Madres que matan|| Relatos del lado oscuro (Original radio)

En este episodio se narran algunos escalofriantes casos de madres que acabaron con la vida de sus hijos.
En este episodio se narran algunos escalofriantes casos de madres que acabaron con la vida de sus hijos.
También nos gusta ir de acuerdo con las fechas, es decir, también celebramos las fechas en este caso el DÃa de las Madres. Y es muy sencillo es desearles felicidades a todas las madres, pero hacer un programa para decirles felicidades tiene que tener que ver con lo que hacemos en relatos del lado oscuro y por ello, esta noche les vamos a platicar de madres que matan relatos del lado oscuro, patas, seres, extraños, sucesos, inexplicables, versidades historias que otras mentes prefieren ignorar. S no todas las madres son amorosas, abnegadas, duras tiernas y entregan la vida por los hijos. Normalmente, la idea que se nos ha vendido a lo largo de los siglos me atreverÃa yo a pensar o por lo menos de muchos años, es que las madres son asà abnegadas, entregadas, que se quitan el plato de la boca, de la cuchara de la boca para dársela al hijo y que están dispuestas a dar la vida misma por su retoño. Pues, después de escuchar este programa, quizá solamente quizá usted cambia de opinión. Y es que algunas veces ocurren cosas como esta déjeme que lo lleve atrás en el tiempo. Es el año de mil novecientos noventa y cinco y estamos en los Estados Unidos. De pronto una mujer llama por teléfono a la oficina del Comisario de un poblado conocido como Union que se encuentra en los Estados Unidos. Particularmente la mujer grita como si estuviera totalmente desquiciada y asegura que alguien ha robado sus dos hijos del auto. El hombre que responde en la oficina del Comisario no entiende bien qué es lo que le están diciendo. El sujeto no puede creerlo y Union es parte de Carolina del Sur. Es un lugar en donde no pasa nada extraordinario. Es un sitio muy tranquilo. Es el medio de los Estados Unidos. Es tranquilo. Todo el mundo se conoce y esto ocurre en un sitio cerca de la propia ComisarÃa y, de hecho, en un sitio cercano a un centro comercial. La mujer está desesperada. Cuando el policÃa pregunta dónde está, ella responde que cerca de un vecino y da algunas indicaciones. Minutos después, la policÃa llega y encuentra cerca de la casa de John Lake. Una mujer desesperada, o por lo menos eso dice asegurando que sus dos hijos, que son muy pequeños, Michael tiene apenas tres años y Alex tiene apenas catorce meses. Ella asegura que se han llevado su coche con los niños adentro. Esta es una situación desesperada. La policÃa inmediatamente arma un enorme revuelo da órdenes acerca de esto, incluso en cuestión de horas, La propia prensa local y la prensa nacional en los Estados Unidos habla del caso. Es una situación grave, muy grave. Es tan grave que el propio Presidente de los Estados Unidos comienza a intervenir en el caso. SÃ, el Presidente Bill Clinton, en aquellos años, un hombre bastante reconocido y estimado en los Estados Unidos, interviene para enviar mensajes de que se está haciendo todo lo posible y asegurándole a esta joven mujer, por cierto, una mujer de apenas veintitantos años, que sus hijos van a aparecer. De hecho, internamente, Bill Clinton habÃa girado instrucciones ya a los lÃderes o a los jefes del FEB para que realizaran la búsqueda. Pero eso no es todo. Otros Estados habÃan comenzado a hacer una búsqueda masiva por todas partes. En Carolina del Sur, cientos de personas se dieron a la tarea de buscar en todas partes. La única información que esta mujer habÃa dado es que un hombre muy grande de tamaño alto, de gran estatura negro habÃa robado el auto con los hijos, una situación que no quedaba clara. Tanto susan como su marido, David, aseguraban estar destruidos por el hecho y suplicaban la prinsa mientras los entrevistaban. Imagine usted la escena, una mujer joven, bonita, una chica muy guapa, llorando y suplicando ante los medios que le devuelvan a sus criaturas. El marido también se ve visiblemente consternado y asegura que no podrÃan sobrevivir sin ellos. Esto, esto, esto golpear, por supuesto, a la prensa y a la gente. No, pero al mismo tiempo, para los policÃas, algo no parecÃa ser lo correcto, algo no imponaba bien. Probablemente el primer momento sorprendió a todos. Pero uno de los oficiales de policÃa asignados al caso, uno de esos viejos zorros de la policÃa, huele que hay algo raro. La historia de esta mujer no era del todo creÃble, asà que decide entrevistarla ese mismo dÃa y al dÃa siguiente y al dÃa siguiente. En cada ocasión habÃa detalles que iba cambiando. Era raro. Aquello era raro porque, aparte de que cambiaba los detalles, la mujer no parecÃa del todo preocupada en téjeme que le explique algo. Esta mujer SÃ, ciertamente estaba bastante afectada, o por lo menos eso parecÃa cuando aparecÃa la prensa. Pero cuando no aparecÃa la prensa, esta mujer estaba fumando. Estaba simplemente platicando y preguntándole a propios y ajenos acerca de una persona que no tenÃa nada que ver con sus hijos. Esta mujer de pronto comenzaba a hablar acerca de Tom. SÃ, Tom Tom era un amiguito. Digámoslo asÃ. Tom Findley era un novio que habÃa tenido por ahà en algún tiempo y que, de hecho, habÃa sido una relación que ella apreciaba mucho, pero habÃa terminado mejor con David, que era el padre de los hijos David, aparentemente de Vitt Smith. SÃ, se veÃa visiblemente preocupado y en cada ocasión que lo entrevistaban se veÃa cada vez peor. Pero susan la verdad es que no se veÃa tan mal un buen dÃa. Al jefe de la policÃa se acerca y le pregunta, realmente te robaron a tus hijos. Ella responde, por supuesto. Realmente te robaron a tus hijos? La mujer responde, por supuesto. AceptarÃas una prueba de polÃgrafo. Claro que sÃ. El polÃgrafo es un dispositivo que se conecta a las personas para medir la respuesta del cuerpo. Ante ciertos estÃmulos. Normalmente se le colocan ciertos aparatitos que son como electrodos, como los que se usan para un electrocardiograma o un electro encefalograma. Se le coloca en los dedos, se le colocan en la cabeza y se le hacen afirmaciones positivas, como por ejemplo, te llamas susan. Ella debe de responder. SÃ, tienes ochenta años. Ella debe de responder. No son formas que se tienen para revisar las respuestas. Se hacen preguntas, una serie de preguntas, como, por ejemplo, quieres a tu mamá. Es una respuesta ambigua. Ya sé que la mayor parte de la gente dirÃa sÃ, pero para una persona que está siendo juzgada se espera un nivel de ambigüedad. Tu coche es de color rojo. No te cepillaste el pelo. Anoche, sÃ, te lavaste los dientes. Ahora en la mañana sà asesinaste a tus hijos. No claro que no, y después otra serie de preguntas, de tal forma que, en medio de todo esto, pueda salir la verdad. Pero sabe algo. Los exámenes del polÃgrafo no fueron con A pesar de que se realizaron varios exámenes, tanto por la policÃa estatal como por el propio feb, los exámenes no fueron concluyentes, es decir, que los examinadores no podÃan garantizar que la mujer estuviera mintiendo. Ellos no podÃan decir si habÃa asesinado a sus hijos, si el hombre negro habÃa robado a sus hijos, pero sà concluyeron algunos aspectos. No habÃa claridad, especÃficamente en dos temas, un hombre negro robando niños y niños muertos De otras cuarenta preguntas que le habÃan hecho. Las respuestas eran muy claras, pero en esas dos las respuestas eran confusas, Asà que la policÃa decide seguir preguntando cosas y a través de esto comienzan a investigar un poco más algo No embonaba. De acuerdo con su testimonio, Ella habÃa asegurado que el auto le habÃa sido robado con los niños dentro estando en un centro comercial. La policÃa la confronta duramente y le pregunta cómo llegaste del centro comercial al lugar donde estabas. Ella responde que habÃa comenzado a caminar frenéticamente buscando a sus hijos y por qué los fuiste a buscar en un camino vecinal. Cómo llegaste ahÃ. Porque no llamaste a la policÃa inmediatamente y ese tipo de preguntas la van poniendo cada vez más nerviosa, de tal forma que nueve dÃas después, finalmente susan confiesa ella mató a sus hijos. Aquello era un tema muy duro. No era un asunto fácil. La prensa a nivel nacional habÃa convertido a esta joven mujer casi en una santa, en una vÃctima del terror que reinaba en los Estados Unidos. Los candidatos, igual que en muchos candidatos que haya en el mundo en ese momento, comenzaron a hablar acerca de la inseguridad que reinaba en Carolina de aquel del Sur y que por eso se habÃan robado los niños. Pero de pronto todo cambia. Cuando nueve dÃas después susan Smith reconoce haber matado a sus propios hijos. Aquello era un golpe por todas partes. De pronto la prensa que habÃa hecho gala del dolor de aquella pobre mujer era realmente una asesina. Eso no era un asunto fácil. Eso no era algo que pudiera digerir. Hubo manifestaciones, hubo un montón de cosas, pero qué habÃa ocurrido realmente, qué habÃa pasado con los niños. Esa era una pregunta que no tenÃa muchas respuestas. El propio Presidente Klington, quien se habÃa solidarizado y habÃa enviado gente, quedaba sorprendido el relato aquel del joven negro enorme que habÃa robado su auto y que la habÃa bajado. Lo fue cambiando. Finalmente, ante la presión, confesaba cómo Susan Realmente no habÃa perdido el coche en ninguna parte. HabÃa salido ese dÃa de su casa manejando sin tener muy claro a dónde iba. Los dÃas no habÃan sido buenos para ella. HabÃa habido muchos contratiempos, muchos contratiempos porque esta mujer habÃa comenzado a vivir una serie de problemas con su marido y finalmente las discusiones se habÃan vuelto terribles. Tanto Susan como el marido ambos habÃan sido infieles mutuamente. David habÃa tenido romances con las empleadas del lugar donde trabajaba Susan. ReconocÃa haber tenido a un amorÃo estando ya casada con Tom Finland, que habÃa sido su gran amor de la vida y de la infancia o de la juventud. ReconocÃa haber tenido romances con un vecino y un buen dÃa. También reconoció haber tenido algo que ver con un pastor que habÃa por ahÃ, pastor de Iglesia. El caso es que la relación se habÃa roto. David habÃa agarrado un buen dÃa sus maletas y se habÃa ido a vivir un departamento y ella se queda solo, completamente sola y a pesar de todos sus deseos de ser la gran ama de casa. De pronto toma el coche y comienza a manejar sin un destino fijo. En el asiento trasero van los dos pequeños. Tres años y catorce meses. Los niños van viendo. Uno de ellos está dormidito, el otro va viendo por la ventana y distraÃdo susan llega a la lago John De quizá con la idea de ver el paisaje. Sólo Dios sabe qué estaba pensando y decide entonces sujetar bien el cinturón de seguridad de los niños, quitarle el freno al auto y empujarlo para que cayera el agua, se hundiera y los niños murieran. SÃ, eso fue lo que hizo su sansmà de esta joven de veinticuatro años, bonita menudita de pelo largo, acababa de empujar su propio auto con sus propios hijos para que se ahogaran y estuvo ahà parada hasta que vio que finalmente el auto se hundÃa por completo. Sabedora que los niños jamás saldrÃan, jamás se podrÃan soltar de los cinturones de seguridad y que estaban condenados a muerte. Su san respiró aliviada. Asà fue como lo describió. Ella. Declaró respiré a aliviada al saber que podrÃa iniciar una nueva vida. Su sueño era volver y casarse con Tom Finland aquel que habÃa sido su amor de la juventud y con el que se supone habÃa tenido un romance que no habÃa llegado a nada porque Finland habrÃa reclamado que con dos hijos de un matrimonio anterior no querrÃa tener mayor asunto. De acuerdo con la mentalidad de Susan Smith, su posible romance con Tom Finland, adinerado guapo, un soltero muy deseado, no habrÃa llegado a nada por culpa de los dos niños. Asà es que entiende que con dos niños a cuestas, no llegarÃa a ella misma a ninguna parte, Nunca tendrÃa la vida soñada que deseaba y mata a los niños ahogándolos. Era aquello una locura. Susan Smith se convierte en una criatura detestable, en cuestión de minutos, detestable. En cuanto al marido Dave Smith, Ciertamente el sà sà tenÃa por qué y estaba hecho pedazos, hecho pedazos. Estuvo presente en todas las escenas de juicio, en todas las presentaciones, declaraciones, en todas y en todo momento pidió que fuera condenada a muerte. Sin embargo, al paso de los dÃas, la situación fue cambiando y, si bien fue condenada a cadena perpetua, los jueces y la gente que participó consideró que no era aplicable la pena de muerte en este caso. Susan Smith fue enviada a prisión, donde permanecerá hasta probablemente el dÃa de su muerte. Si estoy en lo seguro, continúa estando ahà aún donde, por cierto, ha llevado una vida también muy extraña. Susan Smith provocó toda suerte de cosas raras, desde tener encuentros de carácter sexual con los guardias de la prisión con otras mujeres. Bueno, Bueno, bueno. Aquello terminó porque tuvieron que correr algunos de los guardias y a Susan Smith transferirla a una prisión de alta seguridad, porque aquello se estaba convirtiendo en una verdadera locura. Smith, a pesar de estar condenada a cadena perpetua y no ser sujeto a libertado. Bajo palabras, hasta el dos mil veinticuatro, que es cuando probablemente pueda con una edad de unos cincuenta y tres años, Susan Smith se transformó completamente en una especie de criatura rara, a veces convertida en un monstruo, un episodio muy extraño. Hoy en dÃa, esta mujer, que todavÃa sigue siendo una mujer relativamente joven hoy dos mil dieciocho, Susan Smith debe de tener unos cuarenta y tantos años, cuarenta y siete años para ser precisos, y sigue estando presa una madre admirable por supuesto, hay por ahà también una información, un poco macabra, porque aparentemente hay un video. Yo no tengo de cierto eso. Hay un vÃdeo en donde susansmida habrÃa colocado una cámara en la parte trasera del automóvil y habrÃa grabado por completo la muerte de sus hijos. Este dato en particular, no lo tengo claro. Asà es que preferirÃa dejarlo ahÃ. Simplemente es un rumor, pero esta mujer habrÃa aportado toda la evidencia necesaria y declarado todo lo necesario para que los jueces la condenaran a cadena perpetua. Y bueno, hay combinaciones que se vuelven fatales, pero verá hay un caso brutal. Verdaderamente no sé si usted lo haya escuchado alguna vez, pero un buen dÃa una mujer decide cambiar el destino de su vida y cambiar el destino de su vida. En muchos sentidos, estaba convencida, definitivamente convencida que sus hijos irÃan al infierno. El nombre de esta mujer era Andrea Jates. Andrea era una persona agradable, vamos a decirlo asÃ, una persona agradable. HabÃa sido una chica brillante en la preparatoria, habÃa terminado con muchos honores y reconocida como una persona sumamente inteligente. Tras graduarse de la preparatoria, decide estudiar enfermerÃa y para ello se va a la Universidad de Texas. PrometÃa ser una persona interesasante, una persona con toda suerte de privilegios. De hecho, cuando escoge estudiar enfermerÃa, bueno, sorprende un poco porque era posible, sino es que más bien era deseable que estudiara otra profesión, pues el hecho es que en mil novecientos ochenta y seis se gradúa de enfermera e inmediatamente es contratada para trabajar en el centro de cáncer y prevención de la propia Universidad de Texas. Estando allÃ, conoce a Rusty Jades es un tipazo. Rusty es muy simpático, es muy atractivo, es muy creyente. A Andrea le agrada que Rusty es un hombre de religión y decide casarse con él. En mil novecientos noventa y tres llevaban un par de años conociéndose asÃ, es que no era ninguna sorpresa, no era algo raro. Rosty, sin embargo, la convence de asistir a grupos bÃblicos, estos grupos bÃblicos norteamericanos, particularmente en estos grupos de oración, suelen ocurrir fenómenos como personas que se desmayan, personas que hablan en otras lenguas, le la lenguaje de ángeles y cosas de ese estilo y constantemente hablan acerca del demonio y de la protección y de todo esto. Andrea no era una persona tan cercana. Hay que ser realista, ser más metido en esto. Era su esposo Rustin. Cuando en una plática familiar, un tiempo después, le preguntan Andrea qué opina de tener hijos. Ella dice que, por supuesto y que, por supuesto, van a ser todos los que pueda dar a luz, porque asà lo marca la Biblia, porque asà lo ha pedido Dios, porque asà está escrito, que la mujer tendrá todos los hijos que la naturaleza le permite tenerlos. Y, por supuesto, comienzan con el asunto en rápida sucesión. Van teniendo cinco hijos. Noé John, Paul Lucke y la más pequeña Mary, una criaturita linda. Los chicos son son unos niños comunes y corrientes rost y Andrea. No son exactamente unos padres ejemplares. Son personas comunes y corrientes, pero asisten frecuentemente a la iglesia en uno de estos eventos, en una de estas jornadas de predicación que ellos en Estados Unidos le llamaban las jornadas de salvación. Conocen al predicador Michael Warinicki. Warineki era catalogado como un predicador extremo, un predicador extremista. Para él no habÃa más que los condenados al infierno y los que se salvarÃan. Pero para alcanzar esto habÃa tantos asuntos que atender. Si quieres estar salvo bueno, olvÃdate de todos tus bienes. No puedes tener nada, eso es vanidad y eso es malo. No puedes tener un trabajo decente, eso es malo. Te pierdes, No puedes tener dinero, te pierdes y, por consiguiente, no puedes hacer esto no puedes hacer lo otro porque estás condenado hasta el punto en el cual Andrea y su marido dejan de tener contacto fÃsico, es decir, que ya no hay nada, porque eso es pecado y cosas de ese estilo. Una situación terrible. Pero además, Michael Warrinecki sostenÃa que para estar a salvo, es decir, para llegar al Reino de los cielos, habÃa que renunciar por completo a todos los bienes materiales. No podÃas tener nada. De hecho, sugerÃa que los fieles que quisieran seguirlo vivieran en una tienda de campaña y durmieran en el suelo como los primeros cristianos, o en alguna cueva o en alguna parte, pero no podÃan tener una casa. Y además, ciertamente consideraba que la mujer no deberÃa de trabajar ni mucho menos, por supuesto, para una mujer como Andrea, que habÃa sido enfermera profesional ya durante algún tiempo y que, además, habÃa sido reconocida como una excelente enfermera. Era una enfermera de la zona, de de la sala de cáncer. ImagÃnese, usted eso estaba muy mal. Andrea estaba condenada. Y eso no es todo. Al ser ella una mujer condenada, sólo podÃa criar hijos condenados. No habÃa otra cosa. Si Andrea querÃa salvar a sus hijos, ella tenÃa que ser buena, Es decir, no más sexo, no más nada, no más casa, no más bienes, no más trabajo, no más dinero, no más nada. Se vivirá de lo mÃnimo posible. Y la oración esa condicionante tan grave lleva a que la pareja de Andrea Jates y de Rusty terminen mudándose a vivir a un camión de pasajeros viejo por alguna razón. El predicador los convence de que vendan todos sus bienes y le compren un camión viejo. Es extraño, pero el predicador parecÃa tener muy buenas razones para tener dinero y de alguna forma, el dinero a él no lo echaba a perder, y tampoco las muchachas jóvenes que lo solÃan acompañar. Eso no contaba, pero bueno, finalmente los convence de vender de que le compren el autobús. Aquel Hay quienes aseguran que no fue el predicador, sino que Andrea ya estaba tan obsesionada con el tema que ella fue la que convenció al predicador de que le vendiera el camión. Es como si usted va y busca por allá en alguno de esos lotes donde venden camiones viejos y basura, y eso en la carretera y compra un antiguo cremadero de esos que ya no sirven y que están todos tracaleados. Bueno, eso fue lo que hizo. Compró un camión de pasajeros viejo, todo dañado y ahà se fueron a vivir con cinco hijos. Además, habÃa otro problema. El mundo es muy malo. Usted y yo sabemos que el mundo está lleno de perdición, que por todas partes hay oportunidades de pecado. Y el primer lugar donde hay oportunidades de pecado es la propia escuela. Bueno, en la realidad de las cosas no es asÃ, pero para Andrea Jades, asà era en la vida real. Los niños van a la escuela, prenden, se divierten, hacen travesuras en la cabeza de Andrea Jades. La escuela era del demonio. Por lo tanto, los niños se quedan en el camión y ella les da clases. Esto la lleva a una situación terrible, a una crisis. Lleva dÃas encerrada en un camión en donde apenas se puede uno levantar porque pega con la cabeza, donde no hay espacio para nada. Duerme con sin con niños en un calor infernal porque era un camión viejo de esos destartalados. No haya aire acondicionado, no hay ventilación, no hay nada. Esto la lleva finalmente a desquiciarse y a intentar quitarse la vida. Andrea Jades intenta suicidarse, la recuperan, la envÃan al hospital. Está ahà durante un buen rato, durante todo el tiempo que está allÃ. Andrea se queja con su esposo, con Rousty, que necesita al pastor por que el demonio viene a verla, le habla, le dice cosas. Es más lo ha visto. Hay momentos en los que Andrea está aterrada, hay momentos en los que asegura que escucha esas voces un buen dÃa. Le pide a su marido rost por favor, deja que me muera. Rossie, por supuesto, no tiene esa intención y la familia completa de Andrea Jades decide pedirle a Rossa que, por amor de Dios, la saque del autobús y la lleve a vivir una casa entre todos los parientes consiguen una nueva casa, arman la nueva casa porque habÃan vendido todo e incluso consiguen un automóvil para que estén cómodos, para que estén a gusto. El padre de Andrea era un hombre muy comprensivo en muchos aspectos, un hombre además, muy apegado, que habÃa sido su gran ejemplo y Andrea Jades habÃa sido su gran amor. Era su hija consentida. Y todo asà que el padre le ayuda, apoya económicamente a Rousty para que regrese a trabajar y se olvide de todas aquellas payasadas que se deshagan por completo de aquel auto burlo quemen y lo echan a la basura, les consigue en casa y por fin se ven bastante bien se podrÃan. Se podrÃa pensar que están contentos, incluso el bueno de Rusty. Cuando, en una cierta ocasión su padre, el padre de Andrea, le pregunta el suegro de Rusty le pregunta acerca de cómo van él picaramente, responde con un guiño de ojo, haciendo alusión a que por fin habÃa tenido un rato a solas con su esposa. Es el año dos mil y Andrea ha estado particularmente nerviosa. Por una parte, tiene un profundo temor a lo que va a ocurrir cuando cambia el milenio, mientras estuvo cerca de los predicadores, aquellos aprendió a que el fin del mundo podrÃa ocurrir en el año dos mil. SÃ, por supuesto, ya en el momento, en el que estaba viviendo. Los buenos predicadores ya no estaban cerca, pero el tema habÃa quedado allÃ. Pero además, en el año dos mil el padre de Andrea muere. Era el hombre fuerte, era su ejemplo, su apoyo y está muerto. Esto la lleva a caer en una profunda depresión y de regreso al hospital. Su salud mental se habÃa deteriorado hasta un punto crÃtico. Andrea, que nunca habÃa sido exactamente una persona fuerte, se veÃa especialmente frágil, temblorosa delgada, con los lentes, el pelo desarreglado, la cara manchada, se veÃan muy malas condiciones, por lo que tuvo que ser enviada de nuevo al hospital. Finalmente fue dada de alta y regresa a casa. El médico, el psiquiatra determina que es muy recomendable que esté en casa, pero con supervisión. Asà es que, mientras que Rost va al trabajo, la mamá de Rosty viene a casa a acompañar un rato, Andrea a ver a los chicos y entonces, entonces ocurre algo terrible. SÃ, la abuela va a venir en cualquier momento. Oh, sÃ, Andrea decide darle un baño a sus niños. Por qué no es razonable. No cree usted si viene la abuela a cuidarlos. Bueno que los encuentre bañaditos, pero algo pasó. Andrea no solamente los bañó uno por uno. Los fue metiendo a Latina y los fue ahogando uno por uno. Finalmente, en un cierto momento, al llegar al baño, el niño más grande observa lo que está ocurriendo. Pregunta a la madre qué está pasando y se da cuenta que la madre está tendiendo los cuerpos de los niños en la cama, pero en Latina ha dejado el cadáver de la más pequeñita, el niño pregunta qué es esto, qué pasa mamá, qué estás haciendo. La madre corre detrás de él. El niño escapa corriendo, pero trágicamente no alcanza a llegar a la puerta. La madre lo sujeta y lo lleva de regreso a la bañera lo introduce y, a pesar de los esfuerzos por salvarse, el pequeño muere ahogado un rato. O después la abuela llega. Imagine usted la escena con la que se encuentra. Todos los niños están muertos. La mujer Andrea Jades habla incoherencias, camina de un lado a otro, mientras habla de salvar a los hijos y del demonio y de un montón de cosas. Finalmente, llaman obviamente a las autoridades quienes llevan a Andrea Jates a prisión. Los cinco niños están muertos. Ella misma. Los ha ahogado uno por uno. Andrea Jades no serÃa condenada a pena de muerte, no debido principalmente aún cuando en Texas y en toda esta región hay muchos casos de pena de muerte, debido a que el historial trágico, es decir, esta historial horrible de trastornos mentales, le llevó a que fuera considerada no apta para ser juzgada originalmente condenada a cadena perpetua. Después, en una revisión del dos mil seis, Andrea Jades fue enviada a una prisión psiquiátrica, a un hospital, prisión en donde deberá de permanecer de acuerdo con su testimonio. Cuando se le fue preguntando, ella respondió que lo habÃa hecho porque era una mala madre y una mala madre hace malos hijos, sabedora de que no los estaba educando bien y que se irÃan al infierno si continuaban asÃ. Prefirió quitarles la vida para salvarles el alma. Obviamente, a los jueces eso no les pareció una buena justificación. Sin embargo, cuando comienzan los estudios psicológicos y psiquiátricos acerca de Andrea, Bueno quedaba claro que esta persona estaba severamente afectada y, por lo tanto, no fue condenada a pena de muerte ni se le permitió la cadena perpetua, pero ha continuado deambulando por aquà y por allá. En uno de sus casos terribles, los homicidios ocurrieron en junio de dos mil uno. HabÃa transcurrido un año de la muerte del papá ya habÃa sobrevivido al fin del mundo del año dos mil y finalmente, a pesar de todos los esfuerzos médicos y demás, mató a los hijos. La condena de esta mujer ha sido incluso rara. Andrea Jades volvió a contraer matrimonio. Por supuesto, después de los asesinatos, su marido se fue no quiso saber nada de ella y en el año dos mil seis, si estoy en lo correcto, volvió a contraer matrimonio. Aún estando presa contrajo matrimonio, una cosa inmedio rara. Quien rayo se habrÃa casado con ella después de que mató a todos sus hijos. Pero bueno, es una historia dura. No creo ma más cariñosas y preocupadas por el bien de sus hijos, en este caso, por el bien espiritual. Otros casos buenos. Bueno, hay casos incluso peores de este tipo de homicidios. No he querido hablar particularmente de casos mexicanos, pero México tiene una lista espantosa de estos casos. Es curioso, como en otros paÃses, como en Estados Unidos, han ocurrido un montón de tiroteos en escuelas, en centros comerciales, en restaurantes, por desquiciados que sacan un arma y comienzan a disparar. En México no ocurre asÃ. En México nos matamos de otras formas, pero no es por eso. Sin embargo, México sà tiene una incidencia muy alta de mujeres que matan a sus hijos y ha tenido esto desde fugo un montón de años. Es una especie de leyenda macabra, porque hay quienes aseguran que es la maldición de la malinche el que asesinen a sus hijos. Pero bueno, es simplemente un mito. El hecho es que hay un montón de factores en México que llevan a una madre a matar a sus hijos. México es un paÃs en donde hay un violencia de género enorme. Esto obviamente altera a las personas. Hay una ausencia enorme de autoridad, lo que hace que un hombre abusivo, que incluso puede atacar sexualmente a sus hijas o a sus hijos y golpear a la esposa y cosas similares, pueda no ser castigado aún cuando haya una denuncia en su contra. Esto obviamente se refleja en que en un acto de desesperación, una madre acabe con la vida de los hijos. Esto se ha repetido en varias ocasiones y, si no bueno, también hay el caso de la mujer abandonada En México. Esto también ha ocurrido en numerosas ocasiones, en donde una mujer abandonada sin posibilidades económicas para sostener una familia, sin posibilidades de nada, asesina a los hijos. Usted, por supuesto, me puede decir que eso no es una justificación y que dÃa a dÃa, miles de mujeres millones quizá en todo el paÃs sostienen a sus propios hijos y de alguna forma simplemente salen adelante que porque entonces no lo hacen. Bueno. Hay muchos factores ahà que serÃa muy difÃcil en listar, pero México, obviamente, ha tenido esto durÃsimo desde hace años. He venido viendo bueno Puebla. También ha tenido algunos casos en el Distrito federal, por supuesto, y si bien hay mucho más frecuencia en los homicidios patriarcales, es decir, donde el padre mata a los hijos, pero es mucho más notorio y quizá más sorprendente cuando ocurre al revés. Esto puede tomarse como un comentario discriminatorio, pero no no es asÃ. Simplemente en los años anteriores, la prensa en general hablaba de un homicida y punto, pero cuando se trataba de una madre que asesinaba a sus tres pequeñitos, se volvÃa una verdadera noticia y eso sà a que fuera mucho más notorio. Pero, de acuerdo con algunas estadÃsticas, los hombres son frecuentemente mucho más activos en el término de los homicidios y especÃficamente en el caso del filicidio, es decir, matar a los hijos y sabe que es lo peor. Hay muchos casos de homicidios por parte de los padres, incluso de hijos adultos que ya ni siquiera vivÃan con ellos. Este es uno de esos temas que, bueno, faltarÃa tiempo para platicarlo esta noche. Quizá en algún otro momento podramos retomarlo para seguir platicando, porque es muy extenso y es una temática muy amarga, porque está cerca ocurre en este paÃs. Pero en este caso, en México. Lo hay con cierta frecuencia. Tenemos casos cercanos en León, Guanajuato, muy recientes. En el Distrito Federal también muy recientes. Tenemos casos también en Puebla. Por supuesto, aquà los tenemos. Tenemos el caso de Bueno. Uno espantoso es esta mujer, Isabel MartÃnez. Esta mujer asesinó a sus cuatro hijos acuchilladas y luego mató a su marido. Esta mujer realmente era un caso terrible. Ella aseguraba que los mató porque querÃa protegerlos y que no se condenaran. Junto a los cuerpos. HabÃa una biblia y varias imágenes religiosas. La mujer los habÃa asesinado para que no fuera nadar al infierno. Ese tipo de casos, que parece que solo allá lejos en Estados Unidos ocurren este que le acabo de decir está en michoacán. Si estoy en lo correcto este caso y otros casos similares. No. Los cuerpos fueron trasladados a Michoacán, pero los homicidios ocurrieron en Estados Unidos, pero a la mujer era mexicana, qué le parece. En fin, el tiempo es muy breve. No tenemos más oportunidad de seguir platicando. Solamente agradecerles el que nos hayan acompañado esta noche y bueno, muchÃsimas gracias por su compañÃa. Nos escuchamos muy pronto, sÃguenos también en nuestro canal de YouTube relatos del lado oscuro







