Experiencias cercanas a la muerte || Relatos del lado oscuro (original radio)

Si quisieramos tener una aproximación al fenómeno de la vida después de la vida, de forma un poco más científica, un poco más comprobable. La mejor manera sería analizando las experiencias cercanas a la muerte, un tema tremendo. Relatos del lado...
Si quisieramos tener una aproximación al fenómeno de la vida después de la vida, de forma un poco más científica, un poco más comprobable. La mejor manera sería analizando las experiencias cercanas a la muerte, un tema tremendo. Relatos del lado oscuro comparte un capítulo antiguo, de los que se transmitían en el radio. Esperamos que sea de su agrado.
El tema de este programa no es un tema de polÃtica, ni de sociedad ni nada similar. Nuestra temática relaciona eventos cotidianos con eventos sobrenaturales. Y qué más sobrenatural podrá ser que lo que ocurra después de la muerte relatos del Lado oscuro para seres extraños, sucesos inexplicables de diversidades historias que otras mentes prefieren ignorar bienvenidos a relatos del Lado oscuro. Una de las grandes interrogantes que tenemos todos los seres humanos y que, además, es común para todos es la muerte. Qué ocurre después de la muerte, cómo es aquello, qué pasa después de la muerte. Hay algo más después de la muerte, o este es el único baile que bailamos. Es una buena pregunta, sin importar cuál sea la creencia religiosa de una persona. La aspiración al practicarla es de alguna forma llegar a ese lugar en donde se estará mejor después de esta vida. Pero qué evidencia hay de esto, qué es lo que se piensa realmente, qué ocurre más allá de las creencias, por ejemplo, de aquellos que sueñan o que tienen la idea de que el paraÃso es un lugar donde hay lindas, damas y campos frescos con arroyos que van salpicando alegremente. Por ahÃ. Hay quienes piensan que el cielo es un lugar en las nubes fresco y agradable para estar con los seres queridos. Otros piensan que es volver a integrarse a un solo todo con todo el conocimiento, una cosa mucho más elaborada y más tendiente a lo cientÃfico. Hay quienes piensan que es la nada se termina y punto como sea hay muchas variantes, pero qué es lo que ocurre. Empecemos por el propio momento de la muerte. Cómo sabemos qué pasa con una persona que muere. No puede ir uno y de preguntarle a una persona que agoniza oye cómo te sientes, pues no vaya a lo mejor si está todavÃa en uso de sus facultades. Nos dirá me duele un montón a lo mejor si todavÃa está en uso de sus facultades. Lo que querrás decirnos oye. Te encargo, por favor a mis hijos, o te encargo por favor a mi abuela o a mi perrito, o algo no va a estar pensando en oh. SÃ, ahora siento esto y ahora siento lo otro. Sin embargo, hay un fenómeno que a lo largo de los años se ha venido repitiendo y que ha sido bastante conocido en el ámbito de lo paranormal. Pero no solo de lo paranormal, sino también de lo cientÃfico, que son las experiencias cercanas a la muerte, algo de lo que hemos hablado en innumerables ocasiones en relatos del lado oscuro. Las experiencias cercanas a la muerte son memorias que tienen las personas que han estado en una situación que se podrÃa considerar de muerte. Para muchos especialistas neurocirujanos, cardiólogos, neurofisiatras, etcétera. No hay nadie que regrese de la muerte. Estás muerto y te mueres si te pudres. Pero la muerte como tal tiene un problema para definirse exactamente. Cuando está muerta una persona, por qué, una persona que está durante un cierto perÃodo de tiempo en lÃneas planas, es decir, sin latido cardiaco, sin actividad serrabral, sin respiración, está muerta, pero si regresa ya no está muerta. Bueno, Evidentemente, hay una discusión, hay un poco bizarra acerca de qué es lo que ocurre exactamente con la muerte. Pero en ese ámbito de las personas que mueren, hay algunas personas que han estado en un punto al que llamaremos lÃmite. Este punto lÃmite es un punto en el cual se cumple puntualmente el requisito de que no haya actividad en la corteza cerebral y, por lo tanto, se considerarÃa a la persona muerta, porque hay una combinación de cosas. Para algunos, no solamente es la falta de actividad en la corteza, porque esto serÃa equivalente a una vida vegetal, sino que haya una conjunción en la cual no hay actividad en la corteza cerebral, no hay latido cardÃaco, no hay respiración, no hay pulso, durante algunos minutos la persona está muerta. Técnicamente, de acuerdo con las definiciones actuales, está muerta. Las experiencias cercanas a la muerte se versan en un pequeño margen que existe cuando la persona esté en esa condición, pero puede recuperar la actividad vital. Eso es una experiencia cercana a la muerte. No es una persona muerta que regresa porque eso es lázaro y eso bueno. Jesucristo le dijo levántate y anda, pero bueno. Hoy en dÃa es un poco más complejo ese asunto, sobre todo si tienen la puntada de cremarlo a uno antes de veinticuatro horas. El hecho es que en las personas que han estado en experiencias cercanas a la muerte a lo largo de muchos años ha narrado desde encuentros con seres queridos, encuentros sobrenaturales, con seres espirituales, con la divinidad. Han encontrado cosas terribles que les han aterrado, pero lo han contado y de s dentro de esta enorme gama de cosas que han contado, han descrito cómo fue ese proceso. Lo interesante es que durante mucho tiempo nadie puso atención a ello porque se pensaba que era un desmayo. No habÃa los elementos para saber que la persona estaba fuera de combate. Se los pongo de esta forma. En los años cuarenta se tomaba el pulso, se acercaba a la oreja, al corazón, No hay latido cardÃaco, está muerto, se acabó y punto, pero si regresaba a bueno, es que estaba desmayado, O sea, habÃa menos rigor al establecer el lÃmite de la muerte. Pero cuando se comienza a estudiar más a fondo el lÃmite de la muerte, se detecta que hay personas que cumplÃan el requisito para estar muertos durante perÃodos de tiempo significativos y, sin embargo, regresaban a la vida quizá por una situación quÃmica, una reacción quÃmica de última hora, una reacción entre las diferentes sustancias que se combinan al momento de la muerte, Y esto reactivaba los impulsos cerebrales. Cómo saberlo, o simplemente porque no te tocaba y punto. El hecho es que estas personas platicaban cosas. Los primeros en hablar de este tema más abiertamente fueron Irlandul Harlson y Carli Sosis allá en los años ochentas, pero se basaban ya también en experiencias de Raimund Moodie, que venÃa de los años setentas. Con estos conocimientos y estas historias se comienzan varios programas que se conocÃan como de largo alcance, es decir, programas que tenÃan que desarrollarse a lo largo de muchos años para ir escuchando y entendiendo lo que las personas decÃan, programas como el programa AWER en inglés, que es un proyecto bastante ambicioso que duró más de quince años. Este programa AURE como allá, es una conjunción de letras que básicamente se refieren a a a a estudio de la conciencia la traducción. Bueno, las siglas son a wer a war y significa a werness dwring resucitation, es decir, conciencia durante la resucitación. Y se refiere a un estudio muy particular en donde los pacientes entraron en un arresto cardio pulmonar, no registraban actividad cerebral y regresan gracias a una resucitación cardiopulmonar. Es un ámbito muy diferente al de las experiencias de Kama, que se conocen que son las experiencias de personas que están muriendo. Estas son experiencias muy puntuales del programa a wer Iba enfocado a estas personas especÃficamente que habÃan entrado en arresto, cardiopulmonar con lÃneas planas en lo cerebral y que, sin embargo, cuando lograban resucitarles porque lograban regresar, narraban episodios. Qué es lo que contaban estas personas. Bueno, es muy interesante. Lo primero que se ha rescatado es lo que se sentÃa dentro del amplio repertorio de cosas que se trabajaron, no solo dentro del programa AWARE, sino también del programa Rainbow, que fue otro programa también de estudio. En este tipo. Hubo un programa muy bonito que se llamó el proyecto Mariposa, que es poter Fly en inglés, que también tenÃa que ver con la recuperación de testimonios de personas. Son varios estos análisis que se han hecho y bueno, el primero de ellos era ver qué pasaba durante este proceso. Esto era muy difÃcil, porque una persona que tiene una contusión cerebral o que está inmovilizado totalmente, que está drogado o sea dado o lo que sea, no aportarÃa gran cosa. Estos estudios se centraron sobre personas que estaban plenamente conscientes un instante antes de entrar en arresto, cardiopul monar y literalmente morirse, personas que no estaban medicadas, personas que estaban en situación, ya sea de accidente o de ataque cardÃaco o de alguna situación que no comprometÃa la conciencia. Si una persona llegaba con un problema en donde ya no habÃa conciencia de por sà no era válido, entonces esta primera etapa se centró sobre estas personas que, por ejemplo, estaban con una herida de bala. HabÃan perdido sangre brutalmente y de pronto se les morÃan por un shock hipo polémico o alguna cosa de estas lograban resucitarles y entonces venÃa la siguiente etapa. Qué veÃan. Lo primero es una sensación de tranquilidad. Por lo regular, las personas que eran entrevistadas eran personas que habÃan estado en un quirófano o en una sala de emergencia. Obviamente, cuando ocurre el resto cardio pulmonar, intervienen y lo recuperan con el famoso código Azul. El hecho es que estas personas narraban una situación de estrés enorme y de pronto, al momento de perder ya la actividad y liberarse de esto, habÃa una sensación de calma enorme. Por un instante dejó de haber todas estas preocupaciones. HabÃa algo diferente. El término correcto, no serÃa calma, sino más como desvincularse las personas dejaban por un momento todo afuera como si esto fuera parte del cuerpo. Todo esta tensión, todo este pesar, toda esta preocupación era parte del cuerpo. En el momento en el que ocurrÃa, esto ya no era más como que la conciencia. Y este es un punto que me intriga muchÃsimo, como que la conciencia de pronto dijera ya no hay cerebro a donde estoy. Ya soy tranquila, ya soy libre. El hecho es que entonces vienen dos o tres pequeños factores más dependiendo de la edad de la persona, y varios detalles. OcurrÃan situaciones como, por ejemplo, el tener imágenes gratas, sÃ, imágenes de personas cercanas de personas queridas. Estas imágenes se reunÃan alrededor, pero también habÃa otra situación que fue descrita, por ejemplo, la pérdida de la sensación corporal. De pronto las personas relataban no haber sentido ni frÃo ni calor. Usted pensará bueno a quién se le ocurrirÃa estar viendo si hace frÃo o calor. Es una sensación indistinta a la situación emocional. Todos los seres humanos aún tristes, aún contentos, aún nerviosos, experimentan frÃo o calor. Es algo no controlable. Asà nada más, pues es una sensación de que, junto por ejemplo, con el latido cardÃaco, con muchas otras cosas, son mecánicas al cuerpo, no son conscientes. Por lo tanto, las personas relataban haberse liberado de esto. Otra de las cosas que se describen es la liberación del peso. No hay tacto. No hay más tacto, No se siente ya con la piel no se puede tocar, no se siente la opresión del cuerpo, contra la mesa, contra el escritorio, contra la cama donde estuviera o no. Sin embargo, hay oÃdo esto es algo interesante que narraban. Si bien la persona se desliga por completo de todas las emociones que traÃa la ira al rencor el miedo, todo esto se desliga por completo. Sigue escuchando tanto que varios de los pacientes relataban haber estado oyendo el bip tanto del aparato del este cardiograma que hacÃa la lectura, de las pulsaciones, que cardÃacas, cómo de otros instrumentos que ve en la habitación. Recordaban haber escuchado palabras de los médicos, haber escuchado llanto en algunos momentos de personas cercanas, haber escuchado objetos que caÃan, cosa que es de esperarse de una sala. Por supuesto, no estaban diciendo nada que no hubieran podido ver por televisión, salvo que en algunos de los casos lo que la gente describÃa era cosas que no podÃan haber conocido exactamente por qué las personas que ingresaron al código azul no habÃan estado anteriormente con la persona y, sin embargo, reconocÃan esto. Hay una memoria persistente. Normalmente, usted, si no presta mucha atención, pierde la memoria de situaciones cotidianas. Por ejemplo, si usted hoy iba en el autobús, difÃcilmente va a saber de qué color era la persona que iba sentada atrás, o sea, de qué color era el suéter que llevaba puesto o no la persona. Y lo mismo ocurrirÃa, por ejemplo, con el chofer. Recuerda usted cómo iba vestido, Recuerda usted qué número de camionera. Probablemente lo haya visto. Bueno, algo similar ocurre en un quirófano. La persona está allÃ, está en un código azul. A alguien se le cae un instrumento médico difÃcilmente lo recordarÃa conscientemente, pero en este caso todos esos pequeños detalles se fijan. Eso es muy interesante. Después hay otros detalles. Por ejemplo, la sensación particular de inmovilidad es diferente. No hay una movilidad como tal, hay una voluntad de movimiento. Las personas se mueven sin tener que moverse, es decir, no caminas, no mueves los brazos, no haces algo simplemente estás. Esta sensación libre de materia es algo que fue descrito como imponente el tiempo. El tiempo transcurre también de una forma totalmente diferente, algo que ha sido descrito sobre todo en personas mayores de edad persona que ya tienen una conciencia más plena de los tiempos un chiquillo, el tiempo es muy relativo. Si el chiquillo se está aburriéndose las eternos, si se está divirtiendo, se le hace muy breve. Las personas mayores somos un poco más conscientes de esto. En este caso, la temporalidad de los eventos se vuelve muy rara. Escuchan, están conscientes de los movimientos, pero los tiempos no. Esto es algo peculiar. Hay quienes relataron que se les habÃa hecho increÃblemente largo el tiempo que estuvieron en esa situación, cuando en realidad habÃan transitado por dos o tres minutos de resucitación. Otros relataban que habÃa sido un parpadeo y, sin embargo, habÃan permanecido ocho o diez minutos en el proceso. Asà es que el tiempo se volvÃa muy variable. Dependiendo de las personas. Después de estos relatos, cada quien iba contando lo que habÃa ocurrido aún cuando los tiempos eran tan disÃmbolos entre cada uno relataban situaciones que tenÃan que ver con sus propias vivencias. Esto era algo que era novedoso. Por supuesto, despertó mucha curiosidad en los grupos cientÃficos. A qué me refiero con esto personajes con una talla interesante. De pronto estaban hablando de esto. Bruce Grayson, profesor de psiquiatrÃa y Ciencias Neurocomportamentales de la Universidad de Virginia, Samparnia, psiquiatra, doctora en psiquiatrÃa, y muchos otros. De pronto estaban investigando estos temas y muchos más se iban uniendo poco a poco cada vez que alguien tenÃa nuevas noticias, nuevos relatos acerca de esto. HabÃa un interés mayor. La ciencia oficial de entrada ya habÃa dicho tantas veces que esto no era real, que esto no podÃa hacer, que esto no funcionaba. Asà que, finalmente, creo yo les gustarÃa mucho trabajo aceptarlo, aceptar que pudiera existir algo. Sin embargo, ahà estaba. Ahora qué hay con la pelÃcula de la vida. La pelÃcula de la vida irónicamente es algo que se nos ha dicho siempre que al momento de la muerte las personas ven toda su vida en retrospectiva. No. El porcentaje de personas que relataron eso fue mÃnimo. Eso es interesante, ciertamente porque ese es un concepto que tenemos todos de lo que ocurre después de la muerte. Vemos esa pelÃcula de la vida. Ciertamente, sÃ, hubo quienes relataron haberlo visto, si hubo quienes contaron haber tenido esa experiencia, pero no era la mayorÃa de las personas. De hecho, muchos no vieron eso la presencia de seres queridos. Eso fue algo muy interesante. Muchas de las personas se enfocaron más en lo que estaban sintiendo y lo que veÃan en su entorno, como, por ejemplo, la habitación en la que estaban como, por ejemplo, su propio cuerpo, lo cual debe de haber sido aterrador, haberse visto fuera de su propio cuerpo. Ese era el espacio en el que más se movÃan, era en donde más se relacionaban los temas. Algunos de los pacientes tenÃan capacidad para describir muchos detalles de lo que habÃan visto, desde los aparatos que habÃa, la apariencia de los médicos, la apariencia de la gente que estaba a su alrededor, situaciones que se estaban dando, como, por ejemplo, alguien que chocó con alguien la mujer que tuvo que ser retirada porque no dejaba de llorar. Este tipo de situaciones que se antojaban particulares eran recordadas con sumo detalle. Evidentemente, algunas de estas situaciones eran muy difÃciles de corroborar. Por ejemplo, si alguien decÃa que recordaba que se habÃa caÃdo un utensilio del quirófano, el resto del personal médico que estaba ahà difÃcilmente iba a recordar si se le habÃan caÃdo o no. Pero situaciones más puntuales como el médico que choca o como la mujer que se desmaya y tiene que ser retirada de la habitación, sà eran fáciles de reconocer Y esto eran memorias que estaban ahà a lo largo de algún tiempo. Esto fue relatado por los pacientes es retomado por el programa como tal como el proyecto de investigación. El proyecto Auer serÃa un proyecto que empezarÃa a dar resultados en el año dos mil catorce, que empezarÃa a publicar resultados. El proyecto tenÃa como objetivo el poder demostrar ampliamente y fehacientemente la existencia de una conciencia independiente al cuerpo humano. SÃ, es decir, si el cuerpo no está trabando dejando y no hay cerebro funcionando y no hay latido cardÃaco, la persona no deberÃa de estar recordando absolutamente nada por qué porque estaba apagado. Es como una videograbadora está desenchufado punto, porque entonces las personas estarÃan recordando cosas. Y se fue al objetivo del proyecto Auer, no si se aparecÃa el diablo o si se aparecÃa la abuelita, no, sino que las personas estaban conscientes de que algo ocurrÃa. Por supuesto, fue muy interesante. Toda la demás situación que se presentó, todos los demás factores que también se presentaron fueron tremendos y fueron muy gratificantes en todos los sentidos. Claro que habÃa dos o tres detalles más. Uno de ellos era lo que estaban viendo, que era una parte trascendental de todo esto, pero no era la parte medular. El hecho es que lo que la gente relataba como experiencias posteriores también eran interesante, pero no era el objetivo. Volviendo sobre de esto, insisto el proyecto a Huer era uno de tantos proyectos, pero éste se enfocaba en demostrar que existe la conciencia independientemente del cuerpo. Llámele espÃritu, si usted lo quiere ver asÃ, llámele alma. Lláme le lo que sea. El proyecto intentaba demostrar primero eso demostrando que existÃa una conciencia cuando no deberÃa de estar. Se demostraba que habÃa algo más que lo fÃsico. Era una ecuación muy simple. Si el cerebro es el que manda cuando estás inconsciente, sin signos vitales y sin actividad cerebral, no debe haber recuerdos. Pues bien, dieciocho por ciento de las personas revisadas tuvieron recuerdos. El proyecto fue un proyecto bastante grande. Fue un espectro que duró prácticamente trece años sÃ, durante los cuales se realizó uno de los experimentos más largos. Bueno, De hecho, fueron sà quince años, quince años en total. Los pacientes entrevistados a lo largo de todo este tiempo fueron varios miles de ellos. El proyecto se realizó a nivel mundial. El objetivo de realizarlo a nivel mundial era básicamente el poder ubicar en todas partes eventos similares. Claro que la parte medular se dirigió a hospitales en los que se podÃa realizar una prueba en la cual se colocaban imágenes aleatorias en monitores colocados fuera del alcance de las personas, de los médicos, del personal médico, etcétera. El proyecto Agoer era algo muy sofisticado, porque incluÃa una serie de imágenes que solamente podrÃan ser viendo desde arriba, es decir, que solamente la persona, desprendiéndose de su cuerpo, podÃa verla. El resultado no fue el esperado. Las personas que entraban en arresto cardio pulmonar o que entraban en el quirófano bajo ciertas condiciones no necesariamente tenÃan que saber que habÃa estos monitores ahÃ. Entonces se dio una situación interesante. Porque las personas no los vieron. Vieron cosas que resultaban más atractivas, como su propio cuerpo, como el médico que chocaba, como las cosas que caÃan, como la mujer que se desmayaba. El hecho es que, bueno, de todas las personas que se revisaron, de todos estos expedientes relatos temas que llegaron en cantidades increÃbles. También hubo un bloque muy puntual en donde unas quinientas personas trabajaron especÃficamente, fueron entrevistadas estudiadas sobre los monitores. El resultado era asombroso y no la idea misma de que los monitores estaban ahà ocultos resultaba muy romántica en el papel, pero en la vida real las personas no los veÃan ni siquiera volteaban a verlos porque no tenÃan esa necesidad. El caso es que aún asÃ. El resultado fue brutal. Dieciocho de las personas que habÃan estado en un momento dado bajo una condición de muerte clÃnica tenÃan memorias, memorias muy variadas, pero tenÃan memorias. Recordaban lo que habÃa ocurrido en el quirófano, Recordaban haber visto a alguien, recordaban sensaciones, recordaban muchas cosas, algunas de ellas subjetivas, otras completamente objetivas. Resultaba atractivo también el hecho de que algunas personas reportaban experiencias muy profundas y otras relativamente sencillas. Las personas que relataban experiencias muy profundas después de haber descrito el proceso en donde perdÃan la sensibilidad, entraban en un estado de calma, entraban en un estado de paz. Las experiencias profundas relataban encuentros con personas ya fallecidas, con seres queridos de los que no sabÃan que estaban fallecidos con viejos amigos, etcétera. HabÃa una conciencia de algo más. HabÃa cosas tan extrañas como un hombre que relató que estando en una situación de resto cuarto de pulmonard supo que su hija estaba esperando un bebé. La hija estaba a cientos de kilómetros de distancia. No habÃan tenido contacto en un tiempo bastante razonable y, de hecho, la hija no sabÃa que estaba esperando a un hijo. Y, sin embargo, cuando este sujeto ya reacciona y lo someten a un coma inducido por una cuestión clÃnica, nos exactamente cuál es el problema. Pero bueno, cuando reacciona del a resto cardio pulmonar, lo recuperan, lo estabilizan y lo ponen en coma, parece ser que era necesario que el cuerpo se repusiera cuando regresa. De esto han pasado ya algunos dÃas en lo que se recupera y tú y yo de pronto un dÃa viene a visitarlo. Su hija y él la felicita cortesmente diciéndole que está muy contento de haber conocido a su nieto. La chica se sorprende muchÃsimo. No habÃan querido darle emociones fuertes para ese momento. Ella ya lo sabÃa, pero no habÃa querido comunicar esto como lo sabÃa el padre. Y es cuando relata que lo supo cuando estuvo en aquel momento, en el arresto car de pulmonar, que no le preguntaran cómo era exactamente, pero que él sabÃa que esa otra persona o ese otro ser que estaba ahà era su nieto extraño. No lo sé. Algunas de estas experiencias que fueron narradas eran experiencias de carácter religioso. MÃnimamente tengan en cuenta que este es un proyecto muy occidental. Por otra parte, habÃa otros proyectos, por ejemplo en la India, en donde las experiencias eran sumamente religiosas. Pero bueno es lo que se tiene. El proyecto fue presentado. Los resultados de este proyecto se presentaron en las Naciones Unidas hace algún tiempo. De acuerdo con lo que yo tengo entendidos, los resultados del proyecto Agoer, con la presencia de Bruce Grayson, el Doctor Bruce Grayson, se presentaron ante las Naciones Unidas en el dos mil quince, dos mil dieciséis. Por ahà no tiene tanto tiempo. Fue un proyecto muy largo y al final se entregó si bien tuvieron que explicar que bueno, la brillante idea de poner monitores con imágenes aleatorias no fue la gran cosa, porque la gente no lo relató. Si tenÃan datos teresantes. Qué es lo que se puede concluir de esto. Es difÃcil poder decirlo. Es difÃcil poder decir que algo especÃfico ocurra, por ejemplo, un cielo, un infierno. Creo yo que sean ideas muy preconcebidas. Lo que sà ocurre ahà es una conciencia después de la muerte. Qué significa que hay algo que es independiente del cuerpo, ya que cuando el cuerpo está desenchufado completamente, este otro sigue consciente. Por qué no. Todas las personas lo experimentan. Esa es una estupenda pregunta. Punto número uno. Se requiere varias cosas para que la persona esté consciente. Vamos a poner el ejemplo. Alguien que llega a un quirófano absolutamente noqueado, ya está inconsciente, ya no hay ese vÃnculo. Desde mucho rato atrás, el vÃnculo se ha roto. La persona está separada de esta otra especie de de ser que serÃa la conciencia. Cuando regresa, se incorporan y punto, pero la conciencia se alimenta un poco de lo que hay en el cuerpo. Entonces, bueno, es una situación extraña y que se da. Pero notaron eso. Las personas que vienen ya noqueadas difÃcilmente van a presentarlo otra personas que tengan déficit de memoria, por ejemplo, alguien que padece un Alsheimer tremendo aún cuando le den resucitación, aún cuando le apliquen código azul, pues ya no va a haber nada que hacer. Ahà personas que tenÃan demencia. Las personas que tienen demencia tampoco son candidatos a este tipo de narra investigaciones por qué, porque sus narraciones no se relacionan con el inmediato que están viviendo. Asà es que aún cuando se les ayude a volver mediante resucitación, lo que puedan describir no va a ser muy coherente. El siguiente estudio que se plantea es un estudio que se ubicará en un estrato de población entre cuarenta y sesenta o años. Se va a dividir en varones y mujeres especÃficamente sobre personas con ciertas caracterÃsticas que puedan relatar su experiencia. Cuál es el objetivo de esto analizar y ver si es posible ubicar que el umbral de personas con estas experiencias es mayor, asà que promete ser bien interesante. Ahora hay cosas que van más allá. El proyecto se entrega en el hace un par de años. No tiene más tiempo ante las Naciones Unidas, por supuesto que hubo una reacción de todo tipo. IncreÃblemente hubo personas que se negaron a aceptarlo. Hubo personas que realmente no tuvieron mucho interés y consideraron que era un proyecto ocioso, aunque usted no lo crea, todos compartimos la muerte y el nacimiento y resulta que alguien piensa que es ocioso. Sin embargo, algo muy interesante es lo que ocurrió durante la presencia de Auer y es el estudio que fue realizado por la Universidad de Stanford y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El Departamento de Defensa de los Estados Unidos, junto con Stanford, trabajaron sobre un proyecto de visión remota durante mucho tiempo. El proyecto, como tal, era un desastre, porque el objetivo era espionaje puro, simplemente espionaje. Pero durante el proceso de investigación lo que se obtuvo fue información que fue retomada posteriormente por gente de la Universidad de Stanford y que demostraba que la única manera en que podrÃa ocurrir esto era dándose un desoblamiento, asà que habÃa algo más que el cuerpo fÃsico. Resulta sabroso. No cree. Ahora bien, lo que sigue después de esto es la supervivencia. Esto más allá de todo el tema de investigación y la presentación de estos datos, que animó a nuevos estudios que ya se están preparando, estudios que tengan un rigor mucho mayor, que tengan una metodologÃa de medición más interesante, que arroje más datos precisos y que incluso pueda hacer una especie de una investigación bajo hipnosis, por ejemplo, revela traumas de la vida de la infancia que estaban ocultos, cosas que automáticamente habÃamos protegido. Bueno va sobre de ese tema investigar en la persona mediante técnicas de hipnosis profunda qué fue lo que ocurrió durante su tiempo en la muerte. Pero ese es otro proyecto que está en curso ahora mismo. Algunas de estas personas que han sobrevivido a un episodio de experiencia cercana a la muerte relatan algo diferente, y este algo diferente ha sido retomado por autores no necesariamente de ciencias, sino autores del terreno del o, parando normal investigadores de lo paranormal, puesto que muchas de estas personas experimentan fenómenos sobrenaturales posteriores a la experiencia vivida. Volviendo sobre nuestro tema, la persona que regresa no regresa siempre igual. Dejando a un lado los estudios cientÃficos en donde intervienen doctores que hacen estadÃsticas que revisan los antecedentes clÃnicos, entramos en un terreno totalmente diferente. La persona que regresa experimenta cosas raras. No hay un porcentaje definido. No podrÃa yo decirle que el cuarenta y tres punto, ocho por ciento de las personas que han sobrevivido a una experiencia cercana a la muerte experimentan fenómenos paranormales, pero es una constante bastante frecuente. No puedo saber cuánto, pero lo que he encontrado tanto en libros como platicando con personas que han sobrevivido, esto es que a partir de ese momento comienzan uno a darse cuenta que no estamos solos y comienzan a visualizar cosas. En algunas ocasiones es muy leve el asunto, en otras se vuelve terriblemente, intenso, terriblemente porque además, no es grato, no es algo que se antoje, no es algo que las personas busquen como tal experiencias que se pueden volver muy claras, muy precisas que si incluso se pueden confundir con fenómenos naturales con personas vivas, cómo es esto. De pronto la persona observa algo que no le es del todo familiar o que no le parece que esté razonablemente bien y sorpresa resulta que estaba viendo una persona muerta o en otros casos, de pronto tiene un mensaje que percibe de alguna forma, no es escuchado, no es leÃdo, no se le presenta, pero sabe que algo ha ocurrido. Este tipo de comunicaciones se vuelven comunes a las personas que han sobrevivido. Incluso algunos de ellos experimentan fenómenos de compañÃa, esto es, se dan cuenta que hay alguien siempre cerca he tenido oportunidad de platicar, como le decÃa yo a lo largo de quince dieciséis años de estar charlando con personas con personas que han sobrevivido a una experiencia y bueno, han narrado cosas tremendas. Uno de los episodios que fue probablemente más triste, fue el de un muchacho que narraba su propia experiencia. Ãl habÃa tenido un accidente automovilÃstico en algún momento de su juventud dieciocho diecinueve años. Mientras iba con unos amigos a toda velocidad, el automóvil de rapa sale volando. Dos de los tripulantes mueren, dos quedan gravemente heridos. Ãl es uno de los gravemente heridos. Llega a la mesa del médico. Está allà lo están atendiendo con unos dolores espantosos. Está sangrando, tiene golpes, huesos, rotos, cuanta cosa y de pronto caput Relataba que de pronto escuchó el sonido de algo que sonaba muy agudo. Probablemente algún aparato médico escuchó ruido de gente que iba y venÃa, escuchó obviamente voces de personas que hablaban aceleradamente y después la gran sensación de tranquilidad. Ãl narraba. Y esto fue hace unos ocho años, imagino yo nueve. Ãl narraba. No nos contó en aquel momento esa sensación de ingravidez, de falta de peso. No flotaba. Ãl no me relató haber sentido flotar y que subÃa al techo y se iba no simplemente la sensación de no tener ningún peso poderse mover con una suavidad impresionante. Esta sensación de flotar, esta sensación de ligereza, le distrajo de cualquier otra cosa que hubiera. Dejó de percibir, cualquier otra cosa que hubiera de pronto el sonido agudo molesto aquel las voces, el ruido de objetos, dejó de tener el más mÃnimo interés para centrarse sobre esta nueva sensación, percatándose de cosas cómo, la falta de peso, la falta de frÃo calor, Los sonidos estaban allÃ, pero no eran tampoco molestos, No eran agradables ni molestos. No tenÃa ninguna relación a eso. Recordaba con cierta sensación como de tristeza o de pesar el haber sentido la muerte de aquellos jóvenes, haberse percatado de esto aún cuando no lo sabÃa. Evidentemente, nadie le dijo que se habÃan muerto. No pudo haberlo sabido. Bueno, él sostenÃa eso después de un rato largo. Siente que hay otras personas ahÃ. Relataba haber visto personas a las que no conocÃa que estaban en ese mismo espacio de pronto ahà como dentro del propio Quirófano, pero al mismo tiempo, no y de pronto por alguna razón, sintió este destello luminoso, muy intenso, que no era la luz al final del camino. Sintió un destello como una explosión de luz y cayó de espaldas sobre su propio cuerpo, regresando a una total conciencia con un dolor espantoso por todas partes, un dolor que lo estaba torturando, una sensación de frÃo horrible que lo hacÃa sacudirse, probablemente la pérdida de sangre y la cara de asombro de toda aquella gente, porque esos médicos que estaban ahÃ, esas enfermeras que estaban ahÃ, que ya lo habÃan dado por muerto, de pronto lo ven parpadear y se sorprenden y se quedan con cara de asombro. Tras semanas de recuperación. El accidente habÃa sido a quien puebla en la carretera Tecamachalco. Tras semanas de recuperación. Este sujeto relató haber salido del hospital, fueron por él. Obviamente, los familiares lo llevan a casa y comienza a tener la sensación de estar acompañado. Esta misma sensación pasó por diferentes etapas. Una de ellas era la sensación simplemente de que habÃa alguien a un lado se trasladaba de una habitación a otra, todavÃa en silla de ruedas, porque aquello tardó un rato en recuperarse en la silla de ruedas y sentÃa que aquella persona se desplazaba. No es que estuviera todo el tiempo junto, sino que él se desplazaba A la persona se desplazaba y se colocaba. Pasadas algunas semanas se dio cuenta que la persona era uno de sus amigos. No lo veÃa como tal, pero lo percibió y asÃ, poco a poco se fue haciendo más consciente de que habÃa cosas que no podÃa explicar, saludar a una persona y poderle decir quién era el pariente que habÃa muerto recientemente, de pronto llegar a una persona totalmente desconocida y poder saludarla por su nombre y saber datos y detalles que no le habÃan sido confiados por esa persona. El fenómeno continuó. De hecho, esta persona actualmente, si estoy en lo correcto, pues ya debe de andar arriba de los cuarenta años, ya es un señor y, sin embargo, todavÃa de pronto tiene esto. Fue reduciéndose conforme, fue pasando el tiempo, fue perdiendo un poco estabilidad, como que fue robusteciéndose nuevamente, fue volviéndose a incorporar a la vida cotidiana humana y fue perdiendo estabilidad. Sin embargo, seguÃa teniendo esta extraña habilidad, lo cual me llamaba la atención enormemente. Lo que relataba era muy impresionante, pero no era lo único que le habÃa pasado, porque también tenÃa esta capacidad de entrar a un lugar e inmediatamente saber que habÃa alguien más. Ãl no era estrictamente visual, Ãl no veÃa a las personas muertas con sangre y cosas. No él sabÃa que estaban ahÃ. Las sentÃa. SentÃa las cosas como si alguien le hubiera dado o dicho un secreto. De pronto ya lo sabÃa y podÃa decir quién era, pero no lo podÃa describir en un fenómeno hay raro y bueno. A través del Facebook nos platica Diana Gómez Hernández, que tuvo un accidente automovilÃstico. Pudo asegurar que mucho de lo que quise comentar real ella lo pasó. Lo recuerda la perfección después de la volcadura, Vio sintió muchas cosas, como las que se han comentado, hasta que escuchó cómo. Los paramédicos decÃan que ya no tenÃa signos vitales. Entonces sintió que caÃa y abrió los ojos. No sabe cuánto tiempo estuvo asÃ, pero el accidente fue la mano drugada y cuando abrió los ojos ya habÃa amanecido. Vio y sintió muchas cosas. Su vida no volvió a ser la misma. Me he encontrado varias experiencias similares. MuchÃsimas gracias, Diana. Gracias por esta narración. Es muy intrigante. Eso no lo cree usted. El tema da para mucho tiempo más. Sólo le digo que este hombre lo que decÃa era eso. Ãl entraba en una habitación, en una casa, por ejemplo, y sabÃa que habÃa alguien más. Unos pocos minutos después sabÃa quién eres alguien más no era agradable. No algunas veces quienes estaban ahà estaban muy perdidos y preferÃa saliese. Ãl le llamaba asÃ, decÃa que estaban muy perdidos cuando se referÃa a personas o presencias que no estaban, que no eran positivas. Ya sé que suena raro. Yo no soy mucho de hablar de energÃas positivas y de cuarzos y de cosas de esas, pero él decÃa que habÃa sentimientos que lo perturbaban, que lo afectó entrar en una casa en donde habÃa esto lo afectaba enormemente. Tiempo después, supe yo que algunos otros sensitivos, algunas otras personas que han pasado por este tipo de experiencias, como la que nos ha contado Diana, tienen fenómenos parecidos y que algunos de ellos han tenido que cambiar su residencia, su lugar donde viven, debido a que con el paso de los dÃas se dan cuenta que han habitado en un mismo lugar en donde hay algo que les hace mucho daño. Por qué ya alguna vez lo hemos platicado. La gente buena se muere buena, la gente mala, se mueve mala y punto y entonces queda esa sensación. MuchÃsimas gracias. Se nos acabó el tiempo. Buenas noches, sÃguenos también en nuestro canal de YouTube relatos del lado oscuro







