May 31, 2026

La Bruja De La Colonia Convirtió Su Último Turno En Una Pesadilla - Historias De Terror - REDE

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REDE (Relatos Desclasificados)
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0:05 En aquel entonces era un oficial de policía recién transferido a una zona no muy agradable, por decirlo de alguna manera. Tenía que patrullar el lugar y sobre todo atender las llamadas sobre violencia doméstica, que ocurrían bastante seguido. Sin mencionar que tenía que estar alerta, pues había algunas pandillas que deseaban hacer daño a los policías que patrullaban la zona. Siempre estaba con un compañero que al parecer ya había estado mucho tiempo patrullando esa zona. Era una persona muy agradable, que siempre intentaba hablarme sobre historias paranormales y todo lo relacionado con ellas, a diferencia de mí, que era un escéptico de lo peor. Jamás había visto un fantasma ni nada parecido, por lo tanto decía que nada de eso existía.

0:55 que solo eran cuentos de niños o de gente que no tenía nada mejor que hacer y se ponía a inventar cosas, a lo que él me respondía que aquello no era cierto. De hecho, en la zona donde nos encontrábamos se decía que habitaba una bruja, a la que muchos criminales acudían a pedirle ayuda para no ser atrapados o para otros favores similares. Recuerdo que solía bromear, diciendo que en ese caso no teníamos nada que hacer ahí, pues todo estaba siendo protegido por aquella mujer. A él no solía darle mucha risa, decía que no nos acercábamos demasiado a esa zona, porque sabíamos bien que las personas de por ahí estaban bastante protegidas por aquella mujer. y que si acaso llegaban a verla, muchos decían que la mujer podía lanzar una horrible maldición, o más bien dicho, podía hacer que toda tu vida cambiara de un día a otro si la hacías enojar. No podía creer que un hombre adulto creyera todas esas historias que seguramente se le contaban a los niños para que no se acercaran a ciertos lugares. pero intenté respetar siempre lo que decía y solía guardar silencio la mayor parte del tiempo. Una de las cosas que sin duda sí me llamaba la atención era cuando él me platicaba de su anterior compañero, quien había visto a esa mujer un día en que había decidido seguir a un criminal hasta esa zona. A

2:25 pesar de las advertencias que le había hecho, me cuenta que cuando éste volvió ya no era el mismo. Me dijo que escuchó algunos disparos, luego el grito de su compañero, y cuando pudo encontrarlo, éste se encontraba en posición fetal, sujetándose la cara con tal fuerza que ya se había hecho daño con sus propias uñas. También me dice que su mirada ya no era la misma, parecía aterrada, como si hubiera visto al mismo demonio en persona. de hecho esa fue la razón por la que esa persona abandonó el servicio y no quería saber nada de la policía yo no creía nada de lo que él me contaba pensaba que simplemente su compañero había renunciado pues eso era lo que me habían dicho a mí además creía que yo era bastante nuevo en la zona y creí que él quería asustarme tal vez hacerme una de esas clásicas novatadas que solían hacer no pensaba dejarme arrastrar en su juego por lo que me mostré escéptico y bastante sereno respecto a aquellas historias. Fue así como poco a poco me fui acostumbrando más a esa zona. Aquel hombre me caía bien, lejos de las historias que a veces solía contarme y hacerme pasar como ciertas. La vida permanecía exactamente igual y todo comenzó a tornarse en una rutina, o al menos así fue, hasta aquel 2 de noviembre en donde todo cambió. Aquel día mi compañero no había podido asistir

3:57 debido a que se había enfermado y como no teníamos personal decidieron que estaría bien hacer la guardia solo. Después de todo ya conocía muy bien el lugar y no creían que tuviera ningún problema. Esto incluso yo lo creía también. Después de todo estaba tan acostumbrado y sabía que mientras supiera en qué meterme y qué evitar no tendría ningún tipo de problemas. Ese día realicé el patrullaje por mi cuenta. Eran alrededor de las 11 de la noche cuando recibí una llamada sobre un disturbio que parecía estar muy cerca. Inmediatamente me puse manos a la obra. Me dijeron que compañeros llegarían pronto para ayudarme, pues parecía ser más que un simple robo a una tienda. Cuando llegué al sitio donde se suponía que estaba ocurriendo el disturbio, me di cuenta de que ahí no había nadie. Era de hecho una calle donde nadie parecía haber pasado en mucho tiempo. Estuve algo confundido y llamé a la estación para asesorarme de que estaba en el lugar correcto. Me confirmaron que sí era.

5:06 Algo llamó mi atención y me hizo dejar de hablar. A unos cuantos metros de la patrulla parecía venir caminando una mujer. Me llamó tanto la atención que ni siquiera terminé de hablar con la estación. Solo me quedé observándola. y es que parecía andar raro. Era casi como si sus pies no tocaran el suelo, pues no podía ver el movimiento de los mismos al avanzar. Estuve viéndola por mucho tiempo, hasta que cuando estuvo cerca me di cuenta de lo que ya estaba sospechando, y es que, en realidad, parecía estar levitando o, al menos, no parecía tener pies. No puedo decirlo con certeza, llevaba un largo vestido que los cubría. Encendí más las luces para poder verla mejor.

5:52 Estaba cubierta con un rebozo y solo podía ver, más que nada, sus ojos. Estaba directamente a la patrulla. La luz no parecía cegarla y yo no podía dejar de mirarla. No sabía cómo actuar al respecto. El miedo me paralizó por un instante, hasta que esta mujer comenzó a moverse en dirección a la patrulla. Fue muy rápida, pero afortunadamente reaccioné a tiempo para dar marcha atrás. A pesar de lo rápido que se movió el auto, esta mujer parecía ser aún más rápida, pues en un momento se lanzó contra la patrulla y parecía estar en el techo. Yo seguía retrocediendo mientras escuchaba cómo golpeaba el auto. Rasguñaba y emitía un sonido muy extraño, como un grito. No sabría cómo describirlo. Arañaba el auto y lo golpeaba casi como si quisiera abrirlo a la fuerza para sacarme de ahí.

6:50 Podía ver también cómo rasguñaba los vidrios, lo que me hacía saber que sus uñas eran extremadamente grandes y filosas. Al intentar salir de aquel miedo intenso y con aquella mujer golpeando el auto, cuando terminé por chocar la patrulla, el impacto me hizo desmayarme. aunque aún podía escuchar cómo aquella mujer continuaba golpeando y arañando el auto con mucha furia. No sé cuánto tiempo estuve desmayado. Solo sé que fui despertado por uno de mis compañeros, quienes me cuestionaban sobre lo sucedido. Desperté exaltado, intentando explicarles lo que había visto, cómo esa mujer me había atacado e intentado entrar al auto.

7:33 Todos mis compañeros me miraron con escepticismo. Y en realidad, yo hubiera hecho lo mismo si alguien me lo hubiera contado. Jamás habría creído algo así. Se veía que había sido real. Y como prueba, estaban claramente los golpes y las marcas en la patrulla. Todo estaba ahí, pero la mujer ya no estaba por ningún lado. Esto también parecía imposible. Mis compañeros estaban muy cerca cuando escucharon el impacto del auto estrellándose. y la mujer debió haber tenido muy poco tiempo para escapar antes de que ellos llegaran. A pesar de que yo no cambié mi versión en ningún momento, algunos pensaron que tal vez había sido un ataque de estrés, o que incluso estaba bajo algún tipo efecto alcohólico, y para ocultarlo prefería contar otra historia sobre una extraña mujer haciendo todo eso. De todas formas, me dijeron que debido al golpe que había sufrido, probablemente había imaginado todo. Me llevaron al hospital y me dieron algunos días de incapacidad, creyendo que, con el tiempo, lograría aclarar mis pensamientos y poder contar lo que realmente había sucedido. A pesar de todo esto, no cambiaba mi versión. Aunque ya estaba en mi casa, podía soñar con aquella mujer que flotaba y atacaba a mi patrulla. Esto ocasionó que no pudiera dormir bien. Siempre que lo intentaba, escuchaba aquellos sonidos que mi mente asociaba con el sonido de sus uñas arañando el metal. Comencé

9:07 a caminar por mi casa para intentar cansarme y poder dormir, y funcionó los primeros días, pero eventualmente dejó de ser efectivo. Una noche, mientras caminaba por mi casa, algo me hizo salir afuera. En el jardín parecía haber una mujer. Y no cualquier mujer, sino que parecía ser la misma que había atacado mi vehículo unos días antes. No hacía nada, solo estaba ahí de pie dentro de mi propiedad. Me acerqué más para verla con detenimiento, pero cuando lo hice simplemente se desvaneció. Sentí que estaba perdiendo la cordura, aunque no podía ser posible. Tenía que encontrar una explicación, y la única que se me ocurrió fue que debía estar perdiendo la cordura. Pensé que el golpe había afectado mi cerebro de una manera que ni siquiera imaginaba y que debía hacer algo al respecto. Fui a hacerme algunas pruebas para ver si mi cerebro estaba bien, pero todas salieron perfectas, lo que me hizo pensar aún más en lo que estaba sucediendo. Con el paso de los días, aquella visión de la mujer se hacía más frecuente. Siempre estaba afuera, en mi patio, mirándome. Por si esto fuera poco, comencé a ver cómo mi dinero simplemente no rendía. No importaba cuánto intentara ahorrar o administrar, simplemente se desvanecía. Además, mi casa comenzó a tener un olor desagradable, como si un animal muerto estuviera presente, atravesando las paredes o debajo de mí.

10:41 No lo sabía con certeza, pero lo único que estaba claro era que no importaba cuánto limpiara o intentara poner aromatizantes. Ese olor siempre se hacía presente y opacaba cualquier otro. Lo peor fueron los moretones. Comencé a notar como por todo mi cuerpo, pero sobre todo en la espalda, comenzaron a salir muchos moretones que se veían muy mal y dolorosos. Los doctores decían que probablemente era una deficiencia de hierro. Me mandaban vitaminas y otros tipos de estudios, pero nunca arrojaban nada. Siempre me había gustado tener muchas plantas en mi casa, pero desde aquella vez todo lo que intentaba cultivar moría al instante. Mi jardín, que antes siempre estaba lleno de vida, ahora solo era un montón de plantas marchitas y hierba seca que no importaba cuánto intentara regar o abonar, se mantenía igual. Algo que no había mencionado era que esa mujer siempre parecía estar un poco más cerca, era como si se acercara un poco más con cada día que pasaba. y comencé a tener mucho miedo. Fue entonces cuando hablé con mi compañero. Sabía que, si alguien podía creer todo lo que estaba pasando, era él. Tal vez, con un poco de suerte, también me daría algún consejo sobre qué hacer al respecto. Lo invité a mi casa y le conté todo lo que estaba sucediendo, al mismo tiempo que le mostraba los moretones en mi cuerpo y le explicaba cómo todos los doctores parecían no tener ni

12:14 idea de lo que estaba pasando. Él me escuchó muy atentamente y me advirtió que esto podría ser muy peligroso. Me dijo que si realmente esa mujer era la bruja de la que me había hablado, entonces podría ser alguna especie de manifestación de ella. A pesar de que le gustaba mucho ese tema, no tenía muchos consejos para mí, pero sí me dio uno que al menos me tranquilizó un poco. Me dijo antes de que esta apareciera, debía rodearla con sal gruesa, Esta alejaba a los malos espíritus. Me sugirió que si esa mujer insistía en entrar, la sal podría ayudar a que se detuviera. En ese momento estaba tan desesperado que compré sal gruesa y rodé mi casa con ella. Para mi sorpresa, aquella noche no vi a la mujer afuera de la casa. Me alegró mucho, incluso pensé que esa podría haber sido la solución desde el principio. y me sentía esperanzado de que tal vez mi vida volvería a la normalidad. Esa misma noche fui despertado por un horrible dolor en la espalda. Había sido despertado antes por la sensación de que alguien me ahogaba o me estaba observando, pero nunca por un dolor tan fuerte como el que experimentaba esa noche. Sentía un dolor intenso como si me estuvieran clavando múltiples punzadas. Prendí la luz de inmediato, fui al espejo a verme y quedé horrorizado al ver las marcas de dientes perfectamente marcadas en

13:45 mi espalda. Sentía que casi me arrancaban un pedazo de piel, lo cual me aterraba. Era doloroso y parecía que comenzaba a infectarse, a pesar de que había pasado solo un par de minutos. Fui al doctor de inmediato, quienes parecieron bastante consternados por lo que me había sucedido. Sabía que no me creerían. Les dije que fue durante una pelea, lo cual parece que tampoco me creyeron, pero al menos no hicieron más preguntas al respecto. Los doctores me atendieron rápidamente y me dijeron que debía haber acudido de inmediato, pues la herida ya comenzaba a infectarse. Ni siquiera les dije que la mordida había ocurrido solo unas horas antes.

14:29 Sabía que no valía la pena intentar hacer que me creyeran. salí del consultorio y fui directo a mi casa no pude dormir el resto de la noche aunque intentaba dormir cada vez que algo tocaba mi espalda la sensación de la horrible mordida recorría todo mi cuerpo a medida que pasaban los días me di cuenta de que no importaba lo bien que los doctores limpiaran la herida o cuanto intentara hacer la herida no mejoraba parecía que cada vez acumulaba más pus y comenzaba a oler muy mal Le comenté esto a mi compañero, quien al verme en un estado tan deplorable, esto estaba afectando tanto mi apariencia como mi salud. Me sugirió que lo mejor sería ir a ver a un brujo, pues tal vez él podría decirme qué estaba pasando. Cuando lo hice, el brujo no parecía interesado en ayudarme. Me dijo que no veía nada malo conmigo y que tal vez debería regresar al médico, pues al menos espiritualmente no había nada malo en mí. Fui a ver al menos tres brujos más y todos me dijeron lo mismo, que no había nada espiritual que estuviera mal, que debía ser un problema médico. Las cosas escalaron hasta que mi amigo consiguió un contacto de una persona que aseguraba podría ayudarme. Fue un viaje largo, no vivía cerca de donde yo residía, pero con tal de recuperar un poco de paz en mi vida, hice el viaje con mi compañero. Cuando llegamos, el hombre me miró y me

16:00 dijo que me quedaba muy poco tiempo de vida en la tierra y que había hecho enojar a alguien muy poderoso. Yo no tenía ni idea de a quién se refería. No me había metido con nadie, solo estaba haciendo mi trabajo. Pero él me dijo que no le importaba, que me había metido en un territorio que no debía y que había tomado mi presencia como un desafío a su autoridad, por lo que no se detendría hasta verme muerto. También me dijo que la presencia que me perseguía estaba ligada a mi casa y que si no la eliminaba y no podría liberarme. Me dijo que no debía preocuparme, que él me daría protección mientras intentaba liberarme de lo que me acechaba. Esto no ocurrió de inmediato, pero él me dio amuletos para que mi vida fuera un poco más normal y pudiera comenzar a dormir y vivir más tranquilo.

16:54 Esa cosa continuaba acechándome. Tuve que ir de vez en cuando con este hombre para que me diera nuevos amuletos, pues me explicó que estos perdían su efecto con el tiempo debido a la entidad tan poderosa que me perseguía. Este hombre intentó por mucho tiempo ayudarme, y siempre le estaré agradecido, pero nunca logró liberarme completamente. Aunque las apariciones son menores y ahora tengo que ir menos a recargar los amuletos, aún tengo que hacerlo hasta el día de hoy. Me advirtió que nunca tuviera descendencia. Aquellos que no están protegidos por esa entidad seguirán sufriendo lo mismo que yo.

17:34 Aún no estoy seguro de qué vi ese día. Si acaso fue una bruja quien me lanzó esta maldición. Solo espero que algún día tenga piedad de mí y me deje vivir en paz. Pues lo único que quiero es vivir el resto de mi vida en tranquilidad.