Oct. 26, 2026

Mala-suerte-Casos-inexplicables||Relatos-del-lado-oscuro

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Relatos del lado oscuro
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#relatos de misterio #relatos de terror #historias de miedo #asesinos #terror parapsicológio #joseramoncantalapiedra

0:03 Le ha tocado a usted escuchar que alguien diga, tengo mala suerte? O, a veces, que alguien diga, es que eso es de mala suerte. O, simplemente que me digas, me traes mala suerte. Son formas de expresarse respecto a un hado funesto. Situaciones que parecen provenir de un más allá etéreo que nos condena a sufrir una serie de cosas terribles y que están fuera de nuestro alcance. En resumen, se podría decir que hay personas que tienen mala suerte, que atraen la mala suerte. Pero también que hay personas que atraen la mala suerte a otras personas. Y hay aquellos otros que definitivamente no solo es mala suerte, sino que queda claro que algo quiere acabar con ellos. una especie de designio divino de no te quiero aquí. Y por supuesto, y para colmo de males, también hay objetos que se podrían considerar que tienen mala suerte. Y por último hay aquellos que pareciera que tienen mala suerte, pero en realidad, si lo analiza usted, tienen una estupenda suerte y se les podría llamar protegidos.¿ Por qué no se queda conmigo? Comenzamos Relatos del lado oscuro Fantasmas Seres extraños

1:34 Sucesos inexplicables Perversidad humana Historias que otras mentes prefieren ignorar Bien, hay un tipo de persona que pareciera que atrae la mala suerte, pero hacia otras personas. Su presencia en ciertos momentos parecería ser el detonante de cosas feas, o de sucesos incómodos por lo menos para esas personas. Y muy probablemente uno de los ejemplos más importantes en esa materia sea el hijo del antiguo presidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln,¿ se acuerda? Aquel del sombrero grandote, alto, una especie de abrigo de levita, un personajazo, porque además fue aquel que inventó lo de la abolición de la esclavitud en Estados Unidos, fue el que guió a las tropas yankee en la guerra civil, en la guerra de secesión, y vamos, un tipazo. Tuvo una esposa a la que adoraba, Mary y tuvo, si estoy en lo correcto, tres hijos, de los cuales solamente uno sobrevivió más allá de los 18 años. Pero este personaje que sobrevivió más allá de los 18 años resultaba ser muy peculiar. Y si bien

3:04 el propio Abraham Lincoln era un personaje que tenía una historia extraña detrás y una serie de extrañas coincidencias en su vida, y hacia futuro, y pensamientos extraños, visiones extrañas, fantasmas. Bueno, eso lo dejamos para otro programa. El hecho es que su hijo, Robert Todd Lincoln, era un personaje singular porque es el único ciudadano norteamericano de Estados Unidos que ha estado en el hecho de muerte de tres presidentes. Y los tres fueron asesinados. Primero, su padre. Cuando fallece el presidente Lincoln en abril de 1865, tras recibir un disparo de John Wilkes Booth en un teatro, mientras observaba una obra de teatro, cuando la gente se empieza a reír, el asesino aparece por detrás y le suelta un disparo. Irónicamente, Robert Toth no estaba ahí. Y no estaba ahí porque estaba cansado, venía regresando de haber estado en la guerra, donde estuvo muy ligero, por cierto. Era el hijo del Presidente, no lo iban a mandar al frente, sino que lo tenían por ahí en una oficina poniendo sellos. El asunto está en que no va con su padre y con su madre a la función de teatro, sino que se queda en el hotel donde se estaban hospedando o en donde estuviera, no lo sé, se queda a descansar. Sucede aquello de que entra el asesino, primero acuchilla al acompañante

4:35 en medio de las risas y luego dispara al Presidente. Es curioso, pero al que le tocaba la cuchillada era a Robert Toth porque ese era su asiento, pero un pariente suyo lo reemplazó y recibió la apuñalada. El otro, el presidente, nunca se lo imaginó que le dispararían. Lo llevan rápido, en frente a una casa, en frente del teatro donde le dispararon, lo llevan al presidente y es ahí donde llega Robert Toth y se arrodilla junto al lecho donde está su padre agonizante y él es el que sostiene la mano cuando muere. Técnicamente, estuvo junto a su padre que fue asesinado. Y bueno, la tragedia que siguió y todo aquello, muy duro, muy duro, porque se quedó a cuidar a su madre. Poco después, su otro hermano fallece. De hecho, seis años después de la muerte de Abraham Lincoln, el hermano de Robert Todd Lincoln fallece.

5:28 Apenas cumplidos 18 años, muere. La madre comienza a ponerse muy mal y muere. termina siendo internada en un psiquiátrico, en un asilo para personas dementes. Fue muy complejo todo aquello. Casualmente, Robert Toth había regresado de algún asunto de trabajo y estaba con su hermano cuando el hermano murió. Es decir que estar cerca de él resultaba conspicuamente peligroso. La madre, por supuesto, aceptó de mala gana ir al hospital. Después consiguió un abogado para que la sacaran. Otras personas abogaron. Finalmente salió, pero no lo quería ver. Es una historia rara. El asunto está en que tiempo después es ministro de guerra.

6:10 Llega a ser un personaje destacado en los Estados Unidos y es cuando en julio de 1881 el presidente Garfield lo cita para una reunión de trabajo. Se van a reunir, van a discutir varios temas y ambos convergen al mismo lugar en una estación del tren. Garfield llega unos minutos antes y está platicando con algunas de las personas que están ahí esperándolo cuando Lincoln, Robert Todd Lincoln, baja del tren y se encamina a donde está el presidente Garfield, momento en el cual aparece un tipo que desenfunda un arma y lo mata. Al presidente Garfield le dispara a quemarropa. Era un sujeto que pretendía ser embajador en Francia y como no le dieron el puesto, fue y asesinó al presidente Garfield. Cuando Robert Todd Lincoln iba llegando al lado de Garfield, por supuesto le tocó sostener la mano de Un segundo presidente asesinado en los Estados Unidos. A él no le pasó nada. Aún y cuando estaba a un lado y pudo haber pasado algo, a él no le pasó nada. Bueno, fue triste. Después de eso siguió adelante con su vida como se esperaría. Va pasando el tiempo, cambia el siglo, es 1901 y todos aquellos asuntos van quedando un poquito atrás. Es invitado. a una celebración especial, en una especie de memorial de su padre. Abraham Lincoln iba a ser recordado y se estaban haciendo una serie de eventos y es invitado por el presidente McKinley a

7:43 un evento que se va a desarrollar en la Exposición Panamericana en Buffalo, Nueva York. Es un evento importante, es la Exposición Panamericana, es algo así como la Exposición Mundial. Y por supuesto, el hecho de que haya un busto de velado de Abraham Lincoln y todo esto, y que su hijo venga, es importante. Debieron haberlo pensado dos veces, porque casualmente el presidente McKinley fue acompañado por la muerte. Y también por Robert Todd Lincoln, porque casualmente estando allí en la exposición, lo asesinan. Bueno, le disparan. Lo llevan rápido a un lugar atrás en donde casualmente Robert Todd Lincoln llega y por tercera ocasión acompaña al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica que acaba de ser asesinado.

8:39 A él no le pasó nada en ninguna de las ocasiones. Moriría en 1926 de causas naturales. Pero por supuesto recibió varias invitaciones más a visitar la Casa Blanca, a participar en eventos y cosas Y siempre respondía lo mismo. Muchas gracias, pero no creo que sea apropiado. En esencia, sabía que cada vez que había participado en un evento importante, un presidente había muerto. O por lo menos es lo que se dice. La realidad es que estuvo muchas veces en la Casa Blanca, en el Congreso, porque era un funcionario público, era un personaje de la vida política de los Estados Unidos en aquella época y estuvo muchas veces cerca de un presidente y no todas las veces mataron al presidente.

9:20 Pero es irónico que los tres presidentes que fueron asesinados en un periodo corto de tiempo, en las tres ocasiones, estaba Robert Todd Lincoln. Se podría pensar, quizá, que traía mala suerte. Pero muy específicamente mala suerte a los presidentes de los Estados Unidos de Norteamérica. Ahora bien, hay personas que parecen tener una suerte extraña. que más bien da la impresión de que fuese una especie de designio divino. Algo así como,¿ no entiendes que no te quiero? O algo terrible. Le pongo el cálculo. de Archie Ewell. Ewell, quien tenía 18 años en 1912, había comenzado a trabajar en diversas embarcaciones desde ser un grumete, un ayudante ahí de bajo rango, cuando ingresó como a los 12 o 14 años, hasta ser vigía, lo cual ya era un trabajo muy Más o menos decoroso. Y cuando le notificaron en qué barco iba a ir, por supuesto que le dio mucha emoción y se sintió halagado. Era un reconocimiento porque iba a navegar con el Capitán Smith en el Titanic.

10:33 Usted y yo nos habríamos desmayado con la noticia, pero por supuesto ellos no lo sabían. No sabían que ese barco iba a tener un desenlace funesto. Y si no sabe cuál es la historia del Titanic, vaya y busque en el canal. Tengo un video muy vasto en donde explicamos algunos pormenores del gigante de los mares. El asunto está en que cuando Archie se entera que es enviado al Titanic, lo celebra en grande. Y por supuesto es un gran trabajador y le pone mucho entusiasmo. Y precisamente le toca ser vigía en la noche del 14 de abril de 1912. Por supuesto era una noche helada, hacía un frío bárbaro, tenía las orejas casi congeladas, metido en aquella canastita que era el puesto de vigía arriba de un poste enorme que estaba hacia la proa del barco, un mástil y se llama cofa. El hecho es que estaba ahí y de pronto suena la campanita y le avisan que ya se puede bajar. Archie Ewell celebra aquello, agarra sus cosas y se baja de ahí, cediéndole el puesto a otro vigía que viene llegando apenas. Es decir, el hombre fresco se va a quedar ahí y él va a su camarote. Y sí, efectivamente, todo marcha muy bien.

11:44 Llega a su camarote, se quita el pesado chaquetón aquel, se quita las botas y se tumba a dormir y se queda dormido perdidamente, como un angelito. Y entonces el barco choca con un iceberg. Mientras él dormía, el barco choca, suenan las sirenas, suenan las alarmas, lanzan bengalas, todo el mundo corre, todo el mundo grita y él se pone el chaquetón, se pone sus botas y sale corriendo a ver en qué ayuda. porque es Archie Ewell, es un hombre dedicado, es un marino. Cuando encuentra a un superior y le pregunta qué tiene que hacer, le dicen ve a la zona de los botes, ve a la cubierta de los botes, haz algo, sirve para algo. Él llega ya corriendo y pregunten qué puede ayudar, a lo que alguien le dice,¿ por qué no te subes en el bote número 7 y sueltas los cabos y regresas? Y así lo hizo. Fue corriendo al bote número 7, a los botes salvavidas, subió, soltó los seguros que había ahí y en ese momento una horda de gente, principalmente mujeres con niños y demás, se trepan al bote. Él intenta bajar, pero no lo dejan. Y cuando se da cuenta, ya bajaron el bote. Él les grita que está en el bote.

12:50 Nadie le hace caso. Archie Ewell, viendo a toda esta gente ahí, bueno, los organiza para que remen. Y él mismo toma un remo y comienzan a alejarse y sobrevive. casualmente sobrevive. Él realmente no se explicaba por qué en ese momento lo habían mandado a él al bote o lo que fuera. Mil y pico de personas murieron esa noche fatal. El asunto está en que cuando llega a Inglaterra de regreso, después de haber sido rescatado por el Carpatia, que era otro barco que andaba por ahí, lo interrogan a fondo cómo era posible. Y es cuando él dice, bueno, yo iba de vigía, pero cuando me mandaron para abajo, pues ya no supe. Le hicieron más de 300 preguntas y Y no le encontraron ningún error. Él no tenía nada que ver, vaya. Era el vigía que había estado en el turno anterior. Así es que le regresan sus cartas credenciales y le permiten que se vuelva a embarcar.

13:42 Y es así como regresa a la mar. Esta vez se embarca en el Britannic, que es precisamente un hermano del Titanic. No hay problema con eso. Es un barco conocido, magnífico barco, todo muy bien y estalla una guerra. La Primera Guerra Mundial. Y de todos modos él sigue navegando en ese barco El problema es que, en cierta ocasión, en 1916, unos dos años después de iniciar la guerra, el británico choca con una mina. Y oh, comienza a hundirse. Y comienza a hundirse muy rápido. Y todo el mundo corre para acá y todo el mundo corre para allá y él alcanza a saltar a un bote salvavidas. Esta vez no fueron tantas las víctimas. En realidad fueron pocos los que fallecieron, pero casualmente esos pocos que fallecieron eran tripulantes negros. Entre los que debería de haber estado Archie Ewell, casualmente la gente que estaba en esa área y murieron eran los compañeros de Archie. Se esperaba que Archie iba a estar en el mismo lugar cuando la mina estalló, esas minas de profundidad que al contacto explotan, hizo un agujero en el casco del barco y mató a 30 personas en los camarotes en los que se esperaba que estuviera Archie, que casualmente en ese momento había subido a cubierta a fumar un cigarrillo. Sobrevivió. Milagrosamente. De regreso en Inglaterra lo vuelven a interrogar. Bueno, no había mucho que decir.

15:03 El capitán ya explicó que chocó con una mina. Él no tuvo nada que ver.¿ Y cómo sabía usted que iba a explotar? Bueno, pues no. No pudo explicarlo cómo fue. Total que le dan el alta. Anda, regrésate. Es guerra. Están urgidos de marineros. Y este es un marinero con experiencia en sobrevivir a naufragios. Así es que lo vuelven a enviar a un barco. Y esta vez lo envían al barco SS Donegal. que es una especie de barco hospital. El asunto está en que en un cierto punto del camino el barco es atacado. Es 1917, ha pasado menos de un año de que el Britannic se hundiera y el barco en el que está el Donegal es atacado por un submarino alemán que le hace un enorme agujero.

15:48 Pero el barco sobrevive milagrosamente. Logra llegar rengueando a un cierto punto en donde comienzan a bajar las personas y Y de nueva cuenta que el submarino dispara y el barco termina por explotar con un montón de muertos. Y sabe algo triste. Esta vez Archie ya no regresó. No sobrevivió. Su cuerpo nunca fue recuperado. Se cree que falleció dentro del Donegal, aunque hay dos versiones diferentes. Una de ellas asegura que Archie no murió en el barco, sino que sobrevivió. pero prefirió ya no volver a navegar y desaparecer por completo, sabiendo que si sobrevivía lo volverían a subir a un barco.

16:33 Prefirió no volver, fingir su muerte y seguir con su vida.¿ Y por qué se lo digo? Porque casualmente Archie había sobrevivido junto con otras dos personas al Titanic, Violet Jesup y su amigo John Priest. Los tres habían sobrevivido al hundimiento del Titanic y los tres sobrevivieron al hundimiento del Britannic. Pero además, tanto Priest como Archie estaban en el Donegal cuando fue hundido en aquella horrible explosión y casualmente Priest sobrevivió. Y cuando le preguntaron si sabía algo de Archie, siempre lo negó. Pero casualmente, cuando desembarcaron después de que los recogieron de la explosión y todo aquello, iba acompañado de otro hombre y muchos aseguran que Priest, viendo la tragedia que había vivido este cuate y sabiendo lo peligroso que era, dejándolo a bordo de un barco, nunca confesó que había sobrevivido.

17:31 Pero ciertamente se antoja un poco la idea de que alguien allá arriba necesitaba frenéticamente que Archie Yowell desapareciera, o por lo menos que no volviera a subirse un barco en su vida. La mala suerte lo perseguía, o quizá el propio destino era lo que lo perseguía.¿ Usted qué pensaría? Ahora, cuando se habla de muy mala suerte, le voy a platicar la historia de un científico. Quizá no lo conozca porque no es tan popular, pero era un experto en astronomía, un científico de los años de 1760 más o menos.

18:15 Guillermo o Guillaume Ligentil, francés. Un tipazo. Era un hombre que había conseguido un lugar en... la Academia de las Ciencias de París. No es cualquier cosa. Era astrónomo, astrofísico, un estudioso de todo lo que se puede imaginar. Y un día sus cálculos le hicieron ver que habría una especie de fenómeno astronómico poco frecuente. El paso de Venus frente al Sol. Solamente ocurre cada 105 años. 105 años ocurre el fenómeno. Y después de que ocurre la primera vez, Ocho años más tarde vuelve a ocurrir. Y luego otra vez 105 años. Tiene un ciclo anómalo completamente. El hecho es que no se iba a ver desde Francia. Necesitaba ir a algún lugar hacia el sur del planeta y en particular a la India. Así que organiza todo con mucho tiempo. El evento astronómico que iba a observar era entre el primero y el ocho de junio de 1761.

19:19 Y él organiza todo para zarpar de Francia en 1760, casi 15 meses de adelanto. Claro, navegar de Francia hasta la India era un poquito peligroso y un poquito complicado. Sin embargo, lo logra. Se monta en su barco y empiezan a navegar. Y justo cuando están por llegar a la India, adivine qué. Estalla una guerra entre Inglaterra y Francia. Y resulta que Inglaterra vence a Francia. Y por lo tanto no dejan desembarcar a Guillaume, en la India. Desesperado porque el tiempo corre, en medio de un montón de peripecias y de cosas extrañas porque además los asaltaron en alta mar, los piratas lo asaltaron, le querían robar sus cosas, logró convencerlos de que no se las robaran. Mataron a alguien, una tormenta. Finalmente, cuando le dicen no puede desembarcar, señor le gentil, porque esto es territorio inglés. Bueno, pues habrá que ir a alguna otra cosa, no? Y por ahí cerca. Bueno, no tan cerca. De hecho, estaba varios meses de viaje.

20:19 Estaban las islas Comodoro. Y es lo único que se le ocurre hacer. Así es que bueno, pues vámonos a las islas Comodoro. Y allá va a las Islas Comodoro y resulta que el fenómeno astronómico que ocurriría entre el primero y el 8 de junio le tocó en medio del mar con el cielo nublado. Así es que no pudo ni hacer mediciones, ni observar el fenómeno, ni nada. Bueno, llegó a las Islas Comodoro. Total que de ahí dice, no, mejor me voy a Madagascar. Agarra el barco y se va a Madagascar. Y ahí dice, bueno, pues si va a ocurrir el fenómeno en ocho años, pues ya me quedo aquí. Aquí me espero. Muy bien. monta su observatorio astronómico allá en una ladera muy linda, una cosa muy bonita, todo está muy bien, se pone ahí en las noches a observar, feliz de la vida. Poco antes de que ocurra el siguiente evento astronómico, el que ocurría ocho años después, en 1869, recibe una noticia formidable. Le acaban de informar que ya se arregló el asunto aquel con Inglaterra y con Francia y que ya puede ir a la India.

21:24 Claro que allá se ve mejor. Es el lugar ideal. En Madagascar puede no verse tan bien como en la India. Así es que rápido empaca todo, se monta en el barco y arranca en dirección a la India. Tiene el tiempo suficiente, no hay problema, todo perfecto. En el camino los vuelven a asaltar los bucaneros o quién sabe quién, pero no le roban su equipo. Los logra convencer otra vez. Una tormenta está a punto de hundir el barco, pero logran sobreponerse. Y finalmente se enferma, pero logra estar de pie cuando llegan a la India. Todo es miel sobre hojuelas. Está listo para el momento cumbre. Tiene todo puesto. Ya se ha recuperado de salud. Claro que la noche anterior al evento no pudo dormir ni un minuto. Pasó la noche en vela. Cuando amanece, saca sus cosas, se pone muy cuco, todo muy lindo y entra una tormenta. Y la tormenta hace que salgan nubes por todas partes y el cielo esté totalmente encapotado. y no puede ver el fenómeno.

22:27 Pero ahí no para el chisme. El problema es que allá en Madagascar el fenómeno se vio de forma espectacular, en un día totalmente soleado, claro, perfecto, y él no estaba ahí. Bueno, la mala suerte a veces pasa. Pero el lechón tampoco termina ahí, porque cuando se monta en el barco para regresar a Francia, tal como usted se lo imagina, de regreso a Francia, los vuelven a asaltar. Esta vez sí le roban todas sus cosas, incluido todo, sus documentos, todo se lo roban. Pero el barco sale a flote. Más adelante, llegando al Cabo de Hornos, bueno, las cosas no son agradables, pero logra sobrevivir y llega a Francia. Y comienza a caminar para llegar a París.

23:10 Consigue que alguien le dé unas moneditas por ahí para comer algo y llega a París. Y busca su casa y resulta que en su casa ya no vive nadie. Porque como... no sabían de él pensaron que se había muerto y entonces el colérico les dice pero si escribí todo el tiempo y resulta que como había una guerra en la India y en general en el océano había un problema las cartas nunca llegaron y todas las cartas que escribió jamás llegaron a su destino así es que su familia pensó ya se murió por lo tanto declararon la muerte oficialmente está muerto tomaron posesión de sus bienes los vendieron La Academia de las Ciencias de París decidió que si ese escaño estaba vacío pues había que poner a alguien y pusieron a otro científico y oficialmente hasta una tumba tenía. El problema es que ya no tenía dinero, casa, familia, mujer. Nada.

24:09 Intentó por supuesto aclarar que él estaba vivo. Pero realmente nadie le prestó mucha atención. Sonaba tan ilógico todo que nadie le prestó atención, y finalmente murió. Se pasó 21 años tratando de aclarar que seguía vivo. Nunca más le dejaron entrar en un observatorio astronómico, perdió su lugar. Vaya, alguno de los hijos sí lo reconocía, pero no muy bien, simplemente porque si lo reconocía bien tendría que devolver los bienes y aclarar qué pasó. El hecho es que murió. De causas naturales 21 años después de regresar a París. sin haber visto a Venus pasar tranquilamente frente al sol.

24:55 Ese tipo sí tenía mala suerte.¿ O usted qué dirá? Ahora le voy a platicar otra historia que es totalmente diferente, aunque en principio cualquiera pensaría que es igual. Pero no es así. Y verá usted por qué. En 1996, el 23 de noviembre de 1996, hubo un incidente terrible. Un avión de las líneas aéreas etíopes fue secuestrado. Era un avión grande, era un 767 que iba en trayectoria de Addis Abeba, la capital de Etiopía, hacia Nairobi, en Kenia.

25:39 Y bueno, a mitad del vuelo, tres sujetos se levantan golpean con un hacha al copiloto y toman el control del avión. Uno de ellos dice que sabe pilotear, no tiene idea de nada, el otro amenaza al piloto, el piloto les dice que qué quieren, ellos le dicen vamos a Australia. El piloto les explica que este avión no llega a Australia. Es muy simple, no puede volar tanto. No trae combustible suficiente porque era para un vuelo muy local, era muy pequeño el recorrido, vaya. El asunto está en que aquellos hombres no entienden nada. Y a pesar de que el capitán, que en ese momento era Leul Abate, les intenta explicar varias veces, aquellos sujetos están cerrados a toda razón. Además, el jefe de aquel grupo ha descompuesto los equipos de comunicación con hachazos y ha hecho todo mal.

26:35 No tienen control de nada. Pero además, aquellos tres... Han estado bebiendo whisky porque agarraron las botellas que había y se las bebieron. Está peor la cosa. De pronto, comienzan a sonar todas las alarmas. Están cerca de alguna zona, en el Océano Índico por ahí, cerca de un grupo de islas, y están sonando todas las alarmas. El capitán les dice, se acabó la gasolina. Bueno, turbosina, turboyet, lo que consumen los aviones. El asunto está en que se quedan sin eso. Y es cuando suenan todas las alarmas. Aquellos tres que ya están medio borrachos vienen a ver de qué se trata y es el momento en el que el copiloto, herido como está, somete a uno de ellos.

27:19 El capitán se levanta de su lugar y somete al otro. Y alguien por allá llega y agarran al tercero y hay un forcejeo. El capitán sabe que su única posibilidad de supervivencia es amarizar. Está viendo allá, a la distancia, una pequeña isla. Es una isla habitada, no es un islote, hay una isla desierta. Es una isla habitada. Más o menos observa que si llega hasta la zona costera de aguas poco profundas, podrá colocar su avión cuidadosamente y sentarlo suavemente en el agua. Es posible que lo haga. Es un capitán con gran experiencia y es un hombre de un valor increíble. Tremendo tipo que ha sometido a los secuestradores. Y bueno, están ahí en el jaloneo. Cuando él comienza a tomar el control suavemente... para dirigir el avión, apropiadamente lo va bajando, lo va bajando, se da cuenta que no tiene potencia para bajar los flaps, así es que el avión va a aterrizar rapidito, rapidito en el agua.

28:12 Es peligroso, pero es la única opción, no hay otra, se van a caer de todas maneras. Así es que lo está haciendo de forma lo más controlada posible. Está a punto de tocar el agua, a punto, a punto, a punto, cuando uno de aquellos tres secuestradores se libera de la gente que lo está agarrando, corre, lo golpea al capitán y le quita el control. Al mover el bastón de mando provoca que el avión gire. El ala derecha choca con el agua y se pierde completamente el control y el avión da vueltas destruyéndose. Fue una tragedia porque de 175 personas que estaban a bordo, 125 murieron. Entre ellos los tres secuestradores, por supuesto. Pero el capitán sobrevivió.

28:54 A pesar de que iba en la cabina al frente del avión, que fue parte de lo que chocó primero, sobrevivió. Su copiloto no estoy seguro, pero siempre sostuvo que su copiloto era un héroe, que él no tenía nada de héroe. Y siguió piloteando. Durante muchos años siguió siendo un personaje en las líneas aéreas. Pero usted se preguntará,¿ y eso qué? Bueno, es que no era la primera vez que le pasaba eso. ¿Sorprendido? Bueno, el capitán Leul Abate.¿ Vivió su primera experiencia de secuestro de avión en 1992? Sí, cuatro años antes. Estaba a bordo de un 727 en el aeropuerto de Kenia, en Aeropuerto.

29:42 conocido como el Keniata Airport, Homo Keniata, Aeropuerto Homo Keniata. Y de pronto, un grupo de hombres se levanta y secuestra el avión. Tienen granadas de mano y no quieren saber nada. Bueno, es lo que parece. En realidad, lo que querían era que el avión los llevara a Francia. Pero el capitán les explicó que ese avión no podía llevarlos a Francia. No había manera de que los llevara a Francia. Durante cinco horas, el capitán Leul Abate estuvo hablando con los secuestradores del avión hasta que finalmente los convenció de que se entregaron. Y se entregaron. Y no pasó nada. Lo tenían con una granada en la mano, sosteniéndola.

30:28 como una amenaza para que no intentara nada, y aún así salió invicto del asunto y tranquilamente caminó bajando de su avión. Pero todavía no es lo último. Oh no, de hecho, habría otra vez. Y es que en 1995, tres años después del primer incidente y un año antes del incidente aquel en el mar, nuevamente lo secuestraron. Estaba al frente de un avión de un 737, en una ruta corta, igualmente en África. El objetivo era trasladar pasajeros de un aeropuerto, no me acuerdo si era en Etiopía o en Kenia. El hecho es que van a despegar cuando de pronto cuatro sujetos armados se levantan y toman control del avión y le ordenan que los lleve a Libia.

31:19 El problema es que este avión nuevamente es un avión para rutas cortas. Les informa que es poco probable que puedan llegar a Libia. exactamente lo mismo que les dijo a los otros. Pero estos tampoco le creen. Él insiste, señores, este es un avión que iba a ser un recorrido de hora y media. Si ustedes quieren que vaya a Libia, que está a seis horas, no vamos a llegar.¿ Por qué no lo piensan mejor?¿ Por qué no bajamos en alguna parte del camino para que lo piensen bien? Y deciden bajar en Sudán. El problema es que en Sudán tampoco estaban muy animados de que se quedaran ahí. Por lo tanto, tiene que volver a despegar. Ahora con la indicación de que los lleve a Suecia. Ya no quieren ir a Libia. Ahora que ya tienen tanques llenos de combustible, los tiene que llevar a Suecia. El capitán Leul Abate nuevamente con una especie de halo protector los logra convencer de que se entreguen. Y por segunda vez Cuatro terroristas se entregan y el capitán Abate sobrevive. Y por supuesto después sucedió el incidente allá en el mar en 1996.

32:34 Lo que evidencia que este hombre era un hombre protegido. Piénselo bien. Tres secuestros aéreos. Tres intentos por acabar con su vida. En uno de ellos acabó con la vida de 125 personas. Pero él no. Salió bien librado.¿ Mala suerte? probablemente, y si usted lo piensa bien, no es mala suerte. Es todo lo contrario. El destino consideró que en ese momento y en ese lugar, ese hombre no iba a morir. No importaba que todos los demás sí. Él no moriría. Caprichos del destino,¿ cómo saberlo? Ahora bien, Hay personas que verdaderamente parece que el destino dijera te tienes que morir, pero por alguna cosa no pueden y sin embargo los sigue castigando una y otra y otra vez hasta que no pueden más y finalmente aceptan su derrota y se dejan llevar. Tal es el caso de Roy Sullivan. Roy Sullivan fue un ciudadano estadounidense que en 1942 era un guardia forestal en el Parque Nacional Shenandoah en Virginia, en los Estados Unidos. Tenía 18 años y estaba muy orgulloso de su trabajo, de su sombrero y de ser un guardia, un vigilante de parque. Era un trabajo que le gustaba mucho y que disfrutaba además. Hasta ese día. De pronto

34:08 vio que en el cielo se estaban haciendo algunas nubes de tormenta y casualmente cayó en cuenta que él estaba parado junto a una atalaya metálica que acababan de instalar y que todavía no tenía pararrayos ni estaba aterrizada. Sabiendo lo peligroso que era esto, Roy Sullivan, al escuchar el primer relámpago, comienza a correr en dirección hacia el automóvil que estaba por allá lejos, a protegerse de alguna forma, pero no lo logró. Cuando iba corriendo a toda velocidad, le cae un relámpago encima. El golpe eléctrico pasa por su ropa, baja por la pierna, provocándole algunas pocas quemaduras y sale por el pie. Pierde la uña de uno de los dedos del pie y su zapato se agujera.

34:54 Pero él sobrevive. A pesar de que estaba en un espacio abierto en donde era obviamente muy peligroso estar, la descarga eléctrica no lo mata. Sí, obviamente le dejó alguna secuela por ahí, un poquito menos sensibilidad en una mano, un problemita del oído, lo que usted quiera y mande. Pasa el tiempo y con los años se va olvidando aquello. Para 1969, este hombre, que ahora ya tiene 55 años, que lleva muchos años trabajando ahí, ya no se acuerda de ese incidente, lo ha dejado atrás. Y entonces le pasa aquello otro tan raro. Y va manejando su camioneta dentro del parque. Una camioneta de esas viejas es 1969.

35:41 Y lleva el vidrio abajo y el brazo afuera. Va feliz de la vida manejando cuando observa que a la distancia hay algunas nubes. pero no están encima de él, están allá lejos. Él sabe que es peligroso, pero también sabe que dentro de un vehículo en movimiento, el vehículo lo protege. Si llega a caer una descarga eléctrica, pues se aterriza y ya, pero a él no le va a pegar. Excepto que no sabía muy bien de qué estaba hablando, porque de pronto, un relámpago sale de una nube, choca con un árbol y se mete por la ventana, dándole en el brazo con toda la fuerza y desmayándolo. la camioneta sigue avanzando con él adentro desmayado hasta que se detiene justo a la orilla de un precipicio. Casualmente se paró de pronto la camioneta con una piedra o con algo a unos pocos centímetros de irse al precipicio.

36:39 Cuando despertó de aquello, bueno, no tenía cejas, le faltaba mucho cabello de un lado, le dolía el cuello, tenía algunas quemaduras, pero estaba vivo. Y sí, sí, tuvo secuelas. Obviamente tenía secuelas. Cada vez que le pegaba a esto, le dejaba algo nuevo. Una molestia nueva, la pérdida de la mano, el dedo, lo que fuera. Ya no oía bien del otro oído. Bueno. Pensó que qué extraña casualidad. Pero el año siguiente ya era una extraña casualidad dos veces. Porque en 1970, estando en su casa, en el patio de su casa, ahí afuera, viendo el cielo, vio cómo se estaba formando una tormenta y pensó qué bueno que no estoy afuera allá en los bosques por allá puede ser peligroso antes de que pudiera terminar de decirlo le cae un rayo encima esta vez estaba parado afuera de su casa cuando es golpeado por una descarga atmosférica que esta vez le lastima mucho más esta vez no solamente le tira el pelo sino que se lo incendia se incendia el pelo en la cabeza comenzó a correr por aquí por allá hasta que finalmente se pudo apagar con algo, pero le dejó nuevamente heridas. La descarga le quemó el pelo, le quemó la ropa, le hirió la mano. Fue algo feo.

38:03 Cuando se revisaron las situaciones y se hizo un análisis de por qué le había caído, resulta que estando parado en el porche de su casa, nunca le hubiera pegado un rayo. Pero la descarga atmosférica fue directa contra un transformador que estaba en un poste, un transformador eléctrico de estos de la luz que hay en los postes, Le pega el transformador, el transformador que estaba conectado a tierra y demás, descarga, pero la descarga en lugar de irse a tierra se va sobre de Roy y entonces le pega estando aún bajo techo ahí en el pórtico de su casa. Era tan complicado aquello que nadie le creía. Pero por supuesto, las lesiones eran propias de quemaduras por descarga eléctrica. Sobrevivió, nuevamente sobrevivió, pero bueno, estaba ya muy lastimado.

38:48 El problema es que en 1972 aquello se repite. Estaba de nuevo en el parque, en el parque Sienandoa. Ya era un hombre de 58 años. Tranquilamente va caminando cuando de pronto de nueva cuenta le cae un relámpago. Sí, de nueva cuenta. Era la cuarta vez. Esta vez, de nueva cuenta, le produce quemaduras en el pelo y otra vez se le quema la ropa. A partir de ese momento, cada vez que salía, Roy Sullivan solía llevar consigo una especie de garrafón con agua, porque sabía que si le volvía a pegar un relámpago tendría con qué apagarse. Y claro que además desarrolló una psicopatología tremenda, porque apenas veía una nube en el cielo, corría a guarecerse. Otras personas que lo conocían le hablaban por teléfono cuando estaban a la distancia o algún otro compañero que era guardia activo veía a la distancia nubes, le avisaba, oye, viene una tormenta, resguárdate.

39:47 Y Roy corría a encerrarse en su casa o en donde estuviera. A veces alguien había oído a la distancia un relámpago y le hablaba por teléfono a la esposa o a quien estuviera cerca. Por Dios, Roy, escuché un relámpago. Guárdate. Y corría a esconderse. Pero si salía, salía llevando consigo su garrafoncito de agua. Por aquello de que si le pegaba de nuevo un relámpago tuviera con qué apagarse. Y sí, tal como lo pensó, le volvió a pasar. Apenas un año después, en 1973, le vuelve a pasar. Pero esta vez fue todo tan raro. Porque estaba ahí en el parque cuando vio que se estaba formando una especie de nube en el cielo. Sin pensarlo dos veces tomó su garrafita y comenzó a correr en dirección hacia el lugar protegido.

40:29 Pero de pronto aquella nube se movió y lo fue siguiendo. Él aseguraba que esa maldita nube tenía vida propia y lo estaba siguiendo. Porque por más que corrió en dirección a un refugio no lo logró. De nueva cuenta lo golpeó un relámpago. Y tal como se lo imaginó usted se le incendió el pelo. pero esta vez tenía su garrafa de agua y se apagó. Pero claro que, al igual que en cada ocasión, las heridas iban quedando. Quemaduras, lesiones, agujeros en el pie, uñas perdidas, pérdida de visión, pérdida de oído. Se sentía mal. Además, cada descarga quema algo adentro. El riesgo es que te va quemando también por dentro y ya tenía problemas de riñón, etc. Estaba enfermo. Pero aquello le había parecido tan raro. porque aseguraba que la nube lo fue siguiendo. Y sí, no fue la última vez.

41:23 En 1976 le volvió a ocurrir. Y de nueva cuenta pasó exactamente igual, como si esa nube supiera que él estaba ahí. Se fue formando, se fue formando, y cuando él se apartó, la nube parecía irlo siguiendo. Esta vez fue en el tobillo, perdió movilidad en parte de la pierna. Además fue una lesión muy dolorosa. En 1977, y ya con 63 años, Se repetiría el fenómeno. Esta vez estaba pescando. En un estanque. No era un gran estanque. Estaba ahí simplemente con su caña de pescar. Había pescado algunas truchas. Cuando de pronto lo golpea un relámpago. Ni siquiera vio que hubiera tormenta. No había nada en el cielo. No había...¿ Por qué a él? Si había árboles altos alrededor.¿ Por qué le pegó a él? La descarga provocó que se le quemara el pelo. Logró apagárselo. Mareado o un poco confundido.

42:13 Comenzó a caminar en dirección a su coche solo para darse cuenta de que mientras él había dejado ahí la canasta con las truchas que acababa de pescar, un oso vino a comérselas. Tomó una rama y así todo con las quemaduras provocadas por el relámpago fue a susar al oso para recuperar sus truchas y se fue a su casa. Pero los daños ya habían sido muchos. Estaba dolorido. Tenía problemas de la vista y estaba convencido de que la siguiente vez que saliera volvería a caerle un rayo, le volvería a doler todo y no quería volver a pasar por eso. En 1983, una tarde, teniendo 71 años, se recostó en la cama junto a su esposa, colocó una pistola a la altura de la oreja y se quitó la vida. No podía volver a salir. Estaba convencido de que los relámpagos lo perseguían. Y bueno, claro, también le puedo platicar las historias de objetos o de cosas. Y hay una historia que me encanta porque además ocurrió en México.

43:37 En 1976 una persona va y adquiere un coche. No es un auto de lujo, no, no, no. Es un Volkswagen Sedán, un escarabajo. Nuevo, en la agencia. Llega y hace su pedido, pero es 1976, no es que llegue si ya está ahí esperándote. Tiene que ir por él unos días después. Cuando va por él unos días después, le habían dicho venga a tal fecha, llega y no está listo su auto. Le dicen que regrese unos días después. Molesto pero comprensivo, porque además son sus conocidos, Regresa unos días después y le entregan el auto. Pero algo no está bien con el auto. Porque cuando lo empieza a usar se da cuenta que las puertas no cierran bien.

44:22 Y él ya había tenido coches de esta marca, Volkswagen Sedan. Y sabe que son muy confiables y muy herméticos. No puede ser esto. Molesto, regresa a la agencia para reclamar el asunto. indicándoles que ese coche está mal, que no cierran bien las puertas, algo está mal con el auto. El encargado, que era una persona a la que conocía muy apenado, le dice que, bueno, es que el auto tuvo un problema y es que, bueno, cuando lo estaban descargando del camión madrina de estas unidades donde se transportan los coches, el auto se cayó.¿ Cómo que se cayó? Sí, se cayó.¿ Lo chocó el tipo que lo iba bajando? No, no, no.

45:06 El auto cayó. Simplemente cuando el conductor de los coches, el que estaba bajando los coches, fue a dejar otro coche, cuando regresó este estaba abajo caído y lastimado. Pero no hay problema. Se lo vamos a dejar como nuevo y todos los servicios son por cortesía de la agencia. Bueno, pues lo deja ahí, se lo arreglan no sé cuánto, le llaman por teléfono y le informan que el automóvil ya quedó al 100% y que además tendrá un bono extra para varias cosas y la agencia tratando de congraciarse obviamente. Va para allá Y están ahí. Cuando viene el mecánico, trae el coche, lo estaciona en la entrada de la agencia, en donde está el taller de servicio, lo pone ahí. Y en lo que firman algunas cosillas y no sé cuánto, él ve que sí, que el coche está muy bien.

45:48 Ya las puertas cierran muy bien. Hombre, era un detalle. No era nada grave. No, no era nada grave. No, no era nada grave. Y bueno, estaban platicando ahí de unos detalles y de pronto otro automóvil llega y ¡pum! Se le estrella. Estando ahí estacionado. Resulta que el otro tipo... venía trayendo su automóvil a la agencia, al taller de servicio de la agencia automotriz, porque se estaba quedando sin frenos y se quedó sin frenos totalmente justo allí. Ya no pudo frenar y se estrelló contra el coche de aquel caballero. No era un problema suyo, obviamente, pero tampoco era un problema de la agencia. Acordaron que se lo iban a arreglar nuevamente. Y pasan algunos días. Finalmente, y varias semanas después, porque no fueron dos o tres días, le entregan de nuevo su automóvil. Está muy bien, lo arreglaron muy bien, le cambiaron las partes que estaban abolladas, no había sido tan grave tampoco. Arranca el coche y va muy bien. El problema es que ahí no termina el asunto. Dos o tres semanas después, y mientras va manejando en una concurrida carretera, una parte de la autopista México-Querétaro va en su automóvil, frena por el tráfico porque se ha detenido el tráfico, Espera un momento y el tipo que viene atrás no ve que está frenando y ¡pum!

47:07 Se le estrella por atrás y le echa a perder la puertita del motor y le daña el motor. Bueno, pues¿ ahora qué? Bueno, pues lo tiene que llevar de nuevo a que lo arreglen. Era un coche nuevecito. Lo devuelve a la agencia para que se lo arreglen. Y sí, se lo arreglan. El hombre que lo chocó aparentemente estaba distraído y no vio cuando frenaron y se le estrelló. Bueno. Pasan las semanas, esta vez un poquito más, y se lo devuelven. Feliz de la vida porque ya tiene su coche, agarra su vehículo y va en dirección a su casa cuando desde un camión que va adelante cae una enorme piedra y le hace pedazos el vidrio y le aboya el frente otra vez. Cuando lo regresa a la agencia, el encargado de mantenimiento no lo puede creer. Simplemente no lo puede creer. Le dice que esto es muy extraño y por supuesto que es muy extraño. Así es que deciden que quizá mejor sería devolverlo y comprar otro. pero no hay ninguno otro. Tendría que esperar un buen tiempo y ya necesita su coche. Así es que acepta que le cambien el vidrio y ya lo verán un poco más adelante, pero por supuesto que lo van a llevar a bendecir. El problema es que cuando lo llevaron a bendecir, el cura que iba a hacer la bendición no pudo llegar porque tuvo un accidente de tráfico unos kilómetros antes de la iglesia, por lo que no pudo llegar a bendecirlo.

48:28 En su desesperación decide seguir trabajando con el auto. Y cuando va camino a su trabajo en una finca en las afueras, es una carreterita delgada de dos carriles, uno que va y uno que viene. Y justamente cuando da la vuelta en una curva, una vaca que estaba allí pastando, decide que es momento de cambiar de lugar y se cruza la carretera. Sin voltear a ver, por supuesto. Porque es una vaca. El problema es que el conductor del cochecito blanco aquel... Cuando ve la vaca es porque la tiene justo enfrente y él viene rápido, no tiene oportunidad, atropella a la pobre vaca que sale volando por allá, lastimadísima, y el coche queda muy afectado. El propietario de la vaca es un campesino que tiene tres vacas. Por supuesto que no tiene dinero para pagar esto y ahora con una vaca menos que no va a sobrevivir, tienen que matarla, pobre vaca, tienen que sacrificarla. Total, consigue que lleven el coche de regreso a la agencia en donde el encargado le pide que por favor ya no lo saque de ahí que ya no lo vuelva a usar por seguridad de todos pero todavía lo vuelve a sacar semanas después va por el coche lo lleva a su casa, al lugar donde vive y donde trabaja también, lo estaciona, se baja a ver un asunto y cuando voltea a verlo, el coche ya no está. Y ya no está porque de alguna forma el freno de mano se soltó y el coche comenzó a moverse tranquilamente, agarró vuelo porque era

49:58 una ladera y fue a parar dentro de una zanja de cabeza. Sacaron el coche, lo llevaron a la agencia para que lo arreglaran Y que se lo quedaran. No lo quería volver a ver. No quería saber nada del coche. Le dieron otro vehículo. Y lo celebró enormemente porque con el otro vehículo no le pasó nada nunca. Y usted se preguntará¿ Y qué pasó? Con el automóvil. Resulta que la agencia lo arregló y lo volvió a vender.¿ Y sabe? La persona que lo compró tuvo un accidente. Pero afortunadamente no pasó nada porque cuando lo compró Lo llevó a su casa, lo estacionó en la calle y cuando se dio cuenta, un gigantesco camión que se quedó sin frenos había convertido el bonito cochecito blanco en basura. Fue el final de la historia de este coche. Ese era un coche con mala suerte. Pero también hay otros muchos casos por ahí que seguramente le tocarán a usted en algún momento conocer y que alguna vez habrá oído. Si le ha tocado algo así en su vida, anímese, mándenos un correo Y platíquenoslo. Nos encanta que el auditorio nos comparta historias.

51:12 Y las vamos juntando. Y las compartimos. Así que, está la invitación. Muchísimas gracias a todos ustedes. Muy buenas noches. Y que descansen en paz. Gracias por ver el video. Gracias por ver el video.