Memoria de vidas pasadas _ Caso Ismail || Relatos del lado oscuro (Podcast)

Se acuerda de algo que no parece ser real, o por lo menos no parece pertenecer a esta vida actual... es posible que se trate de una memoria de vidas pasadas, son más frecuentes en niños, pero quién sabe si también en los adultos algo queda. Reltos del...
Usted cree que hayamos vivido otras vidas, es decir, que cada uno de nosotros haya tenido una existencia o varias existencias anteriores en otro cuerpo, en otra nación, en otra apariencia, incluso en otro género. Usted cree eso no le preocuparÃa un poco o al mismo tiempo no le produce cierta tranquilidad. Es extraño pensar que quizá hace apenas cien años fuimos alguien más o hace apenas sesenta años o lo que sea, o que quizá ese pequeñÃn que ahora mismo está usted viendo jugar ahà a su lado, en realidad hubiese sido otra persona diferente. Es un tema controversial, Es un tema que durante años ha estado en el tintero y que, de hecho, ha estado en la mente de los seres humanos durante toda su existencia. Civilizaciones antiguas han hablado de esto dos mil años antes de Cristo. Ya se hablaba de la metempsicosis, ya se hablaba de la reencarnación. Es un tema fuerte. Acompáñame relatos del lado oscuro, seres, extraños, sucesos es inexplicables de velocidad forma historias que otras mentes prefieren ignorar. Las memorias de vidas pasadas también se conocen como la memoria extracerebral. Esencialmente se refiere a la posibilidad de que recordemos hace a fragmentos o episodios más completos de una existencia que no corresponde a nuestra existencia actual. El fenómeno se ha venido dando durante muchos años. Desde los años cincuenta comenzarÃa una cierta tendencia a investigar esto, si bien desde mucho tiempo atrás ya existÃan relatos acerca de episodios en los que ciertas personas parecÃan recordar episodios de vidas pasadas es en los años cincuentas del siglo XX, cuando aquello refleja una mayor presencia de investigadores reales, de investigadores cientÃficos que iban detrás de esto. Nombres como herlandur Haralson y Ann Stevenson, como, por supuesto, el propio Prime Wise, comienzan a darle forma a este tipo de situaciones. Si bien otros investigadores, como Raymond moody Elizabeth Obler Ross iban detrás de la posibilidad de la supervivencia espiritual después de la muerte, de la supervivencia de la personalidad después de la muerte, estos investigadores de los que le he hablado, iban detrás de investigar estos relatos, estos casos en los cuales las personas aseguraban vivir una segunda existencia y recordar una primera. Los casos eran muy raros, pero parecÃan seguir un patrón hasta el punto en el cual se establecieron ciertos códigos. Por ejemplo, si una persona declaraba recordar vidas pasadas y podÃa afirmar ciertas cosas y dar a ciertos datos, si éstos eran comprobables en menos de seis de las afirmaciones, el caso no valÃa la pena. Es una regla un poco extraña. Pero si alguien declara o firma haber vivido una existencia previa y presenta ciertos datos y estos pueden ser corroborados en más de seis ocasiones, el caso es muy atractivo. También se establecieron otros parámetros, como, por ejemplo, la credibilidad de los testigos, la credibilidad de la persona, la presencia de informaciones corroborables, como ya le decÃa. Pero también se desligaba, por ejemplo, la información personal, la información familiar. Si alguien asegura yo soy la reencarnación de mi hermano mayor, que murió un año antes de que yo naciera, es muy probable que la información estuviera permeada desde todos los ángulos. Sin embargo, si alguien declaraba yo soy la reencarnación de un hombre que murió en mil novecientos cuarenta en tales condiciones y que manejaba un auto. Y hacia esto y tal y se puede corroborar esto, la información es diferente. Pero al mismo tiempo que esto surgÃa, también surgÃan otras terapias y otras investigaciones que iban encaminadas a realizar regresiones, regresiones bajo hipnosis en donde las personas transitarÃan a niveles pre uterinos, en donde conocerÃan episodios que les habÃan marcado. Era un tema enorme. Lo atractivo de esto era saber si era real o no. Y una vez que esto fuera real, que se pudiera acreditar que un caso era verÃdico, que esta gente sà estaba cumpliendo los protocolos y su historia era lógica, creÃble y comprobable. Entonces venÃa la segunda pregunta. Por qué, porque existe algo más. Existe una memoria colectiva general y alguien pescó por ahà una idea. Existe un fenómeno de mediumnidad, con una identificación equivocada. O realmente vivimos varios bailes antes de venir a bailar éste, por supuesto que también puede ser impresionante. Pero antes de seguir, déjeme que le platique un caso. Este caso fue uno de los pioneros en esta temática. Es conocido como el caso de Ismael. Ismael por el nombre. El nombre es árabe es un nombre del Islam. El caso sucede en TurquÃa en mil novecientos cincuenta y seis y se volverÃa muy famoso porque el caso como tal y toda la investigación fue realizada por la Universidad de Rajastán en la India. La Universidad de Rajastán en los años cincuentas tenÃa una catedra de parapsicologÃa. No, no era de adivinación de cartas, ni de lectura del futuro, ni nada de esto. No. No. El parapsicólogo es un profesional que investiga fenómenos de la mente. Normalmente se trata de profesionales de las áreas de neurologÃa, de psiquiatrÃa, de psicologÃa, de medicina, quienes, junto con gente que se dedica a hacer estadÃsticas matemáticos actuarios, realizan pruebas para determinar si la actividad cerebral produce efectos que van más allá de lo fÃsico. Lo hemos explicado antes, pero el hecho es que el Departamento de ParapsicologÃa toma conocimiento de aquel caso y comienza a investigarlo a través de el doctor Bannerje, un hombre que años después viajarÃa a los Estados Unidos y serÃa colega de Ian Stevenson y participarÃa en la Universidad de California en muchos de los estudios mayores que se han realizado sobre de esta rama, de la posibilidad de existencias previas. Pero comencemos por el lugar. Vamos a la región de Adana, en TurquÃa, en el distrito Midiqui. Es mil novecientos cincuenta y seis y nace un bebé. El Bebé es hijo de un carnicet abarrotero. Es un hombre que tiene un negocio, se llama meemet ad Linkish y es el noveno hijo de la familia. No pierde de vista que en los años cincuenta s tampoco se acostumbraban estos mimos y estos cuidados excesivos y menos en un paÃs con una creencia islámica en donde habÃa una diferenciación marcada padres y hijos. El respeto todo esto y ser el noveno hijo. Definitivamente, este pequeño era todo menos el consentido y habÃa muchas prioridades antes de prestar la atención. El pequeño era conocido como Ismail. Fue el nombre que le dieron Ismael en español y es un niño normal. La madre lo cuida, lo atiende, pero al mismo tiempo tiene que atender a nueve, asà que la atención no es mucha En algún momento cerca de los dos años, el pequeño tiene una extraordinaria habilidad para hablar. Eso es extraño. Mientras que los hermanos habÃan tenido un desarrollo un poco menos rápido este chiquilÃn desde los doce meses, es decir, al año hablaba razonablemente bien. Se expresaba razonablemente bien. Cuando cumple dieciocho meses, es decir, un año y medio, el padre tiene que ir a trabajar. La madre tiene que hacer miles de cosas, por lo que toma al pequeño lo coloca en su carreta. Es mil novecientos cincuenta y seis. Hay muchas carretas por ahà lo ponen en la carreta y van a atender sus asuntos conforme. Van avanzando y llegan a un lugar, etcétera, etcétera. De pronto el niño le dice al papá estoy cansado. Ya quiero ir a mi casa. El padre se queda sorprendo de aquella declaración y le dice pero si acabamos de salir, sÃ, pero ya quiero ir a mi casa a ver a mis hijos. Quiero verlos en ese momento. El padre se queda pensando de qué está hablando este niño Ismail tiene dieciocho meses de edad. Es un niñito. El padre memet simplemente se rÃe y no presta mucha atención, pero un poco más adelante, el niño vuelve a insistir. Quiero ir a mi casa, quiero ver a mis hijos, quiero estar en mi lugar. El padre es acer que le dice cuáles hijos y eres un bebé. El niño le contesta esto. No soy yo cómo sea. El padre regresa a casa. Cuando llega le dice a su esposa todo lo que habÃa visto. La esposa no puede decir ni si ni no es un niñito. Tiene año y medio. Es chiquito. Camina torpemente, pero habla muy bien. Asà que están en aquella casa. Llena de telebejos y de chacharas por aquà por allá. Es un hombre que se dedica a vender cosas. Tiene su carnicerÃa. Entran y salen chamacos por todas partes. Vive con ellos. La abuelita vive con ellos, El tÃo vive una cantidad de gente bárbara. Asà es que cuando el esposo llega, cuando le dice a su esposa oye, el niño dice cosas muy raras. La mujer está sacudiendo algo, soplándole a la nafre y a lo que esté cocinando pasa un chamaco corriendo. Asà es que no le presta mucha atención. Conforme pasan los dÃas. Uno de esos dÃas, la señora se queda sola con el pequeño, lo está bañando, lo coloca en su tinita, agarra su esponjita, comienza a bañarlo y el niño de pronto le dice basta basta. Quiero ir a mi casa, a la mujer se queda sorprendida y le dice estás en tu casa, Ismael, estás en tu casa, a lo que el tÃo aquel el niñito responde. Yo no me llamo Ismael. La señora se queda espantada, empieza a sentirse muy rara. Obviamente, y asà como la que no quiere la cosa lo sigue lavando. La echa agüita y lo envuelve para secarlo. Aquella criatura le responde. Mi nombre es al Baile al Baile Sus. La madre jamás habÃa oÃdo ese nombre. No sabe quién es esa persona. Le dice perdón, pero tú Eres, Ismael, eres mi hijo. Yo te traje al mundo. Nunca me he separado de ti Eres, mi hijo. Estás en la casa de mehemet y Eres nuestro hijo. Si ya sé, sé que este no es mi cuerpo, este no soy yo no sé qué hago aquÃ. La madre está a punto de desmayarse cuando entra a otra persona y escucha aquello y se espanta horriblemente y dice quién está hablando ahÃ, a lo que el pequeñito de dieciocho meses se volte y le dices hoy al baile sus ulmus y vaya si era una broma del pequeño, era una broma muy complicada y quién eres. Yo vivÃa en Adana, en otra región de Adana, en Becheche, y tenÃa mi casa y conforme lo va diciendo, lo dice con una expresión tan extraña que ha llegado también la abuelita y alguno de los otros hermanos que también se acerca a ver qué imagÃnese usted la escena la mujer de mehemet su esposa está ahà con un niñito envuelto en su toallita la abuelita, pero es un niñito, pues está ahà paradito en la y está hablando con una voz rara diciendo que él tenÃa su casa, con sus animales, que tenÃa a su esposa, que tenÃa otra esposa, porque habÃa una situación con esto de musulmanes y el hecho es que está describiendo una vida. Entonces un pariente que está ahà se acerca le dice por qué hablas en pasado, a lo que el pequeñito de dieciocho meses es ridÃculo. ImagÃnese, usted la escena le dice porque me mataron. Me mataron a golpes, me golpearon en la cabeza hasta matarme, y mi esposa y mis dos hijos también entraron y también los mataron. Te quedan todos muy sorprendidos. Desde el nacimiento del pequeño Ismael habÃan notado una extraña cicatriz en el cráneo. Era una marca de nacimiento. No habÃa sido una lesión provocada durante el parto, habÃa sido un parto natural. Pero cuando el pequeño estaba todavÃa de meses muy chiquito, notaron esta extraña marca en el cráneo, que parecÃa ser una horrible cicatriz. El niño fue llevado al médico. El médico lo vio ah qué bonito no tiene nada. No parecÃa ser algo peligroso. Conforme me pasaron los meses, se dieron cuenta que el niño seguÃa su crecimiento y todo muy bien. Pero ese dÃa, en particular, cuando está la madre de Ismael oyendo esto y llega la abuelita y llegan los demás, se quedan espantadÃsimos porque déjeme informarle algo. En el Islam no hay una práctica reencarnacionista como tal dentro de la rama que se practica en TurquÃa. Existe por ahà alguna idea entre algunos de los seguidores del Islam de que existe una versión de la reencarnación, pero en este sitio en particular, no se creÃa en la reencarnación. Ninguno de ellos cree en la reencarnación. Por lo tanto, la única posible explicación es que el pequeño está poseÃdo un espÃritu. Ocupó el cuerpo de Ismael y están todos horrorizados. Hacen venir a varios amigos y gente que conocen para que vean esto, por supuesto, para cuando llega uno de los ministros, una persona un religioso, para escuchar la narración, el niño ya está vestidito y sentadito. Asà es que cuando aquel hombre entre y le pregunta a quién eres, el niño responde con su vocecita chillona muy simpática ismagi. Asà es que vamos se enoja a que el hombre y dice que no le estén tomando el pelo. Pero cuando unos dÃas después regresa de manera sorpresiva, el pequeño Ismael, de dieciocho meses de edad, comienza a describir de nuevo su existencia previa, vuelve a asegurar que su nombre es al baile sus ulmus y que vivÃa en la bacheche en Adana y que fue asesinado el treinta y uno de enero de mil novecientos cincuenta y seis. Lo recuerda claramente. Es más, Sabe quiénes lo mataron. Sabe quiénes lo mataron. Sabe cómo murió su esposa y dos de sus hijos. Sabe que vive un hijo más y que su primera esposa, de la cual se habÃa separado, también vive. No no, y no se habÃa separado de ella porque no la quisiera, sino porque no podÃa tener hijos. Por lo tanto, le permitieron contraer nupcias nuevamente, pero conservó a su esposa, a su primera esposa en casa y ellos vivÃan y recordaba detalles muy macabros. Asà es que el hombre aquel, el ministro, hombre religioso, le pregunta exactamente en dónde el niño le dice llévame el padre, este hombre memet decide que sÃ, que van a hacer la prueba si es que comienzan a manejar y para su asombro no es muy lejos. De ahà es a unos veinte kilómetros comienza a manejar y el pequeño de apenas dieciocho meses. Usted, si ha tenido hijos, seguramente sabrá que un bebé de dieciocho meses jamás le va a decir por dónde es el camino ni para ir a la tiendita, pues este pequeñito de dieciocho meses le indica al padre por dónde debe de ir para llegar exactamente a una casa muy grande, muy vistosa, en donde el pequeño se baja y entra como si nada y comienza a saludar por nombre a cada uno de los que encuentra. Cuando llega a cierta parte de la casa. Se encuentra con un hombre que viene jalando un animal al que le dice detente esa es mi vaca y se llama asà y tú eres fulano de tal y comienza a ver esta descripción cuando de pronto aparece una mujer mayor, acompañada de un hombre joven, de un adolescente, a quienes abraza cariñosamente el pequeño. Aquella mujer se sorprende. No sabe quiénes son estas personas. Nunca los ha visto, pero él les dice sus nombres y les dice los nombres los apelativos de cariño. Asà que hay un momento muy extraño. Todas estas personas están todos muy descontrolados. Por supuesto que me mete el papá de Ismail está muy apenado por esto y ofrece disculpas e intenta retirar al niño. Pero el niño no se quiere ir asegura que esa es su casa que esos son sus familiares y sigue dando datos muy precisos, como, por ejemplo, el hecho de que los tres asesinos habÃan sido sus empleados, habÃan sido sus peones. Cuando le informan que dos de ellos fueron colgados y el tercero murió en la prisión antes de ser colgado, siente ciertas satisfacciones, evidente, pero al mismo tiempo que ocurrÃa esto, el pequeño tenÃa lapsos en los cuales era un niño normal, pero de pronto recuperaba esta postura. La historia se hace pública, porque, obviamente siempre hay algún curioso que lo cuenta a los periódicos. La historia se hace pública y llega a oÃdos del Doctor Bannerge en Rajastán, quien no duda en trasladarse desde la India hasta TurquÃa para entrevistarse con la familia y realizar una serie de pruebas. Las pruebas que hace van desde corroborar los testimonios, corroborar la marca que tiene en la cabeza, la herida, aquella la cicatriz de nacimiento que tiene, hablar con el niño, corroborar más pistas, presentarle informaciones falsas. Por ejemplo, en varias ocasiones el Doctor Bannerge le presenta fotografÃas para que reconozca familiares, amigos conocidos y entre estas fotografÃas mete fotografÃas de personas desconocidas. Obviamente, el niño es muy claro al decir este es fulano de tal, este es mi tÃo, este es mi hermano, este es mi primo, este era mi casa, esto este no sé quién sea y sacarlo y acertaba durante la investigación del Dr. Bannerger, que generó un reporte, por cierto, muy interesante y que se puede conseguir Además, existe el reporte de la Universidad de Rajastán. Dentro de este informe relatarÃa cómo, en un cierto momento, durante una visita a la región donde vivÃan, de pronto un niño se detiene y saluda a alguien por nombre, un hombre mayor, que está sentado a fuera de una tienda y le dice no me olvido que me debes dinero. Me debes tanto dinero. Por esto, Por esto, por esto, algo que evidentemente, este niño jamás habrÃa sabido, porque aquel hombre jamás lo iba a decir, apenado a que el sujeto reconoce que, efectivamente le debÃa dinero a al Baile sus Ulmus, no a este niñito de dieciocho meses. El caso se cerró de una forma muy diferente a lo que usted se imagina por varias cosas. Primero, los padres de Ismael optaron por retirarlo del lugar, alejarse de ahà y cambiar incluso de domicilio, porque los familiares de Albail del muerto pensaron que lo que querÃan era estafar robar el deudor. Aquel que le debÃa dinero no querÃa pagar. Asà es que puso en riesgo a la vida del pequeño para no pagar era una suma importante de dinero. Amenazaba con alterar la seguridad del niño. Asà es que esto no era una historia feliz. La familia, los sobrevivientes no se alegraron de ver a un niñito de dieciocho meses acompañado de su papá y de varios testigos y fotógrafos y demás, tratando de decir que esa casa, esos animales, esos negocios, ese dinero eran de él y, por consiguiente, serÃan de esa familia. Legalmente, nunca lo pidieron. La familia de Ismail trataba de mantener el perfil bajo, pero estaban intrigados por esto posteriormente la propia religión de esta zona. Los ministros religiosos y flamitas de esta región consideraron que era inapropiado lo que estaba ocurriendo. Cabe señalar que mehemet era un hombre religioso, Era una persona muy cercana con el culto. Asà es que prefirió terminada la investigación del Dr. Bannerge mantener un perfil bajo y un cinto anonimato. No pretendÃan cobrar nada. No era un negocio. Bannerge habÃa realizado este tipo de investigaciones en la India durante años, pero aquà la situación era totalmente diferente. Se complicaba y se volvÃa una situación de riesgo para el pequeño. Conforme, los meses fueron pasando y se mantuvo la distancia entre los cinco y seis años. El pequeño dejó de tener esta percepción. Fue algo muy curioso. Pero de pronto comenzó a perder la memoria de esto. Poco a poco iba recordando cada vez menos incidentes de su vida pasada durante esos primeros meses, alrededor de los dieciocho meses hacia los tres años, era frecuente que al ver algo dijera en mi casa, yo tenÃa esto en mi casa y llévame a mi casa y se volviera insoportable aquello. Pero con el paso de los meses se fueron perdiendo estas situaciones hasta que alrededor de los cinco años era un niño encantador perfectamente normal, al que si uno le preguntaba a algo acerca de la vida de Albail, probablemente dirÃa que no recordaba bien, pero que algo habÃa oÃdo y poco a poco se fue desvaneciendo aquella memoria. El incidente en particular resulta muy atractivo porque fue investigado y además hubo varias colaboraciones durante las pesquisas. Los interrogatorios eran realizados de forma bastante estricta. No hubo ningún beneficio para la familia. No perseguÃan nada. Usted pensarÃa quizá fue un fraude. Toda la idea urdida en enseñarle al pequeño a que dijera cosas asÃ, pero no parecÃa tener sentido. Era algo demasiado complicado. Por otra parte, pusieron en riesgo la vida del pequeño. No tenÃa tampoco mucho sentido de haber inventado esto en un paÃs en el que, por cierto, se practica todavÃa la pena de muerte y demás cosas. Asà es que no era lógico. El reporte de banner Get después serÃa revisado por Stevenson y por varios investigadores más, quienes coincidÃan en afirmar que el niño no tenÃa forma de haber obtenido esa información. Asà de simple no tenÃa forma en mil novecientos cincuenta y seis. No hay Internet, no hay televisión en todas las casas. En esta casa en particular, no la habÃa un pequeño de dieciocho meses. No el periódico, el padre no era muy afecto a leer las noticias. Asà es que tampoco informaba. La información que se reunió fue muy impresionante, pero qué significaba al final del dÃa. Casos como este se documentaron en un número brutal de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Zulia en Venezuela en el dos mil quince, un estudio por demás extraño por el tema que trataba. Se han recopilado unos dos mil quinientos casos. De estos dos mil quinientos casos, uno pensarÃa bueno. Mayormente serán en paÃses que practican una religión reencarnacionista, pero no, de hecho, los casos más impactantes ni siquiera ocurrieron en la India o en algún paÃs donde haya la creencia reencarnacionista. Ocurrieron en lugares tan disÃmbulos como Estaban Unidos, como Brasil, como Venezuela, TurquÃa Francia, lugares en los que no solamente no hay una práctica de reencarnacionista, sino que, de hecho, habÃa poca actividad en el terreno de dolor religioso. En Estados Unidos. El caso que se documentó fue en mil novecientos noventa y ocho. Después estuvo el caso de Sheila en los años ochentas en Venezuela, el caso Romero en Francia. No tengo ahora mismo el dato. Solamente leà la anécdota. El caso fue el de un niño francés que aseguraba no ser un niño francés, sino haber sido un niño en otro tiempo, haber sido otra persona alemana, pero quizá uno de los casos más raros de los que se tenga memoria. Es un caso que ocurrió en la región de Birmania. Fue un caso masivo. No fue una sola persona, sino que fueron numerosos niños que aseguraban por separado. Todos ellos no tenÃan ninguna conexión. Este caso fue rarÃsimo. Requirió varios investigadores que participaron en esto, porque de pronto, en los años cincuentas, también numerosos niños de esta región de Birmania en el sur de Asia comenzaron a relatar ser japoneses. SÃ, ser soldados japoneses. Las memorias de vidas pasadas eran aterradoras. Muchos de estos niños relataban episodios dramáticos, sabÃan cómo habÃa sido su propia muerte. De los expedientes que se seleccionaron para la investigación fueron veinticinco de estos. La gran mayorÃa habÃan sido ejecutados por la propia gente de Birmania. Tras la caÃda del Imperio del Sol naciente la derrota de la Segunda Guerra Mundial, muchos de los soldados que se encontraban en estas zonas, soldados japoneses que estaban en estas zonas y que eran odiados por la población, fueron ejecutados de formas brutales. Hinchan ns, quemados, golpeados, fueron tomados de las instalaciones militares en donde estaban, es decir, donde habÃan caÃdo como presos de guerra tras rendirse y fueron ejecutados por la gente. Estas memorias estaban presentes en estos niños, pero no solamente eran memorias de esa muerte horrible, sino memorias también de sus vidas. Y algo más curioso de lo que se pudo documentar en Birmania fue el hecho de que muchos de estos niños tenÃan comportamientos atÃpicos, por ejemplo, ser metódicos, ser de cierto comportamiento muy diferente al comportamiento alegre y dicharachero y festivo de estas regiones. Estos eran bastante barcos, Sus hábitos alimenticios eran muy raros. El fenómeno comenzó a ocurrir en niños que habÃan nacido entre mil novecientos cincuenta y uno y mil novecientos cincuenta y dos y que presentaban estos sÃntomas desde tempranas edades. Cuando interviene en la investigación y se inicia esta búsqueda es alrededor de los tres o cuatro años, la mayor parte de los niños estudiados tenÃan totalmente perdidas las memorias de vidas pasadas. Alrededor de los seis años. El fenómeno era muy interesante, pero también aterrador para los padres de familia y madres de familia que de pronto se dan cuenta que su niño tiene memorias de una vida pasada como soldado japonés en un lugar en donde los soldados japoneses habÃan cometido muchas atrocidades durante la guerra y verdaderamente eran odiados. Significaba que esta criatura estaba en verdadero riesgo. Quién cuernos va a decir Mi hijo fue soldado japonés de la Segunda Guerra Mundial en un paÃs donde habÃan ocurrido estos horrores. Lo iban a matar. Lo iban a volver a matar. De hecho, la investigación tuvo esta finalidad de de tranquilizar un poco aquello y de hacer obvio que estos niños tenÃan un fenómeno extraño protegerlos en buena medida, porque la gente que se enteraba mi hijo fue solo dado japonés en otra existencia. QuerÃan volverlo a matar por el odio que le tenÃan. El fenómeno fue muy interesante, pero en todos los casos se han presentado ciertas situaciones muy especÃficas. Por ejemplo, estos niños pequeños comenzaban a hablar de estos episodios aterradores y padecÃan fobias, miedos, apegos, marcas, marcas fÃsicas que se presentaban. Por ejemplo, alguno de ellos presentaba un corte como si hubiera sido herido por una navaja, un cuchillo o algo otro. Presentaba un miedo patológico al fuego. Lo interesante del tema es que también tenÃan los recuerdos familiares. Hablaban de Japón, de lugares que nunca habÃan conocido, de ciudades, de personas, de nombres de apellidos, de rangos, de situaciones militares que no tenÃan forma de haber conocido y no necesitaban estar bajo hipnosis los recordaban en carne propia pasado este tiempo y ya entrados en los años setentas, cuando ya las memorias no eran memorias lúcidas, sino que se tenÃa que acudir a hipnosis profunda. SeguÃan estando presentes los recuerdos. En los años setenta herlandur Haralson realizó una investigación sobre de estos casos, sobre los pocos que aceptaron, porque la gran mayorÃa ya habÃan olvidado esto y no querÃan volverlo a pasar. Pero unos pocos que aceptaron durante los estudios revelaron conservar bajo hipnosis profunda esas memorias. Esto no lleva a una siguiente parte. Durante años también se ha realizado una serie de terapias de regresión a vidas pasadas, personas que sufrÃan fobias, miedos e impedimentos para realizar algo o para realizarse profesionalmente al someterse a regresiones de vidas pasadas. Se n n n N n n NS cuenta que en una existencia previa habÃan sido alguna cosa o habÃan tenido algún evento dramático que los habÃa marcado más allá de esa misma existencia. Y esto se vuelve todavÃa más caótico, pero, al mismo tiempo, muy interesante. Por qué. Porque la teorÃa del dharma o la creencia en el dharma y el karma nos dice que el karma, es decir, la respuesta de nuestras acciones en esta vida, no se ejercen esta misma vida, sino en la siguiente. Eso es lo que queda después de nuestra existencia. Por qué regresarÃamos una y otra vez para seguir aprendiendo, depurando y perfeccionando y evolucionar. En teorÃa, yo no soy experto en eso. Tampoco soy experto en redes neuronales ni mucho menos, pero me ha llamado la atención esto ahora. No todas las personas son niños pequeños. Cuando las personas adultas se someten a una regresión más allá del útero o r de runas, lo que se conoce como una regresión a vidas pasadas, enfrentan miedos que no conocÃan, situaciones que no conocÃan. Durante años hubo mucha discriminación hacia este tipo de prácticas, asegurando que todos Ãbamos a ser Napoleón o que todas iban a hacer Cleopatra. Eso no es cierto. La mayor parte de las personas que se someten a estas regresiones no fueron cosas extraordinarias, por supuesto que no. Durante años se han hecho anales y se han colocado registros de los testimonios de las personas y en su gran mayorÃa, quienes se han sometido a estas regresiones. En sus vidas pasadas fueron personas totalmente ordinarias y en algún momento algo terrible ocurrió que los marcó y los condujo a tener un comportamiento atÃpico en esta existencia. Pero ni siquiera es en una vida inmediata. Normalmente, las memorias de vidas pasadas en las edades tempranas son de una existencia previa inmediata, es decir, el niñito recuerda una existencia que ocurrió hace diez veinte años, máximo cuarenta y cinco años una generación. Pero las personas conservan rasgos de existencias muy muy antiguas que generaron una marca tan indeleble que sigue representándolos actualmente, es decir, que yo soy yo, mi yo actual y toda mi historia que de alguna forma va sumando pedacitos a quien soy. Esa serÃa la idea terrible, sÃ, muy impresionante. En fin, estas teorÃas se suman a muchas otras. Hablarlo en un solo programa serÃa imposible. Tenemos muchas otras casuÃsticas y muchos otros temas, pero hemos encontrado, por demás atractiva la idea de que hemos vivido muchas vidas. Por supuesto, usted me dirá la explosión demográfica. Como se explica, somos seis cero millones de habitantes en el año dos mil de dónde salieron tantos. Si la reencarnación consiste en que las personas vuelven a vivir una y otra vez, se mantendrÃa un ciclo lógico. Pero eso no es del todo cierto. No es asÃ. No es una sola existencia. Existen muchas personas que ingresan por primera vez, otros que se van porque han evolucionado y hay otro factor dependiendo de la creencia reencarnacionista. También existe la metempsicosis, en donde se transmigra, es decir, que no todas las reencarnaciones son hacia otro ser humano. Asà que habrÃa personas que evolucionan hacia algún animal dependiendo de su propio comportamiento, como lo dice el vagabajita, o personas que evolucionan de un ser inferior hacia un ser superior, lo que explicarÃa que al ir evolucionando paso a paso desde seres primitivos, se habrÃa generado esta situación mundial que tenemos. Por lo tanto, no no aplica la idea errónea de que no puede haber reencarnación, porque si no no serÃamos tanto. No nos explica del todo, pero es interesante. No cree usted le ha tocado vivir algo. Recuerda usted de alguna existencia previa. Hay casos muy notorios de esto. Si tiene confianza en platicarnoslo, nos encantarÃa escucharlo por allá abajo en la caja de descripción. Viene el correo de contacto y bueno, dado que no queremos alargarnos mucho con este tema para tener otra ocasión de platicarlo y de ampliarlo, solo me queda mandar muchos saludos a Samira Do, a marian Lagares axel Ploshe World de Maryland, a Mario Arias, a Guillermo y su hijo Liliana. Muchas gracias por acompañarnos en familia. Ellos están en Phonix, en Arizona, Matilde Lidia Arenaza, que está en el Mar de Plata Mar del Plata Argentina, Rafael MartÃnez desde Oxnard, California, Fernando Nawell, que cumplió años apenas, le mandamos una felicitación y un gran abrazo. Siempre lo vemos por ahà en el chat para Verónica va a su alto desde Chile, para Bernardo López y yu que nos escuchan juntos. Nos da mucho gusto. Les mandamos un abrazo a ambos Dolia Guevara y BenjamÃn Kasata, que nos escuchan mientras juegan videojuegos, Qué barbaridad. Ojalá esté divertido el videojuego. Luis Salazar des decÃa elvira López Guadalupe, Armas, Juan Carlos Maravilla desde Sacramento, California. Les mandamos un fuerte abrazo a todos ustedes. Muchas gracias por su compañÃa. Buenas noches y que descansen en paz. S







