May 18, 2023

La maldición del último templario || Relatos del lado oscuro (podcast)

La maldición del último templario || Relatos del lado oscuro (podcast)

Fueron poderosos, lucharon ferozmente, murieron en lugares lejanos y muchos de ellos realmente lo hicieron por fe, pero fueron traicionados y murieron de formas crueles... no sin antes maldecir a sus asesino. Los templarios y su maldición.

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Fueron poderosos, lucharon ferozmente, murieron en lugares lejanos y muchos de ellos realmente lo hicieron por fe, pero fueron traicionados y murieron de formas crueles... no sin antes maldecir a sus asesino. Los templarios y su maldición.

No, no vis Domine, no Nobis sed nomini tuda gloriam no a nosotros, señor no a nosotros, sino a tu nombre. La gloria templario relatos del lado oscuro para seres extraños sucesos es inexplicables, adversidad formana historias que otras mentes prefieren ignorar. Es el dieciocho de marzo de mil trescientos catorce, hace más de setecientos años. Qué ocurren estos acontecimientos y estamos ahora mismo en la isla de los Judíos, un pequeño irlote de arena ubicado en medio del río Sena, en París, Francia. A un lado se encuentra la isla de la Cité, en donde se ubica la Catedral de Notre Dame y algunos edificios pertenecientes a la familia real. En esta pequeña especie de islote se encuentran varios guardias que custodian Un hombre muy mayor es un anciano se le ve cansado, agobiado, lleva una vestimenta primitiva, una especie de camisón de una tela gruesa. Áspera muy sucia. Todo él tiene un aspecto desagradable. Por demás, sucio. El cabello está muy largo, las barbas han crecido, tiene los pies cubiertos de una especie de barro sucio. Su apariencia es terrible. Está dentro de una especie de jaula improvisada, unos pocos palos que han sido colocados y en el interior está este hombre. Un poco más allá está otro sujeto igualmente maltratado y en muy malas condiciones. Ambos esperan sentados hace mucho frío. Es temprano por la mañana. Los guardias están tratando de calentarse con una pequeña fogata que han realizado mientras esperan ahí, poco después comienzan a llegar personas Algunos se van acomodando en la orilla del río. Otros buscan puntos más elevados en las casas, en las construcciones vecinas. Algunos más atrevidos han llegado en pequeñas lanchas que se van colocando a la orilla para poder observar adecuadamente. Y es que viene un espectáculo, un espectáculo para aquella turba de gente que ha llegado. Hay bebida, hay ruido, hay fiesta. Es una escena muy grote, porque mientras que este anciano y aquel otro hombre están ahí encerrados, la gente comienza a celebrar. Hay gritos, hay música, un rato. Después aparece un sujeto vestido elegantemente. Es un proboste. Viene a dar un mensaje. Es quien lee un acta, hace que traigan ante su presencia al hombre mayor, al que comienza a leerle todo aquel enorme texto en donde se le declara culpable de herejía. Se le declara culpable de simonía, es decir, de haber vendido privilegios eclesiásticos. Se le declara culpable de sodomía, de haber mantenido relaciones carnales con otros hombres de forma sostenida. También se le acusa de haber tenido prácticas paganas. Vaya es una larguísima lista de cargos. Cuando aquel sujeto el probósto determina de leerlo la última frase que es por ello se le condena a morir en la hoguera. Durante todo el tiempo que este sujeto ha estado leyendo el acta, aquel anciano de apariencia visiblemente afectada, ha permanecido de pie. Estoico sin esbozar la más mínima emoción. Ningún tipo de miedo de pánico está a punto de ser enviado a la hoguera que está ahí muy cerca ya ha visto cómo han comenzado a pilar los haces de leña que se colocan alrededor de un poste donde será atado y quemado. Sin embargo, no se le ve preocupado por ello, porque su única respuesta es no soy culpable. Aquel hombre continúa diciendo usted ha sido acusado. Usted declaró y después se retractó, a lo que aquel anciano responde. Fui torturado, pero no soy culpable. El probóste da dos o tres instrucciones más y sigue diciéndole sa. Cuando aquel anciano se retira a la camisola, a esa especie de camisón tosco que lleva dejando al descubierto el pecho exhibiendo una espantosa herida. Es una herida que está del lado izquierdo a la altura del corazón, en el pecho, en aquel esquelético pecho, hay una herida tremenda que obviamente, él mismo se la ha provocado con algún instrumento muy básico, una punta de madera, una roca con algo se ha hecho esta herida espantosa que ahora mismo está inflamada, enrojecida y purulenta, pero que permite ver con toda claridad una cruz justo arriba del corazón. Y es que aquel anciano decrépito, sucio ruinoso es un templario, pero no cualquier templario. Es el último gran maestre de los templarios. Es Jacques Molie, el último gran maestre de la orden. Y acaba de demostrarle al proboste enviado por Felipe IV el hermoso. Le acaba de demostrar que podrán quitarle sus ropas, sus armaduras, su dignidad, pero nunca le podrán quitar que es un templario acto seguido. Comienza a caminar con una actitud serena hacia el poste donde será quemado detrás de él. El otro hombre que ha venido también es un templario y tampoco l uce ningún tipo de miedo ni ningún tipo de preocupación. Camina sostenidamente. Se trata de Godofredo de Charney, quien fuera el preceptor de normandía de la orden templaria, también está condenado a morir en la hoguera por haberse retractado de sus confesiones obtenidas bajo tortura una vez que llegan en donde está toda la leña, Y aquello lo único que pide el primer anciano, Jacques de Molé, es morir viendo no le da, se le concede y acto seguido es amarrado fuertemente a la estaca, aquella donde alrededor se coloca la leña el verdugo, siguiendo la tradición de respeto hacia un sacerdote que va a ser ejecutado. Va en busca de un cubo de agua y de paja. Es una práctica que se hacía colocar paja muy mojada sobre la leña para que, al momento de prender la leña seca, la paja mojada despridiera una enorme cantidad de humo y matara rápidamente a la persona condenada. Va aproximándose cuando el probóste le llame y le dice no. No puede haber paja, Debe de ser lento y morir en agonía. Es orden del rey, por lo que el verdugo no puede sino dejar aquello y proceder a encender el fuego. Es probable que, con el frío de la mañana y habiendo estado ahí toda la noche en medio del río Sena, que en marzo puede ser frío, el calor de las primeras brasas, incluso lo haya reanimado. El anciano en ese momento de unos setenta años comienza a recuperar un poco la fuerza y, conforme, las llamas van creciendo y la turba está festejando alegremente, comiendo, gritando, oyendo música en medio de todo aquel escándalo. De pronto se rompe el aire de la mañana, cuando aquel anciano, que parecía roto, que parecía frágil, de pronto levanta la voz fuertemente en un alto grito que no es de dolor, sino un grito de advertencia, una advertencia terrible y clara. Clemente y Tú Felipe, yo os emplazo a los dos ante el Tribunal de Dios. A Ti Clemente antes de cuarenta días y a ti Felipe antes de un año y a ti Te Maldigo, a ti y a todo tu linaje que no reinará más en Francia, acto seguido. Aquel anciano abrazado por las llamas repite una y otra vez una antigua oración hasta que, obviamente, el fuego acaba con él. Las llamas arden mientras se recupera el bullicio y la alaraca alrededor de toda aquella gente. Al caer la tarde, lo que ha quedado de las maderas y de los restos están ahí los guardias se retiran y, según cuentan algunos testigos, al caer la noche de pronto aparecieron varios hombres que sigilosamente fueron removiendo la leña, encontrando los restos de Jacques de molt y de Godofredo, que fueron retirados de ahí y llevados a un lugar oculto. Había terminado una historia. Había concluido la epopeya de los caballeros templarios con la muerte de su último gran maestre. Es de señalar que aquel momento histórico aparentemente se cumplió. Sí, y al decir aparentemente, es porque siempre hay alguien que ha dicho que en realidad no dijo a eso, sino que dijo otra cosa. Es difícil saberlo a setecientos años de distancia. Pero lo que es un hecho es que apenas treinta y ocho días después de haber quemado en la hoguera a Jacques de Molé, Clemente V, el Papa Clemente V moría de forma terrible. El hombre había estado enfermo durante mucho tiempo, pero en estos últimos momentos una disentería le provocó una diarrea terrible y vómitos y fiebres altísimas que lo llevaron a morir en medio de estertores, dolores y una agonía terrible sus últimos momentos de vida. Es muy probable que no fueran muy distintos a los últimos momentos de vida de Jacques de molt Después de eso comenzarían los sucesos siguientes. El propio rey Felipe IV el hermoso, también conocido como Felipe de Mármol o Felipe de Hierro era un monarca frío, calculador áspero moriría ocho meses después de la muerte de Jacques de Molet, siendo un hombre sano y fuerte en una reunión de cacería, caería del caballo, no se recuperaría. Los dolores de cabeza producto del golpe lo llevarían prácticamente a enloquecer antes de morir, y entonces viene algo más. Le sucedería a su hijo Luis XI, nombrado el obstinado, pero apenas duraría dos años como rey, cuando moriría aparentemente de una enfermedad, aunque hay quien asegura que fue envenenado. Como fuera apenas dos años después de la muerte de Jacques de Molet, estaba muerto, pero enseguida. Ocuparía el trono Felipe V, conocido como el largo, también hijo de Felipe IV. El Hermoso. Este reinaría durante seis años hasta su propia muerte, también en condiciones extrañas. Apenas morir Felipe V, el largo le sucedería su siguiente hermano, conocido como Carlos IV de Francia, también nombrado el Hermoso. El Hermoso también gobernaría durante seis años y moriría. Claro había algunos problemas más y es que poco tiempo atrás, las tres nueras de Felipe IV, el Hermoso, las tres esposas de sus tres hijos, habrían sido condenadas a muerte por haberle sido infieles a cada uno de sus hijos, por lo que obviamente, no había descendencia de sus segundas nupcias. Cabe señalar que Luis X tendría una segunda esposa que estaría en cinta al momento de la muerte. De Luis X. Por consiguiente, esperarían a que naciera la criatura para saber que era un varón y nombrarlo como el heredero conocido como Juan. El póstumo reinaría cinco días antes de morir, con apenas horas de nacido. Fue nombrado Rey de Francia, pero apenas viviría cinco días y moriría de causas naturales. En cuanto a los demás, bueno habría otros detalles, como, por ejemplo, el hijo de Carlos IV el hermoso, tras la ejecución de su primera esposa por adulterio, se casaría con María de Luxemburgo. María de Luxemburgo, a su vez, era heredera de un montón de reinos y de tierras y de mucho poder, pero habría un problema. María de Luxemburgo moriría en un accidente en una carreta. Su carroza, la carroza real, volcaría dramáticamente en un camino, muriendo ella y el niño que llevaba en brazos, el heredero al trono de Carlos IV moría en un accidente terrible. Pero claro, eso no era todo. Felipe V. El largo también tendría un hijo varón que moriría antes de un año. Así que ninguno de los descendientes varones de Felipe IV, el hermoso llegaría a la corona. Tal como lo había dicho Jacques de Molé, tu linaje se perderá y, de hecho, el linaje de los Capeto se terminaba ahí la dinastía Capeto, es decir, de la familia Capeto. Los descendis ns del rey Hugo Capeto habían reinado durante trescientos años Francia y terminaban muy pronto, apenas unos doce o catorce años después de la muerte de Jacques de Molat, y todos de formas dramáticas, no solamente el rey había muerto, sino sus hijos y sus nietos varones. Habría descendientes mujeres, pero había una ley que prohibía que las mujeres fueran reinas. Por lo tanto, la dinastía terminaba ahí, cediendo el lugar a la dinastía Baloá. Cabe señalar que una de las hijas del rey se casaría con Eduardo II de Inglaterra, lo que generaría que, a la muerte de Felipe Largo, inmediatamente Inglaterra reclamara el trono de Francia, provocando la Guerra de los cien Años y sumiendo a Francia en una de las épocas más tristes de su historia, se cumplió la maldición. Todavía faltaría más parte del juicio y de las pruebas contra los templarios y contra Jacques de molet habían sido concretadas y urdidas desde el propio palacio de Felipe IV. Testigos pagados inventos de historias misteriosas. Todo eso había sido urdido entre su canciller y sus principales asistentes. Entre ellos se encontraba un tal sujeto de apellido Nogrett, de Placians y de Marigny. Todos ellos habían sido parte importante del proceso contra los templarios. Negrette moriría pocos días después de la muerte del buen amigo Jacques de Molt, asesinado en la calle. Nunca se supo quién. En cuanto a The Placians, moriría antes de un año. También en cuanto a de marigny de Marigny sería colgado por diversas causas apenas un año después de haber enviado a la hoguera a Jags de Molt, con lo que aquello que había dicho de molese cumplía al pie de la letra. Todos los descendientes varones murieron apenas tocaban la corona. La dinastía se había perdido Clemente v El Papa moriría en medio de horrores y penas, una situación terrible. Los tiempos también se habían cumplido, pero la historia tiene un extraño fondo por muchos lugares. Primero, los templarios habían sido creados doscientos años atrás como una orden guerrera, una orden monacal. Eran monjes guerreros constituidos a partir de una regla similar a la regla a cisterciense y a la regla benedictina. Se habían formado como orden de la Iglesia Católica, pero al mismo tiempo, con una fuerte influencia militar. Era una orden religioso militar. Habían estado muy presentes en Tierra Santa durante cerca de doscientos años, pero en los últimos tiempos los templarios habían dejado de ser soldados. No había guerras que luchar. Un contingente de más de cincuenta cero hombres altamente entrenados, altamente motivados y comprometidos con sus propios líderes, más que con ninguna otra cosa. Sus propias creencias eran hacia el templo y no hacía los reyes de los lugares que habitaban, no hacía los monarcas e incluso con serias diferencias, hacia el papado, así que se habían convertido en un problema para todos. Pero además había otra cosa. Los templarios habían dejado la guerra, habían perdido sus últimas posiciones en acre hacia finales del siglo anterior, hacía mil trescientos más o menos, y habían cambiado su residencia de la de las is s NS de Chipre hacia Francia. Sin embargo, no estaban debilitados todo lo contrario. Los templarios habían desarrollado una actividad económica tremenda se habían convertido en los primeros banqueros de Europa. Habían desarrollado mecanismos de intercambio comercial importantísimo, eran dueños de puertos en el Mediterráneo, tenían una impresionante flota naviera, eran grandes navegantes. Pero, además, por el hecho mismo del tipo de orden religiosa la manera en la que se organizaban, solían ser muy ordenados para los recursos. Así es que las personas comenzaban a regalar dinero, a donarlo o simplemente a pedirles que les cuidaran sus bienes y los templarios rendían frutos. Así que de muchas partes de Europa llegaba dinero a las arcas templarias. Pero, obviamente, al ser banqueros y dar un préstamo, esperaban que se les devolviera y así el Rey de Francia, Felipe IV, el hermoso acostumbrado a los grandes lujos y a numerosas guerras se endeudó con ellos. La historia cuenta que durante varios años, Felipe IV fue pidiendo dinero constantemente una y otra vez, hasta que en un momento dado al ver que no iba a poder pagarlo, optó por algo muy simple, acusarlos, eliminarlos y así quedarse no solamente con la deuda, es decir, no pagando lo que debía, sino quedándose con todas las propiedades de los templarios. Para ello urdió un plan, un plan muy simple, capturar a los templarios de Francia sin ningún aviso. Tenga en cuenta que los templarios estaban dispersos en toda Europa. Tenían más de nueve mil encomiendas. Así es que atraparlos a todos sería imposible, pero por lo menos a los de Francia sí podría. Segundo, acusarlos, en juiciarlos, torturarlos, lo que hubiera que hacer para que con rofaran horrores, inenarrables, fantasías, increíbles abominaciones, y entonces la Iglesia tendría que secundarlo. Por supuesto que el Papa Clemente V no tenía la fuerza para negarse. Estaba en Abellón en Francia y estaba muy por debajo del poder del rey, pero además con mucho temor de que se generara un cisma que al apóstel se generaría y entonces tendríamos dos Papas, uno en Roma y uno en Aviñón. Pero en este momento el Papa tiene miedo. Pero además también tiene miedo de otra cosa. Los templarios. Los templarios tienen tanta fuerza como para crearse una propia iglesia, y la gente los va a seguir, porque son los guerreros santos. Son los que defendían a los peregrinos de Tierra Santa, los que derrotaron numerosas veces a los árabes. Ciertamente, cada quien tenía sus motivos y es muy probable que Jacques de Moles supiera que su tiempo había llegado. Es muy probable que sus propios sistemas internos de información le hubieran avisado lo que vendría. Pero también entendía que era el tiempo de retirarse, que aquello se había acabado. Por ello no se fue, Sin embargo, la madrugada del trece de octubre de mil trescientos siete viernes trece de octubre, fecha que quedaría en la memoria histórica de las personas como una fecha funesta. Aquella madrugada, grupos de soldados del rey llegaron y tomaron por asalto los cuarteles de los templarios, agarrándolos de a poco, tomando un grupo aquí otro grupo allá, literalmente asaltando las instalaciones. Las acusaciones vendrían enseguida a los tormentos y al final se lograría convencer a Clemente V de que disolviera la orden, no que la vetaran ni la condenara, sino que la disolviera ad perpetua para siempre. Cualquier persona que intentara volver a ingresar a la orden o volver a formar la orden sería excomulgado Clemente V. Al final del día no haría nada. Dejaría que Felipe IV acabara con los templarios. Mientras tanto, al haber disuelto la orden, los territorios en otros países también se disolverían y las propiedades templarias en general pasarían al poder de la autoridad civil, es decir, del rey o serían propiedad de los caballeros hospitalarios. De tal forma que los castillos, las encomiendas, las naves, los puertos fueron confiscados por los diferentes reyes monarcas obispos y toda la escoria que había en aquellos lugares que se hizo cargo de los bienes. Y, sin embargo, un punto que siempre se ha dicho es que el Tesoro nunca se encontró. Es muy probable que demolé supiera lo que venía traicionado por su propia Iglesia, traicionado por su papa, traicionado por el rey, sabiéndose perdido. Habría ordenado que el tesoro se fuera de Francia, pero eso es tema de otro programa Y claro cabe mencionar que de todas las acusaciones no se comprobó ninguna. En el año dos mil siete se liberó un documento espectacular conocido como el pergamino de Chinon. El pergamino de Chinon liberado por la Iglesia Católica por el Vaticano no solamente es un documento, sino es una gran recopilación de documentos en donde se redacta todo el proceso contra los templarios, ordenadamente, incluyendo informaciones que estaban dispersas, documentos antiguos, documentos de épocas más recientes. Todo ello de tal manera que sen el proceso y queda muy clara una cosa. El propio Clemente v no creía en las acusaciones. De hecho, absolvió a los templarios. Sin embargo, no tuvo la fuerza para prohibir su ejecución. Francia tenía razón en una cosa. Los templarios estaban a punto de formar su propio Estado. Así de simple. Si se reunían, todos serían una fuerza imposible de derrotar, pero no merecían un final así. No eran traidores, pero tampoco eran guerreros. Habían dejado atras las armas. Habían olvidado que en un tiempo fueron temidos por los musulmanes, por los turcos, por todos los enemigos del cristianismo de aquel entonces eran fedallines que habían arriesgado su vida. La regla de los templarios incluía artículos como nunca retroceder, nunca avanzar si no es todos juntos, de tal forma que no haya gloria individual, no mentir, no comer de más, no vestir elegantemente, nunca besar a una mujer el absoluto celibato, la pobreza. Siempre comer juntos, al menos dos personas juntas, siempre de tal manera que hubiera esta unión de un grupo. Quizá por ello, cuando Jacks demolé, rechazó su propia confesión, Godofredo inmediatamente rechazó la suya y ambos fueron condenados a la hoguera. Es una historia muy larga que vale la pena contar a lo largo de varios programas, porque la historia de los Templarios incluye la posibilidad de que hayan descubierto América mucho antes que Cristóbal Colón. La posibilidad, claro está de que también hayan conservado secretos increíbles, porque dentro de los misterios de los templarios está el hecho de que estuvieron durante nueve años encerrados en las ruinas del templo de Salomón en Jerusalén, excavando, buscando, hurgando entre los profundos sótanos y los restos de aquello. Qué fue lo que encontraron. Se lo platica más tarde, porque esta noche solamente hemos platicado la maldición del último templario y ahora sí me lo permite algunos pocos saludos. Queremos mandar un cariñoso saludo a Mirta Gina Díaz, que esté en Buenos Aires, Argentina. Gracias por acompañarnos. Mirtan también para Anita y su esposo Walter, que están también en Buenos Aires, en Argentina, para Klaus Medina, para la señora Tonita, que está en Guanajua. Le s s ns un fuerte saludo a su hija Rossiali. Muchas gracias a ambas por escucharnos. Claudia Raquel Fernández de Lara, muchas gracias. Un abrazo por allá Ezequiel Cruz Escalante y Elena Valdivia, que ellos nos escuchan en un taller de montado en Guadalajara. Les mandamos un abrazo a Guadalajara gracias por acompañarnos. También tenemos a Gustavo Pajón. Gustavo Pajón cumplió años día nueve de julio y bueno no lo pudimos felicitar ese día, pero ahora mismo le estamos mandando un fuerte abrazo a Gustavo y a Carina Cuevas, que está con él y que nos escuchan en Córdoba, Argentina. Muchas gracias, muchos amigos argentinos, también, por supuesto, a Emilio y Luis Alberto Mastríaco, que también son argentinos. Nos da mucho gusto ver que las personas de aquel país hermano y hermosa República de Argentina nos acompañan. Por ello les mandamos un fuerte abrazo y queremos mandar una felicitación enorme a la señora Lupita Lupita Torres, porque es esa acaba de nacer una hermosa criaturita, una hermosa bevita su nieta y queremos felicitarla a ella y a Jessica, a la mamá, por esa hermosa criatura. Va a tener una larga y maravillosa vida. Muchas gracias, buenas noches y que descansen en paz ante tanto del po. La poca te tan