Fenómenos paranormales en la primera guerra mundial|| Relatos del lado oscuro
Qué más se puede decir...
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0:03 Relatos del lado oscuro. Muchas tengan todos ustedes, ya estamos aquÃ. Después de haber escuchado... espero que les haya gustado mucho. Es un relato clásico de campo de batalla. Y es que, a lo largo de los años, los campos de batalla se han convertido también en escenarios paranormales. Desde épocas muy antiguas, ha habido narraciones sobre sucesos inexplicables en los campos de batalla, que de alguna forma tienen una reminiscencia paranormal. Algunos de ellos ocurren tiempo después de los sucesos bélicos, otros de hecho ocurren durante los enfrentamientos. Algunos otros se vuelven a repetir periódicamente a lo largo de los años, hasta que se van difuminando tranquila y pausadamente. Las historias de campos de batalla hoy en dÃa siguen vigentes, de las múltiples guerras que han asolado a la humanidad, pero particularmente algunos
1:33 de los relatos que a mà en lo personal más me han llamado la atención provienen de la etapa de la Primera Guerra Mundial. La Primera Guerra Mundial fue un enfrentamiento bélico ocurrido entre 1914 y 1918, hace más de 100 años. Hoy en dÃa no queda ningún sobreviviente de aquello. Prácticamente, la memoria sobre lo que ocurrió en los campos de batalla se va difuminando en el tiempo, pero fueron escenarios muy crueles. La gran guerra, como también se le llamó, la madre de todas las guerras, la guerra que acabarÃa con todas las guerras, en realidad fue una guerra más y punto.
2:15 Una guerra que se libró entre Inglaterra, aliada con Francia, y Estados Unidos en contra de Alemania, que tenÃa a sus aliados Japón en la parte del PacÃfico. y que tenÃa también vÃnculos con otras naciones europeas. El hecho es que la guerra resultó ser un escenario de prueba de los modernos mecanismos de guerra, armas nuevas, tácticas nuevas de guerra, formas de exterminio diferentes. La Primera Guerra Mundial incluyó la utilización masiva de artillerÃa pesada, Incluyó también el uso de gases venenosos como parte de las armas, los bombardeos aéreos y claro, la guerra de trincheras. Esto generó los famosos campos de Verdun, el Somme y muchos otros más en Ypres, dado que los enfrentamientos cara a cara ya no funcionaban como era antes, en donde las caballerÃas de un ejército se enfrentaban a la caballerÃa del otro ejército, y a espadazos, balazos, patadas, mordidas y como pudiera, libraban la batalla, en la Primera Guerra Mundial, la presencia de las modernas ametralladoras hizo que la caballerÃa fuera prácticamente inservible. Lo mismo ocurrió con otros elementos tradicionales de combate, asà es que el combate se
3:46 redujo a formar largas trincheras y a esconderse ahà a esperar al enemigo, o bien a esperar que el enemigo se descuidara y atacarlo pero ambas partes habÃan fabricado estas trincheras una trinchera esencialmente es una zanja en la que cabe una persona perfectamente parada pero sigue siendo una zanja está en la tierra hay lodo cuando llueve se forma una gran cantidad de lodo hay ratas no habÃa baños asà es que los combatientes comÃan defecaban y morÃan en el mismo lugar la artillerÃa pesada miles de cañones Disparaban constantemente contra las trincheras con el objetivo de exterminar a los soldados enemigos. Estos, a su vez, intentaban salir de la trinchera para conquistar la trinchera del enemigo, cruzando un pedazo de tierra que dividÃa ambas trincheras, conocido como No Man's Land o la Tierra de Nadie. Este sitio solÃa ser vigilado constantemente. y se encontraba bajo el fuego directo de las ametralladoras enemigas, asà es que las constantes intentonas de salir de las trincheras para conquistar la trinchera enemiga, resultaban frecuentemente en una carnicerÃa espantosa, muchos caÃan de hecho apenas sacar la cabeza de la trinchera, y sus cuerpos quedaban ahÃ, otros caÃan unos metros adelante, otros más lograban
5:17 avanzar unos 20 o 30 metros y eran fulminados, pero sus cadáveres quedaban ahÃ, No habÃa manera de ir y recuperarlos o de traerlos para sepultarlos, simplemente se quedaban ahà expuestos, pudriéndose al calor del dÃa, con la lluvia, las ratas. Algunos otros cuerpos caÃan dentro de la trinchera, pero no habÃa dónde echarlos. Aquellos otros que habÃan muerto durante la explosión de una bala de cañón o de un obús, quedaban ahà mismos semisepultados. El terreno de las trincheras, el lugar en donde estaban las trincheras, SolÃa tener cadáveres a los pies de los que todavÃa estaban combatiendo. Vivir ahÃ, comer ahÃ, era una verdadera pesadilla para todos ellos. En medio de todos estos terribles escenarios, se intentaban ganar las batallas, se intentaban librar estas batallas. Los efectos fueron terribles. Los soldados sufrieron enfermedades de lo más variado. Desde enfermedades propias de la exposición a los quÃmicos que se usaban como gas venenoso, enfermedades derivadas de la presencia de plagas como las ratas, chinches, piojos, pulgas.
6:30 La exposición a los elementos, el frÃo extremo, generaba desde neumonÃas, constantes problemas respiratorios, la falta de higiene, por supuesto, el hecho de estar tratando de comer algo mientras estaba en la trinchera, también diezmó a la gente. Los ejércitos en general, tanto el alemán como el francés, el belga y otros que participaron, resultaron terriblemente afectados. El Ãndice de bajas fue significativamente más alto que en cualquier otra guerra, incluyendo la Segunda Guerra Mundial. La Segunda Guerra Mundial causó 40 millones de muertes, pero la gran mayorÃa fueron civiles. Los bombardeos, los problemas de salud generados por la guerra... Generaron muchÃsimas muertes, pero la Primera Guerra Mundial fue una guerra de exterminio de soldados.
7:22 Realmente no importaba cuál era el objetivo. Si en esto se invertÃan 5 o 6 mil muertes, no importaba. En batallas como la de Verdun o en el Somme, los números rondaban los 50 mil o 60 mil soldados muertos en el enfrentamiento. Asà que fue una guerra en la que el valor de la vida era nulo. A nadie le importaba. La crueldad con la que se podÃa acabar con un adversario no tenÃa lÃmites. No era extraño que durante un enfrentamiento, cuando se liberaba el gas venenoso, los soldados que habÃan liberado el gas, armados con máscaras, corrieran a la trinchera de los enemigos para terminar a los que estaban agonizando, pero no podÃan desperdiciar balas en ello ni querÃan generar ruido para ser detectados. Asà es que con frecuencia utilizaban herramientas rudimentarias como mazos, palas, garrotes con picos, para exterminar a los que estaban ahà heridos y agonizantes. El uso de la bayoneta como un elemento de combate también fue muy frecuente.
8:29 No era raro que los soldados arrancaran corriendo y ensartaran al contrario con la bayoneta, que es un cuchillo largo que se pone en la punta del rifle. Ese es el escenario que le describo. Durante los siguientes 100 años, se han seguido encontrando restos humanos al igual que toda clase de objetos en los antiguos campos de batalla. Allà todavÃa hoy en dÃa es común encontrar explosivos que en su momento fueron lanzados y no explotaron, es común encontrar restos de soldados a pesar de que han transcurrido 100 años. TodavÃa son hallados esqueletos, algunos de ellos con algunos fragmentos de los uniformes, Piezas de guerra, fragmentos de un fusil, que están ahà semi-sepultados en estos lugares. Ese es el escenario en el que ocurre la historia que le voy a contar.
9:24 La historia del Ãngel de Mons. Es una historia poco conocida hoy en dÃa, pero en 1914, cuando inicia la guerra... los soldados británicos son enviados para apoyar al ejército francés que se encontraba teniendo problemas por la enorme avanzada alemana. El ejército alemán, numeroso, bien pertrechado, estaba avanzando, arrasando con todo. Asà es que los ingleses entran en la batalla utilizando todos los elementos que tienen a su alcance. Es más o menos el 23 de agosto cuando uno de los regimientos británicos llega a este lugar se trataba de la fuerza expedicionaria británica y más particularmente un grupo conocido como los fusileros privados reales o Private Royal Fusiliers este equipo, este grupo tendrÃa la misión de llegar a una comunidad ubicada en Bélgica en Hainaut conocida como Mons desde ahà enfrentarÃan al adversario alemán que venÃa de frente apoyados por el costado derecho por tropas francesas y resguardados por el lado izquierdo con una división australiana. El objetivo era enfrentar al enemigo, detenerlo más allá del rÃo a las afueras de Mons y retroceder sobre de ellos, es decir, hacerlos retroceder para
10:55 tomar la siguiente población. Muy pronto los fusileros británicos estaban en posición y listos para recibir el ataque. el ataque ocurrirÃa en algún momento del 26 de agosto de 1914 los alemanes atacaron con todo lo que tenÃan inesperado por supuesto el mando inglés se da cuenta que no tiene todas de su lado de hecho la artillerÃa alemana está haciendo estragos a su alrededor y tiene un poder destructivo enorme en tanto que la artillerÃa inglesa es limitada no contaban con esto por otro lado Las tropas alemanas se han dividido en dos bandos, uno de ellos ha atacado frontalmente a los franceses en el lado derecho, haciéndolos retroceder y prácticamente destrozando sus posibilidades de defensa. Los ingleses se dan cuenta de esta situación y saben que enfrentan un problema mayor si los alemanes avanzan sobre el costado y por el frente no tendrán muchas alternativas. Por la tarde de ese mismo dÃa, los bombardeos alemanes continúan con una fuerza inusual.
12:07 Los soldados británicos que se han alejado unos 4 kilómetros más allá del rÃo en Mons, en dirección al territorio donde se encuentra el frente alemán, observan con cierta recelo la situación general, pero aquello cambiarÃa dramáticamente cuando repentinamente inicia el asalto alemán. El asalto consiste en varias brigadas de caballerÃa prusiana, el equivalente a las tropas de élite actuales, esta caballerÃa es ordenada, rápida, fulminante. Previo al ataque de la caballerÃa, sobreviene un ataque de artillerÃa pesada, que hace que los ingleses queden prácticamente desbalanceados, no saben para dónde ir, para dónde no ir, y repentinamente frente a ellos aparece la caballerÃa alemana. Los británicos, sin embargo, tampoco eran personas de fácil competencia, Se trataba de un ejército bastante fuerte y contaban con más de 40.000 hombres. Asà es que rápidamente se acomodan, se pertrechan y responden a la llegada de la caballerÃa, causando una verdadera carnicerÃa. La carnicerÃa de Mons, como se le conoce, generó que apenas en un solo enfrentamiento cayeran unos 7 u 8.000 hombres entre privados, soldados, rasos, cabos, oficiales. Aquello era una situación terrible. Pero... Los alemanes se habÃan detenido momentáneamente.
13:35 El ataque no habÃa sido fulminante, pero seguÃa el avance. Por otro lado, los alemanes en el franco derecho también estaban avanzando, asà es que en cualquier momento cerrarÃan la pinza sobre los ingleses que preocupados ordenan la destrucción de los puentes sobre el rÃo en Mons y la retirada. Solo que hay un problema. Los soldados ingleses No tienen suficientes explosivos para destruir todos los puentes. Las tropas inglesas retroceden hacia Mons. Pero los puentes no pueden ser destruidos. Solamente dañan uno de los puentes que hay. Los otros dos continúan perfectamente intactos. Las tropas alemanas quieren aprovechar la oportunidad y el dÃa 27 de agosto de 1914 se ordena un ataque masivo. Todas las fuerzas alemanas atacarán simultáneamente. Esto significa que los ingleses, que están en franca retirada, con menos provisiones, sin artillerÃa y en un verdadero desorden, no tienen ninguna otra opción. El regimiento de los fusileros, el Private Royal Fusiliers, es destacado para que se quede, obstruyendo la llegada de los alemanes, mientras que el grueso de las tropas inglesas se aleja en dirección al sur. Este regimiento tiene temor, saben que están condenados, puesto que su misión es detener
15:08 temporalmente a los alemanes, saben que no pueden con ellos, intentarán bloquear los accesos a Mons, intentarán bloquear el paso de los puentes, pero en algún momento la artillerÃa y la fuerza de avance de los alemanes los va a aplastar. Tienen órdenes de que en cierto momento deberán retirarse e ir al sur, en donde los esperará el resto de las tropas. todo parecÃa perdido, ese dÃa 27, cuando de pronto, frente a Mons, aparece aquel enorme ejército alemán, son miles y miles de soldados, no solamente son caballerÃa, también viene infanterÃa, están avanzando por todas partes, al mismo tiempo que los cañones, desde la gran distancia, están lanzando cargas explosivas, que están desbaratando la población, mientras tanto, El Royal Fusiliers permanece estoico, escondido esperando la llegada del adversario. Saben que están perdidos, no tienen forma de defenderse. Son apenas unos pocos cientos de hombres contra un ejército de varios miles. Están observando aquello, cuando de pronto, uno de los tenientes a cargo de este cuerpo de soldados, le pregunta al de al lado,¿ estás viendo eso? El otro... El cabo Ludlow responde,¿ de qué habla usted, señor? Mira hacia el frente, arriba.¿ Qué rayos es eso? Repentinamente varios de los soldados que están
16:39 ahà comienzan a levantar la vista mientras observan que algo está ocurriendo en el cielo. Frente a ellos, en un dÃa claro, tranquilo, no habÃa nubes en el cielo, no era temprano, deben de haber sido las siete de la noche, asà es que tampoco habÃa luna. El avance alemán era evidente, se podÃa ver a la distancia que venÃan, pero era un dÃa normal y de pronto comienzan a ver aquello en el cielo, primero unas luces muy extrañas que interpretan como bengalas del ejército alemán, pero las luces son demasiado amplias, muy grandes, y sigue aquello creciendo, cuando de pronto quienes están observando notan que se trata de unas figuras que pudieran parecer humanas pero muy grandes. Se ven arriba en el cielo, pero poco a poco van bajando hasta llegar a nivel de suelo y parecen ser, tal como lo dirÃa el propio cabo Ludlow poco antes de morir, parecÃan ángeles.
17:47 Cualquiera que los hubiera visto hubiera pensado que eran ángeles, solo que muy grandes. Otro de los ahà presentes que posteriormente harÃa una declaración que se registró en los archivos memoriales australianos, que es una biblioteca con archivos de la época de la Gran Guerra, registró en su diario que al estar presente en Mons aquel 27 de agosto de 1914, la tropa que se encontraba en las trincheras comenzó a gritar frenéticamente diciendo que estaban viendo ángeles frente a ellos bajando del cielo. Aquel hombre que revelaba aquello en su diario decÃa que él no vio ángeles. Ãl solamente vio unas figuras muy extrañas, de un par de metros de altura o quizá más, moviéndose frente a Mons. Justo enfrente de los soldados alemanes. Aquello parecÃa ser una especie de barrera que detenÃa a los alemanes. Eso era algo extrañÃsimo, porque...
18:53 HabÃa quienes decÃan que eran ángeles, uno de ellos incluso aseguraba que lo que veÃa tenÃa la apariencia de un ángel con alas en la espalda y una espada flamÃgea en la mano. Otros no eran tan aventurados al contar que lo que habÃan visto eran figuras descomunales, una especie de soldados antiguos o figuras humanas antiguas. Se han recopilado por lo menos unos 40 diarios. de la época de la gran guerra que se encuentran en diversas bibliotecas memoriales, en donde los soldados registraron lo que vieron ese dÃa, no lo que oyeron de otros, no lo que les contó su abuelito, no lo que les contó un conocido de un conocido que estuvo en la guerra, sino lo que ellos vivieron y registraron ahÃ. En ese momento, el teniente que estaba al mando se percata que las tropas alemanas que venÃan al asalto Retroceden. Extrañamente comienzan a retroceder. La caballerÃa que habÃa avanzado rápidamente en dirección a Mons está teniendo problemas para controlar los caballos y comienzan a retroceder.
20:06 Por extraño que parezca no se da el avance lo que aprovechan los soldados del Royal Fusiliers para replegarse y huir literalmente en dirección a Mons. hacia sus tropas que estaban más abajo en el sur. Dos dÃas después, los alemanes avanzarÃan sobre Mons, tomarÃan la población y continuarÃan de frente en búsqueda de los ingleses que para ese momento se habÃan pertrechado, habÃan formado profundas trincheras, habÃa llegado la artillerÃa pesada, los franceses habÃan repuesto su flanco y el enfrentamiento siguiente darÃa paso a las batallas de Verdun, Somme y Pré. Si el dÃa de la batalla de Mons, los alemanes hubieran continuado su avance, habrÃan arrasado la defensa inicial y habrÃan alcanzado a los ingleses con 40 o 50 mil hombres en franca retirada, diezmándolos. Por alguna razón, los alemanes no lo hicieron. En relación al tema del llamado Ãngel de Mons, es una historia muy intrigante. Lo que le he descrito son los testimonios de diversos soldados que estuvieron presentes y que participaron en aquella batalla. Muchos de ellos no sobrevivieron a la guerra, pero algunos sà pudieron sobrevivir y volver a contar su historia. Es una historia que también generó mucha controversia porque apenas un mes después, el 27
21:38 de septiembre de 1914, Arthur Macken, el famoso escritor, publicaba en un periódico británico un breve relato en donde hablaba de esta experiencia el relato de Arthur Macken describÃa un encuentro sobrenatural en donde habÃa arqueros y San Jorge no era el ángel de Mons de hecho se llamaba los arqueros o el arquero este relato según parece él lo retomó tras escuchar que habÃan publicado en el periódico una nota de prensa sobre lo que los soldados habÃan visto. Utilizando su imaginación, Arthur Macken publicó este relato. De ahÃ, muchos escépticos en su momento dijeron que los soldados en realidad no habÃan visto nada, que en realidad no habÃa ocurrido nada y que esto era un invento de Arthur Macken.
22:39 Sin embargo, el relato de Macken aparece un mes después, tras haber leÃdo la noticia en un diario londinense. Pero eso no es todo. También se dijo que esto habÃa sido un mecanismo de publicidad, básicamente una intentona de la inteligencia británica para levantar la moral de los soldados inventando una historia sobrenatural. En realidad, tampoco fue asÃ. De hecho, uno de los encargados de la propaganda y de todas las noticias bélicas del lado británico, ni siquiera conocÃa la historia.
23:22 Vino a conocerla cuando Arthur Macken publicó el relato aquel y este hombre, en aquel momento mayor del ejército, se encargó de distribuirla para todos los demás medios para utilizar la historia de Macken como algo que ensalzara las virtudes de los británicos y le diera a la gente la confianza de que ganarÃan la guerra. También surgieron muchas otras historias paralelas en donde soldados de los regimientos británicos que estuvieron en Mons aseguraban que no habÃan visto nada. Recuerde usted que habÃa cerca de 40.000 soldados en esta región y que 7.000 murieron, pero los demás pudieron ser evacuados y transportarse a la retaguardia en donde esperaron a los alemanes. Ciertamente, de todos esos miles de soldados, solamente el Royal Fusiliers se quedó en Mons para enfrentar a los alemanes, retrasar su avance y asà proteger la retaguardia del grueso del ejército que huÃa.
24:25 Por lo tanto, la gran mayorÃa no vio nada, no estuvieron ahÃ, solamente unos pocos cientos de hombres quienes contaron su experiencia. El relato del ángel de Mons, por lo tanto, en primer lugar no era un ángel, sino muchas imágenes parecidas a ángeles. No eran exactamente Ãngeles, varios de los relatos que se han podido recuperar a través de las colecciones de los memoriales de la Primera Guerra Mundial, no relatan ángeles, sino que describen figuras espectrales, luminosas, de gran tamaño, que se mueven frente a los alemanes y que hacen que no avancen. Por otro lado, otro de los detalles que las versiones escépticas barajan acerca del ángel de Mons, como se le conoce popularmente, es que los alemanes habrÃan hecho un enorme revuelo de esto. Es decir, si se aparecen un montón de ángeles en un campo de batalla para espantar a los enemigos, los enemigos son los primeros que lo habrÃan visto. Sin embargo, no hay muchos relatos de esto. Pero sà hay una nota interesantÃsima. En uno de los memoriales australianos, en donde se recopilaron notas alemanas, aparece un cable en donde el encargado del avance de caballerÃa es severamente reprendido por el alto mando por no haber continuado el ataque y haber detenido el avance. Este
25:59 hombre responde enviando otro cable en donde informa que inexplicablemente los caballos no avanzaron. Y mencionaba una cosa muy simpática porque decÃa que era probable que los ejércitos ingleses hubieran tenido algún arma nueva que provocaba que los caballos no reaccionaran. Es decir, no vieron ángeles, pero no pudieron avanzar. Algo hizo que la caballerÃa retrocediera. La caballerÃa era el primer elemento de avance. Posterior a esto venÃa la infanterÃa y todo ello. Si la caballerÃa no avanzaba, se detuvo el avance en conjunto. Asà es que algo habÃa ahÃ. La historia también ha sido muy criticada por el hecho de que durante años fue contada como una especie de himno a las virtudes inglesas. Y ciertamente lo aprovecharon. Pero si lo analizamos un poco desde una perspectiva de corte paranormal,¿ qué podrÃa haber sido aquello?¿ Qué rayos pudieron haber visto los soldados ingleses ahà que motivó toda esta historia? En primer lugar, no se podrÃa haber tratado de fantasmas. La región de Mons no habÃa sido escenario de batallas en ningún momento. De hecho, este era el primer enfrentamiento que habrÃa entre británicos y alemanes. Por lo tanto, el campo de batalla era un campo virgen. No habÃa restos antiguos de otras batallas. Napoleón no peleó por ahÃ. No se dio ningún enfrentamiento mayor, asà es que no era lo ideal.
27:31 Pensar en eso no habrÃa sido muy buena respuesta. Entonces,¿ qué era? La primera impresión que cualquiera tendrÃa es que se trataba de algún fenómeno ufológico. Luces en el cielo que van descendiendo y posteriormente atacan a un adversario generando confusión. Es una versión de tantas. Tenga en cuenta que el primer avistamiento de un alienÃgena no ocurrió en Estados Unidos, sino en España en 1907. En España en 1907 hay la descripción de un duende que que es conocido como el duende del ladrillar, que era una criatura que volaba, pequeña, de cabeza grande, cuerpo menudo, enfundado en una especie de traje brillante con gruesas botas. Y eso ocurrió en el norte de España en 1907. Y esto otro que estamos platicando ocurre en Francia en 1914, en la frontera de Francia con Bélgica.
28:29 Asà es que algo hubo ahÃ.¿ Qué fue exactamente? No lo sé. Pero es una historia que siempre me ha gustado. En general, las historias de fantasmas de la Primera Guerra Mundial son muy impresionantes. Hay otra muy buena. El Ãngel de Mons es una historia paranormal, rarÃsima y que además tiene muchas contradicciones después del evento. Por el hecho de que hubiera un relato de Arthur Macken, por el hecho de que la prensa utilizó esto como noticia del verano en Inglaterra para dar la idea de que los soldados británicos eran invencibles y asà superar, hacer que la gente se enrolara y participara en la guerra la realidad es que aquello era una carnicerÃa espantosa y los altos mandos británicos no tenÃan el menor interés en la supervivencia de sus soldados a diferencia de otros enfrentamientos en donde los movimientos de tropas se diseñan para afectar al enemigo y no para perder más soldados aquà realmente lo que importaba era matar muchos no importaba cuántos murieran de este lado Y eso llevó a que batallas como Verdun, el Somme y Pré fueran carnicerÃas espantosas. Y es ahà en Verdun, en donde hay una historia impresionante. Este fue un escenario de batalla terrible. Verdun fue una carnicerÃa por donde usted lo quiera ver. No habÃa un milÃmetro de tierra decente, donde no hubiera caÃdo una bomba, donde no hubiera un cadáver.
30:01 Cuando pasa la guerra después de 1918 y se termina el armisticio, muchos soldados cautivos de los alemanes transitaron por las pequeñas poblaciones aledañas que habÃan sobrevivido a la guerra. Estos soldados prisioneros eran llevados de las regiones donde se rindieron hacia campos en donde se les interrogaba, se les desmilitarizaba y después fueron liberados para volver a Alemania. Lo mismo ocurrÃa con los ingleses y franceses. Muchos de ellos volvÃan del cautiverio al que habÃan sido sometidos y y transitaban por ahà en columnas militares, la gente estaba acostumbrada a verlos, a ver estos muchachos jóvenes, flacos, macilentos, con los uniformes raÃdos, pero estaban vivos, era gente que iba de regreso, desmilitarizada, que volvÃa a sus paÃses de origen. Después de 1918 y durante un par de años, siguió habiendo movimiento de tropas, gente que habÃa quedado atrapada en Francia, era finalmente liberada y enviada a Alemania, y asà simultáneamente ocurrÃa de ingleses y todo esto. Para 1922, sin embargo, ya no habÃa movimiento de tropas, ya no habÃa soldados cautivos, ya no habÃa ningún enfrentamiento en ninguna parte. La región, de hecho, habÃa sido trabajada ya como región agrÃcola nuevamente, salvo algunas zonas particulares del ZOMB, en donde no se pudo volver a
31:32 cultivar nada nunca más. En otras regiones los agricultores volvieron al campo y claro, con verdadero pánico porque habÃa bombas, habÃa obuses y habÃa muchÃsimos cadáveres ahÃ. Asà es que no era raro que la gente fuera al campo, sembrara sus cosas y regresara trayendo algún esqueleto en la carreta, alguna bomba, alguna cosa que habÃan encontrado. En 1922, sin embargo, ocurrió algo que está registrado, que hubo toda suerte de testimonios y que incluso hay notas de prensa de la época.
32:16 Durante la noche, repentinamente, se escucharon a la distancia sonidos parecidos a las explosiones de la guerra. parecÃa que se escuchaban nuevamente los bombardeos, aquellos terribles que ocurrieron durante la guerra. HabÃa pasado algún tiempo, pero la gente por supuesto que lo tenÃa muy fresco en la memoria. Asà es que recordaban aquello y muy pronto las personas de las poblaciones cercanas empezaron a temer que habrÃa un nuevo enfrentamiento. Pero no habÃa habido ninguna noticia, asà es que cuando los primeros espantados llegaron a reportar lo que estaba ocurriendo con los gendarmes con el alcalde, pues estos estaban muy sorprendidos.
33:03 Los sonidos aquellos continuaron durante un rato, sin que se vieran los fulgores en el horizonte. Durante los bombardeos de la guerra, la gente acostumbraba a oÃr las explosiones y ver los destellos en el horizonte de las explosiones de las bombas, pero en esta ocasión solo se escuchaba lejanamente como si fuera una tormenta y no tanto como una gran batalla o un enfrentamiento a muerte. Aún asÃ, la gente quedó sorprendida por aquello. Un par de dÃas después, los sonidos volverÃan a escucharse. Por supuesto que ya sabÃan que no habÃa ningún enfrentamiento. Se habÃan enviado noticias, habÃan respondido a las noticias diciendo que no habÃa nada, que era una tormenta seguramente, que habÃan escuchado relámpagos, que habÃan sido fuegos artificiales de alguna fiesta de pueblo. Pero ese par de dÃas después... Igualmente, muy entrada la noche, volvieron a escuchar distantes, muy ahogados, muy lejanos, los sonidos de aquellas explosiones. La gente permaneció despierta cuando de pronto comenzaron a notar algo más, a escuchar el sonido de alguien que marcha, de tropas. que están marchando, el sonido les era familiar, lo habÃan escuchado muchas veces, y de pronto en medio de la noche, comienzan a escuchar aquello, pero
34:37 al asomarse, lo que vieron, no eran soldados reales, lo que vieron fueron, tropas espectrales, asà fue como se describió, soldados con apariencia espectral, silenciosos, ausentes, no se les veÃa destrozados con los rostros, no, no, nada de esto, simplemente se les veÃa ausentes, distantes, no reaccionaban, no parecÃan ver que estuvieran en algún lugar, no parecÃan realmente caminar en ese sitio, no se les veÃa la tradicional indumentaria con armas, se les veÃa avanzando, ese movimiento lento, traumático de las tropas, El encuentro con estas visiones durarÃa escasos 20 minutos. La gente que en ese momento continuaba despierta pudo verlos pasar y perderse en la distancia pero sin llegar a ninguna parte. No hablamos de una marcha prolongada que hubiera seguido durante kilómetros sino de una marcha que entraba al pueblo y un poco más allá de las primeras casas se perdÃa totalmente. Algún tiempo después este fenómeno se volvió a repetir y durante los años siguientes hubo quienes afirmaron que por lo menos unos pocos años seguÃa viéndose cada vez más tenue, cada vez más pobre la imagen, cada vez más transparente, pero se seguÃa viendo. La marcha
36:10 de Verdun, la marcha fantasmal de Verdun como se le conoce a esta historia, fue registrada únicamente en aquel año del 22 de en donde dos o tres notas de periódicos hablaron de los testigos que lo vieron. Como respuesta a esto, a las afueras de una de estas poblaciones hay una pequeña ermita y una cruz en memoria de los caÃdos en la batalla, pero con una inscripción muy curiosa abajo. La fecha. En 1922. Por supuesto, son historias de guerra, pero La Primera Guerra Mundial está repleta de estos sucesos. Por el lado alemán también, por supuesto, hay un montón de historias, de apariciones y de fenómenos fantasmales. El propio Adolfo Hitler, el terrible dictador alemán que originó la Segunda Guerra Mundial, relató una experiencia propia. Adolfo Hitler fue cabo de infanterÃa durante la Primera Guerra Mundial. No era un hombre muy destacado en ninguna de las cosas que hacÃa, pero Fue soldado y estuvo en el frente de batalla. Relató, e incluso anotó en uno de sus diarios de juventud, que estando en el frente tuvo un sueño muy extraño. Un sueño en el cual su hermano venÃa a verlo y le decÃa, levántate y vete. Hitler relató haber despertado con
37:43 la sensación muy clara de haber estado con su hermano hablando, su hermano estaba muerto de hecho, habÃa muerto ya, pero tenÃa esa sensación tan clara que se levantó de donde estaba y comenzó a caminar en dirección al puesto de mando para ver si encontraba a alguien, fumar un cigarrillo, tomar un trago de algo caliente, despejarse un poco porque el sueño lo habÃa dejado perturbado, a su alrededor habÃa seis o siete camaradas que estaban ahà medio adormilados, Asà es que él se levanta y camina en dirección al puesto de mando en el momento en el que un obús disparado por el ejército inglés cae y mata a todos sus compañeros que estaban en ese punto de la trinchera.
38:28 Adolfo Hitler se salvarÃa con algunos rasguños y un par de esquirlas clavadas en la espalda. Es un relato extraño, sobre todo considerando quién es el personaje central, pero este tipo de historias fueron bastante recurrentes. Hay toda una colección de estos relatos que se guardan en el memorial británico, que es básicamente un archivo que se encuentra en Londres, en donde hay registros desde las órdenes que fueron enviadas al frente, los diarios de batalla de los generales y cosas tan peculiares como los diarios de soldados muertos en el frente. Muchos de estos documentos fueron proporcionados por los propios familiares de los caÃdos, quienes tras la guerra decidieron regalarlos o entregarlos a estos museos memoriales algunas de estas son cartas en donde se pueden leer situaciones paranormales como estas de forma muy recurrente otra de las historias paranormales que fue bastante recurrente era el hecho de ver soldados muertos en el frente esto era muy claro muy tÃpico hay cientos de relatos de soldados que vieron a camaradas muertos conocidos de ellos caminando en el terreno de batalla y dando informes. Esto es algo que en el terreno de lo paranormal tiene sentido. Si un soldado salta de la trinchera y comienza a correr y lo fulminan 20 balas de una ametralladora, no hay mucha oportunidad de darse cuenta
40:01 que está muerto. Asà es que es posible que siga tratando de cumplir con su misión, con la misión de llegar a la trinchera enemiga y acabar con el adversario aún después de muerto. Muchos de los relatos hablaban, por ejemplo, de estar en la trinchera sentado y de pronto ver llegar a un conocido, que se sienta junto, silencioso, cabizbajo, distante. Después, en un parpadeo, ya no está. Y cuando de pronto el soldado pregunta a alguien más si ha visto a su conocido, le informan que está muerto, que está tirado a unos metros adelante con la cabeza hecha a pedazos. Este tipo de historias estaban ahà relatadas y eso hace que la experiencia del campo de batalla de la Primera Guerra Mundial fuera una enorme experiencia paranormal. Y eso sin contar situaciones todavÃa más raras como el ovni que derribó el Barón Rojo, que es otra historia peculiar que hay en la Primera Guerra Mundial, o los aviones fantasmales en los campos de aviación británicos, que también es toda una historia, porque uno de los hombres que vio los aviones fantasmales fue...
41:10 el ministro de aviación británico en la segunda guerra mundial este hombre un buen dÃa va a despegar porque se está trasladando de un aeródromo a otro y cuando va a despegar le indican que detengan el despegue su avión que lo está trasladando no puede despegar porque los controladores de ese pequeño aeropuerto militar acaban de oÃr una conversación y acaban de ver a la distancia un avión un avión que nunca llegó un avión que no cayó en ninguna parte y un avión que no existÃa porque era un avión muy antiguo. Asà es que el propio ministro de aviación tuvo un encuentro paranormal, pero de eso vamos a tener oportunidad de platicarlo más adelante, porque ahora mismo es momento de despedirnos. MuchÃsimas gracias por su compañÃa esta noche.
42:00 Nos escuchamos muy pronto.
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