Un duende ¿En una estufa? || Relatos del lado oscuro (Podcast)

Si no fuera porque esto es real, no lo creería, muy probablemente me causaría un ataque de risa, pero esto es real, esos policias estuvieron ahí, el juez, todos fueron sorprendidos por la sagacidad de un duende que se escondia en la estufa de un...
Un caso X español que aún no ha sido resuelto... Relatos del lado oscuro nos acompaña a preguntarnos, ¿qué rayos fué eso?
Es extraño que las autoridades intervengan cuando se trata de fenómenos sobrenaturales. Y es extraño porque obviamente tiende a ser un fenómeno esquivo, difÃcil de explicar y que puede incluso rayar en lo ridÃculo. Sin embargo, a lo largo de los años ha habido algunos casos en los que las autoridades de diferentes paÃses y en diferentes condiciones han intervenido al ser convocados para atender un fenómeno paranormal. Si no me lo cree, quédese conmigo. Relatos del lado oscuro, seres extraños, sucesos inexplicables, verdades historias que otras mentes prefieren ignoran. Estamos en Zaragoza, España, la capital de la Comunidad Autónoma de Aragón, y estamos en la parte del centro de la ciudad, en una parte antigua. Estamos en la esquina de Juan Pablo Boret con Anselmo Gascón de Gotor es un edificio de los años setenta. Cualquier persona que camina por aquà no se percata de que haya nada especial hasta que uno se fija detalladamente, por ejemplo, el nombre del pequeño café que está en el nivel de planta baja es café El Duende. Y si uno camina un poco más hacia la calle Gascón de Gotor, verá que el acceso del edificio tiene un nombre muy peculiar. Edificio Duende. Es una citación peculiar porque este edificio, que si bien es relativamente reciente, tras de sà guarda un antiguo secreto, un secreto de muchos años atrás y una historia tremenda. Vámonos atrás en el tiempo Acompáñeme es mil novecientos treinta y cuatro. Estamos nuevamente aquà en Zaragoza, en la misma esquina. Es la misma esquina entre un Gascón de Gotor y Juan Pablo Bonet, pero es otro edificio. Para mil novecientos treinta y cuatro, el edificio que ve usted en la fotografÃa es de reciente construcción. Es un edificio residencial. Los departamentos que se alojan en los niveles de habitación son rentados a personas de cierta posición económica. En general, toda la colonia para mil novecientos treinta y cuatro es una colonia bastante buena y este edificio, además, tiene departamentos muy amplios, muy equipados, muy preparados. El propietario es Antonio Palazón, quien también vive ahà en el segundo piso de la derecha y en total son ocho familias, por lo que significa que son departamentos amplios, luminosos, con muchas ventanas y la ubicación es privilegiada. Para mil novecientos treinta y cuatro Zaragoza es una ciudad moderna, clavada a orillas del rÃo Ebro. Es un lugar muy bonito. TodavÃa conserva construcciones antiquÃsimas. El movimiento de la ciudad es relativamente bajo. Toda la ciudad tiene unos doscientos mil habitantes, quizá un poco menos. TodavÃa las personas van al rÃo, a nadar, a bañarse. El ambiente es bastante festivo en ciertas épocas del año y la catedral de Nuestra Señora del Pilar es muy visitada. Pero aparte de esto, la ciudad tiene infraestructura moderna. Hay tranvÃas, hay automóviles, van y vienen vamos. Es una ciudad moderna, una ciudad moderna que todavÃa duerme tranquila, una ciudad moderna que todavÃa está en calma. TodavÃa los vientos de la guerra no han llegado. Es mil novecientos treinta y cuatro y faltan dos años para el estallido de la guerra civil. Si bien el ambiente ya es en sà mismo extraño, el hecho es que la ciudad sigue durmiendo en calma, al igual que todos los vecinos del edificio ubicado en la calle Gascóndego otor número dos que duermen plácidamente hasta aquel dÃa de septiembre. Sà es el veintisiete de septiembre de mil novecientos treinta y cuatro. De pronto la gente comienza a despertar dentro del edificio al escuchar una serie de sonoras risotadas. Son carcajadas groseras. Alguien está despepitando de la risa seguramente ha caÃdo en el pasillo de la convulsión que le provocan. Aquellas carcajadas enormes son groseras, pero al mismo tiempo parecen sacadas de una pelÃcula de algo cinematográfico, porque son estridentes, groseras, vulgares, pero no corresponden a ninguna de las personas que habita el inmueble. Obviamente que todos son personas bastante recatadas, por lo que los habitantes se incorporan temerosos de que se haya metido algún vagabundo. Buscan en los rellanos, en los espacios, en los pasillos. Alguno de ellos sube a la parte superior en donde está la azotea y no observan nada. Alguien más camina hacia la puerta de acceso y la revisa está perfectamente cerrada. Recorren por aquà y por allá, pero más nada. No hay nada. Antonio Palazón, que ha salido flemático con su bata de noche, se asome, pero no hay nada. Dentro de casa hay un cierto nerviosismo. Su esposa, los niños, las dos empleadas domésticas. Todo el mundo ha escuchado aquello tan fuerte que no han podido evitar sentir un escalofrÃo. Pero después de eso regresa a la tranquilidad. Bueno, más o menos, regresa la tranquilidad porque el vecino de arriba a la derecha confesarÃa después que se escucharon algunas cosas raras. Luego el del otro lado, el de la izquierda en el cuarto, declararÃa posteriormente haber escuchado un golpeteo en la pared y haber escuchado afuera unos pasitos como festivos, como de alguien que camina juguetonamente allá abajo en el departamento de los Palazón HabrÃa quién asegurarÃa haber escuchado una especie de chillido. No. No, No, No, No es el llanto de un niño, un chillido, una especie de gruñido ligero que provenÃa de alg nano a parte, pero no ven nada, ni escuchan nada significativo. A los pocos dÃas de aquel encuentro con lo desconocido. Una de las chicas de la limpieza, la encargada de cocina de la familia Palazón, Anita, decide retirarse en la casa de los Palazón, que son los propietarios del inmueble, por cierto, y quienes alquilan a los demás vecinos. Existen dos empleadas. Una de ellas es Anita, que se encarga de la cocina y de la limpieza, y la otra es una chiquilla pascuala pascualina, como le conocen todos, pascual al cocer es una chiquilla de unos catorce quince años. Hay quienes dicen que podrÃa haber tenido hasta dieciséis. Lo que sà es un hecho es que es una niña. Ella se encarga de los niños. Es la nana le encanta jugar con ellos. A un chiquillos uno tendrá unos cuatro o cinco años, el otro uno siete una niñita. Por ahà asà es que el trabajo es ha estado divertido. Pascual está encantada. Es una chica que viene de un pueblo un poco más alejado y tiene la fortuna de tener un trabajo, lo cual agradece. Cuando Ana anita se va, pues bueno, las cosas se complican un poquito, porque ahora también Pascualina tiene que levantarse temprano a aprender el fogón que en sà es una estufa. Este es un edificio moderno. Eh, no piense que esa cualquier cosa es una estufa que, si viene es de carbón, está conectada a una chimenea general y que tiene una trampilla que evita, por ejemplo, que entren cosas o que baje el humo de otro departamento. Está muy bien diseñado aquello. Solo son ocho departamentos y tienen, por ejemplo, un servicio de ascensor tienen muchas cosas. Está muy bien planeado. El hecho es que ahora, a la buena de Pascualita le toca aprender la estufa, asà que temprano, en la mañana, después de levantarse muy tempranito, va para allá y comienza por abrir la portilla acción. Aquello se prepara cuando escucha ay, pero ya es no bien, no pierda de vista esto. Ya estamos. El quince de noviembre de mil novecientos treinta y cuatro. HabÃa transcurrido un par de meses desde aquellas risotadas horribles y si bien han escuchado alguna cosilla por ahà y otra cosita por acá. El hecho es que están tranquilos, pero en ese instante, Pascualina, al estar jalando aquello y metiendo esto, escucha ay nerviosa espantada porque no hay gente que fue aquello. Viene corriendo y sale del departamento para ir a buscar a su amiga. No molesta a la patrona va y busca a su amiga, que seguramente también está de pie. Están bien empleada en otro de los departamentos. La chica de nombre Isabel viene y ella le dices que ahà se escuchó. Isabel viene y hace algo ahà y entonces se escucha ay MarÃa. Ambas chicas se quedan sorprendidas, pero gritan del susto y entonces viene la dueña, la esposa del señor Palazón. Se acerca, dice que ocurre y las chicas le dicen lÃvidas del espanto despavoridas, pues con el rostro blanco una voz salió de la estufa. La mujer se queda sorprendida y piensa una voz de la estufa. Dios mÃo, a dónde vamos a llegar con esta juventud. El hecho es que se acerca les dicen dónde. Dices que soy yo una voz ahÃ, ahÃ, mire hágale, la mujer toma un atizador, le hace y se escucha. Ay que me duele. Es una voz que fue descrita como la voz de un maño, es decir, la voz de un aragonés con acento aragonés se escucha ahà la mujer, obviamente, se espanta. La dueña de la casa sale corriendo con las empleadas, aquellas Isabel se va a su departamento y se encierra en tanto que Pascualina y las señoras se quedan temblorosas ahà paradas. Cuando llega el esposo, el señor Palazón, que ya se ha incorporado y muy educadamente, se hace a preguntar qué ocurre. La respuesta es nos habló la estufa, que el hombre se rÃe. Dice cómo que te habló la estufa, pues sÃ, mire revise y entonces va el hombre y hace algo y de nueva cuenta se escucha. Ay este hombre retrocede y se queda muy sorprendido por qué el sonido viene de ahÃ. No es que alguien esté gritando por allá. Esta situación se complica enormemente porque ese mismo dÃa comenzarÃan a escucharos otro tipo de voces el alboroto. Aquel que se genera después de escuchar esto en la cocina del departamento del segundo piso a la derecha, genera que varios de los vecinos comiencen a salir y a preguntarse de dónde viene aquella macabra a voz. Aquellos sonidos y comienzan unos y otros a hablar de lo que han estado percibiendo. Aquello escapa de una broma. Para el señor Palazon y para los demás vecinos, esto se complica enormemente, por lo que deciden presentar una denuncia. Van a la ComisarÃa y presentan una denuncia. Los miembros de la Guardia de Asalto Quienes están ahà acuden al departamento en cuestión de unos minutos. Está muy cerca para inspeccionar a ver de qué se trata, con la idea de verificar si esto es algún tipo de broma que alguien les está jugando a estas buenas personas, si hay alguien alojado por ahà en alguna parte o no. La investigación no arroja ninguna evidencia. Cuando llegan los guardias revisan por aquà y por allá, suben a la parte del techo y ahà no hay nada. Revisan los rellanos. Después se dan a la tarea de entrar al departamento en donde hacen algo ahà en la estufa y de nueva cuenta vuelven a escucharse. Ay que me haces daño. Obviamente, los guardias regresan un poco se incorporan. Uno de ellos. Saca el arma porque tiene su arte de cargo espantado. Saca el arma de cargo y la voz. Aquella grita no no, la pistola, no eh? El guardia apenado dándose cuenta que aquella cosa lo ha visto, guarda de nuevo la pistola. Hay quienes aseguran que la pistola la llevaba en otra parte y simplemente la habÃa sacado para guardarla correctamente. Pero lo que es un hecho es que aquella cosa se da cuenta que ha sacado la pistola y le grita no no, la pistola, no eh. Con aquel acento muy particular de hablar, los guardias no encuentran nada. Siendo realistas, no encuentran nada. Buscan por aquà por allá a ver si encuentran alguien escondido que esté jugando la broma. Pero es difÃcil. El conducto que lleva a los humos hacia el exterior realmente es muy estrecho y si bien tiene comunicación con otros departamentos, lo que explicarÃa, por ejemplo, que alguien que grita en el departamento de abajo, pudiera oÃrse en el de arriba. Si alguien abre y grita ahÃ, podrÃa oÃrse. Pero resulta ser que no hay nadie gritando. La complejidad del fenómeno sobrepasa a estas autoridades que en este momento simplemente se retiran después de haber inspeccionado y no encontrar un cuerpo del delito, no sin antes llenar un parte informando de lo sucedido y de las pesquisas que habrÃan de suceder a ésta. Sin embargo, durante algunos dÃas no hubo mayor problema. Tal parece que la presencia de los policÃas en algún grado habÃa amortiguado el efecto de aquello. Pero claro, dentro del edificio es la comidilla. No pueden hablar de otra cosa, porque esto es aterrador. Qué rayos es alguien de los que habita por ahà o bien el dueño del café de abajo. El café es por par opinan que es un duende. De ahà que se le llame el duende de la hornilla, el duende de la estufa, porque habita la estufa como sea. Unos dÃas después, cuando Pascualina tiene la intención de encender aquello ya muy atemorizada, acompañada por su patrona, acompañada por otra persona, intenta prenderlo y de pronto grita. No no lo prendas que me quemo y obviamente, dejan de cocinar porque aquello estaba ahÃ. Los fenómenos se recrudecieron alrededor del veinte de noviembre. Veinte veintiuno de noviembre. Las cosas se volvieron todavÃa más incómodas, porque de pronto, a mitad de la madrugada, esta cosa le da por ponerse a cantar y comienza a cantar. En aquella época habÃa una canción muy de moda que era mijaca. HabÃa sido estrenada en mil novecientos treinta y tres y era cantada por una chiquilla con una voz muy simpática. Mire es esta. El problema es que la voz del duende comienza a cantar esta armoniosa melodÃa a mitad de la madrugada a grito lado, asà que las personas se levantan horrorizadas, los departamentos, etcétera. Comienza a hacerse aquello, una situación todavÃa más terrible por lo que vuelven a llamar a la autoridad. Pero sumado a esto, también habÃa otros momentos en los cuales alguien estornudaba en algún departamento y una voz ronca le respondÃa Jesús en relación a que habÃa estornudado, como si estuviera presente. Viendo todo para el dÃa veintitrés se asigna a una partida mayor, a una investigación más fuerte. El juez Pablo de Palos es quien se encarga de esto, acompañado de algunos peritos. Lleva, por ejemplo, un médico, lleva un psicólogo, lleva varios guardias, quienes se dan a la tarea de entrar allá. Cuando entran al departamento labor los recibe con un sonoro cuánta policÃa cobardes en alusión, a que eran muchos para un solo duende, pero para sorpresa de todos, aquello no se calla. Simplemente sigue hablando y sigue diciendo cosas simpáticas. Cuando en el juez Pablo de Palos comienza a investigar, lo, primero que hace es entrevistar a la chica. La primera que lo vio fue Pascualina, y la interrogatorio va en el sentido de ver si es ella la que lo está haciendo. Los médicos que le interrogan y que la investigan un poco al respecto son el Dr. Rost Mateo y el Dr. Jaime Penela Penela Muort, quienes le hacen preguntas, la revisan y llegan a la conclusión de que la joven no es y por qué llegan a la conclusión de esto. Bueno, De acuerdo con el parte oficial, la joven no era propensa a ser fantasiosa, ni mentirosa ni a tener ilusiones, es decir, alucinaciones, como se le conocerÃa hoy en dÃa. Posteriormente consideran que tampoco ha hecho fraude, porque la voz se ha escuchado mientras ella está alejada del departamento. En una de las pruebas que ha hecho el juez de Palos, Pablo de Palos, lo que ha hecho es mandar a Pascualina a otro lugar del edificio. Lejos. Ha hecho las cosas que hace en la estufa y de pronto se oye la voz aquella que vuelve a gritar. Ay, pero qué estáis haciendo sin que estuviera la niña. Consecuencia, la niña no es y entonces el nerviosismo sigue creciendo. Pero para colmo de males, la noticia ya se ha dado por aquà y por allá, Y resulta que hay periodistas, periodistas que vienen a ver qué está ocurriendo. Y comienza el Heraldo de Aragón, la voz de Aragón, las noticias del dÃa, el diario de no sé dónde. Y luego viene el Times de Londres, que publicarÃa el dÃa veintisiete de noviembre un artÃculo extensÃsimo acerca del caso, con toda suerte de testimonios, preguntas, notas, etcétera. Para rematar Fox Fox Mobiton de Estados Unidos envÃa periodistas a investigar el caso. Pero esto se complica mucho más porque ahora el edificio se vació. El juez, junto con los peritos, ordenan que el edificio sea evacuado en lo que son pitos o flautas y en lo que se sabe o no ordenan que se evacue, por lo que sea durante los dÃas siguientes y en medio de esta evacuación, es decir, ya todo el mundo ha salido. Está por ahà la foto de los palazón cuando están saliendo. Afortunadamente, tienen una casa cerca. El resto de los inquilinos, bueno tendrán que ir por ahà alguna otra parte, unos dÃas en lo que se hacen las pericias. Pascualina es enviada a casa de sus padres, unos dÃas por aquello de lo que puede ocurrir. Es enviada casa de los padres, unos dÃas que allá estará bien. Lejos de tanto. Periodista que quiere interrogarla a la chica estaba muy nerviosa. Déjeme decirle que todo el tiempo intentaba salir del departamento para ir a hacer las compras y alguien la entrevistaba, le tomaban fotos. Ella está muy apenada, muy pochornoso todo esto. Pero además, hay muchos muchÃsimos problemas, porque en mil novecientos treinta y cuatro no hay televisión, no hay muchas diversiones, no hay mucho que hacer. Asà es que la gente comienza a llegar y comienza a llegar en masa para ver si pueden escuchar, hablar al tuente afuera en la calle se acumula gente que bloquea el paso. No hay paso. Cientos de personas permanecen ahà a la espera de escuchar la voz del Duende, pero algunos de ellos no sólo se quedan con las ganas, se meten al edificio. Alguno de ellos más audaz consigue entrar por un edificio vecino y brincarse al techo, lo cual es muy peligroso. Incluso unos bromistas, unos muchachos se visten de fantasmas con unas sábanas y hacen ahà una lenificación que termina muy mal y terminan todos multados con cincuenta pesetas cada quien. El hecho es que el fenómeno sigue creciendo y las pericias que se han hecho son muchas, porque se ha desarmado el piso, se ha abierto el falso plafón para ver si no hay cables, para ver si no hay algún tipo de comunicación. Se sube a la parte del techo en donde se retiran las sa antes de radio que habÃan sido instaladas por los vecinos, para ver si no era una interferencia de alguna naturaleza. Pero, estando vacÃo el edificio, todavÃa se escucha aquello. Cuando el juez de Palos decide ir allá nuevamente, vuelve a escuchar las voces sà muy claras, muy fuertes, y vuelve a insistir en cosas como ay me duele aquello de sois muchos para uno sois cobardes y cosas similares que hablan de una visión del lugar, de un conocimiento de lugar. El fenómeno finalmente no puede ser encontrado. El juez de Palos determina que no sabe qué es y el caso comienza a volverse más difÃcil, porque el gobernador declararÃa que este fenómeno sea o no apuesto a Zaragoza a la luz del mundo, para bien o para mal, y pide que, por favor, se limite ya la información que esto ya está a nivel de chisme en una comunicación intensa que hace el gobernador de aquel hondo. Entonces pide a los medios ya contener esto, pero es muy difÃcil, porque la gente sigue llegando. Los policÃas tienen que custodiar la puerta para que la gente no se meta y aún asà algún curioso. Por ahà logra entrar. Terminan por hacer una serie de paradas a los lados, evitar que la gente llegue a la calle y por fin deciden cambiar al juez de Palos. La orden es que se le entregue a un segundo juez letrado, Luis Fernando, quien también toma conocimiento del hecho. La encomienda es muy simple. La encomienda es acaben con esto. No hay más. La encomienda tiene como misión buscar una razón de esto y acabarla. Hacen venir nuevamente a Pascualina, que ya no está ahÃ, pero la hacen venir la llevan nuevamente a la cocina de los sustos, en donde tanto sobresalto ha tenido y se le pide que haga algo. Obviamente, en cuanto ella hace algo, se escucha la voz del duende, respondiendo cuando ella se aleja Sin embargo, la voz del duende sigue escuchándose. Uno de los presentes, uno de los investigadores, le pregunta bueno y qué quieres dinero no. La respuesta del duende es clara. Es una comunicación. Está registrada en los archivos de la policÃa que cuando aquel perito le pregunta quieres dinero, el duende responde no. Quieres un trabajo y el duende vuelve a responder no. Bueno, hombre, qué quieres y la respuesta es no. Soy hombre. En ese momento, obviamente se termina la plática porque se quedan con una sensación de nervios muy fuerte. El asunto es que habÃa muchas personas involucradas, desde el arquitecto que construyó el edificio, que tuvo que intervenir para ser interrogado y buscar una posible fuente, algunos albañiles que desmontaron, que rompieron. Uno de ellos se llegó un sobresalto porque en el momento en el que le ordenan, derrumba toda la parte de la estufa. El tipo se acerca para tomar unas medidas y resul que cuando está tomando las medidas, el donde le contesta para qué mides. Si esto tiene cincuenta y ocho centÃmetros, el hombre aquel nervioso voltea a ver a sus jefes que le dicen que siga, que siga. Obviamente, los jefes están afuera de la habitación. Viendo el tipo vuelve a poner la cinta y entonces el donde le dice joder que tiene quince centÃmetros ahà y prefiere no demolarla. El asunto está en que revisan por todas partes. No hubo una fuente, pero lo que sà habÃa era un problema social. Como ya le digo, si bien zaragoza en aquel entonces todavÃa dormÃa tranquila, ya habÃa por ahà algunos rumores y los vientos de guerra llegarÃan algún tiempo después, por lo que era importante acabar con el problema. No habÃa forma de demostrar nada, No habÃa forma de señalar a alguien. No habÃa nada. Asà es que se emite un dictamen. El dictamen es, por demás, interesante. El tres de diciembre de mil noveciens treinta y cuatro, el juez encargado del caso, el juez municipal del Distrito Tres, el letrado Luis Fernando, declararÃa y establecerÃa su veredicto final. Primero quise oÃr la misteriosa voz. Las experiencias realizadas demuestran con absoluta claridad que ésta es debida a un fenómeno psÃquico que únicamente se producen determinadas circunstancias. En la cocina de la casa nos encontrábamos la muchacha de servicio de los antiguos inquilinos dos testigos y yo, bajo el punto de vista cientÃfico, no puede ser más interesante y sugestivo, pues, aunque no es el primero que se produce, son muy contados los que se registran en la historia médica. Las actuaciones practicadas serán archivadas hoy por no haberse encontrado a ninguna persona responsable de la falta. El misterioso suceso ha quedado totalmente aclarado. Punto se acabó la historia. El problema de se acabó la historia es que, bueno, se acabó para ellos, pero el fenómeno no se ha ido a ninguna parte. Unos dÃas después del famoso peritaje, la familia Grijalva, que habitaba en el tercer piso, serÃa transferida al piso dos, en tanto que los palanzón se iban al piso tres. Una pequeña precaución. Usted sabe. El hecho es que Pascualina ya no está debido a todos los problemas que habÃa generado el fenómeno y al hecho de que el propio letrado encargado del juicio la hubiera señalado como la causante del fenómeno psÃquico, aunque en los primeros peritajes se acreditó que no era ella. La pobre pascualina terminarÃa en casa de los padres sin trabajo porque obviamente era asediada por la prensa donde iba la buscaban. Y si bien se habÃa determinado que la culpa era de ella por algún extraño fenómeno psÃquico, hubo quien dijo que era un excelente ventrÃlocua, lo cual tampoco quedó muy claro. El hecho es que ya no está ahÃ. La familia Grijalva ocupa el edificio en este nivel. En el segundo de la derecha, tienen un pequeño de unos cuatro años otro pequeño de unos tres arturos. Se llamaba el chiquilÃn y los fenómenos continúan, o, por supuesto que sÃ. En ciertas ocasiones el niño platica con el duende. Una noche, el niño está al frente de la estufa platicando alegremente. Cuando llega a su padre y le dice ala a dormir y el niño responde, pero que estoy hablando con el duende, que duende ni que nada qué tiene ese duende, pues que está chalao, el duende está chalao Y entonces de pronto el duende le responde no, no chalao, no niño, y el padre abraza a su hijo y se lo lleva, por supuesto, que pide a la autoridad que vuelve a intervenir y de nueva cuenta se envÃa a un investigador que coloca al niño en el lugar y se da cuenta que cuando el niño está el duende le habla. Asà es que la sugerencia cuál es irse a otro lugar. Sin embargo, esto no fue indispensable, porque poco tiempo después, en algún momento de mil novecientos treinta y cinco, el duende dejó de hablar por completo. Ya no hubo sonidos extraños, ya no hubo ruidos, ya no hubo nada. Todo volvió a la calma, a una tensa calma, porque apenas algún tiempo después estallarÃa la guerra civil española y, obviamente, no habrÃa más calma como fuera al paso del tiempo. La historia, que habÃa sido publicada en tantos periódicos, de la cual incluso se escribió un pequeño libro, ha generado todo tipo de situaciones. El fenómeno en su momento quedó inexplicado. Hoy en dÃa sigue inexplicado. Algún tiempo después, algunos años después, el edificio como tal que seguÃa siendo estigmatizado y habÃa perdido buena parte de su valor por el temor del Duende. Fue demolido en su totalidad y en el mismo sitio fue construido el edificio que le he presentado al principio. Qué jocosamente ha sido llamado el edificio Duende y el café que en algún tiempo fue el sports bar y que fue otra cosa que ahora es el Café Duende. Las personas que lo han habitado no han dicho nada, pero la memoria queda de aquellos acontecimientos y las preguntas de qué fue lo que ocurrió, qué rayos hubo ahÃ. Para algunos parapsicólogos, la clave está en el último mensaje recibido durante las pesquisas realizadas ya con la familia grijalbai en las últimas intervenciones, cuando llevaban al pequeño de cuatro años y lo paraban ahà el Duende. LlegarÃa un momento en el que dirÃa basta voy a matarlos. A todos los habitantes de esta maldita casa, a todos los voy a matar. Obviamente, generó mucho temor. DÃas después de aquel acontecimiento, un grupo de investigadores paranormales de la época, psÃquicos mediums diferentes apelativos que se les daban en la época, intentaron ingresar al inmueble para realizar una sesión espiritista y hablar con el duende. Hay dos versiones muy encontradas. Es difÃcil saber cuál es la verÃdica por qué los informes van y vienen y hay cuatrocientos mil datos al respecto. Pero una versión dice que la sesión espiritista sà se llevó a cabo dentro del edificio. Otros aseguran que la sesión, al no haberse podido obtener el permiso de ingresar al edificio, habrÃa sido llevada a cabo en el edificio contiguo. Lo que es un hecho es que hubo una sesión espiritista y que ésta terminó muy mal. Asunción Jiménez Ãlvarez, una medium de aquel entonces que fue llevada al edificio, intentaron entrar o en el edificio de junto. Lo que fuera, pudo establecer contacto con el Duende, asegurando durante aquella sesión que el Duende estaba presente pero muriendo en ese momento. SÃ, aunque usted no lo crea, el dunde cumplió su palabra. La medium asunción Jiménez Ãlvarez sufrirÃa un colapso y morirÃa en ese mismo momento mientras contactaba con el Duende. Lógicamente, con todo lo que se sabÃa del edificio y con el paso del tiempo, no fue exactamente el predilecto de los inquilinos. Aunque no hay registro de que se haya repetido nada tras haber acabado la vida de esta mujer. El fenómeno se detenÃa por completo. Asà habÃa transcurrido quizá unos tres meses, durante los cuales los incidentes en aquel edificio de la calle Anselmo Gascón de Gotor, número dos habÃan traÃdo en jaque a la ciudad. Los fenómenos hasta hoy en dÃa se consideran como un fenómeno no explicado. No se encontró un culpable que hubiera creado aquello. No habÃa instalaciones misteriosas. Tenga en cuenta que es mil novecientos treinta y cuatro. No habÃa cámaras de vÃdeo, no habÃa controles remotos, no habÃa nada, ni siquiera televisión. Y, sin embargo, este misterioso ser sorprendÃa a propios y ajenos. Por ejemplo, en una de las diligencias de la policÃa habÃa doce personas en la habitación, incluido el pequeño arturo. Cuando alguien comenta, no sé qué cosa el duende desde la hornilla responde somos trece, a lo que uno de los asistentes dice se equivoca. Solo somos doce, y yo qué somos trece. Es decir, estaba viendo que habÃa trece personas en otra ocasión que habÃa menos personas. Dijo el número exacto de personas. Este fenómeno, por sà mismo resulta pertenecer a una categorÃa de la que hemos hablado. El fenómeno polter gaste, normalmente atribuido a la presencia de una persona adolescente, tiene dos vertientes principales. La primera de ellas es el polter gaste psÃquico, el polter gate que pertenece a los fenómenos p K las psicoquinesis espontánea recurrente en donde una persona bajo ciertos niveles de estrés genera un fenómeno sÃ. El famoso caso de Rosenheim en donde una chica estaba harta de estar en una oficina y comenzó a provocar cortocircuitos fallos eléctricos a pagar equipos. Era básicamente un polter gaste peca, psicoquinesis espontánea recurrente. Pero en este caso el fenómeno quizá pudo haber tenido alguna relación con la presencia de Pascualina, pero resultaba ser muy diferente, porque aún cuando Pascualina ya no estaba ahÃ, el fenómeno continuaba ocurriendo y continuaba con plena conciencia del entorno. Continuaba con toda conciencia de lo que decÃa y de lo que se decÃa dentro de aquellos espacios, lo que revela una cierta inteligencia que ha llevado a considerar éste como un polter gas exótico. Claro está que también hay quienes consideran que fuera un elemental de la naturaleza, lo cual es muy poco probable, porque, si bien el edificio era recientemente construido en lugar como tal, no el cuadrante de la ciudad en donde se enclava esta esquina es un cuadrante antiguo. Está lejos de cualquier área verde o de cuerpos de agua. Si bien la ciudad colinda con el rÃo Ebro, este edificio no está cerca. Por lo tanto, no tendrÃa sentido que hubiera un elemental de la naturaleza ahà alojado en un edificio viejo duendes como tal. Es poco probable que fuera fenómeno paranormal arraigado ahÃ. Nunca reconoció ser una cierta persona o algo. Nunca reconoció que fuera como tal un duende, pero sà aclaró hombre. No soy las preguntas se han quedado en el tintero cada vez más lejanas. Ahora, con más de ochenta años de haber ocurrido aquellos acontecimientos. Resulta muy difÃcil saber con precisión cuáles fueron los hechos y las consecuencias. Algunos aseguran que la familia que habitaba el departamento en realidad era la familia grijalva. Otros investigadores que han tenido más perspicacia y han ido más allá han descubierto que quienes habitaban eran los palazón y que los grijalva habitaban arriba en el tercer piso. Ha habido muchas variantes de esto. Sin embargo, lo que queda claro es que ahÃ, en mil novecientos treinta y cuatro, un fenómeno ocurrido de tal magnitud que atrajo la atención internacional, que atrajo la atención de los medios, la atención de la policÃa, la atención de las autoridades de aquel entonces, lo que haya sido no lo podemos saber hoy, Y bueno, después de haber platicado este caso, que se considera el primer expediente x español, en realidad es el segundo. Hubo otro incidente muy similar ocurrido algún tiempo atrás, pero este es el que fue más investigado. Ahora qué le parece si mandamos algunos saludos y felicitaciones. Comenzamos por maryam Maame Escorcia, una amiga del Canal que siempre está en el chat buena persona que nos ha enviado unos relatos estupendos. Felicita a Adrián BenjamÃn. Adrián Benjamin es su hijo y cumple el veintisiete de agosto, es decir, muy pronto. Le mandamos una cariñosa felicitación Juan y Alma Márquez, que se encuentran en Carolina del Norte. Les mandamos un abrazo para nuestra querida, Carmen Hanna. Carmen Hannah cumple años el veintiséis de agosto y también es una persona que nos ha acompañado durante mucho tiempo en el canal, una persona que siempre está colaborando y se lo agradecemos enormemente. Agustina Cena SolÃs y ya cumple el veintiocho de agosto, que también ya es muy pronto, muy cercano. Asà es que aprovechamos y de una vez le mandamos un fuerte abrazo y le decimos algo. Todo va a estar bien. Solamente tiene que proponérselo a usted y hacer qué ocurra. Mucha fuerza, mucha fuerza, todo va a estar bien. Para echan sobre que saluda a diego. Diego presentó el examen de la Universidad y le fue muy bien. Asà es que bala bra para ambos. Es una felicitación a ambos por haber por lograr esto tan importante para Carlos Bernal y su hija, que nos acompañan siempre celeste Samperio, que nos escucha con su pequeño que al mismo tiempo que nos escucha a nosotros, también escucha Cuentos de bandera blanca, que es el canal para niños que tenemos y que es muy educativo y que les va a encantar. Asà es que, si tiene chiquitos mándalos para allá, Cuentos de bandera blanca es el otro canal que tenemos. Para Francisco José Soncini, quien está en Córdoba, Argentina y está con su hija Nerina. Un abrazo para ambos, para la familia Márquez Peñalosa en Colombia, Eduardo Gómez, de parte de Daniela Torrealba. Ellos cumplen años de casados el dÃa veintinueve felicidades, larga vida, largo camino juntos para JP que manda a saludar a su mamá, la señora Verónica González, que siempre nos acompaña y es fan del programa, lo cual se lo agradecemos enormemente. Un abrazo por allá y todavÃa quedan mucho saludos. Si usted me lo permite, Vicky rg y su marido, que nos escuchan en el tráiler, que conducen mientras manejan hombre. Un dÃa de esto les contamos unas historias de camioneros. Flor del Carmen Morales Coyote. Muchas gracias por acompañarnos. Noemà Badiola que está en Uruguay, Lulu y Drope que están en Venezuela, Yadi Carolina Blanco Hernández, que está en Colombia, en Málaga, en la provincia de Santander, en Colombia. Laura Ulloa es maestra de español y usa nuestros relatos en su clase en Kentucky, en los Estados Unidos. Le mandamos un fuerte abrazo Laura, y le mandamos también un abrazo a todos sus estudiantes. Felicidades tienen una gran maestra Lady Cabrera nos escucha en el microbús de ida al trabajo la familia arce A Costa, que está en Guadalajara, en Jalisco, en México. Muchas gracias por acompañarnos. AnaÃr ramos, nos escucha mientras prepara empanadas para vender la. Conocemos anahà le mandamos un abrazo y que todo esté muy bien por allá adelante. Va muy bien para Isabel Pereira, que está en Uruguay, Patricia SolÃs y su nieto Leo de ocho años, que nos acompaña también, pero no olvide también ponerle cuentos de bandera blanca. Le va a gustar créame y a veces es un poquito violento el programa. Asà es que ojo con lo que se escucha cuando se es tan pequeño milagros salde que está en Lima. Para Alina Varela, que llevan muy buenas calificaciones y estudia mientras se acompaña del canal, ella va a terminar la carrera ya muy pronto. Asà es que mucho éxito Alina, mucho éxito un amigo de un canal que se llama Cuéntame una de espantos y su hija Alfonsina nos escuchan desde San Luis PotosÃ. Nos encanta que amigos compañeros del YouTube nos acompañen también. A veces vemos por ahà conocidos que echan un vistazo. Se los agradecemos mucho y les mandamos un fuerte abrazo a todos ustedes muy buenas noches y que descansen en paz. N o n O? N o n







