiones de la historia. Pues no importa qué haya sido, es lo que nos da identidad como mexicanos. Y el espÃritu, creo yo, es el de la intervención norteamericana, el que perdimos la mitad de nuestro territorio terriblemente por la falta de unidad entre los mexicanos. Porque varios estados de nuestro paÃs se declararon neutrales y no enviaron hombres. Las tropas norteamericanas las hubiera derrotado el ejército mexicano y habÃa pleito entre el general Valencia y el general Juan Ãlvarez con Santana.
57:58 Y bueno, fue un desastre esa guerra que pudimos haber ganado de veras fácilmente. Se pudo haber ganado nada más con repasar los hechos heroicos de Lucas Valderas, de Santiago Chico Tenkat, etcétera. el espÃritu mexicano, caray, de lucha, esa batalla de la Ciudad de México que nadie quiere hablar de esa batalla donde nos defendimos apedradas, asà literalmente apedradas. contra los invasores norteamericanos, como que de pronto decimos, bueno,¿ y dónde está el valor del mexicano? Y cada vez que hablamos de un hecho asÃ, siempre sale un crÃtico, siempre sale un crÃtico, ah, no, no es cierto, el pÃpila, no, claro que no, el pÃpila es una mentira, los niños, no, es otra mentira, pues sÃ, a lo mejor no se arrojó Juan Escute con la bandera, pero de que se murieron, se murieron, y que dieron la vida por México, la dieron, ¿sÃ?, Y de que a lo mejor Fernando Montedioca murió en San Cosme, no murió en Chapultepec.¿ Pero qué? Pero se murió pegando balazos, ¿no? Y Santiago Chicoteca, cuando encontraron su cuerpo allá abajito en Chapultepec, lo encuentran con más de 20 heridas en el cuerpo. Más de 20 heridas y agarrando la bandera del batallón de San Blas.¿ Pero qué creen, amigos?
59:06 Todas las balas que tenÃa eran de frente. No tenÃa una sola en la espalda, ni una sola en la espalda. Entonces,¿ qué podemos decir? El Señor dio el frente, no le corrió a los norteamericanos, ¿sÃ? Pero de eso no hablamos, siempre estamos criticándonos y criticándonos, y empezamos a decir y a burlarnos de los hechos históricos, y nos estamos burlando de nuestra propia identidad. Entonces, escuchamos, escuchamos este... otras historias, y nos creemos lo que dice el cine norteamericano de la batalla del Ãlamo, por ejemplo, de esa masacre que hizo Santana allá en el Ãlamo, y de ahà salió Daniel Boone, y salieron no sé qué tantos personajes que han inventado los norteamericanos, y eso sà lo creemos, pero de nuestros mexicanos no queremos creer, y bueno, hay otro hecho interesante. Amigos, el origen, el plan anterior del Museo Nacional de Arte era que fuera el Palacio de Comunicaciones, Ahorita, si se fijan, no hemos platicado del Palacio de MinerÃa, porque tiene su propia historia, cuando se estaba hundiendo, cuando se iba a caer, cuando un francés es el que levanta o detiene el palacio, etc. Pero bueno, resulta que ahÃ, desde allá, se hacen las primeras, o se tiende la primera lÃnea telegráfica en la Ciudad de México, ¿sÃ? De ahÃ, de San Andrés, aunque yo he leÃdo dos versiones, una que dice que de minerÃa y otra que es de San Andrés, se tiende una lÃnea hacia Palacio Nacional y se hace la primera prueba telegráfica en la Ciudad de México, ¿sÃ?
1:00:39 Que posteriormente el telégrafo, bueno, empezarÃa a crecer, crece junto con los ferrocarriles, amigos. Telégrafos y ferrocarriles crecen juntitos. Donde va la vÃa, va el cable del telégrafo. Ahà van juntitos siempre, ¿sÃ? Y que ahà precisamente llegarÃa la comunicación de un telegrama que es histórico, del 5 de mayo de 1862 donde desde Puebla y mucha gente dice bueno¿ a poco ya habÃa telégrafo? sÃ, ya habÃa telégrafo con clave morse y todo esto habÃa telégrafo y de pronto llega un telegrama donde dice ha comenzado la batalla otros los ejércitos están peleando en tal lugar etcétera, etcétera y la gente estaba arremolinada allá afuera, o sea, todo lo que era la calle afuera del Palacio de MinerÃa y de San Andrés, la gente estaba remolinada, salÃan a un balcón y leÃan el telegrama. Llegó este, la batalla comenzó, etcétera, etcétera, ¿no?
1:01:43 Y la gente se emocionaba, ¿sÃ? Y de ahà salió un mensajero y se iba corriendo, toda la calle de Tacuba se iba corriendo, llegaba a Catedral y corrÃa a Palacio y le entregaba el telegrama a Juárez. Se enteraba primero el pueblo, que en el mismo presidente de la república, hasta que llegó este telegrama histórico, que es las armas nacionales se han cubierto de gloria. El invasor actuó valentemente, pero con mucha, mucha torpeza por parte de su general. Es un telegrama, les digo, histórico y precisamente llega ahà a nuestra calle de Guadalajara. pero bueno amigos yo creo que por el momento ya nos colgamos, iba a ser una hora y ya nos seguimos detendrÃamos aquà la plática yo quisiera pedir bueno ahorita vamos a tener algunas preguntas o comentarios que ustedes tengan con todo gusto hasta donde podamos no lo sabemos todo y sabemos que muchos de ustedes ah miren nos faltaba la historia del café de Tacuba donde hubo un asesinato del gobernador de Veracruz ahà cae muerto a balazos en el café de Tacuba hay toda una historia alrededor Porque querÃamos como que platicar después del resto de la calzada de Tlacolpan hasta Tacuba, pero yo creo que por el momento aquà terminarÃamos. Es una calle llena de museos, amigos. Fue también la calle de los perfumes y todavÃa hay muchas perfumerÃas en la calle de Tacuba. y muchos museos. Aunque yo les digo, todo
1:03:13 nuestro centro histórico es un verdadero museo. Está el Museo del Ejército, está el Museo de las Perfumes, precisamente ahà enfrente del Museo del Ejército está el Museo de los Perfumes, que tiene poco que se inauguró y que yo creo que vale la pena ir a ver, ya que pasemos la pandemia, amigos, pues ir a ver el Museo Interactivo de EconomÃa. O sea, está lleno de museos toda esa parte. Y bueno, comentar asà rápido que... acuérdense que les decÃa, ahà hubo varios hospitales, ya no hablamos del Palacio de Correos, pero era un hospital anteriormente, el de Terciarios, por eso la gente no pasaba por ahÃ, les daba miedo pasar por los humores, porque decÃan, aquà hay leprosos, aquà hay tifo, aquà hay sÃfilis,¿ qué tal si paso y me contagio?
1:03:56 Entonces la gente no pasaba por ahÃ, por esa zona, porque le tenÃan miedo, les digo, era la zona de hostales de pobres de la Ciudad de México. Y bueno, nosotros con esto terminarÃamos con estas historias de la calle de Tacuba. Y bueno, cedemos los micrófonos. Por si ustedes tienen preguntas o algunos comentarios, vamos a intentar dar respuesta o ampliar los comentarios. Adelante Hay un comentario que dice que en esta calle de Tacuba está la casa de Manuel Paino y también preguntan sobre la calle de Moneda. Bueno, sÃ, es una de las primeras calles, puesto que está a un costado de lo que fue el Palacio Virreinal.
1:04:40 Ahà se colocó la primera imprenta de toda América. Actualmente también ese predio está a cargo de la UNAM. Y atrásito está nuestro Museo de las Culturas.¿ Qué es el Museo de las Culturas, amigos que nos están escuchando? Vale la pena visitarlo, vale la pena ir al Museo de las Culturas ahà en Moneda 13. Aparte, yo tuve una ocasión, tuve la oportunidad de ir a una ocasión con la licenciada Doris, visitamos ese museo, que por aquà está la licenciada Doris. Hola, hola, estoy apoyando. Y llegué como a las cuatro de la tarde, me paro hacia la entrada, sale una persona asà como con cara de sueño y todo, dice, sÃ, dÃgame, es que queremos pasar. Dice, pásele, no ha venido nadie en todo el dÃa. Dije, no puede ser. O sea, caramba, tenemos tantos museos y tanta riqueza ahÃ. Y bueno, el Palacio de Moneda, ahà en Moneda 13, es la cuna de las principales colecciones. que se armaron en México de antropologÃa, del Museo Natural, del Chopo, sale de las colecciones de moneda 13. Entonces, vale mucho la pena conocer esa calle que fue obviamente de las primeras que se trazaron también en la Ciudad de México.
1:05:51 Hay otra pregunta.¿ Cómo pudieron alcanzar la temperatura necesaria para fundir el oro? Bueno, de hecho, el oro se le considera como un metal noble. No se requiere muchÃsima temperatura, ¿sÃ? Se utilizaban fuelles, fuelles que ellos mismos construyeron con piel. Construyeron los fuelles y hacÃan esta presión para exhalar, pues, y poder encender más el fuego y poder derretir el oro. De hecho, encontraron muchos implementos, los mexicas, que ellos no conocÃan para la fundición de metales. Pero bueno, pues, como se dedicaba a la minerÃa mexicana, Los castellanos sabÃan derretir estos metales, pero es un metal noble. Creo que son 800, 900 grados. A lo mejor el dato es incorrecto, pero no se necesita tanta temperatura como el hierro, por ejemplo, que se necesita más temperatura. El oro se derrita a una temperatura menor.
1:06:42 Otra pregunta.¿ Algún libro que recomiendes sobre la historia de la ciudad, profesor Hay un clásico, ese creo que todos los aficionados a la historia, todos los historiadores tenemos que pasar por el libro de la historia de las calles de México de Luis González Obregón, que Luis González Obregón lo escribe a principios del siglo XX, y es un clásico, tenemos que leerlo, lo tenemos que tener en nuestra biblioteca. ¿SÃ? De Luis González Obregón, Historia de las Calles de México. Ah, precisamente, miren, se los puedo, la edición que yo tengo es esta, a ver si alcanzo a ver el tÃtulo, por aquà está. Las Calles de México de Luis González Obregón. Hay muchas, muchas ediciones y les digo, es un clásico.
1:07:27 Una pregunta más de nuestros amigos.¿ El Panteón de la Garita de San Cosme se puede visitar? Este, sÃ, sà se puede visitar, amigos. Eh, Pero¿ saben qué? Lo voy a decir, creo que tenemos libertad aquà para decirlo. Es un panteón muy poco conocido, sobre todo porque están los restos de los invasores. Entonces son como que muy quisquillosos, pertenece a la embajada norteamericana, de hecho hay guardia militar norteamericana y cuando es el 4 de julio ahà hacen una ceremonia a la embajada norteamericana y aparte no solo están los soldados que murieron, sino embajadores que han muerto, personal diplomático norteamericano. que han muerto en la Ciudad de México, están enterrados ahÃ. Entonces, son como muy quisquillosos de que no vaya a llegar alguien que todavÃa traigamos como que el coraje y dañemos una tumba o algo. Entonces, investigan mucho a ver su identificación, a qué viene y por qué está aquÃ. O sea, son muy quisquillosos para poder entrar, pero bueno, sà se consigue entrar, pero no es asà como que el acceso asà totalmente libre, no, no lo es.
1:08:34 Otra pregunta.¿ En Tacuba se hizo la primera vÃa de ferrocarril al sur de la ciudad La primera vÃa de ferrocarril es que el ferrocarril surge en Buenavista. TenÃamos los tranvÃas y habÃa vÃas, pero estamos hablando ya de Buenavista cuando surge. De hecho, la primera estación de ferrocarril es en San Lázaro, que fue el ferrocarril de Veracruz. Ahà llegaba hasta San Lázaro y posteriormente ya cuando el auge porfirista de los ferrocarriles se construye Buenavista precisamente. Entonces no, que yo tenga ese dato no, aunque lo podrÃamos investigar, pero no, no tenemos ese dato Es verdad que solo los españoles trajeron enfermedades? Bueno,¿ qué podemos decir? Es que sÃ, bueno, el primer impacto, o sea, los conquistadores directamente, el primer impacto, pues sà fue terrible, o sea, no lo podemos negar, algo que ayudó a Cortés a derrotar a los mexicas, pues fue la viruela, este, no lo podemos negar, pero posteriormente llegarÃan, llegarÃan algunas otras personas que caray, mis respetos, podemos platicar de Vasco de Quiroga, por ejemplo, que todavÃa podemos ir a la población de Quiroga, a un ladito del lago de Páscuaro, y la gente sigue viviendo de la madera, de cómo los enseñó a trabajar Tatabasco. De hecho, él muere en Uruapan, y la gente no permitió que llevaran su cuerpo en una carreta. Se lo llevaron cargando, aquà en los hombros, la gente, desde Uruapan hasta Páscuaro, de cómo querÃa la gente a Tatabasco. Y podemos hablar de Fray Bartolomé de las Casas, de grandes personalidades que llegaron
1:10:07 y que ayudaron a nuestra población, no todo fue malo, obviamente nos ponemos la camiseta de mexicanos, y nos da coraje la conquista, pero sà tenemos que afirmar que no todo fue malo, y que hubo varios españoles que llegaron con buenas ideas, es más de los virreyes, hablar de Bucarelli fue un buen virrey en México, o sea tenemos virreyes que sà hicieron buenas cosas por la ciudad y por la gente, entonces no todo fue tan malo, aunque la parte de la conquista, obvio que sà nos duele, nos duele mucho la conquista. Hay mucho que decir de la calle de Tacuba, asà que tendremos una segunda parte. De hacer otro programa y ampliarnos por la calle y hablar de Popotla, hablar del Colegio Militar, que también tiene sus historias, del Panteón de San Fernando, de San Carlos.
1:10:55 Hay unas anécdotas increÃbles del Museo de San Carlos. Hay algunas con Diego Rivera. Hay mucho de esa calzada de Tlacopan. Hay mucho que platicar. Yo quiero agradecer aquà a la licenciada Doris, que es nuestra técnica. Hola, hola,¿ qué tal?¿ Cómo están todos? Saludos. Aquà estamos, aquà estamos. Próximamente, el episodio número 2 de La Calle de Tacuba. Este episodio ha sido editado por respeto a la identidad y privacidad de terceros.
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