44 Jose Antonio Rodriguez Vega
Por supuesto en el momento de la grabacion del episodio no habia ocurrido los duros y tragicos sucesos de la DANA en tierras Valencianas .
Queremos mandar todo nuestro apoyo a nuestros oyentes de Valencia y dar las gracias a las millones de españoles...
Queremos mandar todo nuestro apoyo a nuestros oyentes de Valencia y dar las gracias a las millones de españoles por su solidaridad y apoyo. NO OS VAMOS A DEJAR SOLOS
Victoria Rodríguez Morales era una vecina de Santander de 61 años de edad que vivía sola en su domicilio. El 15 de abril de 1987 fue encontrada muerta en su cama.
Como suele suceder en estos casos, la policía y servicios sanitarios acuden al lugar para verificar si hay indicios de criminalidad y certificar el fallecimiento. En la vivienda de Victoria no había ningún indicio de robo ni de delito y los servicios sanitarios certificaron la muerte natural consecuencia de un infarto de miocardio.
A pesar de ello su hija siempre sospecho que su madre no había fallecido de muerte natural y que había sido asesinada.
Por desgracia Victoria fue la primera de una lista de fallecimientos aparentemente por causas naturales. 16 mujeres fallecieron entre abril de 1987 y abril de 1988. Demasiadas muertes en tan corto espacio de tiempo....
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Musica de cabecera creative commons: Light Years Away - Doug Maxwell
0:13 Muy buenas, estás escuchando Detrás de la Verdad. Mi nombre es Fran Muñoz y te doy la bienvenida a este nuevo episodio que junto a Carmen te narraremos. Como siempre, antes de empezar tenemos que dar las gracias a nuestros productores por el inestimable apoyo que brindan para que este podcast pueda llegar a ti. Recuerda que si te aportan algo en nuestros episodios, si crees que lo merecemos, puedes colaborar invitándonos a un café. En la página ko-fi.com barra detrás de la verdad 79486 o a través de la cuenta de Paypal detrás de la verdad podcast arroba oulook.es. En la descripción del episodio encontrarás ambas vÃas para apoyarnos. Antes de comenzar el episodio de hoy, me gustarÃa agradecer a todos los que os tomasteis la molestia de pasaros por iVoox y dejarnos vuestro voto. El mayor tesoro que tenemos eres tú y el cariño que nos muestras. Santander, con 175.000 habitantes, es una capital pequeña donde se puede vivir tranquilamente, sin prisas junto al mar, sin los inconvenientes de una gran ciudad.
1:40 Más de 45.000 santanderinos y santanderinas superan los 65 años, siendo más las mujeres que los hombres. la mayorÃa de ellas viudas que viven solas. Tan solas que la visita de un vendedor de seguros, inquilinos nuevos o un albañil es acogido con agrado. Se trata de una novedad que rompe la monotonÃa. Victoria RodrÃguez Morales era una vecina de Santander de 61 años de edad que vivÃa sola en su domicilio. El 15 de abril de 1987 fue encontrada muerta en su cama. Como suele suceder en estos casos, la policÃa y servicios sanitarios acuden al lugar para verificar si hay indicios de criminalidad y certificar el fallecimiento. En la vivienda de Victoria no habÃa ningún indicio de robo ni de delito y los servicios sanitarios certificaron la muerte natural consecuencia de un infarto de miocardio.
2:46 A pesar de ello, su hija siempre sospechó que su madre no habÃa fallecido de muerte natural y que habÃa sido asesinada. Pero por desgracia, Victoria fue la primera de una lista de fallecimientos aparentemente por causas naturales. 16 mujeres fallecieron entre abril de 1987 y abril de 1988. Demasiadas muertes en tan corto espacio de tiempo en una ciudad pequeña. Detrás de la verdad. Un recorrido por la historia negra de nuestro paÃs.
4:11 Todas fueron encontradas en su cama vestidas. No presentaban sÃntomas de violencia. No se le practicó ni tan siquiera la autopsia. Los primeros fallecimientos fueron considerados erróneamente como naturales, cuando lo que verdaderamente eran asesinatos a manos de un psicópata desalmado que posteriormente abusaba sexualmente de ellas. El tipo de muerte que su asesino les infligÃa asfixiándolas consiguió despistar a los médicos en las primeras vÃctimas. En algunas ocasiones, el despiste, la ligereza o el error de los médicos que firmaron los partes de defunción de las ancianas fue tal que llegaron a certificar la muerte natural en cadáveres encontrados con la ropa interior bajada o los órganos sexuales sangrando por haber sido violentados. Por ejemplo, a Margarita González, su tercera vÃctima, asesinada el 6 de agosto de 1987, se le encontró su dentadura postiza clavada dentro de la garganta. Pese a las evidencias en contra, el dictamen médico era siempre el mismo, muerte por fallo cardÃaco, que efectivamente era correcto. Pero pasaba por alto que dichos fallos cardÃacos habÃan sido provocados mediante la asfixia de las vÃctimas. Escuchamos a Lucio Valcárcel, fiscal del caso, hablando de las muertes naturales.
5:31 Los informes de posi hay concretamente en tres casos donde se hacen constar violencias externas. En otros casos, quizás debido a la avanzada edad de las vÃctimas, puede ser que incluso se haya producido la muerte por el susto, por la impresión, lógicamente, de estas personas de avanzada edad. Y que no es el primer caso que se produce esa muerte por edema pulmonar a consecuencia del susto o sobresalto producido ante una agresión determinada. Pero vamos, es fuerte. Entonces, su mano derecha simplemente puesta sobre la boca y nariz la producÃa la asfixia.
6:12 Yo desde el principio he dicho que mi madre habÃa sido asesinada, que ellos me dijeron que no, que no, que no, que no, a pies juntos. Todos me lo negaron, los forenses, la policÃa, y digo que... Y yo dije desde el principio siempre que mi madre la habÃan asesinado. Las pruebas forenses encontradas en las escenas de los crÃmenes coincidÃan con casos anteriores. Pequeños rasguños y erosiones, ropas un poco desarregladas y ninguna señal de lucha en el mobiliario. El asesino era cuidadoso en los detalles, un criminal pulcro que no dejaba huellas. A pesar de que de todos los domicilios, a modo de trofeo, se llevaba uno o varios objetos de escasa entidad que no eran echados en falta por los familiares.
7:07 Pero en sus dos últimos crÃmenes, el de Serena Soto Arguelles, de 85 años de edad, el 2 de abril de 1988, y el de Julia Paz Fernández, de 71 años, cometido el 18 de abril de 1988, el asesino cometió errores y dejó pruebas de su violencia. En un reconocimiento forense más exhaustivo, reveló una agresión sexual completa que probablemente hubiera sobrellevado a la muerte a causa de las hemorragias internas provocadas. En el caso de su última vÃctima, Julia, esta era una mujer fuerte y pudo ofrecer resistencia y defenderse ante su asesino. En ella las señales de violencia eran muy evidentes. El cadáver no tenÃa ni la faja ni las bragas y presentaba desgarros en la vagina, muriendo asfixiada como el resto de mujeres. Pero¿ cómo unas agresiones tan claras habÃan podido pasárseles por alto a los médicos en algunos de los casos anteriores? Quizá uno de los elementos que podrÃa intentar justificar este hecho es la edad de las vÃctimas. Las magulladuras y las lesiones son mucho más fáciles de percibir en un cuerpo joven que en otro que, de por sÃ, ya se encuentra magullado por la vejez. A eso habrÃa que añadir también que algunos cuerpos fueron encontrados por la familia varios
8:40 dÃas después del suceso, por lo que los primeros signos cadavéricos habrÃan añadido dificultad al diagnóstico a simple vista. Es posible que algunos moretones provocados por el estrangulamiento fuesen confundidos con libideces cadavéricas por el médico de urgencias que atendió a las vÃctimas en primer lugar. En cuanto a lo relativo a la falta de señales de lucha es posible que ante la enorme diferencia de fuerza fÃsica entre el agresor y las ancianas el asesino solamente tuvo que emplear un porcentaje mÃnimo de su fuerza para reducirlas lo que explicarÃa que no hubiera muebles ni objetos dañados en los domicilios.
9:24 Además el asesino dispuso de tiempo más que suficiente para limpiar y ordenar las escenas de los crÃmenes antes de huir. Un criminal que podrÃa haber seguido gozando de su impuridad, pero gracias a algunos familiares que denunciaron los hechos, las sospechas fueron creciendo y poniendo en apuros a los investigadores. A finales del año 1987, periodistas del diario Montañés iniciaron una investigación periodÃstica ante las extrañas muertes naturales, entre comillas, de las ancianas. Tras sus indagaciones y un gran trabajo periodÃstico de investigación, publicaron la existencia de un asesino en serie en la capital cántabra, un hecho que no era compartido por la delegación de gobierno.
10:19 Cuando más pérdidas encontraba la policÃa, un joven inspector encontró casi de casualidad un detalle. Julia, su última vÃctima, habÃa cambiado la puerta de su domicilio recientemente e instalado una puerta blindada. En el registro de la vivienda encontró una tarjeta de un albañil a nombre de un tal José Antonio RodrÃguez Vega. AsÃ, los agentes consiguieron establecer un neso de unión entre varias de las vÃctimas. Las ancianas asesinadas habÃan llevado a cabo reformas de albañilerÃa o alguna chapuza en su domicilio. Durante una segunda inspección a los cadáveres, se descubrieron sÃntomas evidentes de violencia. José Antonio fue detenido a las 12 de la mañana del jueves 19 de mayo de 1988 cuando paseaba por la calle Cobo de la Torre donde vivÃa su exnovia, un mes más tarde de cometer su último crimen.
11:11 Hubo incluso hasta una concentración de personas porque no tuvo tanta resonancia mediática y en una ciudad, insistimos, como Santander, una ciudad no grande. El detenido era un albañil joven, tenÃa 31 años. HabÃa nacido en Santander el 3 de diciembre de 1957. Un hombre moreno, de mirada penetrante con cierto aire de desamparo y con un gesto en su rostro de buena persona, como si nunca hubiera roto un plato. Las personas que lo conocÃan lo definÃan como una muy buena persona que gastaba de modales educados, muy amable y conversador.
11:58 Pero detrás de aquel rostro inofensivo⦠Los agentes se encuentran con un viejo conocido. Desde joven y posteriormente de adolescente, fue problemático. AgredÃa a menudo a su madre y a sus hermanas. Incluso estuvo a punto de matar a su padre discapacitado cuando lo empujó en su silla de ruedas por una escalera. La familia decidió a pesar de ello no denunciar ese episodio, siempre y cuando José Antonio se fuera de la casa para no volver. El joven obedeció, pero desde ese dÃa, la mezcla de deseo y de rencor que sentÃa por su madre se convirtió en odio.
12:39 CorrÃa el año 1974, tenÃa 17 años. Dicen que hay una historia personal detrás de todo esto. Pero claro, es que José Antonio RodrÃguez Vega empieza muy joven a delinquir, muy joven. Y sà que es verdad que parece ser por la historia que hay, por lo que ha aparecido en prensa, que habÃa tenido serios problemas con su madre, luego también con su primera mujer. Bueno, pues debÃa de ser algo en ese trasfondo psicológico que le perturbaba. Pero desde luego, para los forenses en ningún caso era... Tras abandonar el domicilio familiar, empezó a trabajar como obrero de la construcción y a violar casi al mismo tiempo.
13:26 Por las noches se recorrÃa las calles de las afueras de Santander en su Vespa, a la caza de mujeres solas a las que violaba cuando se le presentaba la oportunidad. Las agredÃa en la calle y después escapaba en su moto. Fue bautizado por aquel entonces como el violador de la moto. A la luz del dÃa apareció un joven sociable y trabajador. Esa fachada se completó cuando se casó con Socorro Marcial y no tardaron en tener un hijo. Los vecinos lo veÃan como un esposo responsable y como un padre amoroso. Nadie podÃa imaginar qué hacÃa José Antonio por las noches hasta que el ataque a una mujer le salió mal, porque alguien lo vio y llamó a la policÃa, siendo detenido infraganti el 17 de octubre de 1978. Tras conocer las violaciones cometidas por su marido, Socorro lo abandonó, llevándose a su hijo.
14:27 RodrÃguez Vera fue acusado de 12 violaciones, aunque pudieron ser más las mujeres agredidas que no denunciaron, siendo condenado por el tribunal a 27 años de cárcel. Pero apoyado por su madre y por su hermana, consiguió sorprendentemente que 11 de las 12 mujeres violadas... SÃ, has escuchado bien, 11 de las 12 mujeres violadas... retiraran su denuncia. Por aquel entonces el Código Penal vigente de 1973 permitÃa el perdón de la vÃctima y que se eximiera de la responsabilidad penal al autor. Esto hizo que solo pasara ocho años en la cárcel.
15:14 Yo como madre no quiero que le maten. que le metan en un reformatorio y que le miren bien y que lo cuiden. La culpa ha tenido cuando estuvo en Carabanchel, que estuvo allà para que le mirarÃan y por eso no han soltado. Mi hijo podrÃa haber estado, todavÃa habÃa sido curado allà y no hubiese pasado lo que ha pasado. José Antonio era un niño muy inteligente, un muy buen estudiante, por lo que desde niño destacaba entre sus cinco hermanos y se convirtió en el favorito y en el ojo derecho de su madre. Pero con todo su dolor, ésta tuvo que echarlo de casa, como hemos visto con sólo 17 años, tras la agresión de su padre y porque su madre se negaba a que la novia que José Antonio tenÃa viviera en el domicilio familiar. RodrÃguez Vega albergaba una extraña mezcla de amor y odio hacia su madre, a la que veÃa con una mezcla de admiración y de miedo y despertaba en él una extraña atracción sexual. Llegó a afirmar que todos los niños alguna vez se habÃan sentido atraÃdos sexualmente por su madre. Los especialistas creen que la frustración que tenÃa por sus sentimientos incestuosos sin satisfacer, le convirtió en un misógeno. Según él, fue su madre la causante de que empezaran sus fantasÃas de dominio, violencia e
16:45 instintos asesinos. A su regreso a las calles de su Santander natal, RodrÃguez Vega demoró menos de un año en volver a violar y empezar a matar. Tras la detención del conocido como el Mataviejas, los agentes encontraron en el registro de su domicilio una habitación de los horrores. pintada de rojo y con unas cortinas del mismo color que protegÃan las ventanas de curiosos. En ella hallan todos los trofeos que RodrÃguez Vega habÃa sustraÃdo de cada vÃctima. Los expertos consideran que es una forma que estos psicópatas tienen para volver a recrearse y excitarse recordando sus crÃmenes. Se incautan joyas, televisores, alianzas, platos de porcelana, muñecas, abanicos, hasta imágenes de santos y otros muchos objetos de las ancianas. Los agentes acertadamente expusieron los objetos requisados a familiares de mujeres que hubieran fallecido solas en su domicilio en los últimos años en Santander.
17:46 Asà consiguieron identificar a 16 vÃctimas de este peligroso y frÃo asesino en serie. quedando sin identificar más de 30 objetos, por lo que se sospecha que el número total de vÃctimas pudo ser mayor. Pero solo pudieron imputarle 16 muertes. Los forenses que intervinieron en el asunto, que no fue uno ni dos, fueron varios, determinaron que José Antonio RodrÃguez Vega no era un enfermo mental, que era un neurótico que tenÃa unos impulsos negativos sexuales, una agresividad sexual ahà contenida, pero que en ningún caso era un enfermo psiquiátrico y que por tanto era plenamente consciente de lo que hacÃa.
18:33 TenÃa el nivel de inteligencia y de voluntad valorado por los forenses como para ser responsable de sus actos y ser condenado por ello. José Antonio reconoció 15 asesinatos y uno de ellos no lo reconoció. No sabemos muy bien por qué. Realmente, si tú lo piensas con una lógica nuestra, normal, entre comillas, pues no la encuentras. Me van a condenar por 15,¿ qué más da uno más? Pues quién lo sabe, porque era un hombre muy inteligente. Entonces, pues son cosas que desde luego se llevó él. Los psiquiatras se encuentran ante un psicópata de libro con una parafilia como la gerontofilia, que es la atracción sexual que siente una persona joven hacia personas ancianas o de la tercera edad. Los especialistas se encuentran ante un hombre plenamente consciente de todos sus actos, un narcisista con un gran ego y con un gran afán de protagonismo, de una frialdad absoluta y sin remordimientos que le convertÃan en un ser muy peligroso Se encontraban. Ante un asesino organizado y meticuloso, sus asesinatos fueron premeditados y muy bien organizados. Localizaba a sus vÃctimas, todas ellas ancianas que vivÃan solas. Se ganaba su confianza con su rostro angelical y afable. Su modus operandi consistÃa en acceder a las viviendas de las ancianas, ofreciéndoles para ello diferentes servicios. Desde seguros hasta pequeñas chapuzas como albañil
20:05 o fontanero, incluso la instalación de puertas blindadas para su seguridad o como simple recadero. Realizaba tareas de vigilancia, controlaba sus costumbres, horarios, rutinas y visitas que recibÃa. Según él mismo explicó en el juicio, a las señoras que le habÃan caÃdo bien durante las obras, pasaba a visitarlas con el tiempo, buscando cualquier pretexto. Todas la recibÃan con agrado y mantenÃan largas conversaciones con él. hasta que éste le hacÃa proposiciones sexuales, y al ser rechazado, furioso, las atacaba hasta asfixiarlas. Posteriormente las agredÃa sexualmente después de muertas en la mayorÃa de los casos. por lo que nos encontramos ante prácticas de necrofilia. Después las adecentaba, vestÃa y arropaba en sus camas antes de marcharse con algún objeto a modo de trofeo.
21:08 Parece ser que las acompañaba a casa, les inspiraba confianza porque debÃa de ser aparentemente un hombre agradable y de buen trato y demás. Y cuando ya estaba en casa con ellas, pues abusaba, abusaba. Está diagnosticado o realmente está descrito como un psicópata desalmado. Este término viene de Schneider, que es un psiquiatra de los años 40-50, que explica con mucha claridad, porque es realmente de libro, una serie de las caracterÃsticas que posee esta persona. Es decir, es narcisista, muy centrado en sà mismo, en aparentar... tiene unas maravillosas habilidades sociales y de relación, muy marcadas también por una falta de empatÃa, una falta de vinculación afectiva con los demás. Entonces es un gran estudioso del ser humano con una intencionalidad siempre de salirse con la suya, es decir, cosifica a las personas en su propio beneficio. José Antonio RodrÃguez es un individuo con una personalidad chulesca y con una gran altanerÃa. Acabó confesando su autorÃa acorralado por todas las evidencias de pruebas encontradas en el domicilio.
22:21 Ãl iba de gallito en el juicio, se enfrenta a todo el mundo, va de gallito pero luego se va desmoronando y sobre todo le puede la chulerÃa al final. Se insinuaba y era ante la negativa, que es algo que él ha explicado, ante la negativa de ese hecho cuando realmente aparecÃa la agresión. Necesitaba ser primero negado. para obtener, en cierta manera, esa excitación, muchas veces relacionada con una excitación sexual, que era lo que estaba pasando, o comenta, que pasaba con su madre. Una de las justificaciones que él da en todo momento es decir, esto ha sucedido por lo que me pasa con mi madre, a la que amo y odio con la misma intensidad. Yo no tengo corazón, sangre frÃa, calculado, súper inteligente, de fondo, ¿eh?
23:05 Yo no me tengo con el psicópata, porque son psicópata. Lo tenÃas que ver, porque yo los he visto,¿ me entiendes? Los he visto y da esto estar con ellos, con esa gente. Y aquà las que hacen es que lo tenÃas que ver. A mi sobra la metà unos tÃos por Navidad, es que... Porque estuve a punto de arreglarme que no me jode y se metió esta señora por medio. ¿Entiendes? Me dio un daño de asesinarla allà mismo,¿ me entiendes? Provocándome. Luego con el chiquillo, que no me lo querÃan dejar. Pues estamos en un lugar de su madre, de su madre, de sus hermanos, de su miseria, de sus hijos. Estamos en un lugar que no soy yo. Eso nada, eso es toda una turleta. Está bien yo que coja a esa madre, porque ella a mà me agradece muchÃsimo, ¿entiendes? A que le gane muchÃsimo hasta eso, hasta que me casé. Mira, tú no eres un rey de ella, de verdad, o sea, que vos, que eres un rey de ella, de verdad, no quiero saber nada de ella, de verdad. Dame los nombres.
23:55 Determinan que es un ser frÃo, desalmado, que tiene problemas sexuales, que vienen probablemente de atrás, de su infancia, de sus relaciones anteriores, pero que no es un enfermo. Que es consciente de lo que hace, que sabe lo que hace. Y que, por tanto, no puede ser considerado un enfermo mental. Sin embargo, al comenzar el juicio en 1991, celebrado tres años después de su último crimen, se declaró inocente de los cargos de violación y asesinato. Y sostuvo que, como decÃan inicialmente algunas de las autosias, las ancianas habÃan muerto por causas naturales y que él simplemente las dejaba inconscientes.
24:41 Fue muy sorprendente porque él negaba muchas evidencias que habÃa ahÃ, justificaba actitudes monstruosas, las justificaba de manera muy sorprendente, diciendo que habÃa sido provocado por esa señora, de que esta señora era una quedona. Ãl reconoció ciertos hechos, igual que reconoció los asesinatos, reconoció también los abusos, pero no en todos los casos. Y entonces hubo cuatro o cinco casos en los que se le absolvió de la acusación de abusos deshonestos porque no habÃa prueba suficiente para condenarle por ellos. Ãl distingue unas vÃctimas de otras y hay unas de las que lo niega, no tuve nada con ella, luego sà hubo porque se reconocieron objetos o pertenencias o cosas que sà evidencian que hubo relación y hubo otras en las que justificaba que esta persona pues habÃa portado mal con él o le habÃa querido engañar o le habÃa querido no pagar.
25:39 Igualmente también se le acusó de delitos de hurto y de faltas de hurto, porque todos esos objetos que se encontraron en su casa, pues obviamente se entiende que se los habÃa llevado y que no eran suyos. Durante las semanas que duró el proceso, se dedicó a mirar a las cámaras que seguÃan su caso con una sonrisa irónica que incluso dedicaba a los familiares de las vÃctimas que estaban en la sala del tribunal. soñaba en hacerse rico y ser el protagonista de libros o de alguna pelÃcula o serie, respondiéndole al presidente del tribunal, que él no tenÃa nada más que decir, reservándose a hablar ante aquellos medios de comunicación que le darán a conocer y le convertirán en protagonista de una historia que la sociedad condena. Un sujeto catalogado por los psiquiatras como muy peligroso.
26:29 Esa sonrisa ni siquiera se le borró cuando el juez lo condenó a 440 años de prisión por la violación y el asesinato de las 16 ancianas. A pesar de esa condena, en 17 años podrÃa gozar de sus primeros permisos penitenciarios ya que, con el Código Penal de 1973 que fue con el que se le condenó, fijaba el lÃmite máximo de prisión en 30 años. Pero existÃa el concepto de redenciones por el trabajo, el cual fue suprimido en el nuevo Código Penal de 1995, por el cual si el reo trabajaba dos dÃas en prisión, redimÃa uno de condena. Es decir, su condena máxima serÃa de 20 años y con sus 17 años cumplidos ya podrÃa disfrutar de sus primeros permisos.
27:14 Yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo. Saben ellos que en el juicio no me callé. Yo puse contra las cuerdas a esos imbéciles de psiquiatras que no tienen ni puta idea de dónde tienen la mano derecha. Puse contra las cuerdas a la institución penitenciaria y las ataqué bien. Ataqué al sistema judicial. Que yo me lo lleve todo escrito en mi defensa. Yo casi me defendà solo. Que se reÃa hasta la sala allÃ, coño. Porque al final decÃa el presidente a mi abogado, haga usted el favor de decir a su patrocinado que se calle, porque en vez de juzgarle a nosotros, a él nos está juzgándole a nosotros. Y eso es lo que yo quiero que pongan en la prensa. Que nos vuelvan a quitar entre las cámaras de televisión.¿ Se lo dicen asÃ? Bien claro. Y que les voy a devolver la pelota. Y se la voy a devolver. Entonces mi diplomacia, toda mi inteligencia y toda mi sabidurÃa. Pues han empezado a equivocar, han metido la pata. Por eso están pillados ellos.
28:07 Tras la sentencia, fue de prisión en prisión concediendo entrevistas. Soñaba con hacerse rico vendiendo los derechos de sus crÃmenes. Y que yo cuando empiece en la calle si quiero voy a tener ahà 200 millones de pesetas en la mano, si yo, eso a mà me da la gana, porque me los están ofreciendo. Y por decir que me llamo José Antonio y me están dando ya 100.000 pesetas.¿ Entiendes lo que te digo? Mesas de comunicación. Joder, que tengo tres meses de comunicación y ni de Estados Unidos ni de América. ¿Entiendes? Estas son algunas de las frases y perlas con las que el psicópata RodrÃguez Vega se pavoneaba. Todos los hombres han sentido alguna vez deseos de violar a su madre. Yo digo hola en un medio de comunicación y me pagan 100.000 pesetas.
28:53 Todas las vÃctimas me recordaban a mi madre y a mi suegra que eran unas sinvergüenzas y veneno. Con la mayorÃa de las ancianas que maté, hice el amor con su consentimiento. Me incitaron a ello. Es común, una persona que mata a una persona, pues es un asesino normal. Pero eso de que es psicópata, a ver,¿ dónde están los informes?¿ Dónde está el estudio de la persona?¿ Tú no te consideras psicópata? Que me los muestre. Yo no, una persona normal, que no tengo corazón, sangre frÃa, calculador, súper inteligente,¿ me entiendes? Inteligente, claro que lo soy, calculador, claro que sà que calculo.¿ Qué persona no calcula su vida? Eso es lógico, cualquier cosa. Y hasta hoy en dÃa el delincuente, vamos, más tonto es un calculador y un sangre frÃa. Se jode.
30:01 Si tú no te consideras un psicópata ni un enfermo mental,¿ qué te consideras?¿ Una persona normal te ha cometido una cosa asà Yo no me tengo con el psicópata. Una persona psicópata lo tenÃas que ver, porque yo los he visto,¿ me entiendes? Los he visto y he dado esto con ellos, con esa gente. No te doy vueltas. Y aquà las personas con las que tienes que ver. Bueno, pero eso es un móvil, eso es un móvil que tengo yo ahà y ya está.¿ Me entiendes? Cuando hay una persona psicópata, hay que tratarla, hay que hablar con ella. Y a mà no me ha tratado nadie y ni ha hablado nadie. Y los 8 a 3, cuando estamos ahÃ, para ver si les vendÃa la biografÃa, no, tú más. A sus intereses. Porque yo no les he hablado, no les he dicho nada, apenas a ellos. ¿Entiendes? Lo que te he dicho a ti, punto, ¿no? Y deben sacar sus conclusiones.
31:00 Tú hubieras querido recibir tratamiento psicológico en la cárcel? No, porque era un requisito. Porque aquà está el comandera. Rodrigues Vega cumplió los primeros 14 años de su condena en 10 cárceles diferentes, hasta que el 22 de octubre del 2002 fue trasladado desde la cárcel de Dueñas hasta el centro penitenciario de Topas, ingresando en el módulo de presos peligrosos. Muy pronto podrÃa llegar a disfrutar de sus primeros permisos, lo que generaba gran alarma social. Su madre y hermanos, solo de pensar en su puesta en libertad, estaban aterrorizados. Dentro de prisión se japtaba y contaba con lujo de detalles sus crÃmenes a los otros reclusos. Parece ser que esos en relatos espeluznantes, su altanerÃa, su chulerÃa y cómo disfrutaba de contar cómo habÃa asesinado a las ancianas, hizo que algunos de los compañeros de prisión del Mataviejas, que ya lo tenÃan fichado tras coincidir con él en otros centros penitenciarios, le aplicaran su ley no escrita de la cárcel. Asà fue como solo dos dÃas después de llegar a la prisión de Topas, El 24 de octubre de 2002, cuando José Antonio RodrÃguez estaba en el patio de su módulo, es agredido
32:33 por otros reclusos que se encontraban en el patio. Más de 100 pinchazos por cada rincón de su cuerpo. La cara estaba totalmente desfigurada cuando lo encontraron, tenÃa pérdida de masa encefálica y de un ojo. Uno de los agresores paró, se fumó un cigarro sentado en el cuerpo de RodrÃguez Vega y continuó con la agresión. Fue enterrado en una fosa sin nombre, en el cementerio de San Carlos Borromeo de Salamanca. Nadie asistió a su entierro, salvo el sacerdote y los dos enterradores.
33:15 Me cuenta el funcionario con el que he hablado, que estaba en el momento del asesinato, ese dÃa, que salió con cinco reclusos, dos etarras, con Enrique del Valle, el zanahorio, que le llamaban asà por el color del pelo y por las pecas, y con los dos cómplices, con Felipe MartÃn y con... Daniel RodrÃguez Ovilleiro. Salieron al patio, los dos presos etarras pidieron ese dÃa volver antes a sus celdas. Vieron, algo pasó, porque vieron que algo iba a ocurrir, decidieron mantenerse al margen y los dos etarras volvieron antes a su celda. Cuando ya se vieron solos fue en el momento en el que uno de los cómplices llevaba en un calcetÃn varias latas de refrescos... le dio un golpe al mata viejas... le arrojó al suelo y en ese momento fue cuando... Enrique del Valle el zanahorio... pues le asestó 113 puñaladas que le ocasionan... la muerte, las dos últimas en los ojos... cuentan que la situación, la imagen... era devastadora, era una imagen... del patio de la cárcel lleno de pisadas de sangre... el olor tan fuerte de la sangre...
34:20 se percibÃa incluso desde las ventanas... de acceso a la galerÃa del propio patio, era una imagen muy impactante. Por su asesinato fueron condenados tres reclusos muy peligrosos, calificados como internos FIES I. Enrique del Valle, Arias el Zanahorio, recluso muy peligroso con múltiples antecedentes por robos a mano armada, atentado, intentos de fuga e incluso un secuestro de funcionario en la cárcel de Herrera de la Mancha en Ciudad Real. Daniel RodrÃguez Ovelleiro, con múltiplos antecedentes por robos a mano armada y atraco, tuvo un intento de motÃn en la misma cárcel salamantina. Y Felipe MartÃnez Gallego, por robos y hurtos.
35:03 Este último es el que menos clara está su participación en el crimen y fue condenado a menos años. A su llegada a los juzgados para ser oÃdo en declaración, Enrique, el zanahorio, fue recibido como un héroe entre vÃtores y aplausos. En su declaración se limitó a decirle al juez instructor, le hice un favor a la sociedad. Victoria RodrÃguez Morales, 61 años de edad. Simona Salas Menéndez, de 84 años. Margarita González Sánchez, 82 años. Manuela González Fernández, 80 años. Josefina López Gutiérrez del Anillo, 86 años. Natividad de Robledo Espinosa, 86 años también.
35:59 Catalina Fernández, 93 años. MarÃa Isabel Fernández, de 82 años. MarÃa Alanda Zabal, 72 años. Carmen MartÃnez González, de 65 años. Ingracia González Granada. 65 años, Josefina Quirós Llano. 82 años, Florinda Fernández. 84 años, Serena Soto Arguelles. 85 años de edad. Y su última vÃctima, Julia Paz Fernández. de 71 años de edad. Este episodio está dedicado a su memoria y a la de sus familiares y amigos. Muchas gracias por dedicarnos algo tan preciado como es tu tiempo y acompañarnos hasta aquÃ. Si te ha gustado este episodio no dudes en compartirlo con tus amigos, darnos un me gusta y un mensaje que para nosotros es muy importante. Y por supuesto antes de finalizar mandar un fuerte abrazo a todas las y los componentes del grupo de Telegram. Al que te invito al que te unas si no lo has hecho ya. En la descripción de este episodio tienes el enlace al grupo. Gracias como siempre a Carmen por prestarnos su maravillosa voz. Parafraseando al
37:33 gran Samuel Armijo, te lo hemos contado desde los estudios de Detrás de la Verdad, emitiendo al mundo. Te emplazo al primer lunes del próximo mes, no sin antes recordarte que no te olvides de intentar ser feliz.
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