May 25, 2023

Los monstruos si existen

Los monstruos si existen

¿Qué pasa por la mente de un ser que lleva con orgullo el nombre de "Asesino en serie"?

Juan Jesús Vallejo nos habla en este episodio sobre Pedro Alonso López "El mostruo de los Andes" un hombre que justificó su psicopatía con la violencia que vivió...

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¿Qué pasa por la mente de un ser que lleva con orgullo el nombre de "Asesino en serie"?

Juan Jesús Vallejo nos habla en este episodio sobre Pedro Alonso López "El mostruo de los Andes" un hombre que justificó su psicopatía con la violencia que vivió de niño.

Nos sumerge en diferentes historias de maldad y violencia en Colombia.

¡Descubre más sobre los mostruos que existen en Colombia en este episodio fascinante!

Hecho para todos. Como está ahí. Mi nombre es Juan Jesús Vallejos y periodista, escritor y el director del programa Noche de Misterio en Caracol Radio. No sabemos qué puede pasar por la mente de un ser humano para tener un triste honor y título ser el asesino en serie con mayor número de víctimas en la historia del siglo XX. Pedro Alonso López, conocido por el nombre de el monstruo de los Andes, asesinó a más de trescientos niñas un perturbado que increíblemente hablaba con locuacidad y le echaba la culpa de su locura y de su violencia a la misma violencia en la que él se crió cuando era de niño. Toda una mente manipuladora. Y lo peor es que hay otros casos que, a buen seguro os, van a sorprender cómo este tipo de personajes puede tener tanta megalomanía que convierten el crimen en una virtud. Pero si queréis saber sobre esto mucho más, no perdáis el último podcast de noche de misterio en Caracol Radio. Los monstruos sí existen. No sé por qué. Son un matrimonio inseparable la miseria y la violencia. Y eso es lo que hace que Colombia, por desgracia, sea uno de los países con algunos de los asesinos en serie más importantes del siglo XX. Y me da mucha pena decir esto, pero es una realidad que es incuestionable en este país al que amo, este país que es mi casa, este país que es el más bipolar del mundo, donde está la gente más amorosa y donde pueda ver los criminales más terribles. Repito que mi hogar y que amo un montón, pero esta realidad es algo incuestionable y las cifras están ahí como por ejemplo, si hablamos del famoso Pedro Alonso López, conocido también como el monstruo de los Andes, el asesino en serie con mayor número de víctimas de la historia, es triste. Es así esa miseria que relega a la gente a un Estado tan atroz, donde se llega a perder la dignidad y donde se llega a perder el concepto de lo que es la vida. Un desprecio a la vida total y absoluto que, por desgracia, podemos ver en este tipo de personas. No sé qué es lo que hay en la mente de un psicópata. He hecho muchos programas de esto otra vez, como siempre tenemos a nuestro buen amigo, el psicólogo Edwing Olaya, por supuesto, en este programa, como cualquier programa en el que tratamos este tipo de casos. Pero sí tengo claro esta tarde, echándole un vistazo al libro Lo Monstruos en Colombia si existen. Tiene ya diez años déxcimo aniversario de este libro con una edición actualizada, un libro maravilloso de nuestro amigo y hermano Esteban Cruz Niño, también muy conocido por la audiencia de este programa. Al echarle un vistazo esta tarde al libro y repasar un poco el perfil de los personajes que aparecen en él, es la conclusión a la que llegó y se lo hago saber antes de las conclusiones finales del programa, porque creo que es una reflexión que tendríamos que tener todos en cuenta si tú tuviéramos una sociedad más digna, menos desigual. Estoy convencido de que habría mucho menos criminales entre nosotros, personas que pierden la noción de la vida y de lo racional y que cometen crímenes atroces contra los que deberían de ser sus hermanos. Es algo que se repite, por desgracia, una y otra y otra vez en el mundo. En nuestro planeta no miramos nunca a los de al lado y luego, en cambio, nos quejamos cuando vemos en las noticias crímenes atroces. Mi nombre es Juan Jesús Vallejo. Lo que queréis seguirme en redes sociales, en mi twitter es arroba Juan ge Vallejo, en Instagram, en Facebook Juan Jesús Vallejo. Y esto es otro programa más de noche de misterio. Y aquí lo que hacemos es periodismo de misterio. Nosotros o tenemos los hechos encima de la mesa y vosotros decidís qué hay detrás y qué no. Como sabéis, hago viajes de autor. Ya está toda la información en mis redes sociales sobre mis viajes a Egipto. En septiembre y octubre estaré con varios grupos y varios recorridos. Queréis conocer la magia del País del Nilo, caminar a la sombra de las pirámides, de unos monumentos eternos y quedar fascinados por una magia que puede transformar vuestra vida, pues toda la información repito mis redes sociales, Twitter, Instagram y Facebook. En un post fijado ahí tenéis un número de Whatsappa al que escribir para todos los que Queréis venir a Egipto, a estos viajes de autor en septiembre y octubre de este año, al País del Nilo, al país de los Faraones, y arrancamos ya sin más dilación. Alejandro Bernal, amigo compañero, cómo estás. Muy bien, Juan Ge un saludo para ti, también para nuestros invitados de excepción de este programa, Esteban Crus y Euinolaya y, desde luego, también para todos los que consumen este contenido a través del podcast que publicamos en el canal de YouTube de Caracol Radio, hoy Juan ge adentrándonos en lo más oscuro de la mente humana, es decir, tristemente algunos personajes célebres en la historia de Colombia en que han dejado una huella de violencia, de tristeza y de dolor. Y va a ser realmente un recorrido muy interesante a través de algunos de los calabozos más oscuros de el alma humana, Alejandro tú que Eras colombiano. Por qué esa cantidad de asesinos en serie tan absurda en este país. Pero es que nada más. El libro de Esteban para hablar los monstruos en Colombia, si existen. Es el décimo aniversario Con esta reedición fue un Betheller mundial en España. Lo veas en todos lados a la gente le provocaba un morbo tremendo y compraba el libro Tú como colombiano, qué opinas de esto. Bueno, Juan Ges, somos uno de los países más violentos del mundo desde hace muchísimo tiempo y como yo siempre he hecho a nivel de reflexión sobre la historia de Colombia, Colombia no solamente fue un país asignado por la violencia desde el periodo de Colonia Española, sino posteriormente, cuando nuestro país intentó organizarse como una nueva nación, siempre tuvimos muchos procesos, Juan, de violencia, de diversa índole, de violencia política, de violencia en las regiones. Tristemente, los ecos de toda esa violencia que hemos tenido durante siglos la seguimos viviendo hoy en día. Y tristemente he de decirlo y aunque suene muy pesimista, los descendientes de nosotros, los colombianos, la seguiremos viviendo, Quién sabe hasta cuánto tiempo tendremos que esperar para intentar, al menos de tener un poco estas soledades de violencias y que, en este contexto juange He de decir algo que también creo que es bastante autocrítico y triste, Y es que en un país donde la violencia ha estado tanto tiempo presente se ha normalizado. Lamentablemente, muchas personas se han vuelto insensibles ante este fenómeno que al día de hoy es muy difícil de de digamos enmarcar en específico dentro, ya sea del conflicto o en el caso de lo que vamos a ver hoy en día, de personajes en específico que se han convertido en auténticos ángeles de la muerte. Pues sí, y es una pena que vivamos en uno de los países más violentos del mundo y por desgracia, la violencia se ha normalizado. Es totalmente de acuerdo. Contigo. Solo hay una cosa en la que no estoy de acuerdo. Insulto Arroba Juange Vallejo, y es empezar con el tema de la violencia en la época de la Colonia, porque si hablamos de la violencia indígena y de los abusos que había y las guerras entre caciques y sacrificios humanos, como, por ejemplo, hacían los muy cascos los moshas, la violencia viene de mucha más atrás, No en Colombia, eso es en todo el mundo, porque si nos vamos a la violencia que había en la Península Ibérica hace dos mil años, pues éramos caníbales a empezar, o sea, en el sur de España, por ejemplo. En fin que bueno, en mi opinión, y tú fueras como algún insulto me cae, pero bueno me da igual. En fin, sigamos con la presentación de todos los amigos que tenemos aquí. Nuestro psicólogo favorito Eduin Olaya, la persona que bucea en la maldad humana, lo tenemos aquí otra vez en caracol radio de noche de misterio que hay amigo, cómo estás. Juange, me encantó eso de bucear en la maldad humana. Eso, esto suena muy épico, no como siempre, con muchísimo gusto de estar esta noche con ustedes, de compartir contigo, Juange con alejo y, por supuesto, con el doctor en todo, con todas las letras, el doctor Esteban Cruz, de verdad para todos un abrazo los que nos están acompañando en esta fría noche y vamos a ver cómo nos va sumergiéndonos en esos pozos de maldad tan autóctonos como nuestros delincuentes Seria colombianos, muy bien amigo y aquí tenemos al autor de este magnífico libro, porque el libro me encanta y, además, narra las historias y y sobre todo, bucea también en lo que es las raíces de esa violencia en Colombia y de estos personajes que aterraron al mundo gracias a este libro. Lo repito los monstruos en Colombia, si existen asesinos. En serie décimo aniversario edición actualizada, el autor Esteban Cruz Niño, Esteban, que es historiador, doctor en historia, presenta y dirige un programa en red más que se llama Más allá, en el que también colaboramos Alejandro Edvin Olaya y un servidor Esteban, amigo compañero. Cómo está buenas noches, Muy buenas noches, Juan Jesús, muy buenas noches a todos los que nos escuchan esta noche aquí en este podcast y también en vivo, en Caracol Radio. Realmente ha sido un trabajo muy fuerte. El de durante estos diez años fue un trabajo de investigación muy duro, tratando de entrañar la mente humana. Y yo sí digo dos cosas. Uno a mí me encanta el misterio y una parte del misterio, tal vez la más oscura, es la que tiene que ver con nosotros mismos, porque aquí no hablamos de conjeturas. Si es posible que exista, si un caso que se apareció, no, si existen, están ahí son estos criminales y son reales. Y un gran misterio es por qué existen, cómo piensan, qué hacen, de dónde salieron. Y quiero solamente adoptar una cosa para hacer los mozos en Colombia y existen. Me costó muchísimo trabajo, muchísimo porque fueron años de archivo de entrevistas y bueno, le ha gustado mucho a la gente el libro, pero realmente yo sí digo que hay qué tomarlos de una posición un poco con pinzas, no con ética, porque no se trata de crear estrellas negras, No se trata de crear estrellas de rock que son criminales que causaron mucho daño y mucho dolor. No, y creo que es fundamental leer tu libro para entender precisamente las raíces de la violencia en este país, porque ninguno de los asesinos en serie que aparece en el libro vivían stratos. Seis ivan toyota prado y cenaba en un restaurante de lujo o la fanate. Ninguno de ellos verdad te van sí juanje. Lo que sucede es esto, es que, claro tú dices puede haber personas de estrato, seis que se han haciendoos en seria claro que pueden haber. Lo que sucede es que también esa desigualdad jurídica y desigualdad social pienso yo, y es mi opinión, la opinión de Esteban Cruz, hace que sea más difícil atraparlos que se mimetice. Es más fácil que puedan de alguna manera estar entre las sombras. No estos que están en el libro son terribles, porque son muy prolíficos. El doctor Holaya yo creo que va a decir lo mismo que digo yo, y es que la diferencia no es que existan, no existan más asesinos. En serie en todos los países hay el fenómeno criminológico, porque es un fenómeno de los asignos. En serio está en todos lados, hay en Japón, hay en India, ahí en Finlandia, hay en Estados Unidos. No hay sociedad por más que exista una un sistema más avanzado o que exista un sistema mucho más carente, donde haya más carencias, países desarrollados del Primer Mundo, del segundo, del Tercer Mundo, en todos los países, hasta en el mundo soviético, hasta en la Unión Soviética, siempre ha habido asesinos en serie. Lo que sucede con los colombianos Juan ge que esto sí es supremamente interesante, es que son mucho más prolíficos. O sea, cuando tú ves el número de víctimas, que es un número doloroso. Esto no es una carrera de quien tiene más y quien tiene menos. Pero cuando ves el número de víctimas, por ejemplo, de los asenos cereales famosos o conocidos en películas en series de los Estados Unidos, como Jeffry Amer, como joe Wen Gase, como Ted bondy son veinticinco, treinta, treinta y uno víctimas, y es mucho. No deberían haber víctimas, pero cuando ves el número de víctimas colombianos de los asinos en serie, en teoría son más de cien con Garabito, más de cien con el mundo de los Andes, más de cien con Daniel Camargo Arbosa y sus historias son increíbles. Esa sí es la diferencia y creo que hay más víctimas juange también por la desigualdad social, porque en estos casos, en Colombia, las víctimas son personas vulnerables y el Estado no investiga mucho cuando son personas vulnerables o personas pobres. Hay que decirlo así. Eso que has dicho. Creo que es la clave para entender esta historia. Cuando desaparecen personas vulnerables, nadie investiga, a nadie le interesa, a nadie le importa. No tienen familia y es como muy fácil desaparecerlos. Pero, como estamos hablando de todo esto, sí me gustaría la opinión de Edwing Olaya asesinos en serie de estrato uno a stratos seis y por qué sucede esto en Colombia, amigo. Pues bien, como lo dijo este iban, el homicidio en serie es un fenómeno que atraviesa todos los países. No hay un país que realmente se logre evadir de cargar con este lastre adicional. La ello no es un fenómeno actual. Una cosa es que hoy en día, por series de televisión, libros e incluso la propia investigación académica hagan que han hecho que este fenómeno sea más visible. Pero incluso recuerdo algo que mencionaba Robert Resler, que fue uno de los padres en el FBI de la perfilación criminal, quien, incluso después de pensionarse del buró, siguió estudiando este tipo de casos y además, se convirtió en consultor privado en algunas situaciones para la defensa. Sus investigaciones llevaron a la existencia de asesinos en serie más atrás, incluso de la Edad Media. Entonces no es un fenómeno reciente Y yo lo que pienso con respecto ya a leerlo en nuestro contexto, es decir, Colombia, es que hay muchos factores. No yo ahí sí en no sería tan determinista mi estimado juange a propósito de tu introducción. En cuanto a mencionar la miseria, la miseria es un factor, de hecho, es de la criminología. Hoy en día uno procura alejarse de esas teorías de terministas de si es pura biología, de si fue es pura sociedad, de si es pura economía. No hoy en día uno observa Y de hecho, son las más potentes teorías criminológicas que explican el comportamiento delictivo, que hay muchos factores, hay una mezcla entre todos ellos y ciertamente en Colombia hay y a propósito de lo que decía Esteban, recordé una investigación que presenté hace unos años en un Congreso Mundial de Ciencias Forenses en Estados Unidos y fue un estudio que realicé de varios asesinos en serie en Colombia y acá. Si bien es cierto, el telón de fondo que prima es un contrato texto socioeconómico deprimido unas carencias económicas importantes, yo sumaría a lo que mencionaba Esteban en cuanto a la que nuestros cereales son tan prolíficos. Eso y lo decía en el estudio y en la exposición, tiene que ver mucho con la geografía de nuestro país. Nosotros contamos con territorios que aún tienen el privilegio de ser vírgenes. Tenemos también un fenómeno de conflicto armado que hace que ciertos territorios además, sean viciados para el tránsito habitual de los ciudadanos y que esto funcionó a favor del abandono de las víctimas. Acá hay un tema y que es clave al analizar La criminodinámica de estos delincuentes es qué pasa y qué hacen con sus víctimas. Una cosa es dejarlas en sitios donde sean fácilmente descubiertas, que pase a alguien y la salle con total facilidad repito y que se dispare la alarma, y otra es dejarlas en un terreno con una vegetación muy espesa, alejada de tránsito vehicular o tránsito de personas. Eso, de hecho, es lo que facilitó el trabajo de muchos cereales, a propósito de que está sonando más en estos días Luis Alfredo Garabito, pero que sucedió también con Pedro Alonso López, con Daniel Camargo Barbosa, con Luis Gregorio Ramírez, incluso con el propio fredy Valencia. En consecuencia, hay un tema de geografía que les ayuda a ser muy prolíficos. Pero también, y esto es muy diferente a la cerealidad en otros países es la movilidad. Nuestros cereales se mueven muchísimo y esto es un fenómeno muy particular que realmente estamos en mora de estudiar. Y pues los casos más emblemáticos, sin lugar a dudas, son aquellos cereales que han pasado fronteras y en otros países han dejado su huella de sangre. Entonces, si no es cierto, es un fenómeno muy transversal. Tiene muchos factores. Aquí, en Colombia, tiene unas particularidades que espero que esteban en el segundo aniversario, es decir, dentro de diez años complemente el libro y nos expliqué por qué nuestros cereales se mueven tanto. Sí, pero yo creo que has hecho una disertación con perdón, o sea genial, genial en el sentido que, efectivamente, aquí, el abandono de ciertos territorios y la orografía del país, que es uno de lo más complejo del mundo, hace que sea mucho más fácil liquidar a alguien desaparecerlo y Chao y yo lo viví cuando estuve investigando omnis, que yo no fui investigar crímenes en mis investigaciones sobre el fenómeno OMNI, en la cuenca amazónica, en concreto en Leticia, y como hablaban de mucha cabeza, así que aparecía un cadáver sin cabeza y tal y lo habían relacionado con las luces, porque habían visto las luces y desde mi punto de vista, no tenía ninguna relación con las luces eran ajustes de cuentas del narcotráfico, otras cosas que dejaban esa firma y demás. Y además, esos crímenes no se perseguían en un pueblo indígena perdido, donde Dios fue a echarse la siesta y a la gente. Bueno, pues no llega, no llegar a justicia, ni llega nada. Es que acabas de poner, creo, un problema social súper importante, también para entender un libro como el de Esteban los monstruos en Colombia, si existen. Y otra cosa te lo tengo que preguntar brevemente, aunque creo que has dicho en otros programas. Pero la psicopatía es una enfermedad, o sea, el que nace psicópata psicópata, aunque nazca en el estratos seis y en Bogotá, o aunque nazca en una vereda obvio, si nacen una pereda ese psicópata podrá hacer en un sitio perdido, podrá hacer mucho daño. Ok pues, Juan Acá, hay que hacer una diferenciación muy marcada porque y antes de contestarte ya, en la cultura popular se ha asociado psicopatía igual asesino en serie asesino en serie igual psicopatía, y eso es una asociación muy dada por los medios de comunicación, a veces también por el manejo de los términos con carencia de seriedad. Pero lo cierto es que no todos los asesinos en serie son psicópatas. Hay asesinos en serie que presentan enfermedades mentales, como la esquizofrenia. Por lo tanto, sí cometen actos atroces, pero difícilmente entienden lo que está pasando y que lo que están haciendo es un delito. Habrá otros que tienen otro tipo de trastornos mentales que no tienen nada que ver con la psicopatía. Por lo tanto, aquí y ayúdame con esto esteban móntate conmigo en este movimiento de no todo asesino en serie es un psicópo si no todas, sino en serio es un psicópata. No es verdad y yo lo digo en todas las charlas cuando me preguntan, y yo siempre digo no todas en una serie psicópata y no todos psicópata. De esas seño en serie es más la psicopatía como tal. Y los estudios que ha hecho, por ejemplo, Robert Heare y los estudios que ha hecho los científicos contemporáneos nos dicen que existe y que tiene un porcentaje que varía de acuerdo a la población. A los estudios, por ejemplo, hay más psicópatas en los bancos, hay más psicópatas. En worldf Street hay más psicópatas? Entre los médicos hay más psicópatas? Entre los políticos hay más psicópatas. Es más. Uno podría decir, si coge criminales, que hay una alta probabilidad de que muchos criminales probabilidad que está en una cárcel sean psicópatas, pero no todos lo son. Es más, Es mucho más probable que haya más políticos psicópatas que, por ejemplo, personas que uno creería que están presas por robos menores que sean psicópatas. O sea una cosa que tiene juangel El psicópata es que no siente culpa, que tiene locuosidad, que puede mentir muy fácil. Ese es el político perfecto, ese es el Senador perfecto, ese es el Presidente perfecto. Y además, todos perdón unos megalomanos tremendos, como son los psicópatas, pero a una megalomanía, un ego que no les cabe en el universo y siempre tienen la razón. Y todo el mundo está equivocado. Menos ellos, o sea, totalmente de acuerdo con este Bank Group vuestras opiniones y comentarios a través del número de enigma caracol que creo que muchos vais a estar también de acuerdo con lo que acaba de decir este Bancruz. Efectivamente, hay muchísimos psicópatas que jamás de linkan en la vida. La gran mayoría de ellos edin así es Juange y creo que, como ya nos vamos, ahorita prontico a las noticias. Solo quisiera cerrar contestándote la pregunta. Y aquí es donde se vienen los comentarios, así como te envían comentarios con hashtag te odiamos Juan Jesús. Aquí vienen los comentarios adversos contra mí cuando digo lo siguiente, el psico ópata nace. La psicopatía tiene un fundamento neurobiológico que implica la alteración en el funcionamiento de la corteza prefrontal, donde está la conciencia, la empatía, las estructuras neuronales que realmente nos hacen primordialmente humanos. Otra cosa es que, como le decía muy bien Esteban, ese comportamiento se encauce por el lado más oscuro de la fuerza y terminen convirtiéndose en criminales de alto nivel o en criminales violentos. Pero realmente hay muchos psicópatas integrados que puede que no sean los mejores jefes o compañeros de trabajo o políticos, pero ciertamente nos llegarán al plano del asesino en serio. Hay una frase que dijo Robert Ger Juan Ge qué pena disculpame? Una frase que dijo Robert Her en su momento, que es el gran investigador de psicópatas norteaméricano. Hay varios, pero él es uno de los más antiguos. Digámoslo así y dice si no hubiera estudiado los psicópatas en las prisiones, los hubiera investido en la Bolsa de Valores. Eso es lo que dice él, porque el psicópata engaña muy fácil, no le duele. Es Jorge saben dónde usted puede encontrar psicópatas fácilmente en lugares donde cobren dinero en una empresa, porque al que cobra dinero y no le importa embargar a una persona anciana que va a perder la casa y que no le duele es el más eficiente. Y por eso escala. Por eso ahí los encuentros más fácil que en una estación de policía, porque robaron caldo de gallina o cuña o con un arma asustaron a alguien es diferente. No es diferente. Claro que también los puede ver. Qué buena radiografía de la sociedad actual del mundo en el siglo XXI acaba de hacer mi amigo este Bancoud. Continuamos con noche de misterio oy buceando en las partes más oscuras de la mente humana a través de este libro. Los monstruos en Colombia. Si existen con las historias de algunos de los psicópatas más importantes de la historia. Por desgracia, muchos de ellos aquí en Colombia estaban cruz. Cómo decidiste los capítulos fue una especie de ranking macabro de por número de criminal por número de víctimas o fue por curiosidades en su vida o por qué escogiste estos psicópatas y no otros. Cuando yo era niño Juange recuerdo dos historias que quiero contarles para que entienden más o menos. Por qué me interesa en esto? Recuerdo que cuando era niño estaba en Bucaramanga, mi familia es de Santander, una región de bo de Colombia, muy muy, muy bonita, y me decían ahí, en Bucaramanga, que había un vampiro que atacaba a los niños. Yo pensé que era una historia. Me imaginaba un vampiro como drácula, un osferatu, y resulta que decían que era el vampiro de la Rosita. Con el tiempo se descubrió que era un asesino en serie y es uno de los sellos en serie más famosos de Santander. Y recuerdo mucho que decían también el vampiro blis número ciento veintipico, porque ese era el número que colocaba sobre los cuerpos de los niños Y a mí me asombró muchísimo cómo toda la ciudad le tenía miedo al vampiro y decían que por la noche se robaba a los niños que lo veían como una sombra que se metía en las casas y que luego desaparecía y que lo veían flotar. O sea, había un montón de leyendas increíbles que me llamaron la atención. Y luego recuerdo, hablando con mi abuela, ella me contó una historia que yo repito siempre y que está en el libro, y es que mi abuelo, que llevaba recuas de mulas en las montañas de Colombia más onos de mil novecientos treinta cuarenta, cuando no había carreteras, entonces eran mulas y camine por las montañas hacia arriba, entre barro llevando bultos de café y los lleva para Venezuela desde una zona que se llamaba ya acá siete días caminando. Entonces ellos se quedaban en posadas campesinas, casas campesinas. Le llamaban y ahí había gente que les arrendaba habitaciones. Mi abuelo se quedó en una de esas casas y él dice yo no lo conocí. Decía mi abuela que él se quedó a dormir, dejó afuera las mulas y que olía a metal y que olía a podrido y que olía a mortecino y que él sentía ese olor inmundo. Pero él decía no. Eso son las velas, porque en ese tiempo prendían velas de cebo. No sé si Juan Velas conoció en España o no cada clase aquí, en Colombia, antes de la cena serra velas de parafina, que son las que utilizaban ahora que son de petróleo. Eran velas hechas con grasa de animal muerto. Esas eran las velas que se usaban en Colombia, velas de cebo que era grasa de marrano, grasa de vaca, grasa de todo lo que se mueva y se comiera cogían la grasa y hacían las velas y claro eso huele a muerto. Entonces mi abuelo decía no, esto es la pura ve la pura vela aquí, esto es este dolor tan inmundo, es que aquí tenían las velas prendidas. Y entonces él dice y me dice mi abuela que él alargó la mano y tocó en el piso como una melcocha, como algo baboso, que se le pegó y se asustó y dijo bueno aprender mi propia esperma, mi propia vela. La aprendió, iluminó al suelo y había juágulos de sangre y había regueros de sangre por todos lados y se asustó mucho, abrió la ventana y salió corriendo y dice que dejó las mulas botadas y llegó a un pueblo Y cuando llegó al pueblo, con todo la historia le dijeron. Ay sabe qué es que en esa casa se desaparece la gente, todo el que pasa por ahí se queda a dormir, se desaparece, lo matan Y ahí me quedó la idea de cómo existen personas así en el mundo, cómo hay gente así. Qué historia tan fuerte y tan espectacular. Yo creo que nos ha puesto los pelos de punta absolutamente todo oye. Yo creo que es normal. Vale que arranquemos con un personaje que es y a la que nos lo corroboren. Juraría que es el asesino en serie con más número de víctimas del mundo, que es el señor Pedro Alonso López, el mons de los Andes un tipo además que fue por diferentes países, Colombia, Perú, Ecuador, y que se fue zafando de la justicia y que era todo un megalo humano. Además, como la historia de este señor Esteban Cruz Bueno, Pedro Aloo López es un personaje que nació el ocho de octubre de mil novecientos cuarenta y ocho. Se cree que nació en un pueblo que se llama Santa Isabel. Tolima afuera entre el campo. Tuvo una mamá y un papá que soportaron la violencia y al papá se lo mataron. Se lo mataron en plena violencia. Era una época en que en Colombia cogían a la gente y le decían que el corte de Corbata, muy conocido en el mundo, porque cortaban el cuello y sacaban la lengua, o uno terrible que era el de Franela, que le quitaran la cabeza y queda la gente como si tuviera una camiseta de carne, o les cortaban la cabeza, los brazos y las piernas y se llamaba corte de florero porque metían en el hueco de la cabeza, las piernas, los brazos y todo, y quedaba como un Florero y se los ponían a veces encima de las mesas o encima o al entrar de las casas. Era una época muy violenta. Al papá de Pedro Alonso lo mataron así y la mamá, que se llamaba Benilda López de Castañeda, se fue a vivir a un pueblito que se llama Espinal y en ese pueblo que se llama Espinal, ahí creció él cuando era niño. Hay un montón de mitos y leyendas que dicen que cuando era niño intentó violar a la hermana que cuando era niño, pero eso no está confirmado. Es una leyenda casi internet. Lo que sí sé porque se ha entrevistado a los hermanos es y a los medio hermanos es que Pedro Alonso, de pequeño sí tenía unas actitudes muy muy violentas y la mamá lo castigaba de forma muy fuerte. Como en Colombia en ese tiempo, le daba palazos lo amarraba a un árbol, le prendía fuego en los pies. O sea, esto es lo que iba a decir. Pero en Colombia el Rejo todavía se aplicaba y todavía se aplica y mucho maltrato a los niños. Y en ese tiempo, pues era peor porque a todo el mundo le daban jugueteras. Y eso entonces Pedro Alonso se escapa de la casa, como se escaparon muchos colombianos. Valga a decir se escapa de la casa y se viene caminando a Bogotá. Él dice que se vino caminando desde el Espinal a Bogotá y llegó y vivió en las calles como un niño de la calle, y ahí conoció la droga. Aprendió a fumar Basuco, dormía en él, dormía en las calles, robaba como un niño de la calle. Lo capturan. Sabemos que estuvo en la cárcel porque tenemos datos de que estuvo en la cárcel y una vez estuvo en la cárcel Juange se cree que lo abusaron. Esa es otra leyenda urbana que no está confirmada. No hay ningún texto real que diga que fue abusado, pero sí sabemos que ahí él dice que reaccionó. Él dice, él dijo que reaccionó y así mató a la primera persona y que desde ese día iba a convertirse en una especie de vengador. Él lo dijo por ahí en Ecuador, en una entrevista y que desde ese momento dijo que no iba a volver a ser víctima, sino que iba a ser un victimario. Eso es lo que hice. Él no se sabe si eso es real. O sea, no tenemos todos los documentos. Yo trato de encontrarlos en los archivos judiciales y realmente no los ha encontrado y él sale de la cárcel y ahí empieza su carrera alictiva, porque empieza a irse caminando. Iba de pueblo en pueblo. Tiene una itinerancia muy grande. Él dice, por ejemplo, en los textos. Cuando lo entrevista, le pregunta a usted cómo comía, de qué comía. Entonces él dice no. Yo iba por el camino y veía una gallina, mataba a la gallina y la vendía y con eso compraba comida, robaba todo el camino. Decía que pasaba por una tienda y si la gente dejaba fuera de naranjas, cogía dos naranjas y se iba o sea, y trabajaba también itinerantemente en los pueblos y en cada pueblo en el que empezó a llegar tristemente, empezó a dejar un rastro de víctimas que después siguió un periodista muy famoso que escribe un libro que se llama El estrangulador de los Andes, que se fue pueblo por pueblo que fue gómez Remolina que después lo mató Campolillas delgado. Eso es muy loco y iba a pueblo por pueblo y en cada pueblo, pues dejaba una víctima y seguía caminando. Eso es lo que dicen que fue difícil me corregir al doctor Olaya de comprobar y de alguna manera saber cuántas víctimas reales, porque él no las confesó todas, sino que se fue caminando pueblo por pueblo y después pasó la frontera de Colombia y llegó a Ecuador y en Ecuador siguió matando niñas pueblo por pueblo hasta que llega a la frontera con Perú y la pasa en una zona que se llama guas Verdes Juan que yo fui hasta allá es la frontera de Huaquillas, se llama sin Huaquillas y de otros aguas Verdes Peru Tumbes y la diferencia con Perú, Y esto sí tiene que ver con la geografía y tierra so el doctor Olaya. Cuando uno pasa Perú, se vuelve todo un desierto, no crece un pasto y los pueblos quedan casi a ochenta cien kilómetros uno del otro, porque quedan como entre valles de ríos que bajan de la sierra. Y es un desierto donde no crece nada, donde no hay nada. Entonces, pero Alonso López no pudo seguir y se devolvió y se devolvió a Ecuador, donde se hay, como en Colombia, un pueblo cada veinte kilómetros cada cuarenta hasta que llega a la ciudad de Ambato, como habían tantas víctimas en Ecuador. Todos estaban pensando que había una secta de asesinos cereal, una secta de satánicos, decían todos. El Presidente estaba el Presidente Cordero López Cordeo, que se llamaba Apelludo, estaba completamente desesperado. Decían que había un barco en el mar a donde se habían llevado las niñas y allá las violaban unos extranjeros. Eso decían algo como de adenocromo. Leyendo toda una leyenda urbana se montó en torno a la víctima porque no sabían quién era el asesino claro, porque habían desaparecido en menos de doce meses, algo así como cincuenta niñas en todo Ecuador. Entonces decían que era que estaban vendiendo órganos humanos y la policía estaba buscando de Ecuador gente que vendiera órganos subhumanos. Decían y yo encontré los apuntes de prensa de gente que decía. Yo sé yo he visto a unos hombres blancos como pleyadianos o algo así, blancos de ojos azules que se roban las niñas y se las lleva en una lancha en Esmeraldas porque tiene un barco donde tienen un burdel internacional a donde van los gringos ricos a violarlas. O sea, ese era un mito que empezó a tejerse y al final lo capturan. No la policía, no lo captura, una agente de seguridad, lo capturan las señoras que hacen comida en la plaza de mercado de ambato, que hacen una empanadas, que hacen sopa, porque allá llegó Pedro Alonso y convenció a una niña y ya se le iba llevando y todas las señoras lo capturaron y lo iban a linchar y la policía ambato lo llevó preso y ya lo iban a soltar. Lo iban a soltar. Cuando un capitán que aparentemente y un sacerdote dos personajes que estudian allá, yo alcancé a tener los registros, los audios le dicen hombre. Usted tiene algo que ver con esto. Usted por qué se iba a llevar a esa niña. Entonces él se quedó callado. No decía nada hasta que le dijeron quiere. Le damos pollo y usted nos cuenta. Le damos un pollito asado y usted nos cuentan. Y lo tenían aguantando dos días hambre. Entonces le dije le llevaron el pollo Y cuando el tipo dijo así, pollo y gaseosa. Y cuando empezó a comer, digo sí, tengo otras tres y todos dijeron no. Esto es mentira llévenos y lo llevaron a un puente muy famoso, que es el puente de Ambato. Es un puente muy grande Y abajo del puente tristemente encontraron dos cuerpos Y ahí fue que empezó a conocerse ya como el monstruo de los Andes, porque la policía tuvo una muy buena gestión. Pienso para la época que fue tratar de decirle darle cosas para que fuera confesando y fueron sacando cuerpos por varias partes. La noticia se regó y desde entonces lo conocemos como el monstruo de los Andes, Edwin Hola ya vaya pedazo de historia, también narrada, como siempre obvio que es un genio de la narración por este ban cruz qué personaje, o sea, por un lado, yo lo veo, o sea un auténticonsulto viviente, familia desestructurada, paliza de niño, se tiene que escapar para que los mismos padres no acaben con él. Y en la calle va aprendiendo. Va aprendiendo cómo se roba, cómo se estafa, cómo se hace cualquier cosa y se va creando toda una personalidad criminal brutal, porque claro es que hay gente que piensa que el monstruo de los Andes tiene más de doscientas víctimas mortales, sería el asesino en serie con más número de víctimas del mundo es mismo la y amigo. Bueno, vamos por partes. Lo primero, para los que quedaron interesados en la historia del vampiro se llama Pedro Calderón y mató a dos niños. Y si es una historia bien interesante y es un ejemplo, muy bueno, por ejemplo, por ejemplo, por ejemplo, de que no todos los asesinos en serie son psicópatas. Calderón tenía una enfermedad mental y por eso era que mataba y pues a los niños. Cerrando ese punto, yo creo que hay que abrir otro hashtag. Esteban saca el audiolibro, algo así por el estilo, porque, efectivamente, la forma en que narraban esta historia es maravillosa y yo creo que sería un buen complemento el audio libro de su libro. Es una cosa loquísima. Ahora bien, sí, sí, Pedro Alonso López es todo un personaje en la historia criminológica de Colombia. Es casi ustedes lo han dicho una leyenda, principalmente por el número de sus víctimas, porque realmente que le haya quitado la vida niños, pues el único no sería, infortunadamente, el único que cruza fronteras, tampoco el único que utiliza la estrangulación para quitar la vida, pues menos, es decir, su número. Es lo que lo hace reconocido. Pero acá hay algo interesante y lo mencionabas esteban a su momento, y es que todo partió. O sea, las cifras con las que contamos realmente son a partir de su relato, de su respuesta al poyo, a las comodidades, a las bebidas, al buen trato, porque en algún punto, cuando ya dejó de recibir ese tipo de tratos y de prevendas, pues el tipo cerró la ventana y dejó de contar todo lo demás. Son estimaciones, son aproximaciones a una cantidad y, como lo explica muy bien Esteban en su libro, hay algunos delincuentes, no únicamente asesinos en series, sino también violadores, incluso estafadores que, en aras de mostrarse más grandes de en aras de expresar su narcisismo patológico, llegan a exagerar la cantidad de víctimas que tuvieron de hecho garabito en algún momento. Empezó por esa tendencia hasta que se le hicieron el pare como a ver. Vamos a ponernos serios, pero independientemente de que hayan sido cien de que hayan sido doscientos trescientos, no le quita que sí fue uno de los personajes que más tragedia sembró en estos tres países y, de hecho, casi que empezó a marcar la pauta de lo que haría uno que Esteban también analiza de manera maravillosa y que para mí es el más fascinante de los asesinos en serio y colombianos, que fue Daniel Camargo Barbosa. Es todo un personaje impresionante, pero sí, Pedro Alonso López quedó impreso en la cultura colombiana como uno de los más y mundial casi común, de los más grandes asesinos en seria. Pese a que no está confirmada, tenemos un audio que nos ha conseguido. Este un audiativo de una televisión ecuatoriana donde habla Pedro Alonso López, el monstruo de los Andes. Ponense el audio número uno. Por favor, Alejandro, si me quejo es por mi porvenir, porque yo mi porvenir característicamente mi porvenir a sido un porvenir desquilibrado, un ser quizás olvidado de la sociedad. No puede ser que casualmente no estaba en contacto con ciertas sociedades, porque yo me he mostrado una persona con ciertas influencias y casualmente pocas palabras tile hecho sabiduría. Y más que cuando el hombre no tiene un espíritu, digamos evolucionado como para ponerse en contacto, para buscarlo, un porvenir, para sobre quizás como para salir del del bajo mundo en el que se haya uno revuelto. Me comprete yo soy la revelación de los seres humanos, porque todavía no he procleau una semilla. No hay amor. Bueno, Señores, yo oigo esto y me quedo en shock porque yo imaginaba la voz y hablar el monstruo de los under prácticamente como si fuera un demente, un tontorrón, alguien sin educación y sin cultura. Pero el tipo tiene una verborrea, la locuacidad, aunque lo que diga es incoherente, vale el amor. No falta amor. Tal o sea, es que el tipo, encima de todo, habla como si fuera un iluminado. Qué opináis Edwin o este ban cruz mira aquí vemos y chique chevere que podamos tener acceso a estos registros, porque de alguna manera nos ponen a estos personajes de carne y hueso y nos los aterrizan. No, porque una cosa que un impacto negativo del entretenimiento al haber utilizado este tipo de personajes es elevarlos a un punto de inteligentísimos criminales con un coeficiente altísimo habilidoso cultos. Pero cuando uno escucha a este tipo de personajes y otros, incluso más recientes y actuales, se da cuenta que realmente no lo son así. Son personas que, pese a lo que tú dices guaje de locuacidad. Realmente, si uno analiza el discurso, uno encuentra un pensamiento totalmente desorganizado, uno encuentra una falta de hilación con las ideas de correlación entre ellas, brincos muy abruptos entre uno y otro. Y eso realmente sería indicativo más y aquí, obviamente voy a hacer lo que no se debería hacer, pero aquí ya, por ese lado, yo estaría descartando la psicopatía y estaría pensando más en un trastorno. Esquisoide que es incluso muy marcado en aquellas personas, como lo vemos aquí en este discurso, una orientación en su pensamiento a cosas supraterrenales, ya una especie de ideación o delirio casi que místico, porque esteban recuerdan los porfa, porque difícilmente voy a alcanzar tu nivel, pero cuando él dice cuando ya él reconoce que sus muñequitas no, porque además, era como las trataba, no estaban con personas, sino con un ser muy especial, pues adivinen ustedes y Esteban Dinos a quién se refería con ese ser muy especial, un ser de luz, pues a él mismo o no Esteban Doctor Holaria, claro y juange también y los oyentes lo que decía el monstruo de los Andes es realmente aterrador. Yo recuerdo mientras investigaba para el libro de los monstruos en Colombia, sí existen donde están parte de los textos judiciales y que saqué de grabaciones de la voz de Pedro Alonso como las que acabamos de escuchar. Ahí hay lo que dice el Doctor Hola. Ya hay un discurso desconectado, hay un discurso extraño, pero también hay unas cosas muy locas, por ejemplo, pero Alonso López todo el tiempo dice que es un revolucionario, que es un revolucionario del mundo, porque él vino a hacer que las niñas no sufran y que él las mata para que no sufran la pobreza y que él va primero llegó a Colombi, que en Colombia dejó muchas muertes, que después fue a Perú y que no pudo seguir porque había un desierto y entonces que no podía avanzar y después mató muchas niñas en Ecuador, pero que le pedía entonces a los Estados Unidos que lo llevaran, porque sabía que en Estados Unidos había muchas niñas que sufrían y él iba a ir para que ya no murieran, que él iba a ir a matarlas y les llamaba sus muñequitas y decía yo tenía a mis muñequitas. Y algo que él hacía que es muy muy extraño y muy retorcido es que después de que cometía los homicidios con los cadáveres, wou dormía con los cuerpos y después los dejaba. Pero hacía esa y otra cosa que él decía que está. En todos los blogs, que está. Pero es real, O sea, eso sí, es real, ese ya no es leyenda. Él lo dijo muchas veces le decían y usted qué hacía cuando mataba, qué recuerda, y él dice. Yo miraba los ojos de las víctimas porque me gustaba ver el momento en que ya se morían, porque los ojos se contraen y ese momento para mí es sagrado y me conectaba con el universo. O sea, había suerte de mística, había un montón de cosas ahí retorcidas en un pensamiento desorganizado. Eso es lo que había. Pienso Yo no soy un psicólogo, sí, porque lo que tenía este tipo y en ese audio quedaba muy claro. Era como un tema místico que me parece increíble, y eso no sería de un psicópata. Entonces no, eso sería una patología diferente. No. No, no. De hecho, el tema místico o cual cuando hablamos de psicópatas, está más orientado a esto. Lo sabe muy bien Esteban, A propósito de haber citado a Robert Hear, el misticismo lo utiliza en los psicópatas más para demostrar que ya no son un riesgo que se han reformado. Por ejemplo, muchos aceptan ciertos cultos o ciertas creencias religiosas, pero porque en países como Estados Unidos, eso de alguna manera se ve bien ante el Comité de Libertad bajo palabra. Pero pues en estos territorios donde a duras penas tenemos penas altas, pues no funciona mucho. Pero es parte de la estrategia de manipular a su entorno para decir hey, ya no soy un peligro miren soy un ser de luz, no de los que nos invita a ser Esteban, sino de los otros. Entonces aquí el misticismo. A mí, obviamente estoy siendo muy abezado, muy especulativo, pero a mí me sugeriría un pensamiento más trastornado, o sea, psicopatía. Por ahí no fue. No es un personaje, o sea, vamos a ver el tipo. Es un criminal, pero lo que hace es win Olaya analizar la personalidad del sujeto. Y, además, tenemos la suerte de que que Esteban encontró ese audio de hace muchas décadas en una televisión ecuatoriana. Nos permite realmente durante unos segundos con la imaginación estar delante de ese asesino de ese criminal uno de los criminales que más víctima, por desgracia, apuntó en su currículum, sino el que más del mundo, que no es poco la verdad, que es un personaje fascinante. Qué pena todas las barbaridades absolutas que hizo la noche de Misterio caracol Ratis hoy haciendo una inmersión en la mente criminal en cómo determinados personajes pueden llegar a hacer barbaridades que pasadas, décadas, siglos y yo creo que incluso aunque pasen mileniol, nos seguirán aterrando. Pero es fundamental comprenderlos, comprender su historia y lo que hay detrás, detrás para que sociedad, para que, como sociedad, todos podamos actuar y este tipo de cosas no vuelvan a pasar. Creo que sería lo más importante Hemos tenido la suerte, gracias al trabajo de investigación de Esteban Death, escuchar la voz del monstruo de los Andes, de Pedro Alonso López con esa vida completamente desestructurada. Pero Esteban Cruz, como es tan buen investigador, tiene incluso un segundo audio. Vamos a escucharlo. Alejandro, por favor, tú sodrías llevar un archivo de los nombres de las muchachas. No. No, no, no, nada de archivo. Unas anotaciones donde mi compañero de causa o ya mi compañero ya danza y enseñaba las intracciones que él cometías para el camino dan una borrara esos sitios a que yo unas anotaciones y eso no sirvió para una mejor investigación A los hechos, a la invasión de los hechos, importarte lo que está impune, no, aunque sí yo lo hecho, cómo lo encarnaba c a los cuerpos. Eso que hace dice punta aún cómo se es. Así como cuando se muere un fin el moviento animal. No echaban pajas gracia a qué prima, quizás para cometer el helechos. Si tal vez se seleccionaba a la persona o a la persona que asomaba como yo le acabo de decir a la otra personas que tomaban por qué les decían. Bueno, yo no sabía esto. Sobre el estúpido la morbosidad, aprendí Tengo remordimiento, repetimiento, Tengo remordimiento de arrepentimiento y conciencia por lo que hice que lo no solo dice yaro, madre mía, qué frases he descubierto el estupido y la morbosidad, pero yo lo aprendí. Me enseñaron. Le echa la culpa. Digamos al ambiente terrible en el que se educó de niño para justiciar su barbarie y luego también me parece increíble. Es como si le preguntaras a un niño pequeño oye has asesinado a fulanito. Sí, y además tomaba notas ya por el camino y me ha parecido que hablaba como una especie de amigo invisible. Yo se lo contaba. No sé quién, tal Edwin, cómo se come esto. Ya me imagino lo difícil que es tu trabajo, porque y creo que lo estamos compartiendo a mismo con todo la audiencia de caracol radio o sea, es un discurso yo alucino macho es que no sé ni cómo calificarlo. Sí, realmente es como armar un rompecabezas, Y es un rompecabezas que no es estático, sino que se va moviendo los relatos. Si bien es cierto, como lo analizábamos hace un momento, los discursos son reflejo de cómo opera el pensamiento necesariamente se van a alterar en la medida en que el pensamiento cambie. Es una relación casi que bidireccional y en este caso ya observamos un discurso más organizado y bueno y cae en temas típicos, no esteban el de el compañero de andanzas, o sea, no fui, yo fue otro y yo estuve ahí casi que por coincidencias y por circunstancias de la vida, que no es un discurso ajeno a este tipo de delincuentes, claro, pero pero por qué dice eso no fui, yo fui y otro, como si estaba con alguien, porque yo lo que he entendido, por bueno, lo he entendido yo, porque es difícil entender esto vale o sea, no lo sé, pero lo que he entendido en ese audio básicamente era eso, no era como que no y porque que llevaba un diario con anotaciones de lo que iba haciendo, diario que me imagino que nunca apareció. Luego nos contará este ban crud. Pero que como que alguien iba con él, o sea, todo esto está mintiendo Edwing, lo que pasa es que aquí faltaría un detalle fundamental para entender qué es lo que está pasando en la cabeza de Pedro Alonso? Qué era lo que estaba pasando perdón en la cabeza de Pedro Alonso, Y es saber, en qué momento se grabó esto, Porque, a medida que avanza el proceso como lo narrábamos, hace un rato, él se cerró a la investigación. Él ya dejó de cooperar con las autoridades ecuatorianas y, en consecuencia, lo que les conté les conté y listo hasta aquí fue, por lo tanto, si él ya advirtiendo un grado de responsabilidad frente a estos hechos. Quisiera quitarse esa responsabilidad, pues la más fácil es decir yo no fui. Fue otra persona la que estaba cometiendo los delitos y yo, sencillamente casi que empecé a trabajar como cronista para llevarle el registro en caso de que en algún momento se diera la investigación, casi como él de sí tratando desconocer que incluso en ese rol no tenía responsabilidad. Entonces creo que es más esa estrategia de disminuir su responsabilidad, que ojo, algunos podrán asociar ah si ve que sí es psicópata. Bueno, yo les haría una pregunta abierta a todos nuestros oyentes. Cuántos de ustedes han asumido con total franqueza, con total tranquilidad y de manera muy abierta su responsabilidad cuando han roto un plato, cuando han insultado a alguien, cuando han cometido una falta la naturaleza humana. Siempre nos va a llevar a evadir la responsabilidad. Por lo tanto, que quiera como evadirse en este caso no es un síntoma de psicopatía. Hashtag. No todos los asesinos seriales son psicópatas, pero sí, es muy interesante lo que él empieza a decir sin lugar a dudas, claro porque él se considera una víctima, una víctima de la sociedad y esto yo no sé hasta qué puntos peligrosos, porque era también digo una cosa. Uno se va al peor barrio de Colombia, a lo más pobre y tal y no todos son asesinos, ni todos son ladrones y muchos se crían igual, por de gracia, en este ambiente de violencia. Sin embargo, ahí lo que yo creo que quiere moverle como el corazón a la sociedad de que él fue una víctima y en el fondo de esto responsabilidad de todo. Yo no sé qué trastorno mental tiene este man pero yo alucino este ban cruz. Hay una cosa que pasa mucho cuando uno va a una cárcel o, habla con criminales y el doctor la ya también debe haber vivido esto la primera vez que lo voy a compartirá en público. Y ese cuando uno habla con criminales, todos son inocentes. Todos siempre dicen yo no fui, o fue la circunstancia. Muchos no aceptan nunca la culpabilidad. Hoy dicen sí tengo remordimientos. Ya me limpie Dios, ya me perdonó, o sea casi ninguno a decir sí, es terrible lo que hice y me merezco lo que estoy viviendo aquí en la cárcel. Casi ninguno va a decir algo así, muy poco. Lo hice ahora. Pedro Alonso López, que esto es impresionante lo que acabamos de escuchar. Él decía en algún momento, bien lo dijo el otro playa cuando dejó de cora colaborar porque se dio cuenta que lo iba a condenar. Entonces empezó a decir yo no fui, fue otra persona. Yo era un ayudante. Yo descubrí que el nombre de la persona que él acusaba de que era su ayudante, era su mejor amigo de infancia que ya estaba muerto no y que era un carnicero. Cuando era niño, Pedro Alonso López le encantaba ir al lugar en donde mataban las reces al matadero a la pesa de Espinal y se escapaba del colegio para ver cómo su amigo, el carnicero, mataba al ganado y degollaba a los chivos y mataba. Le encantaba ver cómo mataba a los animales. Después, en Ecuador, va a decir yo no fui el que los mató. Fue pongámosle un nombre Gustavo y ese Gustavo era ya estaba muerto. Entonces es muy loco todo el asunto. Y otra cosa que muestra algo muy extraño, pero a los so López es que él siempre se identificó con un número de cédula y todos los juicios en Ecuador, número de intificación personal y en Colombia están bajo ese número. Pero ese número es falso. Ese también era un número de un señor que él conocía solamente hasta el año dos mil, algo que él fue una vez liberado. Le dieron un número de cédula porque antes estaba usurpando una identidad de otra persona muerta. Era loco, pero no era tonto, o sea porque tenía hasta un número de cédulas que él decía que ni siquiera era suyo por si pasaba cualquier cosa que la culpa la tuviera otro. O sea, es un delirio que me parece tremendo. Bueno, vamos a ver. Este señor está en Ecuador y lo que yo lucino con esta historia es que después de unos años lo suelta fue así. No se escapó de la cárcel en Plan Spiderman. Ni nada de esto, sino que la justicia ecuatoriana a este criminal que yo creo que no tenía. No sé si tendría algún remedio psicológico o tal para que dejara delinquir lo, liberan y sale y obvio, se va de Ecuador, no se va del país. Cómo fue esa historia. Es tema mira. Lo desterraron claro qué pasó Juan Jesús al Museo de los Andes. Lo a pedularon solo pelo. Condenaron a dieciséis años de cárcel porque la justicia de Ecuador, la ley penal ecuatoriana, es parecida a la colombiana en la que no hay acumulación de penas. Esto qué significa que me van a condenar por la pena más alta. Voy a pagar la pena más alta. Entonces si yo me robo tres carros, pues no voy a pagar la suma de cada carro que me robé, que me darían quince años. Si no hubo voy a pagar, digamos solo seis años. Sí, entonces a los dieciséis años de estar preso. Pedro Alonso López fue liberado. Cuando lo liberaron fue un escándalo en Ecuador. Todo está grabado. Fue la prensa. Eso era increíble cantidad de gente. Las mamás de las víctimas fueron hasta allá y le tiraban piedras. Lo tuvieron que meter protegido en un convoy porque tenían detrás incluso carros y policías protegiéndolo porque lo querían matar. Y lo llevaron a Estaba una ciudad que se llama Otavalo en el norte y ahí un juez le dijo usted no es ecuatoriano, usted es colombiano y queda deportado. Lo llevan a la frontera de Colombia con Ecuador en mil novecientos noventa y cuatro a un puente que se llama el puente de Rumichaca. En ese momento, el encargado de manejar los pasos fronterizos en Colombia era el DAZ, el Departamento administrativo de Seguridad. Le dicen a los agentes del les vamos a entregar a este señor que es una asigna en serio y les vamos a entregar al monstruo de los Andes. Los señores del das revisan, llaman a Bogotá y no tienen cómo capturarlo ni hacer nada, porque ese aumento no tiene nada, o sea, queda libre. Y para que no se escape esto es muy demente, hacen vaca entre todos los agentes de dad, sacan de su bolsillo y le pagan un hotel en el centro de ipiales y lo vigilan todos los días hasta que desde el espinal lanzan una orden de captura y lo pueden coger preso. Y después esto es lo mans demente. Juan Jesús en mil novecientos noventa y ocho, un juez lo dejó libre porque lo declaró curado, porque cuando fue a juicio y no lo colocaron como si fuera un reo normal, sino lo decrearon un imputable porque decían que tenía un trastorno psiquiátrico y un juez, en algún momento que un peritazgo dijo queda libre. Y desde ese día no sabemos dónde está a ver a ver qué. Esto muy loco repasamos la historia entra en Colombia. Los agentes del dal le pagan hasta el hotel, luego van caminando por el país y deambulando y por qué, por qué lo trinca otra vez. Aquí la policía le imputan algún delito. Algo sí, señor, él lo imputan porque descubren eso sí lo hacen muy bien. Buscan casos y empiezan a preguntar y encuentran un caso del espinal Tolima y logran sacar rápidamente la boleta para capturarlo. O sea, trabaja muy rápido en ese momento el sistema judicial dan orden de captura, se lo llevan al espinal. Ese día hubo casi una asonada en el espinal. Yo encontré archivos de prensa donde todo el pueblo salió casi a matalo y tuvieron que devolverlo a Bogotá para juzgarlo en Bogotá, porque el pueblo entero se revolucionó y lo trajeron aquí en Bogotá y estuvo recluido en el anexo famoso anexo psiquiátrico de la modelo que ya está cerrado, que en su momento funcionó muchas veces y ahí lo liberaron en mil novecientos noventa y ocho. Lo más fuerte Juan Jesús, es que después la Interpol dijo esto, esto es absurdo y le volvieron a colocar boleta y tenía círcula roja, o tiene todavía círcula roja de Interpol desde el año dos mil dos. Y esto es lo más demente. Juan Jesús, el veintidós de septiembre de mil novecientos noventa y nueve, Pedro Alonso López, el monstruo de los Andes, vino a Bogotá, llegó a la registraduría de la candelaria del Centro y pidió una cédula nueva y le tomaron la foto. Y es la última foto que tenemos. Y después, esto es más demente, nadie dijo nada, nadie lo capturó, nadie le hicieron el trámite y le tomaron la foto en digital. Dos meses después fue a recogerla. No la recogió y se la llevó para la casa. Uno de los peores, supuestamente peor. Eso sí, si no seríales del mundo. Fue a sacarse las fotos de la cédula y después fue y la recrepui se le entregaron y no dijo nadie para esa época ya tenía órdenes de captura, O sea con orden de bujeda de captura. Primero no entiendo nada, O sea el juego de que hay en imputable porque supuestamente que estaba loco el tipo coge y sale tan tranquilo un día por la puerta y ya luego otra vez se le busca y estando un busque de captura coge y se saca hasta la cédula Y posiblemente ahora me gustaría también la opinión de este ban Croup. Plante Le voy a dar paso a Edwin, a Eddin Olaya que lo voy a dar que esta que salta. Luego me cuenta este ban Croud. Si además se supone que en esos últimos meses o años de vida de este personaje hizo más rívenes, pero Edwin c lo quería contarlo. No? No? No? No? No, que bueno solo mencionarles aquí entre nosotros que nos salga de aquí que ya la círcula roja de Interpol ya se canceló ya a hoy en día ya a los registros, porque yo hice esa revisión este año, precisamente ya no aparece nada. A nombre de Pedro Alonso López y que, claro esto nos invitaría también a una reflexión bien importante en cuanto a la comprensión del sistema judicial en ese momento de los fenómenos criminológicos. Partamos de que incluso desde el Derecho, difícilmente se percibe que alguien pueda cometer una cantidad decenas y decenas de homicidios. Sencillamente las normas establecen cuál va a ser el delito, cuáles son las características y pare de contar. Y así es como empiezo a operar también el sistema de justicia a la sazón también de estas normas de jurisprudencia, de costumbre y demás. Sin embargo, en este punto, la reflexión, al menos para mí como criminólogo, es súper clara. El sistema de justicia no estaba listo en Sudamérica en general y todavía le falta estar listo para el fenómeno de los homicidas en serie que no voy a entrar en la discusión de si la respuesta es cadena perpetua o si es pena de muerte o qué. Pero ciertamente no puede ser una medida igual a la que se le aplica a las otras personas y, por otro lado, a las otras personas que cometen un delito a claro. Y, por otro lado, que es muy curioso cómo a veces se tiende a considerar las ciencias del pensamiento de la salud como la psicología y la psiquiatría como muy exactas. Pero aquí queda evidente que estamos es manejando comportamiento humano. Estamos hablando de comportamiento humano. Los psiquiatras, los psicólogos son susceptibles de ser manipulados. Falta ver el estado de la ciencia este profesional psiquiatra que rindió el informe con el cual el juez consideró finalmente que Pedro Alonso era inimputable. Lo cierto es que hay muchos desafíos que nos presentan, incluso en la actualidad los asesinos en serio. Pero creo que fíjate que todo el mundo está pensando ahora mismo lo mismo que pienso yo, por ejemplo, a mí, que le pongan una pena a una persona de dieciséis años por asesinar varias niñas, me parece una pena ridícula. O sea, en Europa esa pena solo conozco el Código Penal español, por ejemplo, muy fácil hubieran dado prisión permanente revisable, la perpetua I revisable. Entonces y además mira lo digo ya dentro de una semana que hay mucha gente que me ha escrito por esto, que es algo de lo que está hablando ahora mismo todo el mundo. En América Latina vamos a hacer un programa del efecto buquele con periodistas del Salvador y Edwin Olaya va a estar súper invitado, porque esto es un debate social que hay ahora mismo son demasiado flojas la pena. Esto influye en callamasdelito menos delito, y esto es algo que se está hablando brutal. Pero quería decir algo Alejandro Banal, porque hay algo muy interesante en este caso, y es que en el año dos mil doce ocurrió el homicidio de una menor de edad en tum género, capital de boyacá de la niña Andrea Marcela García Buitrago y en su momento, las autoridades relacionaron este crimen con el primer asesinato que cometió Pepe Pedro Alonso de flor Alba Sánchez. La verdad, pues hasta donde entiendo el día de hoy, no hay claridad sobre si realmente este hombre pudo estar involucrado. El reitero en este crimen ocurrido en el año dos mil doce. Muy buenda tu amigo Esteban Cruz, se piensa que siguió asesinando después de salir de Bogotá. Quiero decirles dos cosas muy demente sobre Pedro Alonso López. Nació en mil novecientos cuarenta y ocho. No ya sería un anciano si está vivo, porque es muy probable que esté muerto. La investigación que han dicho o sea, esto es primero, es absurdo. Es uno de los peores hacernos en teoría en serie que ha habido en Colombia y lo dejaron salir. Bueno, hay que tener un montón de consideraciones, pero eso casi no pasa en ningún lugar del mundo. Primero lo dejaron salir, Después lo dejaron sacar su cédula, después lo dejaron reclamar su cédula. Después de eso se fue hasta la casa de la mamá. Llegó a la casa, tocó la puerta, la mamá le abrió la puerta, él la empujó y se robó todo lo que había en la casa y le dijo en el año dos mil a la mamá es que me voy a llevar todo mi herencia en vida. Y se robó hasta la cama. Desarmó la cama con las tablas y se llevó todo. Y quieren que les cuente algo muy demente. La cédula que sacó Pedro Alonso López no es la cédula con la que fue condenado porque él se había robado la identidad de alguien de su pueblo y el número de la cédula que sacó. Se los voy a decir y esto sí, doctor Olaya, quiero que lo le acabo de enviar a ustedes la foto para que la vea. El número de cédula es ochenta, cero nueve, dos, seis, treinta y tres de Bogotá. Es la cédula del monstruo de los Andes. Si uno la pone Hoy en día, lo acabo de hacer aquí en vivo, en el sistema de consulta de antecedentes judiciales, que es el que tienen los policías de Colombia cuando piden una identificación en la calle, para saber si uno lo coge en preso o no, si es requerido o no. La cédula de Pedro Alonso López sigue vigente y dice que no tiene antecedentes. Si hoy alguien se encuentra, pero Alonso López en la calle y le pide la cédula y consulta en el sistema antecente de judiciales del país. Sale López, Pedro Alonso no tiene antecedentes, bueno, pero Esteban yo tengo una pregunta como investigador también y tú cómo sabes que este Pedro Alonso López o cómo sabemos que este Pedro Alonso López es nuestro Pedro Alonso López, Porque ese número es el de la ficha, donde está la foto que él fue en mil novecientos noventa y nueve, Y esa foto donde aparece en el sistema de identificación de la policía, de la registraduría. Se los voy a enviar también y esa es la última foto que tenemos de Pedro Loso. Sube Twitter, suela al Twitter, porque aquí ya están pidiendo foto día Santo es el número, es el número que le asignó la registraduría de Colombia porque él no tenía cédula. Es el número que le registró, que le entregó la registraduría en mil novecientos noventa y nueve, y ese ahí es donde tenemos su última foto, que ya muestra el nombre mayor anciano. Entonces es muy demente esto. Pero cuando yo hice el trámite y eso lo van a encontrar el Libro de los monstruos en Colombia y dices con otros, hice el trámite de preguntarle a la registraduría y esto es muy loco qué pasó con Pedro Alonso López. La registradoría dice que fue dado de baja por que encontraron las huellas en un cadáver o. Sea, la registradoría de Colombia dice está muerto. Ese número se vio de baja porque fue positivo en medicina legal. Nos dieron las huellas y está muerto. Y el cadáver donde está ahí donde lo encontraron ese cadáver hasta ya no llegaba. Habría que ir a medicina legal y preguntar en qué fosa o en dónde lo metieron. Pero esto es muy loco. La registraduría lo da de baja, pero sigue activo para la procuraduría, para la policía y para la contraloría, que son los án y paladean duro para y para la dián. Yo creo que para muchos serían felices que no aparecieran en la dián, que parecían muertos para Ladian, pero Pedro Alonso, esto es muy demente. Pero Alonso aparece, como ya ha dado de baja, o sea que sus huellas las encontraron en un cadáver y se dio de baja, pero sigue registrado. Pero a los so López, en muchos sistemas y sale sin antecedentes o sea eso es muy demente sí. Eso para el sistema de justicia colombiano no no es algo positivo. Yo tengo un buen amigo amigo que se llama Esteban Cruz, que un día me dijo que es posible que lo asesinaran por la zona de la selva, porque hay gente que comentaba que llegó a la zona de leticia. O no. Me acuerdo que parte de la selva colombiana y que aparecieron algunos crímenes y que es posible que alguien se tomara la justicia por la mano, pero nunca lo podremos saber. Fue más o menos así. Esteban sí. Lo que pasa es que lo que dicen de Pedro los so López es que él, en algún momento, cuando se fue de él espinal, tomó rumbo a la zona sur del Huila hasta el Caquetá. Eso es lo que especulaban, porque decían que no se había vuelto a Bogo está, sino que se ha ido como a esa zona y muchos se especulan que ahí fue donde falleció. Pero también hay mil cosas. Juan que si tú buscas en YouTube, este es un enigma brutal, si tú colocas en YouTube o en Tiktok. Pero Alonso López, hay un montón de gente que crea un montón de mitos y leyendas que dicen. Yo lo conocí, yo hablé con él este espero Alonso López me lo acabo de encontrar. O sea, hay un montón de cosas. Continuamos con noche de misterio y aquí continuamos en este programa que se está sumergiendo, buceando en lo más oscuro de la mente humana y en este libro que tengo en la mano los monstruos en Colombia si existen, como es un libro nuevo que conmemora a los diez años del otro libro que fue un Betzeller mundial Esteban Cruz ha recopilado diferentes casos que, por desgracia, han sido noticia en Colombia en los últimos años y antes cente, Bambalina me comentaba este ban crudo. Hay un caso Juange que no te vas a creer que es el del loco de la piedra. Quién es este, señor y qué es lo que hizo para tener el dudo honor de aparecer en la en la reedición de tu libro. Sí, en los que vean el libro de los monstruos en Colombia, si existen, van a encontrar no solo los casos clásicos, sino los que han surgido en los últimos años. Y Juange, esto sucedió en plena pandemia mientras todos estábamos encerrados allí los tapabocas, el pico y género. Extraño que hubo todas esas cosas de mente es que hubo durante el covid cuando la gente, por ejemplo, lo echaba alcohol a la comida y todo durante todo ese tiempo. En el año dos mil veintiuno, durante el mes de abril veintiuno, en la ciudad de Medellín, empezaron a aparecer en un barrio que se llama Sevilla, los cuerpos de habitantes de la calle con fracturas en el cráneo muertos. Apareció el primero el quince de abril, El segundo apareció el diecinueve de abril y así fueron apareciendo uno tras otro. Al comienzo de la policía pensó que eran rencillas entre los habitantes de calle. Después pensó que era algo que mal llaman en Colombia limpieza social, que es que atacan a las personas de la calle y las asesinan. Y después, cuando se dio cuenta que todos eran con golpes en la cabeza, empezaban a mirar las cámaras, especialmente una cámara de seguridad que estaba ubicada cerca a un hospital. Ahí en Meillín, uno de los más famosos. Y en la grabación se ve cómo pasa un hombre, un joven delgado, muy muy delgado, con el cabello largo, muy desordenado, que camina con una piedra en la mano y que va como cantando. Y entonces eso los impresionó a muchos, porque se ve como cantando con una piedra y después vuelve caminando normal sin la piedra. Esa piedra fue la que se usó para matar a una de las personas. Entonces la policía dijo en este vídeo tal vez tal vez estamos viendo al asesino, pero se ve muy tranquilo. Siguieron buscando y buscando y buscando y buscando, hasta que el veinticuatro de abril hubo también un ataque asesinado a otro, a una tercera persona y después apareció al lado del Cementerio San Pedro en Mellín, que es un cementerio muy bonito, grande donde hay un montón de es un museo cementerio en el borde cerca de una panadería que se llama Bucaramanga. Encontraron la policía a alguien lanzándole piedras a una persona. Entonces los habitantes de que dijeron mire ahí está es el que nos tira piedras, el que está matando a la gente. Cuando los patrulleros llegaron y yo tengo las grabaciones, un poco algunas de las alcancé a conseguir. Cuando los patrulleros llegaron, le preguntaron usted por qué hace eso. Y él solamente se reía y respondía cosas como ya les di para que llevaran. Incluso empezó a reírse y a decir cosas absurdas como perros, perros, perros, perras. Y así y después le preguntaron oye y usted por qué lo mató dijo no, este no es uno. Ya tengo otro muñeco aquí al lado y los policías dijeron cómo que otro muñeco dijo sí, yo los llevo y se puso a caminar y a tres cuadras de distancia había el cuerpo de otro habitante que halla que acaba de matar. También había asesinado a dos personas esa misma noche. El hombre se llamó se identifica como yo Jaine Alexander Acuña. Él nació en el Baupéese, en mi tú y había llegado a Medellín como habitante de la calle. Consumía drogas y durante el juicio se declaró culpable. Y lo único que dijo es cuando el juez le preguntó quién es su familia, dijo no quiero saber de esa señora que es mi mamá. Eso fue lo único que dijo que aparece ahí como respuesta ese caso, Doctorolaya, se parecía a muchos otros los ataques con piedras habitantes de calle. Hay uno muy famoso en India, que es el famoso Stodman de la India, que nunca fue capturado, y hay otro también famoso, que era el asesino del Martillo de Las Vegas, que atacaba también habitantes de calle con un martillo. El mos operandi es un poco parecido, aunque aquí las características son distintas. Un joven que le llaman el loco de la piedra porque también sabe qué hacía juange decían los testigos o encontraban los cuerpos de los habitantes de calle con monedas encima, o probablemente algunas personas dicen que los había orinado después de que los mataba, les tiraba monedas, se reía y se iba. Es algo muy muy raro. Es de impregunta obligada. Aparte del perfil de este señor, el abuso de la droga puede hacer que una patología se dispare al mil y este tipo de repente un día empieza a asesinar, porque además, el tipo era como con perdón entre comillas, muy neocentón. Iba con la piedra en la mano un rato luego después de haberse cargado un tipo. O sea, es una cosa muy extraña. No si uno puede pensar que o bien hay una patología de fondo que se intensificó con el consumo de drogas, o qué el consumo de drogas derivó en una patología, porque esa es la particularidad de las drogas que pueden servir como catalizador o bien como intensificador. Y lo que tú mencionas es un detalle bien interesante en cuanto a que no es el comportamiento o en ese punto no fue el comportamiento típico que uno esperaría encontrar dentro de ese mito del asesino en serie limpia. La escena se lleva a las evidencias es sumamente inteligente. No aquí, no aquí va caminando con toda la tranquilidad del mundo. Admite otro homicidio con toda la tranquilidad del mundo. Y pues, salvo que tuviéramos evidencia de que es un descarado de campeonato, un sino copata, impresionante que yo realmente lo dudo si estaríamos ante un paciente, muy seguramente un enfermo mental paciente, una persona con una enfermedad mental, perdón que pues terminó atacando a las personas. De hecho, este tipo de ataques no son tan extraños como se creen. Otra cosa es que caigan en el plano del asesinato en serie, pero ha habido ataques entre ellos el uso incuso esteban te acuerdas. Hubo una época unos casos aquí en Bogotá, que estaban incinerando habitantes de la calle en los estaban quemando, le rociaban un combustible y les prendían fuego. Es decir, es toda una dinámica. Además que no quisiera terminar esta intervención sin mencionar algo, y es que esa población también son personas a veces como que los vemos, como parte del panorama, del triste panorama, como parte del país, son mobiliario urbano exactamente y, en consecuencia, por ser personas, como cualquiera de nosotros, son susceptibles de ser dañados, de ser seleccionados, así sea, en un momento de oportunidad para quitarles la vida, para despogar algún tipo de deseo o incluso algún tipo de alucinación. Hay un detalle que quiero decirles muy rápido de este señor que a mí me impresiona Torolaya, y es que los cinco homicidios sucedieron desde que hubo el primero, el primer ataque, hasta que lo capturaron en solo doscientos treinta y ocho horas. O sea, es un personaje que inicia hasta donde sabemos. No vayamos a ver si antes hizo lo mismo, pero desde que se registró el primer homicidio, el quince de abril de dos mil veintiuno, pasaron solo doscientos treinta y ocho horas. Hasta qué locura, sí, el que atacó y mató a cinco personas puede ser algo así edwing como una ape de ataque de locura de no sé qué patologías sí, sí, teatri sí. De hecho, si mis matemáticas no fallan, que es bastante probable que estén fallando. Así que, por favor a todos los oyentes pilas ahí con la calculadora. Pero doscientos treinta y ocho horas me daría como nueve días. Eso fácilmente podría ser consistente con un episodio psicótico. Además que si a eso le sumamos la ingesta de quién sabe qué sustancias, porque a veces no se queda en los inhalantes, sino que tenemos el basuco Y bueno y demás, todo eso puede exacerbar el episodio y bueno llevarlo a este tipo de comportamientos homicidas. El primer caso fue el quince de abril del veintiuno y el último el veinticinco de abril. En diez días, una persona se convirtió en un asigno en serie. Y eso es realmente brutal. O sea porque si le vemos nosotros, pero en diez días un señor, un muchacho porque tenía veintitrés años, sí, muy joven, convirtiu están haciendo en serie. En quince días es medio mes y sabemos que condena tiene o no sí, está condenado a treinta y seis años de prisión. Fue condenado por homicidio. Ha grabado en concurso homogéneo y sucesivo, así se llama en Colombia y este señor está preso hoy en día y cuando lo llevan al juicio, se quedó callado casi todo el tiempo y se quedó culpable. Ya ya soy culpable. En el libro van a encontrar más detalles de lo que dicen los patrulleros, lo que dicen otros. Pero en algún momento Juan gesto lo que es brutal. Lo único que respondió es el juez. De algún momento se conmovió y se quedó mirando la Cámara, porque esto fue algo grabado en tipo en época de pandemia. El juez se queda mirando la Cámara como con una mirada medio paternal y le dice usted, muchacho, qué piensa su familia. Y ese el único momento en el que este se señore el loco de la piedra como que mira hacia arriba, mira la cámara y dice de esa señora que es mi mamá. No quiero ni hablar y se queda otra vez callada. Es un momento muy fuerte, muy loco, muy muy loco esa historia y a lo mejor es posible que esa personalidad le cambie simplemente si deja de consumir drogas dentro de la cárcel. Un caso así, que parece como una especie de locura repentina, podría llegar a tener cura. Edwin, dependiendo de la patología. Si hablamos de esquizofrenia, le esquizofrenia. Yo siempre hago el paralelo con la diabetes, con todo respeto con la diabetes tipo A, Es decir, no hay cura, hay unas condiciones, hay unos tratamientos que mantienen a raya a los síntomas, pero, pues, tienes que lidiar con ella yo hasta el fin de tus días. Pero si, por ejemplo, fuera una psicosis derivada del consumo de sustancias, claramente al suspender las sustancias y después de que sobreviva al periodo de abstinencia, esa persona va a volver entre comillas, a su línea, a base de comportamiento y difícilmente, salvo que contemos con más información, uno podría considerar que vuelva a atacar, o sea él. Se convirtió, como bien lo dice Esteban, en un asesino en serie en diez días. Pero eso no significa que lo sea, que ya lo fuera o que lo siga haciendo. Y es un caso muy muy particular. Es nataque de locura tremendo que bueno, pues habría que ver qué cuadro psiquiátrico tiene donde bueno. Yo creo que las drogas de una forma u otra, sí influyeron sí o sí. Faltan unos minutitos si me gustaría preguntarles teman por algunos otros de los casos nuevos que aparecen en tu libro, como el monstruo de Monserrate. Verdad también es nuevo en el libro sí, el monstruo de mos Rate, que bueno, yo quiero contarle. Es algo. El libro salió hace diez años y en esos diez años han pasado muchas cosas. Han salido series que se han convertido como en unas cosas masivas, como damer No, que volvió a poner el tema de los asesinos en serio otra vez allá arriba Netflix produjo un montón de documentales, pero es que salían de uno cada dos meses sobre algunas en serie de las cintas de PEP bond y con documentos que nunca habían salido como al público no que eran como judiciales o periodísticos, Y eso de alguna manera ha analizado un poco el tema. Yo dije ayer, hace diez años, Juan que dije y lue vuelvo a decir que en los próximos años vamos a ver nuevos casos que van a saludar a luz, porque es así o sea triste, es mundial y es parte de nosotros, de nuestra sociedad. Como dijo Antezedwin. Es así, vamos a ver más casos y en Colombia, en especial, con una impunidad casi del no noventa por ciento de homicidios, pues es muy probable que mañana o pasado mañana aparezca y uno de estos criminales que apareció en estos diez años fue el señor Fredy Armando Valencia Vargas, el monstruo de Monserrate. Él nació en mil novecientos ochenta y dos mes más joven que yo, es es muy joven. Tiene apenas cuarenta y uno años. Fue capturado hace muy poco tiempo, realmente y Fredermando Valencia. Yo lo investigué y lo que me pareció más impresionante fue que, en su juventud él se sale un poco del cuadro de los asignos en Seria que conocíamos antes en Colombia. Por qué, Porque antes veíamos gente es escolarizada como Garabito, que salían de los colegios como pero a los Solópez. Teníamos a Daniel Camar Gorbosa que se iba hasta Ecuador. Pero este señor, según él mismo, llegó hasta la Universidad y estudió ingeniería. Según él, no porque la universidad después dijo que no. La Universidad de Inca y el señor fede Armando Valencia estuvo incluso haciendo cursos de karate y llegó a tener un grado de karateca de cinturón pasó por el cinturón amarillo. Yo alcancé a entrevistar a compañeros de él allá en el Doyo, donde él iba por el lado tunjuelito, y ellos me decían, y esto es para que lo conozca al público, y también el doctor Olaya me decían era un muchacho, muy tímido, nunca hablaba con nadie, se la pasaba callado y era súper disciplinado. Era el tipo más disciplinado del mundo, me decían los compañeros de él. El tipo llegaba así ejercicios y se ponía furioso cuando alguien digamos se vestía mal o hacía un chiste que él no le gustaba, o se ponía furioso cuando lo corregían, cuando él Sensei le decía si no se hace, él se ponía bravo, decían ellos, y a veces explotaba de furia con el tiempo Fredy Armando cayó en las drogas y se convirtió en un habitante de calle también y construyó un cambuche en Monserrate y a ese cambuche llevaba a cada rato a las mujeres a las cuales les ofrecía droga. Los habitantes de calle en Bogotá la mayoría son hombres. El porcentaje de mujeres es mucho más bajo, algo así como entre trece hombres catorce hombres hay una mujer apenas. Y él les decía estas señoras, estas muchachas, que los llevaba hasta la casa, que les iba a dar comida, que les iba a dar drogas según su propia confesión. Él después les decía bueno, ya comieron. Ahora páguenme con sexo. Les decía tienen que acostarse conmigo, y él dice que la mayoría decían que sí, que sin problema pero que había una que decía que no, o dos que decían que no, y que cuando le decían que no, él decía no. Me deja engañar y las asesinaba. Lo fuerte es que las enterraba debajo del cambuche, o sea literalmente dormía sobre las sepulturas de los cuerpos. Llegaron a contarse entre doce y trece cuerpos. Aunque muchos dicen que pueden haber sido muchísimos más. Se cree que pueden haber sido muchísimos más. Y realmente ahí está está preso. En este momento no volvió a hablar. Vive en silencio. Los padres y la familia de él sufre muchísimo por lo que hizo su familiar. Pero es un caso yo creo que un poco diferente a los otros, porque los otros casos colombianos habíamos tenido que viajaban, que llegaban Ecuador, que llegaran a Perú. Tal vez no tuvo el tiempo para irse de la ciudad. Pero él sí vivía en este Cambuche y no sabíamos. No sabemos dónde más vivió. Tampoco lo conocemos, no claro, y es un caso que se nos se aparta tan bien, como decía Edwind de otro mucho de la mente fría del psicópata que calcula y medita y tal sino todo lo contrario. Iban las chicas, tenía sexo con ella sin ningún problema hasta luego chau pero en cuanto se metía el elemento de frustración, su personalidad se transformaba y se convertía en un monstruo. A qué patología podría, no sé, presentar o reflejar un comportamiento de este tipo loco con cosas muy raras, no como dormir encima de los cadáveres que lo metía y bueno a lo mejor é eso lo hacía simplemente no pro fetichismo, sino porque dijo no nadie va a acabar aquí debajo. Como yo vivo encima, no tengo ni idea exactamente jage A mí me parece muy, muy interesante y ese aporte y muy sensato sabes porque a veces alrededor de esos comportamientos extraños, como lo hacía Pedro Alonso López, de dormir al lado de sus víctimas o como en este caso de Freddy, que dejaba los cuerpos enterrados a poca distancia de su cambuche, sino es que debajo él mismo tienden a dársele una interpretación un tanto simbólica, a veces demasiado traída de los cabellos exagerada, pero tú lo que mencionabas le apunta precisamente a lo que yo hace unas semanas atrás, en mi canal de YouTube, subí un poco una reflexión y un análisis criminológico. De qué hay detrás de lo que un asesino hace al deshacerse de su víctimas para ir un poco, controlar un poco esas interpretaciones un tanto locas e irresponsables de ciertos medios y profesionales. Y tú lo dijiste de manera muy sensata. O sea, qué implicaba para él deshacerse un cuerpo, pues moverse, cargarlo, quién sabe para dónde un gasto de energía tal vez innecesario, porque él estaba en una zona con poco tránsito, es decir, lo dejo ahí porque era práctico en su cabeza y lo vio así. Entonces esto para reflexionar un poco en torno a que realmente los asesinos, en serio, por más que nos generen esa atracción por su aparente complejidad, son bastante básicos. Realmente sí, claro y patología. Podríamos decir alguna. O no. No? No? No? No? No? Aquí yo no me atrevería. Además, porque hay una circunstancia muy similar a la anterior, y es que Freddy también consumía sustancias. Por lo tanto, no podríamos saber estas sustancias que tanto influenciaron. Y yo quisiera hacer algo, dejar también una pequeña reflexión, y es que no todo crimen deriva de una enfermedad o patología mental. Ok porque creo que si llegamos a ese punto terminamos estigmatizando a quien presenta una enfermedad mental. Y no es así, no debería ser correcto. También puedo existir la maldad, per sea cuando decían lo de ser práctico. Un día con perdón. Se me escapó la risa en España cuando yo trabajaba en suceso porque había un criminal en Cádiz. Creo que no llegó a ser asesino en serie. Siempre te mató a una chica y la descuartizó. La metió una maleta y se deshizo de ella. Cuando le preguntó al juez y usted por qué la descuartizó, el tipo contó la frialdad del mundo, dijo porque había que transportarla. Yo no sabía si reír o si llorara. Alejandro Bernaán Freddy Valencia fue condenado a treinta y seis años de prisión por el delito de homicidio de diez mujeres. Pero algo muy interesante en este caso, Juan ge Esteban Edwin y oyentes es que en el lugar en el que hallaron los restos de estas víctimas encontraron once cuerpos, pero uno no logró ser identificado. El drama de los habitantes de calle aquí, en este país. Bueno, Señores, estamos llegando al final del programa, así que vamos con el cierre y la conclusión de cada uno de vosotros. El señor Edwin Ola ya bueno, como siempre juange, muchísimas gracias por la invitación, un gusto, un placer y un honor compartir con ustedes tres esta noche Y bueno, algo muy sencillo reconocer a través de estos casos que no hay un perfil único del asesino en serie, que cada caso es único, tal como nos lo cuenta Esteban en su magnífico libro, que de verdad lo recomiendo, porque es un buen material de estudio para aquellos que nos dedicamos a esto de la criminología y tratar de documentarse sobre estos casos. Y quisiera cerrar diciendo que en estos eventos o alrededor del fenómeno de los asesinos en serie, siempre se se indiga mucho y se sí la palabra impunidad. Sí. Cómo es posible que hubiera pasado esto? Cómo es posible que esto hubiera ocurrido? Durante tanto tiempo nuestros niños, nuestras niñas. Bueno, nadie gritó nuestros habitantes de calle. No que extraño, pero bueno. El asunto es que hay que reconocer que el fenómeno del asesinato en serie es un fenómeno multicausal y claro tiene una responsabilidad en el Estado, en su política criminal. Pero también quisiera traer a colación que en muchos casos hubo personas que vieron a las niñas, a los niños irse con estos asesinos en seria. Conocían a los menores de edad y pese a eso no se les hizo extraño que se fueran con ellos. En consecuencia, creo que también va siendo hora de que revisemos nuestra responsabilidad con los otros en cuanto a cuánto nos preocupamos por los que nos rodean y hasta dónde preferimos mantenernos a distancia porque ese no es problema mío. Pero después, si estamos diciendo oh, qué tristeza tan lindo que era el niño, tan linda que era la niña, como si con eso solucionáramos algo, Estuvimos la ya tus redes sociales y tu canal de YouTube. Muchísimas gracias, Jages, Sí, casi se me olvida, eh, no e olajaem en Twitter, Instagram, YouTube. Todos bienvenidos y nos estamos charlando. Muchas gracias, amigo, como siempre, por tu sabiduría y tu conocimiento. Esteban Cruz, amigo, tus reflexiones y por qué le recomiendas a la gente que compre tu libro, Los monstruos en Colombia si existen, Juan el primero que todo. Muchas gracias al Doctor Olaya, a Alejandro, a usted por la invitación de este programa. Y qué van a encontrar en el libro, pues van a encontrar cosas que no alcanzamos a hablar. Por ejemplo, va a contar encontrar el caso de Daniel Camargo Barbosa, que escapó de leí la gorgona de una isla, que decían que estaba rodeada de tiburones, que sabía inglés, que sabía portugués, que pintaba cuadros y los presentaba en exposiciones del impect cuando era uno de los peores asesinos en serio de que había en Colombia. Van a encontrar otros casos como el del doctor Mata, un tipo que se hacía pasar por abogado y que al final le hicieron incluso una novela, así como se hacen novelas de cantantes biopix Aquí en Colombia se le hizo novela entera al Doctor Mata. O sea, es una cosa impresionante. Todo eso lo de encontrar ahí en los monstruos en Colombia, si existen y nada los invitó también a mi canal de YouTube que se llama Los audios de Cruz escribiente y también van a poder encontrarlo, encontrarme en todas las redes sociales, como arroba, cruz escribiente. Muchas gracias por Jesús. Muchísimas gracias a ti, amigo como siempre, por tu colaboración y tu conocimiento. Alejandro Bernal, tu cierre y tu conclusión, amigo, un recorrido a través de una gran investigación que realizó Esteban en su libro. Los monstruos en Colombia también existen y a mí me pueden seguir en redes sociales, en Twitter, Instagram y tiktok en Arroba Alebernal, pres con en s Bueno mi conclusión y mi cierra. Queda muy pocos segundos decir que todos llevamos dentro parte de ese infierno, parte de esa oscuridad que puede verse en historia de este tipo de asesino factores como la droga, factores como la pobreza, factores como la miseria, o simplemente una oscuridad que no entiendo y que es ancestral. No sé si viene del infierno o está en cada uno de nosotros. Y nunca nunca olviden que vivimos en un mundo mágico, porque está repleto de misterio