Reportaje:"Los nietos del silencio" da voz a quienes han heredado el dolor del terrorismo de ETA
0:00 Y mientras tanto quiero que hablemos de otra cosa, porque hay un reportaje que a nosotros nos ha llamado mucho la atención, a Ãngel Fernández especialmente, donde los nietos ya, porque han pasado muchos años, de las personas que fueron asesinadas por ETA, están revelando muchos testimonios a propósito de lo que supuso la muerte de sus abuelos en sus propias vidas y cómo se enteraron de la muerte de todos ellos. Y Ãñez ha recogido algunos testimonios que nos arrojan un paranormal de conjunto que a mà me parece que es altamente interesante. Nunca conocieron a sus abuelos, no saben cómo hablaban, ni qué les hacÃa reÃr, ni cómo habrÃan sido en una sobremesa familiar cualquiera. Pero crecieron con su ausencia, una ausencia concreta, violenta, imposible de llenar. A sus abuelos les asesinó Eta.
0:46 En la confluencia de esta plaza con la calle Vitruvio se produjo el atentado. Segundos después se producÃa la explosión que destruyó el acuartelamiento de la Guardia Civil y los edificios colitanos. El joven Alfredo Aguirre Velascoain será enterrado mañana en Pamplona. Al mediodÃa de hoy unos 4.000 niños se han concentrado en la plaza del Castillo para expresar su condena ante el violento atentado. Entre sus compañeros usted percibe que haya odio? No, entre mis compañeros se percibe rabia, impotencia, pero odio no. Nosotros no estamos hechos para el odio.¿ Tiene usted miedo? Miedo tiene todo el mundo. Lo que pasa es que cuando uno está ya en acción como los toreros, el miedo se tiene antes, antes de venir al PaÃs Vasco.
1:29 Décadas después del final de la actividad armada y una generación que no vivió el terrorismo pero convive con sus consecuencias son los nietos de las vÃctimas, herederos de una memoria fragmentada marcada por el silencio, las preguntas sin respuesta y una historia que fuera de sus casas parece desvanecerse. Las historias de Teresa Prieto y Beatriz Irureta Goyena parten de un mismo vacÃo, pero no del mismo silencio. Alberto Toca EchevarrÃa era el abuelo de Beatriz, asesinado en 1982 a punta de pistola por Pablo Gudepego y Rafael de la Saiz Corbe. Teresa es nieta de José Luis Prieto GarcÃa, jefe de la PolicÃa Foral de Navarra, asesinado por ETA en 1981 a manos de Mercedes Galdós, Juan José Legor Burú, José Ramón MartÃnez de la Fuente y MarÃa Zaldúa. Teresa recuerda la primera vez que escuchó hablar de su abuelo en una escena doméstica casi cotidiana, en la cocina de su abuela. A partir de ahà su imagen se fue construyendo poco a poco a través de relatos familiares. Un hombre muy bueno, muy familiar, al que le gustaba el campo y que destacaba por su carácter trabajador. No me quiero despertar.
2:55 Pues bueno, la imagen que tengo de mi abuelo es que era una persona muy familiar, que le gustaba mucho ir al campo, muy religiosa y que era muy majo. Siempre me han dicho que era un hombre muy majo, que le querÃa a todo el mundo muchÃsimo. En el caso de Beatriz, ese punto de partida fue mucho más tardÃo. Durante años prácticamente no se habló de su abuelo. No supo nada de él hasta que fue mayor. En su casa el tema se evitaba para no hacer más daño. El silencio no era ausencia de memoria, sino una forma de protección. Pues no fui consciente realmente hasta que ya fui muy, muy mayor. Y empecé a preguntar y empecé a ver cosas de... de tal alrededor y cosas de Ambite que es la asociación de vÃctimas del terrorismo y fui muy consciente pero realmente creo que fui consciente cuando ya era muy mayor y más que nada por mi cuenta Esa diferencia marca también la relación que ambas han tenido con la historia. En la familia de Teresa el asesinato nunca fue un tema tabú, pero tampoco una conversación recurrente.
4:01 Estaba presente, aunque en segundo plano. Tampoco tema tabú, simplemente que no se hablaba. No sé si eso puede llegar a ser tabú. Simplemente que depende de cada casa cómo son sus familiares, pues lo hablan de una manera u otra. Y en la mÃa no se hablaba mucho. Cuando habÃa algún asesinato se recordaba al abuelo o... Pero no abiertamente tampoco de polÃtica. VivÃamos en Navarra y en Pamplona, entonces sà que hemos hablado de eso. Pero no era un tema muy recurrente en casa. En la de Beatriz, en cambio, el silencio fue más rotundo. Ha sido ella quien con el tiempo ha ido reconstruyendo por su cuenta lo ocurrido.
4:43 No se ha hablado nunca abiertamente de esto. Ha sido tabú por el dolor que le producÃa mi abuela, ha sido tabú por lo que... supuso en su momento para ellos y porque también entiendo que es difÃcil explicarle a una niña pequeña toda la historia y que la entienda. De ese proceso le quedan apenas algunos trazos con los que imaginar a su abuelo. Sabe que le encantaba viajar, que le gustaban las motos, que era empresario. Fragmentos que intentan llenar un vacÃo mucho mayor. Realmente mi abuelo sabÃa Poco, en el sentido de que lo que más sabÃa era que le gustaba viajar, que le encantaban las motos, que era empresario y que le gustaba la fotografÃa. Pero tampoco es que tenga una imagen clara de mi abuelo a dÃa de hoy todavÃa. Tengo una imagen que en mitad me he construido yo en base a lo que creo que hubiera sido conocerle, pero tampoco sé mucho realmente de cómo era.
5:40 Con los años, ambas han ido tomando conciencia de lo que ocurrió, cada una a su manera. Teresa desde la curiosidad que la llevó a investigar por su cuenta y Beatriz desde la necesidad de entender una historia que nunca le habÃan contado. Lo que ha cambiado es que yo me he ido enterando leyendo cosas en los libros de relatos de plomo o en un cuaderno que tenÃa el hermano de mi abuelo con todos los recortes de lo que pasó en esa época del asesinato de mi abuelo. pero no hemos ido hablando más en casa. Esa distancia entre lo vivido y lo heredado se hace aún más evidente fuera del ámbito familiar. A Teresa no le sorprende el desconocimiento que existe entre muchos jóvenes sobre ETA, pero sà que le incomoda.
6:23 No, no me sorprende, o sea, no me gusta. Sorprenderme no me sorprende tal y como es la juventud de ahora, que pasa un poco de todo, yo creo, y que está pensando más en otro tipo de cosas. No me sorprende, me sorprende más... que no se hable más en los colegios. Yo creo que el problema está en los colegios. Que no se cuente más, que no se haga más incidencia sobre ese tema. A Beatriz le preocupa aún más. Cree que con el paso del tiempo se ha desdibujado el relato hasta el punto de que algunos jóvenes no son realmente conscientes de lo que ocurrió e incluso llegan a no condenarlo. Pero entiendo que forma parte de una treta organizada más bien para darle la vuelta a lo que pasó y convertir un tema que ya no va de quién tenÃa razón ni quién no tenÃa razón. Yo desde mi punto de vista creo que nunca las armas pueden tener la razón.
7:16 independientemente de cuál sea el conflicto, independientemente de lo que intentes conseguir. Pero lo que me sorprende es que se ha dado la vuelta mucho al tema para hacer un uso polÃtico a favor de unas ideas que yo no puedo compartir, porque no creo que nadie sea más que nadie para decidir sobre la vida de otra persona, independientemente de cuál sea su posición. En su caso, ese desconocimiento no es abstracto. Lo ha vivido en primera persona. Ha tenido que escuchar comentarios que justificaban la violencia o que politizaban constantemente su historia. Recuerda, por ejemplo, cómo celebraciones aparentemente ajenas a la polÃtica carecÃan, marcadas por pancartas de apoyo a presos de ETA, espacios en los que nunca pudo sentirse completamente ajena al conflicto. Muchas, y de hecho, en el documental ya lo hablo también, de tener que ver como que los etarras o los proetarras o la gente que a dÃa de hoy todavÃa apoya este tipo de planteamientos, sean como los héroes de Navarra, de la nación, no te voy a decir de Navarra porque no es eso tampoco, pero como que ellos de alguna forma han salido súper victoriosos de una situación súper injusta y nosotros estamos como, no sé, como casi como si se rieran de nosotros un poco, ¿sabes? Y luego, pues eso, que yo tenÃa que aguantar ver marchas a favor, manifestaciones a favor, que en los lencheros salgan... que se politicen cosas que son
8:47 de la cultura navarra, que no tienen nada que ver y no deberÃan tener nada que ver. Por ejemplo, yo nunca he podido ir a lo lanchero porque antes de lo lanchero salen pancartas de apoyo a cosas con las que nunca voy a estar de acuerdo. También Teresa ha experimentado cómo el silencio trasciende el ámbito familiar. A raÃz del documental, muchos de sus compañeros de clase han sabido por primera vez que su abuelo fue asesinado por ETA. algo que le ha hecho tomar conciencia de hasta qué punto durante años en su entorno apenas se habló de lo que estaba ocurriendo. Sà que es verdad que, por ejemplo, me ha resultado extraño estos dÃas que con esto del documental que me ha dicho mucha gente del colegio, por ejemplo, que no sabÃan nada y yo claro, yo pensaba que... que era algo que las familias, en esas épocas que habÃa tanto terrorismo, pues que contarÃan, pues mira, en tu clase hay una chica que es su abuelo, pero me he dado cuenta de que los padres no contaban tampoco a sus hijos nada de esto, porque si no, más gente me habrÃa dicho que ya lo sabÃa, pero yo creo que es que todo el mundo habÃa un poco tabú de esto.
9:56 Durante décadas estas historias quedaron dentro de las familias, no por falta de importancia, sino por el peso del dolor. El silencio se convirtió en una forma de protección, pero también en una barrera, porque lo que no se cuenta se diluye. Esa es precisamente la grieta que ha intentado abrir el documental Los nietos del silencio, impulsado por nueve estudiantes. de periodismo de la Universidad de Navarra. Antes de encender la cámara, salieron a la calle, preguntaron a jóvenes sobre ETA. Las respuestas, en muchos casos, fueron imprecisas, confusas o directamente erróneas. Algunos situaban el origen del terrorismo en versiones distorsionadas, otros apenas sabÃan identificarlo. Más que desconocimiento, encontraron desconexión. Ahà apareció el verdadero motor del proyecto, reconstruir una memoria que no está llegando a quienes no la vivieron. Para Beatriz, decir que sà a participar no fue sencillo. Le daba miedo exponerse, pero también entendió que era una oportunidad para contar su historia y honrar la memoria de su abuelo.
10:54 Participar en el documental, cuando me lo propusieron, fue una contradicción, porque habÃa una parte de mà que sà querÃa expresarlo, porque para mi vida el impacto que mataron a mi abuelo tuvo... ha sido muy grande, a pesar de que yo ni siquiera habÃa nacido cuando eso ocurrió, ¿no? Pero las consecuencias que tuvo en mi familia, que tuvo en mi madre, las he vivido yo mucho a nivel emocional y de actitud y de trato, ¿no? Y de cómo han vivido ellos su vida y cómo eso les afectó y esas heridas, pues, de alguna manera se han trasladado a mi vida, ¿no? Entonces, pues, no sé, sentà que fue como la oportunidad mi versión.
11:46 En el documental, los protagonistas sostienen un objeto. No es un recurso estético, sino un anclaje emocional. Un reloj, una fotografÃa, un recuerdo material que sustituye todo lo que no pudieron compartir. Es en muchos casos lo único tangible que queda de sus abuelos. Pero ni siquiera esos objetos llenan el vacÃo. Les hubiera gustado conocerles, explican desde el equipo. Esa frase repetida con matices distintos atraviesa todo el relato. El proceso de grabación no fue sencillo. Hablar frente a una cámara de algo que nunca se ha verbalizado implica exponerse. Hubo pausas, silencios largos, momentos en los que continuar era difÃcil, porque no se trataba solo de contar una historia, sino de enfrentarse a ella. Y mientras tanto, el presente irrumpe. Durante uno de los rodajes en Navarra, el equipo se encontró con pintadas de apoyo a ETA. No eran imágenes del pasado, estaban ahÃ. en el mismo espacio donde se intentaba reconstruir la memoria de las vÃctimas. El contraste es tan evidente como incómodo.¿ Cómo se convive con eso cuando tu historia personal está atravesada por esa violencia? La pregunta no tiene una única respuesta, pero sà revela una tensión persistente. La distancia entre quienes vivieron el terrorismo y quienes apenas lo reconocen como parte de su historia reciente. Los nietos ocupan ese lugar intermedio. No tienen recuerdos propios, pero sà una identidad marcada por lo ocurrido. Son, en cierto modo, testigos indirectos de una memoria que corre el riesgo de diluirse
13:17 si no se cuenta. El documental no pretende cerrar heridas, sino abrir conversación. A través de testimonios, objetos y silencios, construye un relato que interpela, especialmente a los jóvenes. No desde el dato histórico, sino desde la experiencia emocional. Porque la historia no solo se estudia, también se hereda. Y en esa herencia hay nombres, ausencias y preguntas que siguen esperando respuesta. En Casa de Herrero, con Luis Herrero. Es radio. Es radio.
13:59 Ideas claras.
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