El extraño caso de las endemoniadas de Loudun || Relatos del lado oscuro (Podcast)

Un grupo de simpáticas monjas, un sacerdote un tanto pícaro, un demonio y gente quemada viva... una linda historia demoníaca...¿Se atreve a acompañarnos?
Hay un viejo refrán que dice no hay nada más peligroso que una mujer enojada, salvo una mujer enojada endemoniada. Si no me lo cree, acompáñeme y lo verá relatos del lado oscuro. Paratar seres extraños suceso es inexplicables. Verda historias que otras mentes prefieren ignorar. Cuando en mil seiscientos diecisiete el nuevo párroco llegó a Ludón, en Francia, una pequeña ciudad central de unos catorce mil habitantes. En mil seiscientos diecisiete está el asunto aquel de la guerra de los treinta años. Hay todo un movimiento protestante en Francia, el movimiento de los hugonotes. Hay muchos problemas en ese momento. El Rey Luis XIII está teniendo que enfrentar un montón de cosas. Pero la llegada del nuevo párroco aludón tampoco es muy bien vista por varias razones. Primero, porque no es de la región. Es un forastero y acaba de llegar. Además, es muy joven y realmente eso incomoda a muchas personas, bien acompañado de su madre y de sus tres hermanos y su hermana. Además, la casa parroquial, que se supone solo para el sacerdote rápidamente se ocupa con toda esta gente. Comienza inmediatamente a ver un montón de chismes, pero en cuestión de pocos dÃas comienza a cambiar, y es que el nuevo párroco es encantador. Su nombre Urbaine Grandier urbano. Vamos a llamarlo urbano. Era un hombre de veintisiete años en ese momento habÃa nacido en mil quinientos noventa y venÃa de la orden de los jesuitas. HabÃa sido un muchacho muy destacado desde muy temprana edad. Era muy inteligente, muy afecto a la cultura. A temprana edad comenzó a estudiar teologÃa, filosofÃa, letras. Asà es que dominaba perfectamente el latÃn francés. Hablaba un poco de griego. Era un tipo muy preparado. Cuando entra a la compañÃa de Jesús, destaca inmediatamente, aunque tiene algunas ideas muy revolucionarias, es decir, que es adelantado a su tiempo. Cuando llegué el momento, la propia compañÃa de Jesús lo asigna a ser párroco de esta iglesia. A él le cae muy bien. No le agrada mucho aquello de las reglas estrictas de estar en una orden y el hecho de estar en ludón en la parroquia le permite también llevarse a su madre a enviudado recientemente. Ãl es el que se hace cargo de la familia. Asà es que le cae todo muy bien y al llegar al ludón ocurre todo este asunto de que no les agrada, que es un forastero. Pero, como le digo, muy pronto comienza a ganarse el cariño de la gente de forma muy peculiar. Primero, la aristocracia de la región era considerada baja nobleza, pero también habÃa personajes muy interesantes ahà que atendÃan incluso a la corona. Uno de sus mejores amigos, Luis Trincouat, era fiscal del rey. También habÃa por ahà un par de personajes de la familia intelectual de aquel entonces que le dieron la más cordial bienvenida, porque al sentarse a hablar con ellos, era obvio que habÃa estudiado y que conocÃa muchos de los textos clásicos del Virgilio de las obras griegas. Asà es que platicar con él era una verdadera delicia. Muchas de las puertas que jamás se habrÃan abierto para gente de la baja nobleza, comerciantes, terratenientes y demás, se abrÃan para este forastero. En las reuniones familiares más encumbradas de la región urbano estaba invitado. Asà es que era un tipo bastante sociable, fácil de relacionarse, Sus sermones eran espectaculares. TenÃa este don esta presencia. Además, habÃa otro detalle. Era un tipo guapo, asà se le describe un tipo guapo alto atlético, delgado, el cabello negro, ensortijado y muy abundante, unos ojos grandes que miraban fijamente con esos ojos negros, profundos, inteligentes y la voz hablaba con esa propiedad y esa caracterÃstica que le daba ese don de autoridad. Asà es que no importaba que venÃa de lejos muy pronto la iglesia de Ludón volvió a llenarse. Se hizo cargo de la Iglesia de Sant Pierre de un marchà y también era canónico o canónico en la Iglesia de la Santa Cruz. Asà es que era un puesto demasiado importante para alguien tan joven, pero se ganó el lugar muy pronto. Las autoridades comenzaron a tomarlo en cuenta y con el paso de los meses, la iglesia era muy visitada, aunque también habÃa un detalle que habÃa que mencionar. Era también muy visitada por las damas. Era muy guapo. Asà es que no era extraño que durante las celebraciones religiosas las primeras filas estuvieran totalmente abarrotadas por las damas de la sociedad local, ricamente empelifolladas. También se hizo famoso por ser un poco coqueto. SÃ, hablaba con mucha propiedad, con mucha claridad, con mucho cariño y Esto lo fue llevando al siguiente paso. El pÃcaro. El buen amigo urbano habÃa sostenido durante mucho tiempo que los votos sacerdotales de la Iglesia Católica no tenÃan sentido. Inclusive habÃa escrito por ahà algún panfleto en donde argumentaba las razones de esto y, para colmo de males, sus ideas modernistas iban muy de la mano con las ideas de los hugonotes, que eran protestantes. Asà es que esto, dentro de la propia Iglesia, dentro de los niveles superiores, no era muy bien visto, pero en el entorno no pasaba mayores. Sin embargo, muy pronto comenzaron a surgir rumores. Un año o dos después de haber llegado de que el buen amigo urbano habÃa hecho uso de su galanura con la viuda del bodeguero, una mujer joven que se habÃa casado con un hombre muy mayor y que no habÃa procreado hijos. Pero al mismo tiempo se hablaba de que habÃa sido muy cercano con la hija de el alguacil, y después comenzaron los rumores acerca de que también era muy cercano con la hija de otro noble, con la hija del abogado. Y muy pronto aquello era la comidilla iban y venÃan rumores de que si ahora Urbano habÃa sido visto entrando a la casa de no sé quién, pero su mejor amigo, Louis Trincat, quien por cierto era fiscal del rey, lo defendÃa a capa y espada y con eso estaba todo protegido. Tanto lo defendÃa que permitió que su hija Filipin fue tomar clases de latÃn a la iglesia y a la Casa parroquial. También se supo de dos o tres cosillas más por ahÃ. Pero el verdadero problema comenzó cuando la pequeña de Filipin resultó embarazada. Cuando Luis Trincat preguntó quién era el padre de esa criatura, la joven apenada reconoció que se trataba ni más ni menos que de urbano. A partir de ese momento, Urbano no volvió a acercarse, no volvió a hablar con la familia y mantuvo su distancia, asegurando que todo era una mentira. Pero para quienes habÃan estado cerca y conocÃan acerca de las liviandades del amigo urbano, el guapo era obvio que era cierto el buen Luis para remediar la situación socialmente apremiante de que su hija estuviera esperando Bebé sin estar casada y además, con el rumor de que era del padre de la iglesia del Cura. Rápidamente le consiguió un consorte y mediante una buena dote, algunas tierras, algunos animales, acabó el problema y ahora todos somos felices porque mi hija va a dar a luz un hermoso bebé producto de su matrimonio. Con este muchachón, el asunto estaba resuelto, pero la ira nadie se la iba a quitar al buen Luis. Después de estuvo otro par de incidentes. Por ahà uno de ellos se volvió muy delicado. Una familia tenÃa dos hijas, Madeleine y su hermana menor era la familia brau Eran personas acaudaladas y con buena posición que, desafortunadamente, un dÃa fallece el padre y fallece la madre y en su lecho de muerte, encomienda a las chicas a Urbano. Asà era el nivel de confianza que habÃa adquirido. Por supuesto que Urbano se hace cargo de ellas. Tan se hace cargo de ellas que se enamora de Madeleine la mayor y probablemente también de la menor. El hecho es que inclusive van a vivir con él y aquello se vuelve un caos. El prob es que Urbano está enamorado y termina casándose con Madeleine. Por supuesto que es un pÃcaro, un disoluto, un coqueto y no tiene una pisca de caballero, no tiene decencia como tal, tiene excelentes modales. Habla con una propiedad estupenda. Es muy guapo, pero es un sujeto sin muchos valores. Hay que reconocerlo y no se trata sólo de mantener o no sus votos de castidad. Eso no importa. El hecho es que habÃa pasado por numerosas casas, habÃa mentido, habÃa engañado y ahora se casaba con Madelaine en secreto. Por supuesto, él hizo la celebración siendo el sacerdote eficiente y, al mismo tiempo el novio y bueno. Cuando aquello corrió el rumor se volvió pólvora porque habÃa otro problema. Madeline estaba en el corazón del abogado real. SÃ, un sujeto por demás peligroso, porque era muy cercano a Luis Ono y el buen amigo urbano le habÃa quitado la novia, pero eso no era todo Urbano habÃa ido caminando a lo largo de los años, sembrando mucha discordia. Era implacable. Si tenÃa que ejercer acción contra alguien, un juicio, una cuestión legal, la hacÃa sin importar su situación, de ser cura o de ser miembro de la iglesia o de ser jesuita o de lo que fuera. Si tenÃa que acusar a alguien ante las autoridades, lo hacÃa y si esto involucraba, por ejemplo, una herencia, si a él le habÃan cedido una propiedad porque algo turbo habÃa ahÃ, se iba a juicio y asà se ganó a muchos enemigos. HabÃa un lugar en donde se reunÃan estas personas. Cada vez se fueron formando más personas, desde Louis Trincat, después el pretendiente de Madelaine, después el alguacil, después un terrateniente que reclamaba que se habÃa quedado con sus bienes y con uno de sus hijas, y toda clase de personas comenzaron a sentarse ahÃ. Lo que Urbano no sabÃa es que también dentro de la iglesia habÃa problemas. Unos meses atrás habÃan organizado una hermosa y célebre procesión y cómo no iba a ser él el primero de la procesión el que llevara a la cruz y fuera en los primeros lugares. Su rival ya era un obispo y era el prior de Kusai. Asà es que Urbano no accedió y armó tal revuelo porque querÃa ir al frente de la procesión que el prior de Kusai terminó cediendo el lugar a regañadientes sumamente molesto ofendido. Ni siquiera participó en la procesión. El problema es que el prior de Kusai eran ni más ni menos que en ese momento Obispo Richelieu, quien posteriormente se convertirÃa en cardenal Richelieu y en Primer Ministro de Luis XIII Urbano, habÃa sembrado ese tipo de enemistades en muchas partes, asà que no resultó extraño que un buen dÃa todos se unieran para presentar una denuncia. Este tipo habÃa roto los votos de castidad, se habÃa casado, habÃa usado las instalaciones de la iglesia para su beneficio, habÃa lucrado con la Iglesia, habÃa obtenido dineros, etcétera, etcétera. HabÃa una larga fila de acusaciones de todo tipo. Por ello, no fue raro que muy pronto fuera arrestado el acusado con todos los elementos de prueba, supuestamente en su poder pierre Menoiu, que era el abogado del rey pretendiente de Madeleine Brau, la que se habÃa casado con Urbano, organiza un juicio y le acusan de todos estos Elis, por lo que la quince de noviembre de mil seiscientos veintinueve es arrestado. Se acabó la fiesta. Amigo, serás todo lo galán que quieras, pero aquà te vas a las mazmorras y es enviado a un sótano, a un calabozo en donde lo tienen. Ahà en la oscuridad, casi sin comida medio desnudo. Es una venganza, obviamente, y mientras esto ocurre, se están urdiendo diferentes planes para este punto. El Rey Luis XIII ha sabido que hay una situación en Ludón. Ãl sabe que hay problemas con los hugonotes. Están tratando de controlar a la baja nobleza, a los pequeños señores feudales que habÃa por ahà que todavÃa le tenÃan ejércitos de unir todo el poder en una sola monarquÃa. En lugar de todo esto, y el hecho, aquél le llama la atención asà es que pide información. Es el rey Luis XIII y continúa con esto mientras se van dando las demás pesquisas. Se trae personas que atestiguan. Pero entonces ocurre algo que resulta por demás extraño, y es que el buen amigo urbano, además de ser guapo, pÃcaro y falto de cualquier tipo de moralidad, también era muy suertudo, porque, en pleno juicio, por ejemplo, Luis Trincat no puede decir que su hija dio a luz un hijo de urbano porque ya la casó con alguien y dijo que el bebé era de ese alguien y haber hecho eso habrÃa acabado con su reputación. Por su parte, piermenoi tampoco puede asegurar que su prometida se haya casado con Urbano. SerÃa una deshonra para él y poco a poco, cada testigo que es llevado ante el juzgado parece no estar muy convencido de lo que dice y algunos dan una versión, otros dan otra. Hay uno que asegura que Urbano sedujo a la viuda del bodeguero, pero cuando esto es interrogada la viuda del bodeguero, ella asegura que no tiene idea de qué le están hablando, y no sólo eso, sino que trae testigos que aseguran que Urbano jamás ha entrado en su casa y mucho menos es más, aseguran que hay un galán Por ahà escondido, lo que significa que poco a poco los testigos no son muy sólidos. El rey sigue intrigado con el tema de el buen amigo Urbano y, de hecho, sostiene una entrevista con él, el rey se sienta con Urbano grandier y le parece una persona agradable e inteligente. Por supuesto que el juicio sigue y Urbano es acusado y condenado. SÃ, deberá comer pan y agua todos los viernes y arrodillarse y pedir perdón ante la puerta de la iglesia varias veces y no va a poder ser sacerdote durante cinco años y, por favor, que no vuelva aludón, que lo manden a otro lado, pero que no regrese al odón Urbano con todo aquello, siendo tan suertudo como siempre, no acepta la sentencia para él. Eso no tiene ningún sentido y va a luchar todo lo que tenga que luchar, incluido hablar con el obispo de la región, y lo hace y se queja y entonces interviene el rey que ordena que sea absuelto y para asombro de todos los acusadores entre todos los que estaba. Richelieu es absuelto. Se le regresa al Ludón con todos los privilegios que pueda tener. Por supuesto, la intervención del Obispo, la intervención quizá del propio rey y la intervención de algunas damas de la nobleza que lo consideraban increÃblemente agradable, terminó por hacer que se desecharan las pruebas y claro que Luis Trincat, al igual que todos los demás, quedaban visiblemente en onda ridÃculo, lo cual resulta ser extraordinariamente peligroso en cualquier momento. El hecho es que Urbano regresa a Ludón y se convierte en una figura pública tremenda. Ahora sÃ, es invencible. Camina por las calles que parece pavo real con aquel gorrito, el pelo negro esponjoso, ese bigote curioso que usa muy atusado y la barba de pico, el sujeto barre plaza a donde llega es recibido con los más altos honores, con fiestas, aunque, por supuesto, aquella comitiva de enemigos sigue creciendo dÃa con dÃa. Y entonces llegó Juanita. Juanita, Jean de Belsier era su nombre. Era hija de una familia de la baja nobleza, precisamente de esos que no les le caÃan muy bien a buen amigo urbano. Siendo niña, habÃa habido algún problema. Algunos dicen que habÃa tenido un accidente, otros que habÃa sufrido alguna forma de enfermedad. El hecho es que Jean no crece. Se queda siendo muy pequeña y un poco jorobada, un poco hacia adelante y a pesar de tener un rostro fino y muy bonito, su cuerpo es un poco deforme. Asà es que la familia no lo piensa dos veces y la manda de monja tienen dinero para pagar la dote. Asà es que ingresa en el convento de las ursulinas, en donde se convierte en sor Juana de los Ãngeles. Ya vemos a Juanita. El caso es que la querida Juana de los Ãngeles es una mujer particularmente ambiciosa, inteli, gente, conflictiva, en extremo agresiva. Es una persona muy a, cómo decirlo, competitiva. Si estuviéramos hablando del mundo de los empresarios y de las oficinas, serÃa una ejecutiva proactiva, dinámica, acostumbrada a los retos, acostumbrada a trabajar bajo presión y por perÃodos extendidos de tiempo a cambio de ganar un puesto y de hecho, lo hace. Llegó un momento en el que, bueno a sus veintisiete años, es enviada a al udón en donde debe de formar un convento de las ursulinas. La idea es recuperar territorios, la región del Ludón y en general, toda esta zona de Francia habÃa tenido un importante crecimiento protestante. Asà es que la idea de sembrar pequeños conventos aquà y allá que atrajera nuevamente a la gente era una muy buena idea y muy apreciada. Por lo que se forma el convento de las ursulinas de Ludán y ella es enviada para allá, junto con otras diecisiete chicas. Cabe señalar que al poco tiempo, la madre superior de ese convento es enviada a otro convento y a quién van a nombrar a la querida Juanita, que se convierte en la superiora del convento. Con todo lo que usted quiere y mande, es tremenda y muy pronto logra que aquella vieja casa, que por cierto, tenÃa fama de estar embrujada y llena de fantasmas, se convierta en un próspero convento, el convento, la casa que habÃan conseguido las ursulinas, no era otra cosa más que una casa vieja. No era como tal un convento, Era una gran casa vieja. La gente del pueblo de Ludón, de la ciudad de Ludón, aseguraba que estaba llena de fantasmas, de espectros y de cosas raras. Sin embargo, con el trabajo rápido intenso de sor Juana de los Ãngeles, muy pronto la casa recuperarÃa su esplendor. El lugar que está en ruinas volverÃa a hacer un sitio tan decente y tan reconocido que, a pesar de que las monjas eran de clausura, no salÃan del convento para nada. Muy pronto se hicieron de fama y las chicas de la nobleza local comenzaron a ir allá el objetivo de enseñarles cosas normales de la época. A la costura, el tejido un poco de lectura, un poco de buenos modales, un poco de religión, un poco con suerte. Alguna de ellas vendrÃa para acá a hacerse monja y esto significaba un dote y algo de ingresos. Y la buena Juana de los Ãngeles era estupenda en esto. Pero además era su contacto con el mundo exterior. La única forma que tenÃan de enterarse lo que sucedÃa afuera era con lo que escuchaban que hablaban estas niñas y adivine de que hablaban. Hablaban de urbano grandier, de qué otra cosa iban a platicar si era la noticia. Además, era guapÃsimo y este rumor de Urbano, el guapo que llega y seduce era el chisme de todos. Asà es que dentro del convento de las ursulinas de ludón, muy pronto está toda esta comidilla sor juana es enérgica. Aquà no se habla de eso. Niñas todas tranquilas que aquÃ. La única que habla de eso soy yo. Asà es que cuando fallece el confesor espiritual que tenÃan a quién van a invitar a Urbano. Grandier a ver si asà el guapo Urbano viene de vez en cuando, y es asà como un buen dÃa, sor Juana de los Ãngeles, Juanita escribe una sentida carta invitando a Urbano a hacer la guÃa espiritual de las monjas del convento te Ludón. Son diecisiete monjitas y, como tal, requieren la ayuda espiritual de Urbano, quien tras recibió la carta cortésmente responde diciendo no. Gracias. No estaba dentro de sus planes ser guÃa espiritual de ningún convento cuando tenÃa a todas las chicas de la nobleza a su alrededor y muchas viudas y algunas no tan viudas. Asà es que simplemente le dice que no ahora entiende por qué se enojó Juana ofendida, pensando que quizá por su apariencia fÃsica la habÃa rechazado. Aquello se volvió personal. En realidad, Urbano no tenÃa idea de quiénes eran. No habÃa ido por ahà nunca. No era su ámbito de trabajo, no era lo que él buscaba. Asà es que simplemente habÃa dicho no. Gracias, sor Juana de los Ãngeles, monta en cólera ante semejante desprecio y decide invitar a uno de sus enemigos, de los enemigos de Urbano grandier a que sea su guÃa espiritual. Se trata de un canónigo de apellido miñón con el que ya habÃa tenido varios pleitos y cuya sobrina probablemente también habÃa tenido algo que ver con Urbano. Asà es que Mignon sentÃa particular desprecio por este hombre envidia rencor lo que usted quiere y mande. Asà es que acepta de buen agrado y se convierte en su guÃa espiritual los sueños. El tema se vuelve un tema de la comidilla pública, porque todo el mundo se entera de que Urbano rechazó ser confesor de aquellas monjitas. Pero el problema no termina ahÃ, porque, a los pocos dÃas de haber llegado el canónigo miñón a hacer guÃa espiritual de las monjas ursulinas de ludón, aquellas comienzan a relatar cosas muy raras, especialmente la superiora Juana de los Ãngeles. Ella comienza a describir horribles sueños, uno sueño que la dejan aterrada, unos sueños en los que aparece Urbano Grandier y la toca lascivamente. SÃ, y le hace propuestas indecorosas y le pide que le entregue aquello que ya no puede entregar porque se lo entregó a Dios, el sueño es terrible y la hace despertar sofocada sudando aquello no parecÃa ser un sueño terrible en realidad, pero la célebre Juana de los Ãngeles asegura que es una pesadilla recurrente. Pero eso no es todo. En un principio, solo es ella, pero pronto, algunos meses después, la situación se complica porque la hermana Agnes asegura que también ella está teniendo esos sueños terribles en los que urbano grandier se le aparece sin ropa en los sueños y bueno, le provoca pensamientos impuros. Después viene la hermana Claris, que también relata situaciones similares y además, otras monjas que no han tenido los sueños, pero aseguran que en el lugar ocurren fenómenos demonÃacos diabólicos completamente están aterradas. Mignon se da cuenta que esto puede ser, en primer lugar, una estupenda herramienta contra Urbano Grandier, Asà de simple. Realmente no cree que esto sea una posesión demonÃaca ni mucho menos, pero le parece que es la oportunidad de acabar con ese tipo, por lo que, sin pensarlo dos veces solicita la ayuda de los carmelitas descalzos son exorcistas y ellos saben mucho de esto del demonio. Asà es, que pida ayuda para un exorcismo, los exorcismos. El canónigo Piñón, lejos de apartar aquellas ideas locas de sor Juana de los Ãngeles y sus compañeras, lo que hace es alimentarlo, asegurando que los sÃntomas que están describiendo sólo son compatibles con que Urbano Grandier haya tenido un pacto con el demonio y poco a poco sigue creciendo aquello y además, el propio canónico Millón se encarga de dispersar la idea por aquà y por allá. Tras haber solicitado la ayuda de los carmelitas descalzos para el exorcismo, le son asignados tres sacerdotes, tres expertos son Eusef de San Michel, Pierre de Saint Charles y AntonÃn de La Sharity. Obviamente, cuando llegan aquellos tres y se encuentran con que las monjas tienen estos sueños horribles, deciden exorcizarlas, sin importar que ninguna de ellas reunÃa a los cinco o seis elementos del canon. Simplemente deciden exorcizarlas. Por supuesto, para este momento, miñón, junto con otros cuantos clérigos de la región, han hecho presión para que se omitan ciertos pasos de la investigación previa al exorcismo y vayan directo al grano y, por supuesto, que van directo al grano y comienzan a exorcizar a las monjitas. El problema es que a las pocas semanas. Ya no sólo son tres las monjitas que tienen problemas, sino las diecisiete. En lugar de ahuyentar los demonios, ahora son diecisiete monjas que se tiran al piso, patalean, gritan, gimen aprietan los dientes ferozmente. Hay una de ellas que echa espuma abundante horrible. Otra asegura que es flagelada por el demonio cada noche y se escuchan sus gritos y sus lamentos allá lejos. Se tira se retuercen y en cada momento aseguran que Urbano grandieres el culpable. Oh sÃ, aseguran que en sus sueños horribles y en sus visiones, los demonios que las están acechando aseguran que vienen de parte de Urbano grandier Qué más prueba quieren. Incluso el propio miñón abre la puerta para que la gente las vea como caen al piso y se retuercen como al rociarlas con agua bendita, parece que les hubieran echado sal y fueran caracoles. Cómo se retuercen es horrible a lo que están viendo. Por supuesto, las chicas de la nobleza comienzan a ahuyentarse un poco no y a urbano Grandier Les parece que todo esto es ridÃculo, que es absurdo. Y él sigue con su vida normal, sigue haciendo misas, pero los rumores están creciendo cada vez más, hasta llegar a oÃdos de un viejo conocido suyo monseñor Richelieu, ahora Cardenal, ahora Minis, ahora consejero directo de Luis XIII, quien recibe la noticia con verdadero gusto y alegrÃa, porque cabe señalar que cuando fue nombrado Cardenal, alguien habÃa publicado un bendito folletito haciendo una fuerte crÃtica de Richelieu y todas las manos apuntaban a que la forma de redactar la erudición en el texto y la manera de hablar era de urbano grandier. Asà es que Richelu tenÃa suficientes razones para odÃa a este pobre cura inmoral, pero finalmente una persona normal. Pero lo odiaba. Asà es que, sumando todos los elementos muy pronto, los tres carmelitas descalzos ya no pueden más y después de estar haciendo oraciones, bendiciones y soportando espumarajos arañazos, cosas que caÃan encima de ellos, se retiran y en su lugar llegan ni más ni menos que Pierre Ramyler y el padre Barre, un exorcista todavÃa más fuerte, más enérgico, más crudo que para el ocho de octubre de mil seiscientos treinta y dos, expulsa ni más ni menos que a las modeo a un demonio que ocupaba el bajo vientre de la madre superiora y quién confiesa al momento de irse que todo esto habÃa sido urdido por Urban Grandier. Qué más prueba quieren y durante los dÃas siguientes los demonios siguen apareciendo por todas partes. Hay cosas horribles Ahà dentro la gente llega y se asoma y al escuchar los gritos salen despavoridos. Vienen gente, viene gente de muchos lugares, turistas, realmente turistas sobrenaturales, es decir, que vienen a ver a las monjas cómo se retuercen y el espectáculo está abierto. El que quiere entrar puede entrar a cambio de que se vea y se horroricen y los rumores siguen creciendo. El hecho es que el propio Rey Luis XIII, al saber de todo esto, a él no le gustan los escándalos, manda a investigar. SÃ, envÃa a su propia gente, a su propio cirujano, a sus propios médicos a ver qué rayos se está pasando el ludón. La respuesta serÃa mu mu muy n tino, porque el resumen de lo que habÃan visto los médicos reales era furor uterinus. Es decir, en pocas palabras, era producto de la imaginación exacerbada de aquellas personas quienes habÃan examinado a las monjas de ludón. Aquellos enviados de Luis XIII aseguraban que ahà no habÃa ninguna presencia demonÃaca, sino un montón de personas sugestionadas en grado extremo y que probablemente sufrÃan lo que en aquel entonces se denominaba furor uterino. Era la definición que se habÃa dado. El rey no se preocupa más por el asunto. Sin embargo, paralelamente a esto, Richelieu envÃa a sus propios médicos quienes determinan que hay una veintena de demonios y dan una larga lista en donde señalan en qué parte del cuerpo de cada monja están los demonios y cómo actúan y cómo fue que llegaron allá. Y, por supuesto, alguno de ellos toma conocimiento de que Urbano Grandier tiene dos pactos firmados con el demonio para que acechen a las monjas. No importa lo que haya dicho aquel documento. El hecho es que Richelieu, que era el consejero real y uno de los hombres fuertes que estaba luchando por acabar con las monarquÃas locales, por acabar con los hugonotes que tenÃan sus propios ejércitos por la unificación de Francia, y era el hombre fuerte del rey, es el que tiene la vara alta, es el que manda y no tiene mucho problema en convencer al rey de que aquello está muy mal. La acusación con los elementos que se habÃan reunido. Se deciden acusar a Urban grandier de pacto de monÃa con brujerÃa, maleficios y todo tipo de cosas que en ese momento eran sumamente perseguidos. A pesar de que el obispo de la región es amigo de urban y pretende defenderlo, no puede hacer mucho, ya que el cardenal Richelieu ha dado a orden de que se proceda la investigación. Comienza por hurgar la casa de Urbano. Durante varios dÃas desarman totalmente la casa y no encuentran nada. Vamos, No encuentran ni siquiera un panfleto de brujerÃa, no encuentran ningún libro prohibido. Todo lo que está ahà es perfectamente autorizado por la Iglesia y, de hecho, se trata de documentos clásicos importantes. Algunos textos escritos por Urbano reflejaban un profundo conocimiento de la doctrina de la Iglesia. Asà es, que no es un elemento que pudiera usarse en su contra. Después comienzan a investigar dentro del convento y se dan cuenta de que, en realidad no hay muchas evidencias de una posesión demonÃa, que no hay fenómenos de sansonismo, no hay levitaciones, no hay Cenoglosia, no hay conocimiento de cosas ocultas, no hay manifestaciones para normales intensas ni nada de esto. Se hacen algunas pruebas por demás inteligentes. Un buen dÃa, uno de los enviados lleva consigo esta cajita hermosamente decorada con un candadito de oro muy bella y la entrega a uno de los sacerdotes que está custodiando a las monjas, uno de los exorcistas, y le pide que tenga la amabilidad de acercarla. Esta cajita a sor Juana de los Ãngeles contiene una reliquia, una valiosa reliquia antigua traÃda de tierra santa que ayudará inmediatamente a la monja a salir de la posesión. Inmediatamente aquel sacerdote va y coloca las reliquias sobre la cabeza, asegurando que es una reliquia santa sobre la cabeza de sor Juana que inmediatamente se convulsiona. Se tira al piso, grita, gime, escupe, maldice, vocifera con una voz ronca, asegurando que urbano grandier Después la cajita es de vuelta aquel emisario que de inmediato da la vuelta a la abre y delante de todos les muestra que está vacÃa. Ahà no hay nada. Después la cierra y se retira. Un par de dÃas después, la hermana Agnes asegura que en realidad ella bueno, no tiene nada y que todo lo habÃa inventado porque le habÃa presionado el canónigo millón y que en realidad ahora se sentÃa muy apenada que no querÃa estar ahà que, por favor, la dejaran salir porque odiaba a estar encerrada con estas personas tan locas. Después vendrÃa a Claire ClarÃsimo, también ella declararÃa lo mismo que en realidad todo era inventado, que ella nunca estuvo poseÃda, que nunca ha tenido sueños horribles, que nunca visto urbano grandier no sabe ni quién es. Pero entonces, dado que allá arriba alguien ya decidió, aseguran que todo esto es obra del demonio y, por lo tanto, no tiene efecto, a pesar de que dos de las principales testigos han declarado que todo era mentira. El propio Richelieu asegura que esto es obra del demonio y claro, el Padre Barry y sus contertulios sostiene lo mismo. No ha habido fenómenos porque en el pacto, en el pacto demonÃaco urbano grandir estableció claramente que no hubiera señales porque se retractaron, porque el demonio las hizo hablar. Eso es obvio. Están poseÃdas urbano grandier es nuevamente arrestada la intriga. No hay evidencia sólida, No hay ningún testimonio que pudiera ser firme y, sin embargo, muchos de los elementos se han manejado a manera de intriga. El buen amigo Richelieu era muy bueno con eso. HabÃa estado en la corte durante años, habÃa estado junto a la reina. Cuando la reina fue retirada, él se quedó con ella. Bueno, Bueno, bueno. Su palabra era la ley. Era cercano a la Iglesia, al Papa, era cercano al rey. Asà es que si él lo determinaba, el rey no se iba a comprometer. Asà de simple por un párroco de una ciudad que estaba dando lata. Aquello siguió adelante dentro de la Iglesia, a pesar de que no habÃa la más mÃnima convicción de que esto fuera cierto, tampoco meterÃa en las manos al fuego. Era un momento muy difÃcil y realmente Richelieu era muy importante para ellos, porque significaba la derrota del protestantismo en la región, con lo que la Iglesia ganaba puntos Asà es que no importaba habÃa que obtener acomoder al lugar elementos para un juicio sorra Juana de los Ãngeles. Durante uno de sus supuestos trances, asegurarÃa saber que Urbano Grandier tendrÃa cinco zonas malditas. Cuando alguien realiza un pacto con el demonio y participa en un aquelarre, este le marca, ya sea con un lunar, una verruga algún tipo de pequeña marca, que se vuelve indolora. Asà que, al momento de punzar con una gruesa aguja, una especie de estilete es. Si el indicado no sufre dolor, es porque probablemente esa es la zona maldita y urbano grandier. Tiene cinco una en cada gluteo en la parte baja, una en cada testÃculo y una más en la espalda. Está arrestado. Está detenido en una habitación totalmente cerrada, sin ventanas, sin contacto con el exterior. No oye nada, no sabe nada. Asà es que cuando llegan aquella mañana, lo desnudan completamente, lo rasuran completamente todo el cuerpo la cara y lo llevan a un calabozo y lo empiezan a pinchar con una aguja este tipo comienza a gritar. Le duele, por supuesto que le duele. Lo que él no sabe es que la aguja tiene dos puntas. Una es muy dolorosa, la otra tiene un resorte y se hunde. Por lo tanto, al momento en el que lo pinchan, se hunde la punta de la aguja y él no siente nada con los ojos cerrados, no sabe que lo están picando. Y aún asÃ. Aquellos personajes solamente logran encontrar dos zonas malditas, el resto no, pero eso no importa. Con dos zonas es suficiente. Después prosiguen con las demás acusaciones. Pero hace falta algo más. Si bien ya tenemos dos zonas malditas, no es suficiente. Hace falta encontrar el pacto y entonces aparece el pacto. Uno de los demonios que estaba poseyendo a sor Juana se roba el pacto del escritorio del mismo Lucifer y viene y se le entrega Y aquà está y no uno. Son dos. El pacto como tal es una cosa tremenda. Está escrito en latÃn al revés. Para leerlo hay que ponerlo frente a un espejo. Obviamente, cualquiera sabe que asà se afirman los pactos y ahà está la firma de Urbano Grandier. Cabe señalar que cuando uno de los jueces de aquella causa pregunta perdone cuál es la firma de Urbano, ninguno de ellos sabe cuál es, pero aseguran que ahà está y esta firma de quién es y esta es del mero demonio y esta otra es de fulano y omiten un pequeño detalle. Ninguna de las firmas es de asmodeo, que era el principal poseedor de las monjas de ludón. Alguien habÃa omitido eso. Cabe señalar que el texto como tal es bastante precario en todo sentido. Está mal escrito y Urbano Grandir en un hombre increÃblemente preparado. Asà es que aquello resultaba ridÃculo, pero sor Juana aseguraba que le habÃan sido proporcionados y más aún todo havÃa más adelante en medio de un trance vomitó otro pacto estaba un poco deteriorado. Asà es que no se conserva. Los dos primeros pactos se conservan en la Biblioteca Nacional de ParÃs. Están ahà y son sensacionales. El texto como tal, no tiene caso leerlo. Además, repite varias veces nombres que no hay que repetir. El hecho es que Urbano Grandier cuanto se entera de todo esto, le da un ataque de risa y sé que, por supuesto, que no que todo eso es falso, es arrogante. Sigue siendo arrogante. Asà es que cuando es presentado ante el Tribunal, se presenta arrogante y dice que todo esto son falsedades y que es ridÃculo lo que están haciendo, que no tienen derecho a esto, que no tienen derecho a otro, sin saber que ya está hecha la condena en su contra, a pesar de sus protestas y sus quejas. Es condenado a ir a una iglesia en alguna parte de rodillas pedir perdón. Después de verá usar un ropaje de lana gruesa, una especie de ropón y luego será quemado en la hoguera. Pero debe de confesar si confiesa no lo queman, pero sà lo van a matar. Urbano grandier tenÃa algo. Era un hombre orgulloso, asà es que inmediatamente niega ser culpable de aquello. Por lo tanto, es enviado a la tortura. Se le envÃa una tortura muy dolorosa, que era consistente en romper las piernas, en dañar las rodillas a golpes con una especie de mazo apretadas entre dos tablas golpeaban para romperlas, lesionar los músculos. Ese golpeado con chicote herido, lo rapan totalmente cejas pelo todo y en cada momento le preguntan confiesas tus pecados, confiesas haber tenido pacto con el demonio y el oiel en todo momento. En todo momento, uno de los sacerdotes que estarÃa en el juicio serÃa el padre Lactance, quien también habÃa desarrollado una aversión por él durante tiempo. Y este es el que sostiene la hojita que le dice. Firma, firma, aceptando tu culpabilidad. Y aquà mismo te matamos rápido y él no acepta. Urbano grandier No reconoció ser culpable. Asà es que fue llevado a la hoguera. Al llegar a la hoguera, una orden real se habÃa dado para que fuera estrangulado, que no se quemara vivo, sino que lo pusieran en el poste aquel de la hoguera y se le estrangulara. También habÃa habido una orden real que habÃa pedido que fuera discreta la ejecución, que no hubiera gente, que no fuera un espectáculo. El rey no querÃa un espectáculo con esto que estaba tan mal, tan raro. Sin embargo, habÃa seis mil personas. Todo se habÃa hecho ex profeso para acabar con él, para no dejar nada. Era verdaderamente una ira total en su contra. Asà es que es llevado allá y colocado, se le amarra, se le pone una camisa bañada en azufre, que es un castigo adicional, y cuando uno de los guardias viene para intentar estrangularlo no puede, porque en ese momento el padre Lactance toma una t ardiente y prende fuego. Asà es que fue quemado. Vivo es el dieciocho de agosto de mil seiscientos treinta y cuatro en la plaza de la Santa Cruz. SÃ, en este lugar tan bonito que ahora ve usted en la foto Urban grandier ardÃa gritando que no era culpable, pero antes de morir harÃa una declaración tremenda. Padre Lactance. Esto no es lo que me habÃas prometido. Hay un Dios en el cielo y os juzgará a ti y a mà y ante él te emplazo para que de aquà a un mes estés conmigo y acto seguido arde solo se escuchan sus gritos y sus lamentos. Era el final de Urban Graintier morÃa en la hoguera en medio de un tormento terrible. Cuando se apaga el fuego, la turba de gente arremete contra la pira para robarse lo que fuera y dispersan aquello de una forma grotesca ante la mirada de los guardias que no pueden hacer nada y la sonriente mirada de sus enemigos que ven como aquella turba ignorante rasca buscando un diente, un hueso. Lo que fuera, lo que quedó de las cenizas de la pira fue arrojado al rÃo sin ningún miramiento. Se prohibió hablar de Urbano. Se prohibió cualquier tipo de cosa que tuviera que ver con Urbano. El final, justamente un mes después de la ejecución, el querido Lactance, el sacerdote que prendÃa la pira, morÃa de forma terrible en medio de retortijones y de una manera extraña, asegurando, por favor, no dejen que se me acerque está ahà lo estoy viendo. Terminaba sus dÃas. La Boudermont, quien habÃa llevado el juicio, morÃa de forma parecida. Otro de los enemigos que participó durante el juicio y las acusaciones relatarÃa poco antes de morir, haber sido agredido por el fantasmas de Urbano Grandier, asegurando habérselo encontrado en varias ocasiones hasta encontrar la muerte. El propio Richelieu no sobrevivirÃa mucho tiempo. MorirÃa en mil seiscientos cuarenta y dos unos, ocho años después, tras una larga y penosa agonÃa, durante la cual hay quienes aseguran. Era visitado por el fantasma de Urbano Grandier. En cuanto a sur Juana de los Ãngeles, la mayor parte del convento seguirÃa sufriendo ataques demonÃacos. Es extraño, pero los exorcismos no parecÃan funcionar muy bien. Después de algunos años. Sin embargo, tal como habÃa iniciado, el problema terminarÃa excepto por la propia sor Juana, quien comenzarÃa a tener fenómenos mÃsticos, una especie de cruz sangrante en la frente y un fenómeno conocido como dermografÃa. En su brazo izquierdo aparecÃan los nombres de Jesús, MarÃa, José y otro santo. Por ahà lo curioso es que era en la mano izquierda y ella era diestra. Para muchos. Era un milagro eucarÃstico, un milagro religioso era una santa, pero para quienes estuvieron ahà y pudieron atestiguarlo, realmente parecÃa más bien algo pintado o bien hecho con alguna suerte de estilete, porque siempre aparecÃa en la mano izquierda, en el brazo izquierdo y siempre tenÃa esta apariencia un poco desdibujada. En una de las pruebas que se hizo por parte de un clérigo que no creÃa en todo aquello, él llegó una mañana, pidió hablar con ella, pidió ver las señales en sus brazos. Ella gustosa, mostró el brazo con los nombres escritos aquel hombre siguió platicando media hora. Cuarenta minutos después, antes de irse pidió nuevamente poder ver aquellas prodigiosas señales al momento de levantar la manga del hábito. Resulta que ya estaban medio desdibujadas. Pero en otro momento, otra de las monjas, que supuestamente sufrÃa aquellos ataques, se vio sometida a un experimento un poco más rudo, cuando un sacerdote que no creÃa nada de esto, le sujetó la mano y con el dedo le talló un poquito y se cayó aquello que tenÃa. Asà es que, en realidad era un fraude, pero logró sobrevivir. MorirÃa en mil seiscientos sesenta y cinco y casualmente fue decapitada tras la muerte para conservar su cabeza como una reliquia en una cajita muy bonita. Poca gente realmente creyó que era una santa. El convento y la cabeza de sor Juana de los Ãngeles se perdieron con el paso de los siglos. Nadie sabe dónde quedó. No hay ninguna beatificación ni ninguna cosa alrededor de ella se ha perdido en el tiempo. Conclusión, usted qué piensa para muchos urbano Grandier solamente fue vÃctima de una conspiración, de una intriga polÃtica. TenÃa dos problemas grandes. El primero de ellos le habÃa caÃdo mal a mucha gente, entre otros, a Richelieu. Segundo era un meteoro en ascenso para muchos miembros de la iglesia. La carrera prodigiosa de este sacerdote de ludón amenazaba su estatus. Era el tipo de cura que podrÃa llegar a ser consejero de una reina obispo cardenal y quizá con un poco de suerte hasta Papa. Asà es que era un enemigo formidable. Los elementos que habÃa para destruirlo eran muchos. Ãl solo se habÃa puesto muchos de estos elementos al frente, pero también tenÃa estas ideas revolucionarias que iban muy en contra de lo que querÃa la Iglesia en ese momento habÃa comenzado el movimiento protestante, la reforma al lutero, los hugonotes. Todo esto, y asà es que la Iglesia estaba aterrada de la idea de que su propia gente comenzara a hablar de cambios drásticos y urbano grandier. Representaba eso reformas que no eran bien vistas. Todo estaba tejido en su contra. Si habÃa o no habÃa algo allá, es probable que no lo habÃa. Como le dije, no hay nada más peligroso que una mujer enojada, salvo que esta además esté endemoniada. Y ahora, si me lo permite, un par de saludos antes que nada, un saludo muy cariñoso a Cristina MartÃnez y su esposo Alberto Ayala, para Javier GarcÃa y su novia Alejandra, que nos acompañan juntos, para rousebel Bermúdez, que también nos acompaña de tiempo para nuestro amigo Israel Gómez Puente. Ãl está en Valencia, en España, y desde allá nos está escuchando para Pillar jins Pilar MejÃa es mamá de Eli de Jesús y lo felicita por la graduación de su maestrÃa. Wow. Es un gran logro terminar una maestrÃa. Es un logro impresionante, un fuerte abrazo elid de Jesús y el cla Ramos, que también nos acompaña para Richid de Betime Angélica Gallegos skymar Lovecraft y su hija, que nos acompañan. Muchas gracias por acompañarnos asà en familia. Se los agradecemos mucho. Ãngel Sánchez saluda a su amiga Nita Gércore, que siempre nos acompaña, para Alex Velázquez, que saluda a su mamá, la señora PÃa. Muchas gracias. Y por último, para Flor DomÃnguez y ya cumpleaños mañana. Asà es que le mandamos un fuerte abrazo, una felicitación muy cordial. Va a ser un gran año. No lo pierda de vista flor va a ser un gran año. Y, por último, queremos mandar una enorme felicitación a nuestro productor y nuestro técnico especialista en redes en sistemas, que cumple años uno Es motivos mucho orgullo para nosotros contar con su ayuda, a contar con él. Le mandamos este fuerte abrazo y una felicitación. Va a ser un gran año y una gran vida, muy buenas noches y que descanse en paz. O para dar al la obra como rabo de la







