Incidente Roswell || Relatos del lado oscuro (original radio)

Un caso que ha sido emblemático por todo lo que implica, ocultamiento, difamación, negación y tanto más, pero una muestra que al final del día nos deja con la sensación de que realmente ahí hubo algo más.
Un caso que ha sido emblemático por todo lo que implica, ocultamiento, difamación, negación y tanto más, pero una muestra que al final del día nos deja con la sensación de que realmente ahí hubo algo más.
Tras el incidente del dos de julio de mil novecientos cuarenta y siete, en donde tres instalaciones de alta seguridad habÃan dado seguimiento a lo que desconocÃan, a lo que consideraban simplemente una anomalÃa o quizá algún tipo de prueba. Bueno, el hecho es que dÃas después, si no es que el mismo dÃa, aquà hay una gran discrepancia. Algunos insisten en señalar que el hecho aquel, el accidente de Rosgo, le ocurrió el dÃa dos de julio, el mismo dÃa en el que Ãlamo Gordo Hhyite Sans y Roswell reportaban una inclusión no clasificada dentro de sus pantallas de radar. Otros le consideran que esto ha ocurrido el dÃa cuatro de julio. Hay cierta discrepancia relatos del lado oscuro patar seres extraños suceso es inexplicables historias que otras mentes prefieren ignorantes. Sin embargo, como sea, el hecho es que esos primeros dÃas de julio, un sujeto conocido como William mc braysol, cuidador de un rancho ovejero, se encontraba allÃ. Mcgrafield era un sujeto común, vamos a decirlo asÃ. Era simplemente un hombre de campo, Era el capataz del rancho Foster en el condado de Lincoln, muy cerca de Corona, en Nuevo México. De hecho, no era en Roswell, sino en Corona. Breizel resultaba ser un hombre común, un hombre sano de campo, familiar, muy cercano a su familia. Casualmente, la familia vivÃa en tu larosa, tu larosa cerca de la base militar de la Alamogordo, en donde los niños años asistÃan a una escuela mejor que la que podÃa ver en el pequeño poblado de Corona. Mcbrasel se quedaba en la casa del rancho o del Rancho Foster, donde trabajaba. Allà atendÃa al ganado que eran principalmente ovejas, atendÃa a los asuntos generales del campo, etcétera. En un hombre común habÃa trabajado muchos años en el Rancho Foster. TenÃa una vida agradable, estaba contento con lo que hacÃa. Vamos a decirlo de este modo. Era un hombre muy realizado, andando en su caballo por ahÃ, en medio de los campos. Finalmente, en ese dÃa, muy probablemente el dÃa dos, Braysel se encuentra en la casa del campo, ahà en el Rancho Foster. Ha sido una tarde bastante tormentosa. La región de Corona se caracteriza por repentinas tormentas eléctricas. Son grandes terrenos abiertos. Por consiguiente, es una zona delicada en cuanto a las tormentas eléctricas, asà que finalmente mac braziel cierra la puerta de la chozo o de la casa de campo en la que habita y se dedica a sus asuntos. Escuchando la tormenta de relámpagos que está sonando en las alturas no es extraño para él y finalmente, no le preocupa sólo que un rato. Después de estar dentro de la casa tendiendo sus asuntos, Macbraisel recordarÃa después en su testimonio, haber escuchado algo asà como una explosión, un tornido demasiado fuerte mezclado con los sonidos propios de la tormenta. Le llamó la atención la fuerza de aquello y la forma en la que se mezcló con los rayos, pero no le prestó mayor atención. Esa noche habÃa dos niños, dos de sus hijos quedándose en la casa del rancho con Mac Brassel y, además, otro chico conocido como William Dee Proctor, quien solÃa acompañar a mac Braisel y Vayar amigo de la familia, y andaba por ahÃ. Le encantaba andar por ahà con ellos. Era un campo muy agradable. El hecho es que Mcbrasel finalmente, al dÃa siguiente se levantan muy temprano y salen a echar un vistazo a las cercas y a echar un vistazo a los borregos, a las ovejas con las que trabaja. Para ello le acompaña William y Practor. El pequeño tiene siete años. Es un niñito. Como forme, avanzan en los campos no tan algo extraño. Tiempo después, mc Brassell relatarÃa haber visto un área grande como pues por lo menos unos cuatrocientos metros de largo y tal vez unos trescientos de ancho, una parcela bastante grande, cubierta con desechos pequeñas piezas de un material metálico brillante, algo que mc Grassel nunca habÃa visto. Por supuesto, no importaba. No lo podÃa haber visto jamás porque era un hombre de campo, no estaba acostumbrado a ver cosas tecnológicas ni mucho menos podÃa haberse confundido con cualquier cosa. El hecho es que observan aquello y notan que las ovejas no cruzan por ahÃ. Asà es que a Mcgbrecia le tocma un buen rato hacer que los animales den la vuelta por otro lugar, y bueno cuando vienen de regreso, de cambiar de área ganado este a las ovejas mcgraisell recoge unos pedazos de aquello y lo lleva a una choza, una pequeña bodega que tiene no sabe exactamente qué es. Tampoco le preocupa mucho. Simplemente puede ser cualquier cosa que hayan encontrado ahora, cuando lo lleva allÃ, sus hijos se acercan al oveno observan aquello. Y ahà es cuando comienzan los relatos extraños. Primeramente, besse brazar la hija de mac Brassel relata haber visto lo que parecÃa ser un papel encerado como si fuera hojas de aluminio, de esas con las que se envuelve la comida, y recuerda haber visto una especie de números o algo sobre aquellos trozos, pero que no podÃa leer. No podÃa saber de qué se trataba. TenÃa una especie de cinta pegada con esos números, pero no se podÃa arrancar y bueno, no sabÃan qué era. TenÃa unos colores muy vistosos principalmente relatarÃa esta niña que eran números, pero no podÃa saber qué números. Ella pensó que eran números, pero no se veÃan como los números que conocemos, sino que eran una especie de columnas con unos garabatos. Finalmente, están en ese asunto y no saben qué es el propio macbrecer. En algunas ocasiones habÃa recogido balones meteorológicos. Cabe señalar y esto es un pequeño comentario al margen. El área era un área de pruebas cerca de allÃ. Está bajo Aitzns Lamogordo la base de Roswell, asà que con frecuencia se liberaban globos meteorológicos y globos ondas y toda suerte de cosas y a veces habÃan caÃdo en el área del rancho Foster de donde habÃan sido recuperadas. SabÃan o habÃan tenido en sus manos esos aparatos. El lecho es que esa tarde Mac Brazell toma al pequeño diploctor y lo lleva de regreso a casa. Están a unas diez quince millas de distancia y lleva consigo un pedazo de aquello que recuperó y se lo enseña a los padres del pequeño Proctor. Incluso aquella gente es invitada para que vayan a ver el lugar y demás. Pero casualmente, y como relatarÃa años después, la señora Proctor era muy cara. La gasolina y las llantas también eran escasas. Asà es que no les interesó mucho ir a verlo y se conformaron con echarle un vistazo allÃ. Les llamó la atención, en primer lugar, que era muy delgado, como si fuera papel de aluminio, pero que no lo podÃan cortar con un cuchillo y que, además, aunque le pusieran fuego, no se quemaba. En varias ocasiones intentaron cortarlo, quemarlo, pero no ocurrÃa nada. A decir de Floyd Proctor, el padre del pequeño t aquello era diferente cualquier otra cosa que hubieran visto la propia Loreta Proctor, la madre del pequeño. RecordarÃa tiempo después haber visto aquello y parecÃa ser una especie de plástico o madera de balsa, pero pero en realidad no lo era. Era un trozo pequeño con unos dibujos, unos garabatos, pero no se rompÃa, ni se quemaba, ni le ocurrÃa nada. Simplemente era algo que nunca habÃan visto. Entonces recomiendan a Mcgrassel que informe de esto al Comisario de PolicÃa, no sea que sea algo militar y se haya caÃdo. Este hombre está un tanto preocupado. Mcbrasel acude con un tÃo suyo, halles Welson Hallis. Le asegura a mac a mcdassel que aquello debe de ser un platillo volador. Apenas habÃa ocurrido el incidente aquel donde se habÃa dado el nombre los platillos voladores. Recuerda usted en mont Raimier, en Washington. Entonces mcbraizel se sorprende y va a la Comisa. Esto es el dÃa seis de julio. Han pasado varios dÃas desde que encontraron los restos. Al llegar a la ComisarÃa, este sujeto, Mcbrassell lleva consigo unos pedazos de aquello que encontró y se los enseña al Comisario del Condado de Chaves. Este hombre, George wilk Wilkoks, revisa el material y bueno no sabe qué es. Es un material plateado raro, no pesa, no se rompe, aunque se tuerce, se recupera bien. Asà es que Wilcox, el Comisario, decide llamar a la base aérea de Roswell, a la Rosswell army air Field RAFFH. Por sus siglas, el Comisario tenÃa instrucciones de hablar a la base aérea. Este es un punto importante. Verán no era algo inusual. Con frecuencia, soldados, pilotos, etcétera, que llegaban a tener alguna complicación o se embriagaban en el área de Roswell y que eran llevados a la ComisarÃa. Entonces el Comisario wilkoxs hablaba a la base aérea y se ponÃa en contacto con la gente de allá para que fueran a recoger a sus militares o fueran a atender algún asunto. HabÃa relación, habÃa contacto. Asà es que Wilcox, el Comisario del Condado Chávez, habla a la base aérea de Rosswell, en donde platica y rápidamente lo que ha encontrado y es comunicado a su vez con el mayor Jesse. Marcel quién era el oficial a cargo de la inteligencia de la base. Este sujeto no era cualquier gente. Marcel era el oficial de inteligencia. Esto significaba que era el hombre entendido, por supuesto, que Rivadel habÃa cincuenta rangos más, habÃa coroneles generales todo esto, pero Marcel era el hombre de campo era el que tomaba conocimiento de todos los asuntos que tuvieran que ver con la seguridad, con los proyectos que allà se realizaban. Roswell. La base era de Rosswell, era la base estacional del único batallón de bombarderos nucleares. El propio Marcel en un sujeto muy instruido, asà que cuando toma la llamada bueno escucha aquello no le resulta del todo atractivo, pero finalmente lo comunican con Macbrasel y este le platica la historia. Entonces Marcel, Jesse Marcell viaja ahà a Rosswell, al pueblo y se entrevista con Brazel. Allà comienza la historia a crecer, porque Marcel no tiene ningún reporte de la pérdida, de ningún aparato, no hay nada que se haya escapado de control. Entonces qué es lo que encontró. El hecho es que Jessie Marcell, el oficial de inteligencia de la base aérea de Roswell, Finalmente se entrevista con Macpsel, el ranchero que encontró los restos en medio del rancho Foster. Cuando se entrevista Marcel le les en sor un pedazo de los restos Platican, un rato le comenta cómo ocurrió todos los pormenores y demás. Y entonces, si es y marcela el mayor Jesse, Marcel regresa a la base aérea de Roswell, en donde se entrevista con el coronel William Blanchard, quien es el hombre a cargo de la base. En ese punto, este hombre, Marcel es enviado a investigar al terreno. Para ello le acompaña un oficial de inteligencia, Sheridan Cavit. Juntos a bordo de un jeep llegan al lugar, pero ha caÃdo en la noche, si es que tienen que quedarse a dormir en la cabaña de Marcel en el rancho. Allà están y Platican acerca de los incidentes muy temprano en la mañana montan en el JEEP y van al sitio donde se encontraron los restos. MAC finalmente pide permiso. Mcgresell pide permiso para regresar a su trabajo. Ha perdido mucho tiempo con este asunto de los restos. Asà que regresa a sus diferentes trabajos quedándose en el sitio. Jess Marcel y el oficial kbit Sheridan Kavit están allà observando y demás, la situación sigue adelante. Conforme MAC ha platicado por aquà y por allá ha comenzado a ver una cierta inquietud en la gente del pueblo. Ha habido muchos comentarios y, bueno, incluso hay una entrevista. Entrevistan a Mcgresell. SÃ, en un sujeto que jamás en su vida habÃa salido en ningún asunto y de repente está en la radio. Esto lo le provoca, le provoca muchas inquietudes. Pero finalmente, Platican lo que ocurrió y bueno, la historia sigue su curso. El hecho es que en ese punto hablan desde la estación de radio. Ha pasado un dÃa. El mayor Jesse Marcell ha regresado a la base acompañado de Sheridan Kavit y reportan allá están en los trámites. Ahà dentro cuándo viene la entrevista de mcgrass. El propio jefe de la estación kg FL Hitmore entrevista a este sujeto, lo lleva a su casa y le hace una entrevista. Lograban todo en una grabadora y después lo van a hacer público. Van a transmitir aquello. Pero poco antes de que puedan hacer la transmisión de radio, llega una orden de la milicia de la base aérea de Roswell para que no hagan la transmisión. Este punto, si bien no está documentado en ninguna parte, fue reportado por varios de los empleados que en aquella época laboraban en la estación en la caj fl Quiénes informaron en diferentes ocasiones que justo cuando iban a transmitir la entrevista de Mac Brassel, llegó la orden de la base aérea de Rosswell, impidiendo que se transmitiera. Entonces Whitmore, el jefe de la estación, lleva a Macbricel a la estación de radio y estando allÃ, hablan a la base aérea de Roswell. Algo ocurre a ulÃ. Allà no se sabe muy bien qué, pero en ese punto llega un automóvil militar y se llevan a Mac Brazell. No pierda de vista. Estos detalles son importantes para conocer y entender la historia. Están a punto de transmitir la entrevista de mc Bresel, de hacer lo público. Ha habido mucho plática, mucho barullo, muchos chismes alrededor de lo que encontró Mcbraser en el rancho Foster, pero no habÃa habido un testimonio directo. Es entonces, cuando la cae GFL una estación local quiere entrevistarlo transmitir la entrevista al aire que describa qué fue lo que encontró y es la base aérea de Roswell la que lo impide. Pero no sólo lo impide, sino que mandan un vehÃculo que se lleva a mac Braisell como huésped a la base aérea en donde permanece durante una semana alrededor del ocho de julio. En adelante. Unos ocho dÃas después ocurre que regresa este sujeto mcgrese les devuelto y entonces da una entrevista. Curiosamente, la historia ha cambiado mucho. Ahora dice que su hijo encontró los restos alrededor del catorce de junio. Catorce de junio. Esos son quince dÃas antes de lo que él reportó inicialmente. Pero también asegura que estaba muy ocupado como para ponerle ninguna atención. Algo no checaba allÃ. Después comenta que unas semanas después, él y sus dos hijos y su esposa habÃan ido al campo y habÃan recogido aquellos pedazos de goma, de papel de aluminio y trozos de madera. En ningún momento habÃa declarado eso Mcbrazer. De hecho, su esposa no habÃa ido al rancho. Sus hijos tampoco habÃan visto los restos. Algo no estaba bien. Incluso aseguraba haber encontrado que no era exactamente un balón meteorológico, sino algo diferente. Quizá los restos de una bomba o algo entonces están allà en medio de esta declaración. Cuando empieza mcbraice el hablar de que no estaba seguro de qué era y de que los restos recuperados no nos conocÃa. Cuándo nuevamente los guardias militares lo sacan y lo llevan a un auto. A bordo del auto. Algo ocurre. Permanecen unos minutos afuera del diario donde es entrevistado y de nueva cuenta es llevado ahora a la estación, a la cajfl está rodeado por estos militares todo el tiempo. Eh Al llegar allà de nueva cuenta, es entrevistado y comienza a relatar la historia que habÃa dicho en la conferencia de prensa inicial. El que lo está entrevistando es Frank Joyce, un reportero que habÃa conocido la historia de primera fuente, que habÃa estado con Macbrasel y escucha que su hijo y su esposa toda esta historia y los trocitos de madera y Joyce se queda de lado y de hecho lo interrump le. Dice oiga por qué ha cambiado la historia. Esta no es la historia que usted nos platicó inicialmente. Entonces Mac Breisel hace un lado el micrófono y le contesta es que esto se está poniendo difÃcil para mÃ. Termina la entrevista. Punto. No hay más de nueva cuenta. Mac es llevado de regreso a la base aérea Roswell. Varios dÃas después es liberado. No se tiene noticia exactamente de cuándo. Mac Braisel a partir de ese momento no habla del asunto con nadie. Se vuelve sumamente arisco y sumamente reservado. De hecho, durante el tiempo en que permaneció en la base aérea de Rosswell, no tuvo permiso ni siquiera de hablar con su esposa. En una ocasión, sus hijos relatarÃan años después que su padre les comentó que tenÃan prohibido hablar acerca de él aquellos restos encontrados y que, por favor, no hablaron con nadie, que él habÃa hecho un juramento de jamás discutir acerca de lo hallado y que esa gente no estaba bromeando. HabÃa estado en una situación que lo habÃa alterado hasta el punto de que antes de un año, Mac habrÃa abandonado el trabajo en el rancho Foster, en el cual habÃa permanecido durante años y habÃa sido un buen trabajo para él, y se habÃa mudado al pueblo de Tularosa, muy cerca de la región de Alamogordo, en donde pondrÃa un pequeño comercio. Y en mil novecientos sesenta y tres morÃan todo este relajo por un balón meteorológico, por una sonda Mac Brazel morÃa muy joven. Además, las situaciones que durante mucho tiempo, los reportes de los vecinos aseguraban eventuales visitas de automóviles militares a la casa de mad Braser. Pero volvamos a lugar des los hechos la situación es que, tras todo este suceso, los militares están un tanto preocupados. Ha habido dos o tres llamadas a la estación local y al diario de la localidad para que controlen cualquier situación que pueda ocurrir y que no transmitan ningún mensaje al respecto. De hecho, ellos están por liberar un reporte en el cual informarán de lo ocurrido. En reporte casualmente es bastante extraño. En un primer momento, los militares reportan que la base aérea de Rosswell ha capturado un platillo volador en la región de Roswell. Esta es una tormenta, es una luz, es una explosión gigantesca y un pánico enorme. Esto ocurre curiosamente cuando se le ordena al coronel Walterhout qué redacte un comunicado de prensa. El encargado será ni más ni menos que el coronel Planchar, el jefe de la base área de Roswell, quien debe informar que tienen un platillo volador en su poder. Bien lo hace redacta un artÃculo en el cual no tiene ni pies ni cabeza. Habla de toda suerte de cosas acerca de un platillo volador capturado, pero ni siquiera es en el mismo lugar. La información está toda confusa. Horas después se libera otro reporte en el cual la milicia, en este caso, reporta que hubo una confusión y que, en realidad, los objetos recuperados eran un globo sonda meteorológico. Bien, aquà ocurre una de esas historias extrañas. Por qué tanto relajo de llevarse a mac Bressell a las instalaciones militares, traerlo, llevarlo a amenazarlo, amenazar a la estación por un globo sonda, algo no imbonaba y entonces ocurre algo más. Ese mayor. Jessi Marcel es llevado j junto con parte de los restos a bordo de un be veintinueve a la base aérea Gright, en Ohio, pero antes se detienen en la base aérea de Carswall en Fort Word Texas. Allà comienzan a investigarlo, comienzan a revisar aquellos materiales. El General Roger Rami, Comandante de la Fuerza Aérea de la Octava Fuerza Aérea del Octavo Regimiento de la Fuerza Aérea, toma bajo su cargo el asunto por un globo meteorológico. El General Roger Gramiy, Comandante de la Octava del Octavo Regimiento de la Fuerza Aérea, algo no embonaba tampoco, pero bueno, toma el asunto y lleva los restos que han recuperado del rancho de mac Brassel a la oficina de él, en donde son fotografiados por James Johnson. En una de las fotografÃas aparece Jesse Marcel con los restos originales por estas fotografÃas nunca son liberadas. El General ramiy se lleva a Jesse Marcela a otra oficina en donde permanece durante un partido de horas y luego regresa y allà encuentra que hay otro material en el piso. Todo esto se sabrÃa después, ojo se sabrÃa muchos años después. Pero de momento la siguiente fotografÃa se toma con Jesse Marcel sosteniendo restos de un balón meteorológico. SÃ, sÃ, uno de estos aparatos que se lanzan al aire para medir el clima. Allà varias fotos son tomadas. Marcela aparece reportando que sÃ, que efectivamente se confundió en que los restos eran parte de un globo sonda meteorológico. El jefe de la Octava División del Octavo Regimiento de la Fuerza Aérea también participó en las fotografÃas. Se trataba de el general Thomas Dubos y todos ellos muy sonrientes, enseñan que se trata de un globo sonda y esto es enviado a los diarios. A muchas partes, el reporte congela inmediatamente cualquier opción. Asà de simple los diarios a nivel nacional, que habÃan comenzado das ya las rotativas a publicar la nota del platillo volador capturado y todo esto, guardan silencio y presentan las fotografÃas de Jesse Marcel confundiéndose con un globo meteorológico y con cara de idiota. Esa es la única explicación. Pero realmente Jesse Marcel, el mayor Jesse Marcel era un tipo tan tonto. Pero quién era este Jesse Marcel mayor de la fuerza aérea. En realidad serÃa un tipo capaz de confundir un balón meteorológico con una nave extraterrestre tendrÃa que haber sido alguien muy tonto. No definitivamente no Jessi Marcel. Para empezar, habÃa sido cartógrafo antes de la Segunda Guerra Mundial. HabÃa sido bastante destacado en ese papel, realizando planos, fotografÃas aéreas y cosas de ese estilo. Estaba bastante bien relacionado con todos los temas tecnológicos de aquellos años, pero no sólo eso. Durante la Tierra Guerra habÃa sido condecorado en cinco ocasiones, cinco medallas por combate aéreo y más de cuatrocientos cincuenta horas de combate. Era un tipo muy preparado, también en cuestiones de vuelo. Era un piloto de alto nivel al término de la guerra. HabÃa sido seleccionado por su impecable expediente como miembro del batallón quinientos nueve de bombarderos y habÃa estado a cargo de la seguridad en la operación cross Roads, la cual habÃa realizado pruebas nucleares en mil novecientos cuarenta y seis. Señores, esto no era cualquier papel. El mayor Jess Marcell tenÃa uno de los niveles de seguridad más altos de la base aérea Roswell. TenÃa contacto con los proyectos ultras secretos de aquellos años y no sólo eso. Su trabajo durante mil novecientos cuarenta y seis lo habÃa llevado a una mención especial, lo que habÃa significado que fuera nombrado como oficial de inteligencia de la base aérea de Roswell. Esto significa que este sujeto tenÃa que estar al tanto de todo lo que ocurrÃa en la base aérea y de todo lo que ocurrÃa fuera de ella. Era un sujeto que debÃa estar informado de cualquier amenaza, cualquier situación de riesgo o cualquier información que ocurriera del interior hacia el exterior y del exterior hacia el interior de Roswell no era, evidentemente un tipo que no estuviese informado. PodÃa tener el rango de mayor sÃ, pero era un sujeto que podÃa participar directamente en reuniones del más alto nivel en las que participaban los militares más destacados de la época y que incluso habÃa participado en reuniones con el Presidente de los Estados Unidos, siendo parte del staff de la base aérea más segura de los Estados Unidos. Durante los proyectos de Alamogordo para las pruebas nucleares, los niveles de seguridad habÃan sido tales que solamente unos pocos militares sabÃan lo que ocurrÃa durante mil novecientos cuarenta y seis. Lo mismo ocurrÃa en la base de Roswell. La operación Crossroads fue catalogada como una de las operaciones más secretas que pudo haber habido y Marcel habÃa sido el jefe de seguridad de esto. Qué le parece en un tipo tan ignorante. Definitivamente no. El hecho es que, tras las declaraciones en las cuales salÃa fotografiado sosteniendo pedazos de un globo sonda meteorológico, Marcel quedaba en el más absoluto ridÃculo al regresar a la base aérea Roswell. Bueno, habÃa toda suerte de bromas hacia este hombre, habÃa toda suerte de chascarrillos acerca de los enanitos verdes y de los marcianitos alrededor de de Rosswell, y todo esto y este sujeto quedaba en el más absoluto descrédito. Quedaba catalogado simplemente como bueno el tonto de la base aérea. Sin embargo, este tonto, tres meses después era promovido a teniente coronel y reasignado a un nuevo proyecto secreto. FÃjese usted un sujeto que pone en ridÃculo a la fuerza aérea por haber confundido un globo meteorológico con una nave extraterrestre. Es ascendido a teniente coronel y ahora puesto a cargo de las pruebas atmosféricas que detectaban pruebas atómicas soviéticas también un proyecto ultrasecreto. Años después, en mil novecientos setenta y ocho, Jessi, Marcell ha sido ya dado de baja del ejército, está retirado y da una entrevista. Esta entrevista resulta ser no solamente intrigante, sino bastante reveladora. Marcel, durante el tiempo que permaneció como militar, es decir, en lo operativo, nunca volvió a hablar del asunto, pero en el setenta y ocho y de manera casi extraoficial muy cuidada, declararÃa que lo que encontró al llegar al lugar era asombroso por la cantidad enorme de restos hallados, por la superficie enorme que estaba cubierta de toda suerte de restos. En primer lugar, se trataba de cerca de un kilómetro de largo y de varios cientos de metros de ancho. Evidentemente, no se trataba de un sistema meteorológico, de un globo sonda, pero a decir de Marcela en sus propias palabras, tampoco era ningún tipo de avión ni de misil, con los cuales estaba muy relacionado, también ya que, si bien las pruebas de misiles se realizaban en hit Sans y no en Roswell, los aparatos llegaban desde la zona de Fort Worth, en Texas y de otras bases aéreas a la base Roswell y de allà eran enviados a huit Sans él conocÃa estos aparatos. Después declararÃa no sé lo que era, pero definitivamente no era algo que nosotros hubiésemos construido y mucho menos habrÃa sido un balón meteorológico, a decir, de su descripción. HabÃa pequeñas estructura de vaya, un poco más de media pulgada de ancho, con una serie de dibujos jeroglÃficos que ninguno de los de allà pudo descifrar. Algunos de estos parecÃan ser de madera de balsa por el peso tan ligero, pero en definitiva, no era madera. Se trataba de algo muy duro pero flexible. No se quemaba, no se cortaba. Además, habÃa una gran cantidad de una sustancia similar a un sellador de color oscuro sumamente duro y muchÃsimas pequeñas piezas de algo parecido a hoja de lata de aluminio muy delgado, sólo que no era aluminio. Además, al estar yo interesado en las cuestiones electrónicas, busqué cualquier suerte de instrumentos eléctricos, algo que me diera una idea, alguna suerte de equipo, pero no habÃa nada. De hecho, en sus propias palabras declararÃa Sherdin Kabd y yo encontramos una especie de caja metálica negra, de varias pulgadas de superficie, pero no tenÃa forma de abrirlo. Al ver que no habÃa forma de encontrarle la entrada y que no tenÃa ningún aparato visible, la pusimos con el resto de los materiales. En todas partes habÃa estos pequeños sÃmbolos como números jeroglÃficos, porque no los entendÃamos de colores rosa y púrpura parecÃan estar pintados encima. Sin embargo, cuando les puse mi encendedor de cigarrillos y los traté de quemar, ninguno de ellos se quemaba aún cuando parecÃan ser de madera de balsa. Por lo ligeros ni siquiera despedÃan humo. Los pedazos de metal fueron llevados con nosotros de regreso en el jeep y eran tan delgados como la envoltura de un paquete de cigarrillos, pero no los podÃas cortar aún con un cuchillo, no podÃas dañarlos. Incluso tratamos de cortarlos con un martillo, con un martillo de esos gruesos de seis pulgadas, y no pudimos hacer nada, ni siquiera lastimarlos. Tuvimos que ir allà en dos vehÃculos después para poder reunir todo el material. Mucho de este iba en el Jeep de Sheridan Kavit, pero también en el buick del mayor Marcel. De hecho, no sabemos qué fue el material. Era tan delgado metálico, pero a la vez no era un metal conocido, pero era muy resistente. También habÃa algunas piezas de tipo estructural, como si fueran BMS, es decir, una especie de vigas. También habÃa esta gran cantidad de material tipo orgánico, algo raro que no entendemos que pudo haber sido, pero sobre todo los dibujos jeroglÃficos. Todo esto serÃa descrito por Marcel años después. En este punto cabe la pregunta qué era aquello que habÃan encontrado. Ciertamente, Marcel no era el tipo de persona que se hubiera confundido con un balón meteorológico, ninguna suerte de ese estilo. Por qué cambiar definitivamente la historia de esa manera. Hay muchas más preguntas. Qué El hecho en sà es que Mcbricial quedaba en absoluto silencio. Marcel, el mayor encargado de investigar el rancho Foster, también quedaba en silencio y en ridÃculo. Pero tres meses después era transferido otra base aérea y ascendido de cargo. Pero entonces comenzó a ver una serie de filtraciones. Todo esto ocurrirÃa mucho tiempo después verá, tras la liberación del reporte aquel famoso de que habÃan encontrado el platillo volador cuando decÃa que la fuerza aérea, a través de la base aérea Roswell, habÃa encontrado capturado un platillo volador. Esto era dicho el ocho de julio. Para el dÃa nueve aparecÃa otro artÃculo que decÃa el General Rammy desmiente lo del platillo volador e informaban acerca de que aquello era bueno. Un globo meteorológico muy bien, pero allà todavÃa faltaba algo. El asunto quedaba cubierto de polvo hasta los años setentas. Treinta años después, un grupo de investigadores encabezados por Stanton Friedman, el famoso investigador que dedicó buena parte de su vida al caso Roswell y que escribÃa el libro Incidente en Corona, entraba en contacto con los antiguos testigos, todavÃa muchos de ellos con vida macgrecial, habÃa muerto años atrás, pero todavÃa existÃa el mayor Marcel, todavÃa existÃan los participantes de la estación de radio y, curiosamente, habÃa muchos militares que habÃan salido ya de servicio y que estaban dispuestos a hablar. HabÃa una tormenta de información, habÃa un expediente que habÃa sido acallado por el Gobierno y habÃa sido mantenido bajo control Friedman, junto con otros investigadores del fenómeno Ovni, se trasladaba a investigar los sucesos y se encontraba con una historia todavÃa más sorprendente. Esta historia salÃa de todo lo conocido. En primer lugar, los primeros reportes hablaban únicamente de restos restos de un aparato, pero no habÃa ningún testimonio acerca de hombrecillos, de cuerpos ni de nada similar. Ni siquiera se mencionaba que hubiese sido capturado una nave, pero conforme Friedman y los otros investigadores se adentraban, llegaban a un encuentro sorprendente. SÃ, este encuentro los llevaba a conocer a un sujeto que aseguraba que los cuerpos, al igual que la nave, habÃan sido recuperadas de un lugar conocido como San AgustÃn, cerca de Magdalena, Nuevo México. Esto ocurrÃa cuando aparentemente un sujeto conocido como Grady Barnett o Barny Barnett habÃa encontrado los restos todo esto supuestamente alrededor del tres de julio de mil novecientos cuarenta y siete. Las fechas son bastante coincidos, todas ellas, eh no pierda de vista que hubo un reporte de tres posiciones militares Alamogordo, Huit Sans y Roswell el dÃa dos de julio de un objeto volador no identificado, que fue seguido por las pantallas de Radar y se perdió todo esto en el área de Nuevo México. Este sujeto, Barnin Barnett, aseguraba que el tres de julio habÃan encontrado una nave de apariencia circular de apariencia del disco estrellada en la zona de San AgustÃn, cerca de Magdalena, y varios cuerpos alrededor de éste, algunos de ellos dentro del aparato y otros afuera en este punto. La historia de Barnet fue catalogada como basura, simplemente como algo mÃtico, pero los investigadores no se quedaban con la idea de que era falsa, sino que investigaban un poco más. La historia habÃa llegado a través de otros sujetos, quienes a su vez lo habÃan escuchado. Entonces viene la investigación y h n n n n n ns entran con la esposa de Barnett, quien casualmente tiene un diario en donde Barnett registraba todos los sucesos en este diario. Las fechas están correctas. No habÃa error, habÃa toda la documentación necesaria y si bien los testimonios podÃan ser bastante coincidenciales o extraños, habÃa algunas otras cosas que resultaban bastante interesantes. Una de ellas era un testimonio surgido alrededor de mil novecientos noventa. Como b el perÃodo de tiempo es bastante largo, durante el cual fueron surgiendo pequeños testimonios. En este apareció un testimonio de Gerald Anderson, quien aparecÃa después de ver un reporte en el programa Misterios sin resolver de mil novecientos noventa. Este sujeto y era el Anderson comenzó a describir que se encontraba en las planicies de San AgustÃn buscando rocas y otras cosas, cuando encontraron ese aparato chocado y los cuerpos, los cuerpos pequeños de alienÃgenas muertos tanto alrededor como dentro del área. La fecha coincidÃa era a principios de julio de mil novecientos cuarenta y siete. Esto coincidÃa con la historia de Barnett, aunque no estaban relacionados y era la Anderson se encontraba allà como parte de uno de esos paseos que realizaban las escuelas. Anderson era muy joven en aquel entonces tendrÃa unos seis años cuando vio aquellos objetos y aquellos cuerpos. El testimonio podÃa ser bueno, simplemente fantasÃa de un niño, pero la cosa se ponÃa más complicada cuando el arqueólogo, el Doctor Busker, aseguraba haberse encontrado con cinco de sus estudiantes allà mismo. M Curiosamente, Buskierk habÃa sido maestro en la escuela en la que se encontraba Anderson estudiando y es posible. SÃ, no se puede corroborar ciento por ciento, pero los nombres son coincidentes. Anderson podrÃa haber sido enviado como parte de un paseo escolar a juntar rocas extrañas en la región de San AgustÃn, en donde habrÃan encontrado esto, pero no serÃa la única. Un encargado de una funeraria Glen Dennis, junto con el capital ol En, el capitán Oliver Wendar, conocido como Pape Henderson, también habrÃan apoyado esta historia. SÃ, aparentemente, el área habrÃa ciudad cordonada por los militares, quienes habrÃan montado una guardia en este sitio y habrÃan comenzado a recuperar los restos. En este punto hay algo muy importante. Los militares habrÃan acordonado las dos zonas, tanto la del Rancho Foster, con la historia de Macbrassel como la de las planicies de San AgustÃn. En este punto, allà habrÃan recuperado los restos. Por supuesto, no era nada de lo que habÃan dicho acerca del globo meteorológico. Esta gente habÃan sido testigos acerca de lo que habÃa allÃ, a a s a r r des de los cadáveres recuperados. Pero qué habÃa acerca de estos restos? HabÃa realmente algo bueno. Allà es cuando comienzan los testimonios más asombrosos. En el caso particular de los cadáveres, aparece el testimonio de Ray Denser Danser era un plomero. Usted te preguntará qué rayos tiene que ver un plomero con omnis Bien, era el contratista de obras de plomerÃa de la base aérea de Rosswell y se encontraba arreglando las instalaciones precisamente en el área hospitalaria de Rosswell, muy cerca de la sala de emergencias. Se encuentra allà a decir de su propio testimonio cuándo observó la llegada de unas camillas que contenÃan cuerpos. Uno de ellos quedó parcialmente descubierto entre sus ojos y se trataba ni más ni menos que la descripción de alienÃgenas. Este testimonio fue opacado tiempo después por un comunicado de prensa en donde aseguraban que eran los cuerpos calcinados de pilotos SS se habÃan siniestrado en un incidente paralelo. Ese incidente paralelo, ese supuesto accidente que habÃa costado la vida a varios pilotos, no estaba registrado en ninguna parte. Y, sin embargo, Gray Dancer sà aparecÃa en las minutas de mil novecientos cuarenta y siete como contratista de obra de la base aérea, y su ingreso estaba asentado en uno de estos libros, que fue liberado bajo el Acta de Libertad de Información y que se encontraba en una biblioteca dentro de un expediente administrativo, donde se conservaba el ingreso con fecha tres de julio de Ray Dancer a las instalaciones militares. Curioso, no cree usted en ese punto. Ray Dancer testificaba que, tras haber visto aquello, observó las demás camillas y momento en el cual fue sorprendido por la policÃa militar, quienes le alertaron que no deberÃa hablar de aquello y deberÃa salir inmediatamente, ya que estaba registrado y cualquier asunto que hablara serÃa castigado. Pero ahà no termina el asunto. Aparece otro testimonio. El mayor edw en Isley, quien fuera comandante de la policÃa militar a cargo de la custodia del sitio en las planicies de San AgustÃn, platicarÃa a su familia esto mismo, haber encontrado los aparatos y los cuerpos y haber tenido la prohibición directa del Presidente, a quien habÃa prometido jamás hablar del asunto. Curiosamente, habÃa hecho una pequeña plática un par de dÃas antes de esto. Pero allà no termina el asunto. Herbert Ellis, contratista de pintura y mantenimiento de la base aérea de Roswell aseguraba también haber visto los cuerpos y, de hecho, haber visto un alienÃgena vivo dentro de las instalaciones del hospital militar de Rosswell, mary Bush. Quien era secretaria del administrador del hospital de la base era Roswell. También platicaba lo mismo haber visto estas criaturas de otro mundo. Cuándo fue llamada para atender como asistente a uno de los médicos y haber entrado a una sala en la que estaban siendo examinados los cuerpos de los alienÃgenas. MM describirÃa las manos que era lo único que habÃa visto con cuatro dedos y sin pulgar. Otro de los testigos, Joseph Montoya, quien casualmente era asistente del Gobernador de Nuevo México, fue testigo de cuatro pequeños alienÃgenas, uno de ellos con vida, los describÃa como de gran cabeza ojos extrañamente grandes boca pequeña y haber tenido una extraña apariencia aseguraba no eran de este mundo. Pero allà no terminaba el asunto. Conforme Friedman y los otros investigadores iban recopilando más información. Se encontraban con el testimonio del sargento Thomas González, miembro del batallón quinientos nueve de bombarderos, quien habÃa sido destades sacado como guardia en el sitio del accidente, No no en el sitio del rancho Foster, sino en el ranch en la zona de San AgustÃn, en donde declaraba haber visto los cuerpos de varios pequeños seres que no pertenecÃan a este mundo. Allà no terminaba el asunto. TodavÃa quedaban otros asuntos más. Cuando Frank Kafffman, miembro de Cointel, parte de la inteligencia militar, declaraba muchos años después haber visto los restos de un aparato estrellado en una especie de acantilado cerca de las planecias de San AgustÃn y haber visto cómo estaba custodiado después dentro de la base aérea de Roswell. Como ve, el incidente Roswell no es nada sencillo. Los testimonios pueden no ser del todo fiables y puede haber también errores, pero realmente toda esta gente mentirÃa, podrÃa ser, pero habrÃa que sopesar la evidencia, con la evidencia circunstancial, por una parte de los testimonios, por otro lado, las coincidencias y después enfocarnos a toda la cobertura que se dio al asunto. Por qué llevarse a macbrisel detenido durante dÃas a una base aérea militar por un asunto de un globo sonda, porque Jess Marcell, un mayor militar con una experiencia enorme de vuelo, con una tolerancia con un nivel de seguridad altÃsimo. Se confundirÃa con un asunto tan ordinario. Hay una explicación para todo. Es posible. Muy bien. El asunto se complicó enormemente. Por una parte, habÃa el incidente del Rancho Foster, en donde se recuperaban estos restos que eran identificados como un globo meteorológico. Por otra parte, habÃa el incidente en las planicies de San AgustÃn, que quedarÃa oculto y curiosamente parecerÃa ser ciencia ficción, pero que tenÃa varios testimonios a su favor. Entonces qué fue lo que ocurrió. La información oficia aseguraba que era simplemente bueno. Un globo sonda podÃa haberse tratado de otro proyecto ultrasecreto que nadie conociera. AparecÃa una información extraña. Esta hablaba del proyecto Mogul. Esa serÃa la explicación más cercana. Proyecto Mogul era un proyecto en el cual se utilizaban globos de observación para detectar actividad nuclear en la Unión Soviética. Aparentemente, estos globos serÃan sumamente sofisticados y de materiales sumamente secretos, desconocidos por la propia fuerza aérea, ya que intentaban eludir el rastreo vÃa erradar. Para ello se habrÃan utilizado como conejillos de indias a prisioneros de guerra japoneses, los cuales serÃan de estatura pequeña. Todo suena muy complicado. Hubo cinco o seis vuelos del proyecto Mogul en ese perÃodo de tiempo, alrededor de junio julio de mil novecientos cuarenta y siete, y supuestamente habrÃa sido el caso del vuelo número cuatro, el cual se habrÃa estrellado en el área de Roswell. Pero entonces vendrÃa la pregunta. Realmente el proyecto Mogol habrÃa sido de tal dimensión como para producir tal cantidad de restos. No habrÃa estado enterado yes y marcela acerca del proyecto moul siendo el oficial de inteligencia de la base área de Roswell, desde dónde habrÃan sido lanzados estos aparatos de tal forma que no conocieran un jefe de información de cosas secretas la existencia de este proyecto. Bien, algo ha quedado allà que no se puede explicar. El asunto también se ha mezclado con la supuesta autopsia extraterrestre. El asunto del autop extraterrestre ha resultado ser un fiasco desde todas partes. En primer lugar, se presentaba como los restos de una pelÃcula de dieciséis milÃmetros, cuando en realidad habÃa clara evidencia de que era un video realizado en cinta magnética y no en cinta tradicional, por lo que se deberÃa de descartar como evidencia en el caso de Roswell. Pero muchos de los testimonios resultaban de alto nivel. Incluso involucraban testigos como, por ejemplo, el General Exon, quien habÃa trabajado al mando de la base Grive Patterson y quién, aparentemente, habrÃa estado en contacto con los restos que fueron almacenados en Wright Patterson y quién sabrÃa de la existencia de la nave recuperada casi completa del área de las planicies de San AgustÃn. También, por supuesto, estaba Thomas Duboz, este General general del ejército, por cierto, habrÃa estado como jefe de personal del General Grammy en mil novecientos cuarenta y siete y habÃa sido testigo de los acontecimientos dubos. Estuvo a cargo de las comunicaciones del más alto nivel en el momento de los incidentes. SÃ, de los incidentes de Roswell, y él mismo aseguraba, en primera los restos no eran de un globo meteorológico y que, en segundo lugar, los restos habÃan sido trasladados de rosgol a Washington, pasando por fordwarth En donde casualmente el General Lexson los habrÃa visto y posteriormente los habrÃa vuelto a encontrar. Estando en Wright Patterson, habÃa información del más alto nivel. No se trataba definitivamente de puros testigos presenciales. PodÃan ser granjeros ignorantes los que habÃan visto los casos, los restos originalmente, pero los siguientes casos, los siguientes testimonios, eran militares de muy alto rango. Por otro lado, la teorÃa del proyecto Mogul tampoco acababa de cuajar muy bien, porque, en primer lugar, bueno, el asunto de los globos sonda eran pequeños en comparación, si bien eran aparatos para altas alturas, no eran suficientemente grandes como para poder llenar tal superficie de restos. Además, por qué argumentar el asunto de los japoneses prisioneros para justificar la aparición de cadáveres. Finalmente, se habÃa dicho que era un globo sonda meteorológico. Acaso trataban de ocultar el empleo de prisioneros como con ojillos de indias. Es posible, pero ya sonaba muy rebuscado, aún más rebuscado que la teorÃa OMNI. El asunto ha quedado allà pendiente. Incluso algunas investigaciones muy recientes han quedado bastante inconclusas, pero han dado todavÃa a pie a muchos asuntos delicados. En primer lugar, cuando el Canal sci Fi. En el año dos mil dos realizó investigaciones en el rancho en donde trabajaba Mac braser Encontraron ciertas alteraciones del terreno, en donde bueno, las alteraciones resultaban demasiado profundas como para haber sido producidas por un globo. Por otro lado, el propio gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, en dos mil cuatro, realizaba sus investigaciones y éstas determinaban que el asunto no habÃa quedado suficientemente explicado y que, de hecho, la información no era correcta, sobre todo refiriéndose a la información dada por el Gobierno, las cosas aún quedaban todavÃa ocultas. Incluso personal del Gobierno de Clinton aseguraba que iba a averiguar más y decÃan ya es hora de que el Gobierno de clasifique los documentos que tienen más de veinticinco años y dar datos para saber de qué se trató. Finalmente, no hubo nada. El asunto de Rosswell a estas alturas sigue siendo un misterio, pero un misterio que he sobrevivido sesenta años con toda suerte de evidencias a favor y en contra. El hecho, sin embargo, es que habÃa suficiente evidencia para considerar que allà no habÃa un globo del proyecto Mogol, sino un encuentro del tercer tipo. Asà decÃmosle también hay expedientes sob ni en México que no han sido revelados y que, además, ni siquiera han sido puestos a la luz pública. Mientras en Estados Unidos la prensa de la comunidad medios de comunicación son mucho más incisivos. En México ha habido un velo de misterio. En todo esto, las publicaciones serias investigativas acerca del fenómeno OMNI. Se pueden contar con los dedos. Lo demás, generalmente ha sido distractor, ha sido una cortina de humo. Gracias a todos ustedes por habernos acompañado en este caso que simplemente no tiene una solución. Mil Gracias. Buenas noches sÃguenos también en nuestro canal de YouTube relatos del lado oscuro







