Asesinos del corazón solitario || Relatos del lado Oscuro (Exclusivo podcast)

Eran tan románticos, siempre se querrían, pero en el camino se dedicaban a robar y asesinar mujere incautas que ponían avisos en la sección del corazón solitario. Relatos del lado oscuro nos lleva a la carrera criminal de estos dos...amantes.
Eran tan románticos, siempre se querrían, pero en el camino se dedicaban a robar y asesinar mujere incautas que ponían avisos en la sección del corazón solitario. Relatos del lado oscuro nos lleva a la carrera criminal de estos dos...amantes.
Relatos del lado oscuro y bueno habÃamos comentado a traves de la página que hoy hablariamos de los asesinos del corazón solitario. Usted se preguntará qué rayos es eso. MuchÃsimas personas hoy en dÃa, sobre todo personas jóvenes, no tienen idea de qué rayos son los anuncios del corazón solitario. Básicamente les voy a explicar de forma muy breve. Tras la Segunda Guerra Mundial, en Estados Unidos y en muchas otras partes del mundo hubo un pequeño problema. HabÃa muy pocos hombres. HabÃa habido muchÃsimos muertos, muchos millones de muertos, y esto significaba que en algunas regiones de Estados Unidos simplemente no habÃa hombres y los pocos que habÃa podÃan escoger dónde pasar el resto de su vida con mucha tranquilidad. Asà que surgieron los clubes del corazón solitario. Esto era algo muy simple. Una persona se inscribÃa en un club del corazón solitario pagaba una cantidad. Generalmente eran mujeres, pero también habÃa algunos hombres. Y en la club del corazón solitario lo que hacÃa era publicar en los periódicos de la región de cada persona el aviso correspondiente. Esto es elegante dama de sesenta años, soltera de buena posición económica, busca compañero sentimental, con buenas intenciones para el resto de su vida y la dirección que aparecÃa era la del club de los corazones solitarios. Si alguien estaba interesado, lo que hacÃa era escribir una carta, poner una fotografÃa y enviarla a ese club. Por su parte, el club se encargaba de enviar la carta a la dama correspondiente y ésta decidÃa si respondÃa o no. A partir de ahÃ, cada quien a lo suyo, si la dama respondÃa a la carta, lo hacÃa directamente al galán. Evidentemente, esto no era algo muy seguro. Por qué no habÃa ninguna protección, no habÃa ningún filtro, no habÃa ninguna investigación. Asà que cualquiera podÃa escribir, poner la fotografÃa de su compadre y a Ãrsela llevando. Y es que ese era el problema en ese momento, la necesidad de tener parejas sentimentales. TenÃa en cuenta que la Segunda Guerra Mundial comienza para los Estados Unidos en mil novecientos cuarenta y uno y termina en mil novecientos cuarenta y cinco, es decir, apenas cuatro años. Pero esto fue suficiente para que personas que ya habÃan tenido una vida social, que ya habÃan conocido parejas, que ya habÃan conocido lo que era tener un novio. De pronto se quedaran solas. Pero además habÃa otro problema, y es que en la parte central de los Estados Unidos y en una buena parte del territorio norteamericano, la actividad predominante de la actividad agrÃcola granjas. Eso significaba que se requerÃa, además de un buen querer, un hombre fuerte que pudiera trabajar la tierra, y eso en muchas ocasiones era lo que buscaban las damas, un compañero que les acompañara, que les ayudara y que les diera hasta cierto punto el apoyo necesario para seguir adelante. Ahà es en donde se teje esta historia. Verá para mil novecientos cuarenta y seis, las cosas iban creciendo con el asunto de los corazones solitarios. MuchÃsima gente escribÃa a estos lugares y, obviamente, era algo bastante famoso. Un sujeto desempleado, sin dinero y extraño, decide probar suerte enviando cartas. Pero no es una persona de buenas intenciones, por supuesto que no. Su nombre es Raymond Fernández. Su verdadero nombre era Raymond MartÃnez Fernandez. Era hijo de españoles, nacido en territorio norteamericano, particularmente en Hawái. HabÃa nacido en mil novecientos catorce, por lo que tenÃa la nacionalidad norteamericana y la nacionalidad española. Era un tipo suave, era agradable, simpático. Hablaba bien, tenÃa esa mirada de galán de cine de los años veinte y se vestÃa elegantemente. SabÃa perfumarse, acicalarse y, aunque nadie se diera cuenta, usaba un peluquÃn, estaba calvo, pero además tenÃa una horrible cicatriz en la cabeza. Y es que su historia no era cualquier historia. Reymonds, siendo muy joven, habÃa dejado los Estados Unidos y habÃa ido a España a trabajar en una granja familiar de unos parientes suyos. Estando allá y siendo relativamente joven a eso de unos veinte años, se habÃa enamorado de una españolita llamada Encarnación, se habÃan casado, habÃan tenido un par de hijos y todo iba muy bien, excepto por un problema, la guerra. En mil novecientos treinta y seis, España entrar en guerra y Fernández trabaja de una forma muy rara. Aparentemente comienza a trabajar para la marina mercante española, pero al mismo tiempo era agente de inteligencia para los británicos y durante la Segunda Guerra Mundial también vuelve a trabajar como una especie de marino en un barco no era un personaje cualquiera. Hasta ese punto. Todo iba muy bien. TenÃa un par de hijos con encarnación. La vida marchaba de discretamente bien. Sólo que Raymonds bueno seguÃa con el deseo de aventura, no de la que usted se imagina, sino de conocer el mundo. Asà es que iba y venÃa por aquà y por allá. De hecho, existen registros que señalan que Raymond Fernández, cuando se llamaba Raymond MartÃnez Fernández, era un excelente espÃa para los británicos. Cuando la guerra termina, viaja a los Estados Unidos con la idea de encontrar trabajo y luego llevarse a su esposa y sus hijos. Pero le ocurre una desgracia. Mientras iba en el barco que lo llevaba hacia Estados Unidos, le cayó en la cabeza una compuerta, le fracturó el cráneo y lo mandó al hospital. Casi cuatro meses. Cuando Raymond regresó en sÃ, no era nada parecido. De hecho, se habÃa vuelto medio, tartamudo no pensaba bien, se volvió sumamente irascible y tenÃa tenÃa cosas muy raras. De hecho, la lesión le habÃa dañado el lóbulo frontal en donde se regula el aprendizaje, la lógica, el razonamiento. Raymonds habÃa sufrido un daño severo. Como fuera regresa a los Estados Unidos. Y en el barco donde iba de regreso por alguna razón que nadie entiende, roba una cantidad importante de ropa del barco, sÃ, toallas, batas, sábanas. Todo eso lo retaca en su maleta y, por supuesto, al llegar a la aduana le abren. La maleta llevaba todo el montón de cosas, porque toda la ropa del barco estaba marcada. Cuando le pregunta por qué hizo algo tan estúpido. No lo puede explicar. Simplemente no pudo explicarlo, aunque al juez eso realmente le dio lo mismo. Raymond fue parar a prisión. Estuvo un año en Talla haz y Florida, en una prisión federal. Por qué le platico todo esto, porque Raymonds conoce en la cárcel a un personaje que le cambiarÃa todo el espectro. Oh, sÃ, contrario a lo que se cree de las pelÃculas y a lo que se platica en algunos casos, Raymond Fernández era un gran brujo. Bueno, eso es lo que él creÃa Y esto deriva de que, estando en prisión, conoció a otro preso de origen haitiano que lo introdujo en todas las creencias de la religión haitiana del Budú. Y no sólo eso. Le enseñó también algunos de los poderes secretos del Budú. Por supuesto que Raymond Fernández, que ya estaba medio dañado por el golpe en la cabeza, se la creyó toda y no sólo eso, sino que se leyó a toda velocidad varios libros que pudo conseguir acerca de Boudu. El hecho es que estaba absolutamente convencido de que él se habÃa convertido en un hong gun, en un sacerdote. Boudu y no sólo eso. Estando en prisión, quedó absolutamente convencido de que con sus poderes mágicos del Budu podÃa conquistar a cualquier mujer oh sÃ, y que, además, podrÃa proporcionarles increÃbles placeres de carácter sexual a gran distancia, sin siquiera tocarlas únicamente a través de artes. Budu les recuerdo que habÃa recibido un golpe muy fuerte en la cabeza y habÃa quedado un poco loco. Pero Fernández, estando en prisión, comienza a escribir cartas. SÃ, comienza a escribir cartas a las mujeres del corazón solitario. Obviamente, y en todos los casos, pide una pequeña prenda, algo, un rizo de cabello, un anillo, un arete, algo un objeto personal que le permita utilizar sus poderes sobre naturales. Por increÃble que parezca, le llegaron muchÃsimas cartas. De acuerdo con los registros de la prisión de talla haz Raymond Fernández era uno de los reos más solicitados a la hora del correo y, claro, muchÃsimas de las cartas venÃan acompañadas de rizos, pequeños, anillos y otro montón de cosas que no puedo decir al aire. El hecho es que él siempre respondÃa a sus cartas con productos mágicos. SÃ, aunque parezca increÃble el tipo se las habÃa ingeniado para que, estando en prisión, pudiera conseguir los ingredientes para ser pósimas. Bueno como sea, cuando sale de prisión en el cuarenta y seis, se va a vivir a Nueva York, Brooklyn con su hermana y bueno, su apariencia es muy diferente. El rey mon Fernández que conocÃan era un hombre que tenÃa mucho cabello, negro, era agradable, era tranquilo y este sujeto que llegó está calvo. Tiene una herida, una cicatriz espantosa en la cabeza. El hecho es que consigue finalmente un peluquÃn para tapar todo eso. Cabe señalar que durante todo el tiempo que está ahà es vÃctima de unos dolores de cabeza espantosos. Es constante, muy constante. Lo único que hace para aliviarlo es escribir docenas de cartas. Tiene todos los diferentes mensajes que envÃan todas las mañanas. Va al periódico y trae consigo para estar escribiendo cientos de cartas. Tiene una habilidad extraordinaria para escribir. Es dulce, es suave, es fino, no es grosero no escribe poesÃa a la primera, pero pero escribe con mucho cuidado y sabe algo. Tiene mucha suerte en el amor. Las mujeres le escriben mucho, Y no solamente le escriben, sino que le piden cosas muy locas y él comienza a ganarse a la confianza, a fuerza de prueba y error, comienza a darse cuenta de que cosas le gustan a las damas. No tiene preferencias. A él no le importa realmente, no quiere el amor. Lo que quiere es el dinero. No le interesa si rompe el corazón de alguien. Por eso qué más da si es muy viejita, si es joven, si es el chiste, es que tenga dinero y él sabe cómo hacerlo. Sà sabe cómo convencerlas para ir un paso a la vez. Primero es la carta, luego una segunda carta, luego una llamada telefone, luego una reunión personal, Tomar el café, platicar, reÃrse, contar alguna aventura, explicar alguna historia de la guerra. Eso les encanta siempre cuida mucho su apariencia personal, perfectamente aseado, perfectamente rasurado con la sonrisa dispuesta el cigarrillo muy al estilo Honfrey Bogart, el sombrero de lado y cuando tiene que saludar y quitarse el sombrero, nadie sospecharÃa nada. Ahà está el peluquÃn, perfectamente colocado. Después, con algún pretexto. Siempre hay la ocasión para pedir un préstamo, para robar la cartera, para robar la bolsa. Asà es o simplemente va a la casa de la dama, en donde eso sÃ. La gran mayorÃa de las mujeres que fueron testigos del juicio aseguraban que este era un verdadero amante, un gran amante. Asà que, bueno, quién iba a pensar que ese caballero tan distinguido cuando salÃa de la casa se llevaba todo lo que podÃa, pero no sólo eso. Se dio cuenta que necesitaba algo más. Una cosa era robarle el bolso a una dama, robarle los aretes, el collar, lo que fuera, pero él necesitaba algo más, asà que hizo la prueba. SÃ, comenzó a cortejar a James Thompson. Esta era una mujer acaudalada, sÃ, solitaria, estaba separada de su esposo, no tenÃa amigas, pero tenÃa mucho dinero. Ãl la convence de que se vaya con él. Oh sÃ, y para que nadie la critique, se harán pasar como esposos y viajarán a España. Les va a enseñar el mundo. James Thompson tiene dinero, pero es una persona muy inocente, muy solitaria, asà que se emociona enormemente cuando en octubre de el cuarenta y siete compran los boletos para el barco, aquello lo hacen pasar como su luna de miel. Oh sÃ, como marido y esposa cenando viendo paisajes el barco. Todo era maravilloso como les estaba contando. Raymond Fernández es un estupendo estafador. Además, cree que, como conoció a un sacerdote o a un haitiano o lo que fuera, él también tiene poderes Budú. El hecho es que enamora a James Thompson y se la lleva a conocer España, pero por increÃble que parezca estando en España, va a buscar a su verdadera esposa a Encarnación y a sus dos hijos, pero lo hace acompañado de James Thompson. Algo ocurre ahà porque después de dos o tres dÃas, los pleitos comienzan a surgir algo. No queda claro qué fue lo que le dijo a Encarnación o qué fue lo que le dijo a Janden en RNR nación. El hecho es que en noviembre, el siete de noviembre de mil novecientos cuarenta y siete, algo ocurrió. Se vio salir corriendo a Fernández de la habitación en la noche después de una discusión y a la mañana siguiente James Thompson estaba muerta. El cuerpo fue enviado al cementerio sin que se hiciera ningún tipo de examen o autopsia. Fernández simplemente dijo que habÃa muerto de un ataque cardiaco y como ya era una persona grande. Nadie dudó de eso. Cabe señalar que tiempo después surgieron grandes sospechas de que esto habÃa sido un asesinato, que la habÃan envenenado. Pero eso no es todo. Fernández que ya habÃa sacado todo el dinero posible de las cuentas de Thompson. No obstante, eso se inventó un testamento en donde era señalado como heredero universal. Asà que se presentó en Nueva York, en el departamento de James Thompson, y exigió se le entregara. Echó fuera a la mamá de Jane, que vivÃa en el departamento, y se dedicó a sacar todo lo que habÃa ahÃ, confiscó todo lo que podÃa y luego siguió escribiendo. Solamente habÃa un pequeño problema. Bueno, el pequeño problema era que, por su parte, la familia de Jane no estaba muy segura de que aquello hubiera sido una muerte natural. Sabe primero porque el testamento estaba escrito de una forma que no correspondÃa. La firma tampoco correspondÃa y habÃa varias cosas raras, pero habÃa otro problema. Nadie sabÃa realmente que habÃa ocurrido. Asà que Fernández siguió escribiendo muchÃsimas cartas y conociendo a muchÃsimas damas. Una de ellas fue una solitaria chica. Fernández, al leer que se trataba de una enfermera, pensó que podrÃa haber alguna prosperidad detrás de esto. Una enfermera en un paÃs que viene saliendo de una gran guerra seguramente tendrá mucho trabajo. Pero eso no era todo. La mujer que escribÃa la carta decÃa que era jefa en un hospital. Eso significaba un poco más de dinero y además, era viuda y tenÃa dos hijos, es decir, que, además tenÃa una pensión porque, de acuerdo con lo que le habÃan platicado, la mujer habÃa perdido al marido en la guerra. Perfecto. En realidad no habÃa tal mujer que hubiera perdido al marido en la guerra. La mujer que escribÃa era Marta Beck. En realidad su nombre no era Marta Beck. Su nombre era Marta yul Zi Bruk, pero alguna vez habÃa estado casada con un tipo de apellido Beck y se habÃa quedado con el apellido. TenÃa dos hijos de aquel tipo y el tipo no habÃa muerto en la guerra, ni mucho menos. Simplemente se habÃa ido, habÃa huido de ahÃ, asà que, bueno, no habÃa más. Pero eso no es todo. Marta no era una chica agradable. En realidad era enorme. Era una mujer de más de ciento veinte kilos de peso. Era bastante agresiva y si bien, era una estupenda enfermera muy reconocida y muy apreciada. La realidad es que, además era una persona m cómo decirlo promiscua. SÃ, era una mujer poco confiable en ese sentido. Y, por otro lado, además tenÃa un pequeño problema. TenÃa un aliento espantoso sà marta. Cuando se quedó un tiempo sin trabajo, tuvo que conseguir trabajo en una funeraria. Los lÃquidos que se utilizaban para embalsamar le habÃan dañado el tracto respiratorio, provocandole un olor pestilente en el aliento. No importaba que hiciera olÃa mal, pero, por supuesto, era una buena enfermera, sólo que muy muy solitaria. Cuando rey Mond Fernández le escribe ella se emociona enormemente, pero cuando le vuelve a escribir, se emociona más todavÃa. Y luego una llamada telefónica y la la la Y lo mejor. Cuando el tipo decide irla a ver desde Nueva York hasta Florida, Fernández llega y es encantador, la mujer está sorprendida. No sabe cómo puede ser tan afortunada. Este tipo es un galanazo de sombrero, de helado, cigarrito, sonrisa amigable. Tiene ese acento latino que tanto les gusta a las mujeres. Habla con el deseo, pero además habla con mucha propiedad, asà que ella inmediatamente le dice que se casarÃa con él. Por supuesto que Raymond, cuando ve las cosas de cerca, lo piensa dos veces. Una cosa es que la mujer pudiera tener futuro con dinero y otra cosa es tener que aguantar esto. Una mujer de más de ciento veinte kilos de peso, con poco dinero, dos hijos y con ese horrible aliento no simplemente le da el gusto por el momento, pero con el argumento de que tiene que volver a ver sus negocios. Escapa llegando a Nueva York, escribe una linda carta despidiéndose de Marta. Marta Beck cuando recibe la carta, se quiere quitar la vida porque ella ya estaba haciendo preparativos y le escribe una nota informando que se va a suicidar. Tal parece que a Raymond algo le movió. El caso es que le escribe otra vez diciéndole que no vale la pena, que es una linda mujer, etcetera, etcetera. Ocho dÃas después suena el timbre y es Marta en la casa The Raymond en Nueva York, con sus hijos. Raymond logra convencerla de que se deshaga de los niños. Ãl no quiere niños. Ambas crias son llevadas a asilo en Nueva York, en donde fueron abandonados. Finalmente, Martha, lo que queria era el amor. No queria tanto a los niños no le importaban tanto de regreso. Raymond Fernandez tiene su negocio. Su negocio es estafar mujeres. Esta mujer no lo va a poder estafar, no tiene nada. Pero, por otro lado, Marta, Marta le ayuda. Funciona bien, sÃ, le tiende la cama, le lava la ropa, le cocina, lo cuida, lo va. Bacha, le hace masajes y como esa enfermera q le ayuda muchÃsimo con los dolores de cabeza, solo que hay que conseguir trabajo y dinero, y eso lo hacen nuevamente con el negocio. SÃ, y además, Raymond es muy claro. Informa a Marta todo lo que ha hecho. A Marta eso no le importa ella. Lo que quiere es a este galanazo. Y asà es como comienza una verdadera locura. Locura. Poco a poco van de una a otra de las mujeres en algunos casos simplemente con verlas saben que no hay dinero, se dan la vuelta y se van en otros se inventan cosas muy locas, por ejemplo, con la señora hend Con ella incluso llegan a casarse. Martha aparece como la hermana. Es la hermana. Siempre se presenta como su hermana que lo acompaña, asà que no despierta mucha sspensa sospechas, pero eso no es todo. Una vez que contrae matrimonio, venga a ver qué les quitamos cuando el pretexto de olvidé el dinero me robaron la cartera. No sé dónde dejé mi chequera. Siempre hay algo de dinero extra. Después vino mirtole mirtol. Bueno, hubo varias mirtols en estos casos. Aparentemente todas se habÃan escapado sin dinero, pero contentas porque algo sà tenÃa a Raymonds. No dejaba a nadie descontento. Pero el catorce de agosto de mil novecientos cuarenta y ocho, Raymond Fernández se casa con Mirtol Jung en Arkansas. Marta pasa como su hermana. Todo va muy bien, pero bueno, Mirtol comienza a preguntar cuándo, cuándo va a haber algo, porque en cada ocasión Marta va y se mete a la cama con Mirtol. Es decir, no deja que haya nada entre MÃrtul y Fernández, por supuesto que no quiere dejarlos. El hecho es que un buen dÃa, Mirtul se enoja mucho, le reclama a Raymonds, insulta a Marta y esa fue su sentencia. Raymond le da a beber una copa de whisky repleta de drogas. Queda inconsciente. Dos dÃas después esta muerta, claro que le habÃan quitado todo lo que podÃan siguen adelante y entonces van de pueblo en pueblo. Conocen a una dama, conocen a otra por lo menos sacan una buena comida y entonces de pronto conocen a una chica. Bueno, En realidad no es ninguna chica. Es Janet Fey tiene mas de sesenta años y han estado compartiendo correspondencias. Janet tiene algo de dinero, sÃ, tiene ademas una cuenta de banco, tiene un departamento lindo, tiene una casa. Todo esta muy bien. Pero además, es muy religiosa, y eso a Raymond le encanta, porque sabe que cuando una mujer es religiosa y le habla de religión con ese acento español. Bueno. Además, utilizó el nombre de Charles Martin por San MartÃn de Porres, lo cual la conquista. Janet Ciertamente comienza a hacer arreglos para casarse y, de hecho, comienzan a viajar juntos. El treinta de diciembre del cuarenta y ocho, los tres se reúnen en un hotel. Cuando están ahà comienzan a coquetear. Por supuesto, Fernández lleva un ramo de flores y presenta a la mujer gorda que lo acompaña como su hermana. Durante los dÃas siguientes. Todo es miel sobre hojuelas. Incluso se quedan en el departamento de Janet. Cuando le propone matrimonio, ella inmediatamente acepta y hacen planes y, de hecho, la primera semana de enero comienzan a sacar dinero de los bancos. Ella tenÃa más de seis mil dólares y entonces viene el golpe. TenÃan un departamento rentado, se llevan ahà a Janet Fay comienza una pesadilla. Nuevamente, Martha está celosa. No deja que se acerque Janet le exige a su marido que haya algo. Tiene sesenta y seis años. No tiene mucho tiempo, pero Evidentemente, cuando entra marta a la habitación y encuentra a Janet facin ropa tratando de seducir a Raymond, la mata sà a golpes y la estrangula. Después con una soga el cuerpo. Al dÃa siguiente lo llevan a esconder en la casa de la verdadera hermana de Raymonds, en un baúl. Ahà lo dejan durante varios dÃas y mientras escriben una serie de cartas. SÃ, una de estas cartas es hacia la familia de Janet Fey diciéndoles lo feliz, que está más feliz que nunca y que se va a casar, que no la busquen y que, por favor, no esperen nada, porque todo se lo va a dar a su marido. La firma no era y evidentemente, se notifica a la policÃa. Pero no hay un cadáver, no hay nada, pero sà hay cosas raras. Por su parte, Fernandez se da cuenta que algo no anda muy bien. Se ha dado cuenta que al salir del departamento de Janet hay un sujeto extraño. Cree que es un policÃa. Está espiándolo, decide viajar. SÃ, van a seguir el camino. Asà que hacia el oeste tienen algunas posibles conquistas por ahà y una de ellas es una estupenda. Es una mujer viuda del fin dawnning de cuarenta y uno años y tiene una niñita de dos que se llama Rainell y bueno, es una mujer que tiene una granja, tiene dinero, tiene muchas cosas. Es un estupendo lugar está muy apartado. Ahà nadie los va a buscar llegan a visitarla y la niña está encantada porque, obviamente, Fernandez es muy bueno hasta con los niños. Casi a final de enero del cuarenta y nueve se presenta con ella. Evidentemente, comienza a tener un tórrido romance y esto, obviamente, a Martha la tiene destruida. Está desquiciada por completo. Esta mujer es guapÃsima del fin. Es una mujer finita, simpática y y ella es enorme. La odia. Una mañana, cuando entra Delfin, la chica guapa al baño, se da cuenta que Charles, es decir, Fernandez, es pelón, se estaba bañando y no tenÃa el peluque impuesto. Ella comienza a gritar lo acusa de fraude. Marta bueno, Marta aprovecha la ocasión, se presenta con ella, le pide que se tranquilice, le da un par de pÃldoras para que no esté tan nerviosa asegurandole que ya se van. Después, la pequeñita comienza a llorar. Tiene dos años apenas. Marta se desespera, Odia a la niña, odia a DelfÃn y comienza a Estrangularla le deja el cuello muy lastimado y entonces deciden acabar con el problema. Encuentra una pistola. Por ahà Fernandez y mata a DelfÃn. SÃ, sin pensarlo, dos veces le mete un balazo en la cabeza. La niña no está muerta, Simplemente estaba maltratada y sofocada. Comienza a gritar y a llorar, pero no importa qué siga llorando durante los diez siguientes dos dÃas. De hecho, la niña sigue llorando. Están hartos, pero hay que juntar el dinero y hay que reunir todo lo que se pueda, Asà que dos dÃas después, con el dinero en la bolsa, hay un problema. La niña Marta se encarga, la lleva al baño y la ahoga en latina. Es una niñita de dos años y Marta no ha tenido ningún problema en matarla. De ahà se van, excepto que hay un problema. Los vecinos se han dado cuenta de algo raro. Y llaman a la policÃa. Cuando los dos están saliendo de la casa para irse Marta y Raymont, la policÃa llega y la primera pregunta es dónde está la dueña de la casa. A partir de ahÃ, todo es mucho más sencillo. Los dos terminan por confesar los crÃmenes. Se registran muchos de los datos que se han reunido y la policÃa contacta a Nueva York, contacta otros Estados, reúnen la información y, si bien solamente pueden comprobar tres asesinatos directos, la policÃa tiene datos acerca de una cuarentena de crÃmenes más, algunos de ellos muy violentos. El juicio es breve y ambos son sentenciados a la pena de muerte. No hay ningún tipo de justificación. Durante el juicio, Raynond suplicaba que se le permitiera estar en el juicio con un sombrero o usar un PeluquÃn nunca se le permitió. Marta, por su parte, siguió subiendo de peso hasta llegar casi a los ciento cuarenta kilos en enorme, pero esto tampoco la salvarÃa de ir a la silla eléctrica. En algún momento de mil novecientos cincuenta y uno, ambos fueron llevados a la prisión de sing Sings y, conforme a la sentencia, ambos fueron ejecutados. De acuerdo con los testimonios de los ejecutores. Raymond Fernández fue el primero en ser llevado a la silla eléctrica y en cuestión de cinco minutos estaba muerto. Por su parte, en Marta. Marta representó un severo problema. Sus ciento cuarenta kilos no cabÃan en la silla. La descarga tardó casi veinte minutos en matarla y ese fue el final de los asesinos del corazón solitario. Muchas Gracias a Julio de la Rosa desde Sacramento a César Fernan Urban de Toltepec. Daniel Roldán pide los cuentos. Puede oÃrlos a en Spotify se pueden escuchar con toda confianza o en la página de la hr MX. Ahà está el podcast con toda la información. También nos escribió Smal Flores, David Bautista, Ãngel Sánchez desde Orizaba, Serge desde Atlisco, Wendy Galves de Guatemala, Armando Ibarra desde Guadalajara, Doglas Morrison, quien envÃa muchas bendiciones. Muchas gracias, Ignacias, Saavedra, Beatriz Cruz Castillo, Rosario Mendoza, Acasha, san Lisi Matus, Alejandra Orozco y Ãngel Centeno. Muchas gracias a todos nuestros amigos que nos han acompañado esta noche. Les invitamos a que también nos visiten en la página de YouTube. Si nos hacen en el enorme favor de acompañarnos por allá y visitar la página de la HR en donde también hay mucha información sobre los diversos programas que tenemos en la estación. MuchÃsimas gracias, buenas noches







