Un caso de posesión demoníaca (Relato vivencial) || Relatos del lado oscuro (Exclusivo Podcast)

No solo pasa en las películas, a veces las personas comúnes, iguales a usted o a mí, también llegan a sufrir episodios de posesión demoníaca. ¿No lo cree....? Escuchenos.
Relatos del lado oscuro o o antes que nada, quiero pedirle que si usted es una persona que se llega a sugestionar fácilmente o es muy susceptible a temas difÃciles, temas demonÃacos, temas de presencias oscuras, en esta ocasión no nos acompaña. En este programa tenemos un testimonio vivencial, es decir, una persona que fue testigo de un caso de posesión demonÃaca y nos cuenta en viva voz su historia. Es decir, no es un actor dramatizando un relato, sino la propia persona, un amigo que desde Venezuela nos ha enviado su experiencia. Asà que ahà está la invitación. Si usted cree que llegará a sentirse un poco inquieto o inquieta, le invitarÃamos ver otro programa. Hay muchos más ahà arriba que hemos subido con muchas temáticas diferentes. Este no tanto. Ahora bien, durante años hemos visto pelÃculas demonÃacas. En los años setentas comenzarÃa la escalada de estas pelÃculas con el exorcista. Lo recuerda usted la temible pelÃcula de el exorcista, la primera rompÃa todos los esquemas. AparecÃa una imagen demonÃaca, terrible, cuerpos retorcidos, caras, demacradas, la lucha, la violenta lucha de un sacerdote y su asistente contra un demonio o muchos que poseen el cuerpo de una niña. Posteriormente habrÃa otras pelÃculas impactantes. El rito con Anthony Hopkins, menos apegada a la realidad, pero también impactante. El exorcismo de Emily Rose, imponente basada en un caso verÃdico, el caso de Anelis Michel Aterrador, por donde lo quiere usted ver, es un relato impactante en donde se ven escenas de gran violencia sobrenatural y no sobrenatural, que permiten muchas cosas, pero es zine. Se trata de pelÃculas, efectos especiales, cuerpos que se retuercen, que pueden levitar, que pueden flotar, que pueden romper cosas y exhibir una gran fuerza. Pero el cine, porque la realidad es mucho peor. SÃ, a decir de quienes lo han vivido. Por ejemplo, monseñor Andrés Tirado Pérez, quien ha sido exorcista en los últimos quince años, el padre de Dávila de México, a decir, del propio Gabriela mort de José Antonio Fortea en sus diferentes textos. Lo que se ve en las pelÃculas no alcanza a ser tan violento como lo que puede llegarse a vivir en estos episodios. El tema del que se habla en eso es la posesión demonÃaca. La posesión demonÃaca no es otra cosa que la ocupación del cuerpo de una persona por parte de una entidad no humana, de una entidad que no ha sido humana nunca, de una entidad oscura perversa con fines de destrucción. La ocupación es corporal. Repentinamente, aquella presencia toma el control del cuerpo de la persona y comienza a exhibir ciertas reacciones y ciertos fenómenos, pero no todos son iguales. La casuÃstica del fenómeno de la posesión, en primer lugar, es la segunda más inusual, es decir, que hay otras que son más frecuentes, como la infestación, como el asedio, como el circundatio, la vejación, la obsesión, son diferentes fenómenos que tienen que ver con entidades malignas, con entidades que nunca estuvieron en un cuerpo humano y que, al mismo tiempo, pertenecen a un reino de la perversidad. En el caso de la posesión, es el segundo más inusual? A qué me refiero? Con esto? El caso más inusual es conocido como la integración. Solamente se sabe de unos pocos casos, pero la posesión demonÃaca en sà misma es rara, pero más difÃcil es aún liberar a una persona lo que cuentan los exorcistas. Son una serie de fenómenos tremendos para quien haya tenido oportunidad de leer los textos de Gabriela mort los textos de Fortea, los propios manuales que la Iglesia Católica ha redactado durante años, los textos del Padre Rains, probablemente le sean familiares temas como el sansonismo, la cenoglosia, la precognición, el conocimiento de cosas oscuras y, evidentemente, la maldad. El sansonismo es exhibir una fuerza descomunal no correspondiente al cuerpo de la persona. Las cenoglosias saber, lenguas que nunca se han aprendido dominar lenguajes que nunca se han conocido. Después está este fenómeno de saber lo oculto. Hay una persona ahÃ, un individuo que acaba de entrar y de pronto el posso le puede revelar mÃnimos detalles de su pasado, que aquel ha querido mantener ocultos y que sabe que nadie más los conoce. Sin embargo, esta persona, que está afectada por la presencia, sabe los mÃnimos detalles. Son varios factores que se toman en cuenta, pero además, tampoco todas las manifestaciones son iguales. Existen presencias que se consideran clausis o clausos silenciosos. Su presencia solamente se nota por extraños pensamientos y reacciones ligeras, la pérdida de conciencia, la pérdida de un tiempo repentinamente, la persona afectada no se da cuenta de dónde ha Estado qué ha estado haciendo durante perÃodos de tiempo. Pero esto empieza sobre todo cuando hay algún sÃmbolo religioso, cerca hay una reacción inmediata. Después están aquellos otros que son particularmente ruidoso, los apertis o apertus, los que se exhiben, los que les gusta verse, gritan, hacen, se hacen evidentes. Y después están los más complicados, los aptiti o abtutos, aquellos que no se ven, aquellos que pueden pasar semanas enteras de oraciones y no van a reaccionar. Tarda un tiempo importante para que se hagan evidentes, pero cuando lo hacen, lo hacen con una fuerza descomunal. El ritual del exorcismo pretende hacer que estas presencias se rebelen, pero en muchas ocasiones no es necesario. Esto Puede haber reacciones violentas ante objetos religiosos, incluso hasta el simple nombre de algún sacramento o de algún venerable o el mencionar el nombre divino es más que suficiente para provocar una explosión. En otras ocasiones, simplemente con acercar una señal religiosa. Hacer una señal religiosa provoca la ira inmediata. La persona estalla en un arranque de ira agresivo y es cuando se comienzan a notar ciertos indicios de la posesión. Pero, como le decÃa, más que nada son estos perÃodos de pérdida de conciencia en donde la persona afectada no sabe qué fue lo que le ocurrió, no está consciente de qué fue lo que hizo y llega también a ocurrir que de pronto, ante un cierto provocamiento, de Ãndole mÃstico, de Ãndole religioso, la persona incluso llega a desmayarse cae golpeada. Es una temática compleja porque, además de todo lo que involucra, como es la pérdida de una persona, involucra también la destrucción, porque eso es lo que buscan, aparte de ocupar y de disfrutar un cuerpo que no les pertenece. Está el afectar, el dañar, al perjudicar individuo, la posesión no posee el alma ojo. De acuerdo con prácticamente todos los exorcistas que hemos leÃdo, la persona será responsable de sus culpas naturales, es decir, de aquellas omisiones, faltas o lo que haya hecho. Estando plenamente consciente más, no será responsable entre el tribunal divino de lo que haya hecho bajo el influjo de esa Presencia que le ocupa. Es un tema, como ya le decÃa que darÃa para hablar varias horas. Solo le digo algo. La gran mayorÃa de los exorcistas han coincidido en señalar que lo que exhibe en las pelÃculas está muy bien, pero se queda corto. Comenzamos con el testimonio hola. Mi nombre es Janier galeano y quisiera contarles una anécdota o una experiencia que vivà ya con un familiar cercano, una tÃa para hacer us concretos, hace ya aproximadamente unos diez años. Era un niño en ese momento, en ese entonces, básicamente todo empezó unos dÃas antes con mi mamá. Mi mamá cabe destacar antes de iniciar ella, por lo visto, es materia es sensible a eventos de Ãndole paranormal. Es muy de hecho de niño. Era muy constante que sucedieran este tipo de actividades en mi casa mientras crecÃa. Era muy normal, no solamente ella. Yo también veÃa cosas y pasadas, pero bueno, retomando sucede que mi mamá muy frecuentemente suele tener sueños que son premonitorios, usualmente sueña cosas que vienen en que clave, por decirlo de alguna forma, pero que tienen un significado y se terminan cumpliendo, o simplemente son sueños muy raros, pero que luego de un tiempo termina como que entendiendo. Como que oh. Esto estaba relacionado básicamente uno o dos dÃas antes de que sucediera lo de la posesión. Mi mamá cuenta que ella habÃa tenido un sueño, ella estaba en un lugar que parecÃa una especie de escuela y le habÃan pedido bautizar a un niño, a lo cual ella simplemente accedió a hacerlo. Y resulta que, mientras hacÃa el bautizo del niño de la nada, empezaron a sonar unos tambores. Empezaron a tocar unos tambores y cuenta que de repente empezó a hablar lo que ella dijo que era en lenguas o desconocÃa completamente el idioma el que estaba hablando y ella dice que estaba haciendo el bostizo en ese idioma y luego de eso simplemente se despertó y hasta allà ella simplemente nos contó el sueño como algo anecdótico. Mira sucedió esto, esto y esto como al otro dÃa o a los dos dÃas aproximadamente fuimos a donde mi abuela, que allà vivÃa, pues con mi tÃa y mis primos y mi abuelo, y yo recuerdo que en ese momento yo estaba en una de las habitaciones junto a mi hermano, mi papá, mi primo y nosotros de repente escuchamos a mi tÃa pegar un grito, pero era un grito de dolor. Era un grito no tendrÃa otras palabras para describirlo. Era un grito agonizante, fuerte, doloroso. Nosotros en ese momento pensamos que mi abuelo habÃa fallecido, ya que él se encontraba para ese entonces muy enfermo y duró muchos años enfermos en cama. Asà que nuestro primer pensamiento fue ese. Quizás por eso mi tÃa habÃa reaccionado. Asà todos salimos corriendo a la cocina donde provenÃa el grito y cuando llegamos a la cocina encontramos a mi tÃa de una forma muy muy distinta. No parecÃa ella se encontraba encorvada como un animal al acecho y frente a ella estaba mi mamá. En ese momento. Recuerdo que ella dijo algo. Dijo el nombre de mi mamá y dijo algo que fue y que no pudo entender ninguno de nosotros. Luego lo estuvimos hablando. Tampoco podemos entender qué fue lo que ella dijo. Pero básicamente era una amenaza a mi mamá En ese momento todo enloqueció, o sea era de noche, era una apróximadamente a las siete de la noche, ya esa hora en Venezuela está oscuro. Recuerdo que el perro uno, el perro que tenÃa mi abuela, era un rowiler gigante. Ese animal estaba vuelto loco, aullaba, ladraba, querÃa romper la ventana a las rejas para poder entrar a la casa, entrada al comedor a la cocina donde estábamos. Estaba enloquecido, aullaba de una forma terrible y en ese entonces mi papá, mi abuela, mi primo y mi prima, todos ellos agarraron a mi a mi tÃa por los brazos intentando controlarla, ya que querÃa atacar a mi mamá. De nuevo pareció una especie de animal, se sacudÃa, se se contorsionaba de formas absurdas, o sea que jamás habÃa visto algo asà entre todos ellos la dominaron entre comillas y la sentaron a la fuerza en una silla de esas que tenÃa el respaldo y las las patas de la silla eran detubo eran de metal. La silla. Al final todo eso quedó doblado. Era increÃble. O sea mi tÃa. Es una mujer alta, aproximadamente uno ochenta uno ochenta y tantos delgada, aproximadamente unos sesentas sesenta y tantos kilogramos. Es una mal mujer delgada. No es una mujer fuerte, una contextura fuerte y, sin embargo, ella podÃa con todas las personas, con mi papá, mi abuela, mi primo y mi prima, los cuatro la estaban sosteniendo y aún asà ella no podÃan con ella, al punto nuevamente que logró doblar la silla. Cuando terminó todo, yo no pude, no pude entrar al comedor. Estaba con muchÃsimo miedo. Incluso se me olvidaban las oraciones. Intentaba rezar y se me olvidaba podÃa solamente rezar por parte de lo asustado que estaba de toda la situación. Mi mamá, ella sà estaba tan bien, estaba evidentemente asustada, pero empezó a reprender, empezó a rezarle, a rezarle con mucha fuerza, con mucha insistencia, intentando sacar a lo que sea, expulsar a lo que sea que tuviese. Mi tÃa en ese momento estaba allà luchando. El ambiente estaba igualmente enrarecido. Era no no hacÃa frÃo. No era en Venezuela. Por contrario, la parte donde yo soy es muy caliente, hace mucho calor y asà que realmente el ambiente no estaba frÃo. Pero se sentÃa raro, se sentÃa sobrecargado el aire, habÃa algo en el aire que te oprimÃa toda la sensación, todo el espacio. Se sentÃa off se sentÃa súper, raro, mi mamá siguió en eso por unos no lo sé. SeÃan tres minutos que estuvieron allà luchando con tres cosas. Mi mamá intentando expulsar esa cosa y, sin embargo, no podÃa eso. Simplemente daba gritos, gritaba, amenazaba, buffiaba, ParecÃa simplemente un animal. En ese momento, mi mamá simplemente se da cuenta de que no podÃa, de que no podÃa hacer más contra eso, que estaba allÃ, ya tenÃa un rato rezando, ya tenÃa un rato luchando y nada no podÃa. No se dÃa lo que sea que estuviese allÃ. Asà que mi mamá decidió cruzar la avenida, ya que del otro lado de la avenida quedaba una iglesia evangélica. Asà que mi mamá decidió salir a la iglesia, a buscar al al sacerdote, a buscar al pastor para que ayudase, para conseguir a cualquier persona, para que ayudase a sacar a lo que habÃa allÃ. Aquà sucedió una de las cosas que todavÃa hoy dÃa jamás poder olvidar y incluso la recuerda adora y los bellos se merizan del miedo que todavÃa me da esa situación. Yo estaba parado, como lo mencioné anteriormente, yo no fui capaz de entrar al comedor, Yo no fui capaz de entrar a la cocina, donde estaba sucediendo todo. Yo simplemente lo estaba viendo en el portal. Desde la puerta que da acceso a la cocina. Es un solo pasillo bastante largo que te recorre bueno, desde la entrada de la propiedad hasta el final. Es muy recto y yo estaba en una especie encrucijada en esa l Vamos a decirlo asà que se forma entre la entrada que da hacia el comedor y el pasillo que da hacia la calle. Asà que podÃa ver todo, mi mamá salió corriendo básicamente a la iglesia. Y esto es algo muy curioso. Es algo que solamente yo me pude dar cuenta al momento, porque yo era el que estaba allà y el que tenÃa esa perspectiva. Pero sucede que al momento en que mi mamá salió de la propiedad, al momento que mi mamá salió de las rejas, salió de la puerta, al instante mi tÃa dio una carcajada horrenda. Es indescriptible. Fue terrorÃfica. Fue simplemente terrorÃfica. Ni siquiera en pelÃculas, ni siquiera en la mejor pelÃcula, con la mejor actuación digna de un oscar que yo haya visto. Nada, nada podrÃa igualarse de esa carcajada terrible, esa carcajada burlona socarrona, una carcajada de te vencÃ. No pudiste conmigo te vencÃ. Fue fue horrible, fue horrible. Ella soltó esa carcajada y cayó inconsciente y duró asà unos minutos. No recobró la conciencia, sino hasta que mi mamá entró nuevamente a la casa. Entró nuevamente a la propiedad, acompañada del pastor. Una vez este, mi mamá entró a la propiedad, empezó todo de nuevo. Mi tÃa ya la habÃan movido, ya ella no estaba en el comedor, sino que la habÃan rodado a la habitación donde yo habÃa estado antes. La habÃan acostado allà y estaba en calma. Pero apenas mi mamá entró nuevamente esa cosa. Volvió nuevamente mi tÃa enloqueció y era absurdo, porque nuevamente era una habitación cerrada. No tenÃa forma de saber que mi mamá habÃa entrado. Y, sin embargo, apenas mi mamá puso un pie. Todo empezó de nuevo en ese momento mi mamá, junto a mi abuela, mi papá y unos primos, bueno, mi primo y mi prima, además del pastor. Por supuesto, todos ellos entraron al cuarto. Yo me quedé afuera con mi hermano. Bueno, duró varios minutos, duró. No sabrÃa ni siquiera decir cuánto fue que duraron allà pegando gritos, intentando sacar lo que sea que estuviera allÃ. Y, bueno, luego de un tiempo, luego de esos minutos, salieron todos, salieron todos y mi mamá se sentó conmigo en un sofá grande que habÃa allÃ. Y lo más increÃble de todo es la apariencia fÃsica de mi tÃa. Ella ahora ya estaba calmada, ya habÃa recobrado la conciencia, ya era ella hasta cierto punto, pero su estómago, su panza, parecÃa que estuviese embarazada. TenÃa una panza enorme de unos quizás seis siete meses en brazo. Yo recuerdo haber estado sentado junto a mi mamá, Yo estaba cabizbajo, le tenÃa miedo a mi tÃa. Luego de esa ocasión, luego esa experiencia y yo recuerdo haber alzado solamente unas dos o tres veces la vista, la vez que recuerdo haberle visto los ojos directamente. Eran unos ojos CarmesÃ, eran unos ojos. Me refiero propiamente a la parte oscura del ojo era roja. Luego eso simplemente no quise ver más la cara conté lo del sueño al principio, debido a que posteriormente mi mamá contándonos Qué habÃa sucedido en ese momento? Qué habÃa sucedido en esa ocasión? Ella dice que ella simplemente le estaba contando el sueño de mi tÃa cuando de repente ella pegó ese grito y intentó atacarla. No sé exactamente cuál fue el significado del sueño. No, mi mamá, hasta donde sea tampoco lo sabe, pero sea lo que fuese, fue el detonante para que se diera esa posesión. Eso, desgraciadamente, no fue algo de una sola ocasión. Yo luego de esa vez no fui por años inclusive no volvà a ir por años a donde mi abuela dejé de ver mucho a mi tÃa, mi abuela también por parte de papá, en parte por miedo, en parte también por parte de miedo de mi mamá, de que de que bueno se dice que los niños son sencillas, ese tipo de ocasiones de por sà ya yo habÃa visto y tenido muchas experiencias raras, habÃa visto muchas cosas antes, asà que mi mamá simplemente prefirió no llevarme para evitar exponerme a lo que sea que estuviese allÃ. Nuevamente, no fue algo. Desgraciadamente, no fue algo de una sola ocasión. Sucedió muchas veces Mi tÃa duró meses, meses donde eso simplemente la poseÃa, donde estaba normal, estaba haciendo cualquier cosa, incluso una vez ella estaba manejando y esa cosa la sé. Yo cuenta a mi prima que ellas estaban de camino a la casa y, de repente, mi tÃa se puso muy intensa. Mi tÃa iba conduciendo y volteó a ver a mi prima con una cara desencajada deformada. Allà fue cuando mi prima ya, por supuesto, ya estaba acostumbrada hasta entre comillas. Obviamente, a ese a que pasara eso y se dio cuenta que mi tÃa estaba poseÃda, dice que mi tÃa duró mucho duro minutos asà donde la vÃa solamente ella. Ella dice que no se explica cómo no tuvieron accidente, porque mi tÃa no dejó. Dejó de ver por completo la autopista, de ver por completo la vÃa, a la carretera, a la calle, Simplemente la veÃa a ella con unos ojos terribles, una mueca terrible en la cara. Una vez de hecho, un dÃa luego de que sucedió la experiencia que yo vi, la experiencia que he narrado acá, fue para allá un familiar de mi mamá, que mi mamá le habÃa contado lo que habÃa sucedido. Es un primo de mi mamá. Yo le digo por cariño, pero él siempre ha tenido como ha sido cercano a la brujerÃa. O usa mucho los caracoles para hacer predicciones, para hacer lecturas, de lo que bueno, no sé exactamente qué será lo que le dirán esas lecturas, pero o que le enviará a esas lecturas. Pero él usa mucho los caracoles y él dice que él, al llegar, empezó a lanzarle los caracoles a mi tÃa y dice que ya de repente nuevamente empezó a pegar gritos que lo que sea, si estuviese allÃ, ya empezó nuevamente la tomó. Empezó a nuevamente como un animal, como una fiera, intentar atacarlo. Pero supongo que él estaba más protegido por su religión. Supongo porque él dice que él enfrentó y bueno y cuenta mi abuela, a mis primos, todos los que estaban allÃ, incluso las personas de la iglesia, contaba que estaban aterradas porque se escuchaba los gritos de mi tÃa y era o sea, es una avenida, es la avenida más grande de mi ciudad, con varios carriles y la escuchaban del otro lado de la avenida de los gritos, los aullidos que quedaba. Dice mi tÃo que llegó un momento donde él le enfrentó, donde le resolve, donde le echó. No sé qué cosa le echó. Realmente no lo sé. Hice que mi tÃa empezó a actuar como una niña. Su voz le cambió completamente a la de una niña. Se arrinconaba y le decÃa por favor, no para para detente. Me duela, me lastimas detente, intentaba engañarlo, intentaba hacerse pasar por una niña pequeña. Se encogÃa simplemente para darle pena y que se detuviera. Duró mucho, Duró cuenta mi tÃo y mi abuela, que duró aproximadamente una hora en eso hasta que por fin nuevamente eso cedió en la Iglesia. Era horrible. Mit empezó a asistir a la Iglesia y era peor la anamisa en plena oración dentro de la Iglesia. Esa cosa la poseÃa y empezaba a lanzar todo lo cuñese, o sea, estos bancos los lanzaba. Cuentan que era horrible. Puede sucedió por mucho tiempo hasta que un dÃa mi abuela puso una oración que habÃa dejado mi abuelo. Mi abuelo ya habÃa desfallecido y ella utilizó una duración que dicen que era la oración de las siete palabras. Si no mal recuerdo, cuenta ella que era una oración muy, muy poderosa. No sé Según ella dice que hacÃa temblar la tierra, que los niños no la podÃan escuchar porque sangraban sus oÃdos. Cuenta que era muy poderosa y un dÃa que yo o mi tÃa transformada nuevamente, mi abuela ya estaba preparada y la esperó. Con eso dice que fue terrible, pero sirvió funcionó mi tÃa luego de eso no lo volvió a poseer eso, al menos la siguió poseyendo otra cosa, pero era ya era distinto, era al menos quizás puede ser que haya sido lo mismo, pero con otra actitud, con otra apariencia más apacible y luego, con el tiempo, simplemente dejó de suceder. Fueron meses terribles para mis primos, para mi abuela. Fue horrible. MuchÃsimas gracias por escuchar. Después de haber escuchado esta narración, esta experiencia de Daniel, lo único que podemos decir es que bueno, cuando escuchamos nosotros este testimonio, pudimos inmediatamente identificar ciertas cosas que nos llamaron la atención, por ejemplo, el estallido de violencia, después, el perÃodo en el cual pierde la conciencia, después este hecho de responder a cosas que no veÃa, por ejemplo, la presencia de la mamá y reacciona aún sin verlas sabe que está ahÃ. Todos estos fenómenos son muy coincidentes. Por eso nos ha llamado tanto la atención y este testimonio. Además, menciona otra cosa que es muy importante. Ningún exorcista considera que un exorcismo puede hacerse en un dÃa. Al haber leÃdo las obras de diferentes autores, vemos una coincidencia en que un exorcismo total puede tomar incluso varios años durante los cuales la persona tendrá recaÃdas, tendrá momentos muy difÃciles, momentos de gran calma, y luego volverá a recaer y se siguen las oraciones constantemente, algunas veces durante años. Asà que no no existe tal cosa como una bendición inmediata y total. Todo toma tiempo. Asà es que, al oÃr el relato de esta persona de nuestro amigo Daniel desde Venezuela. Todo lo que mencionaba era muy consistente con un fenómeno que hemos leÃdo y escuchado muchas veces. Por ello es que esta noche hemos querido compartirlo con ustedes, porque es un relato que nos ha dejado con el sabor de un caso poco conocido, pero real hay otras historias que estarán pendientes de presentar en donde han ocurrido fenómenos similares. Pero por lo pronto queremos desearle la mejor de las noches. Pater dimity ilis, no nim hunt quid fashunt. Esta es parte de la oración que menciona a Daniel. La oración de las siete palabras es una oración muy antigua que se basa en las siete frases que dijo Jesús estando colgado de la cruz. Es la oración por excelencia, deliberación, buenas noches y que descansen en paz o dar







