May 1, 2023

1 de Mayo: ¿Por qué necesitamos trabajar menos?

1 de Mayo: ¿Por qué necesitamos trabajar menos?

La propuesta para reducir la jornada laboral en México terminó en la congeladora de los diputados por “falta de tiempo” para su análisis, esto pese a que a nuestro país es uno de los que más horas trabaja en el continente ¿Qué frena la mejora de...

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La propuesta para reducir la jornada laboral en México terminó en la congeladora de los diputados por “falta de tiempo” para su análisis, esto pese a que a nuestro país es uno de los que más horas trabaja en el continente ¿Qué frena la mejora de condiciones laborales? Platicamos con la abogada Alix Trimmer y Rodrigo Cordera consejero Movimiento Ciudadano.

Escucha más:

Días de luto
https://open.spotify.com/episode/3drkfxlq4EnVjeKB0OeDVa



Cuando buscas en Google trabajar menos el buscador ciertamente te arroja miles de artículos que te dicen que trabajar menos horas es un incentivo contrario a todo lo que nos enseñaron hasta ahora para producir más. Las cifras seguramente ya las has escuchado o incluso las vives. México es el país miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico que más horas trabaja al año. Sin embargo, esto no se refleja ni en la productividad ni en los sueldos. Tú también te sientes cansado, cansada o cansada y curiosamente, todos los que conoces también bueno, pues es que estamos trabajando un promedio nacional de cuarenta y dos horas a la semana. Eso sin contar tiempos de traslado, whatsapps, extrahoras, carga mental o personas que también se dedican a los cuidados, la informalidad o un esquema mixto. Y esto nos solo es culpa de los jefes que te piden que te pongas la camiseta, los que pagan las horas extra con pizza o los que te piden limpiar después de tu hora de salida. Y más, de hecho, la legislación mexicana contempla una jornada laboral semanal de hasta cuarenta y ocho horas de trabajo. Lo mismo es el caso de Guatemala, Perú, Argentina, Uruguay y Bolivia. Pero este abril llegó un rashito de esperanza desde el Cono Sur, cuando el Congreso chileno aprobó la reducción progresiva de la jornada laboral de cuarenta y cinco a cuarenta horas. Nosotros podríamos seguir sus pasos, pues este cierre de periodo legislativo, la Comisión de Puntos Constitucionales aprobó dos días de descanso obligatorios para todos los trabajadores y trabajadoras que devolverse en una realidad en ambas cámaras y con el aval ejecutivo se convertiría en otra victoria para la clase trabajadora, que llegaría justo después de que se empujara el piso mínimo de doce días de vacaciones obligatorias. Por el momento, el cambio fue frenado por falta de tiempo. Según informó Ignacio l, líder de la Bancada de Morena, y que cuenta con mayoría. Esto contrasta lo que vimos este viernes desde el Senado, donde se aprobaron veinte dictámenes vía FasTrak, es decir, al vaporazo una cada diez minutos, esto en una sede secundaria de la Cámara Alta y con una oposición en protesta, es decir, para eso, si hay tiempo, y es aquí donde volvemos al meollo del asunto, pues cuando se toca un tema sensible en materia laboral, no se da el debido tiempo ni análisis para mejorar las condiciones de los trabajadores. Esto aunado a las presiones de la ip para alertar que cualquier modificación sería dañina para las empresas. Por ejemplo, la Confederación patronal de la República Mexicana, la Coparmex, alertó que las modificaciones en la jornada laboral dejaría en crisis a muchas empresas porque no podrían sostener el pago de primas adicionales y promovería la informalidad en el sector. Yo soy José Guadalupe, yo soy Valeria Ríos, y hoy queremos saber que está cambiando en el ámbito laboral en México. Cuál es el precio que estamos pagando como sociedad por trabajar tanto y cómo negociar con todos los sectores la reducción de una jornada laboral sí política. Tu podcast diario para entender los atigios. Si nuestro trabajo te parece valioso, ayúdanos a que el algoritmo nos permita llegar a más personas. Lo único que tienes que hacer es suscribirte en la plataforma donde estés escuchando este podcast y si te gusta este episodio, compártelo con tus amigos para entender qué está pasando y por qué de pronto reformar. El trabajo está en el centro de la conversación. Platicamos con la abogada laboral Alix Treamer. Bienvenida, Alex. Muchísimas gracias por acompañarnos aquí en tribu política y sobre este tema solemos escuchar muchas cifras, no sobre todo del lado de la productividad el lado de las ganancias, pero alex como sociedad, cuál está siendo el costo de trabajar tanto tiempo. Creo que hay toda clase de costos. No o sea. La verdad es que cuando pensamos en las jornadas laborales, específicamente en México, cuando pensamos en el tiempo que está destinado, en términos de la Ley Federal del Trabajo, como el máximo para trabajar, es decir, una jornada de ocho horas diarias por seis días laborales, nos damos cuenta que estamos destinando, en teoría, una tercera parte de nuestro día para trabajar. Y digo en teoría porque sabemos que la práctica, pues las jornadas suelen ser mucho mayores, más extenuantes, y entonces aquí le estamos robando tiempo a cualquier cantidad de cosas. Le estamos robando tiempo a nuestro sueño, le estamos probando tiempo al intercambio social y afectivo con otras personas, le estamos robando tiempo a nuestro crecimiento y desarrollo profesional, académico, etcétera. Y nos estamos robando tiempo también de manera directa en una cuestión de autocuidado. Cuando pensemos en las jornadas establecidas en la Ley Federal del Trabajo, se nos olvida que hay una palabrita ahí que le da todo el sentido a la frase, y es que son jornadas máximas, no obligatorias, máximas. Lo que quiere decir que podríamos perfectamente configurar relaciones laborales con jornadas menores estando dentro del marco legal y no estamos con una pistola encima de nosotros y creando relaciones laborales necesariamente de ocho horas diarias más allá de las leyes, también hay que cambiar toda una cultura laboral. No qué tendríamos que hacer en este sentido. Fíjate que yo pensé que lo que tenía que cambiar ya había cambiado gracias a la pandemia, porque con la pandemia del covid diecinueve se presentó una revolución en términos de jornadas laborales impresionante. La gente se dio cuenta que podía ser productiva en horarios y jornadas distintas y que podía ser productiva además desde un lugar que no fuera el once de uao de trabajo. Cuando volteamos a ver esa realidad de los primeros meses de marzo del dos mil veinte, nos damos cuenta que, efectivamente, hay otras formas de trabajar y que hay otras formas de desarrollarnos, que lo que necesitamos entonces es un cambio de chip cultural en relación con el tiempo que permanecemos disponible en los centros de trabajo indicadas. El tema de las horas de comida, y es que es fundamental, no o sea, tenemos como estas dos vertientes, la vertiente de las personas que creen que a más horas de trabajo se es más productivo y que entonces tienes que estar disponible todo el tiempo y que tienes una jornada establecida a lo mejor en un contrato o algo, pero que de todas maneras necesitas estar disponible en tus horas de comida, en fines de semana, en tus vacaciones. Son de mentiras. Y, por otro lado, está está otra vertiente que decide respetar sus límites, respetar lo que dicen los contratos y que, visto desde las personas empleadoras, desde el sector empresarial, son personas que nos están comprometidas, que no se pone en la camiseta, que no están teniendo esta debida interacción con los centros de trabajo, porque no están dispuestas a estas personas a respetar sus límites. Y entonces nos damos cuenta que lo que hay es una toxicidad laboral impresionante en nuestra cultura, porque ni un extremo es bueno ni la percepción del otro o no es malo. O sea, es llegar a un punto de equilibrio donde las personas estén disponibles al cien por ciento para trabajar en el tiempo que está establecido como jornada laboral, pero que se permita la desconexión real física digital en el tiempo que no está señalado para trabajar, que las horas de descanso y toma de alimentos sean efectivamente para descansar y tomar alimentos y que no se modifique o que no se pervierta esta noción del descanso con equipararlo a una falta de productividad alex En años recientes hemos visto un cambio de leyes laborales a favor de los trabajadores que, por supuesto, falta más, pero sí que las ha habido, no incluso antes de la pandemia. Llegó la nom cero treinta y cinco sobre salud mental y riesgos psicosociales y con ella se empezó a visibilizar, pues lo importante que es tener salud mental en el trabajo. Y ahora bueno, Recientemente fue el tema de vacaciones dignas. A qué crees que se deban todos estos cambios. Creo que es algo que se está gestando, tal cual en el sentir de las personas, particularmente de las personas más jóvenes, y es que ya no estamos dispuestas como generación a quedarnos callados. Estamos con la consigna clara de alzar la voz ante las cosas que no consideramos justas que no consideramos correctas y estamos buscando efectivamente mejores condiciones. Esto no se trata de un solo sector o de un solo grupo de personas, sino de un sentir colectivo general de necesitamos ser mejores, pero para ser mejores necesitamos un ambiente mejor. Entonces, yo creo que eso es lo que está pasando. Como bien indicas, el Derecho laboral pasó de ser algo completamente inamovible. La ley menos modificada, las prestaciones y derechos menos modificados a lo largo de toda la historia del derecho del trabajo en los últimos tiempos ser una completa revolución. El derecho del trabajo surge en México desde una perspectiva de conflicto histórico. Es así, siento yo que es como el hijo así el bebé de la guerra de la Revolución Mexicana y Por eso siempre ha tenido este tinte de lucha social, porque, efectivamente, lo es es esta búsqueda insaciable de mejores condiciones que durante muchísimos años se vio frenada. Siento yo por el status quo porque ya habíamos conseguido tanto pensando en la Ley de mil novecientos treinta y uno, que veíamos difícil o prácticamente imposible el que esas condiciones se cambiaran, porque lograrlas había tomado tiempo, esfuerzo sangre. Y entonces, cuando, en esta última época del Derecho del trabajo, pensando más o menos desde dos mil diez, y para acá, con todas las reformas que han existido, con esta creación de nuevos ordenamientos, con un contexto mucho más humano, nos damos cuenta que lo único que había que hacer era accionar desde los espacios correctos y que levantar la voz ante este tipo de injusticias ante condiciones que ya no nos son aplicables, porque estamos hablando de fuerzas laborales del dos mil veintitrés con normas que se crearon hace cien años, pues ya no hay tanta compatibilidad. El pronóstico de ALIX es que las demandas laborales no van a parar ahí, sino que van a apuntar a la reducción de jornadas laborales, el aumento de días de aguinaldo y en el de días mínimos de vacaciones, Mientras en México estamos discutiendo reducir la jornada a cinco días, que fue una discusión superada a principios del siglo XX. En el más reciente foro de Davos hubo diversos oradores impulsas la idea de la jornada laboral de cuatro días. Entre los beneficios, he encontrado que contaminamos menos, pues nos trasladamos menos y usamos menos energía eléctrica y, como ya lo dijo ALIX, también aumenta nuestro bienestar porque, según el Fondo Monetario Internacional, trabajar excesivamente mata a setecientos cincuenta mil personas al año en el mundo vamos a una pausa y volvemos con más. Estamos de regreso y también platicamos con Rodrigo Cordera, Consejero Nacional de Movimiento ciudadano y una de las personas que estuvo detrás de la iniciativa de vacaciones dignas en el legislativo. Bienvenido Rodrigo qué bueno hablar contigo nuevamente de este tema tan importante y que impacta tanto la vida de las mexicanas de los mexicanos. Curiosamente, estamos haciendo esta entrevista a súper noche, pero cuéntanos por favor, cómo ves el panorama, cómo este clima después de la aprobación de vacaciones dignas, que fue algo que que se se logró pues en parte por la presión de la ciudadanía. Veo los ánimos de la clase trabajadora contentos se dieron cuenta que si hay posibilidad, si nos unimos entre muchos y muchas para hacer cambios importantes, como fue la reforma de vacaciones, noto también mucha preocupación del sector empresarial porque vieron que sí se pudo la verdad. Les da miedo que podamos avanzar en este tema. Ahora, este tema no es tan sencillo como vacaciones, porque esto sí requiere una reforma constitucional, una reforma a la Constitución. Entonces requiere, pues, de mayorías calificadas, de que diecisiete Estados estén de acuerdo con esta reforma, O sea, es una reforma de gran calado es realmente un pacto nuevo de país. Así lo consideramos en movimiento ciudadano que tampoco es que ahorita el grupo parlamentario haya mandado una propuesta. Está escuchando al sector empresarial, a los sindicatos, a trabajadores independientes, Pero yo creo que lo bonito de vacaciones que nos enseñó que cuando hay una causa buena, muchos nos unimos, independientemente de nuestras ideas políticas o partidistas, y las sacamos adelante. Esta creo que va a requerir de más paciencia, más trabajo, más inteligencia, porque sí es un cambio mucho más fuerte. Pero creo que ahora sí que paciencia y nos amanecemos qué nos dice la experiencia internacional sobre este tema. Vimos hace poquito el ejemplo chileno de la reducción progresiva de la jornada a cuarenta horas justamente dijiste una palabra clave. Fue digamos poco a poco la reforma de Chile va a ser poco a poco y además se tardó como seis años la negociación. O sea, sí fue un cambio bien rudo, o sea no fue nada más. Gabriel Boric y el movimiento de izquierda democrática que encabeza ha sido un trabajo de camila vallejos de comunistas socialistas chilenos que han estado empujando la agenda y se ha logrado este consenso maravilloso. No entonces qué nos dice que hay que lograr consensos, O sea, no puedes acabar con lo que se ha instaurado del neoliberalismo durante cuarenta años. De la noche a la mañana ser cambios graduales, consensuados articulados. También nos dice la experiencia francesa que hace unos años ellos, pues, ya están en treinta y cinco horas. Los franceses. Yo le quiero tirar a eso, pero creo que sería muy ambicioso todavía. Pero bueno qué nos dice para algunos del sector empresarial internacional que no crecieron al ritmo esperado. O sea, para ellos todos productividad y crecimiento. Pero para muchos franceses lo que ellos vieron es tengo más tiempo para el museo, tengo más tiempo para estar con mi familia, tengo más tiempo para mi café, tengo más tiempo para un hobby o una actividad fuera de lo que me dé el sustento económico. Yo creo que esa es la discusión y hay que copiarle a Chile, a Francia y también en Inglaterra. Inglaterra hace pilotos. Pilotos me refiero a Escogen cuatro empresas, junto con el sector patronal de a ver vamos a implementar aquí la jornada de cuatro días a ver cómo funciona un año. No vamos a ver, vamos a experimentar. Entonces aquí estamos muy acostumbrados a nada más. Si no, hay que ser más flexibles, hay que ser más inteligentes, hay que convencer a un sector empresarial que no entiende, no no camina a las calles la verdad. No. Entonces, si no camino a las calles y no conoce a sus trabajadores, pues tampoco tiene las condiciones en las que se encuentran, tampoco nuestro trabajo enseñarles, pero sí sensibilizarlo si tienen un poder económico muy fuerte como para negarnos a discutir. Tenemos que discutir y dialogar para hacer cambios. No pues si no eso es la política, no yo estoy contento. Pero creo que esto sí es un pacto nacional distinto. Esto va a superar, digamos a las elecciones del veinticuatro. Esto va a ser más grande, va a ser una cosa de largo aliento. Hace un momento, Rodrigo decías algo bien importante, y es que la élite empresarial no sólo dispone de nuestro tiempo, sino que también tiene el dominio de esta conversación. Qué fue lo que nos enseñó, además vacaciones dignas sobre negociar con el empresariado. Tú que estuviste, pues, en las negociaciones, porque finalmente también es necesario convencerles de que esto les va a traer algún tipo de beneficios. No nosotros. Antes de presentar la iniciativa formalmente oficialmente en el Senado de la República, la senadora Patricia Mercado y Checo Barrera al diputado nos invitaron a foros con Coparmex. Yo estaba proponiendo veinte días y me dijeron es imposible que pase. Estuvimos bajando, bajando doce. Está bien logramos ese acuerdo. También sindicatos que nos apoyaban en el momento dijeron vamos a avanzar. No hemos avanzado en cincuenta años. Avancemos Luego. Lo sorprendente fue que otras cámaras empresariales estuvieron cabiliando con el partido mayoritario. Entonces, en el último momento de la reforma, en diciembre, empresarios buscaron a diputados de Morena para que cambiaran redacciones que me parecían muy importantes en el artículo setenta y ocho. Querían poner la palabra patrón, que hubiera sido un retroceso jurídico e histórico porque no estaba la palabra patrón, o sea, porque el trabajador va a consensuar su derecho al tiempo libre y el descanso, O hay descanso o no. No. Estos son mis días y yo los organizo, sí, contigo, pero yo estos días los tengo. No digamos que al partido en el poder también le llegó la presión empresarial. Cómo es, pues, se mueven en todos lados. No tienen el famoso Lovi, abogados laboristas de las empresas. Van a las cámaras de diputados de senadores y les exponen sus puntos. Y los puntos que exponen pues normalmente, pues espantan. No o sea, te da miedo la visión que ellos te proponen. O sea a un político congruente, a un senador, un diputado congruente, lo que le interesa son las personas. A ellos les interesa la inversión y la productividad económica, o un político y diputado también le tiene que interesar. Pero le importan las personas bueno en el caso de la gente más cercana, A la izquierda le importa el bienestar social. Es una discusión eterna. Esta o sea, no es nuevo. En el dos mil veintitrés seguimos teniendo discusiones sobre cuánto mercado, cuánto Estado. Hay que tener las posturas claras, hay que convencer con argumentos, hay que convencerlos también a ellos y hay que lograr una base social informada y crítica, pues, para que apoye las siguientes reformas iniciativas que vengan en beneficio de los trabajadores de México. También creo que es bien importante negociar con nosotros mismos pensar que es posible otras posibilidades del trabajo, porque la verdad es que la cultura laboral en México es trabajar, trabajar, trabajar, y se ve muy mal, por ejemplo, que una persona salga a tiempo de su trabajo. Qué diría sobre este tema? Diría que el neoliberalismo ideológico funcionó muy bien. Instauraron escuelas de pensamiento, programas de televisión, una visión del mundo y del trabajo que nos afectó muchísimo. O sea, nos enseñaron a que el freelance, como dicen los americanos aquí ya lo traducimos bienes por honorarios. No fue bueno, no fue positivo esta onda de tengo el tiempo. Para mí solo, o sea, el tiempo es muy importante, pero la seguridad social también lo es y era lo que nuestros padres sí tuvieron porque nosotros no y lograron escuelas de pensamiento a nivel internacional. Con todo este capital económico invirtieron en eso No es broma. Cuando algunos economistas de los ochenta, como Carlos Tello, le llamaron al neoliberalismo o la revolución de los ricos. Entonces, su revolución fue ideológica. También fue instaurar un esquema de pensamiento económico, de leche leganismo, de déchale las ganas. No, pero que es una mentira. No porque nadie puede acceder al Penthouse. De hecho, casi nadie está en la clase media, ya en México, casi todo el mundo está en un sector aún más frágil y más desprotegido. No. Entonces, yo creo que hay que inspirarnos. O sea, creo que lo de vacaciones fue un gran punto de partida, porque abrimos la discusión y encontramos puntos de acuerdo entre muy distintas prisiones políticas, le desde anarquistas, socialistas, comunistas, socialdemócratas como yo, empresarios conscientes liberales. No entonces hay cosas que podemos encontrar juntos y que el tiempo libre y la vida la queremos vivir mejor. O sea, la pandemia nos enseñó mucho y la crisis global social y climática nos tiene que enseñar un más de que no podemos seguir con este sistema. No entonces, pues eso es lo que yo he aprendido mucho de ser paciente, pero también muy incisivo y creer en lo que sí podemos. Este país puede estar mejor, debe de estar mejor, o sea por algo. Se votó en el dieciocho de una manera diferente, aunque yo no concuerde con ese movimiento, pero sí concuerdo con ese enojo ante la injusticia social. Esa flamita se va a quedar siempre si no logramos resolver los problemas sociales. No necesitamos un país con dignidad laboral. O sea, el salario no alcanza todavía para lo mínimo indispensable para los empresarios todavía no entienden que salario debe ser igual la dignidad, y dignidad debe ser recreación, renta, buena comida, o sea no nada, más chetos y coca cola, vacaciones también y cultura. Entonces estamos muy lejos de ese salario que buscamos, pero hay que plantearlo así. Salario ya no mínimo, salario digno. En fin, hay mucho que luchar. Pero pues ahí vamos mucha gente que conocí a raíz de vacaciones. Me dicen oye, pues qué chida la reforma. Pero no me la respetan. Qué sigue sindicalismo, nuevo sindicalismo, nuevas formas de organización, Bueno, no nuevas formas de organización, mejores formas de organización ancladas en la historia del mundo, que el sindicalismo no es negatio TiVo. Cien por ciento la corrupción en cualquier creación humana pasa, sucede no, Y hasta las empresas que se dicen que no hay ningún problema, o sea, en cualquier organización humana va a haber algún problema. No. Pero eso no nos debe de frenar de organizarnos ahora con gente mucho más joven que yo. Estoy viendo la manera de gestionar, de apoyar nuevos sindicatos para que defendamos nuestros derechos, porque la secretaría del trabajo no se da basto con los inspectores para la cantidad de demandas laborales. Eso también es por la austeridad y otros temas. Entonces necesitamos que la gente se organice, que entienda que con la organización popular podemos defender nuestros derechos. No entonces creo que el ímpetu que sigue es lo conquistado ahorita que fue vacaciones, y yo creo que la reforma laboral que propuso Morena. Hay cosas muy buenas. Esas hay que defenderlas. Creo que la Organización Popular es el siguiente paso en este trabajo político que estamos siendo varios, no estos de muchas personas. No, entonces hay que apoyar esos ejercicios y que lleguen a buen puerto. No entonces. Justamente hoy me reuní digo virtualmente con una chava deje California y con unas restauranteras que están buscando sindicatos desde las mujeres feministas. No que todo lo que vemos que está mal en el trabajo a las mujeres les va peor aún más. No, entonces, ellas tienen que liderar esta lucha y nosotros acompañar y apoyar en este asunto. Entonces está padra lo que está pasando. Pero también está bien canijo, porque te das cuenta que nos falta muchísimo en Estados Unidos, una nueva ola de sindicatos que no sólo suscriben a los derechos laborales, sino que también a las causas anti racistas y antitransfóbicas. Comienzan a surgir, como recientemente ocurrió con los sindicatos de trabajadores de una gran cadena de cafeterías y también el de una mega empresa que te entrega todo tipo de productos en casa en México. Es el cumplimiento del tema el que está promoviendo revisiones de conflictos sindicales en industrias relacionadas con la exportación, las mismas cláusulas que dictan que debería haber elecciones libres y medidas dentro de estas organizaciones laborales. Por ahora, el análisis de las modificaciones de de días laborales se quedará en la congeladora de los diputados hasta septiembre próximo y con un desasosiego en contra de la bancada de Morena, Aunque este domingo, el líder nacional de ese partido, Mario Delgado, aseguró que la protección de los trabajadores es un pilar del actual Gobierno y resaltó el aumento al salario mínimo y las reformas aprobadas en el Congreso en materia laboral, entre ellas la eliminación del esquema de subcontrataciones. También recordó que, gracias a la mayoría morenista, el legislativa provoque a partir de este año, los trabajadores gocen de un mínimo de doce días de vacaciones por ese periodo, mismas que crecerán paulatinamente hasta alcanzar los veinte días de vacaciones pagadas. Será que la reducción de horas correrá con la misma suerte. El tiempo lo dirá. Si quieres conocer más sobre el tema te Recomendamos nuestro episodio Díaz de Luto, que trata sobre aquellos días en los que no tenemos cabeza para trabajar. Te. Dejamos el link en la descripción. Encuéntranos en redes sociales como Audio Centro, Podcast a nosotros como arroba va el punto y arroba Guadarríos. Gracias por escuchar. Tribu Política es producido por Audio Centro, escrito y conducido por Valeria Ríos y José Guadalupe Ríos, editado por Erik Van González con la producción ejecutiva de Luisa Cantú y Javier Martrett. Tribu Política Audio Centro