Jan. 11, 2024

Fantasmas de la Casa Blanca|| Relatos del lado oscuro (Original radio)

Fantasmas de la Casa Blanca|| Relatos del lado oscuro (Original radio)

En la Casa Blanca también hay fantasmas, en este programa se relatan los encuentros que tuvieron algunos expresidentes de los Estados Unidos de América con presencias fantasmales.

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon

En la Casa Blanca también hay fantasmas, en este programa se relatan los encuentros que tuvieron algunos expresidentes de los Estados Unidos de América con presencias fantasmales.

Hay un tema que a mí me ha llamado la atención la Casa Blanca. La Casa Blanca está llena de historias, de fantasmas, relatos del lado oscuro, seres, extraños, sucesos, inexplicables, verdades historias que otras mentes prefieren ignorar. La Casa Blanca en Estados Unidos es como se le llama a la Residencia oficial, a la Residencia presidencial, la casa del Gobierno. Si bien el Gobierno norteamericano tiene varias sedes, por ejemplo, el Capitolio en Washington es la sede de los Congresos. Aparte está las sede del Comando General, que es el pentágono. Tienen otras oficinas de Gobierno en otra parte, pero la Casa Blanca es un lugar muy emblemático. Representa a la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, es decir, la Presidencia del país más poderoso, por lo menos durante los últimos dos siglos en todo el mundo. Allí se ha encontrado el Presidente de ese país. La Casa Blanca fue construida hace muchos años, probablemente mil ochocientos, y pico no tengo el dato exacto, pero eso no es tan importante. La Casa Blanca ha visto uno tras otro a los Presidentes norteamericanos. Estar ahí se recuerdan muchísimos presidentes, incluso el propio Donald Trump, sí, el tan querido y apabullado amigo Trump. La famosa Oficina Oval es la clásica oficina de todas las películas fatalistas que hay. Siempre que va a caer un asteroide siempre que nos van a invadir los marcianos, siempre que un terremoto terrible va a ocurrir, ocurre en la Casa Blanca, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, allí se reúnen todos, siempre que van a secuestrar al Presidente norteamericano en una película. Está en la Oficina Oval. Por supuesto que es un edificio muy antiguo, pero es un edificio que a lo largo de los años se le han venido haciendo adecuaciones tecnológicas que lo convierten en una verdadera fortaleza. Prácticamente todo el edificio está blindado hacia el exterior. Prácticamente todo el edificio tiene sensores, detectores de movimiento, de tectores de invasión por aire, por ejemplo, radares para misiles, para cualquier cantidad de cosas, Pero sigue siendo un edificio muy antiguo. Para quienes han tenido la oportunidad de viajar a Washington o para quienes han tenido la necesidad de viajar para trabajar, seguramente les será familiar. Aquel edificio. Es una construcción que no es muy grande. Tiene dos niveles, tiene bajos, sótanos. Es blanco completamente. Es un edificio bonito. Llamémoslo de esa forma. Es un edificio clásico con algunas columnas, con algunos elementos, una escalinata que da hacia unos jardines muy bonitos. Los dos paísos principales es en donde se encuentra en sí la Casa Blanca. Aparte se encuentra un tercer nivel, que es la parte baja. En la parte alta se encuentran las oficinas en donde atiende el Presidente de los Estados Unidos y en la parte de arriba se encuentra la residencia, la Casa Blanca. Se le recuerda por ser el hogar, por ejemplo, de presidentes como Abraham Lincoln. Quizá en México no lo conozcamos mucho y probablemente el nombre no nos sea muy conocido, pero Abraham Lincoln fue el Presidente de los Estados Unidos que declaró y legal las esclavitud abolió la esclavitud en Estados Unidos. La esclavitud era un tema muy recurrente, sobre todo ciudadanos africanos, es decir, migrantes. Gente que era secuestrada en África era llevada a los Estados Unidos para que fueran esclavos. Ahí se comerciaba con ellos. Uno podía comprar esclavos, hombres, mujeres, niños, lo que necesitara y llevarlos a trabajar a lo que hiciera falta, sin necesidad de pagarles nada. Bueno. Abraham Lincoln se opone a esto, declara ilegal la esclavitud y se arman dos bandos, el bando del Norte, llamado los Yankees y el bando del Sur, que eran los Confederados, y se da la famosa Guerra civil norteamericana, en donde muere muchísima gente. Sin embargo, ese querido presidente norteamericano, querido para ellos, por supuesto, murió asesinado. Abraam Lincoln, al igual que el buen amigo Kennedy, murió asesinado. Lo mataron en mil ochocientos sesenta y cinco de un balazo en la cabeza con una pequeña pistola y sucedieron alrededor del Presidente. Muchas historias. La Casa Blanca está llena de historias de fantasmas, pero una que es muy recurrente es la de Abraham Lincoln. Ha habido un buen número de personas que aseguran haber visto el fantasma del Presidente muerto en la Casa Blanca, incluso su propia esposa antes de salir de la Casa Blanca y ceder la propiedad, ceder la vivienda al siguiente Presidente, vio a su esposo y a lo largo de todo este tiempo de mil ochocientos sesenta y cinco, hasta la fecha, un buen número de personas ha asegurado ver el fantasma del Presidente. Cómo lo ven lo ven completo. Las descripciones acerca de la aparición del Presidente Lincoln van más o menos similares y se le ve completo con esa barba rara que usaba. Hay quienes lo han visto con sombrero y quienes lo han visto sin sombrero, pero en general se observa bastante completa la imagen se le ha visto en muchas de las habitaciones de la Casa Blanca desde el exterior. Normalmente, quienes aseguran haberlo visto lo ven en la llamada Suite Lincoln. Esta era su oficina. Actualmente está habilitado como una recámara, pero en realidad, en la época en la que Abraham Lincoln estuvo en la Casa Blanca, esa era su oficina particular. Ahí atendía asuntos en privado, lejos de la oficina Oval. De ahí que se le llamara la Suite Lincoln. Años después, ya en pleno siglo XX, juntaron los muebles de otra casa que tenía Lincoln por ahí y de otros tantos lados y habilitaron una recámara ahí que se le dio en llamarla recamara Lincoln, pero no él no dormía ahí. Ese era su cuarto de batalla. Era en donde sufría cada reporte de la guerra civil. Era en donde lloró la muerte de su hijo. Sí, el hijo de Abraham Lincoln murió de fiebre, No sé qué, de alguna epidemia. Estando ellos en la Casa Blanca. El hijo del Presidente murió de una epidemia a los once años. Su único hijo, Willy y Lincoln murió ahí. Entonces fue un Presidente muy sufrido, porque en esa habitación recibía los reportes de los miles de hombres del bando Yankee que morían en la guerra. Allí también recibía las noticias de otros conflictos que estaban librando Estados Unidos no era el único conflicto que tenían. También tenía guerras en la zona de la frontera oeste con los nativos americanos que aún quedaban. Tenía otros problemas fuertes y se le muere el hijo y luego lo asesinan en el Teatro Ford. Entonces hay una serie de cosas alrededor de los últimos días de Abraham Lincoln, que algunos teóricos sostienen motivaron la aparición de este fantasma y lo han visto todo tipo de personas. Vamos Recuerda usted al Presidente Roosevelt. Él fue Presidente en dos ocasiones separadas. Fue el Presidente que estuvo al mando de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Fue quien lo sacó de la gran depresión. Bueno, era un personajazo muy querido, un hombre además ecuánime. Como pocas cosas puede haber en la vida, siempre acompañado de su esposa, que también era una mujer tremenda, que era una mujer de lo más valiente que puede haber. Ambos alguna vez relataron haber visto el fantasma de Abraham Lincoln. Sí, imagine usted qué puntada el propio Presidente de Estados Unidos vio al difunto Abram Lincoln. Obviamente, no fue la única gente que lo vio. El Leonor Roosevelt. La esposa se quejó alguna vez de que el Presidente la tocaba en el hombro y al voltaire lo había visto. Es curioso, pero quizás el personaje que más me ha llamado la atención, porque además es una historia muy jocosa, es la experiencia de Winston Churchill. Verá, Sir, Winston Churchill fue un personaje inglés muy afamado en su tiempo. Obviamente habló de la época de la segunda Guerra Mundial, Él fue el Primer ministro durante la Guerra de la famosa Segunda Guerra Mundial contra los Nazis, Él fue el hombre fuerte de Inglaterra. Era un tipo que trabajaba todo el día, desde muy temprano la mañana hasta muy entrada la noche. Era un sujeto que siempre tenía un puro en la mano, uno de esos cigarros grandes negros, un puro, un habano y tomaba una buena cantidad de whisky escocés a lo largo del día. Sin embargo, era un tipo muy lúcido. Incluso había sido héroe de guerra, había sido funcionario militar de alto rango y después se convierte en Primer Ministro, es decir, que no era un psicópata cualquiera. No era un sujeto fantasma, era un tipo de una sola pieza. Sir Winston Churchill, en varias ocasiones se alojó en la Casa Blanca y, de hecho, no solía ocupar, como se piensa, la suite Lincoln. No a él le gustaba la habitación que estaba cruzando la calle, que se conocía como la suite Rosa o la habitación rosa. Sin embargo, cuenta la historia, la leyenda, como usted quiera llamarle que Sir Winston Churchill, en algún momento de mil novecientos cuarenta y tres, no tengo el dato exacto viaja a Estados Unidos para hablar con el Presidente Roosevelt acerca de la situación que estaban viviendo. Inglaterra. Estaba desesperada. Los alemanes habían hundido miles de barcos. Bombardeaban constantemente Inglaterra en una situación desesperada y había que llegar a un acuerdo para que Estados Unidos apoyara a Inglaterra en la guerra. Y esto lleva a que se hospede en la Casa Blanca. La señora rose le prepara la habitación de siempre sí, la famosa habitación rosa. Sin embargo, el Presidente le pide que ocupe la habitación Lincoln, que era de mayor prestigio. La historia cuenta que Sir Winston Churchill acepta de buen agrado aquello y se queda en la habitación Lincoln. Cuenta la historia que entrada la noche, Sir Winston Churchill está cansado, ya ya terminó en sus ocupaciones del día y decide meterse en la tina de baño a tomar uno de esos baños prolongados que tanto le gustaban, acompañado de un habano y su vaso de whisky con hielo. Así que está ahí y en cierto momento decide salir de latina e irse a acostar. Así que sale de latina y se da cuenta que ha omitido algo importante. No tiene toalla, ya se ha quedado en la habitación sin muchos tapujos y siendo un hombre ya de edad avanzada y de gran peso. Sale de latina, se pone el cigarro en la boca, abre la puerta y va a buscar a la recámara su toalla, momento en el cual observa que hay una persona en la habitación. Esto le sorprende sin dudarlo. Se quita el cigarro de la boca, lo sujeta con los dedos y entonces se da cuenta que la persona que está ahí en realidad no es una persona, sino un fantasma, y es el fantasma de Abraham Lincoln, con su clásico humor y su temperamento rudo. Sir Winston Churchill, de acuerdo con lo que platicaban, lo mira y le dice cortésmente. Señor Presidente, buenas noches, ah qué pena me agarra usted en desventaja en este momento. Contaba Sir Winston Churchill que en ese momento la imagen aquella del Presidente Lincoln no pierda de vista que había muerto ochenta años atrás. Se empieza a desvanecer mientras esboza una sonrisa. Sir Winston Churchill, al observar esto, simplemente termina de fumar su cigarro, se termina de vestir y se va a la cama. Sin embargo, a la mañana siguiente está en la habitación rosa. Cuando le preguntan por qué semejante situación, él responde la cama. No me quedaba bien. A partir de ahí. La siguiente visita se hospedó siempre en la habitación rosa. Claro está que hay investigadores que aseguran que esto no ocurrió. Sin embargo, hay un detalle interesante. Uno de los grandes recopiladores de las biografías y de los hechos de Winston Churchill sostiene que sí que el propio Wingston platicó esta anécdota en una reunión que tuvo con varios amigos y mientras platicaban memorias de lo vivido durante la guerra. Él relató que en una de sus varias visitas a la Casa Blanca había tenido la fortuna de conocer al Presidente. La sorpresa de los ahí reunidos, que eran principalmente gente de la nobleza británica fue, como tuvo ocasión. No se reunieron varias veces y él responde sí, por supuesto, pero tuve ocasión de conocer al Presidente Lincoln. Me lo encontré y contó su historia. Obviamente, hay quienes creen que estaba bromeando. Hay quienes creen que es real, porque, además, el Presidente Lincoln ha sido visto durante años en ese lugar, específicamente en lo que fue su oficina particular. Así que si usted piensa que solamente la gente que tiene la cabeza fantasiosa o alucina cosas, o estaba desvelado o estaba bebido de cosas, no este hombre Sir Winston Churchill fue el hombre que llevó a Inglaterra, junto con Estados Unidos y Rusia, a ganar la Segunda Guerra Mundia. Logró mantener el pueblo de Inglaterra unido, a pesar de que las ciudades estaban destruidas por los bombardeos alemanes, logró que las tropas británicas no salieran huyendo, a pesar de que estaban perdiendo la guerra de forma brutal, y logró que Inglaterra no sucumbiera a la tentación de rendirse ante Alemania. Déjeme decirle que durante ese período de tiempo, Sir Winston Churchill fue más importante por mucho que el Rey de Inglaterra, y su papel superó, por ejemplo, al de los americanos. Ese personaje es el que contaba esa jocosa anécdota de haber salido de Latina totalmente desnudo y toparse con el fantasma de Lincoln. Usted. Qué habría dicho como le decía. Si bien el fantasma más querido y más reconocido de la Casa Blanca es el de Abraham Lincoln, no es el único. A lo largo de los años, algunos de los empleados que han estado más tiempo en la Casa Blanca tenga en cuenta que aún cuando cambia el Presidente, algunos empleados permanecen. Hay gente que trabajó ahí treinta cuarenta años y que conoció a varios presidentes en Estados Unidos. El período presidencial es de cuatro años, pero puede repetirse de manera consecutiva. Por lo tanto, un presidente que es reconocido, que es apreciado por el pueblo norteamericano se puede quedar ocho años. Entonces fueron varios presidentes quienes estuvieron y relatan experiencias muy raras. Algunos de ellos aseguran haber visto por ejemplo, a Willy Lincoln, al hijo de Abraham Lincoln, al chiquillo de once años, al propio Abraham Lincoln, al Presidente Jackson. Este hombre, además, en una forma muy peculiar y es que hay un detalle curioso mire la Casa Blanca también tuvo su dosis de espiritismo a finales del siglo XIX. Lo que era raro es que no hubiera espiritismo. La mayoría de las personas encumbradas y que tenían dinero para pagarlo solían contratar espiritistas para celebrar sesiones de contacto reuniones en las cuales se invocaban espíritus y se trataba de contactar con los muertos. La señora Lincoln, sí, la esposa de Abraham Lincoln, tuvo la puntada de celebrar diversas sesiones espiritistas dentro de la Casa Blanca. Cuando su hijo Willy fallece, ella comienza a tratar de contactarlo tras la muerte mediante espiritistas. Sí, las sesiones se celebraban en la propia casabla, en un lugar conocido como la habitación roja, y también en la cabaña que se encontraba cerca, que era conocido como la casa de los soldados estaba en ese lugar. Así es que esta mujer celebró numerosas sesiones espiritistas, y no solamente eso, sino que además era acompañada por otras damas de la sociedad de aquel entonces, quienes buscaban a sus hijos muertos en la guerra civil. Entonces se volvieron muy populares las sesiones de espiritistas. Ahí dentro. No hay que perder ese detalle, porque normalmente una casa embrujada, una casa en la que ocurre en fenómenos paranormales, es porque algo se hizo adentro, ya sea que ocurrió alguna tragedia intensa que marcó el lugar o bien que alguien dejó abierto una puerta. En este caso, la señora Merby Todd Lincoln, la esposa del Presidente Lincoln, celebró varias sesiones espiritistas, así que ya había un anteceder Después de eso bueno, personajes como el propio Presidente Lincoln, quien murió trágicamente, como Jackson, que también vivió ahí algún tiempo, dejaron una huella. Pero en el caso de Jackson, además, la huella es muy peculiar, porque los relatos se han ido generando a lo largo del tiempo. Pero todos son muy parecidos. El relato cerca del Presidente Jackson de los Estados Unidos versa sobre un hombre que está en la habitación conocida como la habitación rosa, precisamente donde se quedaba Churchill. En esta habitación hubo quienes vieron al difunto Presidente Jackson acostado sobre la cama y al ser descubierto, se decía que se escuchaba una risa macabra y desaparecía. Esto tenga en cuenta que Jackson fue previo a n n On. De hecho, su propia esposa de Abraham Lincoln, la señora tod Lincoln, escuchó la risa de Jackson y le provocó bastante temor. También ha habido bueno infinidad de gente que se ha aparecido ahí. Pero hay un caso muy particular que es conocido como el de la cosa La cosa o the thing en inglés, es un relato poco conocido de la Casa Blanca porque además no tiene ni pies ni cabeza. En la Casa Blanca han muerto varios presidentes, pero solamente un niño, Willy Lincoln, quien murió en mil ochocientos sesenta y cuatro por ahí o sesenta y tres, no recuerdo, pero solamente es el único y murió a los once años. Este relato del que le estoy hablando es peculiar porque en mil novecientos once comenzó a ocurrir algo muy raro en la Casa Blanca. El Presidente en ese entonces era el Presidente Taft, Howard Taft, y los empleados comenzaron a hablar de cosas que les estaban ocurriendo y que eran inquietantes. Relataban, por ejemplo, estar sentados en alguna de las habitaciones y de pronto sentir como alguien se apoyaba sobre el hombro. Imagine que está usted en la mesa de su cocina ahora mismo y alguien se acerca le pone la mano en el hombro y se asoma para ver qué está usted haciendo, si está usted escribiendo o cenando o simplemente recargado. Ahí alguien le pone el hombre en la mano, en el hombro y, por el otro lado, se asoma para ver qué tienen en las manos, qué está haciendo. Esa era la sensación que varios de los empleados reportaban, pero no era lo único. De hecho, hubo varios incidentes, entre los cuales la propia esposa del Presidente reportó a ver no solamente sentido, sino haberlo visto. Helen Taft la esposa aseguró no solamente haber sentido la presencia, sino haberlo visto. El incidente fue bastante extraño. Esta persona aseguró que de pronto sintió como algo se le apoyaba en el hombro. Al voltear para tratar de ver de quién se trataba, se encontró con un niño que realmente no era tanto niño, sino un hombre joven de unos quince años, con los ojos profundamente azules, el pelo muy desarreglado y visiblemente sucio, pero además se le notaba transparente. Era una figura etérea. El espanto que generó esto fue tremendo hasta el punto en el que el rumor se corrió y los empinó dos comenzaron a ponerse sumamente nerviosos. El propio Presidente Howard Taft llamó al personal para decirles que no quería oír más historias de esto, que eso eran fantasías y que no existía tal cosa. Sin embargo, el propio Presidente Taff tenía mucha curiosidad, puesto que su propia esposa decía haberlo visto y la jefa de Personal de la Casa Blanca también lo había visto. Así que un buen día llama a su asistente personal, que era un hombre de apellido bath y le pide que investigue de qué se trata esto, pero que vea la forma de que esta historia no llegue a los periódicos, porque iba a ser muy mala reputación para este hombre, el que se supiera todo este rollo de los fantasmas que su esposa andaba viendo. Y todo así que le pide a su asistente personal, que era este señor Batt que investigado de que se trata y trate de mantenerlo en perfil bajo y que no se hable de esto. El señor Bath comienza entonces a investigar, a preguntar aquí y allá, y se da cuenta que muchos empleados no sólo lo habían sentido, sino que además habían escuchado el caminar de esta persona o de este ser se escuchaba cómo se acercaba y sentían esa presencia, que les tocaba, los empujaba o simplemente estando sentados en la cama, se sentaba junto obviamente, el clima y dentro era bastante tenso. Bath comienza a indagar sobre las posibles muertes en la Casa Blanca. Estamos hablando de mil novecientos once, así que la muerte de pret del Presidente Lincoln había ocurrido cuarenta y seis años atrás. No era tanto tiempo y, por otro lado, se podía indagar acerca de las muertes porque había una buena documentación acerca de la Casa Blanca. Sin embargo, Bath no pudo encontrar ningún antecedente de un hombre o niño de quince años que hubiera muerto ahí. No había ninguna referencia. Willy Lincoln tenía once años, era menudito, Era un chico frágil de bilucho y enfermizo, en tanto que la imagen que había sido relatada por la señora Bot era la de un muchacho de quince años, sucio desalineado, pero de buen tamaño y con los ojos azules. El chico de Lincoln no tenía los ojos azules. Desafortunadamente, el señor Batt no pudo seguir sus investigaciones. De hecho, no pudo seguir viviendo, ya que poco después de haber iniciado sus pesquisas para saber de qué se trataba esto, tuvo que viajar a Europa y a su regreso. Tuvo la mala suerte de viajar en el fatídico Titanic y morir en el hundimiento de aquel barco, llevándose consigo buena parte de las pesquisas y de las investigaciones que había estado haciendo. La única información que nos ha quedado de ese extraño incidente es la correspondencia que Bath tenía con su hermana, a la que le platicaba acerca de este espanto que estaba provocando muchos problemas en la Casa Blanca. Tras su muerte, aquellas cartas se quedan ahí y no serían reveladas, sino hasta muy entrado el siglo XX, cuando la hermana o la familia de la hermana revela aquellas cartas y se da a conocer el misterioso incidente de la cosa de la Casa Blanca. Le llamaban la cosa porque el Presidente Taft dio la instrucción de que jamás se hablará de fantasmas. Entonces cuando se hablaba de este tema, se decía es que la cosa esa está haciendo aquello. Los horarios también eran un tema. Esta aparición, a diferencia, por ejemplo, de la aparición de Lincoln o de la de Jackson, ocurría principalmente durante el día, mientras que las otras apariciones ocurren de la noche, generalmente en algún punto, ya en la oscuridad. Evidentemente, algo tiene que haber, pero no pierda de vista que los testigos don de estos acontecimientos son testigos muy peculiares. Los testigos de los que le estoy hablando son los Presidentes de los Estados Unidos y sus señoras esposas, al igual que todo su personal. Y es que ahora mismo solo le he relatado dos encuentros, el de Lincoln y Churchill y el de Taft, Y la cosa, sin embargo, no es lo único desde la época del propio Abraham Lincoln, Su esposa Merry Tot Lincoln aseguró haberse topado con Andrew Jackson, quien habría sido Presidente mucho tiempo atrás y lo describió con mucho detalle. Pero eso no es todo. No solamente la señora Tot Lincoln no vio, sino que el propio Presidente Truman en alguna ocasión le escribió a su esposa relatándole que escuchaba cosas, suponiendo que era el fantasma descrito por Lincoln. En cuanto a los fantasmas, bueno, la propia esposa de el Presidente Taft, esta señora que vio el chiquillo de quince años, no fue lo único que vio. De hecho, el propio Presidente Howard will William Howard Taft vio al fantasma de Abigail Adams. Esta mujer habitó la Casa Blanca muy en sus inicios, muy al principio, y era una mujer que le tocó ocupar la Casa Blanca cuando todo aquello era un cochinero, era un pantano alrededor y demás, y era una mujer que trabajaba en la parte este que era la habitable colgando la ropa, o sea, la esposa del Presidente, colgaba su propia ropa. Lo irónico es que siempre llevaba esta especie de capucha y capa para moverse hacia el exterior e ir hacia la zona en donde le gustaba tender la ropa junto con su canasta. Era la mujer del Presidente. Bueno, era muy al inicio de los Estados Unidos. El Presidente Taft, quien estuvo ahí entre mil novecientos nueve y mil novecientos trece, aseguró haberla visto. Sí, haberla visto flotando, traspasando puertas mientras llevaba algo similar como si llevara una especie de cesta de ropa. Pero eso no es todo. Su esposa vio al chiquillo aquel y varios miembros del staff reportaron haber visto también fantasmas. No estamos hablando de gente común y corriente. Estamos hablando de Presidentes de los Estados Unidos. Ahora, en cuanto a Goodrow Wilson, Wilson estuvo entre mil novecientos trece y mil novecientos veintiuno. Estuvo en dos períodos y él tuvo la oportunidad de ver a un personaje al que llamaban Dully Wilson. Dully Wilson fue presidente, creo muy al inicio de los Estados Unidos. Perdón Duly fue muy al principio de los Estados Unidos y muchos de sus empleados aseguraban verlo en el jardín. Este hombre Dully Duly Madison, le estaba yo diciendo Dully Wilson. Woodrow Wilson era el presidente que lo vio. Aseguraban que cuando alguien iba hacia el jardín, de pronto veían el fantasma de Duly Madison, quien era el que había puesto ahí ese jardín y bueno, simplemente lo veían y desaparecía ahora. Este hombre estaba convencido de que había fantasmas en la Casa Blanca, pero era una época muy cercana a los periodos de el espiritismo Y todo aquello. El que es muy difícil de explicar es Harry Truman. Ve usted, Harry Truman se queda en la Presidencia de los Estados Unidos cuando muere Franklin Delano Roosevelt le toca terminar la Segunda Guerra Mundial. De hecho, Harry ese Truman es el que tira a las bombas atómicas en Japón. Es el único Presidente de los Estados Unidos que ha detonado bombas atómicas en una ciudad habitada ese Struman a Truman. Leffie le toca firmar el acuerdo aquel del final de la Segunda Guerra Mundial, le toca recibir la capitulación de Japón. Sí técnicamente la guerra la gana el Presidente Roosevelt, pero el que termina con todo, Struman es el que cierra la puerta al salir. Truman, sin embargo, se quejaba amargamente con su esposa de los fantasmas de la Casa Blanca y esto está registrado en una serie de cartas. En una de estas cartas, Truman le describe a su esposa que no estaba viendo viendo en la Casa Blanca en ese momento. Le describe como una noche tras haber cerrado la puerta y acostarse a dormir en algún momento cerca de las dos o tres de la mañana. Escucha que alguien toca fuerte a la puerta, obviamente siendo el Presidente de los Estados Unidos, y alguien toca a la puerta es que es una emergencia. Se levanta rápidamente, se pone la bata y abre la puerta para encontrarse con que no hay nadie. Le hace sentir raro aquello, así que camina hacia las habitaciones en las que duerme su esposa cuando está en la Casa Blanca y su hija Margi. Ninguna de las dos está en ese momento en la Casa Blanca, pero revisa las habitaciones que están vacías. Al darse cuenta que no hay nadie, supone que fue un ruido, que se lo imaginó algo y regresa a su habitación. Sin embargo, momentos después, en cuanto se acuesta, comienza a escuchar pasos afuera, pasos de gente que va y que viene la Casa Blanca. En los años cuarentas conservaba todavía parte del piso original, que era de madera hueca, así que hacía mucho ruido. Se levanta nuevamente y corre la puerta, abre la puerta, pero no hay nadie. Así que, cuando termina de esto, llama a los miembros del servicio secreto que eran los guardias que lo custodiaban vienen y les pide que hagan una revisión general. Y los guardias reportan que no hay nadie y que, además, ningún elemento del servicio secreto estaba en ese momento. Por ahí porque durante la noche custodian el exterior, pero no intervienen con la vida íntima del Presidente, así que no había nadie en su carta. Le escribe a su esposa y le pide que ella y margy la hija regresen pronto para que lo protejan, porque tiene miedo de que los fantasmas se lo van a llevar, los propios fantasmas de la Casa Blanca. Era el Presidente Truman, el hombre que aventó la bomba atómica sobre Japón, el hombre que no tuvo ningún empacho en acabar con miles de vidas y después seguir con el proyecto nuclear como si nada. Y, sin embargo, tenía mucho miedo de que los fantasmas de la Casa Blanca se lo iban a llevar. Qué cosas ocurrirían adentro que a un tipo con una sangre fría como esa le provocaba miedo. No lo sé, No era lo único. La Casa Blanca ya de por sí tenía algo, porque desde la época del General Grant, que era un personaje muy al inicio, Grant vino poco tiempo después de la muerte de Lincoln, el General Grant Ulises. Ese Grant estuvo entre mil ochocientos sesenta y nueve y mil ochocientos setenta y siete, es decir, unos tres años después de la muerte de Abraham Ning, el General Grant no veía ningún fantasma que pudiera reconocer. Sin embargo, lo interesante de este hombre es que él mismo veía esto. Ulises Grants, además, era un general de la guerra, era un hombre que había estado en combate. Era un tipo muy templado por lo mismo y, sin embargo, relataba haber visto a lo que él llamaba el nombre viejo del pelo blanco, una aparición extraña solamente la vio él y parte de su equipo. Esto es también bastante interesante, porque la aparición duró poco tiempo y fue privativa de este hombre. La vieron varias personas, pero eran parte del equipo. Entonces una de dos o el resto del equipo del General Grant estaba alucinando algo y dependiendo de lo que les platicaba el General era lo que veían, o en realidad había algo muy raro. Ahí tengo en cuenta que Grant había estado también en las guerras de indios. Había masacrado pueblos completos. Estas personas tampoco era gente que tuviera la conciencia muy tranquila en su gran mayoría. Era gente que había participado de una forma u otra. En las guerras habían visto morir miles de jóvenes, habían asesinado indios, habían asesinado sureños, habían hecho estragos en esto. Era gente que había estado en el campo de batalla, así que también traían con las que les pisaran, Incluso personajes tan apreciados como el Presidente Roosevelt también tenían con la que les pisaran, porque era gente que había ordenado, por ejemplo, el desembarco en Normandía, que había hecho pactos con Churchill y con Stallins sobre lo que ocurriría después de la guerra, el famoso Acuerdo de Malta y cosas bastante duras que perjudicarían la vida de miles o millones de personas, así que lo que menos importaba si lo habían espantado o no. Estas personas no eran buenas personas, Pero es interesante que gente de este tipo de actividad que, además se supone que son bastante reservados, llegaran al punto de relatar sus experiencias paranormales. Ahora, quién era el hombre viejo que veía el General Grant. No, pues, no hay ninguna referencia, así como otras personas aseguraron haber visto al General Perdón, al Presidente Lincoln o al Presidente Andrew, Otros, como en el caso de Grant, vieron una figura fantasmal que no podían reconocer y que, además, no sea justa a nadie que hubiera vivido ahí por qué, Porque este era un hombre viejo con el pelo suelto blanco, el pelo muy blanco, suelto crecido. Quién sabe qué sería aquello que estaban viendo. Y luego, por supuesto, viene la otra parte interesante, el hecho de que no sólo fuera una persona a la que lo veía en el caso, por ejemplo, del periodo del Presidente Howard Taft, fueron varios los miembros de su gabinete que reportaron la presencia del chiquillo aquel de quince años. Podría haberse tratado de algo mucho más macabro que un clásico fantasma residual, es decir, que fuera algo que ellos traían. Sí, en ocasiones se han reportado eventos en donde una persona es asediada por una presencia paranormal y aún cuando se cambia de lugar, aún cuando se traslada a una nueva vivienda. Este fenómeno lo acompaña. Pudiera tratarse de eso, pero lo curioso es que siguen apareciendo relatos de esto. Por ejemplo, entre mil ochocientos ochenta y uno, el hombre blanco fue nuevamente visto, pero esta vez fue por el Presidente Chester Arthur. Tras la salida de Grant en mil ochocientos setenta y siete, hubo cuatro años y luego llega Chester, quien estuvo de hocheoren y uno al ochenta y cinco sólo un período. Él también reportaba haber visto al hombre blanco, al hombre de pelo blanco. Este personaje resultó tan perturbador para el Presidente Chester Arthur que hay quienes atribuyen esta Presencia fantasmal como la causa de que no se pudiera reelegir para un segundo período. En mil ochocientos ochenta y tres incluso hubo un artículo publicado por un periódico de Washington, el Washington Critic, que narraba la experiencia, la forma en la que se daba el fenómeno. Y es interesante porque era una descripción muy apegada a una temática paranormal. El fenómeno aparecía en la parte de arriba, en la segunda planta entre las recámaras. Traía este cabello largo blanquecino era un poco jorobado y caminaba lentamente, lo que daba la idea de un un hombre muy mayor. Caminaba lentamente e incluso hubo quienes decían que tenía estos alargados dedos y su caminar era muy peculiar, porque no se escuchaba nada. Caminaba como si estuviese flotando. Pero además había una peculiaridad. Varios de los miembros del staff, tanto del General Grant como de Chester Arthur, su staff personal, su equipo de trabajo, relataban haber visto esta presencia. Y como característica peculiar es que cuando se daba la aparición y había alguien cerca, sentía como si estuviese el aire cargado eléctricamente, esa sensación rara de dar toques y si, efectivamente narraban eso que se erizaba el vello de la piel y que al tocar alguna cosa metálica daban un toque esto era durante la manifestación de este fenómeno, lo cual, por cierto, ocurre en muchos casos de fenómenos paranormales, Así que ese detalle es intrigante. Quién era, quién sabe ocurre tiempo después de que la señora Lincoln hiciera todas las sesiones espiritistas. Quizá era algo que andaba por ahí y al hacer la sesión espiritista lo trajeron y bueno, obviamente, fue una historia que en su tiempo causó mucho revuelo. En cuanto a otros problemas, es, por ejemplo, el caso de la señora Roosevelt, la esposa de Franklin, de Anno Roosevelt, el Leonor, era una mujer muy querida en Estados Unidos durante la guerra, aún cuando su esposo le pidió con no él lo hiciera. La señora Eleonor Roosevelt iba a los frentes de batalla obviamente no estaba en el mero frente, pero iba a los campamentos de los soldados para saludarlos y darles consuelo verificar que hubiera asistencias. Su esposo, el Presidente Roosevelt, tenía un problema de poliomelitis desde la infancia. Así es, que estaba en silla de ruedas y se fue agravando con el paso del tiempo, al punto en el cual ya no se podía mover para dar discursos. Le ponían una especie de zancos para tener las piernas derechas y obviamente, era muy doloroso aquello. Por lo tanto, no podía él personalmente ir entonces un buen día. Su esposa Leonor dijo pues yo voy por ti el serrio. Dijo no cómo crees. Sí, la señora se puso un uniforme de enfermera del ejército y se fue a visitar los hospitales de campaña. Los heridos de campos de batalla y todo esto. Entonces era una mujer muy apreciada y era una mujer muy inteligente en su tiempo, cuando no había la igualdad que debía haber, que todavía no es la ideal, pero bueno, en aquel entonces la cosa estaba mucho más amolada. Esta mujer era vanguardista, hacía cosas que no le correspondían a la mujer de aquel entonces. El hecho es que esta mujer, sin embargo, también veía fantasmas. Qué carga debe de haber en la Casa Blanca, qué está tan plagado de fantasmas. En el caso de la señora Roosevelt, ella, de hecho, ocupaba la habitación Lincoln en aquel momento era conocido como el estudio Lincoln, porque no habían remodelado para convertirlo en una habitación en dormitorio. Ella lo ocupaba como su estudio y, de hecho aseguraba que, por las noches, cuando se quedaba tarde redactando alguna carta, revisando alguna carta que llegaba de algún soldado o de algún oficial o algo, pidiendo algo. Ella lo atendía y aseguraba que en ocasiones sentía cuando de pronto entraba el Presidente Lincoln. El Presidente Lincoln había muerto ochenta años atrás y, sin embargo, ella sentía la presencia y no solía voltear. Pero una de sus asistentes, Mary Evan, en cierta ocasión, mientras estaba allí, sintió lo mismo y volteó y aseguraba haber visto al Presidente Lincoln transparente, visiblemente transparente parado junto a un mueble cerca de la entrada. Fue tal la impresión que Merry Evan se desmayó y entonces la señora Rubell se agachó a reanimarla y cuando ya despierta, le reclama y le dice te advertí que, por lo que más Quisieras no voltearás a ver. Sabemos todos que Abraham está ahí, refiriéndose al Presidente Abraham Lincoln, que había muerto mucho tiempo atrás. Entonces, obviamente, había cosas ahí muy raras. Hubo otros casos, por ejemplo, Theo de Roosevelt, que fue otro presidente que no es Franklin Delano, también tuvo su propia experiencia y también fue una experiencia que tuvo con Abraham Lincoln. Abraham Lincoln, ese es el fantasma favorito de la Casa Blanca, pero son fantasmas muy onon Lo que no queda claro es quién era el hombre viejo del cabello blanco y el chico de mil novecientos once, este jovencito de quince años que sólo se vio en ese período de tiempo, por qué puede estar ocurriendo. Bueno, no pierda de vista usted que dentro de esas instalaciones se han tomado decisiones espantosas, decisiones que le han costado la vida a miles y miles o millones de seres humanos. Las decisiones que se tomaron en la Oficina Oval para la Guerra Civil le costaron Estados Unidos un millón de vidas de norteamericanos muertos a manos de norteamericanos. Durante la Primera Guerra Mundial, las decisiones que se tomaron ahí afectaron la vida de millones de seres humanos en todo el mundo. Pero, por supuesto, el período más negro fue la Segunda Guerra Mundial, cuando las decisiones que se tomaron ahí costaron la vida de cuarenta millones de seres humanos. Así que las decisiones, la presión, el miedo, la angustia de no saber qué ocurre, obviamente, permean en esas paredes y son factores para que eso esté cargado de una serie de emociones y de energías que, obviamente de pronto se reflejan a través de una manifestación paranormal. Se ha intentado expulsarlo. No realmente. No realmente, porque además sería como echar fuera de casa al Presidente Lincoln, inclusive en los años ochentas, cuando hubo una investigación llamémosle así por parte de Scott Robo el día fallecido, investigador paranormal, que era un investigador bastante centrado, No era fantasioso. Murió trágicamente en mil novecientos ochenta y uno ochenta y dos murió asesinado. Scott era una persona de preferencia homosexual y fue atacado por alguien con una situación ahí de fanático. Scott, sin embargo, antes de morir, había estado en la Casa Blanca haciendo una investigación. Y lo interesante de la investigación de Scott Robo es que tuvo ocasión de acceder a los archivos. Fue invitado. No sé si por quién habrá sido Reagan, el Presidente Reagan. El caso es que fue invitado por el propio Presidente para que hicieron investigación y la hizo una investigación documental muy amplia y bueno. Era sorprendente todo lo que encontró de relatos de personas que veían fantasmas. Obviamente, la razón está ahí presente. La carga que ese edificio tiene es brutal. Pero si usted pensaba que solamente veían fantasmas, personas comunes y corrientes, señores ya viejitos, señoras ya viejitas, no. Las apariciones fantasmales ocurren en cualquier parte y ocurren además en momentos inesperados. No es algo que pueda ser plenamente anticipado ni nada. Quizá por eso este fenómeno es tan extraño y tan delicado porque se presta que uno piense que es fantasía, pero obviamente, cuando le platico que que varios Presidentes de los Estados Unidos fueron testigos de lo imposible, la cosa cambia. O que el propio Winston Churchill estuvo desnudo enfrente del Presidente Lincoln, quien había muerto ochenta años atrás. Sea o no que así fuera la historia jocosa de Churchill. Bien podría haber sido simplemente que estaba en su habitación y vio algo, pero el toque picaresco le va muy bien al viejo Presidente Churchill. En fin, lo único que nos queda desagradecerles y si pueden suscribirse, se los vamos a agradecer mucho. Muy buenas noches a todos ustedes. Nos escuchamos muy pronto, síguenos, también en nuestro canal de YouTube relatos del lado oscuro