RELATOS ATERRADORES DE GUARDABOSQUES / CRIATURAS MALIGNAS HABITAN EN ESTE BOSQUE / L.C.E.

En esta recopilacion nos adentraremos en los misteriuos aterradores que guradan los bosques, y los aterradores acontecimientos que viven los guardias de estos.
Esta primera les sucede a un grupo de guardabosques, unas hermanas habÃan perdido. Y creo que, como muchos saben, cuando una persona se pierde, sobre todo en ese tipo de lugares, cada minuto cuenta pues al caer la noche se dificulta todo y sobre todo los depredadores que ahà habitan. Pero en esta historia los depredadores no son los protagonistas, sino los depredadores de otra Ãndole. Aquella noche, los guardabosques se encontraron con algo, algo que los querÃa engañar, haciéndoles creer que estaban viendo a este par de hermanas tales como un pescador usando una lombriz de cebo para hacer que sus presas caigan cripta mañecos. Tal vez algunos de ustedes saben que tanto en profesiones empleos de diferentes ramas, tienen ciertas supersticiones, tienen ciertos rituales. Por asà decirlo, los taxistas los tienen, los camioneros en especial, ellos tienen muchas supersticiones, muchas reglas no escritas que siguen cuando están en la carretera, los veladores, los vigilantes y, por supuesto, también los guardabosques. Esta es otra historia que nos envÃa a nuestro amigo MatÃas, que es muy aficionado a lo paranormal y nos ha facilitado dos historias que vienen de ellos sucedidas en Estados Unidos. Esto sucedió en la desaparición de dos hermanas. Como sabrán, estos bosques de Estados Unidos son actividades que la verdad muchas familias hacen. Algunas familia les gusta salir al campo, a hacer campamentos, hacer caminatas en los rÃos, en los riachuelos, conocer la vida silvestre. Pero como en todos los lugares, a veces suceden accidentes, a veces ocurren cosas que simplemente no estaban planeadas, tales como las desapariciones. Esta desaparición de dos hermanas se hizo notar a tiempo muy temprano. Los padres actuaron bien, por lo que en el momento en el que perdieron a sus hijas de vista, fueron inmediatamente con los guardabosques pidieron su ayuda. Ellos no se adentraron a buscarlas. SabÃan muy bien que si se adentraban al bosque, ellos también iban a surgir como perdidos. Eran las personas que les gustaban acampar, pero no tenÃan mucha experiencia aventurándose solos en aquella vida salvaje. Los guardabosques se pusieron manos a la obra. Para desgracia, de esto ocurrió al atardecer, por lo que solamente tenÃan unos pocos minutos de luz antes de que cayeran la noche y se conocen bien la vida silvestre. Saben que al caer la noche la mayorÃa de los depredadores salen a casar, por lo que las niñas que en ese tiempo solamente contaban entre diez a quince años estaban en riesgo. Los guardabosques se pusieron manos a la obra y empezaron a repartirse el trabajo en grupos de dos guardabosques como mÃnimo. No se tenÃa permitido que un guardabosque solo por su cuenta entran al bosque se acuerdan cuando les dije que estos guardabosques tenÃan sus supersticiones. Bueno esto más allá de darle una razón por asà decirlo lógica que entre dos guardabosques pueden trabajar mejor que solamente uno. También era que se tenÃa la creencia de que si una persona asà está fuera campista o guardabosques entraba sola, podÃa haber cosas que simplemente no tenÃan explicación. Curiosamente, se cree que en los bosques habitan entes, entes, amigables y también otros tantos que son tenebrosos, que son seres oscuros, que lo único que quieren es que aquella persona se interne y cada vez más y más en el bosque con el fin de perderlo o simplemente con el fin de sea una más de sus vÃctimas. También está el otro caso de que en los bosques se cree que habitan los sking walkers. Para las personas que no sepan que es un sking walker a grandes rasgos, es como un náhual aquà en Latinoamérica, una persona que, mediante fuerzas, oscuras o tratos incluso con el diablo, pueden tomar esta forma a morfa, esta forma de animal o de criatura para andar por el bosque. También se cree que los skin walkers pueden proyectarse o engañar a una persona haciéndole ver qué se trata de la persona que está buscando a grandes rasgos. Pueden engañar a los guardabosques, o al menos esto era lo que se creÃa. Por eso es que mandaban siempre a grupos de dos y de dos. Hacia adelante eran grupos de tres guardabosques de cuatro s pero en la historia en la cual vamos a prestar atención, en esta ocasión se trataban de dos guardabosques, los cuales aire en caballo, ya que algunas zonas del bosque son muy escabrosas, llenas de árboles, por lo que es imposible entrar con un vehÃculo. Iban a caballo en sus manos, llevaban linternas y en un determinado momento, ya cuando habÃa caÃdo la luz del dÃa y solamente habÃa oscuridad en el bosque, los caballos extrañamente empezaron a actuar raro. Ambos guardabosques dicen que los caballos simplemente no querÃan avanzar por más de que ellos, como sus amos, les tiraban con el lazo, les decÃan que avanzaran. Los caballos no lo hacÃan. Ellos quedaban inmóviles, Relinchaban como si estuvieran nerviosos, como si estuvieran aterrados por algo, algo que ellos podÃan ver o al menos sentir, pero que los guardabosques no sentÃan para nada, No tenÃan ni la menor idea de que algo se estaba acercando hacia ellos. Ambos guardabosques se bajaron del caballo, tenÃan que continuar con la búsqueda de las hermanas, asà que simplemente los amarraron a un árbol y decidieron caminar quince minutos más hacia dentro del bosque. Si no encontraban nada, tenÃan que regresar debido a que ambos iban buscando. En determinado momento se separaron. No se separaron mucho, simplemente algunos metros de cada uno, pero claro, entre toda la oscuridad en entre de todas las ramas, ambos perdieron la luz de la linterna. Por lo tanto, no pueden ubicarse donde se encontraba el otro, hasta que uno de ellos, en medio de la oscuridad, vio algo que se movÃa ahà a la distancia. Eran dos personas, dos personas que se encontraban abrazadas a un árbol. Estas personas lo habÃan llamado la voz. ParecÃa la de dos pequeñas, por lo que al apuntarlas, vio claramente que se trataban de las dos hermanas. Ãl, obviamente, al ver esto, llama a su compañero, le dice le grita que encontró a las dos hermanas que están ahà enfrente de él. Ãl alcanza a escuchar los pasos de su compañero, acercándose siguiendo su voz al momento de que él también se va acercando las hermanas, curiosamente, a pesar de que ven al guardabosques, a pesar de que este las está llamando, estas no se acercan. Ellas están en aquel árbol como esperando a que este guardabosque se acerque él sigue caminando en dirección hacia estas muchachas y llega el momento en el que está solamente a metros de ellas. Cuando en eso un grito que viene de atrás lo para en seco. Su otro compañero le está gritando, le está diciendo que se detenga, pero es un grito muy desesperado. Es un grito casi ahogado, como si su compañero estuviera sintiendo un terror inmenso diciéndole párate qué estás haciendo? Párate detente, detente, el guardabosque se detiene sigue mirando aquellas dos muchachas. Ahà da la media vuelta y y le pregunta a su compañero, pero qué te pasa, no ves a las hermanas tenemos que rescatarlas. Su compañero se le queda mirando fijamente y le dice pero tú qué estás viendo AhÃ. No hay personas, ahÃ, no están las niñas. Al momento de que este guardabosques da la media vuelta para mirar de nuevo enfrente, se da cuenta de que no hay niñas ahÃ, de que las hermanas habÃan desaparecido. Pero no solamente eso, sino que ahora, en el mismo árbol, a la misma altura donde suponÃa, tenÃan que estar aquellas dos hermanas abrazando el árbol. En lugar de eso se encontraba una enorme serpiente enrollada en todo el tronco del árbol, una serpiente con pins y el totalmente oscura, con los ojos rojos, tan rojos que resaltaban, que brillaban entre toda la negrura de la noche. Esta serpiente estaba a la altura de su cara casi solamente a un metro como mucho de distancia. El guardabosques se fue alejando poco a poco de aquella enorme serpiente que, debido a su tamaño, fácilmente podÃa pasar por una anaconda o por un pitón. Creo que las personas que estén escuchando este relato sabrán que esto es prácticamente imposible. Serpientes de ese tamaño no habitan en estos bosques. Esas serpientes solamente se encuentran en el Amazonas, en Sudamérica, no en el Norte. Su hábitat no pertenece ahÃ. El guardabosque se fue alejando volvieron a los caballos. Ambos sacaron sus rifles y volvieron hasta que el árbol. SabÃan que no podÃan dejar a un animal como ese suelto Por ahÃ, por más que lo buscaron, no lo encontraron muy dentro de ellos sabÃan que esto no era un animal tan solo porque lo que vio el guardabosques era una proyección simplemente de lo que este ente convertido en serpiente. QuerÃa que observara una simple ilusión de lo que ellos creen. Se trataba de un skill walker. Estos seres, que pueden tomar la forma de cualquier animal y pueden hacer creer ver a una persona lo que ellos están buscando. También se cree que estos simplemente son ens del bosque que de esa manera pierden a la gente. Si bien el relato de estos guardabosques hubiera quedado aquà para buenas noticias, un grupo de estos guardabosques dio con las hermanas las consiguieron sacar del bosque, por suerte, sin heridas solamente muy asustadas. Pero es el testimonio de estos guardabosques y no solamente de ellos, sino de varios varios de esos guardabosques habÃan dicho haber visto a las hermanas con mucho terreno de diferencia. Algunos habÃan dicho verlas a una determinada hora en cierto lugar y otros habÃan dicho verlas casi exactamente al mismo tiempo, pero en un lugar completamente diferente y muy alejado, algo que es prácticamente imposible. Y mucho de esto podrÃa caer en que tal vez estaban confundiéndose, tal vez la oscuridad de la noche y también al subconsciente les estaba jugando una mala broma. Pero también está el hecho de que todos estos guardabosques decÃan, les especificaban muy bien por radio cómo era que lucÃan aquellas niñas y lucÃan exactamente, no solamente con la ropa, sino con su peinado, con sus pulseras, con sus mochilas, lucÃan exactamente como las habÃan encontrado. La única referencia a que estos guardabosques tenÃan eran las fotos de sus rostros. Nada más. Ellos no sabÃan cómo iban vestidas más allá de una descripción algo general que les habÃan dado sus padres, pero ellos decÃan detalles muy espera pacÃficos que, a final de cuentas, las niñas portaban con estos detalles. No se tiene explicación alguna de esto. Simplemente los guardabosques dicen que es una de las tantas cosas extrañas que pasan en lo profundo del bosque. Este siguiente relato lo encontré en una de esas búsquedas de Internet. Lo tengo hace mucho tiempo, solamente cuando encontraba el video adecuado para meterlo. Es un relato muy interesante. Sucede en Finlandia y creo que este vÃdeo le da como anillo al dedo a esta historia que encontré y estoy más que seguro que les va a encantar cripta manÃacos, aunque claro si eres madre o padre, puede que esto te meta un terror, aquel terror que todos los padres tienen cuando pierden a un hijo. Si bien la pérdida de un hijo, cuando este se va de este mundo, suele ser muy dolorosa, qué pasarÃa cuando su hijo desaparece, no tiene la certeza si está vivo o ya no está vivo. Muchos de los padres que han vivido esta pérdida dicen que es mucho peor. No saben en dónde está. No saben a quién hablarle. No saben si ni siquiera está bien o está mal. Al menos cuando está su tumba, pueden ir a hablarle y tener la certeza de quien está reposando en esa tumba abajo de la tierra es el cuerpo de su hijo, pero qué pasa con estos padres que ni siquiera saben dónde se encuentran. Bueno. Esto le pasó una madre y, debido a su pérdida, debido a su sufrimiento, ella misma se convirtió en una leyenda de absoluto terror para los niños de este pueblo. Esta siguiente historia puede que resulte algo triste y también sumamente terrorÃfica, sobre todo para los padres, ya que en ella se ve reflejado uno de los mayores temores que tanto un padre como una madre pudiera afrontar. Viene de las palabras de varios guardabosques. Esto sucede en Finlandia, un paÃs muy al norte. Finlandia es uno de esos paÃses donde la nieve, las bajas temperaturas son muy cotidianas casi todo el año. De cho, en los bosques de Finlandia no es la primera historia de terror que se conoce. Hubo otra que se conoció muy bien a nivel mundial, qué sucedió durante el altercado entre Rusia y Finlandia. Y si ustedes siguen el canal desde hace mucho tiempo de seguro, ya escucharon esta historia sobre una extraña bestia que habita en aquellos bosques, en aquellos bosques llenos de pinos, llenos de nieve, un bosque helado congelado, donde los lobos de grandes tamaños son los principales depredadores. Pero eso es asunto de otro vÃdeo. En esta ocasión les quiero contar una historia trágica sobre una madre y un hijo. Esta madre y este hijo vivÃan en un pueblito de Finlandia. Por eso, de dos años ochenta. Este pueblo se podrÃa decir era muy amigable, era pequeño pero con personas muy buenas. Confiaban uno en el otro, y esto también se veÃa reflejado en los niños del pueblo. Tanto asà que una práctica muy común, sobre todo cuando iban a caer las grandes nevadas, este tipo de nevadas, que los niños no pueden salir mucho de sus casas, Los padres accedÃan a que ellos se divirtieran. Por las últimas semanas, estando afuera de casa yendo al bosque, a una zona un tanto cercana al pueblo, los niños iban cortaban madera, hacÃan sus pequeñas fogatas, jugaban a las escondidas. Los padres no tenÃan de qué preocuparse, pues dentro del bosque habÃan guardabosques, o bueno por llamar los guardabosques de algún modo, estos eran voluntarios y eran personas del mismo pueblo. Solamente que estas personas tenÃan cierta experiencia en el bosque y cierta experiencia sobre los animales que viven en este. Asà que cuidaban a los niños. Estaban siempre al tanto y a la vista de dónde se encontraban, por lo que para ellos era algo normal. Pero siempre suceden las desgracias. No importa qué tan medida o qué tan eficaz sea la seguridad. Siempre los accidentes pasan y, para desgracia, de esto le ocurrió a una madre que se encontraba sola. En algunas versiones de la historia se dice que la madre se encontraba sola cuidando a su hijo, ya sea porque el padre la habÃa abandonado o éste habÃa fallecido. De cualquier modo, la historia siempre se dice que la madre se encontraba sola en su casa. Simplemente habitaban ella y su hijo. Por lo tanto, ellos eran muy cercanos. Eran unas personas que no podÃan vivir el uno sin el otro. A la madre le gustaba pasar mucho tiempo con su hijo, pero claro, al ir creciendo, el niño querÃa tener amigos, El niño querÃa salir y pese a que la madre, cada vez que salÃa a su hijo, se ponÃa un tanto triste, sabÃa que era parte de la historia. SabÃa que su hijo tenÃa que salir, tenÃa que madurar, tenÃa que conocer más gente, convivir con chicos, también de su edad. Asà que lo empezó a soltar. Y este niño, como todos los otros, iba a jugar al bosque. HabÃan pasado varios años, asà por lo que para la madre esto ya no era extraño, esto era ya simplemente como algo cotidiano que su hijo se fuera a jugar al bosque con más niños, por lo que la tomaron por sorpresa completamente cuando llegaron a su casa, a sus vecinos niños y adultos diciéndole que su hijo se habÃa perdido, que él habÃa estado jugando en el bosque y que de la nada habÃa desaparecido. Sus amigos lo empezaron a buscar e incluso para ese momento los guardabosques ya se habÃan movilizado, ya estaban buscando a su hijo en toda esa zona. Pero la madre. La madre se atacó de una manera descomunal. Su hijo era toda su vida, por lo que no lo pensó. Dos veces se arropó bien, salió rumbo hacia aquel bosque con una sola misión en su cabeza, y es que no iba a volver a su casa hasta que su hijo volviera con ella. Iba determinada a encontrarlo en ese momento y no iba a volver a su casa hasta lograrlo. TenÃa mucha determinación. Como dije anteriormente, el pueblo estaba lleno de muchas personas amables que querÃan ayudarla. Empezaron a buscar al niño. Entre toda la zona del bosque, guardabosques, personas, carniceros, carpinteros, amas de casa. Todos se unieron en ese momento. Pasaron los minutos, después, las horas, después, los dÃas y las semanas. Muchas de las personas volvieron a su casa y después volvieron a buscar al niño. Pero durante todo ese tiempo la madre, la madre jamás volvió. Ella iba determinada, no iba a volver a su casa hasta que su hijo volviera con ella. Y asà lo estaba cumpliendo dÃa tras dÃa, noche la noche, la señora no dejaba de vagar en el bosque, ya sea con ayuda, ya sea en compañÃa o sola. Completamente Obviamente, en la noche, cuando las temperaturas bajaban muchas personas volvÃan. Esta madre no lo hacÃa. Se quedaba con los guardabosques e incluso se les perdÃa de vista, ella seguÃa buscando a su hijo entre la nieve, entre los troncos. No le importaba otra cosa, pero conforme pasó el tiempo, esto le fue cobrando factura. Muchas personas le llevaban comida. SabÃan que ella no iba a volver hasta traer a su hijo de vuelta y muchas de estas personas también se apiadaron, le llevaban abrigo, le llevaban comida. La desesperación de esta mujer al paso de las semanas se convirtió en tristeza, después en depresión y finalmente, cayendo en la locura, en la locura absoluta, empezaba a ver a su hijo en cualquier lado, ya sea en el bosque, corriendo trepando un árbol, y ella se alegraba lo veÃa sonreÃa, pero de repente, su hijo desaparecÃa. Su estado de salud estaba empeorando cada vez más. La señora no comÃa. La señora no descansaba y a causa de su locura, empezó a ver el rostro de su hijo en los cuerpos de otros niños. Como les dije anteriormente, los padres seguÃan dejando a sus hijos ir al bosque. Si bien, cuando surgió la desaparición de este niño, muchos padres dejaron de llevar a sus hijos al bosque o darles permiso de que fueran los guardabosques. Se pusieron todavÃa más manos a la obra y e incluso habÃa más en ese momento los niños, si bien estaban cerca del bosque, ya no era como que se adentraran a ellos. Pero ahora el problema es que no era necesario de que se adentraran. Ahora habÃa un nuevo peligro en el bosque y es que esta señora, al ver a su hijo reflejado en estos niños, ella iba corriendo hacia ellos, agarraba a uno lo sostenÃa con fuerza y se lo llevaba, lo internaba de nuevo en el bosque junto con ella. Obviamente, al pasar esto, muchos de los niños regresaban a su casa corriendo explicándole a los padres lo que habÃa sucedido, que esa señora se habÃa llevado un niño. Esto se repitió varias veces. Cada niño que estaba jugando cerca del bosque era interceptado por esta mujer y llevado a lo profundo del bosque, donde ella lo trataba como a su hijo. Obviamente, los guardabosques iban y se lo quitaban chico que ella agarraba chico que tenÃan que ir por él a la fuerza y se lo entregaban a su verdadera familia. Y esta señora se quedaba gritando, se quedaba llorando. Ella no sabÃa por qué le quitaban a su hijo. Los habitantes del pueblo dicen que uno no podÃa sentir odio hacia esta persona, sino solamente lástima. Ellos la habÃan conocido cuando era una persona cuerda y era una persona normal, bondadosa, buena gente y habÃa caÃdo finalmente en esa situación por obvias razones, no buscaron amedrentar a la señora. Pero si les dijeron a sus hijos que estaba prohibido ir al bosque, nuevamente, al paso del tiempo, los niños dejaron de asistir a éste. Y al paso del tiempo también la naturaleza, el frÃo, el hambre, porque para este momento ya nadie le llevaba comida a la señora, ya que surgÃa un cierto terror al encontrártela, nadie se querÃa acercar a ella. Una mañana después de una frÃa nevada, su cuerpo fue encontrado, congelado por completo abajo de mucha nieve. Los guardabosques dieron el aviso y la noticia se corrió como espuma por todo el pueblo. Los chicos, después de rogarle mucho a sus padres, lograron convencerlos en dejarlos salir de nuevo al bosque. Después de todo la amenaza, ya no estaba la señora habÃa habÃa fallecido, pero más temprano que tarde las desapariciones volvieron. Los niños corrÃan asustados a sus casas, diciendo nuevamente que aquella señora aún vagaba por el bosque y que no solamente eso, sino que seguÃa llevándose niños hacia dentro del bosque. Obviamente, cuando le dijeron esto a los guardabosques, ellos no sabÃan qué pensar. Muy bien, ellos recordaban haber sacado el cuerpo inerte de aquella mujer. Cómo era posible que ella siguiera en el bosque. De nueva cuenta, empezaron a buscarla, pero, al parecer, su fallecimiento la hizo tener más eficacia para llevarse a los niños, porque niño o niña que se llevaba, niño que jamás se volvÃa a ver en el pueblo ni en el bosque, ellos simplemente desaparecÃan. Por más que lo buscaran sus padres, por más que varios habitantes, guardabosques y autoridades buscaran los niños, desaparecÃan. Muchos de los guardabosques que andaban por ahà decÃan ver a esta mujer, sobre todo cargando niños corriendo entre los árboles cuando ellos la perseguÃan. Ella en cuestión de pasos entre todos los árboles desaparecÃa como si fuera aire. Los niños que fueron desaparecidos después del fallecimiento de esta señora jamás se volvieron a encontrar y a pesar de que pasen los años. Esta historia se convierte en una leyenda, una leyenda de que hasta ahora los padres respetan muchÃsimo, ya que jamás volvió a entrar ningún niño a esa zona del bosque. Este siguiente relato también es enviado por este suscriptor. Sucede que esto le pasó a un guardabosques en Estados Unidos. Como ya les dije antes, en estos grandes bosques se escuchan muchos ruidos tanto que uno puede incluso confundir estos ruidos con los que escucha dÃa con dÃa. Pero tú confundirÃas o te sentirÃas con miedo cuando la mitad de la nada, a mitad del bosque, escuchas el llanto de un niño, de un bebé, lo confundirÃas. Bueno, Esto era lo que reportaban varios campistas, varios ciclistas que pasaban por un sendero el llanto de un niño muy caracterÃstico. No podÃa ser un animal o al menos es lo que ellos creÃan. Una vez cuando este guardabosques fue a investigar este sitio, se encontró con que nada más alejado de la realidad. No era un animal, era simplemente algo que lo dejó teniendo pesadillas hasta el dÃa de hoy. Esta historia pertenece a MatÃas Hernández. La historia que nos manda sucedió en verdad. Ãl la tomó de un foro de la web, una noticia que dejó muy trastornados a los cientos y cientos de campistas, al igual que los guardabosques, sobre qué clase de cosas pueden pasar dentro de un bosque. La historia pertenece al testimonio de un guardabosques. Ãl empieza diciendo que en este trabajo se escuchan muchas historias, muchos relatos, experiencias que tanto guardabosques, personas ciclistas que van mucho a este tipo de senderos. Allá en Virginia, Estados Unidos, se dicen que ven cosas, cosas raras que, a final de cuentas, tienen una explicación lógica. Muchos de los ruidos extraños sombras se pueden explicar fácilmente por el ruido del viento, por el ruido de animales o por simplemente que el ojo humano. A veces nos juega bromas. Vemos cosas y escuchamos cosas donde no las hay. Pasa y sucede que en uno de estos senderos los campistas, varias personas que pasaban ahà haciendo excursión, le decÃan a los guardabosques que escuchaban el llanto de un niño. Algunos decÃan que era de uno. Otros decÃan que escuchaban varios niños, varios niños llorando como si estos se trataran de niños no mayores. A meses. Muchas de estas personas intentaron buscarlos, pero dicen que no encontraban nada. También está el caso que no es muy recomendable salirse del sendero donde van caminando. Los bosques de Virginia son bosques que son muy profundos, muy grandes. Perfectamente una persona se puede perder ahà y debido a algunos animales silvestres, estos corren con el riesgo de no volverse a ver por ende, antes de que ellos se decidieran por entrar, Primero notificaban a los guardabosques. Este guardabosques dice que muchas veces fue este tramo, pero jamás escuchó nada. Algo que no le cabÃa en la cabeza era que, si bien muchos de los relatos que se contaban entre campistas, entre ciclistas tenÃan explicación alguna, en aquella situación, todavÃa era un poco más curioso, ya que, si bien los otros relatos variaban en cuanto a algunos detalles, gran cantidad de las personas que decÃan haber escuchado este llanto compartÃan muchas cosas similares. Por lo que era un tanto difÃcil creer que esto era un invento. Todas escuchaban la voz a la misma altura del camino y todos decÃan haberla escuchado cuando caÃa el atardecer. Lo que se pensaba en ese momento debido a este detalle es que tal vez lo más posible es que se tratara de algún animal de alguna criatura, que hacÃa un sonido, algo parecido a un llanto, y que su nido estaba cerca del sendero. Seguramente este animal iba y se refugiaba al momento de ver las personas este hacÃa esta especie de sonido, pero solamente como alerta o para de alguna manera ahuyentar a las personas, aunque claro no sabÃan qué animal podÃa ser. Asà que dejaron de prestar la atención. Pero más pronto que tarde empezó a llegar más gente que decÃa haber escuchado el llanto. Pero ahora no solamente en el atardecer, sino también por la mañana y algunos guardabosques por la noche. Esto causó de alguna manera bastante intriga, porque entonces la teorÃa de que tal vez pudiera ser un animal no resultaba tan factible. Un animal no se quedarÃa ahà durante todo el dÃa y durante toda la noche. Los animales silvestres tienen que salir, tienen que cazar o, cuando menos, traer la alimentación si son vegetarianos. Asà que esto tendrÃa que tener alguna otra explicación. El guardabosques que protagoniza esta historia salió una tarde de su cabaña, cuando el sol ya se estaba ocultando con linterna en mano. Empezó a buscar a la altura del sendero donde varias personas decÃan haber escuchado aquel llanto. Empezó a buscar y a buscar y cuando pateó la arena, cuando pateó ciertas hierbas, ciertas piedras que habÃa se encontró con que cerca del sendero habÃan huesos, unos huesos que parecÃan de un esqueleto en un principio el guardabosques. La verdad es que no se sorprendió. Ãl lo tomó como algo muy normal. Hay muchas razones por las cuales se pueden encontrar huesos a un lado del sendero, tal vez porque un ciclista sin querer atropelló a un redor a un animal y simplemente se quedó ahà tirado. Otra razón es que algunas personas vienen y traen el cuerpo de algunas mascotas y los tiran en estos senderos. Simplemente los cobren con hierba y ahà los dejan al paso del tiempo, pues los huesos se empiezan a salir y el cuerpo se empieza a descomponer. Y otra razón es que simplemente es la vida silvestre, algún animal habÃa perdido la vida o habÃa sido una presa de un animal mayor y sus restos quedaban allÃ. Asà que, por lo tanto, encontrar estos huesos no significaba todavÃa nada, aunque claro este guardabosque siguió buscando y fue ahà donde se dio cuenta de que no solamente eran los huesos de un cuerpo, por asà decirlo, habÃan más todavÃa adentrándose aún más en el bosque se encontró con más y se dio cuenta de que todos estos huesos habÃan venido cubiertos. Se encontraban dentro de una bolsa, una bolsa oscura, como una bolsa común de basura. Al pasar el tiempo, debido a la lluvia a la arena, a la exposición de la naturaleza, las bolsas se habÃan ido degradando. Por lo tanto, lo que estaban dentro de ellas salió la luz. Y fue en este momento en donde, al poner más atención a los huesos que le habÃa encontrado, se dio cuenta de que estos no pertenecÃan a un animal, al menos no uno que él conociera. Al ir caminando más profundo y más profundo, se sorprende porque un montón de moscas salen volando debido a su presencia. Ellas estaban sobre algo y fue en este momento que el guardabosque es interna todavÃa más y encuentre que hay muchas bolsas, muchas de estas bolsas de basura, muchos bultos, algunos ya están abiertos y otros tantos no y al revisarlos, él se encuentra con lo mismo, huesos adentro, pero también gusanos, por lo que se podÃa intuir que estos eran cuerpos, tal vez de algún animal pequeño. En total eran siete bolsas por lo que se podÃa intuir que se trataban de siete seres que habÃan perdido la vida. De nuevo, pensando lógicamente, este guardabosques cree que se trata de animales, tal vez de la camada de alguna perra o de una gata que, a lo mejor, los gatitos o los perritos no se habÃan logrado y los habÃan traÃdo aquà o tal vez simplemente por la malicia, los habÃan traÃdo a que perdieran la vida. Aquà hay personas muy malas en el mundo, pero aún asÃ, este guardabosques decidió seguir investigando y dice que tomar esta decisión fue lo peor que él pudo hacer. Tal vez se lo hubiera preferido no cargar con eso en su cabeza. Tal vez no descubrir todo esto, Y es que al investigar más los huesos, esta vez los que todavÃa no habÃan sido tocados por la naturaleza, estos que todavÃa se encontraban completos, no regados por todos los arbustos, por toda la arena. Se dio cuenta de que estos huesos pertenecÃan a humanos. Eran huesos humanos, pero no de una persona normal o de una persona adulta. Estos huesitos eran muy pequeños, por lo que se dio fácilmente cuenta de que pertenecÃan a infantes, a bebés de no más allá de siete meses. Tal vez algunos eran recién nacidos de dÃas. Se dio el caso y obviamente, se dieron las investigaciones. Se retiraron todos los huesos y después de esto, todas las personas que pasaban por ese sendero dejaron de escuchar aquellos llantos de niños. Además, está decir que, a pesar de las investigaciones, no se encontró al culpable. HabÃan muchas personas que habÃan ido al bosque y no podÃan investigar a todas y otra cosa que se desconocÃa y que más allá de desconocerse, no se querÃa hablar de ello. Si estos infantes habÃan sido abandonados en ese lugar, ya fallecidos o tal vez se encontraban con vida cuando fueron dejados. Ahà pasamos de historias de guardabosques a contar historias que, si bien ya no se desarrolla per se en un bosque, se desarrolla en una fauna silvestre. Esto le pasó a un hedio de seguridad, en un zoológico o un zoológico, esos lugares en donde hay muchos animales, mucha diversidad por la noche se creerÃan que estos son de lo más normales. Qué terror podrÃa suponer estar con estos animales cada quien en su jaula. Claro sucede que esto le pasó solamente una vez jamás. Esta experiencia se ha vuelto a repetir y desde ahora me aclaro muchas veces y también se lo comparto ustedes, Comunidad, que este relato puede sonar sorprendente e incluso muchos de ustedes tal vez les cueste creer esto, pero él asegura que fue cierto y que lo comparte hoy aquà con nosotros. Ãl tiene a sus compañeros que vieron esto y que él claramente dice que no quiere volver a repetirlo tampoco o la toda la Comunidad de la cripta. Mi nombre es VÃctor. Mi experiencia comienza exactamente hace unos seis meses. A lo largo de mi vida no he tenido ni una sola experiencia paranormal, excepto esta. Yo la catalogo como una experiencia de Ãndole paranormal, ya que lo que vimos aquella noche no tiene explicación alguna. Verán. Yo soy guardia de seguridad, trabajo en un zoológico y en este zoológico. Aparte de nosotros, que son los elementos de seguridad, somos cinco. También están las otras personas que se hacen responsables de los animales. Hay unas ciertas personas que están durante el dÃa que son los que están con los visitantes, atendiendo a los animales, dándoles comida, presentándolos al público Y los que están en la noche son a grandes rasgos para cuidarlos y para que esté en lo mejor posible en su salud, ya que tienen que descansar de todas las visitas que vienen. Este zoológico se encuentra apartado de cualquier ciudad o localidad cercana. Hay unos pueblos cercanos, pero debido a los animales que se manejan, debido también al espacio amplio de este está situado en Tamaulipas, pero cerca del zoológico no hay nada. No hay urbanización. De hecho, las personas que nos visitan vienen de conducir algunas horas para llegar a este a lo que me refiero y para que quede claro, es una zona una muy alejada y también muy árida. Llevo trabajando aquà mucho tiempo, ya prácticamente desde que se abrió y jamás habÃa visto un animal que se me hiciera extraño, como en aquella ocasión. Todo comienza una noche. Por eso, de las dos y media de la mañana, todos los guardias de seguridad se reúnen para quedar de acuerdo quiénes son los que van a dar el rondÃn en las diferentes áreas. El zoológico es algo grande, por lo que tenemos que dividirnos el trabajo. Sucede que cuando nos juntamos nos quedamos hablando por eso de cuarenta minutos una hora al cabo, que el turno está muy tranquilo y sirve que asà espantamos un poco el sueño, cuando de pronto empezamos a escuchar como los animales empiezan a hacer ruidos extraños. Estaban nerviosos en la noche, la mayorÃa de los animales duerme, por lo que no es común escuchar todos esos ruidos que hacen. Ni siquiera eran ruidos comunes, que ellos hacÃan durante el dÃa eran como de alerta, como que estaban nerviosos por algo. Obviamente, nosotros salimos. Empezamos a registrar jaula por jaula, área por área, casi todos los animales se encontraban despiertos, algo que nos pareció muy raro, ya que hace apenas unos minutos ellos se encontraban completamente dormidos. Ahora estaban despiertos y temerosos de algo se comportaban de forma extraña, por lo que empezamos a investigar en todas las áreas. Yo me fui en compañÃa de otro vigilante, porque lo que pensamos al menos en esa situación es que algún animal externo o tal vez del mismo zoológicos, habÃa salido de su jaula y estaba yendo área por aria. ParecÃa muy difÃcil de lograr, pero igual podÃa ser la razón. Pero cuando estábamos llegando al área de los pavo reales, notamos que éstos se encontraban haciendo un ruido muy extraño como desesperados. Al momento de que llevamos a linternas y empezamos a usar toda el área, vimos que habÃa un animal ahà que se estaba comiendo el alimento de ellos. Este animal era muy extraño. Voy a explicar un poco a lo que yo recuerdo y a lo que pude ver aquella noche, de cómo era que lucÃa su cuerpo. Era como el de un lobo igual de grande. El pelaje era similar también, pero un poco más grande. Pero lo que llamaba mi atención y lo que me provocó un terror inmenso aquella noche es que su cráneo, su cara era completamente diferente. Era como el cráneo de una vaca, porque le podÃa ver dos protuberancias saliéndole como si fueran cuernos, pero por qué digo el cráneo de una vaca, bueno, porque este extraño animal no portaba con piel. Su cráneo era eso simplemente huesos. Era como un lobo, pero con el cráneo de una vaca igual de grande, no habÃa proporción entre su cráneo y su cuerpo. Aparte este cada vez que comÃa se escuchaba como claramente se topaban los huesos al masticar. Era un cráneo viviente. Al momento de que lo l usamos, este animal se giró y nos vio, pero también lo que nos llamó la atención fueron sus ojos, unos ojos brillantes, amarillos en la oscuridad. Se nos quedó mirando fijamente y después salió corriendo, Salió corriendo muy rápido. Nosotros no lo pudimos perseguir. Y por dos razones, por dos simples razones, Y es que la primera estábamos tan asombrados de ver un animal asÃ, un animal que no se explicaba qué era o cómo funcionaba. Y la otra era que este animal se habÃa movido de una manera tan rápida que, en cuestión de segundos habÃa desaparecido. Ni siquiera un guepardo, ni siquiera un león se mueve tan rápido y miren que los he visto. También tenemos de estos animales aquà en el zoológico. Este zoológico les voy a explicar. Tiene una forma de triángulo, por lo que algunos caminos en el centro y a extremos dan al mismo final que es el triángulo en esta parte trasera del zoológico. Aquà se sitúan los grandes felinos, ya sean gatos, monteses guepardos, la jaula de los leones y también las leonas, los tigres. Todos esos animales que llamaban bastante la atención los tenemos en esta área hasta atrás y justamente hacia allá pudimos ver que se dirigÃa este extraño animal. Rápidamente comunicamos por radio y nos dividimos, e incluso las personas que también están al cuidado de los animales les dijimos que era un extraño ser que no logramos entender qué clase de especie era, por lo que ellos también se unieron a la búsqueda. Como les expliqué anteriormente, este triángulo solamente tiene un par de caminos que llevan al mismo sitio, por lo que para nuestro beneficio y vamos a conseguir atrapar a aquel animal en la parte trasera del zoológico. Una vez que llegamos nos vimos las caras, porque ninguno de nosotros lo habÃamos visto ni en el camino ni al final de este empezamos a checar todas las jaulas que estaban cerca de ahà y nos dimos cuenta que los linces estaban actuando extraño, estaban despiertos, estaban maullando. Viendo hacia un arbusto, uno de estos arbustos grandes en donde ni siquiera la luz de una lámpara puede penetrar, ni siquiera la luz del sol o lo regular esta clase de arbustos. Ahà les gusta dormir a los linces o les gusta jugar con esas ramas, asà que por eso los habÃamos puesto ahÃ. Pero ahora parecÃan extrañados, parecÃan como si supieran que algo estaba dentro de ahÃ. Obviamente, después de ver esto, no se necesita ser investigador para saber que lo que estábamos buscando se encontraba en ese arbusto. Empezamos a preparar las armas y los bastones. Cuando de pronto, saltando y esto lo digo en verdad, saltando como unos dos metros de altura, aparece un hombre. Era un hombre con mucho vello corporal, no al grado de parecer, un animal, pero sà bastante belludo sus ojos. Todos vimos que eran amarillos de dos saltos. Puedo escalar la barda del zoológico, que esta es de tres metros y medio y salir con tal facilidad que simplemente quedamos perplejos a lo que vimos. En ese instante. No pudimos hacer nada. No nos dio el tiempo de hacerlo. Esta historia es verdadera y a pesar de que la cuento mucha gente no me cree, pero, por suerte, tengo a mis compañeros que vieron lo mismo y a otro de ellos que vieron a este ser convertido en una especie de animal aberrante introducido en el zoológico. La gran mayorÃa de mis compañeros llegaron a la conclusión de que simplemente se trataba de un hombre loco, un hombre loco que se habÃa metido al zoológico y que, de alguna extraña manera, tenÃa una condición fÃsica inigualable. Mientras que yo y mi otro compañero estamos seguros que lo que vimos aquella noche se trataba de un nagual, un lagual que simplemente se habÃa metido y que lo habÃamos encontrado con las manos en la masa, ya que estoy seguro de que ese hombre era el animal que buscábamos. Te comparto esta historia para verse a alguna persona le ha pasado lo mismo y desde ese momento creo en estas extrañas criaturas, creo en los brujos que se transforman en ellas qué les han parecido a estas historias cripta manÃacos. Creen que en los bosques y donde hay animales ocurren extrañas cosas. Tal vez en estos lugares llenos de misticismo son los lugares perfectos para encontrar cosas mágicas, cosas sorprendentes, pero también en lugar adecuado, para encontrar cosas mórbidas y que en muchas ocasiones no puedes encontrarle explicación alguna. Quisiera saber su opinión abajo en la caja de comentarios, sin más por decir yo me despido que tengan buenas noches y unas aterradoras pesadillas. Nueve




