Aug. 3, 2026

Píldora de Historia: La Biblioteca Nacional se fundó el 29 de diciembre de 1711

Píldora de Historia: La Biblioteca Nacional se fundó el 29 de diciembre de 1711
Píldora de Historia: La Biblioteca Nacional se fundó el 29 de diciembre de 1711
En casa de Herrero
Píldora de Historia: La Biblioteca Nacional se fundó el 29 de diciembre de 1711
Esmeralda Ruiz y Pablo Tebar recuerdan la creación del organismo​ encargado del depósito del patrimonio bibliográfico y documental de España.

0:21 Son las 5 y 11 minutos de la tarde, las 4 y 11 en las Islas Canarias. Este lunes, nuestra píldora de la historia nos lleva hasta 1711, al rey Felipe V y a la creación de lo que hoy conocemos como la Biblioteca Nacional de España. Nos acompaña, nos lleva por este recorrido a la historia, Pablo Tebal. Si España perdiera su memoria, habría un lugar capaz de reconstruirla. Allí descansan manuscritos medievales, mapas centenarios, periódicos, fotografías, grabaciones sonoras e incluso páginas web. Millones de documentos que cuentan quienes fuimos y también quienes somos. Ese lugar es la Biblioteca Nacional de España, una institución que lleva más de 300 años protegiendo el patrimonio documental de nuestro país. Hoy recorremos su historia y descubrimos cómo trabaja para que nuestra memoria nunca desaparezca.

1:25 El doctor en Historia del Arte, Ángel Martínez Royer, nos abre sus puertas. En 1711 el rey Felipe V junta unos 6.000 volúmenes de distinta procedencia, colección de la Reina Madre, la propia tradición de los Habsburgo y de la Casa Borbón, junto con algunas bibliotecas incautadas tras la guerra de sucesión. Con todo ello se configura la primera real biblioteca pública que estaría situada más o menos donde estamos ahora, en un antiguo edificio que unía a modo de gran pasadizo el antiguo Alcázar de Madrid con el convento de la Encarnación. Todo comenzó el 29 de diciembre de 1711. Aquel día Felipe V aprobó la creación de la Real Biblioteca, inspirándose en el modelo francés. Su objetivo era reunir en un único lugar todo el conocimiento del reino, y además ponerlo al alcance de los estudiosos. Una idea sorprendentemente moderna para la época, que acabaría convirtiéndose en la actual Biblioteca Nacional de España.

2:19 Pero una biblioteca no se define por el espacio que ocupa. Su auténtico valor está en lo que conserva. Nos lo explica Isabel Ruiz, directora del Departamento de Manuscritos. Hay veces que los archivos nos llegan, digamos, en diferentes formas, ¿no? simplemente algunos en cajas de embalaje... que se contrata una mudanza y los embalan... y otras veces ellos mismos tenían como un sistema de guarda... cajones, maletas y eso nos llega... y también muchas veces lo conservamos efectivamente... que nos pueden dar un poco idea de cómo funcionaba ese autor... para guardar sus recuerdos y sus objetos queridos. Cada manuscrito, cada carta y cada archivo personal... que llega a la Biblioteca Nacional... guarda una historia irrepetible... Muchos proceden de donaciones realizadas por escritores, investigadores o por sus propias familias.

3:07 Otros llegan mediante compras o depósitos. Todos pasan por un exhaustivo proceso de catalogación que garantiza su conservación y permite que puedan seguir siendo consultados dentro de cientos de años. Hoy la Biblioteca Nacional custodia millones de documentos y no solo libros, también dibujos, fotografías, carteles, partituras, revistas, mapas y periódicos. Precisamente la prensa representa uno de los mayores retos de conservación. Nos habla Piedad Martínez, jefa del Servicio de Salas de la Biblioteca Nacional. La prensa es un material que es muy delicado, muy frágil, enseguida entra en fase de acidez, sobre todo estamos hablando de los periódicos y la prensa del XIX y de inicios del XX, y por eso la Biblioteca Nacional en el año 1991 hicimos un plan de microfilmación para salvaguardarla con el fin de que continúen siglos posteriores para todo el que quiera consultar.

4:03 Los periódicos son una auténtica fotografía de cada época. En sus páginas quedaron reflejados los grandes acontecimientos de la historia, pero también la vida cotidiana de millones de personas. Conservar ese patrimonio exige unas condiciones muy estrictas porque el papel de prensa es especialmente frágil y el paso del tiempo puede deteriorarlo con facilidad. Y ese desafío no afecta únicamente a los periódicos. La conservación es una de las grandes misiones que tiene la Biblioteca Nacional. Lo sabe bien Arsenio Sánchez, licenciado en Geografía e Historia Los laboratorios de restauración funcionan un poco como cápsulas del tiempo. Hasta nosotros llegan libros que han tenido una vida muy larga. En algunas ocasiones estamos tratando aquí en el laboratorio documentos que tienen ya 11 o 12 siglos. Y a lo largo de todos esos siglos se han ido envejeciendo, pero también se han ido enriqueciendo con muchísimas informaciones... que se han ido añadiendo a lo largo de los siglos por parte de los investigadores, de los propietarios, incluso muchas veces hasta el propio deterioro de los ejemplares, nos está hablando de las épocas del pasado.

5:09 La temperatura, la humedad, la iluminación, incluso la forma de manipular cada ejemplar están cuidadosamente controladas. Todo para que un manuscrito del siglo XV o un libro impreso hace cientos de años pueda seguir consultándose sin perder su valor histórico. Pero la memoria de un país también puede dibujarse sobre un mapa. Y su importancia nos la explica Carmen García, que es la jefa de cartografía de la Biblioteca Nacional. Una frase que siempre decimos en cartografía es que lo importante en un mapa no es lo que muestra, sino lo que esconde. Los mapas permiten descubrir cómo ha cambiado el territorio, cómo se exploró el mundo y cómo evolucionaron las fronteras a lo largo de los siglos. Son mucho más simples representaciones geográficas.

5:53 Son documentos históricos que ayudan a entender la evolución política, científica y social de España. Pero la memoria no solo se lee, también puede escucharse. Y eso lo sabe muy bien María Jesús López, que es la jefa del Servicio de Documentos Sonoros de la Biblioteca Nacional. El archivo de la palabra son recitados, humorísticos, conferencias... discursos de políticos... recitaciones de escritores... es decir, todo lo que es palabra y no es música. Nada me molesta más... que oír decir de alguien... que habla como un libro... prefiero los libros... que hablan como los hombres... y lo que es Mesester... es que la gente aprenda... a leer con los oídos... no con los ojos.

6:36 Gracias a esas grabaciones... hoy podemos volver a escuchar voces... que ya forman parte de nuestra historia... Discursos, entrevistas, programas de radio, conciertos o testimonios que conservan no solo la palabra, sino también la manera en la que hablaba una sociedad en cada momento. Sin embargo, el gran reto del siglo XXI ya no está únicamente en el papel ni en el sonido. Ahora también hay que conservar todo aquello que nace directamente en formato digital. La directora del departamento, Mar Pérez, nos explica cómo se lleva a cabo este trabajo. En todas las bibliotecas del mundo ha habido una necesidad, incluso la UNESCO publicó unas directrices para preservar el patrimonio digital, porque estaba en verdadero riesgo de pérdida si las instituciones patrimoniales, como una biblioteca nacional, no hacían nada para guardarlo. Desde entonces hacemos una recolección del dominio.es al año, que tarda en torno a un mes en terminar, porque es muchísima información la que guardamos.

7:31 Hace más de 300 años, Felipe V imaginó una biblioteca capaz de reunir el conocimiento de su tiempo. Hoy, aquella institución custodia millones de documentos, donde manuscritos medievales hasta páginas web, desde mapas y periódicos hasta fotografías, partituras o grabaciones sonoras. Porque la Biblioteca Nacional no solo conserva libros, conserva la memoria colectiva de España, una memoria que nos permite comprender de dónde venimos, entender quiénes somos y asegurarnos de que las generaciones futuras nunca olviden su propia historia.