Dec. 30, 2025

Mejores Relatos de CEMENTERIOS en el 2025 / Maraton de Horror de Fin de Año

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La Cripta Embrujada
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0:10 La siguiente historia viene de parte de Sofía Valdés. Hola Alex y hola a toda tu comunidad. Les envío un fuerte saludo desde Chihuahua. Les quiero contar mi experiencia. Esta anécdota me pasó a mí junto con mi hermano. Me pasó cuando yo tenía 12 años y él tenía 20. Nuestros padres eran personas independientes. No trabajaban para ninguna empresa. Ellos toda su vida siempre vendieron pan casero. Anteriormente, cuando no tenían una panadería, se salían con una carretilla. Por eso de las seis de la tarde y volvían hasta las once de la noche, después de vender todo el pan. Aunque algunas veces se les quedara. Cuando yo y mi hermano tuvimos la edad suficiente, nos ofrecimos a ayudarles con el trabajo.

1:07 Una vez que hubiéramos acabado la tarea, Nosotros llenábamos una segunda carretilla y nos íbamos a otra ruta, calles por las cuales nuestros padres, por la escasez del tiempo o simplemente por una trayectoria que resultaba muy amplia, muy lejos, no podían cubrir. Nos íbamos por calles, por colonias, por las cuales ellos no entraban y pues de esa manera captábamos a más clientes en un menor tiempo. Esto lo hicimos durante mucho tiempo, y en nuestro trayecto, cuando mi hermano iba empujando la carretilla, pasábamos cerca siempre de un cementerio.

1:50 Justamente al llegar a este cementerio, nosotros lo agarramos como un punto. Siempre cuando llegábamos a este, nos deteníamos, contábamos el dinero, contábamos las piezas de pan, y por así decirlo, hacíamos un pequeño inventario, y después seguíamos. Recuerdo que en aquella ocasión nos detuvimos, y cuando estábamos en lo nuestro, una persona desde adentro del cementerio nos llamó. Por la vestimenta era fácil de pensar que se trataba del cuidador. Nosotros fuimos, y después de una breve plática, nos pidió dos piezas de pan. Rápidamente fui, se las envolví. Él me dijo que cualquiera. Al momento de dárselas, Él simplemente me agradeció y se fue directamente hacia una tumba. Como ya les dije, yo en este punto, yo junto con mi hermano, hacíamos un inventario. Estábamos en lo nuestro. Y yo volteé de nuevo para ver hacia dentro del cementerio, simplemente por mera curiosidad. Y vi que allá adentro, el cuidador del cementerio se estaba acercando hacia una tumba. donde se encontraba sentada una niña. Recuerdo muy bien que el cuidador le puso la pieza del pan a la niña a un lado de ella, y simplemente se fue. Se fue de nuevo a su caseta y se encerró ahí, con una pieza de pan que supongo que era para él.

3:22 A mí me pareció algo curioso. Para este momento ya eran pasadas de las nueve de la noche, y aquella niña se encontraba ahí sentada arriba de la tumba, en plena oscuridad. simplemente con una pieza de pan al lado. Y esta niña se me quedaba viendo. Recuerdo que iba vestida como con algo blanco. Ustedes disculpen, pues entre la oscuridad, a pesar de que yo era muy niña y a pesar de que tenía buena visión, pues no puedo ver muy bien. Adentro del cementerio no había ninguna luz. Solamente visibilizaba que tenía puesto algo blanco. Además también porque estaba retirada. No le di más importancia a esto y continuamos con nuestro camino. Y por esa noche, hasta ahí quedó aquella experiencia.

4:09 A la noche siguiente, porque esto lo hacíamos todos los días de lunes a sábado, pasamos de nuevo por aquel cementerio. Y nuevamente, vimos al cuidador. Y otra vez nos pidió dos piezas de pan al azar. No importaba. Otra vez se las dimos. E hizo lo mismo, exactamente lo mismo que hizo la noche pasada. Fue, le dejó la pieza del pan a la niña a un lado de ella y se metió a la caseta. Esto se me hacía raro, tanto así que se lo dije a mi hermano. Oye, mira, esa niña está desde la noche pasada ahí. Y ahí sigue, en la misma posición. Y sigue vestida igual. Qué extraño, ¿no?

4:56 Mi hermano se le quedó mirando. Y también se le hizo raro Ver a aquella niña Sentada en la oscuridad A él dijo que le parecía un poco más tétrico que extraño Así que con algo de miedo Él dijo que siguiéramos Que no nos detuviéramos ahí ya Y a la noche siguiente Esto se repitió Otra vez el cuidador nos detuvo Y nos pidió de nueva cuenta Dos piezas de pan Otra vez se las dimos Y también vimos otra vez a aquella niña sentada encima de la lápida. Esto se repitió tal vez por algunos siete días. Una semana más o menos, Alex. Pero cuando pasó aquella semana y volvimos a pasar cerca de aquel cementerio, pudimos notar que en esta ocasión la niña ya no se encontraba ahí.

5:49 La lápida se encontraba vacía. Y por otro lado, el cuidador del cementerio no salió de la caseta, veíamos la sombra ahí por la ventana, lo que significaba que estaba dentro de ella, así que simplemente no nos detuvimos y seguimos con nuestro camino, esto se repitió nuevamente como por otros tres días, hasta que inevitablemente pasamos una noche y lo vimos afuera, se notaba que estaba como que arreglando algunas cosas de las tumbas, pasamos y le preguntamos de manera amigable,« Oiga, señor, no quiere pan hoy». Y el cuidador se levantó, se talló la arena, el lodo que tenían los pantalones, y fue inmediatamente, pero en esta ocasión solamente pidió una pieza de pan. Nos agradeció, y una vez que se estaba dando la media vuelta, yo le pregunté,« Oiga, señor, ahora ya no está la niña que le hace compañía».

6:47 El cuidador se detuvo en ese momento, me volteó a ver con una cara de sorprendido a Alex, Y me preguntó, discúlpame, pero¿ de qué niña hablas? Yo le respondí de la niña, aquella a la que le llevaba todas las noches la pieza de pan cuando pasábamos. Usted iba y se la ponía ahí, en la lápida. El cuidador se me acercó en ese momento, Alex, con una cara de sorprendido y también algo asustado, y me preguntó,¿ viste que era una niña o solamente me viste poniendo la pieza de pan ahí? Yo le respondí, vi a la niña. Ahí estaba sentada.

7:29 También mi hermano la vio. Mi hermano también me contestó y ya sentó con la cabeza. Sí, ahí estaba una niña, señor. Estaba sentada en la lápida. El hombre simplemente algo sorprendido nos dijo, miren niños, yo estoy solo aquí en el cementerio. Nadie está conmigo. Nadie viene a hacerme compañía. pero aquella lápida me resultaba algo extraña en los últimos días. Escuchaba ruidos, escuchaba risas, escuchaba algunas cosas extrañas que sucedían alrededor de aquella. La revisé y vi que pertenecía a una niña y que casualmente esta tenía poco de ser enterrada. Decidí ponerle algunos juguetes y al pasar algunas horas yo veía que estos juguetes aparecían desbalagados como si alguien hubiera jugado con ellos estaban en diferentes posiciones siempre y yo sé muy bien que no fue por el viento cuando le empecé a poner comida de alguna manera los ruidos cesaban y es por eso que les pedía pan a ustedes curiosamente los ruidos dejaron de escucharse y yo empecé a dejar de ponerle pan empecé a dejar de ponerle comida creo que el alma de aquella niña finalmente se fue no te voy a mentir Alex que después de escuchar eso

9:00 tanto mi hermano como yo nos estábamos estábamos temblando de miedo pues la habíamos visto nadie nos había contado esto nosotros vimos claramente aquella niña sentada mirándonos desde adentro del cementerio ahora sabemos que no era una niña ahora sabíamos que era el alma de una Por los días siguientes, no volvimos a pasar por aquel cementerio. Cambiamos de ruta con nuestros padres. Ellos pasaban por ahí, mientras que nosotros íbamos por otro camino. Y le agarramos un miedo enorme a aquel cementerio. Cada vez que pasábamos simplemente recordábamos aquella anécdota.

9:43 Y de cómo un cuidador alimentaba a una alma. Quién sabe por qué el alma de aquella niña no podía descansar en paz. Pero lo cierto es que todas las noches acompañaba a aquel cuidador. Esa fue mi experiencia. Gracias por relatarla, Alex. Saludos a toda tu comunidad. La siguiente historia Viene de parte de José Taibara. Hola Alex, esta experiencia que te quiero contar no es mía, es de mi padre. Esto le pasó hace muchos años, él en ese entonces trabajaba como carpintero, allá en su pueblo natal.

10:43 En su camino hacia su casa, todas las noches siempre pasaba enfrente de un cementerio. Justo cuando pasaba por ese cementerio, Se quedaba platicando con los cuidadores... Estos cuidadores eran sus amigos... Y ya tenían varios años de conocerse... Eran personas a las que les gustaba la fiesta... Les gustaba también... Pues ir a tomar al bar... Y tenían una cierta fama de peleoneros... Pero al final de cuentas eran personas con las que él trataba de llevarse bien... Y se puede decir que eran amigos lejanos... Siempre que pasaba por ahí platicaba con ellos... Y en una cierta noche, le dieron una noticia, que él francamente no se esperaba. Resulta que una anciana del pueblo, una anciana muy bien conocida, había fallecido.

11:35 Y esta anciana que era tan conocida en el pueblo, no era conocida necesariamente por cosas buenas, sino por todo lo contrario. Esta anciana era muy conocida por practicar brujería, y porque en su casa siempre había un olor muy peculiar, además de también tener una energía muy pesada. Muchos en el pueblo le tenían miedo, aunque este miedo lo trataban de adornar y decían que era respeto, aunque francamente no, era miedo. Pero eso sí, a pesar de que muchos la odiaban, ya que era una persona más o menos alzada, ninguno de ellos se animaba a echársela de enemiga. pues era bien sabido que la persona que se echaba de enemiga no terminaba bien. Curiosamente, esos dos cuidadores odiaban a aquella anciana, y en aquella noche se encontraban muy felices, pues les habían dado la noticia de que aquella anciana había fallecido. Mi padre no se la podía creer. Esta anciana ya tenía aproximadamente algunos 90 años, pero él desde que estaba pequeño... Desde que era un niño, siempre la recuerda con esa imagen de abuelita, de anciana acabada, acabada. Pero a pesar de que pasaban los años y de que mi padre iba creciendo y ya se había convertido en un adulto, aquella anciana seguía con la misma apariencia. Pareciera

13:09 que iba a durar muchos años, pero no. Finalmente había fallecido. Los cuidadores estaban esperando su cuerpo que, según tenían dicho, iba a llegar por la mañana. Ya habían hecho el hoyo y estaban todos preparados. A la noche siguiente cuando mi padre pasó, empezaron a platicar con él sobre cómo había estado el funeral y sobre cómo se había desempeñado todo. Le contaron que al funeral no fue nadie, tal vez como unas tres personas y vecinas de ella. Al parecer la señora no tenía familia, no tenía hijos, mucho menos esposo. pero es raro que ni padres, ni primos, ni hermanas se hubieran presentado con ella. A final de cuentas, ellos se sentían muy felices. Finalmente aquella señora ya no estaba en el pueblo. Mi padre por otro lado no, si bien no era una persona que le cayera bien, tampoco le deseaba eso. Así que simplemente después de platicar sobre lo sucedido y sobre que en aquel triste funeral no había asistido casi nadie, Él se dirigió a la casa. Extrañamente, a los siguientes días, pasó algo sumamente extraño y es que la anciana en vida tenía muchos gatos. Estos gatos rodeaban la casa. Por fuera se podían ver en la barda, en el techo de su casa, como la adornaban docenas

14:40 y docenas de gatos de diferentes colores, siempre maullando. siempre rodeando la casa. Y de algunas personas que entraron a aquella casa, ya sea para pedirle favores o simplemente porque eran conocidos de ella, entraban para platicar con ella, decían que también adentro había bastantes gatos. Extrañamente, cuando la anciana falleció, los gatos desaparecieron. Muchos vecinos estaban de acuerdo en adoptar los que se pudieran, pues eran bastantes. pero los gatos no se dejaron agarrar por ninguno y simplemente se fueron. Y durante una noche, todos aquellos gatos aparecieron en la tumba de la anciana. La casa de esta señora no estaba para nada cerca del cementerio, así que nadie se explica cómo es que los gatos supieron dónde exactamente estaba enterrada su dueña y en qué lugar. A la noche siguiente aparecieron los gatos ahí, sentados, rodeando la tumba. Eran bastantes.

15:51 Obviamente los cuidadores empezaron a espantarlos, pero todo era inútil. Mi padre recuerda muy bien aquellas noches, pues sus amigos trataban de espantarlos, trataban de hacer que estos se fueran, pero todo era inútil. Los gatos no se movían. Solamente los espantaban por unos minutos, pero al final de cuentas, ellos regresaban y se sentaban arriba de la tumba. Se sentaban alrededor de esta. Obviamente aquellos hombres, los amigos de mi padre, tenían un corazón muy frío y no les gustaba para nada que aquellos animales estuvieran ahí. Así que una noche, compraron comida, llevaron agua y a estos alimentos les pusieron veneno. querían acabar con los gatos. Pero los gatos no probaron ni un solo bocado. Extrañamente, aquellos meninos no habían probado ni un solo bocado en todos esos días.

16:51 Incluso varias personas del pueblo habían llevado comida para los gatos, esta vez sin adulterar, simplemente para que se alimentaran, pues les parecía un lindo gesto que aquellos gatos estuvieran rodeando la tumba de su dueña. Pero los gatos de igual manera no consumían nada, no comían, no bebían. Era bastante extraño, pues,¿ cómo se mantenían con vida? Y así pasaron semanas. Mi padre recuerda muy bien que, en una ocasión, cuando él estaba pasando a un lado del cementerio, que en ese entonces, el cementerio era rodeado por alambre de púas y unos cuantos palos, era un cementerio de pueblo, escuchó cómo voces provenían desde adentro del cementerio él se acercó inmediatamente porque pensó que tal vez eran los cuidadores que estaban hablando entre ellos pues quien más sería pero vio que no las voces provenían de la tumba de aquella bruja de aquella anciana y las voces precisamente estaban situadas donde estaban aquellos gatos los gatos se le quedaron viendo a mi padre como si yo supieran que él los había escuchado Incluso en el mismo instante en el que él volteó a verlos, las voces se callaron. Eran varias voces, no de dos ni tres personas, sino que más. Los gatos estaban hablando en la oscuridad, y estaban hablando entre ellos.

18:26 Desde aquella experiencia, mi padre dejó de pasar a un lado del cementerio. Ya no pasó por ahí. Sabía que aquellos gatos no eran normales, Sabía que algo Oscuro Algo Tenebroso Algo que no era de este mundo Los protegía Porque algunas personas quisieron hacerles daño Y simplemente no lo conseguían Extrañamente una noche Se dijo en el pueblo una noticia Pues hubo un fuego adentro del cementerio Este fuego precisamente Fue alrededor de la tumba de aquella bruja Y este había consumido la vida de los gatos, mi padre fue y le preguntó a los cuidadores, que entre risas, negaban que algo hubieran tenido que ver, que todo había sido un accidente, pero mi padre los conocía, sabía que ellos, tenían algo que ver con esto, sino que eran los responsables, pero ellos lo negaban, lo negaban muy campantemente, de hecho decían que por fin, Se habían deshecho de ellos, pero durante los siguientes días ocurrieron cosas. Los cuidadores renunciaron a su empleo, y cuando mi padre les preguntó por qué lo habían hecho, ellos decían que dentro del cementerio empezaron a pasar cosas paranormales. Empezaron a escuchar golpes que venían

19:59 de entre las tumbas, empezaron a ver sombras que se movían entre las lápidas, Algo que jamás habían visto en los años que habían estado ahí cuidando el cementerio, trabajando ahí. Y eso que habían pasado muchos años limpiando en las noches, haciendo rondines. Escuchaban voces, les azotaban la puerta y tenían muchas pesadillas en sus días de descanso. Finalmente e inexplicablemente, aquellos hombres desaparecieron. Dice mi padre que una mañana sus familias se encontraban buscándolos, pero estos jamás volvieron a aparecer en el pueblo ni en sus cercanías. Era como si la tierra se los hubiera tragado. Mi padre dice que tal vez la desaparición de aquellos hombres tenga que ver con la venganza de aquella bruja. Tal vez volvió desde el más allá para cobrar venganza. contra las personas responsables de haber afectado a sus animales después de esto contrataron a otros cuidadores personas que también mi padre conocía pero muy por lo contrario de lo que contaban los otros estos cuidadores decían no ver nada extraño en el cementerio jamás escucharon golpes provenir de las tumbas jamás vieron ninguna sombra ni mucho menos voces parecía un cementerio común y

21:34 normal como tantos otros, lo cual hace que mi padre piense aún más en que la desaparición de aquellos hombres fue acto de una venganza, una cruel venganza de aquella bruja. Esta siguiente experiencia viene de parte de Octavio Méndez, Alex y Comunidad. Les quiero compartir mi experiencia. Esto me pasó cuando yo era muy morro. Tendría el caso como unos 18 años, 18-19, por esos años. Resulta que yo al salir del bachillerato había embarazado a la quien en ese tiempo era mi novia.

22:37 así que tuve que abandonar los estudios y encontrar algún trabajo. Estuve durante algunos meses buscando diferentes tipos de empleo, y pues claro, tenía que escoger el mejor pagado, pues la carga de un niño venía en camino. Estuve algunas semanas buscando, y por medio de contactos me dijeron que el cementerio, ese cementerio regional, ocupaba personal. Yo fui y me postulé, Y gracias a que tenía contactos, pues me metieron como cuidador. Les tengo que decir que pagan, pero muy bien. Aunque claro, también está otra desventaja, pues... Son horarios de 11, 12 horas, y solamente por la noche. Hay muchas personas que no quieren.

23:27 Pero pues como John era supersticioso, pues la verdad me daba igual. Y el salario era más que aceptable. me vendría muy bien con la carga que tenía ahora. Así que en cuestión de algunos días me presenté al cementerio y me presentaron a mis dos compañeros de trabajo. A uno le decían el escorpión y al otro le decían el rayo. Ustedes disculpen si no les puedo decir sus nombres, pues sí se presentaron conmigo por sus verdaderos nombres, pero como en todo el transcurso del trabajo y como ellos mismos me lo pidieron, yo les decía por sus apodos. Así eran mejor conocidos. Muy bien, ahora para explicarles, el escorpión, ahora mismo no recuerdo por qué tenía aquel apodo, pero el caso es que era muy amable. Él me enseñó la mayoría del trabajo que tenía que hacer, y siempre que tenía una duda, pues siempre se la comentaba, y siempre me daba alguna respuesta. Por otro lado, el rayo, era todo lo contrario. Incluso nada más de verlo, te daba esa mala vibra, era un señor ya viejo, tendría como algunos 85, 86 años, y yo sé que para esa edad hay algunas personas que se conservan muy bien, pero el rayo no era ese caso, el rayo se veía muy desgastado, de hecho me extrañaba que esa persona siguiera trabajando, pero era porque básicamente no tenía familia, no tenía esposa ni hijos,

25:01 Y vivía solo en aquella casa de lámina a la cual iba todas las noches. Así que él prefería trabajar. Y en el trabajo del cementerio, decían que era muy bueno. Al rayo no le podías pedir nada. Al rayo no le podías preguntar nada, Alex. Como ya dije, era una persona muy cascarrabias. Desde que comenzaba el turno, simplemente hacíamos lo nuestro. Y luego a partir de las doce de la noche, él se iba hasta el fondo del cementerio. No era un cementerio muy grande. Él iba hasta la barda que estaba al fondo. Se llevaba una mecedora, la recargaba en la barda, de modo que ésta no se moviera, y se sentaba ahí a fumarse una cajetilla de cigarros.

25:50 Y ahí se la pasaba toda la noche. Una vez que conocí su historia, pues pude deducir por qué era tan cascarrabias. Resulta que el rayo, le decían así, porque era muy veloz. Porque era una persona que, en el fútbol, destacaba sobre los demás. Muchas personas, incluso del pueblo y del estado, lo pintaban para convertirse en un jugador de fútbol estrella. Era muy joven cuando estaba en los partidos amateurs. Creo que tendría como 13, 14 años, y hacía jugadas maravillosas según tengo entendido. Pero el caso es que el rayo tenía una pésima actitud y tenía un hábito que lo fue acabando poco a poco. Fue el cigarro. Debido a que fumaba mucho y desde muy temprana edad, pues sus pulmones se fueron acabando y aquella condición que tenía, con la que había entrenado, se fue esfumando poco a poco y así las puertas se le fueron cerrando. Nunca consiguió una relación estable y por ende, Nunca tuvo hijos, así que toda su vida, digamos que había sido amargado. Yo siempre mantenía una distancia con el rayo, más que nada para llevar bien el trabajo. El caso es que por los dos o tres meses que estuve con ellos, todo fue de lo mejor, o bueno dentro de lo que cabe.

27:18 Pero a los dos o tres meses, el rayo se reportó enfermo. Ya no fue las noches siguientes. y al paso de una semana se nos dio el aviso de que el rayo había fallecido. A nosotros nos tomó por sorpresa y le pegó más al escorpión que a mí. Obviamente pues, si bien no eran tan amigos, ya llevaban como dos años trabajando juntos. Aún recuerdo muy bien que cuando nos dieron la noticia, la mecedora que siempre ponía el rayo al final del cementerio, y que lo veíamos ahí a la distancia cada vez que salíamos de la caseta de vigilancia. Veíamos ahí al rayo, sentado en la oscuridad, fumándose un cigarro. Ahora aquella mecedora se veía sola, y se veía ciertamente tétrica ahí. Sabíamos que el rayo no iba a volver, y que ya nadie se sentaría en aquella mecedora. El rayo fue enterrado precisamente en aquel cementerio, y pensamos que ahora desempeñaríamos el trabajo solos. Y así pasó durante algunas dos o tres semanas. Pero una noche, Alex, una noche que pintaba ser muy normal y como otras tantas, empezó lo extraño. Cuando salimos de la caseta, cuando terminamos de cenar que terminábamos por eso de las doce, salimos al cementerio. el rayo nos tenía acostumbrados a que nosotros

28:49 solamente vigilaramos la puerta él estaba acostumbrado a estar sentado ahí al final del cementerio y él realizaba todos los rondines obviamente al no estar él nosotros nos turnábamos para hacer rondines y justamente a mí me tocaba el primero tomé mi lámpara y ya me disponía a ir a caminar entre las tumbas cuando en eso me doy cuenta que hay alguien sentado en la silla mecedora de allá, al fondo, en la barda. Alex era la misma silueta del rayo, ahí sentado, y se veía claramente cómo se llevaba un cigarro a la boca, y sacaba el humo.

29:32 Solamente podíamos ver la silueta debido a la oscuridad que reinaba en todo el cementerio. Inmediatamente fui con el escorpión y le dije,—¡ Escorpión!¿ Quién anda ahí? ¡Mira! Hay alguien ahí sentado, ahí en la mecedora. El escorpión rápidamente fue y casi la boca se eleva al suelo. Estaba sorprendido. Él me dijo muy seguro. Es el rayo. El rayo ya está sentado. Nosotros simplemente nos vimos las caras y regresamos a la caseta. Nos encerramos toda la noche, Alex.

30:12 Sabíamos que nuestro compañero... No estaba vivo, pero de alguna manera, su espíritu, su alma, nos estaba acompañando aquella noche. Aquella noche fue un martirio. No salimos, hasta el día siguiente en la mañana. Muy temprano fuimos por aquella mecedora, y decidimos simplemente moverla. Nuestro peor error fue moverla atrás de la caseta, y créeme, fue un error rotundo. Esa misma noche, cuando estábamos cenando, cuando habíamos puesto incluso la mecedora boca abajo, para que esta no se pudiera levantar, empezamos a escuchar como rechinaba la madera, y como una mecedora se hacía para adelante y para atrás, justamente afuera de la caseta.

31:09 Tan pronto escuchamos esto, nos quedamos absolutamente callados. La caseta tiene una ventanita. Empujamos aquella ventana y gracias al poco reflejo que daba aquel brillo debido a la bombilla que teníamos adentro, pudimos ver claramente un pelo canoso que se encontraba sentado en aquella mecedora. Una cabeza más o menos calva. Era la misma cabeza que tenía el rayo. Él solamente contaba con algunos pocos pelos, pero todos estos de blanco, eran canas simplemente, rápidamente cerramos la ventana, y otra vez, nos quedamos ahí, encuartelados prácticamente, no salimos en toda la noche, pusimos ruido, encendimos la radio, y le subimos todo el volumen, le quitamos las baterías a las linternas, y las dejamos resguardadas para el radio, ya que este funcionaba con baterías, y teníamos mucho miedo de que se apagara, al menos con la música sonando, no podíamos escuchar el rechinar de aquella condenada mecedora. A final de cuentas, a la mañana siguiente salimos de la caseta y tomamos la decisión de agarrar aquella mecedora los dos juntos y ponerla en un sitio el cual no la pudiéramos ver. La pusimos en una esquina donde había un par de árboles y debido

32:40 a A la vista que teníamos de la caseta, a esta prácticamente era inexistente, los árboles la tapaban. Decidimos ponerla ahí, y obviamente, mantener la distancia en aquel sitio. No íbamos a acercarnos a este. Alex, te lo digo en serio. Cuando estábamos llevando la mecedora, podíamos oler ese olor penetrante a cigarro, a tabaco, que esta tenía. Ese olor que siempre lo dejaba impregnado el rayo cuando éste se levantaba y se iba del cementerio. Era un hecho. Era él el que nos acompañaba todas las noches. Incluso difunto. Ahí andaba el rayo. Hicimos eso. Y de cierta manera esta fue una solución que tuvimos durante algún tiempo. Yo estuve trabajando ahí durante otros seis meses. Y tuve la suerte de que me llamaron de otro trabajo. Que me pagaban más o menos lo mismo, pero era en un almacén.

33:45 Y no tenía que estar lidiando con fantasmas. Obviamente acepté sin dudarlo. No me podía salir pues necesitaba el dinero. Así que vi la oportunidad y decidí tomarla. Por otro lado el escorpión ahí siguió trabajando. Era un hombre como de algunos cincuenta y tantos años. Y ya se había acostumbrado a ese trabajo. solamente que ahora sabía, que no custodiaba el cementerio solo, sabía que el rayo, incluso desde el más allá, seguía sentado en su mecedora, fumándose un cigarrillo, como todas las noches lo hacía, mientras estaba vivo, saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada, gracias por escuchar mi historia. La siguiente historia Nos la manda Fernanda Soltán Alex, te quiero platicar mi historia Esto me sucedió Hace aproximadamente una década En aquel entonces yo tenía una pareja iba en universidad y mi pareja desde entonces había tenido una pérdida sumamente grave su madre había fallecido y

35:15 obviamente yo tenía que demostrarle mi apoyo se lo demostré en los últimos instantes en aquel hospital y se lo demostré también en el funeral y por los siguientes días en los que él casi de manera diaria visitaba el cementerio casi todas las tardes íbamos Te podría decir que incluso el vigilante y el intendente ya nos conocían. Iba de manera diaria y esto lo mantuvo por cerca de algunos tres meses. Durante la mayoría de aquel tiempo. Solamente íbamos, dejábamos rosas. Él platicaba con la tumba y también me decía muchas historias que había vivido con su madre. Obviamente yo me mantenía ahí apoyándolo. Pero en una de aquellas visitas...

36:04 me ocurrió algo sumamente extraño, y también muy aterrador, que a pesar de lo que viví, no se lo mencioné, más que nada porque tenía que seguir acompañándolo, así que esta experiencia me la mantuve guardada, y solamente se la dije años después, mira lo que sucede fue lo siguiente, cuando nosotros llegábamos al cementerio, por regular, llegábamos siempre después de comer, A veces a mí me entraban ganas de ir al baño, pero siempre me las aguantaba. Al cabo solamente pasábamos ahí cerca de algunos 35 minutos, 40 minutos, nada más que eso. No pasábamos ni siquiera una hora. Así que me podía aguantar al llegar a mi departamento. Pero hubo una ocasión en la que simplemente no me pude aguantar.

36:55 Fui con el intendente y le pregunté que dónde estaban los baños, o si es que tenían. porque también era mi duda esa. A lo mejor sí tenían baños, pero solamente eran para el personal, y no era tanto como abierto al público. Para mi sorpresa sí tenían. El intendente me acompañó, y los baños se encontraban ahí. Era un cuarto más o menos grande, y sí veía que entraban y salían personas. El intendente se mantuvo ahí en la puerta. Me dijo que me esperaría y me encaminaría de nuevo con mi pareja, pues... El cementerio era algo grande, y le tuve que ser sincera, yo me perdería. El intendente era un viejito que yo creo superaba los 80 años, nunca le pregunté, pero era un viejito sumamente amable, tenía una sonrisa característica, y siempre me ponía de muy buen humor hablar con él. Él se quedó ahí como un pequeño guardaespaldas, sosteniéndose con su pala, mientras que yo entré rápidamente al baño, Le dije que no iba a tardar. Entré a uno de aquellos cubículos ya que eran como tres y una vez que me encontraba adentro, escuché las pisadas de alguien que se aproximaba al baño. Tengo que decir que solamente mi baño era el único ocupado y había escogido el de en medio, por lo que dos inodoros de ambos lados se encontraban desocupados. Extrañamente la persona que había entrado

38:26 caminó y caminó hasta ponerse enfrente de mí Por debajo de las puertas de aquellos baños siempre hay un espacio por eso de algunos 25 centímetros, 30 centímetros. Y si uno baja la cabeza lo bastante, puede notar los pies de la persona que se encuentra ahí por debajo del pasillo, o incluso puede ver los pies de las personas que se encuentran ahí enfrente suyo, o incluso a los lados. Yo bajé mi cabeza. más que nada porque había notado que una persona se había parado en frente de la puerta de mi baño, y había notado que las pisadas sonaban algo curiosas, algo extrañas. Todos sabemos reconocer las pisadas, de una bota, de un zapato, de un par de tacones, o incluso de algunas chanclas, son sonidos muy característicos, bueno, lo que yo escuché en aquella ocasión, no fueron ninguno de estos ruidos, Lo que yo escuché fueron pisadas como de un pie descalzo. Creo que muchos recuerdan ese sonido, sobre todo en el vitropiso, en ese piso frío. Había llovido y estaba un viento más o menos fuerte, así que el piso estaba helado. Me sorprendió mucho cuando bajé la mirada y vi que habían un par de pies ahí enfrente de mí, mirando hacia mi dirección, y estos se encontraban descalzos, y estos también se podían ver húmedos.

39:56 y con cierta tierra de lodo, como si aquella persona hubiera estado caminando entre lodo, en un principio yo me asusté, pensé tal vez que era una persona que me quería hacer daño, pensé en gritar incluso, pero después de unos breves 3 segundos, me di cuenta rápidamente, de que esos pies no eran de una persona adulta, eran demasiado pequeños, y se veían bastante suaves, bastante tiernos, Esos pies pertenecían ya sea a un niño o una niña, no mayor a unos nueve u ocho años. Yo de una manera amistosa le dije, disculpa niña, pero está ocupado. Después de que yo dije eso, se escuchó una risita del otro lado, y de repente se escuchó nuevamente como esta niña o este niño, no sé muy bien, salió corriendo del baño.

40:54 como si hubiera cometido alguna especie de travesura, de cierta manera me relajé, al menos no era una persona peligrosa, y le iba a preguntar al intendente que se había quedado afuera, que quien era la niña que había entrado, pues ciertamente era una niña que le gustaba estar haciendo bromas, y no vaya a ser que se topara con una persona pues algo agresiva, ya que hay ciertas personas que no toleran eso, Sobre todo que las molesten en el baño. Era solamente una observación. No pretendía buscar problemas. Salí del baño enseguida. Y mientras me estaba lavando las manos. Miré hacia el piso. Y pude ver que las pisadas de aquella niña habían dejado huellas. Y se podía ver claramente.

41:43 Ese piecito. Muy bien dibujado. Por la tierra, por el lodo. Que esta llevaba en sus pies. Podía ver claramente. Las pisadas de cuando había entrado Y cuando había salido corriendo Al salir pude ver al intendente Que se encontraba ahí parado en la entrada Y le pregunté Oiga disculpe¿ Quién es la niña que acaba de entrar al baño? El intendente se me quedó mirando Y me dijo No señorita Al baño no ha entrado nadie Solamente usted Y yo me quedé aquí a serle guardia Yo le respondí no Ahorita entró una niña Entró y salió corriendo. Iba descalza.

42:27 El intendente se me quedó mirando y me contestó. Descalza.¿ Cómo que descalza? Por aquí no hay niño descalzo. Mire, está lleno de lodo. Hay muchas ramas y muchas astillas. Sería muy peligroso que un niño anduviera descalzo por este cementerio. Yo le volví a decir, sí. Mire, aquí hay unas pisadas que lo comprueban. Alex, cuando entramos al baño, Aquellas pisadas se habían esfumado. Ya no se encontraban ahí. Algo totalmente ilógico porque, hace apenas unos segundos, ahí se encontraban. Muy bien dibujadas. Era como si de un segundo para otro, alguien las hubiera limpiado. Pero no. El pío se encontraba sucio.

43:13 Y parecía que no lo hubieran trapeado como en algunos dos o tres días, pues había polvo. Aquellas pisadas simplemente desaparecieron. o tal vez nunca ocurrieron. El Señor me dijo que esto pasaba a veces, que a final de cuentas es un cementerio, y hay ciertas almas que aún no descansan en paz. No te voy a negar que sentí miedo. Volví con mi pareja y estuve con él todos los minutos que hicieran falta, e incluso volvimos a ese cementerio como te dije, tal vez por algunos dos meses más.

43:53 pero durante todas aquellas visitas, no volví a entrar a los baños, y mucho menos, me volví a despegar de mi pareja. He escuchado relatos anteriores, y creo que algunas personas en tu comunidad ya te lo han dicho, y es que en algunos relatos que tú has contado, dicen que los niños no suelen quedarse en este mundo una vez que han fallecido, lo que solamente me hace pensar,¿ Qué cosa o qué ente tomó la forma de un niño y me visitó en aquellos baños? Saludos Alex y espero puedas compartir mi historia. Esta siguiente historia viene de parte de Allison Domínguez. Hola Alex y comunidad. Les quiero platicar una experiencia que me sucedió cuando trabajaba como niñera.

45:05 Cuando trabajaba como niñera, me desempeñaba en varias familias. Algunas familias me contrataban ciertos días, como el fin de semana, y por otro lado, algunas otras me contrataban simplemente para sacar a sus hijos a pasear o vigilarlos cuando estos estuvieran en un parque o cuando fueron a hacer diferentes actividades además de cuidarlos adentro de la casa me desempeñaba muy bien así que tuve muchas buenas referencias llegué a trabajar con una familia que vivía en un fraccionamiento podríamos decir pudiente todas las familias ahí ganaban mucho dinero y tenían grandes casas por lo tanto como el fraccionamiento apenas estaba construyendo, había ciertos lugares en donde todavía no había construcciones, manzanas completas que aún permanecían entre puro monte, y algunas calles ya se estaban pavimentando, pintaba para hacer un fraccionamiento muy bonito, al menos en aquel tiempo, yo cuidaba a un par de hermanos, Todas las tardes lo sacaba a un parque que se encontraba a un par de calles de su casa. Estos hermanos iban ahí, jugaban en la resbaladilla, en los columpios, en el sube y baja. Y enfrente de este parque, que como dije apenas estaba armando, quedaba

46:36 un solar baldío. Era como una manzana aproximadamente, muchos metros cuadrados, una cuadra por completo. en donde todavía no se había construido nada. Según se decía en aquel tiempo, se tenía planeado construir unos edificios de departamentos, pero ni siquiera habían empezado. Pasando esta cuadra, enseguida enfrente, se encontraba un cementerio. Este cementerio era muy pequeño, pero tenía unas enormes bardas, tal vez como de tres metros o poco más de esto. Por lo tanto, No podíamos ver hacia adentro, pero sabíamos que era un cementerio. Como no había construcción desde el parque, se podía ver claramente la barda del cementerio. Pero como ya dije antes, no podíamos ver hacia adentro. Así que toda esa aura tenebrosa, esa aura pesada que después gente que vive cerca del cementerio tiene, a decir verdad nosotros no la sentíamos. No podíamos ver las cruces ni las tumbas.

47:44 Como dije, lo único que podíamos ver era una barda blanca, y esta podría ser cualquier cosa. Recuerdo que ahí pasábamos cerca de algunas cuatro horas, cinco horas, y los niños jugando y jugando. Pero conforme pasó el tiempo, aquel parque fue metiendo cosas cada vez más grandes y más llamativas. Recuerdo que llegó como una especie de esfera. En esta esfera los niños podían escalarla, e ir subiendo hasta arriba, hasta arriba, y una vez arriba, que la altura era considerable, podía ver mucho, podía ver todo el panorama a lo largo, todo el panorama a lo ancho, y por lo tanto, al ser una altura considerable, a los niños les encantaba, les encantaba tener esa sensación de altura, ver lo que otros no podían ver, y precisamente desde arriba de aquella esfera, Se podía ver claramente hacia adentro del cementerio. Las cruces, los caminos, los árboles, las criptas. Todo se podía ver.

48:56 Los niños ahí se la pasaban. Y al menos en un principio, esto no fue nada fuera de lo normal. Pero los niños empezaron a decirnos cosas extrañas. Como que desde adentro del cementerio habían otros niños que los invitaban a jugar. que los invitaban, haciendo señas con sus manos, a que entraran al cementerio. Decían que estos niños se encontraban jugando entre las tumbas, entre las cruces, y se veía que se divertían mucho. No se podían ver a sus madres ni a ningún adulto cerca, simplemente se podían ver niños de diferentes edades, incluso algunos de ellos decían que había niños casi como bebés. como de algunos tres o cuatro años, que muy apenas caminaban. Esto me pareció sumamente extraño, pero pensé que era imaginación de los niños, así que no le presté mucha atención a esto, y simplemente le seguí el juego. Pasaron las semanas, y en una noche esta misma familia me contrató. Quería que cuidara a los niños, ya que era una fiesta de adultos, y a pesar de que se iban algunos niños, estos iban temprano, El par de hermanos no se quería dormir temprano ya que era fin de semana. Así que yo los invité a ir al parque. Como les dije, esto es una colonia muy pudiente y hay mucha seguridad. En cada esquina hay policías y también tránsitos. Y desde que

50:28 se había construido aquel fraccionamiento, desde que se había puesto la primera casa, no había delincuencia. A ninguna de estas casas habían robado, ni mucho menos asaltado por la calle. Así que los padres tenían la confianza de que sus hijos, a pesar de que fueran las 10 de la noche, fueran a aquel parque. Sobre todo porque yo los acompañaba. Compramos algo en un oxo que estaba cerca y fuimos al parque. Los niños me invitaron muchas veces a subir a la esfera y como no había nadie más en el parque, me subí junto con ellos. Y una vez llegamos hasta la punta de esta y nos sentamos. Pude ver hacia adentro del cementerio Como todo estaba apagado y había una negrura absoluta, en un principio no noté nada. Pero después de mantener mi mirada fija ahí, de estar platicando con aquellos niños, me fui percatando de que lo que decían no era mentira. Una vez que mis ojos se acostumbraron a la oscuridad, pude ver que había siluetas moviéndose entre las tumbas. Los niños me las señalaron, y yo las veía claramente. Ellos me dijeron que esos eran los niños que los invitaban todos los días a entrar al cementerio.

51:55 Los niños me respondieron que ellos no sabían cómo le hacían a aquellos niños para entrar al cementerio, pero que siempre se encontraban ahí, ya sea en la mañana, tarde o noche. Siempre estaban jugando entre las lápidas. Yo me quedé aterrada, Alex. porque aquellos niños no eran normales, aquellos niños a pesar de la distancia y la oscuridad, yo pude ver que no tenían rostros normales, tenían unos rostros restirados, su piel se veía restirada hacia atrás, y tenían unos ojos brillantes, que brillaban como algún tipo de cazador en la noche, rápidamente le dije a los niños que bajáramos, no los quería asustar, pero me los llevé nuevamente a la casa. Ahí les puse una película, y me encerré con ellos en su cuarto. Por los días siguientes, no quise que se subieran a aquella esfera, no quise que vieran a aquellos niños, y a pesar de que varias niñeras y madres que llevaban a sus hijos a aquel parque, seguían pensando que esto era un simple juego, que sus hijos veían niños en el cementerio, Yo sabía que no era un juego. Yo sabía que ellos no lo estaban imaginando.

53:15 Yo no me pude quedar con la duda. Y en una cierta ocasión cuando me dirigí a mi casa, pasé enfrente del cementerio y me encontré con un agradable sujeto. Era el cuidador. Se encontraba fumándose un cigarrillo afuera de éste. Le empecé a hacer plática y entre la conversación le pregunté que si él sabía sobre los niños que jugaban adentro del cementerio. Yo pensé que se iba a sorprender. Pero no, todo lo contrario. Como que él ya sabía sobre esto. Él me dijo que extraños ruidos se escuchan al fondo del cementerio. Siempre escucha risas de niños. Y cómo estos corren entre la arena y la grava. Pero a pesar de que siempre va e investiga, nunca ve nada.

54:06 Él está más que seguro que sus niños... No son niños de carne y hueso, que simplemente son algún tipo de ente que se pasea en el cementerio. Me contó que ha pasado tantas veces que para él es completamente normal, y que algunas madres también le han preguntado sobre esto. Con esta explicación que me dio, menos ganas me quedaron de que aquellos niños subieran la esfera para poder verlos. Siempre les dije que la esfera era peligrosa y a que se podían caer. Y ellos, como eran muy obedientes, pues me hacían caso. Ya no se subían a esta.

54:47 Se divertían en la resbaladilla, en el sub y baja. Juegos los cuales, no importa qué tan altos fueran, no podían ver por encima de aquella barda. Y eso fue lo que siempre traté. Afortunadamente, la construcción de aquellos departamentos se llevó a cabo. Y fue así, como la vista de aquel parque. quedó completamente sellada. Ya nadie podía ver hacia adentro del cementerio, pero se dice todavía que los ruidos y las risas de los niños se siguen escuchando. Gracias por escuchar mi historia. Saludos a ti y a tu comunidad. Desde Huejucla. Esta siguiente historia viene de parte de Leonardo Jerez. Esta experiencia la vivió Leonardo, pero él no nos puede explicar muy bien esta historia porque era muy pequeño. De hecho, no la recuerda con la suficiente propiedad, solamente tiene recuerdos nebulosos. Algunas imágenes perdidas que allí andan en su mente. la que nos la cuenta con mucha perfección según dice él, es su madre y su padre, quien para ellos fue una experiencia muy traumática, que sucedió

56:22 precisamente un 2 de noviembre, toda la familia, sus padres y él en ese entonces, que solamente eran ellos tres, sus dos hermanos todavía no llegaban a este mundo, se dirigieron al cementerio un 2 de noviembre, si no son de México, Bueno, ese es el popular día de muertos. Aquí mucha gente va a los cementerios, les llevan flores, les llevan pan de muerto, les llevan vino, tequila, cervezas, alimentos de diferentes tipos a sus fieles difuntos. El día de los fieles difuntos aquí en México es muy popular. Sirve para recordar a nuestros familiares que ya no están con nosotros. Y también es un día de celebración, por así decirlo. El cementerio se ve envuelto en diferentes colores y más vivo que nunca. Leonardo fue con sus padres aquel día. Recuerda que habían ido ya tarde. Eran por eso de las seis de la tarde cuando fueron. Y precisamente en ese horario hay demasiada gente, mucha. Toda la gente se está ayudando.

57:33 Hay miles de flores a lo largo del pasillo del cementerio, el pasillo central. y diferentes arreglos, diferentes imágenes, y también venden comida. Mientras que él junto con sus padres se encontraban limpiando la tumba y poniéndole diferentes recuerdos a la tumba de su abuela, él recuerda pues que le dijo a su madre que quería ir a ponerle más flores a la tumba de la abuela. Él jamás la conoció. Tristemente, ella había fallecido mucho antes que él naciera. La madre de Leonardo le dijo que sí, y a pesar de que en un principio iba a ir con él, Leonardo se fue corriendo, y como no estaban tan lejos del pasillo, pues la madre de Leonardo decidió simplemente observarlo, pues la vista le alcanzaba, y en esa parte del cementerio, pues no había tanta gente. Leonardo fue, compró las flores, y al momento de regresar, al momento de pasar por debajo de uno de esos árboles que hay en el cementerio, y rodear algunas tumbas, se da cuenta de algo, se da cuenta que hay una anciana, recargada en una cruz de una lápida, así como si no se pudiera mover, como si esta estuviera muy débil, está recargada en la cruz abrazándola, y pese a que esto es extraño, por el modo en la que ella se está sosteniendo, Leonardo

59:04 voltea y la ve, porque escucha un ruido que proviene de ahí. Es un llanto. La ancianita, la abuelita, parece estar llorando. Leonardo ve la tumba y pues la ve bastante fea. La ve bastante descuidada. Y ve que aquella anciana simplemente se agarra de la cruz y sigue llorando. Leonardo tal vez por inocencia, tal vez porque es de las personas... que son muy nobles y no toleran ver a otra persona estar sufriendo, se acerca la ancianita y simplemente sin mediar palabra le extiende una flor y se la da. La ancianita la agarra y le da las gracias con una simple sonrisa. Leonardo se va, dando un par de brincos, pues piensa que hizo una buena acción.

59:56 Al llegar con su madre, que para este momento se encontraba un poco distraída, ya que también se encontraba limpiando la lápida, se había volteado solamente por unos segundos y en esa fracción de segundos precisamente acababa de pasar lo de Leonardo con la ancianita así que ella no pudo verlo cuando Leonardo llega con ellos pone las flores en la tumba y les dice lo que acaba de ocurrir les dice que una ancianita está allá recargada en una lápida simplemente llorando ambos padres voltean pero en ese preciso momento no hay nadie Leonardo también voltea y busca a aquella abuelita con la mirada. Se para incluso arriba de algunas piedras y alza la mirada lo más que puede pero no la encuentra. Ve la cruz y ve la tumba donde ésta se encontraba ahí llorando, recargada, abrazando la cruz.

1:00:51 Pero ahora ya no está. Parece que se había ido. Su madre le explica que esa fecha Aparte de ser una fecha de celebración, también es una fecha muy difícil para algunas personas. Hay algunas personas que todavía no superan la pérdida de un ser querido y se derrumban. Tan solo ver la tumba ya sea de su hermano, su padre, su hijo incluso. Puede que la abuelita estuviera pasando por algo parecido. Por eso es que estaba llorando. Tal vez por eso agarraba la cruz con tanto sentimiento. Leonardo se quedó un tiempo ahí con sus padres. conversando, contándole historias de la abuela, y en cierto tiempo, él le dice a su madre, oye mamá, quiero ir a comprar unos dulces, ahí en el pasillo, ahí mismo se encontraban unos cuantos vendedores, que vendían dulces, papitas, frituras, de todo tipo, y había algunas personas allá conglomeradas comprando, Leonardo le pide el dinero a su madre, y él dice que va, Como la madre le da la suficiente confianza como ya fue con las flores, lo deja que vaya solo. A Leonardo le gusta ir solo. Aparte no está tan apartado. Según la madre de Leonardo, eran tan solo como unos 10 metros cuando mucho y todo lo podía ver a simple vista ella.

1:02:15 Podía tenerlo muy vigilado. Leonardo fue, compró lo suyo y cuando volvía, se volvió a encontrar con aquella abuelita. Esta por lo contrario, Ya no se encontraba llorando, se encontraba feliz y lo estaba observando. Leonardo va y le pregunta inocentemente que a dónde se había ido y que si le estaba llorando a algún pariente. Esta abuelita le explicó que ella no le estaba llorando a nadie, que más bien ella estaba triste, porque nadie había ido a visitarla. Leonardo en ese momento no entiende muy bien a lo que se refiere aquella anciana. Así que simplemente le habla y empiezan a conversar. Trata de animarla y la anciana se empieza a reír. Empiezan a conversar ellos dos. Cuando en eso sus padres le hablan, le gritan, pero le gritan de una manera extraña. Leonardo sabe cuando sus padres le hablan simplemente para que vaya. También cuando lo están regañando.

1:03:21 Y también cuando quieren llamarle la atención por algo que hizo. Leonardo explica que en aquella ocasión los gritos de su padre, de su madre, se oían extraños. Se oían con miedo. Él fue inmediatamente. Su madre lo agarró, lo abrazó. Y empezó como que a querer limpiarlo. Y de inmediato, de manera muy rápida, abandonaron el cementerio. Leonardo estaba confundido. No sabía qué era lo que había pasado. Simplemente sus padres se fueron casi corriendo, lo subieron al auto y se fueron de ahí. Incluso ni siquiera llegaron a su casa.

1:04:03 Leonardo dice que pasaron con una pariente de la familia y lo barrieron. Lo barrieron con matas y con un huevo. Y después de ahí, ya fueron finalmente a su casa. Leonardo estuvo confundido durante años. Y no fue hasta su adolescencia en que sus padres le contaron lo siguiente. Ambos padres vieron como Leonardo estaba interactuando con una especie de sombra que se manifestaba arriba de una tumba. Esta sombra extraña no era de una persona. Se podía ver a través de ella, pero tenía una forma humana. Los padres simplemente se quedaron ahí boquiabiertos mientras veían cómo su hijo interactuaba con aquella cosa, una cosa que parecía que solamente ellos podían ver, pues las demás personas pasaban junto a él, sin prestarle atención. Fue en ese momento que ambos padres le gritaron a Leonardo y por eso se lo llevaron, porque vieron cómo aquella cosa le estaba tocando el brazo a su hijo. Leonardo recuerda no haber visto una sombra, sino Haber interactuado brevemente con aquella mujer. Y si recuerda un recuerdo nebuloso. Recuerda como aquella anciana le tocó el codo.

1:05:27 Pero solamente para acariciarlo. Su madre lo interrogó claro al llegar a la casa. Y Leonardo le explicó todo esto. Este recuerdo lo había olvidado. Pero su madre se lo hizo recordar. Como aquella vez. Que interactuó con una alma. Del cementerio. se dicen que los cementerios son lugares muy místicos, se dice que en los cementerios uno puede ver cosas, cosas inexplicables, pero también se dice que los que tienen mayor facilidad para ver esto, son los niños, como alguna vez fue Leonardo. La siguiente experiencia viene de parte de Milton Borrega. Hola Alex, mi experiencia comienza de la siguiente manera.

1:06:35 Cuando yo era joven, estaba buscando algún tipo de empleo. Consiguí el trabajo de cuidador de cementerio. Aparte de cuidador, también tenía otras tareas, como era la limpieza de las tumbas, la limpieza también de algunos pasillos de concreto que tenía este cementerio, por donde pasaba la gente. Todas esas áreas necesitaban estar limpias y bien cuidadas. Había algunas tumbas las cuales tenían un pésimo estado, pues tal vez la familia, tal vez las personas allegadas a ese difunto, ya no se encontraban en el pueblo, o tal vez simplemente se habían olvidado de él. Había unas tumbas que básicamente la naturaleza se había apropiado de ellas. ramas, arbustos, acate solamente se veía una montaña ahí de monte una vez que se limpiaba veías que abajo de todo eso había una tumba esto no era una tarea de nosotros pero era un trabajo que si tú lo hacías pues te pagaban una propina por así decirlo por lo que cuando yo tenía tiempo cuando yo llegaba por eso de las 8 de la noche 9 aunque mi entrada era a las 11 me agarraba a limpiar tumbas Al fin y al cabo, entre más tumbas limpiara, pues una propina más considerable me daban. Recuerdo que en ese tiempo, yo tenía un compañero. Ustedes perdonen,

1:08:05 pero no recuerdo el nombre de mi compañero ahora, ya que esto pasó hace muchos años. El caso es que ya era una persona experimentada. Ya sabía todo lo que tenía que hacerse en el cementerio. Pero él llegaba en punto de las once. Por lo tanto, como yo era nuevo... y sabía esto de la limpieza de las tumbas, pues empecé a limpiar las tumbas y llegué a una que me pareció que estaba algo descuidada. Empecé a limpiarla, empecé a quitar la basura, las ramas, y en eso me encontré con que esta tumba tenía encima de ella una especie de casa, una pequeña casita. Adentro de esta casita había un portón como de fierro, no tenía candado ni tenía nada, solamente un pasador. Y adentro de esta casita se podía ver una muñeca. Mi intención no era quitársela, no era robársela, para nada. Simplemente quería abrirla, sacar la muñeca, limpiar todo lo que tenía alrededor de la casita, pues adentro de esta se veían latas, se veían basuras, se veían ramas. Y entonces para que la tumba luciera mejor, saqué la muñeca y empecé a limpiar. pero tan solo con sacar un poco la muñeca, esta casi se cae a pedazos Alex, los ojitos empezaron a caérsele, prácticamente ya no tenía vestido, y muchas de las costuras que esta tenía, ya se estaban saliendo, se estaba despedazando, se estaba saliendo

1:09:38 el algodón, por muchos lugares de esta, al ver el pésimo estado en el que estaba, yo pensé que ya no tenía remedio, no había ningún motivo por el cual, Esa muñeca debería estar ahí adentro, posiblemente tenía años ahí, y había pasado por vientos, por lluvia, por días soleados, y por lo tanto básicamente esa muñeca ya era basura. Incluso le dije a la tumba que me la iba a llevar pues, esa muñeca ya no tenía nada que estar haciendo ahí. Yo me fui y Alex junto con la muñeca y dejé bien limpia la tumba. La llevé a un bote de basura que teníamos a un lado de la caseta de vigilancia. Y ahí le eché. Hice más tiempo, limpié otras tumbas y en eso llegó mi compañero.

1:10:24 Juntos nos dispusimos a ir a cenar y después nos repartimos el trabajo. Qué rondines íbamos a hacer cada quien, en qué puestos íbamos a estar y si había algún trabajo extra que teníamos que desempeñar en aquel horario. Para nuestra suerte era un día tranquilo, pero cuando estábamos en eso, Cuando eran en punto de las doce de la noche y ambos nos encontramos en la entrada del cementerio, empezamos a escuchar un grito y después llantos, pero llantos desesperados de una mujer. Rápidamente fuimos adentro del cementerio y justamente aquellos llantos, aquellos gritos desgarradores venían de aquella tumba. No se escuchaban abajo. No se escuchaban como si estos vinieran desde abajo de la tierra, no. Los gritos se podían escuchar muy bien como si estuvieran a la interpedie. Pero solamente por aquel lugar. Por más que buscamos a aquella mujer que se encontraba llorando y gritando, no pudimos encontrarla.

1:11:32 Pareciera que estos gritos simplemente los traía el aire. Los dos estábamos muy asustados. Y después de una media hora buscando, mi compañero me dijo... Milton,¿ agarraste la muñeca? Y me señaló aquella casita ahora vacía. Yo le dije que sí, pero¿ a qué venía eso? Él simplemente se llevó las manos a la cabeza y fue inmediatamente al bote de basura donde yo le dije que la había aventado. Hizo un lado la tapadera, sacó la muñeca y corriendo de nuevo la puso en su sitio. Después de que cerró la puertita, se fueron escuchando cada vez más despacio y cada vez más despacio. como si la mujer se estuviera retirando, o como si ésta llorara cada vez más y más lento, más y más despacio. Mi compañero me dijo que volviéramos a la puerta, que no nos convenía estar por ahí.

1:12:29 Yo estaba muy confundido y profundamente aterrado, Alex. No sabía qué era lo que había pasado. Cuando en eso mi compañero me cuenta que aquella tumba tenía una triste historia. Incluso fue sincero también y me dijo que no sabe si esta historia es totalmente cierta ya que se la contaron también a él. Esa tumba tenía muchos años, pero había una leyenda que la rodeaba. Se dice que la mujer que está ahí enterrada, ella misma se había quitado la vida por desesperación. Su bebé había fallecido y no pudo ni siquiera verlo. A ella le pegó tan duro esta partida. porque lo esperaba con muchas ansias. Tanto así que le había comprado una muñeca. Tenía entendido que iba a ser niña. Aquella muñeca que le había comprado, la cual nunca pudo dársela, dejó como última petición que se la pusieran ahí en la tumba, que le hicieran algún compartimento y que la pusieran ahí con ella. La mujer se quitó la vida y al poco tiempo vinieron a enterrarla.

1:13:40 Y cada vez que alguien Quita la muñeca y se la lleva. Empiezan a escucharse aquellos lamentos y aquellos gritos. Se dice que aquella mujer aún no puede descansar en paz. Ella aún sigue buscando a aquella hija que perdió. Y sigue abrazando desesperadamente a aquella muñeca. También se dice que cuando encontraron su cuerpo, este estaba prensado, abrazado a aquella muñeca. Tanto así que a las personas que la encontraron, Les costó demasiado esfuerzo retirársela. Ella no pudo ni siquiera ver a su hija y de alguna manera tomó aquella muñeca como si fuera esta. Esta experiencia me bastó para el día siguiente ya no presentarme a trabajar. Tenía mucho miedo y era la primera vez que yo vivía alguna experiencia paranormal.

1:14:34 Muchas personas no me crean esta historia pero estoy seguro Alex que al menos tú me darás el beneficio de la duda Y también tu comunidad... Esto en verdad pasó... Y me ha dejado marcado de por vida... Gracias por permitirme compartir mi historia... Buenas noches... Los sepultureros... O los cuidadores de cementerios... Son ese tipo de personas que debido a su trabajo... Creo que a más de uno de nosotros nos resulta muy curioso preguntarles cómo desempeñan su labor, que si han visto cosas extrañas, que si tienen anécdotas interesantes.

1:15:26 Y pese a que más de uno de ellos te podría contestar que el trabajo es súper monótono y que no es nada del otro mundo, hay otros tantos que te pueden decir que si bien Es muy tranquilo trabajar en los cementerios, sepultando o cuidando aquellas necrópolis durante la oscuridad absoluta. También se pueden encontrar varias experiencias que a más de uno de nosotros nos causaría escalofríos que nos pasara.

1:16:07 Tal es el caso del tío de Alberto Figueroa. quien nos manda esta historia, Alberto tuvo un tío, y este tío se dedicaba a ser sepulturero, en aquellos años atrás, actualmente ya no se desempeña así, pero durante siete largos años, lo fue, el trabajo que desempeñaba, aparte de cuidar, era también hacer tumbas, para las personas que acabaran de fallecer, que llegaran al cementerio, y ya encontraran el hoyo ahí, después, se les tenía que echar tierra, algo cotidiano, al menos para él, en una cierta noche, se le había encomendado, hacer un hoyo, tomar las medidas, y empezar con la excavación, ya que a la mañana siguiente, llegaría el cuerpo de una mujer, para ser enterrado, El tío de Alberto se puso manos a la obra En aquel momento, muy seguramente Se estaba llevando a cabo el velorio de esta persona Así que con pala en mano, picó Y una enorme regla Empezó a medir Después, empezó a excavar Y justo cuando iba a la mitad de su labor Empezó a encontrar cosas extrañas Empezó a encontrar cosas que no tenían

1:17:39 por qué estar ahí, primero encontró un dedo, en huesos casi totalmente, y pese a que esto le pareció un poco extraño, debido a que está rodeado de cadáveres, posiblemente, tal vez con el flujo de la tierra, con la lluvia, alguno de los ataúdes se había roto, y en el transcurso de meses, quizás años, se habían desplegado aquellos huesos, esto era una teoría que podríamos decir, funcionaba, pero al paso de que iba excavando más y más, la teoría, se desmoronaba, porque iba encontrando cada vez huesos más grandes, propios de un esqueleto humano, tanto así que al terminar su trabajo, se encontró con que tenía casi, un esqueleto humano por completo, Entre ellos, costillas, cráneos, huesos grandes y huesos chicos, ahí apilados a un lado. Para saber de quién eran, pues la verdad es que estaba complicado. No podían ser de una tumba de al lado, esto lo tenía más que claro. Alguien había enterrado tal vez a alguna persona ahí, tal vez algún cadáver. era lo que

1:19:10 él quería creer, sin permiso, tal vez incluso lo había hecho alguna noche, que los cuidadores no estaban al pendiente, decidió embolsar todos los huesos, ponerlos en una gran bolsa de basura, e ir con ellos, y encerrarlos en una bodega, donde ahí encerraban cosas, utensilios, cosas que, en el día a día se ocupaban, y ya después, iban a pensar qué hacer con ellos, El tío de Alberto Simplemente fue Los metió ahí Y volvió a cerrar con candado Llegaron los del turno de la mañana Y el tío de Alberto se fue Una vez cumpliendo con su labor Ese día Le tocaban a otras personas cuidar el cementerio Y a la noche siguiente A otro grupo de personas Al tío de Alberto Le tocaba presentarse nuevamente A la noche siguiente Y cuando se presentó, recibió una historia extraña que los otros cuidadores habían vivido la noche pasada. Ellos le dijeron al tío de Alberto que durante la noche habían escuchado algunos forcejeos. Cuando fueron siguiendo estos ruidos, esto los llevó casi de manera inmediata a aquella bodega. adentro de

1:20:41 la bodega. Se pueden escuchar ruidos y se podía ver la puerta de esta moviéndose volátilmente. Se movía de un lado y del otro, se forcejeaba como si alguien estuviera ahí y quisiera salir de esta bodega, como si este estuviera encerrado, los cuidadores obviamente. Tomaron las llaves, abrieron el candado y se encontraron con que adentro no había absolutamente nadie, cerraron nuevamente la bodega, pusieron la cadena y el candado, tan solo para que minutos después, de nuevo, se escucharan aquellos ruidos, y aquella puerta moviéndose, igualmente volátil, como si alguien desde adentro quisiera tumbarla, los cuidadores abrieron esta puerta cerca de tres veces a lo largo de la noche, y decidieron no abrirla más, para este momento ellos estaban espantados, completamente aterrados por lo que habían vivido, pero el abuelo de Alberto tenía ciertas dudas, a pesar de que no era cotidiano las bromas entre ellos, él quería ver de primera mano lo que había sucedido aquella noche, sus pensamientos se cumplieron, porque al estar él solo de noche, que

1:22:13 le tocaba la vigilancia nocturna, para su mala suerte, en completa soledad, escuchó como desde adentro de la bodega, alguien empezaba a hacer ruidos, como que alguien estaba moviendo las cosas, para acto seguido, desde adentro, empezar a empujar la puerta, La empezaron a testerear. El tío de Alberto dice que incluso creyó que la iban a tumbar en cualquier momento. Había mucha fuerza del otro lado. Y por la rendija que se veía abajo de aquella puerta, por aquella luz leve que entraba por la ventana de esta e iluminaba un poco el cuarto, se podía ver la sombra de alguien, los pies de alguien ahí adentro, Que estaba... Una y otra vez... Empujando la puerta... Con todas sus fuerzas... El tío de Alberto... Se armó de valor... Metió la llave en el candado... Sacó la cadena... Y abrió la puerta...

1:23:21 Solamente para encontrarse... Con que adentro... No había absolutamente nadie... Esto le sucedió cerca de dos veces en la noche... Y mientras estaba pensando... en aquella cabina de seguridad, él solo con sus pensamientos y un buen trago de café, empezó a recordar y a recordar que esto no sucedía, sucedió solamente después de haber encontrado aquellos huesos, y fue así, con que tal vez con una respuesta vaga, tal vez teniendo algún tipo de relación, tomó su pala, fue hasta el almacén, Abrió de nueva cuenta este Sacó la bolsa con huesos Y empezó a hacer un pequeño hoyo Ahí mismo en el cementerio Sin comunicárselo absolutamente a nadie Cabó y cabó Y una vez que el hoyo estaba lo suficientemente profundo Echó la bolsa ahí Y empezó a tirar tierra Con la esperanza tal vez De que eso funcionara Pasaron las horas y ningún ruido se escuchó en la bodega habían cesado por completo el tío de Alberto dio con la respuesta al menos ahora sabía como aquellos huesos habían llegado ahí tal vez alguien en la misma posición que él lo había hecho solamente rogaba a que aquel

1:24:54 espacio donde los había enterrado no fuera ocupado pronto ya que se notaba que era un espíritu que quería descansar dentro del campo santo, pues cada vez que sacaban sus huesos, éste se manifestaba de una manera sumamente violenta. Mi nombre es Fausto Morales. Hola Alex y hola comunidad. Les quiero contar una experiencia que viene de palabras mismas de mi abuelo.

1:25:49 Esta experiencia ha sido tan tétrica para él que incluso no me la ha querido contar. Me la tuvo que contar mi padre y mis tíos una vez que él falleció. Durante la vida de mi abuelo de los años que lo conocí, él siempre había tenido un cierto temor, un cierto pavor, a los cementerios, a él no le gustaban, no les gustaba pasar cerca de ellos, no le gustaba ni siquiera que lo mencionaran, los cementerios, era un tema prohibido para él, yo pensé que tal vez era porque le daban miedo, y sí, en una gran parte sí, pero esto tenía un motivo más mórbido aún. El temor de mi abuelo por los cementerios llegó a tal punto que le pidió tanto a mi padre como a mis tíos que no lo sepultaran en uno. Pidió que lo incineraran, que tan solo guardaran sus cenizas, o que les persigan en el mar o en alguna colina, pero que él no quería ser sepultado. Algo que me causaba cierta... ciertas preguntas porque mi abuelo siempre ha sido una persona muy devota a él le gusta ir mucho a la iglesia y pues popularmente se cree en la religión que para que un cuerpo descanse tiene que ser enterrado en el

1:27:22 campo santo por más que me extrañara mi abuelo no quería esto hasta que después supe por qué mi padre me empezó a contar que cuando mi abuelo llegó y compró su terreno, a un pueblo el cual apenas se estaba encontrando de pie, o sea, casi no había tiendas, más bien eran inexistentes, apenas había casas, algunas parcelas que ya tenían dueño, mi abuelo iba, empezaba pues a hacer su trabajo, puso su casa como pudo, de palmas, de lámina, de madera, y así otros tantos también ahí vecinos, enfrente de la casa de mi abuelo, A unos metros más adelante se puso un matrimonio. Este matrimonio era un matrimonio joven, igual que el de mis abuelos. Tanto un hombre como una mujer que ya se encontraban esperando a un bebé.

1:28:19 La mujer ya venía embarazada y se podía notar que esperaban este bebé con mucha felicidad. Ya lo ansiaban. Empezaron a hablar y empezaron a decirle, a comentarse. pues que tenían que echarse la mano, en diferentes problemas, ya sea tal vez con algunos delincuentes, o ya sea también por algunas cuestiones de seguridad, el otro hombre, el esposo de esta señora, se tenía que ir a trabajar, y por lo tanto, le decía a mi abuela, que le echara un ojo, pues se encontraba embarazada, pasaron los meses, y mis abuelos y esta pareja, empezaron a hacerse muy amigos, pues eran vecinos, hasta que llegó un punto, en que cuando esta mujer llevaba cerca de 7 meses de embarazo, se le rompió la fuente, el niño se le había adelantado, mi abuela corrió, y en ese preciso momento mi abuelo también se encontraba ahí, así que ambos corrieron, recibieron el bebé, el cual, tristemente, tan pronto salió del vientre de la madre, falleció, la madre estaba devastada, también el esposo de esta, Mi abuelo, como ya expliqué, es un hombre de mucha fe, pero también se toca el corazón con temas así. Entonces le dijo al esposo, oye mira, si quieres entierro a tu hijo, aquí atrás en el patio trasero, posiblemente tú ahorita no

1:29:49 estés de ánimos, pero esa criaturita se le tiene que dar santa sepultura. El hombre dijo que sí. Mi abuelo tomó aquel bebé Y fue y lo sepultó. Le puso encima una cruz blanca. Obviamente con el tiempo la iba a quitar. Ahí no se podía quedar. Les tengo que recordar que esto pasó hace muchos años. Entonces no había cementerios, no había hospitales, no había nada cerca. Así que las que ayudaban a las mujeres embarazadas en aquel tiempo eran las parteras. O en tal caso, las mujeres daban a luz...

1:30:31 así como podían. Pasaron los meses, y este matrimonio encargó otro niño. La mujer salió embarazada de nuevo, pero en esta ocasión ocurrió algo más desastroso, pues a los cinco meses el niño salió, se le adelantó nuevamente, y la mujer quedó dañada, pues el niño no quería salir, aunado también a otras dificultades. Mi abuela nuevamente fue a ayudarlos, pero de nada sirvió. Esta vez el padre ahí se encontraba. Tanto mi abuelo como mi abuela tuvieron que otra vez enterrar al otro hijo ahí al lado del que había fallecido anteriormente. Pasaron los meses y este matrimonio nuevamente encargó otro bebé. Ya iban a ser tres. Mi abuelo pedía mucho por este matrimonio en la iglesia. Le decía a Dios que por favor le otorgara un hijo que eran buenas personas. A pesar de que aquella mujer se embarazó de nuevo, esta tercera vez ocurrió algo peor. Otra vez se la adelantó y esta vez quedó más dañada la mujer.

1:31:55 Mi abuelo, con el dolor de su corazón, otra vez fue y sepultó a aquel niño ahí en el patio trasero ahora había tres crucecitas a pesar de que mi abuelo le había dicho a aquel hombre que ya quitaran las cruces al menos de los otros dos este hombre se negaba decía que las iba a permanecer ahí que eran sus hijos a pesar de que se le dijo a la mujer que ya no se volviera a embarazar que ya correría peligro mucho peligro si es que lo hacía A esta no le importó. Ella quería tener un bebé. Ella quería tener una familia. Ese era su sueño. Y también el del marido. A pesar de que mi abuelo y mi abuela hablaron con ellos, obviamente no se podía hacer nada. Aquella mujer otra vez salió embarazada a los meses.

1:32:52 Pero ocurrió lo peor. Este embarazo era de alto riesgo. y la mujer no lo contó, durante el parto ella perdió la vida, e igual el niño, el cual, para sorpresa de nadie, se le adelantó, el hombre estaba devastado, mi abuelo le dijo, mira, tú quédate aquí en tu casa, yo me organizo todo, voy a hacer un funeral para tu esposa, y si quieres, la enterramos en algún sitio de tu preferencia, Aquel hombre le dijo que no, que quería que su esposa fuera enterrada al lado de sus hijos.

1:33:35 Mi abuelo le dijo que eso no estaba bien, que cada vez que saliera los iba a ver, y obviamente eso lo destruiría por dentro. Ver a tus hijos y a tu esposa ahí en la tierra, sepultados en tu patio trasero, créeme que no te va a hacer bien. Esas fueron las últimas palabras de mi abuelo. pero aquel hombre le dijo que no, que era lo que quería, al final de cuentas mi abuelo lo hizo, pasaron los días de aquel funeral, aquel humilde funeral, y no veían al vecino, no veían que saliera, no veían que llegara, entonces tanto mi abuelo y mi abuela fueron a aquella casa de enfrente, se fijaron por la ventana, la abrieron, y lo encontraron ahí, en el piso, Él mismo había acabado con su vida. Y creo que esto no era sorpresa para nadie. Aquel hombre estaba derrumbado. Básicamente toda su familia, o lo que hubiera sido una, ya no la tenía con él. Ya no tenía motivos para seguir viviendo. Mi abuelo tuvo que hacer lo que venía haciendo desde hace años.

1:34:48 Y tuvo que enterrar el cuerpo ahí mismo con su familia. Él pensó que era lo que hubiera querido. Puede que hasta este momento la historia sería de una familia muy triste, pero esto no termina aquí. Mi abuelo dice que cada vez que pasaba por enfrente de aquella casa, podía escuchar los llantos de niños provenir de esta. Él escuchaba casi como una guardería, como cuatro niños llorando y balbuceando durante la noche. a pesar de que mi abuelo se asomaba a la casa. Obviamente ahí no había nadie, los sonidos provenían de atrás de ella. Él sabía muy bien que tampoco en el patio había nadie, tan solo las tumbas de aquella familia. Tanto mi abuelo como mi abuela todas las noches rezaban, pues todas las noches escuchaban aquellos llantos y también algunos lamentos. esta vez de personas adultas. Mi abuelo jura que pudo escuchar los lamentos de voces que él conocía, las voces del vecino y de la vecina, que lloraban amargamente desde su patio trasero. Tal vez sus almas no conseguían descansar en paz, o al menos es

1:36:21 lo que mi abuelo creía. Después de vivir ahí algunos meses, ellos tomaron la decisión simplemente de irse. Mi abuelo tuvo que tomar la decisión de irse a otro pueblo, a otro ejido, y comenzar una nueva vida allá, lejos de aquella maldición, lejos de aquella casa, aquella casa que muy probablemente, aún hasta el día de hoy, se escuchen los lamentos de aquella familia y de cómo éstos Aún no han podido descansar en paz. Mis tíos me cuentan que mi abuelo trató de ir a rociar agua bendita, de ir a hacer rosarios, de ir a encender veladoras, pero esto no servía. De alguna extraña manera las veladoras se apagaban.

1:37:12 Mi abuelo jamás conseguía terminar los rosarios porque de alguna extraña manera a él se le olvidaban. Se le olvidaban los rezos. Algo que no tenía sentido Pues él se lo sabía Al derecho y al revés Era una persona muy religiosa Simplemente comenzaba a tartamudear Y se le olvidaba lo que seguía Era como si alguna fuerza Le impidiera Que rezara por aquellas almas Él simplemente se fue de ahí Porque sabe Debido a todo el dolor Debido a toda la desesperación De aquella familia Tal vez llamaron a algo Algo que ahora Habita en aquella casa. Mi abuelo durante lo que le quedó de vida jamás quiso volver a ese lugar. Aún incluso teniendo una propiedad privada enfrente.

1:38:09 Decidió venderla. Decidió olvidar el caso de aquella familia que aún no descansa en paz. Mi nombre es Mariana Martínez y esta es mi experiencia. Primero que nada, saludos Alex, a ti y a toda tu comunidad. Esta experiencia me sucedió cuando tendría aproximadamente algunos 21 años. En aquel tiempo yo iba a la universidad y me gustaba emplear mi tiempo, el de ocio, a veces caminando o leyendo algún libro.

1:39:17 Jamás he sido de esas personas que les gusta ir a discotecas, antros, bailes. Soy una persona muy cerrada. Mi círculo de amigos es muy pequeño. Y los fines de semana, concretamente las noches, cuando todas mis compañeras de habitación, o sea, mis roomies en aquel tiempo, se iban a parrandear, yo siempre me quedaba a ver alguna película, o tal vez a dar alguna caminata nocturna, que a mí, sobra decir, me encantaban. Cuando me encontraba dando alguna caminata, varié un poco en la distancia que recorría y también en la dirección en la cual yo iba caminando. Recuerdo que pasaba enfrente de algún supermercado y vi a lo lejos una banqueta que parecía muy tranquila, Siempre me ha encantado a mí el silencio. Me ha encantado la serenidad. Entonces decidí caminar por los lugares más tranquilos que había de la zona.

1:40:25 Y fue así como mágicamente llegué a un cementerio. Este cementerio no tenía una barda como vemos comúnmente en algunos otros cementerios. Este cementerio tenía una barda de fierro. eran barrotes muy delgados, por lo tanto, se podía ver con total plenitud hacia adentro. Yo empecé a caminar cerca de ahí, mirando solamente las lápidas, observando todo el zacate que había crecido, y ver cómo se veían levemente en la oscuridad los diferentes nombres de las personas que yacían en aquel cementerio, cuando en eso, Algo me llamó la atención. Vi una sombra.

1:41:18 Primero iba caminando entre las lápidas, pero después se fue acercando poco a poco. Inmediatamente pude ver de qué se trataba. Era la sombra de una pequeña. Una niña, como de algunos siete u ocho años, Alex. Aquella niña caminaba sola en aquel cementerio, sin que nadie la acompañara. Yo la vi de una forma muy real. Es decir, yo no pensé que fuera un fantasma o algo parecido, como tal vez otras personas hubieran pensado. La vi con un vestido azul, con sus trencitas. No la vi transparente. Como popularmente se cree, se materializan los fantasmas. Además, también te tengo que explicar que yo no soy una persona muy creyente en todos estos asuntos paranormales. Siempre he sido una persona de ciencia...

1:42:15 De ver para creer... Justamente en ese momento... La estaba viendo fijamente... Aquella niña me devolvió la mirada... Y me preguntó...¿ Hacia dónde vas? Yo le dije que solamente estaba caminando... En ese momento... Ella empezó a sonreírme... Y empezó a imitarme... Como era que iba caminando... Con mis manos... Escondidas en los bolsillos, ella también estaba haciendo los ademanes. Para cuando me di cuenta, empecé a jugar con ella. Daba un paso y ella lo seguía. Movía la mano y ella también lo hacía. Ambas nos estábamos riendo. Ella desde el cementerio y yo desde afuera. Le pregunté que cómo se llamaba.

1:43:09 Ella me dijo que Lorena. Yo le pregunté si es que venía con alguien, y ella me dijo que venía en compañía de su padre, que estaba ahí en el cementerio. Yo asumí inmediatamente que tal vez se trataba de la hija del cuidador, o tal vez de alguna persona que había ido a ver algún pariente fallecido. Me despedí de ella, pues ya estaba saliendo del alcance del cementerio. Le dije que ahí tenía que seguir, y ella se quedó solamente observándome. Mientras que yo me iba alejando, cuando llegué al departamento, simplemente no pude dejar de pensar en aquella niña un tanto extraña. Aquella niña simplemente se me había quedado observando allí a la lejanía. A la mañana siguiente, me desperté, hice lo que tenía que hacer, y como era sábado, decidí nuevamente emprender mi rutinaria caminata. Pasé por enfrente de aquel cementerio, pero en esta ocasión ya no vi a la niña. Por más que estiré la mirada, por más que camine una y otra vez, de ida y de vuelta, pasando por aquel cementerio ya no la vi. Pensé que tal vez ese día no la habían llevado. Me había caído muy bien Alex, solamente quería jugar nuevamente con ella.

1:44:36 Pasó toda la semana. Yo me enfoqué en mis estudios y en mi universidad, pero al caer el viernes decidí nuevamente emprender la caminata. Estaba pensando por el camino, tal vez que aquella niña solamente había visitado el cementerio aquel día. Así que antes de retirarme definitivamente del cementerio caminando, vi al cuidador que se movía con una lámpara ahí entre las lápidas y le pregunté Oiga señor, usted no conoce a Lorena, es la niñeta que anduvo aquí el fin de semana pasado. El cuidador se me quedó viendo, y enseguida noté que su mirada cambió. Tenía los ojos abiertos como platos, y solamente me veía. Él me preguntó nuevamente,¿ Cómo que a una niña? Yo le dije sí, veía a una niña que se llamaba Lorena. estaba caminando por las lápidas. De hecho, el viernes pasado, estuvimos jugando y platicando.

1:45:45 Me dijo que venía en compañía de su padre, así que pensé que usted era su padre. El señor inmediatamente se persinó y me dijo que no, pero que esa niña no se encontraba viva. Me dijo que su lápida estaba ahí, cercano a los barrotes. Me la enseñó y todo, ahí tenía su nombre y su apellido, toda su información, aquella niña había fallecido, precisamente cuando un carro estaba pasando, y ella estaba jugando ahí en la calle, me dijo también el cuidador, que durante las noches, se escuchaba como corrían de un lado hacia el otro, precisamente por aquella área, también me dijo gracias, pues puede que su almita todavía no descansara, No descansar en paz. Tal vez le hacía falta alguna veladora. Yo simplemente estaba sorprendida por lo que había escuchado. No podía caber en mi cabeza que había estado hablando con un fantasma. Llegué al departamento y simplemente no me pude dormir. Igual en toda la semana. Dormir era prácticamente un logro. Y cuando lo hacía, siempre soñaba con aquella niña. Hasta a mitad de la semana, como por eso del jueves o el viernes, dejé de soñar con ella. El sábado me dispuse a caminar enfrente de

1:47:16 aquel cementerio, y tal parece ser que el cuidador de este cumplió con su palabra. Vi una veladora ahí, encima de la lápida de Lorena, encendida, dándole luz a su alma. Como ya te expliqué, yo no soy muy creyente de lo paranormal, pero en aquella ocasión me acerqué a su tumba, me persiné y oré por ella. De alguna manera, y de una manera muy fugaz, aquella niña se había convertido en una amiga de una noche. Esa fue mi experiencia. Saludos Alex, y gracias por permitirnos compartir estos relatos. Hola Alex, mi nombre es Ramiro Salamanca. En esta ocasión quiero compartirte una historia que viene de parte de mi hermano. Esto le ocurrió a él en su niñez. Tenía 13 años. Yo en aquel entonces incluso era menor que él. Tendría como unos 8 o 9 años. En aquel tiempo, Mis padres habían comprado recientemente su terreno. Eran varios terrenos los que estaban ofertando.

1:48:45 Cuando las personas compran estos terrenos de oportunidad, usualmente son en lugares deshabitados y alejados. Y esto no era la excepción. Mis padres habían comprado su terreno y en las cercanías y rodeándolo había más terrenos, o sea, era puro monte. Muchas familias llegaron ahí y empezaron a construir. Pero no creas que empezaron a construir casas de material. La mayoría era de madera, lámina. Incluso algunas empezaron en obra negra. Tenía sentido pues. Todavía no llegaban los servicios como el agua, la electricidad. Teníamos que ir a sacar agua de un pozo cercano. Así que ya entenderán que el lugar estaba muy lejano. Y digamos que si bien había personas, ni siquiera había luz pública, y por las noches, todo era obscuridad.

1:49:45 Recuerdo que en aquel tiempo, habían puesto como una bodega, un lugar donde nosotros podíamos abastecernos ya sea de comida, y algunas chucherías. Mi padre siempre nos llevaba por la noche, cuando él llegaba del trabajo, y de camino hacia esta bodega, nos percatamos de algo curioso. e incluso nosotros en nuestra niñez, se nos hizo extraño, y es que había un lugar común claro, entre tanto monte resaltaba mucho, y eran cruces, cruces pequeñas, como un cementerio pequeño, tal vez de algunos 12 metros por 10, nosotros le preguntamos a nuestro padre, que si teníamos ese cementerio, es decir, que teníamos muy cerca uno, Mi padre nos dijo que no, que ese cementerio se iba a quitar y que no era cementerio de personas, sino que el dueño, el que estaba vendiendo todo aquel terreno, decían que eran tumbas, por decirlo de algún modo, de animales, de mascotas. Era un cementerio popular en una localidad muy cercana por venir a enterrar mascotas ahí y algunos animales.

1:51:03 Simplemente los pobladores habían decidido agarrar aquel lugar, y como nadie les había dicho nada, pues ahí se fueron aconglomerando varios cadáveres de diferentes animales de diferentes especies. Según tengo entendido, había desde hamsters, cuyos, perros, gatos, puercos, gallinas e incluso un caballo. Hay unas zonas muy rurales por aquel lugar. A nosotros nos pareció fascinante aquella historia, e incluso... Empezamos a inventar historias de terror que rodeaban aquel cementerio. Empezábamos a decir entre yo y mi hermano y otros niños de ahí que se veían sombras caminando entre las tumbas, entre las cruces. Aunque ya entre nos, Alex, eso era mentira.

1:51:52 Ahora que lo recuerdo, me parece una gran ironía.¿ Cómo jugábamos con aquello? Sin percatarnos lo más mínimo. íbamos a vivir una experiencia como la que contábamos, pasaron los años Alex, nuestra casa era de madera y de lámina pero ya era más grande y ya teníamos cercado, algunas casas ya estaban en obra negra, ya teníamos drenaje y electricidad pero luz pública, esa todavía no, ni siquiera habían pavimentado las calles así que era puro camino de terracería y grava, Mi padre había cambiado algunos turnos, por lo tanto, llegaba hasta la medianoche ahí con nosotros. Así que mi hermano, al tener ahora ya 13 años, iba por los víveres a la bodega, por eso de las 10 o 12 de la noche.

1:52:46 Todos ahí nos conocíamos, entonces no había pandillas, no había maleantes, éramos puras familias, aunque ya de noche, los caminos estaban desérticos, aunque por obvias razones, Nadie tenía que robar. Mi hermano se acostumbró tanto a caminar de noche que él no le vio nada de malo en una noche salir de madrugada. Recuerdo que era como la una. Nuestros padres habían salido y nos habían dejado solos. Habían salido a un encargo ya que estaban poniendo un local en la zona centro. Mi hermano simplemente por antojo y yo también secundándolo decidimos juntar nuestro dinero para ir por unas golosinas, mi hermano era el que iba a ir, yo me iba a quedar, así que lo esperé, pero pasaron 30 minutos, pasaron 40 minutos y se me hacía extraño que mi hermano no llegara, hasta que en eso lo voy viendo, él venía corriendo, corriendo entre la negrura absoluta, te vuelvo a remarcar, estábamos solos, así que yo no sabía qué hacer, Él llegó a la casa y llegó temblando, e inmediatamente no me pudo decir ni una sola palabra cuando se desplomó en el suelo.

1:54:06 Yo estaba muy alterado. Tardé como 15 minutos en llamarle a mis padres ya que yo no daba con el número. Era muy chiquillo en aquel tiempo. Mis padres llegaron muy alterados ya que les había dicho que mi hermano se había desmayado. Cuando llegaron, incluso mi hermano todavía no despertaba. Empezaron a tratar de hacerlo reaccionar. Y al paso de algunos breves minutos, él pudo hacerlo. Mi hermano cuando se despertó, empezó a llorar, empezó a temblar. E incluso no podía articular ninguna palabra. Solamente decía, vi un perro, vi un perro. Pero nosotros estábamos confundidos.¿ Pero de qué perro está hablando?

1:54:48 Había perros callejeros ahí en la calle. Pero todos nos conocían. Es más, si te veían en lo oscuro, puede que te ladraran. pero si tú les empezabas a hablar, los perros empezaban a mover la cola y se te acercaban. Ya eran perros ahí de la colonia. No entendía cómo era posible que algún perro tal vez le hubiera hecho eso. Fue hasta más tarde, cuando ya estaba sentado en la sala. Continuaba llorando, continuaba hiperventilando, pero esta vez de una manera un poco más calmada. Y lo que nos contó Alex, a mí me dio mucho miedo y a mi padre lo sorprendió. Él dijo que iba caminando, había pasado por aquel cementerio, aquel famoso cementerio de mascotas, había ido hasta la bodega, había tardado un poco más, ya que había una fila enorme por ser fin de semana, y también había borrachos. Cuando él ya venía de regreso, en la absoluta oscuridad y soledad, iba pasando enfrente de aquel cementerio, cuando vio un perro que iba caminando enfrente de él.

1:55:55 Este perro tenía una apariencia muy demacrada. Estaba exageradamente delgado. Mi hermano dice que le podía ver el lomo, los huesos, las costillas, los huesos de los pies, de la parte trasera. Parecía un perro que no hubiera comido tal vez en meses. Estaba casi con la piel pegada a los huesos. También parecía no tener pelo. Tenía un tono gris. y no pude ver ni un solo pelo en su lomo, ni en su cabeza, ni en su cola, como si lo hubieran rapado, a mi hermano esto le pareció algo muy curioso, y tal vez por lo mismo, no decidió adelantarlo, siguió caminando atrás de él, cuando en eso él se percató que el perro, se levantó, se hirguió completamente, parándose en sus dos patas, y fue volteando lentamente, hasta quedar de frente con mi hermano, en ese momento el perro le dijo, que me ves, ya no vuelvas a pasar enfrente de mi casa, mi hermano simplemente se quedó ahí, se quedó petrificado, el perro le había hablado, después de eso, el perro continuó caminando sobre sus dos patas, y se metió en el cementerio, mi hermano dice que no sabe por qué, pero simplemente se quedó ahí, ya no siguió caminando, sintió como todos sus huesos se entumieron sintió como estos ardían

1:57:27 un calor desde adentro tal vez la adrenalina que estaba sintiendo pero aún así no podía moverse el perro fue y se internó en el cementerio simplemente desapareció entre el oscuro mi hermano no sabe cuánto tiempo pasó ahí pero él sabe que fue mucho y yo pudo dar fe de esto porque se tardó minutos de más una vez que pudo estar otra vez en sí Empezó a correr y no paró hasta que llegó a la casa. Al llegar ahí simplemente ya no pudo más y se desmayó. Mi padre algo enfurecido y como era muy creyente de esto, agarró su machete y se fue al cementerio, pero no encontró nada. Sorprendentemente la historia de mi hermano no fue solamente una, hubo varias historias que se empezaron a contar.

1:58:18 Algunos trabajadores que llegaban tarde y que pasaban enfrente de aquel cementerio, pues era el único camino que daba hacia los terrenos, empezaron a ver a un perro caminando en dos patas, moviéndose entre las cruces, llegó a tal punto, que tuvieron que tumbar aquel cementerio, derribaron las cruces, y por si no fuera poco, también sacaron los cuerpos, la mayoría de estos ya no se encontraban, Solamente encontraban restos de bolsas, pero hubo otras tantas tumbas de los que sí sacaron huesos. Y efectivamente, eran huesos de perros, de gatos, de animales. Nadie sabe si aquel cementerio, cuando estaba levantado, había sufrido tal vez algún embrujo o se encontraba maldito.

1:59:14 Mi hermano en más, nunca volvió a pasar por ahí durante la noche. Y a mí también se me tuvo prohibido. Al menos hasta que levantaron arriba de este cementerio unos locales que eran destinados para vender. Recuerdo que se puso una frutería y demás cosas. Por suerte, las apariciones de aquel extraño perro cesaron al momento de que el cementerio desapareció. Esa fue mi historia, Alex. Saludos a ti y a toda la comunidad de los criptomaniacos. Les mando un abrazo fuerte.

1:59:55 Mi nombre es Orlando Castellanos. Mi experiencia es la siguiente. Es una experiencia que es difícil de creer. De hecho, a las personas que se los he contado, te podré decir que un 50% me creen, Alex. Pero en esta noche te la quiero compartir a ti. Y estoy seguro que los miembros de la comunidad de la cripta embrujada tomarán mis palabras un poco más en serio. Que las personas que me dijeron que lo más probable que haya vivido haya sido una pesadilla. Yo sé que esto que viví fue real y sucedió cuando trabajé en un cementerio.

2:00:35 En aquellos años yo era alguien joven, alguien que buscaba un empleo. Y un conocido me contactó con este señor que estaba buscando empleo. alguien de vigilancia para un cementerio municipal. La paga era buena, y casi por regular no había nada que hacer más que vigilar. Había algunas tareas, claro que sí, como limpiar las tumbas, y hablo de limpiar a profundidad. Si bien el cementerio no era tan grande, pues suponía alguna molestia, un día que otro. Además me dijeron que tenía que estar muy al pendiente, Que no se me tenía permitido dormir. Más que nada. Porque había muchas personas que entraban al cementerio. Que se saltaban la barda.

2:01:23 Algunas personas que tenían conductas extrañas. Y otros. Que simplemente iban a robar. O a hacer maldades. Pues algunas personas eran enterradas con pertenencias. Después de que me dijeron todo esto. Me dieron un recorrido. Recorrí todo el cementerio Alex. Me dijeron que tenía que hacerlo cada hora. Todas las noches, sin falta. Me dijeron que pusiera todos los candados y que me mantuviera despierto. Te sorprendería mucho lo insistentes que eran con este punto. Mantente siempre despierto. Me dieron una hoja con tareas. Digamos que eran algo de tareas. No muchas, pero lo suficiente para entretenerme tal vez como unas tres horas.

2:02:11 Yo acabé todas las tareas. Y vi que al final de aquella lista tenía una flecha que decía dame vuelta. En un principio yo no leí la parte de atrás. Pensé que eran más tareas. Así que me preocupé por hacer las que venían en la parte de enfrente. Una vez que terminé, por eso de la una y media de la mañana casi pegándola a las dos, cené un poco, tomé la hoja y vi por detrás. Ahí tenía un escrito en mayúsculas. Remarcado, remarcado de manera casi obsesiva y con letras muy grandes que acaparaban toda la hoja de la parte trasera diciéndome, no te duermas, no te duermas.

2:02:59 Había un leve texto remarcado abajo. Me dijeron, hay una radio en el cajón, hay diferentes cargadores por si tu celular se llega a quedar sin carga y también hay historietas y libros. Por favor, mantente despierto. Estaba pensando que tal vez les habían robado mucho, que tal vez habían sucedido algunas cosas que no tenían que dejar pasar. Entonces, acaté la regla y me mantuve despierto. A la mañana siguiente me preguntaron si todo había estado normal, a lo que yo le dije que sí, que no había habido problema, que el cementerio había estado intacto y que había hecho la limpieza, que había hecho los rondines. Ah, y que no me había dormido. Los cuidadores me felicitaron y así continuaron durante algunas semanas. Pero a veces la vida te da imprevistos. En una tarde, unos compañeros me invitaron a realizar un trabajo de albañilería. Ustedes sabrán que el trabajo de los albañiles es muy pesado. Entonces me eché esa chambita durante la tarde. Para en la noche cuando llegué al cementerio, llegué cansado de los brazos y con mucho agotamiento.

2:04:13 Pero aún así, realicé todas mis actividades y cené finalmente. Cuando cené, Alex, me cayó un cansancio como pocos en mi vida. Tenía el abanico directo, acababa de cenar y se me hizo fácil recostarme. Tenía muy en cuenta que me iba a dormir. Entonces me levanté y traté de ponerme despierto. Hice los rondines, puse música. puse podcast pero nada parecía solucionar esto además no contaba con algún café o alguna bebida que me mantuviera despierto entonces era más difícil cuando dieron las 4 de la mañana me dije a mí mismo no no aguanto me tengo que dormir tan siquiera una hora habían pasado ya unas semanas y sabía que el cementerio estaba tranquilo entonces puse el despertador a las 5 de la mañana me recosté y me quedé casi de manera inmediata dormido absolutamente no me despertó el despertador me despertó otra cosa una sensación muy extraña como cuando uno se va a caer pero con mucho miedo sentía peligro me levanté dando un salto y para mi sorpresa dentro de la caseta de vigilancia ya no había iluminación El foco se encontraba apagado. También una lámpara de mesa que tenía. Estaba en penumbra total. Y en las ventanas

2:05:47 de la caseta yo podía ver personas. Podía ver algunas siluetas de personas extrañas que me estaban mirando de afuera hacia adentro. Tenían sus palmas de las manos puestas encima del vidrio de la ventana, Alex. También su cara. Pero debido a la oscuridad yo no podía ver nada, pero tal parecía que ellos sí me podían ver a mí. Yo me quedé aterrado observándolos. Aquellas personas tenían unas caras muy deformes. Eran caras como si se estuvieran pudriendo, como si fueran las caras de unos cadáveres. Yo pude ver esto cuando mis ojos finalmente se acoplaron a la negrura de la oscuridad. Inmediatamente el terror me ganó. No quería salir de la caseta. Aquellas cosas extrañas y monstruosas se encontraban afuera. Así que por lo tanto, lo único que hice fue gatear, arrodillarme y meterme abajo de una mesa de madera que teníamos en la caseta. Ahí duré todo el tiempo hasta que amaneció. Solamente en ese momento tuve el valor suficiente para salir, mirar por la ventana y ver que ya no había nadie. aquel día cuando el sepulturero y el cuidador estaba llegando me vieron la cara e inmediatamente me preguntaron¿ te dormiste verdad? yo les dije que no pero que ya no iba a trabajar que

2:07:19 ese era mi último día como ya sabiendo lo que había pasado simplemente me hicieron una expresión con la cara y me dijeron está bien pero conste que te lo habíamos advertido si uno no se duerme no pasa nada Fue entonces cuando les dije, entonces cómo pueden trabajar así, todos pasaron por ese susto como el que yo pasé ayer. Vi como personas extrañas, con caras deformes me observaban de afuera para adentro hacia la caseta. Uno de ellos me dijo, Alex, algo que se me quedó muy grabado. Mira niño, durante las noches si uno se duerme, los cadáveres, empiezan a notar que no están siendo custodiados. Por lo tanto, se salen de las tumbas y comienzan a vigilar ellos, y a veces son curiosos y se te quedan viendo a ti cuando estás solo en la caseta. Los que te observaron anoche no eran personas vivas, eran ellos. Alex aquel día fue el último, y esa experiencia creo que nunca la olvidaré. así que en esta ocasión se las comparto.

2:08:37 Espero que la tomen en serio, no como otras personas que creen que estoy loco. Esto de verdad me pasó, y desde aquel momento le tengo un miedo absoluto a los cementerios, pues sé que de noche los cadáveres caminan en esas tierras. Mi nombre es Samuel Hernández. Quiero compartirte mi experiencia, Alex. Esto me sucedió hace algunos años. En aquel tiempo aún era soltero y vivía solo. Y uno al vivir solo y ser soltero tiene ciertas ventajas. Recuerdo que estaba trabajando de taxista, pero me llegó otra oferta de trabajo la verdad muy buena. Yo tengo experiencia siendo obrero general, siendo albañil, siendo soldador, entonces me llegaban ciertas oportunidades para ir a trabajar a otros estados. En aquella ocasión me llegó una, la cual agarré inmediatamente. Decidí dejar mi carro ahí en la casa que estaba rentando en la cochera. Al fin y al cabo yo iba a seguir pagando la renta y la señora me dijo que la casa iba a ser custodiada y vigilada. Me fui a Alex cerca de cinco meses y volví. Yo siempre he tratado de llevarme bien con los vecinos. Siempre los saludo,

2:10:10 me despido de ellos y entablamos una conversación muy amena. Así que me llevaba bien con todos. Cuando llegué, me sorprendió no ver, al menos en la cercanía, a ningún vecino afuera. Llegué por eso de las siete de la mañana, revisé mi carro y todo estaba en orden. Decidí tomarme aquel día para descansar. Había tenido tres días sin hacer nada ya. Firmar papeles, el transporte, etc. Pero me pasó algo que creo le pasa a muchas personas. Y es que a pesar de que destinamos un día para estar en la casa, no nos sentimos bien. Es decir, yo tenía ganas de hacer algo productivo. No quería tener ese día de descanso. Entonces me fui con mi taxi, lo saqué...

2:11:01 y me dije a mí mismo que iba a tomar algún par de carreras, antes de que anocheciera, salí Alex, tomé dos carreras, y justamente cuando lleva de vuelta a mi casa, me encontré con una conocida, era una chica del vecindario, la cual yo conocía desde hace años, desde que ella era una niña, ya era un adolescente para ese momento, tendría como 15 años, ella simplemente estaba parada ahí, y como había empezado a llover, Vi que estaba bajo la lluvia, e incluso ni siquiera se estaba cubriendo de esta. Cada vez estaba lloviendo más fuerte, por lo tanto me la acerqué y le llamé por su nombre. Esta chica inmediatamente alzó la mirada y me vio. Le pregunté,¿ a dónde vas?¿ Te puedo llevar a tu casa?¿ O estás esperando a alguien? Ella me contestó que no. Y que sí, que si por favor podía llevarla, pero a su casa no.

2:11:57 Ella tenía que ir a otro lugar. Yo le dije que se subiera. Y que no importaba si me mojaba los asientos. Al fin y al cabo, como te expliqué. Era una chica que yo conocía de años. Y le tenía cierto cariño. La había conocido desde niña. Y me llevaba bien con sus padres. Eran unos vecinos que tenía a dos casas de distancia. Aquella chica era muy alegre. Según recuerdo yo. Siempre andaba con una sonrisa. Y siempre bromeaba con todos. También conmigo. Pero resulta que aquella tarde... Aquella tarde noche, como que iba triste, no pronunciaba ni una sola palabra, no me hacía chistes, solamente iba sentada callada, mirando hacia abajo. Yo le dije de manera muy sutil, pues pensé que tal vez estaba pasando por un mal momento. Disculpa,¿ a dónde quieres que te lleve? Me mencionó que quería que la llevara al cementerio, Alex. En ese momento, algo se quebró dentro de mí. Quería preguntarle si tal vez su padre o su madre habían sufrido algo, o tal vez algún familiar. Pero por el semblante en que veía a la chica, la verdad era que no quería preguntarle.

2:13:12 Se me iban las ganas. Se veía que estaba muy triste. Ella me preguntó que cuánto iba a ser, y yo le dije la tarifa. Aunque para serte sincero, no planeaba cobrarle. Llegamos al cementerio, Alex, sin pronunciar ni una sola palabra. Ella se bajó del taxi y me dijo gracias, que ahorita me traía el dinero. Cuando llegué al cementerio, me di cuenta que este estaba abierto y que había muchas personas. Entre estas personas, yo reconocí a varios vecinos y también a los padres de la chica, así como también otros familiares de aquella familia. Estaba más que claro que algún familiar había perdido la vida. Yo esperé ahí, Pero pasaron los minutos, las personas se fueron metiendo y decidí que a lo mejor lo más recomendable era irme porque soy muy empático. Aquel momento no era el apropiado para entrar al cementerio y pedirles dinero. A pesar de haber prestado mis servicios, yo creo que lo dejaría pasar para otro día.

2:14:17 Decidí volver a mi casa y aquella noche no pude dormir. No sé por qué, simplemente el sueño se me había ido. Escuché en la madrugada cómo llegaban mis vecinos y más personas ahí en la casa. Cuando amaneció y yo me levanté, que para serte sincero no había dormido nada, me preparé un café, salí de mi casa y vi que en aquella casa, en aquella casa de la chica, habían puesto un moño negro. Muchas personas saben lo que significa esto, que un integrante dentro de la familia ha fallecido. Yo me fui acercando, entré a la casa ya que había varias personas allá afuera para dar el pésame y también para saber qué persona de la familia había fallecido. Me quedé helado, Alex, cuando me dijeron que la persona que había fallecido había sido su hija. La misma jovencita que yo había llevado el día de ayer al cementerio era la misma que había fallecido. Afortunadamente esto me lo dijeron antes de que yo contara mi historia. Yo sabía muy bien lo que había visto. sabía muy bien lo que había experimentado y por respeto a sus padres por respeto a toda la familia me quedé en absoluto silencio no dije nada más que nada para no afligirlos o para tal vez que creyeran que me estaba burlando de ellos o faltarles el respeto quien sabe simplemente me abstuve yo salí de la casa sintiéndome muy mal fui hasta aquel

2:15:49 cementerio dejé pasar tal vez una hora salí de mi taxi y recorrí todo este para buscar la tumba de aquella jovencita era fácil de encontrar era la que tenía muchos arreglos muchas flores muchos regalos pues su funeral había sido prácticamente hace algunas pocas horas y pude verla Alex pude ver su foto ahí en la lápida su nombre completo el año de nacida y el año en el que había perdido la vida un día antes de que yo hubiera llegado, me despedí de ella, y caminé fuera del cementerio, cuando me di la media vuelta a Alex, te juro que la vi, estaba ahí sentada encima de su lápida observándome, con la misma vestimenta que yo la había llevado, tal vez era la misma vestimenta con la que la habían enterrado, aquella chiquilla solamente se me quedaba observando, tal vez despidiéndose, tal vez agradeciéndome que la había llevado, a su propio funeral, hasta su lugar de descanso en aquel cementerio.