Caníbales y tamales, un relato perturbador || Relatos del lado oscuro (Exclusivo Podcast)

NO PODEMOS ASEGURAR QUE SEA CIERTO, ALGUNAS VECES ESTOS TEMAS SON SOLO LEYENDAS, PERO SON LEYENDAS MUY IMPACTANTES, ALGUNOS CASOS ESTÁN CONFIRMADOS, OTROS NO.
CASO ANAMBRA NIGERIA: BBC DE INGLATERRA ASEGURA QUE NO ES CIERTO, OTROS MEDIOS LO ACEPTAN...
CASO ANAMBRA NIGERIA: BBC DE INGLATERRA ASEGURA QUE NO ES CIERTO, OTROS MEDIOS LO ACEPTAN COMO CIERTO
CASO RESTAURANT TOKIO: ES UN CASO FALSO TOMADO COMO CIERTO POR MUCHOS MEDIOS
CASO RUSIA: ES UN CASO CIERTO, AUNQUE PUDO SER EXAGERADO
CASO TAMALES MÉXICO 1971: CASO CIERTO Y JUZGADO
CASO TAMALES MÉXICO 2017: SUENA BIEN, PERO ES UNA LEYENDA URBANA, NO ES CIERTO
CASO COLOMBIA L´ANGOLO DE GIGI: NUNCA CONFIRMADO PERO NUNCA DESMENTIDO
Usted ya se no quizá valga la pena esperar un poco, porque esta noche vamos a hablar de canibalismo. Comenzamos relatos del lado oscuro, fantas, seres, extraños, sucesos, inexplicables, historias que otras mentes prefieren ignorar. En el año dos mil diecisiete, de noviembre de dos mil diecisiete, diversos medios de comunicación internacionales y algunos nacionales de n de s NS impacto al referirme a que eran noticieros en horario estelar, periódicos, revistas y medios que regularmente manejan noticias fuertes polÃticas económicas. Vamos medios establecidos. Todas estas empresas de medios y periódicos y demás publicaron una noticia en la que realmente se podrÃa pensar que el mundo estaba volviéndose loco. La noticia era básicamente que en Japón se habÃa abierto el primer restaurant que incluÃa dentro de su menú carne humana. De acuerdo con eso y esta noticia que se hizo tan popular en ese momento, en este restaurante servÃa carne de personas que habÃan muerto por causas naturales y que voluntariamente hubieran accedido a entregar su cuerpo para que fuera comido por alguien más. El mismo. En cambio, y demás señalaba que esto era cuando un cuerpo cumplÃa con ciertas normas de seguridad e higiene salubridad, la persona habÃa firmado un contrato y a la muerte de la persona se entregarÃan el equivalente a unos treinta cero euros a sus familiares. Asà que a todo aquello pintaba muy bien. Significaba que una persona, por ejemplo, con una enfermedad terminal, al momento de morir, serÃa procesado cual vil marranito El problema de esto es que la noticia es falsa y es falsa. Supuestamente el restaurant se llamaba resu o toto no show curiohing que quiere decir algo asà según la noticia, como el hermano comestible, en realidad no quiere decir eso. En realidad quiere decir otra cosa. La noticia es falsa. Fue publicada por un periódico satÃrico, un periódico que publica noticias falsas de todo tipo se llama la voz popular, y este medio llegó al punto de grabar un vÃdeo en donde un supuesto turista va caminando por una zona de restaurante de Japón, en donde, obviamente, hay toda la caligrafÃa en las diferentes publicidades, hay caligrafÃa japonesa vaya. Obviamente, esto estaba destinado para occidentales que no leen y no hablan japonés y, por supuesto, este tipo decÃa con asombro que eso querÃa decir carne de humano y todo aquello la comida. Incluso mencionaba el precio y aseguraba que una legislación japonesa desde el dos mil catorce permitÃa el consumo libre de carne humana siempre y cuando fuera voluntariamente el cuerpo hubiera sido voluntariamente entregado para tal fin. La noticia sonaba ridÃcula y, sin embargo, fue hecha pública en l muchos medios de comunicación importantes aquÃ, en México, algunos portales de noticias como ese que empieza con la m y otros muchos hicieron eco de esa noticia sin averiguar la fuente. Por supuesto, cuando esto sale a la luz y se hace viral, la propia Embajada del Japón emite un comunicado contesta, Correos envÃa cartas diciendo no no oiga. No. En Japón no comemos carne humana. Podremos comer aleta de tiburón. Podemos seguir cazando ballenas, pero no nos comemos a los humanos y no no hay ninguna legislación que permite el consumo de carne humana. Y usted se preguntará cómo es posible, por lo menos en México que por tales de noticias más o menos formales, serios y con algún prestigio a lo largo de los años, se dieran el lujo de publicar semejante barbaridad. Y es que bueno. En realidad no era la primera vez y, además, las otras veces no habÃa sido falso. En el año dos mil quince, en Nigeria, en un Estado de Ingera, en una provincia que se conoce como Anambra, hubo algo que verdaderamente desquició a la comunidad internacional y especÃficamente a la comunidad internacional que llegaba a Nigeria a algún asunto, la policÃa intervino un hotel la gente que vivÃa en los alrededores se sorprendió de ver llegar a la policÃa hombres vestidos, con batas blancas y todo aquello. Y es que en este lugar un pitazo un chismoso habÃa ido a denunciar que ahà se vendÃa carne humana y cuando llegó la policÃa, efectivamente habÃa carne humana. No era lo único. No, no, no. Este hotel era un hotel turÃstico, un hotel que recibÃa personas de muchas partes del mundo en esta pequeña comunidad de la provincia de Anambra, es decir, que no era un otro el internacional ni de cadena. Era un hotel particular que tenÃa un restaurante bastante socorrido en cuanto a comensales y si bien fue intervenido por la policÃa, este era un lugar que tenÃa mucho prestigio. Y tenÃa mucho prestigio porque, entre otras cosas, llegaban funcionarios públicos y llegaban funcionarios del ejército y gente de la Comunidad que tenÃa una cierta capacidad económica claro que usted podÃa llegar y pedir un pescado, podÃa comerse un plato de spageti y lo que sea, no sé qué abrÃa en el menú, pero sé que habÃa otras cosas. Pero si usted pedÃa el especial, sabÃa que le iba a costar el equivalente a treinta euros un plato con un pequeño trozo de carne y alguna guarnición pequeña. Por ahà guisado en alguna salsa muy común del lugar y quiere saber qué eso era carne humana. Cuando llegaron las autoridades, las autoridades que, si tenÃan que ver con esto, encontraron dos cabezas humanas en un refrigerador que estaban listas para ser procesadas cocinadas, como quiera usted saberlo, y numerosos cortes que correspondÃan con partes del cuerpo humano y es que en este lugar algunas personas pagaban por ello. De dónde venÃa bueno la respuesta quizás sea más sencilla que la propia investigación. En este lugar se encontraron armas y se encontraron también drogas y dinero. En efectivo, es decir, que en este sitio muy probablemente también habÃa alguna suerte de comercio ilegal de droga y usted sabe que dentro de ese ámbito a veces ocurren cosas impensables, como el hecho de que mezclen el poder, la droga, la violencia, la delincuencia con actos como comercia al adversario. Asà que es probable que eso fuera lo que que ocurrÃa en este lugar. Estos funcionarios que acudÃan ahà o estas personas no me atrevo a decir que fueran funcionadores públicos. La información era vaga. Sin embargo, lo que sà era un hecho es que estaban ahà esos restos humanos y la gente que pedÃa el especial podÃa consumir carne humana. Una persona que fue entrevistada durante las pesquisas posteriores reveló que él habÃa pedido el especial sin saber de lo que se trataba, y las personas que le acompañaban tampoco lo sabÃan, pero se sorprendieron cuando les llegó la cuenta y vieron lo que valÃa algo. Normalmente, ahÃ, por un par de euros se puede comer algo muy bueno y al decir muy bueno es un filete, pero en este caso el especial costaba más de treinta euros. Por lo que ya le digo, en este caso se tratarÃa de alguna especie de gusto pecaminoso de las personas poderosas, alguna especie de creencia absurda. No lo sé. El hecho es que el local fue claudid y se recogieron las armas los restos humanos que habÃa ahÃ. Se detuvo a unas diez o once personas que estarÃan relacionadas con esto y, por supuesto, entre ellos el propio cocinero y los propietarios se dieron a la fuga porque este lugar tenÃa nexos con la criminalidad local y obviamente esto era parte de ello. Pero al dar estas noticias, uno entiende que probablemente los portales de noticias pensaron que serÃa cierto o no. Hay otros casos. Por ejemplo, otro de los hechos extraños que ha habido ocurrió en Rusia, bueno en la Unión Soviética, en el dos mil diecinueve. Dimitri Bakshep y Natalia, su esposa, fueron detenidos y fueron detenidos porque se encontró que habÃan asesinado a alguien y lo habÃan procesado. Natalia era una mujer alcohólica que habÃa trabajado de enfermera algún tiempo en una militar, pero tenÃa un severo problema de alcoholismo. Dimitri era un delincuente menor, un delincuente que se habÃa visto involucrado en robos y cosas de esas, pero que al final no habÃa sido procesado. Los dos vivÃan en un departamento y frecuentemente se escuchaban las peleas y alborotos Cuando estaban ebrios. No eran personas gratas y, sin embargo, un buen dÃa, aparentemente comenzaron a obsequiar carne a sus vecinos, a algunos conocidos y punto hasta ahà llegó la cosa. El problema es que un dÃa, Dimitri pierde su teléfono, se le cae en alguna parte estando borracho. Por ahÃ, trastabillándose le cayó lo encuentran unas personas, unos trabajadores de la construcción que andaban por ahà unos albañiles curiosos que, en lugar de devolverlo inmediatamente, se ponen a ver qué habÃa por ahà y oh sorpresa. En una de las fotos aparece Dimitri en una imagen o espantosa, por supuesto, espantados por lo que están viendo y por otras imágenes perturbadoras que habÃa dentro del teléfono van allá con la policÃa y lo entregan. La policÃa se sorprende porque, en principio, si bien aquello podrÃa ser una tomada de pelo y esa mano podÃa ser de goma, la realidad es que, cuando la llevan con un especialista, dicen no esa mano no es de goma. Es una mano real que rayos está haciendo un sujeto. Con eso acuden a buscar al dueño del teléfono, el cual, por cierto, es fácilmente identificable, puesto que lo conocen en la ComisarÃa siguen el rastro y llegan al lugar. Cuando llegan al departamento, ellos como si nada, rascándose la panza diciendo no no sé de qué me está hablando y o no sé qué. Ah una fiesta, no sé cuánto inventan una historia muy tonta, pero las autoridades allá del otro lado del charco en Rusia ni se chupan el dedo ni se tocan el corazón. Asà es que con la mano empujan la puerta, los hacen a un ladito y venga. Vamos a revisar y resulta que por ahà encuentran todavÃa fragmentos de una persona, restos humanos, sÃ, pedazos de una mujer. Cuando confrontan a Dimitri, este dice bueno. La verdad es que encontramos el cuerpo tirado. Nosotros no matamos a nadie. Encontramos el cuerpo tirado Natalia y yo y se nos ha ocurrido que quizá podrÃamos hacer algo, jugar una broma. Pero no, no, no, nos lo hemos comido y no, no. No le regalamos a los vecinos. Y, por supuesto, los vecinos que estaban por ahà abrieron unos ojos muy grandes, porque cuando se enteran de que lo que les habÃan obsequiado era el cuerpo de una mujer bueno más de unos, sintió escalofrÃos en la parte baja del abdomen en el estómago por ahÃ, porque era algo terrible. Pero pero qué habÃa pasado en realidad. Por supuesto que las autoridades tienen este toque especial en Rusia para que las personas libremente confiesen y después de unas pocas horas de interrogatorio, dimiten y reconoció que en realidad no se habÃan encontrado el cuerpo, sino que era una amiga de Natalia. La amiga de Natalia habÃa ido a visitarlos, habÃan sacado unas botellas de vodka. Se habÃan puesto una papalina de aquellas. En medio de la discusión, Natalia le dice Dimitri y mátala algo habÃa dicho, algo inapropiado. Según dijo Dimitric, Natalia dijo que en realidad tenÃan la intención de hacerlo desde hace algún tiempo. Ya le habÃan echado el ojo a la miga en como fuera. El hecho es que la matan. Después de matarla hacen el trabajo de un carnicero y se toman fotos con el celular de Dimitri, que debe de haber tenido muy poquitas neuronas en esa cabecita, porque después de hacer semejante atrocidad, tomarse fotos y guardarlas en el móvil era una de las peores ideas ideas en la historia. Pero peor aún era ir por ahà borracho con el teléfono en la mano y que se le cayera y se le perdiera, por supuesto, los meten a la cárcel. Dimitrim murió en dos mil veinte. TenÃa un padecimiento del que no sabÃa o si sabÃa, no lo dijo. Si lo dijo, la policÃa se hizo. La que no le dijeron. El caso es que murió en prisión a diabetes fulminante. Natalia sigue ahÃ, está condenada probablemente a unos diez años más aún. Cuando ella no asesino, ella incitó el crimen y participó del tratamiento indebido a un cadáver. Ese fue el crimen que ella cometió. Dimitri iba a pasar mucho más tiempo por allá cómo sea. Era una noticia real, pero no terminaba ahà esa noticia. Lo que realmente preocupó después de la terrible noticia era el hecho de que, según fuentes extraoficiales, esto ni era la primera vez ni eran unas poquitas veces de acuerdo con fuentes extraoficiales que ya no eran el periódico oficial, vamos a decirlo el periódico ruso más conocido, que era el Moskovski kom el que dio la noticia inicial. Después hubo otros periódicos que replicaron una noticia. En estos otros periódicos surgió una versión que hablaba de que estos dos habÃan estado haciendo esto durante mucho tiempo y que, es más, habÃan vendido carne. Se les conoció como los carniceros. Las versiones hablaban de unas treinta personas, aunque aunque otras versiones hablaban de al menos cincuenta. Según estas fuentes paralelas que no fueron confirmadas, insisto la cacerÃa de personas habrÃa comenzado desde mil novecientos noventa y nueve y habrÃa incluido una enorme cantidad quienes habrÃan pasado por la mesa de Dimitri y Natalia. No se tiene confirmado y las autoridades rusas son un poco parcas a la hora de dar noticias escalofriantes. Recuerda usted el caso de Chica Tilo, que también era un sujeto de lo peor. Bueno, no querÃan reconocerlo. No les gustan mucho este tipo de noticias. Asà es que muy probablemente nunca lo confirmen, pero podrÃa ser cierto. Ahora ve usted el por qué los portales de noticias pudieron equivocarse y no he terminado aún no, por supuesto que no. Ahora déjeme que lo lleve a la Ciudad de México en mil novecientos setenta y uno, en la colonia Portales. En ese entonces, en este lugar vivÃa MarÃa Trinidad, y MarÃa Trinidad estaba casada con Pablo y Pablo era un mal bicho, era un peluquero que tenÃa muy mal temperamento solÃa golpear de forma brutal a MarÃa Trinidad y a sus cinco hijos. También era una relación espantosa. Además, Pablo era un hombre que tomaba, Era un hombre que frecuentaba lugares de perdición, lugares vicio. Se sabÃa que tenÃa otras mujeres o que habÃa tenido que ver con otras mujeres, pero, por supuesto, MarÃa Trinidad nunca se atreverÃa a reclamarle eso en una culpisa podrÃa matarla, asà que se limitaba a seguir con la vida. Por supuesto, adivine quién sostenÃa la casa MarÃa Trinidad, porque aquel sujeto lo que ganaba, se lo gastaba en sà mismo, en sus vicios y en sus cosas horribles o por lo menos, eso fue lo que ella aseguró posteriormente. El asunto está en que MarÃa Trinidad era una mujer que trabajaba muy fuerte todas las mañanas. Se levantaba muy entrada a la madrugada cuatro y media a preparar tamales. SÃ, tamales, una comida muy tÃpica mexicana. Si usted ahora mismo se pregunta qué rayos es un tamal, permÃtame que le explique qué es un tamal. Primero, un plato, segundo, tomamos un tamal. Básicamente todo esto son. Básicamente todo esto son hojas de elote. Se pueden quitar y no pasa nada. Lo vamos desenvolviendo. Y esto es basura. El tamal es una comida cotidiana. Es una comida que se puede conseguir en cualquier parte, sobre todo por las mañanas. Las personas que van al trabajo suelen detenerse en donde haya un tamalero. Un tamalero suele ser un sujeto que va en una bicicleta tipo triciclo con un techito y ahà tiene una vaporera con carbón y cosas que mantienen caliente. La comida, esto es el tamal. Esto es masa de maÃz y en el interior tiene salsa y pollo o carne de res o puerco, dependiendo de lo que uno quiera. El hecho es que este es un tamal de mole una comida tÃpica mexicana que se puede comer cualquier dÃa, sobre todo por la mañana, aunque también por la tarde. El asunto está en que MarÃa trinidad todas las madrugadas cocinaba tamales. Después a las cinco y media seis de la mañana, salÃa con su enorme bote lleno de tamales y se plantaba afuera de lugares donde pasara la gente. Era muy conocida y también llevaba a tole que es una bebida que generalmente acompaña a un tamal. El asunto está en que esto daba dinero para vivir. No necesitaba de Pablo. Era obvio. Y aquel dÃa Pablo llegó, golpeó a todos, chicote a todos y se tumbó a dormir. Era la última vez MarÃa Trinidad tomó un garrote. Fue a donde estaba este sujeto iracundo y lo golpeó. Lo golpeó fuertemente en la cabeza hasta que finalmente dejó de respirar. Y qué se puede hacer con un cuerpo bien. Ella no habÃa preparar tamales, asà que también sabÃa cortar carnes, sabÃa hacer cosillas. Nadie sospechó cuando escuchó aquellos ruidos como de golpes. Frecuentemente compraba pollo, compraba puerco, compraba cosas para preparar tamales, asà que nadie se imaginó que estarÃa haciendo otra cosa más que prepararles. El problema es que los tamales usan poquita carne y delgadita para que quepa dentro de este cuerpo de masa tiene que ser algo delgadito y lo demás hay mucho que no se puede aprovechar. Además, tiene que ser carne. No pueden ser vÃsceras, no pueden ser cosas de ese estilo. Consecuencia, habÃa mucho sobrante, pero MarÃa trinidad se las ingenió rápidamente. TenÃa por ahà los costales, unos sacos como de fibra y muy cerraditos gruesos en donde vienen las hojas de tamal y los productos que usaba el maÃz. Donde vienen estos sacos de maÃz. Bueno, pues ahà colocó lo que sobraba, siendo que conoce bien la ciudad, siendo que sabe cómo moverse, pues se las ingenió y lo fue a tirar por allá. Lejos, lejos ese al otro lado, en la parte sur de la ciudad. Después regresó y siguió vendiendo inteligentemente MarÃa trinidad no iba a tirar todo y, por ejemplo, aquello que fuera más reconocible como era la cabeza, habrÃa que procesarlo de otra forma. Hecho esto regresó y siguió con su vida. El asunto está en que un par de dÃas después, alguien encontró uno de los costales, una empleada doméstica que iba a su trabajo, vio un costal medio sanguinoliento y se imaginó que alguien habÃa tirado por ahà pollos muertos o algún perro o algo. Se hizo un ladito, caminó por un ladito, pero entonces vio algo que sobresalÃa y que se antojaba muy parecido a una mano humana. Lo reportó a la policÃa. La policÃa llega e investiga pregunta. La mujer les dice que ahà los encontró tirados que ya no hizo nada y levanta las manitas. Diciendo yo no sé la policÃa toma aquello y comienza a hurgar y sÃ, efectivamente, encuentran las manos con las manos proceden a tomar huellas de axilares. Es mil novecientos setenta y uno. Asà es que no es tan difÃcil. Era el diecinueve de julio, a partir de las huellas de axilares, no tomó mucho tiempo para identificar de quién se trataba. Sabe porque este sujeto Pablo, además de que tenÃa algunos ingresos al juez calificador por ebrio y por alborotador y por temas de esos, también tenÃa dos o tres pleitos por violencia doméstica. Las huellas de axilares fueron encontradas con relativa facilidad y de las huellas de actilares. Lo que siguió fue ir a la casa de MarÃa Trinidad. Al llegar y tocar la puerta MarÃa Trinidad, obviamente terminó confesando. No necesitaba mucho tiempo, No querÃa que la torturara ni nada de eso. Simplemente confesó que estaba harta de la violencia y que habÃa acabado con su agresor. Los policÃas entraron y encontraron algunos restos dentro de la vaporera, esa vaporera donde se cocinan los tamales, como el tamal que le acabó de mostrar. Ahà estaba la cabeza. Algo iba a hacer ella con eso. Sin duda, era una mujer de muchos emprendimientos. Quizá prepararÃa tacos por la noche. Nunca se sabe. Lo que es un hecho es que estaba ahà la cabeza. Ella aseguró que la habÃa puesto ahà momentáneamente, pero esto hizo que creciera la noticia, como usted no tiene idea, y que se volviera una locura y que muchas personas dejaran de tomar de comer tamales por algún tiempo y al decir dejaran de comer tamales, es porque todo el mundo pensó lo obvio que habÃa utilizado la carne de pablo para hacer tamales. Ella siempre aseguró que no. O quién sabe. El hecho es que fue a la prisión y pasó ahà muchos años, salió libre muchos años después todavÃa alcanzó a salir y volvió a su lugar de origen, venÃa de un pueblo en el Estado de México por allá volvió para allá. Nunca más se volvió a saber nada de los hijos. La casa de Portales quedó abandonada, pero la historia quedó muy dentro de la psique popular. Y siempre que uno va y compra un tamal, trata de buscar a ver si no hay adentro algo misterioso y es que este asunto de los tamales canÃbales no es tan raro. En el dos mil diecisiete esta historia se repitió en la Ciudad de México una mujer de nombre Anabel Gómez López fue detenida. Esta mujer tenÃa un un negocio de tamales que se ponÃa afuera de las instalaciones del Metro. El Metro, el transporte público más grande de México, el más impresionante en cuanto a número de pasajeros y todo eso, esta mujer, a la salida de una de estas estaciones donde salen cientos de personas urgidas de llegar a su trabajo, ponÃa su puesto de tamales y se le acababan los tamales. La gente que iba para allá la conocÃa bien y con relativa facilidad. Cada mañana terminaba la venta completa de tamales y se iba muy contenta a su casa solo que habÃa un problema. El problema es que la policÃa llegó a su casa un dÃa, al igual que con el ruso, que perdió el teléfono con fotos horrendas. Esta mujer tuvo un pequeño contratiempo y es que olvidó cerrar la llave del gas y comenzó a fugarse. Uno de los vecinos percibe el olor a gas llama a las autoridades pidiendo urgentemente la intervisión, intervención donde los bomberos. Los bomberos llegan. No hay nadie en la casa, por lo que tienen que brincar la barda. El bombero cuando hay un acto de riesgo, cuando hay algo que se presume peligroso, tiene autoridad para ingresar, sin necesidad de una orden de cateon ni nada. Asà es que los bomberos se brincan la barda para ver de dónde la fuga. Localizan la fuga. Muy bien controlan aquello antes de que haya una explosión. Todo está muy bien, excepto por un detalle. Cuando van pasando por una pequeña habitación dentro de la casa habÃa varios cuartos perciben un olor muy feo. Claro que en este lugar preparan tamales, pero debe de haber un poco de limpieza. No y el olor es pútrido. Es un olor que los bomberos conocen, porque los bomberos suelen apoyar en el rescate de personas que han perdido la vida. Y con frecuencia estas personas que han perdido la vida, por ejemplo, en un accidente, una caÃda, en una barranca, etcétera, se encuentran después de varios dÃas. Asà es que ese olor les es familiar e inmediatamente giran la mirada y ven dentro de la habitación en donde encuentran restos humanos, asà como se lo estoy diciendo Están ahÃ, ahÃ, simplemente a la vista están restos humanos. Inmediatamente se brincan la barda y van corriendo por un policÃa, van por otro policÃa, dan fe de lo que han visto y esto autoriza a que ingresen al lugar y adivina que es lo que encuentran. SÃ, restos humanos y muchas cosas humanas, no solamente cadavéricos, sino objetos cartera, relojitos, alajitas, cosas de ese estilos zapatos ropita. Inmediatamente comienza la pesquisa a ver qué está pasando aquà antes de que alguien le dé el pitazo a esta mujer y se pele. Lo que hace a la policÃa es preguntar quién es es la tamalera que se pone en tal estación. Pum un operativo relámpago, la capturan y la traen de regreso y comienzan a interrogarla. Pero pero al tiempo que la están interrogando mientras ella niega todo eso y dice que no, que eso no sabe ni de que le están hablando. En la casa encuentran mucho más esqueletos, fragmentos de cráneo, fragmentos de manos, de pies huesos y luego hay mucha sangre, que es sangre humana. Por todas partes, en este lugar hay sangre humana. Punto, no se trata de comida, sino de sangre humana. Ante la evidencia, Anabel Gómez López termina por confesar que es cierto que hace algún tiempo comenzó con esto y peor aún confiesa que en cierta ocasión estando en su casa, desesperada porque se quedó sin dinero ni para comprar los productos más básicos, desesperada porque no tenÃa para comprar la carne, que es algo caro. Está ahà sentada Cuando pasa frente a ella, a una niña que le dice estoy perdida, me puedes ayudar y a su cabeza perversa y macabra. Lo primero que vino es porque te preocupas si ahà está. Ya metió a la niña a su casa y acabó con su vida y procesó tamales y se fue a venderlos al dÃa siguiente y siguió vendiéndolos un par de dÃas hasta que acabó con aquello. Algunos restos los arrojaba en un canal cerca de su casa. Pasaba un canal de drenaje en donde arrojaba los restos, lo que no servÃa, pues otras cosas las enterraba en el patio atrás, en un terreno que tenÃa los bienes los iba guardando, porque después de aquella criatura vinieron muchas más chicas, jovencitas, personas que se encontraba en la calle, personas que no conocÃa, pero que les decÃa que pasaran, que si le ayudaban, que cualquier cosa empleadas que contrataba con el pretexto de que necesitaba quien le ayudara a procesar los tamales. Por supuesto que le ayudaban, pero terminaban sus dÃas a mà mismo. Y sÃ, esta mujer preparaba tamales con eso y se le conoció en ins a nivel nacional. Todo el mundo habló de esto. La tamalera asesina que cocinaba tamales con carne humana y sà si era real y sÃ, la policÃa lo detuvo y todo aquello procesó. Está todavÃa en ese tema la investigación. Sin embargo, hay dos o tres cosas. La primera, su argumento de que lo hacÃa porque no tenÃa dinero para comprar la carne. Era absurdo. Esta mujer era una asesina psicópata, asà como se lo estoy diciendo. El hecho de utilizar la carne para hacer tamales es absurdo. Un tamal es masa, salsa y tres hilitos de carne. Con un kilo de carne se pueden hacer maravillas, se pueden fabricar muchÃsimos tamales. Asà es que no. No era por eso. Era una mujer perversa, una mujer asesina, una asesina serial y, como parte de ese pensamiento macabro que puede haber en una persona con esas caracterÃsticas, lo que hacÃa era cocinar la carne humana para preparar algo que las personas comÃan normalmente. Por supuesto, la venta de tamales al otro dÃa cayó en picada y cómo no sabiendo que eso era real, pero esto ha pasado muchas veces. Este tipo de noticias se han dado a conocer en muchas ocasiones. No sé si alguna vez haya oÃdo usted hablar de idy A Mine Dada fue un gobernante de Uganda y este sujeto entre mil novecientos setenta y uno y mil novecientos setenta y nueve. Fue el máximo dirigente. TenÃa unos tÃtulos increÃbles. Llegó a la Presidencia bueno, llegó al Gobierno al poder por medio de un golpe de Estado. Ãl era militar. HabÃa empezado a ser militar bajo el régimen británico. Uganda fue una colonia británica y este tipo trabajó para los ingleses de gran valla de grado militar. Llegó a ser gran uzir, que era el máximo grado que un militar local podÃa ir alcanzar. Asà es que era un personajazo al servicio de los ingleses. El asunto está en que, tras la independencia, él comienza a laborar ahora para el nuevo Gobierno. El nuevo Gobierno es echado a la calle por un sujeto de apellido o bosote o bote, perdón o bote, Y luego este sujeto de apellido o bote es echado a la calle por el propio Idiamin, quien llega al poder siendo el Ãdolo del pueblo. Además, era un sujeto enorme. Era un tipo de cerca de dos metros, fuertote, grandotote, originario de esta región del centro de Uganda, es decir que era una persona africana, completamente de rasgos africanos, pero de gran talla, muy robusto y era un sujeto que tenÃa un carisma especial. Déjeme decirle que cuando estaba de buenas, si sonreÃa, era encantador, pero cuando estaba de malas, podÃa ser terrible. Era hijo de una familia muy pobre. HabÃa nacido en una zona agrÃcola. Era procedente de una etnia nocal local y y bueno conforme, fue subiendo en puestos. Se volvió un sujeto tremendo. Era campeón de boxeo, entre otras cosas, excelente jugador de rugby, excelente nadador y todo aquello, pero en el ejército se caracterizó por la violencia con la que realizaba las operaciones militares, al punto que los propios ingleses estuvieron nada de meterlo a la cárcel. En una operación para encontrar unos cuatreros masacró a una tribu torturó a otra, hizo horrores con ellos. Cuando llega al poder después de desplazar a obote este sujeto Milton o Bote se llamaba este sujeto, comienza a hacer de las suyas y comienza a formarse un monstruo. Era verdaderamente un psicópata, porque muy pronto comienza a hacer cosas horribles, además de que era muy corrupto y era un pervertido de aquellos que tenÃa treinta hijos, seis esposas y se caracterizaba por ser muy so, muy sucio en todo su comportamiento en el aspecto familiar. Era terrible el caso es que empieza a desarrollar esta especie de locura de poder que a veces ocurre en las personas que alcanzan el poder total y bueno. Empieza a delirar, Manda a matar gente, manda a hacer horrores cuando sospecha que alguien lo va a traicionar, no se espera y por una corazonada puede quitarle la vida a alguien. Un buen dÃa, hay una situación con unos aldeanos. Por alguna cosa, una agente de una etnia y agarra a cuatro cero hombres y los mete al rÃo Nilo y los deja ahà que se ahoguen y que se los coman los cocodrilos y cosas horrendas. Además, suele hacer cosas tremendas, como comerse animales, salvajes, leones, jajuares. Lo que sea que encuentra, se los come porque tiene la idea de que haciendo eso comienza a ganar el pozo de esa criatura. Después de eso, lo que seguÃa era un pequeño pasito y comenzó a comerse a sus adversarios. TenÃan la idea de que comiéndose el adversario podrÃa saber sus secretos. No sé cómo pudo llegar a esa conclusión, pero comerse a sus adversarios les revelarÃa sus secretos. Y después comerse a sus adversarios más fuertes era para adquirir el poder que ellos habÃan detentado y asà volverse todavÃa más poderoso. Y este tipo no solamente se comÃa él a los adversarios, sino que organizaba banquetes en donde servÃa a sus adversarios y claro, muchas personas no sabÃan que eso que iba a comer ahà con unas papitas o alguna cosa, era un adversario de idi amÃn Y después, cuando se los decÃa bueno, hay de aquel que hiciera carafea, porque entonces él serÃa el siguiente plato. Este psicópata comenzó a hacer cosas terribles. Déjeme decirle que en un perÃodo de tiempo de un lapso entre el setenta y uno y setenta y nueve, más o menos que termina todo, este hombre le quitó la vida de forma violenta a quinientos cero personas en una población que apenas superaba los diez millones. Asesinó a quinientos cero personas hubo desplazados para todos lados, todo el mundo. Cuando se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo, huyeron de ahÃ. Además, este hombre hizo cosas como cambiarle los nombres a las calles por nombres autóctonos para erradicar cualquier evidencia de la Presencia británica. Pero al mismo tiempo, él se decÃa a sà mismo ser el último rey de Escocia y cosas increÃbles. Se hacÃa llamar también su excelentÃsima presencia a doctor Sabio y no sé cuánta cosa y solÃa contratar ingleses para labores domésticas. Y en una ocasión se hizo fabricar un trono y este serÃa llevado en hombros por un grupo de ingleses, ya que él se consideraba como tal. Pero no sólo eso. Este tipo de más de esas atrocidades de comerse a sus adversarios y de invitar funcionarios de otros paÃses, embajadores y visitantes a comer. Obviamente, cuando llegaba una invitación de idy a Mine, todo el mundo salÃa corriendo y muy pronto todos los diplomáticos se fueron. Es una realidad. Sin embargo, este tipo, efectivamente estuvo en Inglaterra y estuvo rodeado de personajes de la polÃtica inglesa y él habÃa estudiado allá habÃa sido enviado como militar a prepararse en Inglaterra. Asà es que bueno, en parte ellos tuvieron la culpa por no identificar a una persona tan peligrosa. Pero posteriormente, a su visita a Inglaterra, le mandó una carta a la Reina de Inglaterra diciéndole les cuando quieras ven a Uganda. Aquà te espero con mucho gusto para que conozcas lo que es un hombre de verdad no era muy razonable a lo que decÃa. Después participó con el rescuestro de rehenes israelitas y todo aquello, hasta que finalmente, en medio de un causto tal Estados Unidos cancela la compra de café de Uganda se le cierra la ayuda económica. Incluso la gente de Libia, Moamad Cadaffi deja de mandarle ayuda porque ya hasta miedo le tiene y es en una de tantas depuesto lo echan fuera y sà se fue a vivir Arabia y por allá falleció de causas naturales. Curiosamente, nunca fue enjuiciado por crÃmenes de lesa humanidad, ni nada de eso, pero era un canÃbal en potencia y lo hacÃa para adquirir poder sobre sus adversarios. Era terrible y una de las cosas más raras que se puede decir de este hombre es que fue al Vaticano. Sabe en mil novecientos setenta y cinco, cuando ya se sabÃa bien que este era un criminal. Verdaderamente fue al Vaticano y se entrevistó con el Papa Pablo VI. Qué fue lo que hablaron ahÃ. Es uno de los secretos del Vaticano. Nunca se dijo exactamente para qué fue o qué dijeron no o qué pasó ahÃ. Estaba tan rudo que era probable que se hubiera sentido santo que tenÃa algún mensaje. Nunca lo reveló el Papa y no se ha hecho público jamás. Pero hasta con el Papa fue a parar este CanÃbal. Y sÃ, en esa época ya hacÃa cosas canÃbales. Ahora déjeme que lo lleve a Colombia. Colombia, en los años ochentas comenzó a enfrentar una problemática muy fea, por una parte, del narcotráfico, por otra parte, de las guerrillas, los paramilitares, y, bueno, aquello se volvió una verdadera locura. En medio de todo esto ocurrió el famoso incidente de mil novecientos ochenta y cinco. El seis de noviembre de mil novecientos ochenta y cinco fue tomado el Palacio de Justicia y aquello derivó en una situación de mucha violencia y de muchas personas muertas. No le voy a dar muchos datos históricos, porque eso es un tema de otro programa, pero el hecho es que hubo muchas personas que murieron ahà en condiciones de violencia. Fue un asalto militar, una toma de rehenes y, bueno, el rescate resultó no tan bien como se esperaba. Muchas de las vÃctimas quedaron dentro del edificio. Pocos dÃas después, un afamado restaurant de la zona terminó cerrando puertas y su propietario huyendo. Usted se preguntará por qué este restaurant se encontraba en Bogotá, en la zona de la calera y desde hacÃa algún tiempo A la fecha se habÃa convertido en un restaurant de mucho prestigio. La gente solÃa ir allá y disfrutar cosas muy ricas dentro del ámbito de la comida italiana. El chef era un sujeto de nombre Giji ferruso y efectivamente, era un italiano y el restaurante, como tal era un buen restaurante. HabÃa una variedad de menús y cosas realmente ricas, pero especialmente la carne era el plato favorito y no era barato, Por supuesto que no era barato, y la gente que llegaba ahà era gente que podÃa pagarlo. Asà que ya se imaginará usted. El restaurante llamaba langolo de Jiji, la esquina de Jiji, algo asà era el nombre y era muy socorrido A mediados de los años ochentas. Aquello se volvió un lugar de reunión para personas como, por ejemplo, polÃticos, gente de la policÃa, militares de alto nivel y, por supuesto, también alguno don que otro cachucho por ahà que llegaba de la maña, pero todos llegaban por lo mismo por la comida, que era muy sabrosa. Jiji tenÃa esta forma particular de preparar la carne que nadie más lo hacÃa y al decir nadie más lo hacÃa. Es porque, especÃficamente, el único que podÃa trabajar la carne era él. Ãl hacÃa los cortes, él lo sazonaba, él lo cocinaba, nadie más tocaba y ni siquiera podÃan recibir el envÃo de carne. Eso es lo más curioso. Normalmente, en un restaurante el chef no se encarga de todo eso, se encarga de revisar que esté bien ni después alguien recibe. Pero aquà era todo él y aseguraba que es porque era una carne muy especial que le mandaban desde Italia. Cuando alguien preguntaba, oh, de Italia, sÃ, sÃ, mi hermana que está en Italia, me lo manda todo. Gigi era muy hermético con sus recetas y muy hermético en muchas cosas, pero especÃficamente cuando se trataba de visteces o de carne asada. Ãl era el único que lo veÃa y qué tiene que ver esto. Cuando ocurre aquel incidente del Palacio de Justicia, hubo personas desaparecidas, hubo personas que no fueron halladas y se presumÃan muertas que quizá en alguna explosión, algo no lo sé, pero de pronto comienza a surgir una especie de rumor tremendo en donde supuestamente un miembro del servicio secreto de la policÃa secreta a alguien de ahà dentro dio la voz de alarma de que los faltantes, las personas que habÃan desaparecido durante la toma del Palacio de Justicia habÃan sido llevadas al restaurante Jiji y que éste se habÃa encargado incluso de ir allá después del operativo y después de la liberación del palacio, ir ahà y seleccionar el mismo. Qué cuerpos querÃa que le mandaran. Esto corrió como pólvora, por supuesto, y comenzaron a surgir versiones de que la carne que se vendÃa en el negocio de Jiji era carne humana. Y obviamente, Jiji negó todo esto. Dijo que eso era absurdo, pero cuando llegaron los periodistas y le preguntaban, él respondÃa a mi hermana me manda todo, hasta que alguien contactó con la hermana allá en Italia. Resulta que la hermana no mandaba nada y la hermana ni siquiera comÃa carne era vegetariana. Esto significó el acabose. El restaurante fue a pique y Jiji terminó huyendo. Nunca se supo exactamente hacia dónde agarró Monte, hacia el norte y desapareció por completo. Nunca se aclaró si era cierto o no. Hoy dÃa, a casi cuarenta años, de aquellos acontecimientos no sabemos si en realidad ocurrió o no. Lo que fue un hecho es que la gente dejó de ir y que los altos funcionarios comenzaron a fingir que ni conocÃan el restaurante y nunca habÃan ido allá. Hay quienes aseguran que era real, pero también hay quienes aseguran que no es cierto y que no tiene mucho sentido. Y déjeme que le diga algo. En muchas de las historias que se cuentan de restaurantes canÃbales hay un componente de ficción tremendo. Y es un componente de ficción tremendo porque en paÃses desarrollados esto no tiene una importancia real. Dentro del ámbito comercial. Conseguir carne humana es complicado, es arriesgado, No es muy abundante. El ser humano no es muy abundante en carne y, por lo tanto, como negocio es una pésima idea normal. Lo que se harÃa serÃa una especie de ritual, como lo que hacen las mafias, lo que hacen los grupos delincuenciales que es una especie de rito inisiático o cosas similares. Es cannibalismo ritual. Y eso tiene sentido cuando se habla allá de Nigeria, en este lugar, donde los mafiosos ordenaban su platillo especial, tiene sentido porque no era por una razón económica ni porque no hubiera otra cosa. En el caso de Jiji, por ejemplo, la motivación que aparentemente tenÃa era que la carne humana es especial y es diferente, lo cual tampoco es muy real. Entonces, sÃ, es muy probable que fuera ficción, pero todos los demás casos que le he mencionado esta noche no se comerÃa usted un tamal. No lo creo, s







