Morí por sobredosis y regresé: Invitado - Sebastián Ospina
Sebastián Ospina creció en Bucaramanga, entre las calles de su barrio, la exploración de la naturaleza y una infancia en la que muchas veces encontraba refugio fuera de casa. Desde joven desarrolló una personalidad audaz, inquieta y temeraria, que con los años se convirtió en una forma de escapar de sus problemas y buscar emociones cada vez más intensas. A los 17 años se mudó a Bogotá para estudiar, pero la fiesta y los excesos comenzaron a ocupar un lugar cada vez más grande en su vida, alejándolo durante años de sus estudios y de sí mismo.Mientras intentaba encontrar su camino, descubrió en la escritura y la creación de contenido una forma de contar historias. Sus crónicas y videos sobre la identidad santandereana comenzaron a ganar popularidad, hasta convertirlo en una figura reconocida y abrirle las puertas a una carrera que parecía ir en ascenso. Sin embargo, detrás del éxito y del personaje irreverente que mostraba al mundo, Sebastián sentía que estaba atrapado en una vida marcada por los excesos, el vacío y una búsqueda constante de sensaciones que nunca parecían ser suficientes.En 2017, durante un festival de música electrónica, sufrió una sobredosis severa y un infarto. Sebastián relata que, en medio de aquella experiencia, muerió y que quedó sumergido en una oscuridad absoluta, donde vivió algo que transformaría su manera de entender la existencia. Cuando volvió en sí, sintió que tenía un propósito por cumplir. Según cuenta, a partir de ese momento abandonó sus adicciones y comenzó a cuestionarse quién era más allá de la identidad que había construido durante años.Lo que vino después fue una década de reconstrucción. Sebastián borró gran parte de su contenido anterior y emprendió un camino para desprenderse de la máscara del «loco», explorar otras formas de vivir y descubrir qué había detrás de todas las versiones que había mostrado al mundo. Viajó, conoció otras realidades y compartió experiencias que lo confrontaron con el dolor, la vulnerabilidad y las distintas maneras de entender la vida.Esta es una conversación sobre los excesos, la identidad y los momentos que nos obligan a detenernos y replantearlo todo. Sobre lo que sucede cuando una experiencia nos enfrenta con nuestra propia mortalidad y nos lleva a preguntarnos para qué estamos aquí. La historia de Sebastián es también una búsqueda por descubrir quiénes somos cuando dejamos de huir de nosotros mismos y comenzamos a vivir con un propósito.