Casos de super fuerza humana espontánea || Relatos del lado oscuro (Podcast)

La señora flaquita que arroja una tapa de coladera de 50 kgs como si fuera un frisbee... la mamita que levanta un auto de 2 toneladas para sacar a su hijo.. son casos propios de Relatos del lado oscuro, qué hay ahí.
Los seres humanos en general. No somos especialmente los seres vivos más fuertes del planeta. No somos los más rápidos, no somos los más ágiles, no somos los que, mejor vista u oÃdo tenemos de hecho, somos bastante frágiles, a veces porque en otras ocasiones les sorprenderÃa lo que las personas han podido hacer en situaciones extremas. Me acompaña. Vamos a hacer un recorrido por algunos de los casos más insólitos de supervivencia extrema, relatos del lado oscuro fanata, seres extraños, sucesos inexplicables, aversidas historias que otras mentes prefieren ignorar. Esta fotografÃa que tiene usted en pantalla ahora mismo es una bonita escena, es una mamita joven de unos veintitantos años. No sabemos cómo se llama la fotografÃa. Es parte de un video de seguridad obtenido de una cámara en un parque en San Petersburgo, en Rusia. Originalmente se habÃa dicho muchas cosas. La realidad es que es de San Petersburgo, en Rusia y es básicamente el año dos mil diecinueve. En octubre. Es una mañana muy frÃa. Mamita sale a pasear. Es una escena linda porque lleva a una pequeñita vestidita con este abrigado overol que camina alegremente. Mamita va empujando la carrina y la niñita va dando estos graciosos saltitos mientras camina en la orilla del parque, entre la banqueta y la zona ajardinada. De pronto la pequeña se para justo encima de la tapa de una especie de alcantarilla pozo de visita atarjea. No sé cómo se le llame en cada uno de los paÃses. En inglés se conoce como manhaul o acceso a hombre es una instalación de algún tipo. Lo que no sabe la pequeña es que la tapa está mal puesta y en cuanto su peso se coloca en la parte delantera, aquella tapa gira introduciendo a la pequeña en aquel profundo agujero, cayendo un oso dos metros y medio a un oscuro reducto que probablemente conecte con una red de atarjeas. Mamita, que va viendo alegremente cómo brincotea o angelito, sufre inmediatamente un espasmo qué rayos se está ocurriéndose. La comió la coladera, pero, por supuesto, es mamita y cuando mamita está cerca, todo va a estar bien. Asà que esta delgada mujer, porque se observa que es una mujer joven. Delgada se acerca y como cualquier otra mamá, toma la tapa de la coladera. La levanta en vilo con dos manitas sin el mayor esfuerzo mientras observa el interior y luego la arroja para luego clavarse y rescatar a su niña. La escena es impactante. El video completo es impactante. Se observa cómo la madre se tiene en el piso, se estira, se equilibra y ayudada por otra mamá que casualmente iba pasando. Sacan a la pequeña que tiene un golpe en la cara porque se ha golpeado por aquà por allá un par de raspones. Está muy asustada. Mamita se sacude la de Santo Cielo, la revisa otra vez la toca y de ahà se va al hospital. La policÃa que observó el video, quienes tenÃan el video en sus redes de seguridad, levantaron una queja y una denuncia por la responsabilidad de quien hubiera sido encargado de eso. La tapa no tendrÃa por qué haber estado en esa posición ni haber ocurrido el accidente. Hasta ahà todo va muy bien, pero veamos de nuevo a mamita levantando la tapa como lo harÃa cualquier otra mamita y después arrojando la tapa. El único problema es que esa tapa pesa unos cincuenta kilos. Es una tapa metálica. Si usted pudiera observar masa detalle, se darÃa cuenta que es una tÃpica tapa de atarjea de unos ochenta centÃmetros de diámetro, aproximadamente unos tres cuartos de pulgada de grosor en fierro fundido. De acuerdo con el manual AMSA, que es la empresa manufacturera de aceros de México, esa etapa debe pensar entre cincuenta y sesenta kilos. Esa mamita no creo que pese más allá de cincuenta kilos y la levanta como si se tratara de una simple maderita de triplay y la arroja libremente para después lanzarse en picada. Durante años hemos oÃdo historias de esta naturaleza, historias de personas que, en situaciones extremas, pueden hacer cosas increÃbles. El fenómeno originalmente era conocido como fuerza sobrehumana espontánea, un fenómeno que se conoce desde muchÃsimos años atrás. Antiguas leyendas hablaban ya de esto. Los famosos berserkers, los guerreros vikingos, que estaban en una especie de trance durante el cual, aún cuando fueran golpeados heridos, seguÃan luchando. Algunas de las antiguas narraciones aseguraban que los verdes cerker cuando entraban en este frenesà podÃan ser mutilados, heridos de muerte y, sin embargo, seguÃan luchando fuerza descomunal capaces de derribar ejércitos completos para después finalmente ir a caer muertos por ahÃ. Pero como fuera se conocÃan estas historias. Hoy en dÃa y desde hace algunos años se le conoce como fuerza histérica. El término es bastante peyorativo, porque no tiene nada que ver. El fenómeno ha sido visto en hombres y mujeres por igual y por otra parte, la mejor descripción es simplemente fuerza sobrehumana espontánea. En este caso, usted dirá bueno. Quizá detrás de esa apariencia angelical de Mamita, en realidad era una fÃsico culturista con una potencia destructiva y capaz de levantar quinientos kilos pudiera ser en realidad. El informe de la policÃa no revelaba más datos. No se sabe exactamente quién era la señora o el nombre del bebé ni mucho menos, pero hay otros casos que llaman la atención mire. Por ejemplo, le voy a mencionar un caso de mil novecientos ochenta y dos. El nueve de abril de mil novecientos ochenta y dos, la señora Ãngela Caballo se encuentra en su hogar en Lawrence Ville, Georgia, en los Estados Unidos. Es una mujer de cincuenta y tantos años, ya más bien cercana a los sesenta. Está en su casa, está en su cocina preparando cosas y va y viene. Es una mujer con un poquito de exceso de peso. Ha estado un poco enferma en dÃas anteriores, pero todo eso pasa de largo. Tiene un hijo, Anthony Tony Cavallo es su orgullo. Es un muchacho dinámico que le echan muchas ganas a la escuela, Juega deportes, pero además es un chico tremendo. Ha trabajado fuerte para poderse comprar un coche. Por supuesto, no le ha alcanzado para comprar algo nuevo. Asà es que su automóvil es ni más ni menos que un Chevrolet Impala modelo en mil novecientos sesenta y cuatro, un verdadero tanque de guerra. Es un coche muy grande, muy pesado y el chico poco a poco lo ha ido arreglando. Cada cosita la va poniendo en su lugar y es orgullo. Aquel dÃa, el nueve de abril, Tony, como lo conocen cariñosamente, ha conseguido unas piezas de la suspensión. El automóvil hace un ruido feo y tiene un movimiento feo en la suspensión trasera. Asà es que hoy, que tiene un poco de tiempo, va a cambiarle estas piezas de atrás. Es una especie de resorte y amortiguador. Tony se dispone coloca un gato. Uno de estos gatos para levantar el auto es un gato que no es hidráulico, sino que se coloca en la defensa trasera y por medio de una especie de matraca de en granes, va subiendo lo hace que suba todo lo que puede para poder alcanzar. Pero Tony tampoco es exactamente un gran mecánico y comete un grave error. Intenta cambiar la pieza mientras tiene puesto el neumático la llanta. Asà es que, una vez que levante el automóvil, introduce el cuerpo y comienza a aflojar las tuercas que sujetan la tapa aquella para después extraer las demás piezas y cambiarlas. Está en esa faena haciendo este esfuerzo. Un amigo suyo está ahà y le dice Tony no es buena idea. Lo que estás haciendo es muy peligroso, porque resulta que Tony tiene medio cuerpo metido entre la llanta y la cubierta de la salpicadera trasera del pesado automóvil Impala mil novecientos sesenta y cuatro. En esta posición, si por alguna razón cae el gato, la llanta aplastará a tony el peso del automóvil lo atrapará entre la llanta, el guardafangos o salpicadera y probablemente parte de la carrocerÃa. Tony responde. No te preocupes. Estoy casi terminando. Cuando de pronto aquel aparato que sostiene el automóvil y que ha sido imprudentemente puesto ahà por Tony Cede, se suelta y pesadamente el auto cae atrapando entre la llanta, la carrocerÃa, el guardafangos, el tórax de tony la llanta oprime el pecho en tanto que la cabeza queda exactamente en una posición en la cual ni siquiera puede moverla atrapada contra la barbilla y el pecho comienza a sofocarse. El chico corre gritando? Ayuda? Ayuda? Ayuda? Mamá está en la cocina, asà que cuando vea al amigo correr desesperado, agitando las manos, pidiendo ayuda, sin pensarlo, dos veces sale el chico le dice tony está atrapado y sigue gritando. Ayuda? Ayuda? Ayuda? Varios vecinos que han escuchado los gritos comienzan a salir de sus casas, de sus jardines que estaban podando haciendo algo y se acercan. Alguno de ellos intenta moverlo. Otro intenta ver alguien más grita pidiendo llamen a la policÃa y los bomberos. Mamita, esta mujer que no es exactamente un portento de mujeres, más bien una mujer con un poco de sobrepeso, no es de gran altura, se acerca y horrorizada, observa cómo su hijo está atrapado y se está asfixiando. Uno de los vecinos que está ahà parado, no puede hacer nada. Intenta colocar el gato aquel, pero mientras lo maniobra, no puede hacer nada. Ãngela se acerca sujeta el guardafangos del auto y lo levanta. Lo levanta. Es un automóvil que pesa algo más de dos toneladas y simplemente lo toma del guardafangos trasero y lo levanta. En ese momento, el auto se eleva a unos diez centÃmetros por encima del suelo, haciendo que la llanta caiga colgando. Y si bien Tony sigue presionado por la cabeza que se ha quedado atrapada, esto permite que el vecino aquel que estaba ahà acomode el gato esta pieza con la que lo ha levantado el elevador y lo vuelva a colocar y, haciendo presión, vuelva a sujetarlo levantando a un mar la carrocerÃa, lo que hace que finalmente Tony pueda salir prácticamente sofocado o morado con el pecho adolorido, muy lastimado, pero sin lesiones mayores. Cuando Mamita, Ãngel Cabalo suelta aquello han transcurrido cinco minutos para el asombro de algunos otros vecinos que han llegado y que intentaban sacar a tony durante estos largos cinco minutos, que es una eternidad, Ãngel a Caballo ha sostenido el automóvil en alto cinco minutos, un vehÃculo que pesa alrededor de dos toneladas. No no habÃa nadie más ayudándola, no no utilizó una palanca, no tenÃa superpoder. Entonces era una mamá común y corriente, excepto que en ese instante mamá se volvió Superman Súper Woman, ya que finalmente hay que hablar con propiedad. El hecho es que, inexplicablemente esta mujer no sufrió daños en los músculos o en los huesos. El peso habrÃa subido suficiente para provocar lesiones que no sufrió. Por supuesto, al dÃa siguiente estaba toda dolorida, terriblemente asustada y todavÃa contra Kicardia, pensando que habÃa perdido la vida a su hijo. El episodio como tal ha sido recordado a lo largo de los años, aunque existen otros muchos casos, asà como el caso de la coladera, que usted podrÃa decirme quizá Mamita era súper fuerte. En el caso de Ãngela no no era súper fuerte. Era un ama de casa que iba por el mandado al Súper y ese era el esfuerzo que hacÃa a cargar las bolsas del Súper y de pronto levanta un auto de dos toneladas. Pero todavÃa no terminamos. Otro suceso que está todavÃa más documentado y que además tiene varios testigos. Es un suceso que ocurrió en el año dos mil trece. El primero de abril. En Estados Unidos, el primero de abril es conocido como el fulls Day o el DÃa de los tontos. Es un dÃa en el que se juegan muchas bromas, equivalente al DÃa de los inocentes en México, en donde las personas suelen jugarle bromas a los demás. Estamos en LÃbanon, Oregón, en los Estados Unidos, primero de abril dos mil trece, en una granja alejada en donde viven Hannah de unos dieciséis años, Haley una chica de unos catorce, su padre, Jeff, que es un hombre de unos cincuenta años. Hannah es una chica delgadita de unos sesenta kilos un metro sesenta y cinco de estatura. Haley es todavÃa más pequeña. Viven allá, aunque el padre trabaja en una fábrica. Los dÃas libres suelen hacer actividades en la granja y ese dÃa, el el primero de abril del año dos mil trece, Jeff, el padre de familia, ha programado retirar un viejo tocón de madera, es decir, la parte de abajo de un árbol que habÃan talado tiempo atrás, y desea quitarla para comenzar a sembrar en esa área. Para tal efecto va a usar un tractor. Este hombre, Jeff, en realidad no es un agricultor. Simplemente es un pasatiempo. La granja. Tienen algunos animalitos, unos bichos. Por ahà un puerco, una vaca le gusta vivir allá apartado lejos. Es muy bonito el lugar y tiene un viejo tractor. Es su favorito. Es un Massey Ferguson de mil novecientos cuarenta y nueve, como el que está usted viendo en su pantalla. En realidad no es un gran aparato. Es un tractor pequeño debe de pesar tonelada y media es un viejo aparato. Lo ha estado restaurando y le tiene mucho cariño, pero además es un burro de trabajo, asà que lo coloca. Amarra una cadena alrededor del tocón y al tractor. Las chicas están por allá hacia el frente de la granja, mientras que él está en la parte de atrás. Las jovencitas están haciendo algo en el jardÃn, encantadas de la vida, cuando de pronto, en medio del ruido del motor de aquel tractor que hace mucho ruido, escuchan la voz de su padre pidiendo ayuda. Hanna piensa que su padre les está jugando una broma. Es el dÃa de los tontos Fulls Day. Asà es que no presta mucha atención, pero instantes después, cuando vuelve a escuchar el llamado de su padre, le intriga prefiere caer en la broma a que realmente esté ocurriendo algo asà es que camina en aquella dirección sólo para recibir un susto tremendo. El viejo tractor, el macei Ferguson aquel está encima de su padre aplastándolo. El padre ha cometido un error garrafal. El pequeño tractor tiene mucha potencia, pero aquello es muy pesado. Lo lo que hay hecho que al momento de intentar jalar el pedazo de tronco que está enterrado, el tractor se levante, se levante gire y caiga sobre de él. No tiene cabina. Como usted puede ver en la foto, estos aparatos no tienen cabina, Asà es que no hay nada que lo proteja directamente. El peso del tractor está encima de él. Cuando Hannah llega, el aparato sigue funcionando, las ruedas traseras siguen girando y el motor andando. Horrorizado, observa que su padre está oprimido abajo del tractor y no puede respirar. Apenas puede decirle ayuda y no puede seguir respirando. Hannah se tira al piso e intenta jalarlo, pero es obvio que no puede. El volante de aquel tractor lo tiene oprimido contra el piso se ha hundido sobre de él, contra el piso suave. Era un piso un tanto húmedo todavÃa y suave, asà es que se ha hundido y lo ha atrapado. Ella intenta jalarlo, pero no puede. Después con las manos intenta rrar para quitar la tierra de abajo de su padre y ver si con esto puede liberarlo, pero no logra nada. Se arranca las uñas, comienzan a sangrarle las manos porque ha arrancado toda aquella tierra, pero no funciona de pronto. Se le ocurre una gran idea. Ahà cerca hay unos polines de madera, es decir, unas barras de madera gruesa de unos diez centÃmetros por lado y de unos dos metros cincuenta de largo, hará cuña y levantará el tractor. Es una idea loca, pero podrÃa funcionar asà es que corre. Mientras tanto, Haley y su hermana han llegado a ayudar. Colocan unas cosas en el piso y meten uno de estos pedazos de madera. Una de estas vigas de madera y entre las dos intentan hacer palanca para que se levante un poco aquello, pero el polÃn de madera estalla en mil pedazos sin haber movido un centÃmetro aquel aparato. Regresan e intentan excavar las dos, pero se percatan de que poco a poco, el padre se ha comenzado a poner morado. Se estáfixiando. Hiley ha llamado en novecientos once para pedir ayuda, pero sorpresa, la ayuda más próxima tardará por lo menos treinta minutos en llegar para ese Entonces el padre estará muerto. Hannah regresa e intenta de nuevo mover la tierra, pero no puede. Entonces se levanta y observa el eje delantero del tractor está con las llantas para arriba. Son estas llantas raras y todo este peso el motor es muy pesado, si bien la parte trasera es la más pesada, el frente también es pesado. Están las piezas del motor. Este eje de acero sólido con dos llantas intenta sujetarlas abrazando el eje y tratando de levantarlo inocentemente. Es un cacharro que pesa tonelada y media y esta niña, que pesa sesenta kilos a lo sumo, no puede hacer nada desesperada. Regresa y observa cómo en los ojos de su padre se está perdiendo la vida. Está con los ojos enrojecidos. El rostro amoratado y casi no respira. Apenas se escucha un sonido raro. Hailey está junto a ella. Asà es que Hanna le dice toma la llanta de aquel lado y yo la de este y vuelven a intentarlo y para su asombro, logran moverlo. No es mucho con todo su esfuerzo. Al levantarlo, logran apenas alzarlo un par de pulgadas cinco centÃmetros a lo sumo, pero es suficiente para que en ese movimiento el padre pueda respirar. Alcanzan a escuchar ese sonido. Ha llenado los pulmones de aire y tienen que volverlo a bajar, pero al bajarlo lo han recorrido un par de centÃmetros más para allá. De nuevo lo vuelven a intentar y lo vuelven a recorrer unos centÃmetros más para allá y escuchan la respiración del padre esto las motiva a seguir levantando empujando. De pronto, las dos chicas reaccionan cuando observa que el padre ya salió. Se arrastró para allá. Movieron el tractor noventa centÃmetros levantándolo y empujándolo noventa centÃmetros. Cuando las asistencias llegan, los bomberos y demás no pueden creer lo que están viendo. En el suelo está clarÃsima la marca de dónde estaba atrapado, el pecho y la espalda de Jeff. Esa marca Jeff tiene una marca morada espantosa en el pecho, tiene una lesión en el esternón, pero está bien. No le pasó nada cuando se ha incorporado. Lo único que le ha dicho a Anna es, por favor, no le digas nada a tu madre, porque se va a enojar muchÃsimo cuando todos los bomberos llegan y lo revisan. Están asombrados. Según narrarÃan al diario local. Al menos cuatro de los los bomberos intentaron repetir la hazaña entre los cuatro hombres que obviamente son muy grandes y muy fuertes, intentaron moverlo y no pudieron. No pudieron levantarlo ni medio centÃmetro, y dos delgaditas niñas en una situación extrema, lograron rescatar a su padre. Está muy documentado, pero este tipo de historias no solamente son mujeres en situaciones crÃticas. No nada de eso. Hay otros casos en los que varones también han logrado esto. Déjeme que le platique. El dos de junio de dos mil ocho, una pareja van manejando su camionetita, es una camioneta Blazer Chevrolet, es un modelo atrasado, es un vehÃculo viejo. Van manejando y van platicando muy contentos cuando de pronto un automóvil que sale de un estacionamiento descuidadamente a toda velocidad. Embiste la casa mineta que avanza un poco ladeándose ladeándose y queda recostada sobre su costado. La mujer que venÃa manejando llevaba el brazo en la ventanilla. Era un dÃa soleado junio tranquilamente. Asà es que al voltearse su brazo queda atrapado bajo el vehÃculo. Es un vehÃculo algo pesado, Es un vehÃculo viejo y el brazo está atrapado bajo la puerta entre el automóvil y el pavimento. Pero ahà no termina el problema. El problema real es que parte del combustible se está derramando. Cuando las primeras asistencias llegan, observan con precaución toda la escena, pero al acercarse ven que no pueden hacer prácticamente nada. No pueden sacar a aquella mujer sin poner en riesgo todo. Al momento de intentar voltear el automóvil, podrÃa estallar, podrÃa generarse un incendio, podrÃan pasar muchas cosas. La otra vÃctima es retirada sin mayores lesiones, pero la mujer que está atrapada no puede sacar el brazo y en el vehÃculo de la ayuda no traen las herramientas para levantarlo. Tendrán que esperar a que llegue una grúa que levante el automóvil y poder sacarlo. Pero, por supuesto, el bombero de Ocala, Florida que se acerca al lugar, Chris Hickmann, no piensa lo mismo. Chris ni siquiera está de turno. Va pasando en su automóvil con un amigo. Cuando observe el accidente, se baja del auto, se identifica y pregunta qué ocurre. Le explican aquello y sin pensarlo dos veces dice hay que levantarlo, porque si esto estalla ella muere. Se acerca al frente de aquella camioneta, se agacha, coloca las manos bajo la defensa delantera del auto y a la voz de uno, dos tres levanta el vehÃculo treinta centÃmetros. Permanece en esa posición hasta que alguien le dice ya está liberada. Ya está liberada, y entonces suavemente baja. El vehÃculo se voltea y corre a ver qué está ocurriendo en ese momento. Retiran el parabrisas el vidrio frontal, le abren el capó le abren el techo, como quiere usted llamarle y sacan a la mujer que tiene el brazo hecho, pedazos y la clavÃcula y muchas lesiones. Todos muy bien no sé cuánto. Chris Chris Higman es un hombre fuerte, es un muchachón. Poncho a dote volteo a ver a todos y se queda sorprendido porque no paran de mirarlo. Lo están viendo fijamente hasta que un compañero le dice qué hiciste. Chris. Ãl se sorprende y no sabe si hizo algo mal, pero él lo que queriera rescatar a la mujer no fuera cerca que yo prendiera o algo y qué hiciste de qué por qué levantaste el auto. Tú solo Chris Higman pensó que todos sus compañeros bomberos que estaban ahà estaban al mismo tiempo levantando el auto. No se dio cuenta que solo él estaba levantándolo. Cuando se dio cuenta de aquello, quedó increÃblemente sorprendido. HabÃa hecho un esfuerzo equivalente al leer levantar uno punto, ocho toneladas desde cero las habÃa sostenido en el aire y después lo habÃa bajado. Suavemente, sin palancas, sin herramientas, sin nada. El fenómeno de la fuerza sobrehumana espontánea es muy notorio. Hay quienes aseguran que puede deberse a una inyección de adrenalina. Otros consideran que es más bien un proceso de pinefrina, otros que es un control que se libera. En teorÃa, todos los seres humanos tendrÃamos esta fuerza descomunal, pero barreras de protección nos impiden desarrollarla. En algunos experimentos realizados durante los años anteriores se han hecho pruebas en las cuales, tras, por ejemplo, inyectar una fuerte cantidad de epinefrina, la persona puede desarrollar un veinte por ciento más de fuerza. Bajo una situación de estrés de temor, las personas pueden desarrollar hasta treinta y cuatro por ciento más fuerza. Pero eso no explica como una ama de casa pudiera levantar un vehÃculo de más de dos toneladas o como dos chamaquitas flaquitas de quince dieciséis años pudieron levantar un tractor para salvar a su padre. Aún falta mucho por saber, pero ahà no termina el asunto. Si usted pensaba que ya habÃamos terminado la historia, déjeme que le platique otra que todavÃa resulta más extraña. En el año de mil novecientos ochenta y nueve, en las ciudades de Daulatpur y Saturia, en Bangladesh, un tornado brutal provocó una destrucción como nunca se habÃa visto. Ha sido considerado el peor tornado más devastador en la historia de la humanidad. Una fujita número cinco o clasificación fujita en grado cinco arrasó ochenta mil viviendas. Arrasó una franja dentro de una ciudad, provocando la muerte de más de mil trescientos personas y unos ochenta noventa cero heridos. Las escenas de devastación eran atroces. Aquello habÃa arrasado prácticamente casas, edificios, escuelas, Todo lo que usted se puede imaginar habÃa sido destruido por la potencia de ese fenómeno. En este lugar, de pronto aparece una mujer. Esta mujer farsana o cava, estaba en su casa cuando ocurrió todo aquello y se entera de la destrucción. A ella no le destruyó la casa, pero destruyó el lugar donde estaba su hijo. Farsana tenÃa un hijo de unos once años, su gran orgullo, gran futuro, mucha prosperidad posible, porque el niño era muy brillante y asistÃa a la escuela y asistÃa actividades. El hecho es que cuando esto ocurre, no está con ella. Farsana corre a buscarlo. Sabe que la destrucción es masiva. Si es que llega al lugar y no hay manera de reconocerlo. Todo está destruido en ruinas, Todo está roto, caÃdo. La losa de un edificio que habÃa servido como escuela está caÃda. La tiró. El fenómeno este, el tornado farsana, está ahà parada preguntando a la gente que va y que viene desorientados todos sin control. Aparece en un grupo de bomberos, un grupo de policÃas soldados que comienzan a ahorgar cuando de pronto esta delgada mujer de apariencia nerviosa comienza a pedirle a un soldado que vaya que ahà está su hijo. El soldado le pregunta dónde y ella responde que no lo sabe, pero lo está escuchando, que el hombre no le cree. Y no le cree por una sencilla razón, porque en ese momento, en ese lugar, el ruido era terrible. HabÃa ruido de helicópteros que estaban sobrevolando, ruido de ambulancias que estaban llegando, ruido de voces de personas que gritaban pidiendo ayuda, cientos de personas corriendo en todas direcciones motocicletas. El ruido era enorme. Casi no se podÃan oÃr el soldado y aquella mujer, pero farsana insiste. Por favor, estoy escuchando que mi hijo me llama aquel hombre da un voto de confianza y siguiendo las instrucciones de esta mujer que le va diciendo está allá, ahÃ, no para allá. Abajo de eso. Está ahà y ella grita y li dónde estás. Está más para allá, pero tenga en cuenta que hay ruido de helicópteros de todo aquello. Varios soldados se unen a la búsqueda y, después de levantar basura, escombros un árbol, derribar un pedazo de pared que habÃa encuentran al niño. Está atrapado en una especie de hueco debajo de un montón de cosas. Afortunadamente, las construcciones en Bangladesh no son especialmente pesadas, por lo que no fue difÃcil retirar láminas trozos de madera vigas hasta llegar a este pequeño hueco debajo de toda aquella basura en donde estaba el hijo de Farsana. El pequeño estaba hecho ovillo en esta posición y le habÃa protegido un trozo de losa que habÃa caÃdo apoyada sobre una pequeña barda. Cuando el niño es llevado con la madre, la madre está respira aliviada para asombro de todos, el niño afirmó que él habÃa estado llamando a su madre en el espanto, en el miedo. Cuando le preguntaron a la madre que habÃa ocurrido, ella respondió al estar ahà parada. Escuché a mi hijo llamándome En medio de todo el barullo, esta mujer habÃa desarrollado lo que se conoce como súper oÃdo, una extraordinaria habilidad para discernir sonidos y discriminarlos en medio de todo aquel caos. Esta mujer tuvo una extraordinaria habilidad para eliminar el ruido, eliminarlo voces y concentrarse en identificar la voz de su hijo. Y lo pudo hacer. Ha habido pocos casos de esta naturaleza, pero es sabido que algunas personas han desarrollado esta extraña habilidad para identificar, por ejemplo, en medio de un enorme escándalo, la voz de alguien, para identificar la nota y el tono especÃfico de un instrumento musical, en medio de una enorme composición o en medio de una orquesta. Pueden discriminar todo aquello y encontrar lo que están buscando el caso de Farsana se ha considerado dentro de estos superpoderes espontáneos. Ella no tenÃa ninguna habilidad hasta ese momento en una persona común y corriente, pero logró sobreponerse y encontrar aquello el caso más extraño. Bueno, creo que el caso más extraño le va a llamar la atención. He sabido de todos que el quince de abril de mil novecientos doce, el Titanic se hundió el enorme trasatlántico. Navegaba en el Atlántico Norte, precisamente cuando impactó con un Iceberg, lo que provocó un daño terrible. Comenzó a llenarse de agua y en algunas horas estaba en el fondo del mar. Hemos platicado que no es la peor tragedia en tiempos de paz, ni por mucho, pero es una tragedia que se recuerda dado que este era un barco que habÃa sido denunciado como muy seguro, si bien no era inundible. Eso es un mito que se ha tejido. Tampoco tenÃa unas letras doradas en la popa que decÃan ni Dios lo hunde ni mucho menos. El hecho es que se habÃa promocionado como un barco extraordinariamente seguro, con todas las medidas, con todo aquello y en su viaje inaugural se hundÃa. Quizá eso es lo que lo ha llevado a la memoria. Pero alrededor de este incidente también hubo casos por de más extraños, casos de extraordinario valor, casos de extraordinaria cobardÃa, casos de errores y decisiones tomadas pésimamente, pero también casos que caen dentro del terreno de lo paranormal o, por lo menos, de los superpoderes. Aquella madrugada, muchos de los pasajeros de segunda y tercera clase no tuvieron acceso a los botes salvavidas se habÃan destinado principalmente a pasajeros de primera clase. Asà que cuando el enorme barco comienza a hundirse y el agua comienza a barrer la cubierta, aún quedaban muchas personas a bordo. Una de esas personas era Elizabeth Cathering y su hija Edeth Quatherine. En ese momento tendrÃa unos cuarenta años su hija unos quince. Ambas habÃan alcanzado la cubierta en la parte inferior cerca de los asoleaderos. Cuando llegaron ahÃ, una ola las barrió de la cubierta y las arrojó al agua. La temperatura del agua en ese momento debe de haber estado a menos un grado. El agua salada soporta un poquito más las temperaturas bajas, es decir, no se congela como el agua dulce a cero grados, sino que pudo haber alcanzado menos un grado. El tiempo promedio de supervivencia de una persona en esas condiciones es apenas unos minutos. Algunas personas más resistentes probablemente resistan unos cinco minutos diez. Para otros que pudieran estar sobre alguna pieza flotante, como podÃa ser una tarima, una banca algo, quizás resistirÃan unos treinta minutos, pero quienes estuvieran directamente en el agua no sobrevivirÃan más allá de unos cinco o diez minutos. Los botes salvavidas habÃan partido, Se habÃan alejado precisamente para no ser absorbidos por el hundimiento del enorme titánic a la distancia. Los bockets, los botes alvavidas esperaron. El objetivo era alejarlos aún cuando no estaban llenos a su capacidad. Era alejarlos para que el hundimiento no los Destruyera posteriormente regresarÃan, pero las instrucciones eran muy claras. Se alejaban, esperaban y cuando dejaran de oÃr los gritos, deberÃan acercarse. Suena increÃble que hicieran esto, Pero la realidad es que si un bote salvavida se acercaba muy pronto, los sobrevivientes abarrotarÃan las sogas laterales y probablemente lo hundirÃan, muriendo todos, tanto los que estaban en el agua como los del bote. Por ello, las instrucciones eran esperar poco antes del amanecer el quinto oficial. Lou decidió que era suficiente tiempo y vuelve a la zona en donde estaban flotando los restos. Al llegar ahà se hace evidente que habÃa cometido un error. HabÃa esperado demasiado tiempo. La gran mayorÃa de los cuerpos están convertidos en cadáveres. Casi no hay sobrevivientes al n no por ahà que está flotando en una pequeña pieza de madera. Otro que logró alcanzar una balsa inflable. Pero la gran mayorÃa de las personas que están flotando en el agua con chalecos salvavidas están muertas, han muerto por hipotermia y algunos de los cuerpos aún cuando apenas ha pasado hora y media o dos están congelados, excepto Elizabeth, Katherine y su hija Edith. Ambas mujeres llevan chaleco salvavidas y están abrazadas. Cuando Low se acerca, las mujeres son izadas al bote al momento de que isan a Idith, es evidente que está helada, pero está viva. Esta mojada estaban flotando en el agua, no estaban en una barca o en un trozo de madera. Estaban en el agua, pero al momento de subir a Katherine, algo extraño fue reportado. La mujer tenÃa una temperatura cálida. Su cuerpo estaba cálido al momento de subirla. Los hombres que la agarraron para isarla en el bote aseguraban que estaba caliente. Un rato después, esta mujer continúa abrazando a su hija, que se recupera, pero para asombro de todos. Mientras que la ropa de Ideth está húmeda completamente mojada, la ropa de Katharine está seca o por lo menos no tan húmeda, y despide vapor después de un rato. Cuando ese ese carpatia llega al lugar y comienza el rescate de los botes salvavidas, la gran mayorÃa de las personas que estaban a bordo ya estaban experimentando hipotermia, aún cuando no estaban en el agua. Las temperaturas gélidas. El viento gélido que soplaba sobre la superficie del agua los habÃa llevado a puntos cercanos a la muerte. El Karpatia comienza a subir pasajeros y para su asombro, esta mujer no está frÃa la ropa, estaba caliente y seguÃa abrazando a su hija. Posteriormente serÃan llevados a puerto sobrevivirÃan el caso de Elizabeth Catherine llamarÃa la atención y si bien no es muy conocido y apenas quedarÃa registrado por ahà perdido en una pequeña nota de prensa de la época. Y el hecho es que esta mujer generó una temperatura superior a los sesenta grados en su cuerpo. La única manera en la que se explica que pudiera haber sobrevivido y haber hecho sobrevivir a su hija en estas gélidas aguas en un abrazo cálido es que hubiera levantado la temperatura de su cuerpo a niveles muy por encima, incluso de las temperaturas de la peor fiebre que pueda haber. Y, sin embargo, estaba viva, no habÃa muerto por alguna razón. HabÃa logrado una especie de pirokinesis espontánea elevando la temperatura. El fenómeno es conocido entre los flamas tibetanos como tum Mo, y es sabido que algunos de ellos pueden sobrevivir a temperaturas gélidas en el Himalaya, a una exposición prolongada a los elementos únicamente vistiendo una delgada túnica, elevando la temperatura de su cuerpo voluntariamente mediante meditación profunda. Pero en este caso, todo esto ocurrÃa en medio del Atlántico, en una gélida madrugada sumergidos en el agua, como le decÃa yo. Si bien, el fenómeno de la fuerza sobrehumana espontánea es un hecho que se ha documentado muchas veces, pero el fenómeno de la super oÃdo humano espontáneo es poco conocido y este fenómeno de esta pirokinesis espontánea es todavÃa más raro para cerrar el programa de hoy le voy a platicar un último caso. El veintiocho de mayo del año dos mil trece, en la costa de Nigeria, el remolcador Jackson cuatro se encuentra navegando. Es de madrugada. La mayor parte de la tripulación está en los dormitorios, mientras que un oficial está en el puente de mando. El barco es un remolcador de altura. Es un remolcador de mar y está navegando normalmente. El cocinero que es Harrison o kenne va al baño. El baño es una letrina que se encuentra en la parte de abajo del barco. Este hombre estaba en su camarote. Estaba descansando, si es que lo único que lleva puesto es un calzoncillo y se dirige a la letrina repentinamente. Estando en la letrina, el Jackson cuatro hace una maniobra errónea. El encargado de manejarlo hace una maniobra errónea que provoca que el barco dé la vuelta y se hunda rápidamente yendo a parar con la quilla para arriba a unos cuarenta metros de profundidad en su interior, la tripulación completa muere. La gente que estaba en su dormitorio no alcanza a salir. Al momento de dar la vuelta, se golpean, se quedan atrapados y el barco rápidamente se llena de agua y todos, excepto Harry mueren. Tres dÃas después, un grupo de buzos acompañados de un equipo de rescate, se sumergen para recuperar los restos, es decir, recuperar los cadáveres y llevar el Jackson cuatro de nuevo a la superficie una operación de rescate. Estos barcos pueden, como son pequeños y ligeros, pueden ser extraÃdos y puestos a flote. El hecho es que un grupo de buzos con todo el equipo, con toda la protección, comienzan la inmersión y comienzan por extraer dos o tres cuerpos que todavÃa estaban en el agua horriblemente mutilados porque los tiburones habÃan hecho de las suyas, se habÃan introducido al Jackson cuatro y habÃan devorado los cadáveres. Bueno una escena tremenda comienzan a atar una serie de elementos para la extracción del Jackson cuatro. Están en estas maniobras. Cuando uno de ellos está golpeando algo repentinamente desde el interior, escucha que alguien le contesta. Han pasado tres dÃas del hundimiento asombrado. Aquel buzo vuelve a golpear la cubierta y alguien le contesta desde el interior inmediatamente hace señales a los demás buzos de que hay un ruido dentro del agua. Es difÃcil escuchar, pero estos buzos llevan una escafandra y están protegidos. Asà es que es todavÃa más difÃcil, pero logran percibir el ruido. Los buzos se acercan y conforme golpea, nuevamente se puede escuchar que alguien desde el interior está contestando. Inmediatamente uno de los buzos envÃa una señal a la superficie y se introducen al Jackson cuatro. Es una operación verdaderamente riesgosa. Es posible que fuera un objeto simplemente algo que se mueve por el movimiento del agua, como sea cuando entran en medio de aquella penumbra, llegan a un pequeño hueco dentro del casco en la parte superior, en donde hay una burbuja de aire, y en el interior de la burbuja de aire, que es pequeña. Es una burbuja de aire. Tiene un metro veinte por un metro de altura y ahÃ, encogido temblando de frÃo con los ojos enrojecidos, hay un hombre. Los buzos están sorprendidos porque al momento que sacan la cabeza y se asoman ven a este hombre temblando de frÃo, mirándolos con aquellos ojos muy grandes, muy espantado, los buzos lo pueden observar, pero no se pueden quitar. Las máscaras están a cuarenta metros de profundidad. La presión es terrible. Logran que envÃen desde la superficie un equipo de supervivencia y posteriormente extraen a este sujeto. Lo llevan a la superficie en donde es ingresado en una cámara de descompresión en donde tiene que permanecer dos dÃas encerrado. Se trataba de Harrison o Kenne, el hombre que habÃa ido al baño aquella madrugada cuando se voltea el Jackson cuatro y queda atrapado para asombro de todos. El espacio en el que se encontraba esta diminuta burbuja no albergaba el oxÃgeno suficiente para sobrevivir más allá de unas dos o tres horas y habÃa sobrevivido tres dÃas. Pero eso no es todo. HabÃa permanecido en estas aguas profundas, que son muy frÃas. Tenga en cuenta que a más profundidad el agua es mucho más frÃa. La temperatura promedio del agua. Esa profundidad en ese lugar es de unos cuatro grados. Y, sin embargo, no habÃa sufrido. Potter n o ARNr habÃa muerto, pero además habÃa otro detalle. No habÃa comido nada. No habÃa bebido más que lo que habÃa encontrado casualmente flotando ahà mismo donde estaba habÃa una coca cola, sÃ, una botella de bebida gaseosa. Eso fue todo lo que bebió. Debe de haber sido algo mágico, porque sobrevivió tres dÃas. Ãnicamente con eso habÃa logrado encontrar una lámpara y esto le habÃa dado compañÃa y el hecho de tener esta luz le habÃa permitido albergar esperanza de ser rescatado. Cuando escuchó el sonido del golpeteo de los martillos, inmediatamente comenzó a golpear y asà fue como sobrevivió. El fenómeno que mantuvo con vida a este hombre es algo que no se conocÃa. Es un fenómeno de control de respiración, una especie de hipoxia voluntaria. Dejó de respirar prácticamente de otra manera no se explique. Algunos han hecho cálculos, por ejemplo, a cuarenta metros, la presión atmosférica es cuatro veces más grande que en superficie. Por lo tanto, el oxÃgeno estaba súper concentrado, pero la presión atmosférica a esa profundidad habrÃa provocado lesiones irreparables. Pero eso no es todo, y el dióxido. Cada vez que respiramos absorbemos oxÃgeno y liberamos so dos dióxido de carbono, un gas letal tóxico que termina por matarnos el espacio en el cual se encontraba albergaba oxÃgeno para unas dos horas. Según algunos cálculos, debido a la presión atmosférica cuatro veces mayor, el rendimiento habrÃa sido unas cuatro veces mayor ocho horas. Sin embargo, habÃa sobrevivido tres dÃas durante los cuales, además de respirar oxÃgeno, también liberóe o dos. Las condiciones generales de este hombre aseguraban una muerte desde el primer dÃa frÃo falta de aire ceo dos por qué sobrevivió. El caso particular de Okne ha llamado la atención porque es un caso similar al de los delfines y las ballenas, que, cuando se sumergen regulan su consumo de oxÃgeno y en ocasiones pueden llegar a puntos crÃticos mientras están a gran profundidad en donde el consumo se reduce. Este hombre involuntariamente habÃa logrado controlar esto, pero también habÃa logrado controlar su propia temperatura corporal para evitar la hipotermia fenómenos extraños. Los seres humanos estamos llenos de sorpresas y queda claro que nuestros sentidos, nuestra fuerza nuestras capacidades están limitadas por niveles de seguridad auto impuestos y asà como el hombre más fuerte del mundo puede levantar cuatrocientos noventa kilos y levantarlos en el aire, sin ndo mayor problema. La gran mayorÃa de nosotros tenemos un lÃmite mucho más bajo protección para evitar lesiones. Es posible. Nuestro cerebro controla nuestros esfuerzos, controla también lo que escuchamos. Podemos distinguir un número limitado de sonidos y no tenemos capacidad de discernir ampliamente sin un entrenamiento previo. No es difÃcil poder separar ciertos sonidos, pero por qué ciertas personas en situaciones extremas pueden desarrollar estas extraordinarias habilidades. Bien, normalmente se ha dicho que por la adrenalina epinefrina lo que usted quiere mande por situaciones histéricas. Cómo se define esto. El hecho es que también hay otras versiones que aseguran que el cerebro tiene poderes desconocidos en qué situaciones especiales estos extraños poderes pueden llegar a liberarse. Piroquinesis, telequinesis, fuerza descomunal, discernimientos. Todas estas capacidas ciudades no lo sabemos a ciencia cierta. Muchos de estos casos son espontáneos, fugaces y no son repetibles bajo condiciones de laboratorio. Los pocos casos que se han hecho llegar a un laboratorio como el de la fuerza sobre humana espontánea han demostrado niveles que del todo no son satisfactorios. Un treinta por ciento más de fuerza no significa la capacidad de levantar un coche. Entonces qué hay detrás fuerza divina para algunas personas creyentes en los poderes divinos. Es un don que se recibe en el momento justo una especie de sansonismo que se libera por una intervención divina para otras personas. Se trata de fenómenos parapsicológicos producto de la mente, asà como existe la comunicación telepática y existe el movimiento de objetos. Sin intervención fÃsica, el cerebro podrÃa operar estos fenómenos. En fin, es un tema del que podrÃamos seguir hablando mucho rato, al igual que el tema de los protegidos personas que sobreviven cuando de ninguna manera podrÃan haberlo hecho de formas naturales. Pero eso eso es tema de otro programa. Ahora permÃtame que mande algunos saludos. Queremos mandar muchos saludos para Alejandra a Boites y su esposo Juan, que nos acompañan. Gracias por acompañarnos. Analilia Basaldúa ella saluda José Luis, su esposo. Muchas gracias. Lorena Rocha, que nos acompaña desde Guanajuato, Lily Coronel, ella saluda a su papá José y su mamá Susana. Todos ven el programa. Muchas gracias, muy amables. Y mariset Ãlvarez Prieto, que nos acompaña desde Bogotá, Colombia, desde Guayaquil, Ecuador, Damián Ãlava, muchas gracias desde la cintura del mundo, Mariana Ortigosa que nos acompaña en Argentina, Erasmo RamÃrez y su hija Marina RocÃo Arenas Pérez. Muchas gracias a todos ustedes por acompañarnos y claro también un saludo muy cordial a Ricardo del Castillo, el cumpleaños el veintinueve de junio. Asà es que le mandamos de una vez una gran felicitación para Emanuel Carmona y su esposa que están en Santa Fe en Nuevo México. Paran Ali Rojas, Ali Rojas va a cumplir años al veintisiete de junio, es decir, dentro de unos dÃas. Pero siempre nos gusta adelantarnos y comenzar a felicitar desde hoy y claro, Raúl Jiménez, que está en ciudad Real en España, él anda un poco tristón por todas estas cosas. Asà es que hay que levantar el ánimo. Raúl tenga presente que estas personas de las que hemos hablado han hecho cosas increÃbles en situaciones increÃbles, tal como lo estamos viviendo ahora. Estamos en un tiempo extraño, con situaciones extrañas. Las respuestas tienen que ser sorprendentes. Asà es que a levantar el ánimo. Araceli y Sánchez saluda a Diana, su hija y Amparo, que es su mamá. Les mandamos a todas ellas un fuerte abrazo. MarÃa GarcÃa, que tiene un nieto yud que nos esté escuchando, le mandamos un fuerte abrazo y si es muy chiquito, ya sabe. Cuentos de bandera blanca allá les esperamos también. Muchas gracias por haberme acompañado esta noche muy buenas noches y que descansen en paz a







