Tomás García es andaluz y su vida un tanto surrealista.Tiene que ir mucho en coche y eso suele traer bastantes problemas, como el párking, la gasolina…; También le encanta viajar, pero no siempre le sale bien…
En este monólogo, Borja Sumozas nos cuenta lo mal que lo ha pasado y trata de responder algunas incógnitas: ¿Hay vida inteligente fuera de nuestro planeta? Es más. ¿La hay DENTRO de nuestro planeta?
Tappy es como es: le gusta mucho una polémica, considera que los pilotos están sobrevaloradísimos y no ve demasiado acertado que al test de Cooper se le haya llamado así.
Simón Palomares es medio australiano, está en plena crisis de la mediana edad, y su hijo le ha salido gótico, o EMO, o no se sabe qué, pero últimamente le está volviendo loco.
Sergio de Miguel da su particular visión sobre algunas famosas estrellas del rock. Y, para él, una de las cosas más preocupante es que tu hija salga con uno de los Jonas Brothers.
En su segundo monólogo, el inclasificable Pepe Céspedes analiza la “arraigada” tradición de Halloween en España y los hábitos laborales de los controladores aéreos.
Primer monólogo de Kikín Fernández, en el que hace un maduro análisis de la caída del cabello, el origen de los “Glory Hole” y lo absurdo de algunos productos.
Danny Boy lo tiene claro, los hombres necesitan vivir según unas reglas estrictas y, por eso, la limpieza del hogar siempre les supone un problema. Pero las mujeres son otro mundo, a ellas les da por pensar… y mucho.
Borja acaba de terminar una relación, y esto le ha sumido en una depresión. Ella era una chica extraña, preocupada por la fama, y con un curioso grupo de amigos, casi todos ellos pertenecientes a esa peligrosa especie llamada “los gafapasta”.
En su primer monólogo, Denny Horror analiza las costumbres de los góticos y las similitudes entre los pijos y las personas con discapacidad mental. Humor negro en estado puro.
Nacho García lo tiene claro: hay que matar a gente, para que no sufran. Papá Noel, los que dan la mano blandita, algunos madrileños serán sus primeras víctimas.
Fran ha Fran ha cometido la locura de casarse y ser padre, y ahora no tiene más remedio que convertir todo eso en comedia. cometido la locura de casarse y ser padre, y ahora no tiene más remedio que convertir todo eso en comedia.
Tomás es de Málaga, y está harto de que le digan “¿De Málaga? Yo tengo un amigo en Córdoba”. Su vida, en general, derrocha surrealismo por los cuatro costados, y merece ser oída y reoída unas cuantas veces.