Veinte minutos de Luis Álvaro equivalen a cuarenta de cualquier otro cómico: chistes intensos, absurdos, concisos, que destilan la mala uva de este monologuista nacido para alterar el ambiente de la sala.
La "Bestia" tocada por el Dios de la Comedia con varios tentáculos vuelve a la carga con su estilo único e irreverente, ese que le ha convertido en un icono del humor nacional en programas como Central de Cómicos o La Vida Moderna.