June 8, 2023

Relatos de día de muertos, México, llamadas del auditorio || Relatos del lado oscuro (Exclusivo Podcast)

Relatos de día de muertos, México, llamadas del auditorio || Relatos del lado oscuro (Exclusivo Podcast)

Las personas del auditorio nos relatan aquellos encuentros con lo sobrenatural en su viva voz, acompañe a Relatos del lado oscuro en este rprograma antiguo del radio.

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Las personas del auditorio nos relatan aquellos encuentros con lo sobrenatural en su viva voz, acompañe a Relatos del lado oscuro en este rprograma antiguo del radio.

Vale la pena contar historias esta noche en relatos del lado oscuro. Platiquemos acerca de las experiencias paranormales del auditorio y todas estas cosas raras que han ocurrido en torno al día de muertos relatos del lado oscuro. Faltas, seres, extraños, sucesos, inexplicables, verdades historias que otras mentes prefieren ignorar, dicen y te puedo decir que me ha sucedido que cuando muere una persona siempre como que va a visitar en sus últimos momentos a los lugares en los que estuvo. Entonces yo recuerdo muchísimo lo de un ex compañero periodista, también Ángel Ponce este señor. Cuando falleció, yo no sabía que había fallecido y hasta el otro día me enteré, pero él había ido a visitarme tres cuatro días antes a la casa. Entonces la noche que se supone que murió él haz de cuenta que estaba durmiendo y que llegaron y me tocaron la puerta, como que alguien sin lo que cuando te llega una visita, te toca la puerta ahí adelante. No entonces yo me sobresalté y me desperté, pero con eso de que te da un poquito como que escalofrío. Pero dices bueno, pues no no hay nadie, pues imagínate en la madrugada, pues en la noche tu ya estás durmiendo, pues dices quién sabe quién me tocó. Lo soñé, no es cierto, pero siempre ese escalofrío que te corres en el cuerpo como que de pronto si te da un poquito de miedo. Pero bueno, pues me di la vuelta y me volví a dormir. Afortunadamente, me encanta dormir y bueno, tuve mayor problema para conciliar el sueño. Pero te estoy hablando que serían tres cuatro de la mañana y ya este pues amaneciendo escuchando el programa. Eh, pues, ahí me enteré de que había fallecido mi compañero y dije se vino a despedir de nosotros y de ahí dije sí, es cierto. Nuestros abuelos, nuestros padres, dicen que siempre cuando muere una persona se despide de las gentes que quiere y de las gentes que a las casas donde ya fue alguna vez. Y creo que sí. Tienen razón, porque después, cuando fallece mi padre, me sucede prácticamente lo mismo. No me hablan por teléfono a las dos de la mañana y me dicen que mi padre murió de un infarto. Yo no lo sabía ese día no me espantar, pero al siguiente día sentías una angustia Y ese mismo, pesar de que pues algo te hacía faltado. Entonces yo creo que sí, los seres que nos estiman, las los seres que queremos, y no sé si a las demás personas que nos escuchan, pero ya sucedido. Pero yo te puedo decir que con conocimiento de causa que si se despiden de nosotros, Silvia de Julian, conductora de cinco mujeres, esto que se ha escuchado ahora mismo es un testimonio de una periodista y es una de tantas. Esta noche es una noche especial para México, la noche del día de muertos, el momento de partir, el momento de despedirse de aquellos que han venido caminando para visitarnos. Hay aquí dos temas muy interesantes. Uno es la idea del día de muertos. Qué es lo que ocurre. Bueno, teóricamente vienen los parientes, amigos y conocidos muertos a visitar a los vivos. En ese sentido, algo debería de ocurrir ahí y eso es de lo que vamos a platicar. Me parece que tenemos la primera llamada para compartir al aire y vamos a ver qué. Tal Buenas noches, adelante, bienvenido, te lle tanta la piedra. Buenas noches, pues todo bien, quiero compartirles que todo aquello que cuenta la tradición de nuestros antepasados y todo esta parte en que vienen específicamente estas fecha, pues por mi experiencia personal, puedo decirle que sé cierto desde hace años y siempre que se acercan estas fechas, incluso mucho antes de las fechas tradicionales del veintiocho de cheleeve de octubre treinta hasta el dos de noviembre. En mi experiencia personal, incluso desde el día veinte de octubre. De hecho, este año empecé a verlos desde el diecinueve de octubre para ser todavía más específicos. Y en realidad, es una experiencia curiosa, porque le repito, puedo estar a lo mejor este ya acosado en mi cama en la noche. A lo mejor me puedo levantar a hacer cualquier cosa. Y ahí están o voy caminando por la calle y los veo. Siempre puedo verlos, pero específicamente en estas fechas los veo mucho más. Oiga y puede platicarnos un poquito de cómo se se ven, cómo sabe que estas personas que usted ve pertenecen al mundo de los difuntos Mira ahí. He tenido experiencias tan diversas como el hecho de que, por ejemplo, yo voy caminando por la calle a plena luz le diría o incluso a las seis de la tarde más o menos, y experiencias como, por ejemplo, voy caminando voy a atravesar la calle y en eso veo que a lo mejor yo tú eres una niña corriendo y yo digo te hagan que a peñar. Pero cuando lo doy cuenta, pues se la atropellaron y no apenas verdad. Si no sé mucho tiempo, entonces ahí es cuando ya las primeras veces que pasaba, pues yo me espantaban mucho, yo pensando que era un vivo. Después se lo dieron tan cotidians. Esas experiencias que cuando veo algo así, por ejemplo, que se pasa rápido y así como se ven las películas en las caricaturas que literal el camión, el coche, los atraviesa así se ven. No hay mucha diferencia. Otras ocasiones me ha tocado ver, por ejemplo, personas que lo que tuve do fue una muerte violenta. En algunos casos sí me toca es todavía incluso como tan desenrentados golpeados. En otras preencias que he tenido también de verlos, por ejemplo, me ha tocado ver y eso es frecuente con los atropellados. Me ha tocado ver que a lo mejor da la mamáyor niño de la mano que se dedi así fue como fallecieron juntos y a lo mejor ahí eso ya serían un poquito diferentes, porque ya se ven incluso como ay, como le digo, como menos físicos. No sé si me se ven como sí más como diríamos, como hasta un poco transparentes, por así decirlo oiga Y con respecto a esto, alrededor de la ofrenda, alguna vez ha tenido ocasión de ver alguna de estas cosas. Ha visitado una ofrenda y ahí de pronto ubicado una imagen de estas. Sí y curiosamente, afortunadamente y yo digo así como es Afortunadamente, en mi casa no crecimos con esa tradición. Y la única vez que mi mamá nos puso quizá por darnos gusto, porque tambiés la curiosidad que éramos mis hermanos y yo más o menos pequeños. La única vez que ella puso ofrenda, sí les llegué a ver, pero así haga de cuenta literal como si viera buffet y otras veces que a lo mejor me ha tocado ver en casa de alguna amiga que ya se siguió la tradición y eso que está en la ofrenda. Sí me ha tocado verlos en fotos, en fotos que no he mostrado. También llegó a verlos en fotos de ofrendas. También llegó a verlos. Entonces le digo esta parte que había la tradición de que vienen realmente si vienen, quizá incluso se podría pensar que están aquí todo el tiempo, pero en esas fechas se hacen más evidentes si es lo que yo he platicado con otras personas de alguna forma, siempre están aquí algunos otros, algunas razones, habrán ido qué sé yo, pero particularmente en estas fechas, si se hacen más presentes, definitivamente en estos momentos en los que usted ve estas imágenes de estas personas ya fallecidas y se da cuenta que están fallecidas, nota alguna otra actividad entre ellos. Por ejemplo, si hay dos personas llegan a interactuar, llegan a darse cuenta de algo, se ven unos a otros la ven a. Ustedes sí, siempre, particularmente donde más lo llevo a ver es en mi recámara. Te digo más por esta fecha, definitivamente más por estas fechas y escenas como las que ahorita, le voy a comentar y esto el usted a mí a lo mejor. Por alguna razón, me despierto. Se movió el gato en medio frío. Qué sé yo porque yo o con mis gatitos. Entonces, por alguna raforma, despierto y haga de cuenta. Así como como les digo, como si fuera película. Me despierto todos los ojos y están alrededor de mi cama. Algunos se ve que incluso vienen como pues realmente como si fueran familiares uno míos, pero entre ellos se ven a lo mejor un grupo de como de la mamá, con un abuelito, con el sobrino. No no sé si le explique, y algunos, pues sí se dan cuenta que yo los veo generalmente, es común que yo se den cuenta que uno los ve. Alguna vez A alguno de estos visitantes le ha incomodado, le ha agredido de alguna forma agredido como tal no? Hasta ahora que ya son años viendo todo esto una agresión como tal no, pero muchas veces su aspecto le digo que algunos incluso tienen la apariencia de cuando fallecieron, que a veces sí, es pues impactante. No bueno. En alguna ocasión me tocó ver a una señora que se suicidó, se ahorcó y hoy sí se veía bastante desagradable, todo así como su cabeza volteada. No sé muy raro. Entonces, a veces el solo hecho de verlos, así pues, es impactante. Ciertamente, debe de ser bastante preocupante el ver estas imágenes. Alguna vez alguno de ellos le ha pedido algo en particular. Sí, y fue una cosa muy curiosa. Sí, sí, era una chica, no era de aquí de México, era una mujer sumamente bonita. Murió muy joven. De hecho, allá la mataron. Ella se dedicaba a ser acompañante, pues estas chicas que bailan en centros nocturnos y cosas estas no. Pero esta chica no era mexicana y tengo el contacto con ella. Eso particularmente se me quedó muy grabable. Incluso yo podría decirle que me dejó una especie como de hoy, como de Don Loor, como no sé algo muy extraño. No sé, ella estaba así como muy desconcertada, muy triste y pues ella por su misma, pues oficio, pues estaba expuesta a muchos peligros no y una persona que contrató sus servicios fue quien la mató. Y ella, pues sí, sí, me explicó, me enseñó, incluso me mostró la escena cómo la pues la mató. Ella. Lo único que me pidió es que decir, una bendición. Ella necesitaba una bendición para poder seguir y Cómo es esa bendición que fuera alguna iglesia a pedir por ella alguna oración? Cómo era que ella me pidió, es que ella me platicó. Ella le comentó que su mamá siempre le digo que esta chica no era de México. Ella me comentó que su mamá siempre le daba la bendición para cuando ya se iba a la escuela o se iba a hacer sus cosas. Aquí pasa un fenómeno muy curioso. En este caso, esta mujer cinta no había trascendido y yo creo que no tenía ya la forma de llevar de su mamá, pero era lo único que necesitaba era una bendición, una bendición como la que nos dan los papás para cuando salimos a la escuela, a la calle. Así la simple señal de la bendición y el decirle que se podía ir tranquila Y sí lo hice. Sí lo hice, le dije en el nombre de el nombre de mos, en el nombre de tu mamá te ames la bendición y hice la señal de la bendición y tal cual en ese momento desapareció. Pero en el caso de esta jovencita, porque le digo que era una era una mujer joven, incluso era bastante bastante bonita, tiene un aspecto físico. Bueno, se ve que en las vidas, cuando tuvo vida física, fue una mujer mucho muy bonita. Entonces, en este caso, ella también tenía ese como sentimiento de culpa que no la dejaba trascender al recibir la bendición, porque tienen paz. De hecho, se cuenta y ese es un caso muy dramático, muy doloroso, sobre todo por todas las implicaciones que tiene el haber muerto en una condición similar, en una situación de ese estilo. Pero bueno, Evidentemente, se confirmaría entonces ahora esta situación que usted ve a las personas y demás, solamente de personas o hay algo más por ahí, como algo más se refiere usa ese otro tipo. Efectivamente, le ha tocado ver alguna vez entidades oscuras o alguna otra cosa. Por ahí mire me ha tocado ver entidades bastante, bastante feas y negativas, como dicen de bajo astral, y también he tenido la bendición de una fortuna también de ver seres, seres que son de luz. Qué es esto de ser desde luz, pues podríamos decir en cierta forma lo que la mucha gente se llama ángel. Curiosamente, no, curiosamente no tiene un aspecto así, como siempre nos han vendido la idea no de ay de seres alados y cosas de esas. No, Y muchas veces es tan fuerte su presencia y haga usted de cuenta que se ve uno como radio de luz muy grande. Qué hacen estas presencias, para qué vienen, cuál es su objetivo. Generalmente, están cuidando a la persona, a alguna persona, porque generalmente siempre las he visto a un lado de alguien vivo. Pues suena interesante esto, señora Rodríguez, y pues de todos modos yo lo recomendaría, obviamente, tener cuidado con todas estas cosas que se ven por ahí, sobre todo en estas fechas. Hay alguna consecuencia, hay algún efecto después de haber tenido un encuentro de esto esa naturaleza, siente usted algo diferente. Ah sí, porque, como usted me ha preguntaba hace unos minutos, muchas gracias. Si llegan a pedirnos cosas, no entonces hay un punto en que, pues eso es bastante. Es un poco cansado. Físicamente cansa y a veces incluso como quiero uno sentir a veces también las emociones que ellos sintieron o que todavía algunos siguen sintiendo entonces también mentalmente emocionalmente es cansado, pues le agradezco muchísimo esta plática y ojalá y podamos volver a tener otra llamada en algún otro momento. Siempre es grato hacía tiempo que no teníamos su conversación. Siempre es grato escucharla. Le agradezco mucho y le mando un cordio al saludo. Gracias, señor Canta la piedra. Buenas noches y, siempre como siempre, muchas felicitaciones por su programa. Sigue siendo excelente. Muchísimas gracias. Eso no me gusta hablar mucho, pero pero sí lo que pasa es que aquí están los que creen y los que lo han vivido. No a mí me pasó trabajando temprano. En las cuatro y media cinco de la mañana empezaron a zangolotear los cajones del escritorio de afuera de mi oficina, pero era fuerte y claros. Era un jaloneo. Entonces abrí la puerta para tratar de sorprender a alguien y no había nada y los cajones estaban perfectamente cerrados. Entonces se me en chingón la piel. No pensé que era una confusión como a los dos días pasó exactamente lo mismo. Me acabo de sentar. Prende la computadora y empiezan a jalar los cajones. Me hacer sigilosamente a la puerta, pongo la mano sobre la perilla. Siguen jalando los cajones. El escritorio está inmediatamente atrás de la puerta y jalo de o sea abro de un jalón hacia dentro y los cajones están perfectamente en su lugar. No hay nadie y la luz está apagada. Ese fue una y otra. Por cierto, en Navidad me regala a mi hija una esfera gigante de esas de chigna huapam decoradas. Las tengo en el escritorio y viene a trabajar ya muy noche, como a las once de la noche. Entonces trabajando perdon de un cigarro y la esfera que estaba a un lado estaba junto a mí. Empieza a zumbar, pero un zumbido así este constante, pero al mismo tiempo incrementándose. No pensé de momento que se le había metido una palomilla, por ejemplo, tratando de dar una explicación y no me la quedo viendo y se desaparece. Se hace brillantina, o sea, explotó eso tampoco nadie me lo cree. Explotó. No había nada raro, no absolutamente nada un celular o alguna descarga eléctrica. Nada se lo he preguntaba ingenieros y no saben qué pasó. Javier López Díaz, titular del noticiario Buenos Días. Este relato es particularmente interesante porque viene de esta misma estación de Radio Liceo. Javier López Díaz es el director de noticias. Es un hombre muy cabal. Obviamente, es una figura muy reconocida a nivel regional, no solamente a nivel local, sino a nivel regional y, por lo tanto, el hecho de que él haya vivido algo extraño resulta muy interesante y bueno. La llamada que hemos compartido hace un rato es particularmente interesante. Hemos tenido mucho contacto a lo largo de los años con la señora Rodríguez mediante el teléfono. Nos ha platicado historias y demás sucesos que le han ocurrido a lo largo de su vida. Es interesante porque lo que nos ha descrito es una descripción muy precisa y muy coincidente con un fenómeno paranormal humano, que es la percepción, la sensibilidad o mediumnidad, como también se le conoce, es decir, que explica cosas dentro de lo que se ha relatado a lo largo de mucho tiempo. Por eso es interesante siempre volver a escuchar lo que ve por ahí, ahora que es dramático. Sí, por supuesto, hay dos temas aquí muy interesantes. Uno quienes vuelven, otro cómo se ven, cuando vuelven y por qué los vemos. Si no hay una materia, no hay algo físico, no reúne partículas de polvo y se forma de polvo. No la imagen que se transmite aparentemente y esa es una de las teorías más actuales que hay es una imagen telepática, es decir, es la idea misma que la persona tiene al momento de su muerte, o bien la idea que quiere que veamos de ella misma. Así, por ejemplo, una persona que ha fallecido y viene a visitarnos y se presenta con una apariencia sana, alegre y demás. Probablemente sea la intención que tiene, pero es difícil saberlo, pero siempre es muy interesante. Eso Volviendo con el tema de las ofrendas, es uno de esos temas raros porque, por una parte, a muchos de nosotros nos hace pensar un poquito renuentes a la idea de que los difuntos vengan a comer ver y a fumarse los cigarritos que les ponemos. A muchas personas les resulta una idea un poquito dispareja, es decir, que no embona muy bien. Para muchos otros, sin embargo, es una idea muy clara y para muchas personas es motivo de fiesta porque consideran que efectivamente vienen. Qué tan posible es esto. Les voy a platicar una historia que no es de México. A finales del siglo XIX. En mil ochocientos ochenta hubo un incidente muy raro en una región hacia el sur de Cracovia, en Polonia, en la población de Huachesca. Dos sacerdotes habían sido amigos durante muchos años, habían estado juntos en el seminario, habían hecho y deshecho y dorando ante una visita que ambos tienen se reúnen ahí en Huachesca, y el hecho de que ya eran personas de edad avanzadas y es que bueno están ahí platicando. Y uno le dice al otro oye y qué hay después de la muerte. El otro le responde que probablemente el purgatorio, probablemente después de esto, el cielo que hay que luchar por todo el rollo. Como de costumbre, convienen en enviarse una señal. El primero que muera envía una señal al otro, lo cual, por cierto, era una costumbre bastante raigada en aquellos años. No es que sean historias repetidas. No en el siglo XIX, con el auge del espiritismo, muchas personas hacían ese tipo de pactos. Si yo me muero antes o el que se muera primero tiene que avisarle al otro para estar tranquilos y saber que se hay vida eterna. Entonces, bueno, pasan los días y aquel visitante, que obviamente venía enfermo o algo así, muere y no pasa nada. Y pasan las semanas y pasan unos meses y no ocurre absolutamente nada. De hecho, pasan varios años sin que ocurra la famosa visita, es decir, sin que venga el muerto a dar una señal de que existe una vida eterna en cierta ocasión, ya hacia mil ochocientos noventa. Por ahí el sacerdote que estaba vivo está celebrando la misa. Termina de celebrar la misa y en el momento en el que está recogiendo las cosas, hay un pequeño lienzo, una tela con la que se cubre el cáliz. Una vez concluida la celebración, se limpia el cáliz con este lienzo, que no se lava ni nada, simplemente se guarda. Una vez que se termina eso, se dobla el lienzo en nueve partes y se tapa el cáliz para guardarlo. Está en esa labor y su primer pensamiento es bueno. Tiene sentido seguir haciendo esto. Tiene sentido seguir hablándoles de la vida eterna. Cuando mi propio amigo, mi gran amigo, prometió darme una señal y no ha habido tal quizá no haya vida eterna. Ese fue el pensamiento que aquel cura rebelde tuvo en ese momento termina de doblar el lienzo, lo pone sobre el cáliz y en ese momento comienza a salir humo. El sacristán, que estaba a unos pasos de él, corre y le dice se está prendiendo el lienzo. Así que el cura toma el lienzo, aquel lo apaga. No era un gran incendio, Era simplemente darle unas palmadas y se da cuenta de una situación muy extraña. En el lienzo estaba completamente clara la impresión de una mano humana de fuego, algo muy caliente al rojo vivo. Se podría decir que había quemado la tela, es decir, una especie de pirografía dentro del arcot de lo paranormal. Sería una piroginesis, es decir, una creación de fuego a distancia o de movimiento que hace fuego. El tema es que queda esta mano ahí, el lienzo se conserva hasta hoy en día, no está expuesto, está guardado en una caja metálica hermética, no se exhibe, no es una cosa que se deje ver al público. Es algo que se resguarda mucho en esta pequeña iglesia y se considera una prueba de la subsistencia humana. Cómo sea esta ahí. Lo interesante es que alrededor del mundo hay una veintena de estos ejemplares que intentan demostrar que sí, que hay una supervivencia después de la muerte. Tengo algunas experiencias que me han pasado a lo largo de pues mi corta vida o larga, como le gusten llamar, pero sí, sobre todo, como recuerdo una yo estaba en el área de noticias y pues por la el trabajo eventos lo que quieras y mandes veníamos a grabar ya muy tarde. En alguna ocasión yo llegué aquí, eran que te gustan las doce una de la mañana. Pues esto este, pues no tiene la movilidad que tiene, pues en un horario comercial ya no había, pues casi nadie, solamente los operadores que están en cada una de sus cabinas, el vigilante Y pues para la de contar entré al área de noticias a grabar mis notas. No había nadie. Prendo la luz entro a la cabina, cierro para grabar y de repente, empiezo a grabar y escucho que alguien abrió el cajón de un escritorio. Se me hizo muy raro. Abro la puerta, no veo a nadie. Era el primer escritorio. Me acerco y veo que el cajón está abierto. Dije ay, está muy raro. Pero, pues quién sabe qué pasó lo dejé así y me volví a meter al siguiente a ver si pasó un instante, se volvió a oír como el cajón se movía salvo y el cajón estaba cerrado. La verdad no entré en pánico ni nada. Yo dije no sé a lo mejor. Alguien quiso jugarme alguna broma o lo que sea. Pero pues no tardas mucho en lo que sales de la cabina y llegabas al escritor, o sea, y no había nadie. Alejandra del Gadillo, conductora de cinco mujeres, otro periodista con experiencias paranormales y aquí mismo, en esta misma casa Radio de Fusora. Así que, bueno, hay historias largas en este sitio, muchas historias sobrenaturales, pero volvamos sobre el tema. La experiencia de Huatesca que le comentaba es una experiencia que a mí me llamó la atención desde el siglo XIX y es muy conocida dentro de medio religioso por esta situación de la visita del muerto. A partir de ahí hay una buena cantidad de historias de lo más variado qué es lo que ocurre ahí. Entonces un caso clásico nos tocó conocerlo hace varios años, difícil saber exactamente cuándo fue una persona nos relató su experiencia. Aproximadamente año y medio después de la trágica muerte de un familiar, la familia comienza ya a incorporarse un poco más. Había sido devastador porque había sido un acto violento, había sido un homicidio y además, un homicidio pasional, ni siquiera por un robo, sino una situación pasional. Esta persona que muere muere además en una condición muy particular la la. La muerte no es inmediata. La muerte es por apuñalamiento durante este tiempo que transcurre entre que lo hieren. Minutos después lo llevan a un médico. Está en el médico. Intentan contener la hemorragia, pero no pudieron la hemorragiera interna de órganos y no logran estabilizarlo y fallece Durante todo este tiempo está consciente, incluso cuando ya se está apagando, está consciente de que está muriendo. Se le pregunta al médico, dice estoy muriendo, y el médico le dice está usted en riesgo. Obviamente, no le va a decir si si se está muriendo. Les está usted en riesgo. Está muy grave. Minutos después, Morie pasa año y medio. Finalmente, la familia, que era de muchas tradiciones. Esto es algo que me platicaba. Uno de los hijos eran mucho de la tradición del día de muertos. Ir al cementerio, adornar las tumbas en la casa, poner una ofrenda enorme, pues evidentemente, la primera celebración de día de muertos tras la muerte de este joven, no hay ofrenda, no hay nada. Al año siguiente. Finalmente se animan a ponerlo ofrenda. Van al cementerio, realizan todo aquello que siempre hacían de ponerle flores, desde la abuelita al tío, el pariente, todos aquellos que habían ya fallecido. Se adornan las tumbas además, en todo ello con mucho despliegue de flores y de cosas, y hacen toda la ornamentación de la casa. Era una familia muy tradicional. Ponen las ofrendas con la costumbre tradicional, los panes y todo aquello. En el centro arriba colocan la fotografía del fallecido más reciente y a los lados un montón de fotos de la abuelita del abuelito y demás contaba este hombre que bueno, eso lo habrían puesto el día treinta para la celebración por difuntos violentos, pero la iban a dejar dos o tres días más. En ese inter narraban ellos que en la noche, cuando ya apagaban las luces y se iban a dormir, comenzaban a escuchar desde pequeñas palabras que se oían entrecortadas. Si usted lo quiere, murmullos hasta finalmente una especie de largo lamento, un lamento como alguien que angustiado, como alguien que solloza una voz de varón. Aquello comenzó a volverse inquietante porque paulatinamente también se dieron cuenta que se escuchaba la voz lejana, si usted quiere decirlo, perdida, una voz casi inaudible, pero que se percibía de la persona fallecida. Llegaron al punto que el día primero prefirieron ir a dormir a otro lugar porque la situación era muy inquietante. Era terrible. Todos estaban muy nerviosos. Dentro de la casa vivían seis o siete personas. Las seis o siete personas se escucharon aquello, se levantaron de madrugada para huir y se escuchaba que provenía de la parte de la sala que era donde estaba la ofrenda. El día dos, llegando la noche, hicieron la tradicional despedida, recogieron todo, tiraron lo que se tenía que tirar y la historia terminó ahí. Déjame que comparta con ustedes una llamada al aire muy. Buenas noches adelante, bienvenido Hola, Buenas noches adelante. La escuchamos. Yo soy médico y bueno, además de la educación escolar, pues yo la verdad nunca había creído en todo esto. No y cuando ya se había internaban con Lima. Ahí me avisan que mi abuela estaba en coma y que estaba muy mal. No vengo a Puebla rápido este arns. Nuevamente ella reaccionó platico con ella. Yo la veía perfectamente bien, pero ella sabía que ya se iba, porque yo era el meto mayor. Entonces me dio todas las instrucciones de lo que tenía que hacer, que cuidar a mi familia, mi mamá, mis tías, todo lo que los abuelos te dice cuando se despiden. Yo le decía no, Abuela, te estás bien, cómo te vas a ir. Y ella estaba segura, muy tranquila, muy muy o sea, totalmente parecía que a mí me estaba platicando. No sé qué ibar al pasar o a dar una vuelta. No muy, muy, muy tranquila. Yo me despido de ella pensándole digo nos vemos en dos meses que yo ya termino, me he internado y ella me Regaña. No ya me voy a ir y muy convencida. Estoy llegando a Colima. Estaba yo dormido y yo creo que la sentí que ella me avisó estaba que ya se había ido porque me desperté y algo me tenía inquieto. Y en eso me hablan de aquí de Puebla y me dicen, pues que acababa de fallecer. Traba de fallecer. Y bueno para no se le da algo el cuento cuando pues ya me vino inmediatamente otra vez a ver la ochapelio y platicando con mi hermano y le digo fíjate que mi abuela me tocó a despedir de mí porque antes de que me hablaran, yo sabía que algo había pasado. Sentí su presencia y curiosamente, mi hermano estaba velando a mi abuelita que estaba muy enfermo y me dice yo vi como yo vi, cómo ella entró por la puerta vino y se acercó a mi abuelo y salió y el otro día, en la mañana me comentaba que mi tía, que vivía con ellos reién se despierta. Y lo fue lo que que dijo oye tu abuela vino anoche porque en pró a mi cuarto a despedir y otra perina que también dormí en esa casa le pasó lo mismo, o sea, mi hermano, mi prima y mi tía la vieron porque ellos no la sintieron. La vieron y fue el preámbulo como que ella ya venía por su marido, pues porque un día después, también es un poco tiempo después falleció y ella estaba segura de que ya sí. Ahí, digo yo, he durado mucho, pero se fue y todavía se vino a despedir. De todo. No A veces uno no quiere creer las cosas, pero existe y por algo han han permanecido a lo largo del tiempo de la historia de la humanidad si no fuera cierto, pues ya todo eso hubiera dejado platicarse y de creerse. No coincido con esa opinión, porque, además, los relatos de fantasmas son historia que tienen muchísimos años. Sí, eso así es y, por ejemplo, los niños, los pequeños. Yo siento que, igual que los animales que a veces ellos captan, catan todo eso yo bueno, es otra cosa aparte de una mano, educan para que eso a veces no tuve una experiencia personal también espantosa. Me querían obligar a casarme de una persona y que ya no tenían una relación, pero más que de amistad. Pero la mamá decidió que yo era un buen yerno y era una persona pues con con tras dije ya de familia, gente que hace brujería y es cosas este hijo yo yo me eventé veinte años, los últimos tres casi encerrados en mi cuerpo en lo que siendan los nuevos de cabeza, cosas terribles. Hasta que una persona, un señor ciego en Tlascano, que mi papá me llevó ya desesperado de que estudios y todo todo el mundo me veía y todo el mundo me decía que era psicológico mi problema. Hasta que me llevaron con este hombre y curiosamente esto es él es una persona ciega y pues me demostró que existe otro otro tipo de energía o de como jeromo llamarlos, porque el señor sin que yo le dijera absolutamente nada, me dijo el nombre de la persona que me estaba haciendo trabajos, me regresó ropa fotografías mías. Digo de dónde sacó usted todo esto, y el señor me dijo fui a tal pueblo y fui a tal lugar. Yo ni siquiera sabía que estas personas tenían propiedades ahí y me regresó cosas mías, fotografías de mi familia, mil cosas no, y me decía voto ya es con tierra de panteón, núñecos, con agujas de Budumi, cosas entonces y ya ya en confianza con el señor Ya después regresé iba yo a visitarlo por cierta frecuencia y él un día comenta de cómo. Ahora sí que cómo. Vio usted todo esto como supo, qué hacer no. Él me decía que era una persona normal que un día perdió la vista y que al año de que perdió la vista le empezó a ver imagenes y él me decía que los ángeles lo guiaban y les decían qué hacer y qué no hacer. No. Entonces, o sea, le ayudó muchísima gente y luego, como médico o a mí me rompió toda mi educación, pues mis tabús todo y él me ayudó. Además de estoy vivo. Gracias a él me ayudó con un par de médicos, también una de ellas subdirectora de liste en Tlaxcala. También le pasaba algo muy parecido a lo mío y también me la salvó él en un minuto, lo que la ciencia no podía hacer este hombre, pues nos vio otra alternativa. No, Y pues tengo que aceptar que las cosas existen, aunque a veces somos muy increídus la ciencia, a veces que lo que no veo no existe. Es pues eso es una manera de limitarnos mucho, de limitar todas nuestras expectativas de vida, de crecimiento y de todo. No. Y bueno, además, entiendo que todo este mundo existe, pues también nos puede dar una certeza de que hay que hacer las cosas correctamente para poder actuar en algún momento a esa tranquilidad a la que debemos aspirar todo interesantísimo esto que nos ha platicado esta situación del señor de Tlaxcala. Es la primera persona que sé que fue con él. Yo había oído hablar de este hombre. En realidad solamente rumores, pero hace muchos años imagino que ni siquiera de seguir con vida. Si viviera, debería de ser una persona muy mayor, pero no había tenido oportunidad de conocer a alguien que hubiera estado ahí y ojalá, un día ya tiempo me encantaría platicarlo. El depo pasar un par de horas en platicarle en mi experiencia personal, no porque imagínense cómo médico me habían hecho estudios, me bromeaban mis amigos en la escuela. Dice te falta ir a lo único especialista que no fui que no mis estudios me decía fue el ginecólogo, pero todos los demás lo recorrí no y de veras llegué un momento en que empiezo uno a creer que está a uno psicológicamente con problemas. No porque es, pues, es en lo que nos condemos los médicos cuando nos encontrábamos una razón, es decir, qué tago psicológico. No, así es habrá oportunidad. Le agradezco muchísimo la llamada. Creo que al auditorio también le ha parecido interesantísima y ojalá podamos tener esa plática de la que hablamos al aire, compartirla con el público, estaremos pendientes todo eso. Muchas gracias, muchísimas gracias. Qué interesante relato de entre las que más me impresionaron fue en una buena temporada. Nada que yo sufrí para dormir. Yo quiero pensar ahora que fue solo insomnio, pero en realidad, cuando lo viví yo estaba seguro que algo pasaba en mi recámara y en especial en mi cama. Yo llegué a sentir prácticamente la opresión de una persona encima y que no me dejaba ni levantarme ni respirar En esa época. Se lo platiqué a la familia, se lo platiqué a mi mamá. Mis tías me llevaron a la compañía. Tomé agua, bendita, la tomaba todas las noches antes de dormir. Después también me llevaron con un padre. Me hizo favor de rezarme porque sí pensábamos que me pasaba algo, en especial a mí y en especial en mi recámara. Al principio quería yo dormir a fuerza con la luz encendida. Quería yo dormir con alguien que estuviera un hermano incluso cerca de mi mamá, porque me ocurría algo verdaderamente espantoso. Y esto no tiene mucho. La verdad ya era yo un estudiante de la universidad, estaba yo grande y yo llegué a sentir les decía llegué a ver la cara del terror lo viví. No pude identificarlo bien, pero sí llegué a sentir una silueta encima que pues estaba encima de mí y no me dejaba ni hablar y podía yo tener una persona junto y ellos ni se enteraban de lo que me estaba ocurriendo a mí. Despertaba o me podía yo liberar ya de esa opresión encima y estaba yo respirando muy acelerado. Estaba yo subando teniendo la ropa húmeda de Sudor y no había nada en la habitación. Buscábamos que pudiera yo encontrar algo o incluso llegué a pensar que era una broma de mis hermanos, pero no para nada. En realidad, ahí había algo. Yo estoy seguro que había algo. Rafael Tegis, coordinador de los radares del Departamento de Noticias y titular del programa deportivo Marcador mil noventa. Bueno Mira. He tenido la sensación muchas veces de que mi mamá siempre está conmigo. Mi mamá falleció hace siete, hace siete años, y siempre he tenido la sensación de que está conmigo. Y sí me sucedió una vez cuando me hicieron una intervención quirúrgica que cuando a mí me estaban anestesiando, yo sentí como mi mamá estaba conmigo dentro de la sala del Quirófano. Y bueno yo este no supe realmente si estaba yo ya dentro de la anestesia. Y esta sensación fue o no fue, pero yo te puedo decir que yo vi a mi mamá dentro del quirófano cuando a mí me estaban anestesiando y la vi con un vestido de luz blanca muy bonita y me decía sabes qué. No te preocupes, no va a pasar nada. Todo estar bien, No te preocupes a qué voy a estar contigo. Eso fue algo sensacional y después de haber vivido eso, te puedo decir que, hasta el dolor de la cirugía, este fue lo mejor que me puedo haber pasado. Fue padrísimo tener a mi mamá y en un kilófano conmigo en María Elena Martínez Cobarrubias, conductora del programa Retazos. Estamos esta noche compartiendo llamadas. Esto que hemos escuchado son testimonios de diferentes cosas. Compañeros de esta estación y compañeros nuestros han tenido diferentes experiencias, no solamente dentro de la estación, sino también en casa, y algunos de ellos bastante aterradores. Y bueno, tenemos muchas llamadas. El señor Antonio Sánchez nos comenta que tiene ochenta y cinco años desde niño. Le enseñaron las tradiciones, si cree en ellas. Ayer discutió con su hierno que no creen esas cosas hasta terminaron disgustados. Hoy fue al panteón y cuando regresó vio que el refrigerador se había movido treinta centímetros al frente y quince centímetros de lado. No pudo haberlo movido a alguien porque es muy pesado y no había nadie en casa. Suyer, no se quedó muy sorprendido y no pudo decir nada. Aquí hay una cuestión de creencias. Primero, bueno, hay quienes creen en esto y hay quienes no. Yo lo único que le digo es que he escuchado muchos relatos de personas que han vivido experiencias tremendas. Algunas veces han sido agradables, otras han sido aterradoras. El relato que le platicaba hace un momento antes de la llamada del doctor era una experiencia que, además los dejó marcados. Al año siguiente volvieron a poner la ofrenda, pero no se quedaban en la casa. Ellos decían que cumplían con poner las cosas a este muchacho. Le gustaba, por ejemplo, beber cerveza. Entonces le ponían una marca muy particular que él tomaba y le ponían también comida moles. Lo que sabían que les gustaba en vida estaba ahí, pero una vez que habían puesto la ofrenda, se iban a una casa de unos tíos que vivían cerca. También nos llamó Edith Rojas. Ella nos comenta que su abuelo manejaba un camión hacia Oaxaca y en el camino vio personas bien vestidas y pensó que se habían descompuesto, pero que se había descompuesto su auto, como llevaba lugares vacíos, pensó en llevarlos, se echó en reversa y desaparecieron. Luego se enteró que a us un accidente donde todos murieron. Es un fantasma de carretera. Es muy padre platicarlo, pero en la vida real quienes lo han vivido es muy desagradable darse cuenta que ha estado viendo personas muertas. Y esto hay aquí muy cerca de un lugar donde ocurre algo parecido en la carretera, en la autopista de Atlisco. Hay un lugar en la curva que es un sitio, además muy marcado por la tragedia y varios conocidos han visto cosas ahí. Pero eso será tema de otro programa. Una persona que pide al anonimato que es guardia de seguridad, nos comenta que felicita al programa porque él, cuando empezó el programa era guardia de seguridad nocturno y nos escuchaba. Luego dejó de trabajar y justo ahora que regresa, nos vuelve a escuchar qué bueno. Luego la señora María saluda y felicita ella comenta que ayer la despertó el olor a cigarro que fumaba a su esposo, que falleció de un problema respiratorio. Eso fue como a las cuatro a m y duró como una hora. Estaba aterrada. Le había ocurrido de día, pero no de noche, hace ocho días que su hijo salió. Ella se durmió y luego escuchó ruidos y la voz de su esposo, que le dijo ya viene. En eso se oyó la llave de su hijo entrando Bueno. Este no es un fantasma de adiós. Este es alguien que está ahí, alguien que no se ha ido ahí. Habría que ser cautos con el tema de seguir hablándole a la persona como si estuviera aquí. Ya no está aquí. Lucero Reyes opina que desde el día veintisiete de octubre se pone un ambiente pesado. Hay quienes piensan que los difuntos se llevan a las personas y hay quienes opinan que es por la imprudencia de la gente viva. Bueno, algo hay de cierto y es que muchas personas han vivido experiencias de hecho de muerte en donde aseguran que vienen personas fallecidas. Así que hay de cualquiera de las versiones que usted quiera. Mi experiencia se basa aquí en estas instalaciones. Hace unos años con unos amigos hemos trabajado sobre todo ya en horas de la noche porque disminuye la actividad. Ya nada más se quedan los vigilantes, los encargados de cabina y durante un tiempo me tocó en el área de grabaciones, allá también en programación y tuve varias experiencias. No te diré que fueron alarmantes preocupantes, sino que lo que puede comentar la mayoría de todas las personas que han tenido algún tipo de experiencia que pueden relacionar al cansancio por la hora o por lo que quieras. Pero sin duda alguna me llama la atención aquellos sonidos que dicen que quedan capturados y que, de repente se pueden llegar a manifestar. Por ejemplo, en una ocasión no estábamos hasta las once o medianoche y no fui el único que escuchó pisadas de tacón y entonces empezamos oye. Qué estás oyendo. Le pregunto a mis compañeros, a Juan Espino, digo qué estás oyendo, porque igual puedo ser yo no, pero ya dos personas que me digan. Oye. Escucho que alguien viene caminando por el pasillo. Ya es una experiencia que se comparte. Entonces dice no. Ya no soy el único que está loco. No. Y luego estaba también otro amigo, Fernando Maldonado, y él escuchó lo mismo. En otra ocasión habíamos regresado de un evento aquí en el auditorio y normalmente se compartían varios módulos de oficina. Escucho que alguien empiece a Teclear estaba trabajando en la computadora y le digo a mí toca yo, Raúl Lorosco. Le digo oye, Raúl estuvo bueno el evento, no, y escucho que estaba tecleando porque él estaba metido muy en su módul verdad que estuvo muy bueno a Raúl y no me contesta nada. Digo bueno, Raúl a ver que lo voy a buscar al módulo y no había nadie en el módulo Raúl Méndez Macías, colaborador de buenos días. Esta también es un historia de aquí adentro. Se cuentan muchas cosas. Aquí adentro, pero bueno, en todas partes se cuentan cosas. Eso es bastante frecuente, aunque no significa que sea imaginación. Bien, en cuanto a esto de las ofrendas, hay una en particular que a mí me llamó la atención. Hace muchos años me tocó trabajar en muchas zonas rurales con motivo de construcciones y demás, y coincidiendo con ello, había cierta cercanía con las personas, dado que había que pedir permiso de guardar maquinarias, de guardar materiales en una casa, Entonces había que conocer a las personas y para llevar buena relación con los vecinos que iban a ser afectados Durante el proceso de obra. Siempre se platica un poquito oiga Y aquí como está la cosa oiga y alguna vez ha visto algo por los campos y de pronto una persona nos narra su experiencia y eran estos días en días de muertos y la experiencia que le había tocado vivir era una experiencia rarísima. Habían puesto la ofrenda afuera de la casa, en la parte de la cochera. Tenían una especie de cochera grande y al poner la ofrenda ahí habían puesto no solamente las fotos, sino muchas cosas raras. Y aparentemente mire usted nos están llamando desde Colombia y nos piden pasar la llamada al aire. Le prometo platicar la experiencia un poco después, pero creo que vale la pena escuchar a nuestros hermanos de Colombia a ver qué tienen adelante. Por favor, bienvenido, muy buenas noches de terramon. Habla con Leonardo Jaime bueno y con respecto al tema que están tratando, quitará contar una anécdota de un espíritu que viz usted que algunos cuantos años no me se te empeñaba como un digitador de guitarra pasando documentos que estaban enciendos a mano a computadora. Ustedes que tipo tres de la mañana, más o menos por la ventana, hizo una pausa activa y más o menos por la ventana hacia la calle y una persona que usualmente en los barrios hay gente que son vagos y pues usualmente sería a esas horas de esas personas, pues no se me hizo nada extraño. Simplemente esta persona se centró en lástera al frente y luego hizo un gesto, se agarró los brazos y hizo un gesto como si estuviera frío total, pues para mí fue algo normal, porque lo veía usualmente yo hasta el siguiente día que me enteré que resulta que esta persona en realidad llevaba una semana en hospitalizada y que no se había muerto. Entonces, pues yo lo vi como una persona normal, pero en realidad estaba falleciendo en más crimenes y por qué se acercó a despedirse de ustedes. Había lo conocía a usted lo veía cada noche algo similar, pues pues sí era una persona con la que, como era ni mol tarros, nosotros practicábamos con él. Eventualmente eso lo que yo os conocía, que él había tenido un accidente una semana antes y la que había llevado al hospital. Quizás oni porque fui la única persona que estaba despiertos ahora por el terran las tres de la mañana y pues se me hizo extraño este comportamiento. Hizo un gesto como si como si tuviera frío desde Boze grande. Y eso también no es purgar. Es un clásico fantasma de la Dios, no cree usted y aquí también me estoy pensando en eso. Entonces ya le tocó vivirlo. Sí, de hecho, pues como te fe o, escuchamos esos programas matemáticas y no sé si también por estar rodeado este ambiente, pero me han sucedido diferentes situaciones que podrían catalogarse como paranormales. Vaya. Sí, es un tema que puede haber cierta influencia por estar escuchándolos, pero de entrada más bien, yo creo que es una facilidad, una sensibilidad especial que le permite esto. Le agradezco mucho y espero tener una comunicación próxima para seguir platicando desde Colombia, platicándonos una experiencia y sí nos está describiendo. Es interesante esto del fantasma de la dióos, porque no necesariamente se despide de la persona más querida, sino de quien lo puede ver. Muchísimas gracias por habernos acompañado. Nos tenemos que despedir buenas noches síguenos también en nuestro canal de YouTube relatos del lado oscuro