Asesino de Green River || Relatos del lado oscuro (Original radio)

Aseguró haber asesinado a 79 mujeres, se le comprobaron 49 pero quedó abierta la puerta a una mayor investigación. Un asesino cruel, violento, organizado.
Un tema que no podemos llevar a Youtube por el grado de violencia.
Aseguró haber asesinado a 79 mujeres, se le comprobaron 49 pero quedó abierta la puerta a una mayor investigación. Un asesino cruel, violento, organizado.
Un tema que no podemos llevar a Youtube por el grado de violencia.
Recientemente comenzaron a aparecer noticias acerca de un asesino. SerÃa el norteamericano recientemente capturado un asesino que además habÃa estado treinta años operando Samuel Hitlo, y esto ha reabierto muchos de los diferentes estudios y comentarios al respecto del tema del asesino serial, relatos del lado oscuro para seres extraños, sucesos, inexplicables, velocidades de forma historias que otras mentes prefieren ignorar. Estados Unidos no ostenta el tÃtulo de tener el peor asesinos sus serial del mundo. Eso es un hecho en los asesinos colombianos, tanto Luis Alfredo Cubillas, el otro de la bestia de los Andes, Ambos alcanzan niveles bastante más altos de violencia en cuanto al número de vÃctimas y en cuanto a las atrocidades cometidas. Andrés Chicatilo en la Unión Soviética. Vamos incluso en Pakistán hay asesinos peores. México es un caso muy peculiar. México no se pueden considerar como tal asesinos cereales a los grandes asesinos. Me refiero, por ejemplo, al pozolero del teo. En realidad no era un asesino serial, sino un empleado de la mafia. Era un sujeto que, además recibÃa cadáveres y los procesaba. Claro que cuando le llegaba alguno que otro medio vivo, le daba lo mismo y lo mataba echándolo en ácido. Pero no es una s sonoreal. La mata viejitas era una asesina serial, es cierto, pero con una motivación económica. La gran diferencia es que muchos de los asesinos cereales norteamericanos no tenÃan ese objetivo. Recuerde usted de un asesino cereal, asesino psicópata, asesino perverso. Se considera asÃ, puesto que no hay como tal, una motivación por robo o una motivación directa, por ejemplo, de negocios de la mafia. Un sicario de la mafia, por terrible que sea como uno de los tantos que han atrapado en México que tienen entre sus manos la sangre de trescientas vÃctimas o más. No son asesino cereales. Eran ejecutores de la mafia. El oso de NormandÃa no sé si alguna vez haya oÃdo hablar de él. Es un sujeto que, durante el desembarco aliado de NormandÃa, mató a ochocientos soldados americanos. No es un asesino serial. Era un soldado que disparó la muerte blanca. El famoso tirador se cuenta que tiene en su haber unas ochocientos a mil bajas del ejército soviético, es decir, que él mató entre ochocientos y mil personas, pero era un francotirador finlandés. Ese era su oficio matar a distancia y cobardemente. SÃ, hay que ser muy claros. Mientras que los soldados avanzaban y se bañoneteaban unos a otros y se disparaban a corta distancia, este desde una gran distancia, disparaba escondido en un camuflaje blanco en lo alto de una colina donde nadie lo viera. Eso a todas luces era una posición espantosa, pero no eran asesinos cereales. El asesino serÃa el clásico norteamericano el que dio el nombre, el que creó la idea del asesino serial. No tiene esas motivaciones. Es un asesino perverso que encuentra placer profundo en matar. Ese es su verdadero motivo, el placer profundo que le genera causar la muerte. El asesino tradicional norteamericano. Y ese que vemos en las pelÃculas es real, claro. La pelÃcula exagera y tiene usted a Hannibal lecter comiéndose el cerebro de sus vÃctimas. Puede parecer atróspero en la realidad hacen cosas peores. El asesino de la masacre de Texas, Freddy Kruger, bueno, es ser una cosa rara. Ahà medio del sueño, el asesino de Halloween, el asesino de la calle trece, todos estos están exagerados. En alguna condición se vuelven indestructibles y demás. La realidad es un poco diferente, pero tiene ese aspecto. Asesinan por el gusto de asesinar, algunos de ellos con caracterÃsticas sexuales. Hay un Ãmpetu sexual detrás del asesinato. La vÃctima puede haber sido abusada sexualmente antes o después del asesinato. Algunos de ellos son necrofÃlicos, es decir, que persiguen el placer en el cadáver de la vÃctima. Otros son atacantes sexuales, pero complementan esto con la muerte de la vÃctima. La vÃctima no solamente va a ser ultrajada, sino que está condenada a muerte antes de el acto sexual y la violación es solamente un complemento de aquel ataque, el asesino clásico norteamericano, el asesino serial, aquel es asà en cualquiera de sus variantes. Puede ser el asesino descuidado como ángel maturino recendis que se podÃa quedar varias horas en una casa después de asesinar a todos los integrantes de una familia, comiendo, bebiendo, viendo la televisión, durmiendo su verdadero gusto en entrar. No le importaba en varias ocasiones pudo haber dejado a las vÃctimas vivir. No habÃa ningún obstáculo para ello. El tipo habÃa conseguido lo que querÃa, aparentemente que era comida, un lugar donde está ropa, dinero, algo y aún asà asesinaba a las vÃctimas. Obviamente habÃa un motivo más, pero era desorganizado. Dejaba huellas por todas partes, iba y venÃa de un lugar, incluso en los vehÃculos de las vÃctimas. Era una cuestión meramente de tiempo para que lo detectaran y lo capturaran. El asesino verdaderamente peligroso. De este estilo de asesinos, llamados los asesinos clásicos, es que es muy difÃcil de detectar. Son as idas cuidadosos o bien que se mueven en un submundo en el que no hay ningún tipo de búsqueda de las vÃctimas. SÃ, existen submundos en los que las personas no son nada. Ahora mismo, usted lee el periódico en México y podrá encontrar que hubo un asesinato del cuerpo de la persona. Es entregado a sus familiares para su sepultura, etcétera. Sin embargo, También existe este otro mundo en el cual se recuperan doscientos cadáveres que no pertenecen a ninguna familia, que nadie los reclamó y que van a dar a un agujero en un cementerio. En Estados Unidos ocurre algo parecido, aunque no tiene que ver con la mafia. Hay este mundo en el que las personas son individuos aislados, en donde el contacto social se limita a lo que se ve en la propia calle. Estos habitantes de este submundo, en donde suelen tener nombres falsos, en donde no hay una familia de respaldo, son eternos viajeros que llegan, están un tiempo, desaparecen cambian de ubicación. Estos sujetos, hombres y mujeres dedicados a la prostitución, dedicados al tráfico menor de drogas yunks, es decir, gente que consume drogas recurrentemente, son un escenario ideal para los depredadores clásicos es fácil encontrar. Estas vÃctimas son increÃblemente vulnerables. No tienen un reconocimiento como tal por parte de nadie. Esto es, si no está hoy, no pasa nada. Si no esta mañana en el lugar donde se paraba habitualmente, no va a pasar nada. Si no está durante quince dÃas, no no, no va a pasar nada. Si no llegó al lugar donde duerme, no va a pasar nada y nadie se va a dar cuenta que no llegó. Eventualmente, quizá el casero, al ver que no ha pagado la renta, vaya saque las cosas las tire a la basura y meta a alguien más, pero no preguntará qué pasó con el inquilino que estaba allÃ. Ese submundo de estos invisibles seres es el campo de cultivo de estos asesinos. Las vÃctimas son vulnerables, están expuestas son prescindibles para un entorno social que no les tiene ninguna consideración porque pertenecen a ese submundo. Son prostitutas, son adictos, son los innombrables y los indeseables. Ahà se ha tejido esto. Ese es sumundo en los Estados Unidos, en un paÃs capitalista, en un paÃs de dinero. Existe ahà en los callejones, incluso en las grandes avenidas, no importa dónde sea están. En México, la condición es un poco diferente, porque los crÃmenes no son cometidos en ese Ãmpetu. Pero también hay cientos o miles de personas que son completamente invisibles. Y no me refiero al señor que perdió sus facultades mentales y de ambula. Por ahà me refiero a ese hombre, a esa mujer que duermen abajo de un puente muy vulnerables. No tiene ningún nombre, No tiene ningún apellido que les pueda reconocer. No son nadie miles de migrantes. Nadie los va a extrañar porque nadie sabe dónde están. Cuando salieron de su pueblo, esperaban que llegaran a algún lugar, pero realmente nunca van a saber dónde están. Nuevamente, no hay un registro de su entrada, no hay un registro de su paso, de su pertenencia a alguna parte de su estancia en algún lado. Son invisibles y, por lo tanto, las mafias se han cebado sobre de ellos. Si bien la motivación para asesinarlos es diferente, la situación se parece bastante. Uno de los ejemplos clásicos de este tipo de asesino de larga trayectoria es el caso de los asesinatos del RÃo Verde en Estados Unidos. HabÃa habido una secuencia extraña en ese periodo de tiempo los años setenta y ochenta fueron un periodo muy convulso en los Estados Unidos, en donde hubo numerosos incidentes similares. Fue la época de Jeffrey Damer, la época de Ted bondy y en medio de ese escenario comienzan a aparecer cuerpos. Fue en mil novecientos ochenta y dos cuando un hombre que remaba en el rÃo Verde o en Estados Unidos todavÃa algunos rÃos son muy limpios. Entonces se puede pescar. La gente se mete con un bote y pesca este sujeto. Desde su bote observa que hay en la orilla una picop con dos sujetos. Viendo hacia el rÃo, los saluda cortesmente y pregunta si están pescando. Aquella gente le contesta que sÃ, que si la pesca es buena, él dice no, no he pescado nada. Aquellos dos hombres se retiran y se van cómo se ha detenido a platicar. Observa que al arrancar aquella camioneta hay algo flotando en el agua cerca de la orilla. Por no dejar se acerca a ver de qué se trata, y observa una especie de cabeza humana que flota fuera del agua. En primera instancia pensarÃa que era un manequà o algo parecido, pero al acercarse más, tiene la desafortunada situación de que, por querer mover a aquello de con con el remo del bote, se cae del bote y cae encima de lo que en realidad es el cuerpo de una mujer afroamericana muerta. Cuando está pataleando ahÃ, se da cuenta que no es un cuerpo, sino que hay dos cuerpos, dos cadáveres, de dos mujeres jóvenes afroamericanas que están ahà en la orilla del rÃo Muertas. Este hombre entre en pánico puede patalear y llega a salir a la orilla, en donde se sienta a esperar a que alguien pase. Minutos después pasan una pareja, un hombre y un niño en unas bicicletas. Les pide que, por favor, llamen a la policÃa. Urgentemente van estas personas a la estación de policÃa más cercana. Minutos después llega un policÃa. Cuando escucha la historia de aquel hombre, se rÃe y dice vamos abuelos. Está usted confundiendo, se acerca a la orilla e inmediatamente pide refuerzos. El resultado serÃa el hallazgo de tres cadáveres en el mismo lugar, dos dentro del agua y un tercero cadáver estaba afuera. Los tres cadáveres pertenecÃan a mujeres en los tres presentaban señales de muerte violenta. HabÃan sido estranguladas. Una de ellas habÃa sido además apuñalada violentamente, habÃa señales de abuso sexual y habÃa un dato interesante. Cuando el oficial Rachard, que fue el primero en atender el caso, observó los cuerpos, se percató que muy probablemente se tratarÃa de personas dedicadas a la prostitución por parte de la vestimenta que aún tenÃan parcialmente vestidas. Era un asesino de prostitutas. El problema era ubicar quién era y el problema era grave por varias razones. Primero, el atacante habÃa seleccionado prostitutas difÃciles de rastrear mujeres de la vida galante que habÃa res cogido en alguna esquina, tomarÃa algún tiempo siquiera identificar a las vÃctimas Entre la población que trabajaba en ese ámbito. HabrÃa que ir preguntando una por una de las chicas o alguna de las personas que se dedica al negocio para ver si reconocÃan a estas personas. Poco a poco fueron identificándolas. Quedaba claro que eran tres mujeres dedicadas a la prostitución que habÃan sido asesinadas en diferente momento. La investigación continuó, pero el asesino era cuidadoso no era fácil identificarlo. Primero, el asesino cuidaba detalles pequeños, por ejemplo, no dejar ninguna evidencia. Si bien se podÃa identificar algunas caracterÃsticas a partir de los fluidos corporales, un cadáver en descomposición difÃcilmente permite ese tipo de identificación. El asesino además, tenÃa el cuidado de que cortar las uñas de las vÃctimas por si en la lucha al estrangularlas habÃan rasguñado que no se diera una identificación positiva. Y esto era ya en los años ochentas, pero habÃa ciertas formas de identificar también desfigurarlos. HabÃa ciertas cosas con las que tenÃa cuidado. Era un hombre, probablemente por el ataque sexual y por qué en general el asesino serÃa al norteamericano clásico es un varón y, de acuerdo con el perfil del feb y tendrÃa que ser un varón más o menos de unos treinta años. Un hombre conflictivo con un perfil psicológico, conflictivo equivalente al veinte por ciento de la población masculina norteamericana. PodÃa ser cualquiera en los años ochentas. Además, habÃa ciertos rezagos todavÃa en cuanto a identificación positiva, por ejemplo, de código genético. Se sabÃa que existÃa a eso, pero exactamente cómo identificar a alguien no estaba en uso. Los cuerpos siguieron avanzando durante un buen rato de dónde eran estas personas Era muy variable. HabÃa de todo tipo. Algunas personas eran blancas, otras personas eran personas afroamericanas, otras personas eran orientales. Era obvio que habÃa tomado lo que encontraba este tipo, pero eso no es todo. También habÃa variables de tiempo. No siempre atacaba de la misma forma. HabÃa perÃodos en los cuales dejaba de atacar. Por qué se dice esto. Bueno, los primeros cuerpos se encuentran en el ochenta y dos, pero hay varios crÃmenes más que a lo largo del tiempo se fueron sucediendo que parecÃan tener la misma referencia, es decir, parecÃan pertenecer a la misma forma de ataque. Pero además, los cuerpos aparecÃan en las inmediaciones del RÃo Verde, por lo que el expediente se dio en llamar el asesino del RÃo Verde. No siempre atacaba en el mismo lugar, obviamente, pero se le dio ese nombre porque aparecÃan en la zona. Aunado a esto, bueno, habÃa periodos de tiempo en los cuales no habÃa actividad. Si se examina la lista de los asesinatos de Gary Ritchway, que es quien fue identificado posteriormente, los perÃodos de tiempo, a veces señalaban ciertos momentos de actividad muy intensa, con varios cadáveres, incluso a la semana y otros perÃodos muy largos en donde no habÃa ningún tipo de ataque. El caso era preocupante. Por ejemplo, en el ochenta y dos fue una secuencia tremenda. En mil novecientos ochenta y dos se le atribuyen al menos dieciséis crÃmenes. En el ochenta y tres, por lo menos se le atribuyen otros catorce o quince crÃmenes. Sin embargo, después de mil novecientos ochenta y tres se vuelven muy esporádicos. Tres en mil novecientos ochenta y cuatro, uno en el ochenta y seis, uno en el ochenta y siete después hasta mil novecientos noventa, después hasta mil novecientos noventa y ocho, es decir, detiene la marcha o por lo menos eso se cree. Durante estos perÃodos de tiempo, los investigadores pensaban dos cosas. Una podÃa haber sido asesinado. El hecho de que sea un depredador no significa que sea invulnerable. El asesino de la pelÃcula Halloween parece ser indestructible. Si le disparan con una bazuca, es probable que la bazuca se descomponga, Pero en la vida real, un asesino serial que se enfrenta con una prostituta puede también morir. Por ejemplo, el lenón puede venir y atacarlo. La propia mujer puede tener un arma, puede ocurrir cualquier cosa. Por otra parte, también podÃa haberse contagiado de alguna enfermedad venérea y haber terminado muerto un sujeto que atacaba a todas estas mujeres y tenÃa relaciones sexuales con ellas. En primer lugar, era alguien que estaba acostumbrado a moverse en ese medio. Era alguien que habitualmente habÃa contratado los servicios sexuales de prostitutas. De otra forma, no se habrÃa podido mover y desenvolver hábilmente en el entorno, pero podrÃa haber muerto. Pero también podrÃa haber sido capturado por otro delito. PodrÃa haberse retirado, podrÃa haber sido capturado y enviado un hospital mental. PodrÃa haber pasado cualquier cosa. Pero los crÃmenes se habÃan cometido. Ahora faltaba identificar quién era y esto era muy problemático. Los crÃmenes ocurridos entre mil novecientos ochenta y dos y hasta el ochenta y cuatro se apilaron ahà No habÃa forma de saber realmente cómo operaba en ese momento. Además, muchos de los cuerpos no se encontraron inmediatamente. Algunos fueron encontrados varios años después. Por ejemplo, Rebecca Beking Marrero fue asesinada en mil novecientos ochenta y dos por el asesino del RÃo Verde. Su cuerpo fue encontrado en dos mil diez, veintiocho años después. Otros casos fueron encontrados cinco o seis años. No hay ninguna evidencia que sobrevive en ese caso. La policÃa siguió sus investigaciones una y otra y otra vez no era sencillo ubicarlo. De hecho, habÃa un problema para esto habÃa que identificar lo primero. Ese era el tema del asesino. SerÃa el clásico. ParecÃa asesinaba, desaparecÃa, no habÃa testigos, no habÃa forma de identificarlo, pero la policÃa siguió su trabajo. En muchos de los expedientes fueron enviados a casos frÃos, puesto que habÃa pasado mucho tiempo. El oficial Richet, quien habÃa tomado el caso inicialmente, sin embargo, no se concretaba o no aceptaba el hecho de que el caso se quedara asà y siguió con la investigación. Era un tema que, además, le habÃa obsesionado hasta el punto de seguir identificando. Algunos de los cuerpos sà permitieron obtener muestras muestras del ataque sexual. En el año dos mil uno comenzó a utilizarse la práctica de la identificación a través del ADN, lo cual hace inconfundible al atacante. Algunas de las muestras que se ven conservado de los ataques de RÃo Verde fueron sometidas y se obtuvo un perfil, un perfil genético de un individuo. Al momento de comenzar a correlacionar todos los casos, se fueron dando cuenta que era el mismo atacante. TenÃan un asesino serial un individuo que habÃa causado estas muertes. No podÃan asegurar que hubiera actuado solo en todas, pero sà que en todas habÃa una marca distintiva de este sujeto. Además, habÃa algunas cosas interesantes del atacante. Actuaba siempre en la misma zona. Conforme fue pasando el tiempo y se pudieron identificar los cadáveres. Se pudo identificar que las mujeres normalmente pertenecÃan a un mismo entorno, si bien eran prostitutas eran prostitutas que se encontraban en un cierto lugar. Lo lo lo o o lo cual hizo pensar a los policÃas que este sujeto volverÃa ahÃ. Sin embargo, el tiempo habÃa pasado y este hombre habÃa reducido su actividad criminal, por lo menos en ese lugar a un mÃnimo. No era fácil identificarlo. Ahora bien, cómo fue que lo capturaron por casualidad, esencialmente por casualidad. Verá Gry Ritchway fue capturado en mil novecientos ochenta y tres por participar en actos de prostitución, es decir, por contratar prostitutas. Después fue capturado en mil novecientos ochenta y cuatro. Nuevamente por lo mismo, en mil novecientos ochenta y siete volvió a ser capturado y sabe algo curioso. En todos los casos eran ofensas menores, pero en mil novecientos ochenta y siete ya la policÃa tenÃa numerosos casos de muertes atribuibles al asesino el RÃo Verde. Por lo tanto, le tomaron muestras de sangre, de cabello, de saliva y lo sometieron a un polÃgrafo sà sÃ, al detector de mentiras, y el detector de mentiras no detectó nada. El sujeto pasó bien la prueba del polÃgrafo y fue liberado. No hubo acusación en su contra. Es probable que los agentes de policÃa que hicieron ese trabajo le hayan dado alguna pista de lo que podÃa haber ocurrido de que estaban buscándolo y por eso él se retira y permanece tras la sombra, por lo menos en el Estado de Washington, durante algún tiempo para después atacar nuevamente. Ahora hay un punto aquà muy interesante. Este sujeto cuando se percata de que lo están buscando. Lo que hizo fue confundir a la policÃa cuando lo captura en mil novecientos ochenta y tres y luego en mil novecientos ochenta y cuatro, se vuelve mucho más suspicaz. Sabe qué es lo que le están preguntando, lo recuerda y entonces comienza a actuar con señuelos. Este tipo, este asesino serial captaba a la vÃctima, la llevaba, ya sea a su propio departamento, en su auto o en algún prado. La atacaba y la asesinaba. Colocaba el cadáver en alguna parte, generalmente en la zona de RÃo Verde, en la zona del aeropuerto, en la zona del aeropuerto puerto deseado hacia el tacoma, y ponÃa objetos para confundir, por ejemplo, colillas de cigarro. Ãl no fumaba, pero ponÃa colillas de cigarro, goma de mascar e incluso ropa que robaba de algún lado para dar una pista completamente diferente. Era una estrategia, pero eso no era todo. Este sujeto. Sabiendo que la policÃa estatal era la que lo estaba buscando, solÃa llevar cuerpos a otro Estado para provocar que hubiera una interferencia y confusión. Eso hacÃa muy difÃcil identificarlo. La policÃa ya lo tenÃa fichado. SabÃa quién era por qué. Además, este sujeto tenÃa una historia antigua, pero pasaba desapercibido. Lo capturaron por contratar una prostituta y lo reconoció. Pero tampoco era un sujeto. Cualquiera déjeme que le platique un poco de la historia de este loco. Gary Lyon ritz Way nace en mil novecientos cuarenta y nueve. Su madre solÃa maltratarlo, ofenderlo obsesiva. Una mujer aprimiante. Rich Way a los dieciséis años es un energúmeno que asesina a un niño de seis, las autoridades lo capturan, es enviado a una prisión juveniles, enviado a además a tratamiento psiquiátrico y un montón de cosas. Cuando sale porque obviamente permanece poco tiempo, contrae matrimonio y se enlista en el ejército y va a dar a Vietnam. Estando en Vietnam se involucra con prostitutas que habÃa en aquellos lugares y fácilmente contrae una serie de infecciones venéreas espantosas. Cuando regresa a los Estados Unidos y la esposa se entera que tiene aquello y se infecta de aquello, lo abandona. Richuway, sin embargo, es adicto a eso y vuelve a lo mismo una y otra vez pierde un segundo matrimonio y tiene esta enfermedad constante por estar metido con prostitutas, por lo que desarrolla una violenta repulsión o una especie de instinto de venganza hacia a las mujeres que están en la prostitución y entonces comienza a asesinarlas. Con todas estas estrategias, Richway trabajaba después de ser dado de baja del ejército. Trabajaba como mecánico en una fábrica de tractocamiones y también pintando los tractocamiones. Pero además, era un hombre muy conocido. Era una persona amable. SolÃa platicar con sus vecinos dar mensajes religiosos. Ojo con ese tema y creo que todos estamos muy conscientes de que el asunto religioso puede ser muy peligroso. Este sujeto era un punte costal de la Iglesia de Pentecostés y solÃa hablar con los vecinos acerca de sus creencias religiosas. Imagine usted que buenos consejos podrÃa darles su búsqueda. Sin embargo, no iba encaminada a él. La policÃa ya lo habÃa capturado en dos ocasiones y este no era lo peor es que cuando lo capturan la tercera vez sigue sin ser identificado. Los agentes de policÃa Richetti, su colaborador no recuerdo ahora mismo el nombre. Llegan al punto de ir a ver a Ted bondy la famosa entrevista de tedh bondy Ted bondy era un asesino serial universitario. Era un hombre inteligentÃsimo que muy bien embonarÃa en el perfil del Dr. Hannibal Lecter, distinguido guapo. HabÃa sido parte de la campaña polÃtica de Ronald Reagan. HabÃa estado en muchas partes involucrado en actividades, era miembro de la iglesia y era un asesino serial. El caso es que es capturado estando en prisión. Lo visitan los policÃas para ver qué opina él y les hace una descripción muy detallada del asesino, les explica cómo lo van a encontrar, incluso les da un tip Para capturarlo, deberán buscar un cuerpo fresco, uno que acabe de ser descubierto fresquecito. No lo anuncien y monten una vigilancia. Este sujeto seguramente vuelve a los cadáveres para volver a tener relaciones con ellos. Irónicamente asà era Gary Ritzway, confesarÃa posteriormente a su captura que solÃa volver al lugar donde habÃa tirado un cuerpo para tener relaciones sexuales con el cadáver Esto no porque le produjera algún placer espectacular el hecho de la necrofilia, simplemente porque asà aliviaba la urgencia de ir a buscar otra prostituta y asesinarla y arriesgarse a ser capturado. Era un tipo que tenÃa todo muy controlado. Además, era un tipo cuidadoso no solÃa tomar su venis, lo cual ha causado la captura de muchos asesinos cereales. No solÃa alardear de esto. No tenÃa cómplices y era muy cuidadoso no guardaba la clásica libretita con nombres y fechas. Era un sujeto que hacÃa lo suyo y se iba esta situación. Hizo que fuera muy difÃcil su captura, pero irónicamente tedd acertó a lo que estaba diciendo. El tiempo siguió pasando y finalmente, cuando ya se comienza a aplicar la técnica de identificación por medio de ADN, richet es el primero que llega para tratar de identificar. Obtienen un perfil a partir de algunas de las muestras que habÃan recogido de los cadáveres y comienzan a compararlo, pero tenÃan algunos perfiles. Estos perfiles eran recientemente tomados de los delincuentes con qué lo iban a comparar y entonces a él se le ocurre traer algunos expedientes y brinca el de Ritchway. Este hombre ya tenÃa un antecedente de violencia y de asesinato. HabÃa sido capturado tres veces, las tres por estar en la zona de donde habÃan desaparecido chicas. TenÃa una camioneta similar a la que habÃa sido descrita en mil novecientos ochenta y dos por aquel abuelo que habÃa visto. Los cadáveres deciden sacar el perfil genético a partir de las muestras que le habÃan tomado en el ochenta y siete y en Bona. No tomarÃa mucho tiempo antes de que la policÃa llegara y lo capturara. Dentro de su trabajo, Richway no intentó ir a ninguna parte. Estaba trabajando como cualquier dÃa. Cuando llegan a capturarlo, las pruebas eran irrefutuables. El tipo habÃa sido capturado. HabÃa estado operando durante cerca de veinte años como asesino serÃa, pero ahà no termina el asunto. Cuando es capturado se le acusa de al menos una treintena de crÃmenes. Ritz Way no solamente reconocerÃa esa treintena de crÃmenes, sino asegurarÃa que, por lo menos habrÃan sido setenta personas. No tenÃa una memoria clara, no guardaba su venirs, no guardaba datos de las vÃctimas, pero él recordaba alrededor de setenta crÃmenes, algunos de ellos en un Estado, otros en otro, y algunos de ellos tan temprano como mil novecientos setenta, muy corto tiempo después de su regreso de Vietnam. HabrÃa atacado crÃmenes que incluso nunca fueron identificados. Muchos cuerpos fueron hallados tanto tiempo después que era imposible saber quiénes eran? Algunos de los cadáveres. Hasta el dÃa de hoy no han sido identificados los restos, aun cuando se han hecho identificaciones a través de rostros de arcilla, no se ha podido saber quiénes son. Gerry Richway fue capturado gracias a una variante tecnológica este asunto, pero aún asà su caso no está del todo completo. TodavÃa hay una serie dependientes por aclarar si bien este sujeto permaneció en activo durante muchÃsimo tiempo. Quedan muchas dudas al respecto. En primer lugar, por qué, porque no fue ubicado antes. Esto no es tanto para culpar a nadie. La idea es muy simple. La idea es evitar que ocurra esto. Sin embargo, no han sido muy exitosos. Eso me queda claro. Gary Richway fue condenado a cadena perpetua sin libertad de ningún tipo y, de hecho, fue condenado a permanecer en confinamiento solitario durante muchos años. Estuvo allÃ. Ahora, si estoy en lo correcto, ya no está en solitario, sino que está transferido en una prisión normal. No fue condenado a muerte y ha sido motivo de muchas investigaciones porque no tanto por curiosidad cientÃfica, sino que el sujeto todavÃa puede declarar en muchos cuerpos que han sido hallados. Tenga en cuenta que es capturado en dos mil uno y algunos de los restos óseos fueron descubiertos hasta el dos mil diez y no ha terminado ahà todavÃa. Hay quienes aseguran que muchos de los cadáveres que este hombre sembró aún no han sido descubiertos y que quizá algunos más estén por ahà inclusive hay quienes consideran que el grueso de sus crÃmenes se cometió cuando volvió de Vietnam y no en el ochenta. Por lo tanto, habrÃa y una serie de cosas, pero le decÃa que, evidentemente no funcionó, porque este sujeto que han capturado recientemente, Samuel Little, operaba de forma muy parecida. Capturaba prostitutas, era un exboxeador hacia que no tenÃa mucho problema en noquear a nadie. Pero este sujeto, además, operó de mil novecientos setenta al año dos mil trece o dos mil catorce, más de treinta años, durante los cuales hay quienes consideran que pudo haber matado a noventa personas. Ãl mismo asegura que fue mucho más. Es difÃcil saberlo. Este sujeto ha declarado cosas que resultan muy verosÃmiles. Samuel Little incluso recuerda nombres lugares donde encontró a las personas. Cómo las mató dónde las depositó con una precisión asombrosa, si bien no recuerda algunos otros datos, sà recuerda ciertos detalles. Los vÃnculos son muy precisos, las descripciones son muy precisas. La lista puede ser enorme. Evidentemente, no funcionó. Lo aprendido con Gary rich Way. La pregunta que algunos analistas se hacen es cuántos más como éste están por ahÃ. Samuel Little atacaba a mujeres de la vida galante, mujeres dedicadas a la prostitución y, obviamente, Sigi seguÃa el mismo esquema de Gary Ritzway, pero empezó a trabajar en esto antes. Este ex boxeador de gran talla en sus últimos años de vida vivÃa en la mendicidad total. Era uno de esos invisibles. Por lo tanto, no resultaba difÃcil para él matar y, sobre todo, el estrato social en el que operaba. SolÃa estar en Los Ãngeles, California. Imagine usted en este lugar. Era fácil encontrar adictos, adictas mujeres perdidas en un callejón, las cuales eran vÃctimas muy fáciles. Fue capturado en buena medida gracias a la den y se pudo identificar plenamente. Creo que todavÃa falta mucho camino por delante para identificar este tipo de asesinos. Nadie se esperaba que apareciera un sujeto con una cuenta mayor a cincuenta. Si es correcto lo que dice las autoridades, la cifra podrÃa llegar a noventa vÃctimas, igualándolo con las vÃctimas reconocidas de Andrea y Chicatillo, la bestia de Rostov, aunque no necesariamente con Luis Alfredo Garavito Cubillas en Colombia o con la bestia de los Andes, que también tienen listas impresionantes de homicidios. En todos los casos que he mencionado esta noche. Se trata de asesinos clásicos. Luis Alfredo Garavito asesinaba a niños de la calle, asesinaba a personas en condición de mendicidad la bestia de los Andes. También atacaba de la misma forma. Andrés Chicatilo atacaba a personas normales, pero sin ningún tipo bueno niños. De hecho, era un asesino de niños, sin ningún tipo de beneficio económico ni nada. Es un asesino. SerÃa el clásico. Como sea, es la escoria de la sociedad. En fin, muchÃsimas gracias por haberme acompañado esta noche. Nos escuchamos pronto, sÃguenos, también en nuestro canal de YouTube, relatos del lado oscuro







